Blog

  • Reformar una casa: suelo a prueba de niños

    Reformar una casa: suelo a prueba de niños

    Una de las cosas que más sufre en una casa es el suelo. Si a esa casa le sumas cuatro niños en edad de jugar, más se puede estropear. En nuestro actual piso el parqué está bastante deteriorado. Yo prohíbo jugar al balón en casa pero no puedo pedir que no lo hagan con coches y garajes, con piezas de construcción o con canicas. Los niños son niños y en las casas donde hay niños, las cosas sufren más. Por eso, entiendo que la elección del suelo haya generado mucho interés. La marca que escogimos, bueno, fue la elección de maridín, que entiende más que yo, es Quick-Step. Teníamos muchas referencias positivas en nuestro entorno (sobre todo de mis cuñados) y, después de ir a una tienda de Gijón a ver los modelos y a que nos explicaran sus características, no tuvimos ya ninguna duda.

    Nuestra elección de suelos

    Lo primero, os pongo los modelos y las referencias de los que hemos elegido, que es la pregunta que más habéis hecho:

    • SUELO LAMINADO: Roble clásico natural Impressive Ultra IMU1848 para toda la casa (un baño y cocina incluidos)
    • SUELO DE VINILO: Roble cañón natural Balance Rigid Click Plus RBACP40039 para la planta sótano (zona de juegos)

    Como veis, he puntualizado lo del baño y la cocina en la referencia del suelo laminado porque es importante este punto para saber que será un suelo que inevitablemente se va a mojar. Los suelos laminados Impressive e Impressive Ultra tienen una tecnología resistente al agua (Hydroseal) que los convierten en una elección perfecta para estancias como cocinas y baños. Además, Quick-Step tiene una colección de suelos laminados, que se llama Majestic, que son 100% impermeables y muy resistentes, también perfectos en estos casos.

    Suelos laminados y suelos de vinilo

    La elección de suelo no es fácil porque hay de todo y es cierto que, cuanto más tienes para elegir, más tiempo te lleva tomar la decisión. Lo primero que voy a hacer es contaros las diferencias entre suelo laminado y suelo de vinilo. El laminado está hecho con varias capas o láminas. La capa  de arriba es muy resistente y transparente y termina con una especie de relieve que imita madera, lo que hace que sean resistentes, impermeables, que no necesiten mantenimiento y que los acabados sean variados.

    Los suelos de vinilo están hechos de PVC, es decir, son resistentes, más flexibles que los laminados y más económicos. Además, se pueden pegar directamente sobre un suelo en buen estado, así como para revestir paredes, entre otras cosas. ¿Por qué elegimos esta opción en la planta sótano? Porque el techo en esa zona es algo más bajo que el resto de la casa y el vinilo de madera no aumenta el grosor del suelo.

    Ahora, añado cosas para que las tengáis en cuenta:

    1. Todos los modelos pueden ser instalados sobre sistemas de calefacción de suelo radiante.
    2. Quick-Step es el creador del sistema de instalación Uniclic que, en la actualidad, es el sistema estándar de instalación de clic, patentado para instalar sus planchas con un simple clic.
    3. Tienen tecnología Scratch Guard, que hace que sean hasta diez veces más resistentes a las rayaduras y golpes que los suelos que no tienen este acabado.
    4. Para cada tipo de suelo hay colección de accesorios, como capas de subsuelo, perfiles de acabado y rodapiés, que combinan con el color del suelo que se haya elegido.

    Y todas estas características, junto a las buenas opiniones de personas que lo tienen en casa (tanto de gente de nuestro entorno como de muchas de vosotras que seguís mi cuenta en Instagram) y añadiendo que nos gusta mucho la estética de sus suelos, nos hicieron decidirnos.

    Os dejo unas imágenes de como están ahora algunos de los espacios de la casa, incluido el baño principal y la cocina, donde estará el nuevo suelo.

    Reformar una casa

    Si queréis ver otras cosas que ya hemos elegido, sobre todo con respecto a los baños, podéis pinchar aquí.

  • Maternidad y deporte: siete momentos en los que sí puedes

    Maternidad y deporte: siete momentos en los que sí puedes

    Si algo me ha enseñado correr es que «querer es poder». Ojo, esto no quiere decir que todo en la vida se puede conseguir, no todo el mundo podrá ser Usain Bolt, no todo el mundo podrá hacer una maratón, no, no y no. No podemos ser o hacer cualquier cosa. Pero «querer sí es poder» cuando adquirimos un compromiso y nos esforzamos. Si dices que quieres empezar a correr, puedes. Comprométete con eso y esfuérzate, y ahí tendrás el resultado, puedes hacerlo. Que yo no tuviera tiempo para hacer deporte cuando no era madre y que de repente lo tuviese cuando lo era de familia numerosa es la prueba. Antes buscaba excusas y ahora busco las oportunidades para hacerlo. Cuando algo te gusta y te aporta, cuando sabes que es bueno para ti, cuando sabes que es necesario por salud mental y física, cuando entiendes que te vas a ver mejor, ¡vaya si encuentras tiempo!

    Maternidad y deporte, ¿cuándo?

    Y ahí está la más grande de las pegas que tenemos cuando somos madres: cuándo, de dónde sacar el tiempo. El día sigue teniendo 24 horas, como cuando no éramos madres, así que algo hay que hacer. La clave está en lo que dije antes: en querer. Por tanto, encuentras el tiempo, lo encuentras tú y no esperas que te sobren los minutos porque siempre habrá algo más apetecible que hacer que ponerte a dar brincos. Así que elige tu momento:

    1. Madrugar: esta es una de las opciones que existen, levantarse antes de que los niños lo hagan. Lo sé, esta es la menos atractiva pero sí es la opción que luego te va a hacer estar con mucha energía lo que resta del día. Tengo una amiga que lo hace, tiene tres niños y trabaja fuera de casa, y tan feliz.
    2. De noche: esta es mi opción preferida, salir a correr cuando los niños ya están organizados y en la cama o a punto de acostarse. Para muchas, es el momento en que ya nos hemos relajado porque no hay cosas pendientes que hacer. Quien dice correr, dice otra actividad. Por ejemplo, yo a veces voy a clases de fitboxing a las nueve y media de la noche.
    3. Del trabajo a casa o viceversa: mi madre lleva al trabajo su ropa de deporte y se cambia en la tienda para volver a casa. En serio, si vives en una ciudad mediana o trabajas a no muchos kilómetros, es una opción con la que no pierdes tiempo y te ahorras el transporte. 
    4. En el trabajo: si por contra, vives en una ciudad muy grande y tienes un trabajo en el que hay un rato largo a mediodía para comer pero no puedes ir y volver a casa, busca el gimnasio más cercano y ya sabes, aprovecha ese momento.
    5. Mientras los niños están en extraescolares: ¿llevas y recoges a los niños de sus actividades extraescolares o entrenamientos y tienes ese tiempo ahí de espera? No lo dudes ni un segundo, ponte la ropa de deporte y aprovecha esos minutos. Es una opción que no yo puedo porque es complicado que coincidan 4 niños en una actividad a la misma hora siempre pero veo a madres que con uno o dos hijos aprovechan ese momento y es perfecto.
    6. Fines de semana: a ver, es imposible que no puedas escaparte un rato los sábados o domingos. Ahí ya no hay excusa. ¿Apetecible un domingo por la tarde o por la mañana ir a correr o a clases de algo? Pues no, pero hay que querer. Es un rato, nada más.
    7. En casa: si en el peor de los casos no pudieras hacer nada de lo que antes menciono, que creo que es muy improbable salvo situaciones muy puntuales, puedes hacer deporte en casa con tu bebé o tus hijos. Hay aplicaciones, videojuegos y por supuesto, profesionales que os pueden enseñar una rutina de ejercicios.

    Mirad, todas las situaciones que menciono requieren un esfuerzo y probablemente, en muchos casos, una buena organización. En mi caso, hay semanas  en las que mi marido se va de viaje por trabajo dos o tres días, ¿qué hago yo? Cambiar los días de entrenamiento. Yo no puedo por la tardes porque me encargo de los cuatro niños y, como os decía, es imposible que los cuatro tengan una actividad a la misma hora (partiendo de la base de que Aurora está conmigo casi 24 horas al día), de manera que mi momento es ya de noche.

    No hay que hacer deporte a diario, empezad un día a la semana. No caigáis en ese pensamiento de que un solo día a la semana es poco y no merece la pena. Uno es mejor que ninguno. Y si ese uno os sienta bien, conseguiréis encontrar la forma de entrenar más días. Y por supuesto, nuestras parejas también tienen que implicarse a veces. Cuando alguien me escribe y me dice que no puede delegar un rato en su pareja, me da mucha rabia. Tener tiempo para vosotras no es egoísta, cuidarnos a nosotras mismas es casi una obligación. Maternidad y deporte parecen una difícil combinación y, sin embargo, es muy necesaria.

  • Adiós 2019, el año en que volví a confiar

    Adiós 2019, el año en que volví a confiar

    En un par de meses este blog cumplirá 7 años, los mismos que tiene mi segundo hijo, Rafa. ¡Lo que ha llovido desde entonces! Cuando termina el año me gusta hacer una reflexión, no sólo a nivel personal, sino también aquí, de forma pública, sobre este espacio, esta pequeña parcela que aquí comparto sobre la maternidad. Y aunque trato de dar cabida a otros temas, al final, sigo sintiendo que aprendo cosas nuevas en este camino como madre y continúo compartiendo reflexiones y experiencias. El año 2018 terminó con la noticia más bonita que se puede contar: la llegada de una nueva vida. Cuando además esa vida sana heridas, no sólo hay vida, hay también luz donde había desaparecido.

    Y eso ha sido 2019 para mí, luz. He vuelto a aprender a ser madre. Y he vuelto a confiar, a ser la que era, a no tener miedo. Las primeras semanas de vida de Aurora las pasé en una nube, como flotando, sin ser consciente, sólo dejándome llevar pero con un miedo atroz a que algo se torciera. Había dejado de creer. 2017 me enseñó que la vida se puede truncar en cualquier instante, que la vida no siempre se planifica, que la vida a veces te da una torta aunque te esfuerces en el camino y que nadie está libre de una caída. Y eso inevitablemente trae temores. Así que 2018, aunque terminó feliz y al final trajo una reconciliación con la vida, fue sin duda el año del miedo, de estar alerta, de necesitar aire, de temor a volver a caer. El año en el que temía; en que cada paso me asustaba.

    Foto de Ladrona de Momentos

    Y así, 2019 puedo decir que ha sido el año de la paz. El año en que he vuelto a confiar, en el que me he reconstruido, el año en que he recuperado mi luz, la que había tenido y se había ido. El año en que me he relajado y he vuelto a ser feliz. No olvido, no quiero, ya lo dije aquí más de una vez. Alguna vez todavía lloro. Pero confío, creo, espero, me ilusiono, río, disfruto. 2019 me he permitido vivir, sentir y gozar el primer año de una vida que llegó para sanar. El primer año de vida de mi hija en la tierra. Con su cansancio y agotamiento. Pero al fin y al cabo, con sus sonrisas, su alegría, su magia, su luz. Así que puedo decir que 2019 ha sido el año en que he vuelto a ser yo.

    Deseo, de corazón, que podáis volver a encontraros a vosotras mismas si algún día dejasteis de confiar. Feliz 2020. Gracias por estar aquí un año más. 

  • Lo que correr me ha enseñado: mi tercera media maratón

    Lo que correr me ha enseñado: mi tercera media maratón

    El 22 de diciembre corrí mi tercera media maratón, tres años después de conseguirlo por segunda y última vez. Un reto que tenía en mente desde hace unos meses y que, por una cosa u otra, no había sido posible. Sin embargo, decidí poner todo mi empeño en ello. Me fui a otra ciudad, quedé con dos personas que no conocía para conseguir un dorsal, ya que se habían agotado, cogí un hotel para toda la familia y lo hice. No sé si era como una especie de promesa para mí. Pero quería volver a cruzar una línea de meta tras 21 kilómetros. Porque sabía lo que iba a sentir y quería volver a sentirlo.

    No os puedo engañar, fue la peor carrera que he hecho nunca en tiempos En parte por el temporal de viento, en parte porque estoy acostumbrada a entrenar de noche pero eso ya es lo de menos. Recuerdo estar agotada en varias carreras pero nunca quise abandonar hasta ese día. Hubiera mandado a la porra la carrera en el kilómetro 15 y ya ni os cuento en el 17; mis piernas no respondían. Pero ¿cómo iba a dejar algo con todo lo que había hecho por estar ahí?, ¿cómo dejarlo cuando ya llevas gran parte del recorrido? Mi cabeza se negó. Llegué como nunca había llegado a una meta, mis pies ya no se levantaban del suelo, sólo se arrastraban. Recordé entonces una conversación con mi hijo Rafa el día anterior.

    -Mamá, ¿cómo vas a quedar en la carrera?-

    -Pues más o menos como siempre, ya sabes que suelo llegar entre los 50 últimos-

    -¿Y si llegas la última?- me preguntó.

    -Si llego la última será porque habrá pasado algo y habré hecho un esfuerzo fuera de lo normal por llegar a la meta-

    Terminé la media maratón de Vitoria. No, no llegué la última. Pero por detrás de mí sólo entraron veintitantas personas. Por delante, sin embargo, entraron centenares, unas dos mil y pico, para ser más concisos. Sí, más de dos mil personas cruzaron la línea antes que yo; podría parecer vergonzoso y, sin embargo, me parece alucinante. Me parece alucinante que mis piernas puedan estar corriendo dos horas. Me parece increíble hacer algo donde solo el 15% éramos mujeres. Estoy orgullosa de tener cuatro niños y encontrar tiempo para hacer algo que me permite quererme cuando antes decía que no tenía tiempo para eso. Me impresiona que algo me haga sentir así. Me parece alucinante querer seguir mejorando cada día.

    media maratón

    Y si algo me ha enseñado correr es que la mayoría sólo luchamos frente a nosotros mismos. Durante las carreras, veo a los primeros y veo a los últimos. Y no hay más esfuerzo en unos que en otros. Hay que tener las narices de estar ahí y hacerlo. Hay algunas cosas en la vida en las que el orden en el que estés sí cambia las cosas. Sin embargo, en la mayoría, el número no es nada porque lo importante sencillamente es estar. Estar entre los últimos indica que has estado allí y no te lo has perdido. De hecho, si no estás ahí nunca podrás ser ni el primero ni el último porque te lo habrás perdido. Lo importante es el camino.

    No dejéis de ver este vídeo.

  • Carta a mi hija pequeña

    Carta a mi hija pequeña

    Sólo faltaba tu carta, Aurora, en este diario de maternidad que comencé a escribir hace ya casi 7 años. Sigo aprendiendo en este camino que es ser madre. Cada hijo trae nuevas enseñanzas y contigo he descubierto también cosas que desconocía. Con cada uno de vosotros sigo creciendo; tenéis muchas vivencias en común, mucho tiempo compartido, misma sangre pero cada uno es único y he entendido que no hay una única forma de ser madre sino una forma de ser madre para cada hijo. Sí, tú también me estás enseñando muchas cosas.

    Foto de Ladrona de momentos

    Ser la pequeña de la casa te favorece y lo sabes. Tres hermanos pendientes de ti, que ceden, que cuidan de ti. Uno de ellos que te trata de tú a tú y te está haciendo fuerte como una roca. Los pequeños sois muy afortunados, sois más libres para hacer cosas porque los padres nos preocupamos menos. Sois supervivientes. Y en todo vais más rápido, no imaginaba yo semejante nivel de aprendizaje por tu parte. Pero supongo que es normal, muchos maestros a los que observar.

    Eres igual de especial que todos tus hermanos, sois todos tan importantes para mí, ¡qué hijo no lo es para sus padres! Pero tú tenías una misión muy particular. Realmente no sé si tenías esa tarea pero siento que fue así, siento que venías para sanar heridas y lo has hecho de una forma tan bonita. Has llenado de luz una casa que se había quedado en penumbra. Una casa donde se había instalado la pena, una familia que se iba levantando poco a poco porque somos una piña pero con una madre que se había quedado con un roto enorme en el corazón y que has conseguido reconstruir. Algún día te contaré y leerás todo el dolor que hubo en mí por dejar volar a tu hermana. Y entenderás lo que significó tu llegada.

    Foto de Ladrona de momentos

    Aquel 7 de diciembre de 2018 te oí llorar, vi tus ojos abiertos y te abracé dando gracias porque estabas ahí. Dando gracias por descubrir que tenía otra niña en mis brazos y esta vez te quedabas a mi lado. Respirando por fin sabiendo que todo estaba bien, que ya estábamos juntas. Este año a tu lado ha sido intenso y maravilloso a la vez; ya se descubre en ti una fuerte personalidad, como la de tu hermano Gabriel, una alegría por la vida que has heredado de unas cuantas personas de la familia y un desparpajo que estamos ya temblando por lo que pueda venir.

    Feliz primer cumpleaños, pequeña Aurora. ¡Sigue llenando de vida esta casa!

     

  • Ocho motivos de peso para correr o hacer deporte

    Ocho motivos de peso para correr o hacer deporte

    A menudo me preguntáis cómo encuentro la motivación para correr, sin encontrar excusas en los niños, en el clima, en la falta de tiempo… Si algo he aprendido estos años es que antes precisamente lo que buscaba eran excusas, ahora busco el tiempo donde sea. ¿Cómo se explica si no que sin hijos no hiciera deporte y que empezara a hacerlo después de tener tres niños? Pues por eso mismo, porque buscaba pretextos. No era falta de tiempo, era falta de interés, de motivación. Y eso es precisamente lo que tengo ahora. Si tengo que salir a correr a las diez de la noche, lo hago. Y tengo muchos motivos, algunos los he ido descubriendo estos años.

    Ocho de peso para correr o hacer deporte

    ¿Cómo he conseguido motivarme estos años y qué he aprendido este tiempo sobre todo lo que en el presente y en el futuro puede hacer el deporte por nosotros?

    1. Te ves mejor físicamente: para qué engañaros, este fue el motivo inicial por el que di el paso. Tres embarazos en cuatro años y la necesidad de recuperar un poco mi cuerpo me animaron. Los resultados no son a corto plazo, tardé unos meses en ver los cambios físicos de correr pero mereció la pena y ahora quiero seguir viéndome bien.
    2. No haces dietas ni te prohíbes ciertos caprichos en las comidas: esto no quiere decir que uno pueda comer todo lo que quiera o cualquier porquería pero, a mí, hacer deporte me ha permitido no tener que estar pendiente de calorías y poder comer todos los días mi pan y mi dulce, que son mis únicos vicios. Cuanta más masa muscular, más calorías quema tu cuerpo, incluso en reposo. Si no hiciera deporte y quisiera mantener un peso estable, tendría que prescindir de algunas cosas. O mueves el culo o cierras el pico 😉

    Ocho motivos de peso para correr3. La felicidad posterior: arrancar es jorobado, da pereza, muchísima. Pero cuando ya sabes la recompensa, te lanzas. Correr libera endorfinas, hormonas de la felicidad. ