por nosoyunadramamama | Mar 27, 2017 | Maternidad y embarazo
Sé que ahora la palabra castigo está muy denostada y que no se lleva nada esto de sancionar los comportamientos de la gente en general, y de los niños en particular. Dicen que no es educativo, y creedme que estoy convencida de que hay castigos que no lo son y ya ni hablamos cuando se trata de algo que se hace con asiduidad. Porque ahí ni son educativos ni efectivos ni nada. Cuando empecé a ver algunos comportamientos que no me gustaban en mis hijos, sí, comportamientos habituales en niños pero no por ello aceptables, me preguntaba: castigar a los niños, sí o no. Luego entendí que, al igual que creo que a veces hay que premiar ciertos comportamientos, porque a todos nos gusta que de vez en cuando se nos recompense un esfuerzo, también a veces es necesaria la sanción. Y os puedo asegurar que recurro al castigo en última instancia, cuando no me ha servido el diálogo ni las varias veces que he dicho algo, cuando siento que mis hijos están ya en fase de sordera selectiva. Y si no quiero acabar a gritos, a veces, llego a ese punto de inflexión en el que digo : «esta semana no vas a entrenar» o «hoy no vamos al parque».
Castigar a los niños, ¿cuándo no hacerlo?
Ya os comentaba antes que en mi casa es un último recurso. Primero, porque creo que si es algo que se hace con frecuencia, no tiene ningún tipo de efectividad y además, os confieso que soy la primera a la que le da pena a veces dejarles sin una actividad o algo que les gusta. Y porque, sinceramente, creo que la primera opción siempre debe pasar por el diálogo, hablar con los niños y explicarles qué han hecho mal, sobre todo cuando son pequeños. Y algo que me parece muy importante es averiguar si detrás de un comportamiento hay alguna causa que les pueda estar incitando a comportarse así. A veces, detrás de un niño que tiene un mal comportamiento hay algún problema o preocupación de fondo. En cualquier caso, tened en cuenta que los castigos:
- Nunca deben ser humillantes.
- Nunca deben ser frecuentes ni por cosas sin importancia.
- No hay que entenderlos como una forma hacer ver nuestra autoridad sino como acuerdo.

Castigar a los niños, ¿cómo?
Cuando recurro al castigo es porque creo que el comportamiento ha sobrepasado las normas establecidas en casa. Y os aseguro que soy muy condescendiente pero, por ejemplo, cuando un hermano «pica» al otro una y otra vez, y si tras varias advertencias no cesa, es cuando me planto y digo: «no hay entrenamiento» o «esta semana no habrá sobre de cromos». ¿Educativo? Pues no lo sé, pero entiendo que si yo no cumplo en mi trabajo, en algún momento se me avisará de que no estoy haciendo las cosas bien, y si sigo igual, lo más probable es que me despidan o que decidan dejar de remunerar lo que hago. Y si me esfuerzo muchísimo en mi trabajo y consigo buenas resultados, sé que nadie me tiene que recompensar porque es mi obligación y ya me pagan por eso, pero ¿quién no agradece que se le reconozca o premie alguna vez un esfuerzo? Por tanto, creo que el castigo debe ser:
- Una forma de hacer ver a los niños que sus actos tienen consecuencias: «No iremos al parque si no recoges tus cosas». Como decía antes, hay unas normas y el trato es que hay que cumplirlas.
- Cuando se toma la decisión de castigar, no se grita, sencillamente se les dice sin alterarse, sin insultar ni menospreciar. Se les comunica como algo que han hecho mal con respecto a las normas que hay en casa.
Como madre, muchas veces dudo. Con esto y con muchas otras cosas. Otras veces tengo muy claro que he hecho lo que debía. Y sí, a veces siento que debo sancionar a mis hijos. Y leo mucho sobre los beneficios o perjuicios que esto puede tener y me doy cuenta que, cuando llega una determinada situación, hago lo que en ese momento creo necesario, sin pensar en todo aquello que he leído o escuchado. Porque a veces un mismo acto no se justifica en una situación y en otra sí… Es que las circunstancias son un mundo. En cualquier caso, os diré que los castigos son algo puntual en mi casa, porque a veces, castigar a uno sin parque implica castigar a los tres. Y no es justo. Pero sí, aunque no esté de moda, a veces tomo esa decisión. Porque tienen que saber que tienen derechos pero también obligaciones. ¿Alguna vez habéis castigado a vuestros hijos?
por nosoyunadramamama | Mar 14, 2017 | decoración, Maternidad y embarazo
Ya sabéis que en esta casa casi todas las celebraciones se nos juntan en otoño, sobre todo porque cumplen los tres peques y también porque, curiosamente, en Asturias solemos tener muy buen tiempo. Así que si el evento no urge, septiembre y octubre suelen ser nuestros meses favoritos. Pero lo cierto es que la temporada alta de festejos empieza con la primavera, que está a la vuelta de la esquina. Y es época de Bautizos y Comuniones. Bueno, y de bodas. Pero lo de los enlaces también suele ser muy habitual en verano. Pues aquí va mi recomendación para estos meses que se presentan de Comuniones, Bautizos, bodas y eventos varios: FiestasMix.com, una empresa dedicada a la venta online de todo tipo de artículos para fiestas, incluyendo artículos de decoración, accesorios, fiestas temáticas, y muchas más cosas para todos los eventos.

