Deporte en el embarazo y sus beneficios, ¡no es una cuestión de peso!

Deporte en el embarazo y sus beneficios, ¡no es una cuestión de peso!

Es habitual que la gente piense que el hecho de seguir haciendo deporte en el embarazo es una cuestión sólo relacionada con evitar coger mucho peso durante la gestación. Sí que es cierto que es uno de los beneficios que muchos especialistas apuntan como favorable para seguir moviéndose porque, como sabéis, es tan malo coger muchos kilos en el embarazo como coger pocos. Puntualizo aquí que no hay un peso óptimo que haya que ganar durante la gestación, depende de cada mujer. Yo misma engordé 18 kilos en mi primer embarazo y la mitad en los otros dos. En mi caso, dado que tengo barrigas pequeñas y no retengo líquidos, 18 kilos es un exceso pero no lo es en otros casos que he conocido. Y en mi caso, pude comprobar que no por engordar más kilos, el bebé pesa más o está más sano. Y para muestra, un botón. Alfonso nació con 3,500 gramos y Rafa con casi 3,900 gramos. Con uno engordé 18 kilos y con otro 9, ¿cómo os quedáis?

Deporte en el embarazo, ¡no lo hago por los kilos!

Pues no, como comprenderéis, después de un aborto al que culpé de alguna manera en aquel momento por seguir corriendo, una no sigue haciendo deporte si realmente no está convencida de que eso le va aportar muchas cosas buenas, más allá de engordar o no engordar, que madre mía, una cosa es cuidarse y no querer pasarse con los kilos, y otra es que sea tu máxima en un embarazo ¡en otras cosas tengo yo que pensar! Para eso, comería algo menos, qué queréis que os diga. Es más, puesto que con el embarazo hay que tener algunas precauciones a la hora de ejercitarse, ya os adelanto una cosa: estoy cogiendo el mismo peso que en los embarazos anteriores, en los que no hacía deporte con frecuencia ni era un hábito en mi vida.

Corro por pulsaciones y he bajado tanto la intensidad que ¡no sudo! Y como con el deporte había aumentado la cantidad de comida que ingería y la sigo manteniendo (disminuirla ahora que tengo un ser dentro es tontería 😉 ), haciendo deporte estoy cogiendo el mismo peso de los dos embarazos anteriores. ¿Por qué sigo corriendo? Porque me gusta, porque he conseguido un hábito saludable que jamás pensé que iba a adquirir, porque es bueno para el feto, para tener un buen parto…

Beneficios del deporte en el embarazo

Pues yo os puedo hablar de mis sensaciones, de que me hace sentir bien pero lo justo es que aquí resuma un poco información avalada por estudios, por médicos y especialistas, que son quienes ven estas cosas y saben qué relación hay entre unas cuestiones y otras. Aseguran que la práctica de ejercicio físico mejora la condición cardiovascular y muscular, eso es obvio en cualquier persona, pero en una embarazada es especialmente bueno porque favorece la corrección postural y evita coger mucho peso. Esto, a su vez, permite enfrentarse al trabajo de parto con menos riesgos.

Si alguna vez habéis hecho deporte, bien sabréis que uno va al baño a hacer sus necesidades de forma mucho más regular porque hacer ejercicio disminuye el estreñimiento, lo cual en una embarazada es especialmente bueno. Me ha llamado mucho la atención que el deporte en el embarazo protege frente a la diabetes gestacional, pudiendo disminuir o incluso suprimir el uso de insulina. Y por supuesto me parece super llamativo que reduzca el número de cesáreas. Por lo visto, hacer actividades aeróbicas regularmente puede incluso acortar la duración del parto y facilitar el nacimiento del bebé.Y ojo, que ya hay estudios que han relacionado el deporte en el embarazo con beneficios para el feto, ya que fortalece su corazón. Parece ser que hormonas segregadas tras la práctica de deporte traspasarían la placenta durante la actividad física, favoreciendo el desarrollo del corazón del bebé, ¿no es increíble?

deporte en el embarazo

Como veis, ¡muchas ventajas! Yo, por el momento, continúo corriendo. Estoy ya en la semana 20 y me encuentro bien. Sigo corriendo a una intensidad baja, tres días a las semana, en torno a 7 kilómetros en cada salida. No sé hasta cuándo seguiré, imagino que cuando nos vayamos de vacaciones a sitios de calor, lo dejaré. Con temperaturas altas, la variz que me sale en los embarazos me da un poco de guerra y la pierna se me cansa muchísimo, es como si pesara más. Y ya después, una vez que haya dejado de correr, buscaré otras alternativas para seguir haciendo deporte. ¿Hicisteis deporte durante el embarazo?

Infecciones vaginales, más frecuentes en verano

Infecciones vaginales, más frecuentes en verano

Aquí estoy yo, tratando todo tipo de temas sin censura. Bueno, casi todos los temas, que ya sabéis que me lee la familia 😉 Eso sí, para este post he contado con información y datos que me ha proporcionado Tiedra porque, por suerte, en este sentido, no he tenido problemas con las infecciones vaginales. Así que intento, en aquello que pueda interesar pero en lo que no tengo demasiada experiencia, contar con otros profesionales, como ya hice con temas de alimentación. Vamos con el tema picores, ardor, secreciones… que así, sin imaginarlo, las molestias vaginales afectan a 300 millones de mujeres. La vaginosis bacteriana se puede explicar como  un desequilibrio en nuestra microbiota vaginal, en el que por diversas causas (hormonales, ambientales, etc), las bacterias patógenas se reproducen más que nuestras bacterias «buenas», que no son capaces de controlar ese sobre-crecimiento. Este exceso de microorganismos patógenos es el que ocasiona las famosas molestias vaginales comunes como picor, secreciones, mal olor, ardor, y si no se controla, dan lugar a infección vaginal.
Si os ha pasado alguna vez, es posible que os hayan recetado antibióticos. Que por un lado están bien
pero en otros, en los que sólo hay un desequilibrio de la microbiota con molestias, introducen efectos secundarios como que se cargan las bacterias «buenas» y la microbiota natural, necesaria para proteger y prevenir la colonización de patógenos, estimular nuestro sistema inmunitario y restablecer la función de nuestras mucosas.
infecciones vaginales

Infecciones vaginales, ¿por qué en verano?

La humedad puede propiciar un desequilibrio o alteración de los microorganismos de la flora vaginal, por tanto, aumentan las posibilidades de producirse infecciones vaginales en esta época.También el uso de prendas sintéticas como la ropa de baño hace que, durante la época de verano, las secreciones vaginales normales se acumulen y permitan la colonización de bacterias y hongos.
Cómo prevenirlas
Algunas recomendaciones pasan por: el uso de ropa interior de algodón o evitar pantalones ajustados, realizar una higiene de genitales de manera adecuada, con jabones neutros o a base de glicerina, cambiar compresas y tampones con frecuencia durante el periodo menstrual. Ah, y mantener la ropa interior libre de humedad, lo digo porque soy de las que nunca se cambiar el biquini o bañador, y es cierto que cuando nos vamos de vacaciones a sitios de calor, enseguida te seca, pero en Asturias, le cuesta un buen rato.
Multi-Gyn ActiveGel, también para el embarazo
Como os decía, en estas situaciones de desequilibrio que no tienen por que producir una infección severa, existen alternativas eficaces y seguras a los antibióticos, mejores en el embarazo. Por eso, buscaba una alternativa, un producto a base de ingredientes naturales que actúa con un mecanismo anti-adhesión. Evita que las bacterias patógenas se unan a nuestro tejido epitelial y por tanto evita la colonización patógena y, en consecuencia, la infección. También estimulan nuestra microbiota natural para que pueda luchar por mecanismos naturales contra los microorganismos perjudiciales. De esta manera previene y trata la vaginosis bacteriana y alivia los síntomas relacionados. El problema de muchos productos que hay en el mercado es que solo alivian los síntomas, pero no los previenen, por eso me pareció interesante Multi-Gyn ActiveGel. Además, optimiza la flora vaginal, contrarresta la Candida, reduce el flujo aumentado y maloliente y se puede usar durante el embarazo, lo cual señal de que la composición es natural. Si os interesa, os dejo el enlace aquí para muestras gratis.
¿Soléis tener molestias?, ¿usáis algún producto que os venga bien o habéis tenido que acudir al médico?, ¿os pasa más en verano?
Dolor abdominal en el embarazo, ¿y estos pinchazos?

Dolor abdominal en el embarazo, ¿y estos pinchazos?

Ahora no es un tema que me asuste porque ya sé que es frecuente durante las gestaciones. Pero ¡leñe!, la primera vez que notas unos pinchazos o dolor abdominal en el embarazo, te entra la duda si será o no normal, e incluso te planteas si estará pasando algo malo. Recuerdo que en el primer embarazo me ocurrió por primera vez en la semana 20. Me dieron unos pinchazos muy fuertes mientras maridín y yo volvíamos de Madrid en coche de una boda. Me dieron tan fuertes que realmente pensé que estaba pasando algo malo así que fui a Urgencias. Ya cuando esperaba, noté que no me molestaba tanto. Todo estaba bien, por suerte, y descubrí que, ese dolor, mejoraba cambiando de postura. Vamos, que si eso me hubiera ocurrido en casa y me hubiera tumbado, el dolor se hubiera esfumado y no hubiera ido a Urgencias.

En este embarazo, me pasó ya desde el primer trimestre y, lo mismo un día pensaba que podía estar pasando algo malo como otros días me daba por pensar que venían dos criaturas 😉 Que con eso de que mi madre tuvo dos hijos en su último embarazo, yo ya estaba un poco asustada con ese de sentir pinchazos tan pronto pensando que el útero igual se estaba expandiendo más de lo normal 😉

Dolor abdominal en el embarazo, ¿por qué ocurre?

Una de las razones más comunes por las que se siente dolor abdominal en el embarazo, es por el crecimiento del útero, los ligamentos de la zona se estiran y crean malestar. Es más frecuente en el segundo trimestre. Otras veces, el dolor viene por los dichosos gases y el estreñimiento, que oye, yo por suerte, para lo de ir al baño, el embarazo no me afecta nada. En todo caso, me afecta más viajar 😉  Pero vamos, que si tenéis o tuvisteis estreñimiento durante el embarazo, que sepáis que no es raro, que es por el aumento de los niveles de progesterona, que hace que el tracto digestivo se retrase.

bueno, y otra de las razones por las que puedes sentir dolor abdominal en el embarazo es por las famosas contracciones de Braxton Hicks, que no son las de parto, ya que as de parto se van incrementando hasta ser realmente dolorosas. Con las de Braxton Hicks una puede seguir haciendo una actividad normal. Pero bueno, yo he decir que no las he sentido mucho, igual porque soy muy activa o sencillamente porque no todas las sentimos. También es verdad que cuando me empiezan a doler las contracciones de parto suelo estar ya de 6-7 centímetros, antes me parecen llevaderas. Eso depende de cada cuerpo.

dolor abdominal en el embarazo

Dolor abdominal en el embarazo, ¿qué hacer y cuándo preocuparse?

Como en todo, algo puede ser normal… o no. En teoría, los dolores por el crecimiento del útero se suelen pasar, como os comentaba, cambiando de postura. Si obviamente el dolor es provocado por el estreñimiento, ya sabéis, mucha fibra, a mover el cuerpo un poco y comidas no muy abundantes. Pero si realmente tenéis un dolor muy fuerte y hay otros síntomas, no dudéis en ir a Urgenias, a veces puede ser causa de situaciones más graves como un aborto, un embarazo ectópico, desperendimiento de placenta, preeclampsia o alguna infección.

Sé que leer esto último asusta un poco pero creedme que el dolor abdominal es muy frecuente, a mí me ha pasado en los cuatro embarazos, como lo son otros síntomas como, por ejemplo, los calambres en las piernas en el último trimestre… En principio, no hay que preocuparse. ¿Os pasó a vosotras?

Comer bien en el embarazo: primer trimestre

Comer bien en el embarazo: primer trimestre

Si hace unas semanas, contaba por aquí qué alimentos es bueno tomar cuando queremos quedarnos embarazadas, hoy vamos con pautas de alimentación para comer bien en el embarazo, en concreto durante el primer trimestre. Os cuento que para estos posts cuento con ayuda de Laura Martínez, farmacéutica especialista en nutrición y diplomada en nutrigenómica, de Greenology. Ella me va marcando una dieta personalizada durante este embarazo pero, objetivamente, hay algunas cosas que no soy capaz o no puedo llevar a cabo. He conseguido mejorar un poco mis hábitos porque como menos azúcar y más verduras, pero me resulta imposible seguir al pie de la letra los planes que me manda. Vamos, creo que si los siguiera, no habría engordado ni un solo gramo en el embarazo porque estaba acostumbrada a comer  mucho 😉 y sigo haciéndolo.

Primeras semanas de embarazo

Las semanas 5 a la 8 son de vital importancia ya que se desarrollan los órganos internos del bebé, incluyendo el corazón, el cerebro, los pulmones y los intestinos. Al final del segundo mes empiezan a distinguirse las raíces de los brazos y piernas y el tubo neural (lo que conectará el cerebro, la médula espinal y el sistema nervioso) se va cerrando. El segundo mes es también el mes donde se empieza a formar la cara. Tu bebé tendrá los inicios de los ojos, orejas, nariz y barbilla. Así que la alimentación es importante. La producción de sangre en tu cuerpo aumenta para permitir el crecimiento del bebé y es durante el segundo y tercer mes cuando se da la producción máxima de sangre de todo el embarazo.

Algunas recomendaciones para comer bien en el embarazo

Laura me recomendó que empezara el día es sustituyendo mi desayuno por una batido para incrementar el valor nutricional en la dieta, tener mucha energía y controlar antojos. Empecé con ganas las dos primeras semanas y luego ya decidimos pasar a sólido porque yo me quedaba con hambre así que mi desayuno de lunes a viernes es un bol con avena, semillas de chía, fresas, frambuesas y arándanos con kéfir. Que sí, yo tampoco sabía lo que era hace dos meses 😉 El kéfir es desintoxicante, regenerador de la flora intestinal y estimulante de las defensas naturales; favorece la digestión y evita el estreñimiento.

Aún así, os dejo una receta de uno de los batidos por si os animáis para el desayuno: 2 Tazas de leche de avena OATLY cortada con calcio sin azúcar, 2 Cucharadas de semillas de cáñamo, 1 Cucharada de chía Aprox 5 hojas de espinaca baby 1/2 Plátano 1 taza de frutos rojos, mejor frescos pero pueden ser congelados 1 Cucharadita de aceite de coco 1 cucharada de ACAI.

Lo anterior en cuanto al desayuno. Vamos ahora con las comidas. Lo recomendable es hacer una ensalada muy grande con mínimo tres colores de verduras, intentar tener una en la que el 70% sean verduras o frutas y el 30% proteínas (carne, pescado o huevos) o quinoa roja. Me comentaba Laura que había que incluir siempre medio aguacate pero a mí no me gusta 🙁 Y en la ensalada se van incluyendo a menudo: lentejas, semillas de calabaza, queso fresco, bayas de goji, espinacas. ¿Qué hago yo? Ensalada como tal hago de vez en cuando, soy más de hacer un día menestra, otro hago calabacines o berenjenas rellenas de carne o atún, otro salteado de verduras con pasta, otro ensalada de garbanzos… En ese sentido, he conseguido mejorar porque como más cantidad de verdura que antes. Pero está claro que no sigo exactamente la recomendación.

comer bien en el embarazo

Para la merienda o para tomar entre horas, Laura me recomendó lo que tomo en el desayuno, así que para no repetir, tiro de frutos secos. Cuando tengáis ganas de dulce, podéis hacer el bizcocho de chocolate sin azúcar cuya receta os dejé en un post anterior. Lo cierto es que lo hice y me vino muy bien pero no he podido dejar el azúcar, ésa es la realidad. Sí que he logrado disminuir la cantidad de lo que tomaba antes pero bueno, en mi caso, hay mucho que mejorar.

Y para la cena, las recomendaciones que me hizo la nutricionista, fueron: Pescado (azul, dos veces mínimo a la semana) o marisco y verduras. Tomar 2‐3 huevos a la semana. Incluir de manera habitual: Calabaza, garbanzos, semillas de girasol, zanahorias y boniatos. En casa, cenamos todos pescado dos días a la semana (uno merluza y otro salmón) y aunque los niños suelen tomar otros ternera, pollo o tortilla de patata, yo suelo entonces hacer una ensalada, un revuelto de setas, verduras….

Como veis, aunque Laura me pasó un plan muy detallado en función de un test inicial de mi estado y análisis, tengo que decir que lo he hecho a mi manera, y que llega el fin de semana y como cualquier cosa. Es cierto que no he conseguido hacer de esto un hábito, lo cual me da rabia pero al menos me alimento un poco mejor que antes, que ya es algo. la que no se consuela es porque no quiere…

Embarazo después de un aborto, ¿cómo se vive?

Embarazo después de un aborto, ¿cómo se vive?

Este es un post que os había prometido aunque confieso que he superado de alguna manera los miedos y ahora es un tema en el que no quiero ni pensar, pero sé que compartir estas cosas ayuda. Es cierto que un embarazo después de un aborto no se vive igual, eso es así, cualquiera que lo haya vivido, lo sabe.  También hay mujeres que viven con ese miedo sus gestaciones sin haber experimentado ninguna pérdida, sólo por historias que han oído de gente cercana o conocida. Porque como ya os conté en su momento, el aborto es relativamente frecuente en el primer trimestre, hablamos de en torno a un 15-20%. Pero obviamente, quien lo ha vivido en sus propias carnes, siente un miedo distinto. Desde luego, yo en los anteriores ni me plantee que nada pudiese ir mal mientras que esta vez, algunas veces, muy pocas, lo pienso.

Lo primero, y por si alguna está pasando por esto: el 80% de las mujeres que han tenido un aborto involuntario antes, pueden tener un embarazo exitoso la siguiente vez. Es decir, hay que quitarse la idea de la cabeza de que si nos ha pasado una vez, nos va a volver a pasar. Claro que nos puede ocurrir de nuevo pero no será lo habitual si no hay un problema. Así que conviene mentalizarse de eso y grabarse a fuego que no nos tiene porqué volver a pasar. Dicho esto, podemos autoconvencernos pero siempre nos queda ahí el pensamiento de aquello que consideramos que pudimos haber hecho mal. En mi caso, correr fue mi lastre, fue por lo que culpé de alguna manera de aquel aborto en diciembre y, cuando vi el test de embarazo positivo nuevamente, me entró el miedo: ¿sigo o no sigo? Seguí precisamente para quitarme esa culpa y porque había seguido leyendo una y otra vez sobre el tema. Y aquí estoy, en la semana 18 y corriendo. Ese miedo lo vencí.

Embarazo después de un aborto, la barrera psicológica

Después está la barrera psicológica de la fecha en la que sufriste el aborto. En mi caso, fue muy temprano, en la semana 6, así que, de alguna manera, cuando sobrepasé ese límite, me relajé un poco. Es así, es como si ya pudiera de alguna manera respirar más tranquila, como si cuando pasa esa fecha en la que tuviste la pérdida, sintieras que esta vez hay más posibilidades de que salga todo bien. Aunque no quiero ni imaginarme lo duro que tiene que ser para aquellas que tuvisteis pérdidas gestacionales avanzadas, imagino que disfrutar de un nuevo embarazo nunca llega a ser posible del todo porque las heridas son muy grandes.

Prueba de la barrera psicológica, es que no quise hacerme ninguna foto hasta que no pasó la semana 6.

Yo no he querido obsesionarme, sigo haciendo lo mismo que en los embarazos anteriores en todos los sentidos, tanto en lo relacionado a comer absolutamente de todo (excepto alimentos crudos) hasta viajar, moverme… No he querido estar condicionada y eso me está haciendo disfrutar del embarazo tanto como los anteriores. Lo único que he hecho en este embarazo distinto es realizar una ecografía en la semana 7, ya que siempre he llevado los embarazos por la Seguridad Social y hasta la semana 12, en Asturias por lo menos, no te hacen la primera. Así que digamos que es la única vez que no quise esperar, por quedarme más tranquila. Pero vamos, que desde la 12 no he vuelto a hacerme eco y la siguiente me toca en dos semanas.

En fin, si os sirve de algo, estoy disfrutando como una loca este embarazo, que ya será el último. Es demasiado bonito como para no disfrutarlo sin motivo, porque tengo la suerte de no tener ningún malestar ni complicación, por eso creo que sería un error sufrir en este momento o pensar que algo pueda ir mal. Pensarlo con antelación no va a evitar que pase si tiene que suceder. Y no normal es que no suceda.

Dolor de cabeza en el embarazo

Dolor de cabeza en el embarazo

No es extraño sentir dolor de cabeza en el embarazo. Es más, si buscáis listas de síntomas de embarazo, en muchas os encontraréis que es uno más de ellos, aunque los más conocidos comúnmente sean otros. Y como todo síntoma de gestación, algunas mujeres los tienen, otras no. Pero he de decir que a mí, lo del dolor de cabeza, me ha pasado en los cuatro embarazos. Si bien es cierto que no tengo recuerdos de que fuese algo horrible ni tampoco algo continuado, sino que sucedía de vez en cuando. En este cuarto embarazo, pasé una semana con bastante dolor de cabeza justo cuando empezó la primavera. Y la pasada semana también tuve un poco de martilleo. En el embarazo de Rafa recuerdo que sucedió en el segundo trimestre.

dolor de cabeza en el embarazo

Qué hacer

Yo siempre intento esperar un poco, como suele ser un dolor llevadero, pues espero unas horas. A veces, aunque os resulte curioso, vale más hacer algo que quedarse tumbada; en una ocasión, se me pasó un dolor de cabeza saliendo a correr. Por algo dicen los estudios que la gente que practica deporte necesita menos medicamentos, ¡menudo poder el de las hormonas! Pero bueno, que si estoy trabajando y el dolor persiste, pues me tomo un Paracetamol, que para algo está la medicina. Si alguna vez habéis tomado Ibuprofeno, bien porque aún no sabiáis que estabais embarazadas o porque era la primera gestación y aún nadie os lo había dicho, no pasa nada al ser algo puntual. Pero hay que evitarlo. En general, durante el embarazo es mejor evitar los medicamentos en la medida de lo posible. Obviamente, a veces, hacen falta.

Y nunca lo he probado, pero dicen que un baño relajante ayuda a que el dolor de cabeza disminuya, debido a que en ocasiones ese dolor tiene que ver con la tensión o preocupación acumulado por muchos otros motivos.

Dolor de cabeza en el embarazo, ¿a qué se debe?

Pues señoras, he leído mucho y no, no tenemos una razón que lo asocie el embarazo directamente con el dolor de cabeza pero podría ser cosa de las hormonas, lo cual tiene su lógica. También apuntan a que el algunas ocasiones el peso de la barriga afecta a la circulación.  Y dicen que dejar la cafeína (yo es que nunca tomo ni una gota) puede tener relación con el dolor. Eso sí, conviene consultarlo con el médico si hay también dolor o inflamación en otras zonas del cuerpo o fiebre. Y por supuesto, mareos, visión borrosa… ¿Tuvisteis dolor de cabeza en el embarazo?, ¿fue algo incómodo o llevadero?

No soy una drama mamá ¡tendrá libro!

No soy una drama mamá ¡tendrá libro!

No poder contar esto durante semanas ha sido un suplicio, sobre todo al principio. La propuesta llegó casi a la vez que lo del embarazo así que imaginaos lo que me he tenido que morder la lengua durante semanas para no hablar ni de lo uno ni de lo otro. Pero bueno, vamos a lo que toca, que yo he venido aquí a hablar de mi libro 😉 A principios de marzo recibí un mail de una persona que decía ser del Grupo Planeta: me pedía mi teléfono para comentarme un proyecto. Lo primero, pensé que igual era una broma. Lo segundo, cuando ya leí y releí supuse que era para participar brevemente con algún texto en un libro. Pero no, cuando ya por fin hablamos vía telefónica, me contó que querían que escribiera un libro, mi propio libro, con el estilo del blog. Imaginaos la alegría y el alboroto.

libro Carmen Osorio

Luego me pidieron que redactara una especie de guión o proyecto para pasarlo a sus jefes. Me metí de lleno en ello, lo pasé y tardaron ¡varias semanas en responderme! Menuda espera… pero sí, dijeron sí. Y poco más puedo añadir, empiezo ahora y tengo que tenerlo listo en menos de 6 meses, vamos, solo semanas después de parir… ¡casi nada! Objetivamente, no sé ya de dónde voy a sacar las horas, imagino que tendré que publicar menos por aquí, o quizás dormir menos horas porque el verano me pilla en medio con mi tripa y los tres niños en casa, ¡panorama super propicio para escribir! 😉 Pero bueno, sarna con gusto no pica. Dicen que en esta vida hay que escribir un libro, plantar un árbol y tener un hijo… Y yo voy a hacer lo primero y lo último en un año así que lo del árbol, aunque ya haya plantado uno hace tiempo, voy a tener que hacerlo también en 2017, que al fin y al cabo, de las tres cosas, es la más fácil…

Primeros síntomas de embarazo antes de la regla

Primeros síntomas de embarazo antes de la regla

Quizás en los dos primeros embarazos sólo hubo una cosa que me hizo «sospechar» que podía estar gestando. Pero cuando ya llega el tercero, el cuarto y el quinto embarazo, casi podría decir que lo sabía con total seguridad, sin tests de embarazo de por medio. Pero bueno, el test es un momento bonito que a mí siempre me ha encantado, me parece emocionante aunque entiendo que para quien lleve un tiempo buscando, puede ser también algo tenso. Bueno, vamos por partes y os cuento los primeros síntomas de embarazo antes de la regla que yo sentí. No todos los que menciono aparecieron en las cinco gestaciones; aclaro que una ya sabéis que no suelo contarla porque terminó en aborto temprano pero justo para este post, como hablamos de las primeras semanas de embarazo, creo que es importante. Añado, eso sí, que algunos de estos síntomas podrían confundirse con los premenstruales y dar lugar a expectativas poco reales. En mi caso, no noto nada cuando voy a tener la regla, por lo que, en cierta manera, para mí ha sido fácil intuir los embarazos.

Cambios en el pecho

Empiezo por el más evidente y por el que noté siempre en todos, en los cinco embarazos. Recuerdo que con el primero aluciné y pensé: a ver si es que voy a estar embarazada. Y bingo. Las areolas suelen oscurecerse, hay quienes notan los senos doloridos. Esto último sí que parece ser frecuente antes o durante la regla así que quizás no es muy fiable, pero lo del oscurecimiento, en mi caso, no falla.

Fatiga

No hablo de estar cansada, que puede que también. Hablo de subir una cuesta y notar que te falta la respiración. Por ejemplo, en el cuarto embarazo, lo vi más claro que nunca, y os digo que fue cinco días antes de que me tuviese que bajar la regla. Como ahora hago deporte, recuerdo un día que fui a hacer unas series (que no hago habitualmente) para preparar una carrera y ahí lo noté, me costó horrores.

primeros síntomas de embarazo antes de la regla

Mareos

Yo no he tenido náuseas ni vómitos en los embarazos, sabéis que los llevo genial, pero es cierto que durante el primer trimestre, si estoy tumbada y me levanto muy rápido a por algo, noto cierto mareo, de unos segundos porque mi tensión es normal tirando a baja. Y lo mismo, en el cuarto embarazo, que yo creo que fue, de todos, en el que más sospeché, ya cuatro días antes de que la fecha en que me tenía que bajar la regla, estaba en la cama y uno de los peques empezó a gritar así que me levanté pitando y lo noté. Es cierto que en otros embarazos, lo empecé a sentir ya después de hacerme el test.

Granos

Pues me libraré de naúseas, malestar y vómitos pero los granitos en el primer trimestre no me los quita nadie, ¡nunca! Y sí, aparecen enseguida y pueden ser síntoma de que hay embarazo, a mí me ha pasado siempre aunque en los primeros embarazos no lo relacioné con eso. Y oye, es superar la semana 12-13 y empiezan a remitir.

Ritmo cardíaco

Lo sé, esto ya es para especialistas 😉 Pero claro, cuando resulta que haces deporte y entrenas con pulsómetro, ¡zas! Es una de las cosas que expliqué en el post de embarazo y running, el pulso de una persona normal en reposo suele ser de 60-70 pulsaciones mientras que el de una embarazada sube a 90. Así que es un marcador fiable pasar saber si estás embarazada. Yo sólo lo supe en este embarazo ya que empecé a usar pulsómetro hace seis meses. Y de esto de las pulsaciones, no tenía ni idea hace no mucho.

Otros síntomas que pueden aparecer, aunque no necesariamente antes de la fecha en la que se supone que te toca la regla son: sueño, dolor de cabeza (yo en este último embarazo lo noté durante una semana seguida), sensibilidad a los olores (a mí jamás me ha pasado) y pinchazos. Esto último alarma un poco pero es consecuencia del crecimiento del útero, y apenas lo noté en el primer trimestre en los embarazos anteriores, pero este último sí, lo sentí pronto y me tenía un poco intranquila, llegué a pensar que podían ser dos bebés :-0

Pues estos son los síntomas que noté en uno o varios de los embarazos antes de que me tuviese que venir la regla. Lo bueno es que hoy en día no hace falta esperar mucho tiempo para averiguarlo gracias a los tests. ¿Sospechasteis en alguna ocasión que estábais embarazadas?

Ideas para una baby shower

Ideas para una baby shower

La primera baby shower a la que asistí fue a la mía propia. La organizaron mis amigas a traición 😉 Vamos, que una tarde de sábado, previo acuerdo con maridín, llegué a mi casa y allí estaban bajo el grito de ¡sorpresa! Hasta con pijamas y todo para ver una peli comiendo chuches, que ellas saben de mi debilidad por el dulce. Y así lo hicieron dos veces más, pero ya sin dormir en casa, con merendola y regalos ¡cómo cambia el cuento cuando ya hay niños! El caso es que yo he organizado dos hasta el momento, y la última, como sabéis por Instagram, fue este pasado fin de semana. Y por si os sirve de algo este post, porque queráis organizar una fiesta de bienvenida del bebé a alguna amiga, ahí van unas cuantas ideas para una baby shower:

  • Factor sorpresa: bueno, que igual no es lo más importante pero yo creo que eso le añade gracia. O al menos soy de las que cree que a todos nos gusta que nos sorprendan. Así que hay que compincharse con hermanos, maridos o quien sea, para que nada haga sospechar. En este caso, lo organizamos en casa de la hermana de la futura mamá y así fue fácil.
  • Decoración: así como para los cumpleaños de los niños no me lo curro nada y compro cuatro cosas de fútbol para ambientar y listo, porque objetivamente, los críos no lo valoran mucho y me parece más oportuno centrar la energía en preparar algún juego y hacer una merienda apetecible, en este tipo de fiestas de adultos ya me gusta más lo de trabajar un poco la ornamentación. Y más cuando es algo de bebés, llamadme cursi pero sí, me gusta el azul celeste y el rosita para esto de las baby shower. Vamos, que me fui directa a por la box Baby Shower de niño de Tubebebox, que para eso soy embajadora de la marca y me fascina todo lo que hay en su web. La caja viene con un montón de cosas para decorar así como los platos, vasos… para 12 personas. Y si buscáis regalos para bebés o mamás, en la web hay ideas para dar y tomar, lo mismo decoración que una cuna, que ropita 😉

ideas para una baby shower

  • Comida: Servidora es muy de dulce y mi amiga, la que va a dar a luz en breve, también es amiga del azúcar, así que soy partidaria de poner el postre favorito de la futura madre (en este caso una tarta de una confitería muy mítica de Gijón) junto a algunas cosas más. Para mí, los cupcakes quedan muy vistosos y están buenísimos. Ah, y gominolas. Y de salado, tiramos de picoteo de toda la vida: tortilla, bollinos preñaos…

ideas baby shower

ideas baby shower

ideas baby shower

  • Regalos: Como siempre, esto es algo personal, yo apuesto por hacer un regalo común de algo que sepamos que vaya a necesitar el bebé y al reunirnos entre varias, podemos hacer algo de un valor un poco alto. A mí, por ejemplo, mis amigas me regalaron una trona y madre mía, vaya si la hemos amortizado. Por entonces, me quedaban pocas semanas para dar a luz y yo había comprado solo sillita de paseo, para el coche, cuna y cambiador. Es buena idea preguntar a su familia por cosas que ya haya comprado o ya sepan que les van a comprar otros familiares, así no repites. A mí me gusta la idea de regalar hamaquita o trona, que es una cosa en la que no piensas hasta que el bebé ha nacido y las madres no solemos comprar antes de que nazca. Y como os comentaba arriba, en la web de Tubebebox podéis coger ideas para regalos de una baby shower.

Y esto, más reunión de amigas, que una vez llegan los hijos son escasas, equivale a un buen rato, unas risas, una rica merienda y conversaciones de ésas en las que salen cosas de la adolescencia con las que no puedes parar de reírte, ¿quién da más?

Embarazo y running, ¿se puede?, ¿se debe?

Embarazo y running, ¿se puede?, ¿se debe?

Una de las cuestiones por las que más me habéis preguntado en las redes desde que el miércoles pasado os conté que estaba embarazada es la de si continúo corriendo. Bueno, ésta y el tema del sexo del bebé 😉 Pues vamos allá con el embarazo y running. Después del aborto, me culpé por correr embarazada. Había leído antes mucho sobre ello y nada impedía seguir practicando durante el embarazo, siempre que seas una persona acostumbrada a ello y si la gestación va bien. Pero claro, cuando sufres un aborto, al principio, necesitas encontrar una causa. En Urgencias, la ginecóloga que me atendió, me dijo que no tenía nada que ver.

Pero me quedó la duda ahí… hasta que mi anterior matrona, con la que tengo contacto por Facebook, me dijo: si fuese por correr, no existirían las clínicas para abortar. Aquello me quedó grabado aunque la realidad es que no tenía claro lo que haría cuando me quedase embarazada nuevamente. Y llegó el momento del positivo. Bueno, incluso antes de ese momento, cuando ya sospechaba que podía estar embarazada. Ahí decidí que seguía, que se suponía que podía seguir haciéndolo y me negué a dejar de hacer vida normal cuando yo siempre viví mis gestaciones con serenidad. Y en el fondo, no quería darme la razón a mí misma con la causa del aborto. Y así fue. Seguí corriendo pero bajé el ritmo por una razón: mis pulsaciones.

embarazo y running

Embarazo y running: las dos cosas imprescindibles

Pues sí, hay que tener dos cosas muy en cuenta cuando corres embarazada y una de ellas a mí me afecta bastante:

1.Las pulsaciones: en septiembre, maridín me regaló un reloj pulsómetro para poder entrenar y no tener que llevarme el móvil. Fue entonces cuando descubrí que tenía las pulsaciones bastante altas al hacer deporte. Y en ese momento decidí hacerme la prueba de esfuerzo para saber que todo estaba bien. Y así era, por lo que me quedé más tranquila. Durante el embarazo, aumenta la demanda de trabajo del corazón debido al incremento de volumen sanguíneo en el organismo. Como consecuencia, el número de latidos por minuto aumenta. En reposo, pasa de 60-70 pulsaciones/minuto a 80-90. Lo aconsejable es que una embarazada no sobrepase las 140-150 pulsaciones durante el ejercicio si es una persona acostumbrada a hacer deporte, como es mi caso. Así que desde que sospeché lo del embarazo, tres días antes de hacerme el test, puse en la pantalla principal del reloj las pulsaciones y me olvidé de los kilómetros. Si antes corría 10 kilómetros en 56-57 minutos, ahora corro 7 o 7,5 kilómetros. Vamos, que se nota, no sudo lo mismo 😉

2.El calor: Recuerdo que en enero tuve una conversación con Cristina Mitre en la que hablamos sobre algunas cosas sobre running, yo tenía reciente el aborto y sentía cierta preocupación por el tema de las pulsaciones de cara a un nuevo embarazo y ella me dijo que lo más preocupante para el feto durante la práctica de ejercicio es el calor. Sí, lo que leéis. El sobrecalentamiento puede perjudicar al feto, especialmente durante el primer trimestre. No es algo que me preocupe mucho viviendo en Asturias pero hay que tenerlo en cuenta. Es la misma razón por la que no se aconseja el uso de saunas.

Mi primer contacto con un profesional en este embarazo fue con la matrona en la semana 10. Yo ya llevaba un mes y medio sabiendo que estaba embarazada y tuve en cuenta estas dos cosas pero no había podido consultarlo con nadie que me fuese a supervisar durante estos meses. Cuando ya por fin tuve la primera cita con la matrona, le comenté lo de correr. Ella me dijo que la única razón por la que desaconsejaba los ejercicios de impacto en el embarazo es por el tema del suelo pélvico (tenedlo en cuenta) pero, tras conocer mis antecedentes de tres partos vaginales, tres embarazos (con zumba incluido hasta la semana 40 en la tercera gestación) y un suelo pélvico intacto, me dio vía libre. Y me recordó lo de las pulsaciones.

Así que esta es mi situación ahora. Sigo corriendo, lo haré mientras las cosas vayan bien y mi cuerpo no dé señales de que no debo hacerlo. Lo que no he hecho, por ahora, es correr ninguna carrera ya que las que tenía en mente eran de 10 kilómetros o medias maratones. De hecho, esta semana hace un año que hice mi primera media maratón, y creédme, me encantaría correr este fin de semana nuevamente la media de Gijón. Pero no, mi cuerpo ahora no es el mismo, voy a otro ritmo. Eso sí, quizás en junio me anime con la Carrera de la Mujer, que es una distancia corta. No tengo ninguna idea en la cabeza sobre cuándo voy a parar, me dejaré guiar por lo que me pida el cuerpo, cuando note que estoy cansada y ya no deba seguir, lo haré porque lo primero es lo primero. Mientras tanto, disfruto de las salidas que hago, aunque sea como una tortuga, pensando en la cantidad de ventajas que tiene hacer deporte durante el embarazo.

¡Bebé arco iris en camino!, ¡llega nuestro cuarto hijo!

¡Bebé arco iris en camino!, ¡llega nuestro cuarto hijo!

Ya iba siendo hora de compartir esto con vosotras. Llevo muchas semanas guardándome para mí esta noticia que tanto cuesta no ir contando por todos lados. Porque las buenas noticias apetece compartirlas, y más la llegada de un hijo. Pero si siempre decidimos no hacerlo durante el primer trimestre, después de un aborto, creo que aún lo hicimos con más convencimiento. Lo preferimos así al igual que otras parejas lo cuentan desde que tienen el test positivo en la mano. Eso ya es personal. Pero vamos, que lo importante hoy es contaros que ¡estamos esperando nuestro cuarto hijo! Que ya hemos pasado el primer trimestre y que va todo estupendamente.

Que ésta es la maravillosa razón por la que estoy intentando, con poco éxito 😉 para qué engañarme, comer menos dulce. La razón por la que este año aún no me habéis visto con ningún dorsal de ninguna carrera, aunque sigo corriendo (y dedicaré un post largo y tendido al embarazo y el running). Es la razón por la que he estado más cansada últimamente pero también más feliz, si es que se podía. Estamos encantados aún sabiendo que vendrán más noches sin dormir, más llantos, más peleas, más cansancio y más sacrificios… pero también más amor y más felicidad.

bebe arco iris

El embarazo después de un aborto se vive de otra forma (creo que esto también merece un post aparte) pero creedme que lo estoy disfrutando, que no siento miedos innecesarios, que no quiero pensar en lo malo sino en disfrutar de este momento único. Que ya está en camino nuestro bebé arco iris (así llaman a los que vienen tras un aborto) y saber que todo marcha bien es la mejor noticia así que no puedo sentir más que agradecimiento por poder vivir esto de nuevo.

Evitar las pesadillas en los niños

Evitar las pesadillas en los niños

Llevamos una temporada un poco movida con los despertares nocturnos. Es cierto que tener tres niños menores de 6 años y dormir muchas noches del tirón es una bendición y no me puedo quejar pero, de unos meses para aquí, han aparecido las pesadillas nocturnas. Primero fue Alfonso, que sigue teniendo esos despertares, y después Rafa, que se desvelaba puntualmente pero que lleva unos días con despertares en los que de verdad lo pasa mal. El mayor directamente viene a nuestra cama mientras que el mediano grita llamándonos. En fin, que estos meses intento hacer algunas cosas para evitar las pesadillas en los niños aunque realmente creo que sirve de poquito. Evitarlas es muy complicado porque es como las rabietas, forma parte del desarrollo de la mayoría de los niños a una edad determinada pero bueno, intento ayudarles en la medida de lo posible.

evitar las pesadillas en los niños

Cómo evitar las pesadillas en los niños

Lo dicho, evitar como tal las pesadillas en los peques es difícil pero sí que se pueden hacer algunas cosas para ayudarles a conciliar el sueño de forma tranquila. En nuestra casa, Alfonso, cuando todavía está despierto, me dice que tiene pesadillas así que empezamos con las tácticas:

  • Si algo les gusta mucho, habla de ello cuando se acuesten. Vale, quizás les cuesta más conciliar el sueño pero mejor que piensen en algo que les gusta que el que empiecen con los pensamientos que les dan miedo.
  • Así como durante varios años eran niños de dormirse solos, ahora siempre, o maridín o yo nos quedamos con ellos hasta que se quedan fritos. La presencia de los padres les hace sentirse seguros cuando tienen algún temor.
  • Obviamente, cuando se despiertan con alguna pesadilla, les decimos que no pasa nada, que eso no es real. Recuerdo que el fin de semana pasado, Rafa se despertó a gritos y yo fui a su habitación, me metí con él en la cama y me preguntó si había bestias en Gijón. Pues obviamente, le dije que no, que no existían, ni en Gijón ni en ningún sitio.
  • Lo de dejar una luz encendida también es un buen recurso para que se queden más tranquilos, aunque no siempre funciona. Y cuando saben leer, un libro divertido y alegre les puede venir bien antes de irse a la cama.

En cualquier caso, no hay que asustarse. Las pesadillas son muy frecuentes, más en niños que en niñas, a partir de los dos años y hasta los seis o siete. Es algo desagradable para ellos pero ocurre de vez en cuando y no tienen porqué deberse a ningún problema o trastorno, aunque conviene saber si en algunos casos está relacionado con alguna situación vivida que les haya causado estrés. En fin, que así andamos ahora por esta casa, ¿les pasa a vuestros peques?