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por nosoyunadramamama | Mar 13, 2017 | Bienestar y belleza, Maternidad y embarazo
Me gustaría aprovechar este post para presentaros a Laura Martínez Menárguez, farmaceútica especialista en Nutrición y Diplomada en Nutrigenómica (estudio de cómo los nutrientes influyen en nuestros genes). Ella empezará a colaborar conmigo en algunos posts relacionados con la nutrición, puesto que es algo de lo que yo no sé, y por tanto, de lo que no conozco, no puedo hablar. Pero creo que puede ser un contenido interesante en este espacio. A partir de hoy, Laura me ayudará a cambiar mis hábitos alimenticios. No lo hago por cuestiones estéticas, el deporte fue la clave que me hizo recuperar mi figura tras tres embarazos, por lo que podría seguir comiendo todo aquello que me apeteciese sin remordimientos en ese sentido. Pero quiero intentarlo por salud. En cualquier caso, por el momento, en los primeros posts nos centraremos en alimentación y maternidad. Y para eso, tenemos que irnos a los inicios: la fertilidad. Así que empezaremos en el post de hoy con alimentos para quedarse embrazada.
Alimentos para quedarse embarazada
Cuando no tienes problemas para conseguir un embarazo, no te paras a pensar en todas las cosas que pueden estar relacionadas con la infertilidad: la edad, ciertas enfermedades, la contaminación, el sedentarismo y, cómo no, la alimentación. Por eso. Me dice Laura que cada vez acuden más personas a su consulta para saber cómo pueden incrementar las posibilidades de quedarse embarazadas a través de la alimentación, y qué alimentos deberían tomar para que el inicio del embarazo sea óptimo. Bueno, pues aquí va una tabla de la que sería la dieta ideal para quedarse embarazada:
Desayuno: mango, arándanos y fresas con kéfir y canela.
Media mañana: Una tostada de centeno con aguacate y sésamo.
Comida: Ensalada grande con espinacas, zanahoria, remolacha, quinoa y semillas de calabaza y aliñada con aceite de oliva virgen y limón.
Merienda: Smoothie de la fertilidad.
Cena: Salmón al horno con espárragos verdes y brócoli.
Smoothie de la fertilidad
Toma cada día el smoothie de la fertilidad: Es una bomba de vitaminas, minerales y antioxidantes y esta específicamente diseñado para aumentar la fertilidad. Ingredientes:
1 taza de arándanos, frambuesas y moras, mejor frescas pero pueden ser congelados.
1 taza de leche de almendras ( es importante que no tenga azúcar añadido)
¼ de aguacate.
1 cucharada de polvo de acai o media taza de acai congelado.
1 cucharada pequeña de Maca.
½ cucharada pequeña de Polen de abeja.
1 cucharada pequeña de espirulina.
Otros aspectos sobre la alimentación para quedarse embarazada
- Evita las grasas trans, las cuales se encuentran en las galletas, pizzas congeladas, comida precocinada y bollería industrial, entre otros.
- Incorpora más proteínas vegetales a tu dieta, como nueces y legumbres, y disminuye la proteína animal.
- Evita los carbohidratos refinados o “blancos” y sustitúyelos por carbohidratos integrales como el centeno integral o la avena.
- Toma kéfir o yogur ecológico entero. Los estudios demuestran que los lácteos enteros promueven la fertilidad.
- Toma alimentos ricos en acido fólico, como los espárragos, brócoli, espinacas, aguacate, alcachofas, zanahorias etc. El folato aumenta las posibilidades de embarazo y disminuye las de sufrir un aborto espontaneo.
En definitiva, si una dieta sana ayuda al buen funcionamiento de todos los órgano del cuerpo, es lógico que también lo haga con el sistema reproductivo.
por nosoyunadramamama | Mar 9, 2017 | decoración, Maternidad y embarazo
Las que me seguís desde hace mucho tiempo, sabéis que en mi familia hay una vena artística muy marcada. Mi tío Juan Botas fue el gran artista que triunfó pero no el único. Su hermana, mi tía Gracia, también ha hecho sus cosas en este mundo, con exposición incluida. Hoy os enseño una de las cosas que más le gusta hacer: cuadros naif infantiles y personalizados para los peques. Y cómo no, yo tenía que tener uno de mis tres hijos en las paredes de mi casa. Os explico un poco: son cuadros naif en relieve. Los realiza con madera y con barro, e incorpora fotografías personales y hace los entornos por encargo para personalizarlos. Os voy enseñando algunos ejemplos para que los veáis.

Éste es el cuadro que les hizo a mis niños. Yo le envié una foto de los peques que me gustaba y mi tía hizo el cuadro en un sitio que para ellos es muy entrañable: la cabaña que hay en el jardín de la casa de mi familia. La fotografía y el entorno es lo que hace que cada cuadro sea único. Os enseño, por ejemplo, otros cuadros. En uno, se puede ver el entorno de Gijón, otros son un recuerdo de nacimiento o de Primera Comunión con la iglesia de San Julián de fondo. Recuerdo que hace ya más de 20 años les hizo a mis hermanos mellizos un cuadro sentados en su habitación, y mi tía utilizó tela de las colchas de las camas para ambientarlo.


Bueno, pues como veis, lo del arte se lleva en mi familia aunque yo no me haya llevado ni una pizca, por lo menos en esto de la pintura y las manualidades 😉 Siempre me gustaron muchísimo estos cuadros, y encuentro que son un detalle precioso como regalo. Los hace desde 50 euros. Si alguna estáis interesadas, os dejo su mail para encargos: gsuarezbotas@yahoo.com. ¿Os gustan?
por nosoyunadramamama | Mar 7, 2017 | Maternidad y embarazo
Estos temas nunca son fáciles pero hay que abordarlos, y más cuando tantas mujeres hemos pasado por la experiencia de un aborto natural o espontáneo. Porque al final, eran embarazos deseados y, lo lógico, es querer intentarlo otra vez. Aunque hay casos en los que el dolor por la pérdida es demasiado pesado y no se desea, y es lógico que eso ocurra cuando hablamos de pérdidas gestacionales avanzadas. Pero bueno, lo habitual es que surja la pregunta de cuándo quedarse embarazada después de un aborto espontáneo. Lo primero y más importante es saber que tener un aborto no significa que vayas a volver a pasar por lo mismo, ni mucho menos que no vayas a poder ser madre más adelante. El 85% de las mujeres lo consigue antes del primer año. De todas formas, una cosa es la recomendación médica de cuándo podemos intentarlo, de la que hablaré en este post aunque os adelanto que no hay plazos, y otra cosa es cuándo una está preparada, que eso ya es una cuestión personal.
Quedarse embarazada después de un aborto espontáneo, ¿cuándo?
Fijaos si en este sentido no hay consenso, que la OMS aconseja esperar seis meses para concebir después de los abortos naturales, mientras los servicios de Salud de algunos países hablan de tres meses y ya hay varios estudios que sugieren que es mejor lo contrario y que las probabilidades de embarazo son mayores si se intenta en los tres meses siguientes. En mi caso, tras un aborto natural en la semana 6 sin necesidad de medicación, la ginecóloga me sugirió que con dejar esperar un mes era más que suficiente. Y a una amiga, con un caso exactamente igual, le recomendaron dos meses. Por tanto, no hay una recomendación universal. Aparentemente, no hay impedimento físico para volver a intentar tener un bebé cuanto antes. En el momento en que termina el sangrado del propio aborto y que se tiene una regla normal, es decir, en muchos casos, solo un mes después, se puede volver a intentar el embarazo ya que se da por regularizada la actividad reproductiva. Recordad que siempre hablo de cuestiones físicas, no emocionales. Y hablamos de abortos sin otras complicaciones en el primer trimestre del embarazo, que es cuando se producen en la mayoría de los casos.
¿Estoy preparada?
Pues sí me preguntáis a mí, lo estaba desde las pocas semanas. Asumí rápidamente lo que había sucedido, en parte porque no necesité ni legrado ni medicación alguna y fue en una fase muy temprana del embarazo. Sufrí, estuve un par de semanas triste y pasé página. Por eso, la recomendación de tener que esperar solo un mes resultó un alivio. Pero no todas las mujeres están preparadas tan rápido. Conozco casos de madres que han esperado bastante tiempo, aunque la mayoría de las que conozco y que pasaron por un aborto natural, en menos de seis meses estaban nuevamente embarazadas. Esto es algo completamente personal. Porque insisto, no es lo mismo un aborto en la semana 6 que en la 12, ni en la 12 que en la 20. El dolor de la pérdida en distinto y, por tanto, las ganas de volver a quedarse embarazada, también son distintas. Solo cada una sabe cuándo está preparada.
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por nosoyunadramamama | Feb 24, 2017 | Maternidad y embarazo
Hay muchas cosas en la vida que llegan si sabes esperarlas. Otras, llegan sin que las esperes. Yo he hecho mucho por este blog de maternidad, pero con sinceridad os digo que lo que he vivido estos 4 años es algo que no imaginaba que iba a pasar. No sabía que iba a llegar tan lejos, ni que iba a leerme tanta gente, ni que iba a ser finalista a un premio, ni que iba a abrirme tantas puertas… Pero sobre todo, no sabía que iba a recibir tanto cariño, ni que iba a hacer nuevas amigas a estas alturas de mi vida, cuando trabajo sola desde casa. Todo lo que me ha ido pasando estos años en torno al blog es increíble, pero estos últimos meses ya han sido la bomba. Y os adelanto que febrero dará mucho que hablar porque están saliendo nuevos proyectos.
Cuarto aniversario del blog
Pues sí, oficialmente hoy hace 4 años que empecé a escribir esta bitácora. Fijaos si sabía poco de este mundo, que tuve que pedir ayuda para el tema técnico, que sencillamente se reducía a elegir plataforma de contenido, registrarme y elegir una plantilla. Vamos, sencillito. Pero ni para eso daban mis conocimientos, que yo en el ordenador sólo sé escribir y ya me las veo para editar fotos, de ahí que casi nunca lo haga 😉
Cuando empecé, tenía un bebé de 4 meses y un niño de dos años. ¡Lo que ha llovido! Que ahora tengo tres críos y el más pequeño ha dejado de ser un bebé. He contado de todo en estos años en casi 600 posts, que se dice pronto. Y aquel blog que empezó con menos de 3000 visitas mensuales tiene ahora más de 100.000, me sigue asustando hasta a mí. Y sobre todo, ya no tanto el blog de maternidad sino el valor que se ha generado en las redes sociales, donde tanto comparto y donde participáis muchísimo. Es un honor seguir aquí, al pie del cañón, cuando yo misma creía que, si conseguía escribir solo un año, sería un logro.
Renovarse o morir
Al cambio y migración de mi blog ya le dediqué un post en su momento. Es una cosa que debí hacer hace mucho tiempo pero, entre unas cosas y otras, y si le sumas lo poco que me interesan los temas técnicos, pues no había habido forma de avanzar. Al final, llegó y tengo que agradeceros que haya sido todo un éxito. A la mayoría os gustó mucho y yo ya no tengo excusa para hablar de más temas que no estén relacionados con la maternidad, porque además me lo estáis pidiendo. La migración salió adelante gracias a Laucreativa, el logo dio un vuelco gracias a Isabel, de Una Madre Molona y las visitas no se redujeron, que esa suele ser una consecuencia de estos cambios de alojamiento. Lo cual quiere decir que me queréis mucho 😉

Foto de Olatz, de Blessings
Finalista a mejor blog de Embarazo y Crianza de Madresfera
Estas son las cosas que llegan como un regalo. Porque escribes porque te gusta, para que te lean, para ayudar, para dar tu opinión, para enseñar algo que te resulta bonito, o útil… pero no lo haces nunca para ganar un premio. Bueno, es que para empezar, cuando comencé a escribir aquí, no sé siquiera si ya había premios para blogueros. Y de repente, hace un año, me encontré con que estaba nominada en varias categorías de los Premios Madresfera, de los que no había oído hablar entonces. Y resulta que estuve cerca de ser finalista. Y pasó un año y volví a estar nominada, con la gran alegría de quedar finalista en la categoría de Embarazo y Crianza, con la repercusión que eso tuvo a nivel local, que hasta salí en la prensa y hablé en la radio 😉 Es cierto que quedarte ahí, a las puertas del premio, te deja una sensación de «vaya, con lo cerca que estaba», el año en el que más había trabajado y crecido. Pero verdaderamente, ya era un logro estar ahí y ser uno de los blogs de referencia en esto de la maternidad. Y oye, el premio gordo de 2016 fue el viaje a París al Effluent.


Foto de Marcos León
Bloggers Day y esos eventos para reeencontrarse
Y como finalista, tenía que ir a Madrid a ver si finalmente era ganadora. Bueno, no contaba con serlo, la verdad, pero era la excusa perfecta para dos cosas: una escapa en pareja y ver a muchas caras a las que solo he visto una vez en mi vida, o dos, o tres… pero que ya conozco como si las viese a diario, porque sigo sus vidas en las redes sociales y porque este mundo nos ha conectado mucho. Ya me lo pasé como los indios en el viaje a Granada, que fue mi primera «desvirtualización», y eventos como el de Malas Madres fueron la pera, por no hablar del viaje a París al Effluent. Así que, una vez más, me encantó saludar y volver a pasar un rato con algunas personas que ya son mis amigas. La pena es no haber hecho más fotos, pero sólo estuvimos en la entrega, no el día completo del evento.

Con Isabel, ganadora del premio, y Olatz, de Blessings, a la que conocí ese día y dueña de la cámara con la que nos hicieron esta foto. Fue un placer coincidir con otras tantas…
Restaurante terreza Doña Tecla
Esto ya lo incluyo en este post porque forma parte del evento del sábado pasado. Y como muchas me preguntásteis en Stories por el sitio en el que cenamos Isabel, Ángela y yo con nuestros maridos, pues aquí va mi aportación gastronómica sobre Doña Tecla. Está en la zona de Cuzco, al ladito de la Castellana, y tiene una de las terrazas de moda de la capital. Vamos, que fue una super elección de Isabel; con lo que yo no contaba era con cenar en una terraza en pleno mes de febrero sin pasar frío. La ambientación es muy balinesa con suelos de madera, olivos, bambús, palmeras… y una carpa estilo jaima sudafricana. Eso, sumado a los calefactores de gas, hicieron que estuviésemos super a gusto. Y la comida fenomenal, tienen un poco de todo, desde los clásicos huevos rotos hasta noodles, pescados, carnes… Cenamos muy bien, de verdad. Y creo que compensa ir en verano, que es cuando se le saca partidazo a esa terraza. Vamos, que si cuadra visita a Madrid en épica estival, allí que voy.


Terraza en verano
Bueno, pues resumiendo, gracias por estar aquí, por leer este blog. Porque al fin y al cabo, yo escribo y trabajo mucho, pero si vosotras no estuviérais al otro lado, ni viaje a París, ni finales, ni nada… ¡Así que os debo mucho! La próxima semana, empezamos con contenidos habituales y temas interesantes. ¡Buen fin de semana!
por nosoyunadramamama | Feb 23, 2017 | Maternidad y embarazo
Conocí a Emma, madre de familia numerosa, y artífice de
Cocholate cuando nació Gabriel hace poco más de dos años. Me envió a casa una canastilla con cositas de bebé y personalizadas que era una pasada. Os lo digo, son preciosas. Poco a poco, han ido incorporando miles de ideas al catálogo,
incluyendo regalos personalizados para los padres, abuelos, hermanos, tíos. En Cocholate tienen regalos útiles, como el packs de camisetas que vamos a sortear. Además, tienen marcas como Pasito a Pasito, Aden Anais… Lo que me encanta de Cocholate es que todos los artículos los puedes personalizar, ya sea con el nombre bordado, pintado o estampado. Aseguran las entregas son en tiempo récord (24 horas en toda la península y el mismo día en Madrid).

Una de las cosas que más vende Emma son los packs de camisetas para madres, padres e hijos. Hay un montón de modelos a elegir y no sólo personalizas los nombres sino también el color, tipo de letra.. En su web podéis mirar todas las opciones que hay pero aquí os he seleccionado algunas para que os hagáis una idea. Pero me parecen un gran regalo pensando en el Día del Padres, que está a la vuelta de la esquina.
Qué sorteamos? Un pack de camisetas personalizadas a elegir por el ganador. El sorteo permanecerá activo desde hoy 23 de febrero de 2017 hasta el domingo 26 de febrero de 2017 incluido (hora española) y pueden participar todas las personas mayores de edad residentes en España. El sorteo se realizará a través de la web Sortea2, que elige al azar los ganadores, cuyo nombre publicaremos en este blog.
por nosoyunadramamama | Feb 15, 2017 | Maternidad y embarazo
Me he hecho una experta en este tema y ya conozco todos los trucos e inventos; tener tres críos que no paran quietos ni durmiendo me ha hecho probar casi todas las opciones que deben existir en el mercado para tener a los niños bien tapados por la noche. Así que, como además me preguntáis mucho por este tema en Stories de Instagram, os cuento las tres cosas que hemos probado y lo mejor de cada una de ellas:
Saco-edredón nórdico
¿Pensábais que sólo existían ese tipo de sacos bien gorditos para bebés? Pues no señoras, existe este invento para niños. Sin ninguna duda, es, de todas las opciones que hemos probado, la que más abriga. Nosotros vivimos en un piso bajo cubierta, de un edificio que ya tiene sus décadas y mal aislado, así que pasamos mucho calor en verano y frío en invierno en cuanto apagan la calefacción central. Así que por la noche ya podemos estar bien tapados. Este invento (es de la marca Norkids) es cómodo, porque el niño tiene los brazos libres, puede andar si necesita ir al baño y tiene una cremallera lateral para meterse dentro y salir. Y además son muy chulos. Alfonso está muy contento con la adquisición y además, como ya sabéis que termina muchas noche durmiendo en el suelo, con el nórdico está mullidito 😉

Pijamas-manta
Ésta es la opción que durante años hemos usado en casa, entre otras cosas porque fue la primera que conocí y porque es la más fácil de encontrar. La gran ventaja es que no deja de ser un pijama, un poco más gordito de lo habitual, y es de una pieza, con lo que los niños no se desvisten ni se les sube la parte de arriba dejando la barriga al aire. Además, lo pueden usar mientras están en casa si hace frío. Pero, desde luego, no abriga, ni mucho menos, lo mismo que los sacos-edredones. Y suele ser la opción más barata y sencilla de encontrar. Los soléis tener en sitios como Hipercor, Carrefour…

Sábana fantasma
No sé si alguna vez oísteis hablar de ellas, también las llaman sábanas de seguridad, ya que no sólo evitan que los niños se destapen sino que están pensadas para evitar que se caigan de la cama. Es una opción que sirve para mantener tapados a críos que sencillamente se destapan pero no la veo una opción factible para niños que se mueven mucho, como mis hijos. Muchas veces me preguntan si mis peques descansan moviéndose tanto y yo les digo que, cuando compartimos cama por causa de fuerza mayor, allí no pega ojo ni el apuntador porque precisamente su descanso incluye libertad de movimiento. Así que las probamos una vez en casa de unos amigos y nunca más. Pero me parece una buena idea para esos peques que se destapan y se desplazan lo justo para evitar que se puedan caer al suelo.
Pues éstos son los tres métodos o inventos que hemos probado y conocemos de primera mano para evitar que los niños pasen frío por las noches debido a su incansable movimiento. ¿Conocíais estas opciones?, ¿alguna más?
por nosoyunadramamama | Feb 13, 2017 | crianza, Maternidad y embarazo
Que si madres arrepentidas, que si periodista diciendo que un bebé «destruye tu vida», que si presentadora escribiendo en sus redes sociales que «estamos engañadas por los mitos románticos de la procreación» y que la maternidad no debería ser imposición… ¿Engañadas?, ¿imposición?, ¿hoy en día? A ver, a ver, a ver… ¿en serio soy yo la única que pensaba que la maternidad no era fácil?, ¿en serio me dicen que en plena era de la información no sabían de qué iba el cuento?, ¿de verdad hay personas que creen que tener una criatura dependiente de ti no va a transformar tu vida? Sí, transformar, que no es una cosa así como el tener un novio con el que te va mal, que lo cambias y listo. Sí, esto es lo único que es ya para toda la vida. ¿Eso sí lo tendrán claro? Bueno, pues si me estás leyendo, te planteas ser madre y aún crees que todo es de color de rosa, voy a abrirte lo ojos:
–No vas a poder dormir del tirón: aún en el mejor de los casos, siendo un aspecto en el que me considero afortunada, no te vas a librar de estar unos meses despertándote cada cierto tiempo. Y cuando lleves ya varias semanas sin dormir 7-8 horas seguidas, creerás que no podrás sobrevivir. Y no imagino cuando llevas un año porque no me ha tocado a mí, pero te puede pasar.
–Vas a sentir dolor físico: oye, no será porque no nos dijeron toda la vida lo que duele un parto. Y sí, ahora ya tenemos la suerte de que existe la epidural pero no conozco a ninguna mujer que no haya sentido dolor en ninguna fase de todo este proceso: embarazo, parto, postparto o lactancia. Lo lógico es que, si no te toca dolor en una, te tocará en otra. Es complicado que te toque el lote de embarazo estupendo+parto estupendo+postparto estupendo+lactancia estupenda. Y oye, que con la lactancia también tenemos mucho avanzado hoy en día y si la cosa se tuerce, pues bibe al canto. Pero en alguna fase, algo te va a doler, casi seguro.
–Vas a sentir preocupación casi constante: sí, es así. Porque como descansas poco, todo te afecta un poco más. Porque te vas a dar cuenta de que el día tiene pocas horas, porque no vas a saber gestionar la rabieta de tu hijo, porque vas a estar triste y preocupada cuando esté enfermo, porque vas a disgustarte cuando no quiera ir al cole, o cuando suspenda, o cuando un amigo le haga daño, o un novio o una novia… Resumiendo, si antes lo que más te preocupaban eran cosas del curro o sentimentales, con un hijo puedes añadir una preocupación más, y de mayor calado, ya te lo digo.

Portada del libro «Madre arrepentidas»
–Vas a limpiar mucho: sí, cacas, mocos y vomitonas. Es así de poco apetecible pero es real. Antes de ser madre, si alguien expulsaba algo por la boca solía ser en las puertas de un bar y tú te alejabas. Cuando seas madre, no solo no te alejarás sino que tendrás que limpiar los restos de sábanas, pijamas, alfombras… Sí, has leído bien: vomitonas en casa.
–Vas a dejar de salir de juerga: mira, la realidad es que, aunque te puedas permitir salir de marcha porque los buenos abuelos o una niñera se queden con el churumbel, no te apetecerá demasiado por el punto número 1: estarás cansada. Así que acabarás por reservarte fechas especiales para esas escapadas en pareja o con amigos. Y si crees que no vas a poder vivir sin salir de marcha todos los fines de semana, pasa de ser madre. Salir se puede, claro, yo lo hago, pero con frecuencia es complicado.
– Viajar dejará de ser cómodo: y eso si viajas, porque depende de la criatura que te toque, o de las ganas que tengas, a lo mejor ya ni viajas. Pero vamos, que desplazarte por otros sitios podrás, nosotros no paramos, pero no se pueden comparar los viajes de antaño en pareja y con amigos a los que vas a hacer con los niños porque con ellos irás cargada, porque no podrás ver todo lo que te apetezca, porque tendrás que parar cuando a la criatura le toque comer, porque no trasnocharás, porque tendrás que buscar un alojamiento acorde con las circunstancias, porque es probable que alguna vez tengas que suspender tu viaje porque el crío se ponga enfermo.
¿Cómo lo ves? Bueno, pues estas son solo algunas de las «bondades» de ser madre. No vaya a ser que algunas digan luego que no sabían lo que era la maternidad y se arrepientan. Y ojito, esto no está reñido con tener derecho a un cabreo, a un llanto o enfado porque la situación nos supera. Que no tenemos que ser mártires de la causa, ¡faltaría más! Podemos quejarnos de que estamos cansadas, de que estamos disgustadas… aun habiendo elegido libremente. Pero mentir, no nos ha mentido nadie. Y es una elección libre. No nos presionan para esto, no nos obligan, no nos lo imponen. No en España. ¿O acaso a la señorita Abenia la han mandado de su trabajo a casa para que ahora procree?, ¿le han impedido el acceso a anticonceptivos?, ¿alguien la obliga a ser madre? Pues entonces nadie le está imponiendo nada. Y qué decir de Samanta, lo siento, pero afirmar que»tomas una decisión engañada» no se ajusta a la realidad.
¿Que te preguntan si vas a ser madre llegada una edad? Pues tampoco es raro teniendo en cuenta que 8 de cada 10 mujeres sí lo son. Llevan haciéndole la pregunta al señor Bustamante sobre si va a tener más hijos o no desde que tuvo a la primera, vamos, desde hace casi una década. Pero vamos, lo mismo que te preguntan qué vas a estudiar cuando tienes 17 años, e igual resulta que no quieres estudiar sino trabajar. Lo mismo que le preguntan a mis hermanos de 30 años si no tienen novia. Y ni ganas ni prisa. Contestas y listo, pero la presión no te la mete nadie si crees tener claro lo que quieres.
Este no es un post para desanimar a nadie. Imaginaos lo grande que tiene ser la maternidad para que, a pesar de todos estos inconvenientes, a la mayoría nos compense. Pero ser madre porque toca, porque pasa el tiempo, porque luego igual no puedes, porque crees que es lo que la gente espera de ti… pues no. Es una vida de la que hablamos que, durante años, va a depender de ti. Así que, si no quieres renunciar a ciertas cosas, lo cual me parece estupendo y super lícito, no los tengas, y se acabó la historia. Por cierto, así, en general, se me ocurre que trabajar también tiene muchos inconvenientes, y estudiar, y tener pareja… En realidad, la vida no es fácil, vivir tiene muchos inconvenientes lo mires por donde lo mires pero… ¿a que compensa?
por nosoyunadramamama | Feb 10, 2017 | Maternidad y embarazo
¡Pues aquí lo tenéis! ¡Cuatro años de blog se merecían algo especial! Esta vez, el cambio es gordo. Lo había pospuesto mucho tiempo pero era necesario. Para empezar, ya no es sólo un cambio de forma, que es en el que nos fijamos todos, sino también de fondo. No voy a ponerme técnica, porque además entro dentro del grupo de “tecnolerdas” 😉 pero digamos que todos los posts de mi blog estaban en wordpress.com, un gestor de contenidos gratuito que limitaba mucho mis movimientos y no es el más adecuado cuando un blog tiene cierto nivel de visitas. Así que, resumiendo, ahora mi blog está en otro alojamiento que me ha permitido llevar a cabo todos estos cambios de diseño que veis más otras tantas cosas que me vienen bien a mí cuando escribo y también a nivel posicionamiento. Pero eso ya es entrar en asuntos tecnológicos de los que no tengo competencia para hablar. Y de lo que no sé, mejor no hablo 😉
Como veis, he organizado los contenidos en cuatro categorías. Ya sabéis que el 70% del contenido del blog está relacionado con la maternidad, el embarazo y la crianza, no sé si a estas alturas me queda algún tema por tocar 😉 Pero durante 2016 también funcionaron realmente bien los posts relacionados con el running y la salud, así que creo que merecen seguir escribiendo sobre ellos. A los que sumaré en esa misma categoría algo sobre belleza, porque en instagram me preguntáis muchísimo por algunas cosas. Sobre los planes y viajes con los niños también escribo muy a menudo, y además me llegan muchos mails preguntando por alojamientos, por ejemplo. Así que aquí seguiré compartiendo nuestras escapadas y dándoos todos los detalles. Y bueno, sobre moda no soy una experta ni es mi tema principal ni pretendo que lo sea porque somos muy de “jota, caballo y rey” pero cuando veo alguna cosa interesante, la comparto y suele funcionar y os gusta. Así que el blog seguirá siendo lo que era pero… más bonito y con contenido más variado. De ahí que siga siendo «No soy una drama mamá» con la coletilla «pero sí muchas cosas más».
Como os imagináis, todo este cambio no he podido hacerlo sola, porque no tengo conocimientos. Así que he hecho una inversión de dinero, gracias a patrocinadores y marcas en las que confío y que confían en mí, y le he pedido hacer todo este trabajo a Laura, de Laucreativa, que es diseñadora y que sólo tenéis que ver el blog para daros cuenta de lo bien que hace las cosas. Y mención también se merece Isabel, de Una madre molona. Con ella compartí este 2016 muchas cosas, entre ellas un viaje a París y habitación en hotel que hizo que compartiésemos largas charlas. Y como es una caja de sorpresas, además de periodista y bloguera, también es diseñadora gráfica. Ella es la autora de mi nuevo logo y me encanta. Normalmente era mi prima, Ana Pire, quien me hacía alguna cosa de este tipo, pero no quise agobiarla justo cuando acababa de dar a luz. Y a ella también le agradezco los cambios que hizo hasta ahora.
Me ha dado cierta pena decir adiós a mi logo anterior, porque los dibujos tenían connotaciones personales que ya os conté hace tiempo. Pero creo que era el momento de dejar atrás las siluetas de bebés para dar cabida a más temas y porque, como es obvio, mis hijos han ido creciendo en todo este tiempo. Empecé este blog siendo mamá de un bebé de dos años y otro de 4 meses, y ahora ya tengo dos niños de 6 y 4 años, y un bebé de 2 años, que en breve dejará de ser bebé. Ufff, ¡cómo ha pasado el tiempo! Gracias por acompañarme todos estos años, por dejar cada día decenas de comentarios en mi blog y redes, y por ser la mayoría muy respetuosas, como lo soy yo. Y gracias por hacerme finalista a mejor blog en 2016 de Embarazo y crianza de Madrefera. Menudo mes bonito y movido está siendo. Aquí seguiré, si me dejáis, mucho más tiempo. Y por cierto, habrá sorteos de cosas chulas para celebrar estos 4 años por aquí, ¡os lo merecéis por aguantarme! Aunque sé que me queréis.
por nosoyunadramamama | Ene 30, 2017 | Maternidad y embarazo
Vaya por delante que no he tenido hijos «chupeteros». Lo han usado lo justo y necesario, e incluso tardaron un tiempo en cogerle el gusto. Pero he de reconocer que, a pesar de la mala prensa que tienen a veces los chupetes, son un gran invento. Como ocurre con todo, el uso que se le dé, marcará la línea entre lo que se considera adecuado y lo que no. Pero desde luego, yo tengo claro que los chupetes ayudan, y mucho, en la crianza de los churumbeles. Podríamos vivir sin ellos, por supuesto, como podríamos vivir y criar sin muchas otras cosas. Pero su existencia nos viene bien y nos soluciona algunas situaciones.
Ventajas de usar chupete
Mis tres hijos han seguido el mismo patrón con el chupete; apenas lo cogieron siendo recién nacidos, con lo cual yo no insistí mucho y su uso fue puntual. Le pillaron el gusto cuando empezaron a salirles los dientes, aunque su uso no era continuo. Y ya, desde el año y pico hasta los dos años, lo utilizaron exclusivamente para conciliar el sueño, es decir, apenas unos minutos cada día. Y ése es para mí el gran poder, la gran ventaja, la gran virtud de los chupetes: que tranquiliza, relaja y ayuda a dormir a los bebés. Sí, porque los bebés tienen una succión alimenticia y otra que es puramente placentera. Vamos, que los biberones y chupetes son novedosos como los conocemos hoy en día pero de nuevos no tienen nada. Hay evidencias de que se utilizaban paños o telas con relleno con el mismo fin con el que usamos hoy el chupete, no estamos haciendo nada raro. Lo digo para que os quedéis más tranquilas aquellas a las que os hayan asustado con teorías catastrofistas sobre su uso. Luego veremos los inconvenientes.
Otra de las grandes ventajas que para mí tiene el chupete es que alivia el dolor y reduce el estrés en momentos desagradables. Y esto es aplicable a muchas de las fases que tiene un bebé: lo mismo viene bien cuando de recién nacidos sufren con gases, que cuando ya tienen unos meses y están molestos con la dentición. Por no hablar de las rabietas; algunas veces, ofrecerles el chupete es un recurso que funciona. Además, muchos estudios (de organizaciones como la Americana o la Española de Pediatría) han encontrado que el uso del chupete está relacionado con la reducción del riesgo de que aparezca el síndrome de muerte súbita del lactante. Aunque no se sabe a ciencia cierta porqué ocurre, se apunta a que podría deberse a que el chupete ayuda a progresar los mecanismos que dirigen el desarrollo de las vías respiratorias superiores. Pero de cuestiones científicas no puedo opinar.

Inconvenientes de usar chupete
Como os comentaba al principio, el uso que demos a las cosas puede cambiar, y mucho, los efectos beneficiosos de un objeto. Yo siempre he sido muy fan de la frase de Aristóteles que dice «en el término medio está la virtud». Por tanto, no se trata de usar el chupete para todo, porque luego puedes encontrarte con alteraciones en los dientes y con una situación de estrés para el niño cuando quieras que deje de usarlo. Mi experiencia en ese sentido es que, como su uso ha sido limitado, el chupete se fue de sus vidas sin más, no les supuso ningún problema que un día «desapareciese». Y espero que con Gabriel sea parecido. Otro de los problemas que se relaciona con el uso del chupete, pero del que tampoco tengo ninguna experiencia, es que se da mayor frecuencia de otitis ya que la succión incrementa el transporte de microorganismos hacia el oído. Esto ocurre si previamente hay infección de las vías respiratorias. Tampoco tenemos experiencia al respecto y desconozco si los casos de otitis que veo a mi alrededor tienen relación con el uso del chupete.
En cuanto a todas estas pegas que suelen darse, no las hemos vivido, entiendo que tendrá relación con que han usado con moderación el chupete. Yo tengo que decir que a nosotros nos ha venido muy bien para que conciliasen el sueño, sobre todo fuera de casa, y les ha aliviado mucho el tema de los gases y la salida de los dientes así que, me declaro fan de este artilugio, ¿alguna más?
por nosoyunadramamama | Ene 26, 2017 | Maternidad y embarazo
Estoy un poco confusa con respecto al uso de la tecnología en los niños, y ya es lo que me faltaba, que para una cosa que tenía medianamente clara… El otro día en Stories os contaba que había ido a una charla sobre la transformación digital y lo que escuché me descolocó. He sido y soy muy reticente a que los niños hagan uso de pantallas digitales, en parte porque creo que su utilización debe estar muy vigilada y también porque creo que es primordial que aprendan a divertirse sin una maquinita de por medio. Pero como os decía, la charla de José Luis Orihuela (profesor, escritor y conferenciante, entre otras cosas) me desconcertó un poco y, de alguna manera, me ha hecho replantearme las cosas. Esto de educar niños es realmente agotador. Ya lo dijo este buen señor en la charla: el problema no es la falta de información, nunca ha habido tanta información. El problema es el déficit de filtrado. Y qué razón.

El abuelo enseñando vídeos del Sistema Solar
Ya no puedo pensar en los móviles y tablets como si fueran el demonio para ellos. Porque básicamente era un poco la visión que tenía de ellos. Solo me faltaba ponerle una pequeña descarga eléctrica si el dispositivo era tocado por un menor 😉 Pero claro, luego te dice este hombre que esto es un proceso irreversible, que nuestros niños van a estudiar, a comprar y a vivir siempre de esta forma, y razón no le falta. Porque resulta que mi primer contacto con un ordenador fue a los 15 o 16 años. Había una sala de informática en el cole con esos ordenadores mega grandes en los que te pasabas media clase para encender el ordenador y la otra media, yo la pasaba en una web infumable de Julen Guerrero en la que las imágenes iban de arriba a abajo sin fin. Y oye, que Julen ya era todo un moderno teniendo su propia web. Y ya ni os cuento de la primera compra online, pues hablo tranquilamente de que tendría unos 25 años cuando me lancé… Y resulta que antes, cada vez que teníamos una duda que resolver, íbamos a preguntar a nuestros padres, a una enciclopedia o diccionario (no había casa sin tales libros) o te tenías que ir a la biblioteca municipal.
Y luego tu hijo, que apenas tiene contacto con la tecnología porque se lo tienes prohibido, viene y en dos minutos ya sabe cómo encender tu móvil y entrar en cualquier aplicación que le permita escribir o dibujar. ¡Y eso los míos! que no tenemos ni tablet ni ná en casa, que ya casi ni encendemos la tele 😉 Ya no quiero ni imaginar aquellos que acceden fácilmente a ello. Pero objetivamente sabes a ciencia cierta que algún día será inevitable, que es como si decides que, como la electricidad antes no existía y se vivía bien, en casa se usan velas o brasero. Ay, ¡cómo me cuesta reconocer que la tecnología ha simplificado nuestras vidas! Y no sé porqué a la vez soy tan reticente a que ellos la usen. Supongo que, como en todo, en el término medio está la virtud. Pero la realidad es que van a vivir hiperconectados, siempre conectados y hay algo en esta idea que me asusta. Que haya cambiado tanto el modo en que nos relacionamos, que nos hayamos criado y que hayamos aprendido de forma tan distinta a como lo van a hacer nuestros hijos da un poco de pánico. Lo bueno es que José Luis Orihuela, siendo muy fan de la tecnología y la era digital, me dejó clara una cosa: nada de redes sociales antes de los 14 años. Porque objetivamente, sabemos cómo va el tema de las redes sociales y hay que usarlas con criterio, y de eso, a ciertas edades, no se tiene. ¿Qué opináis?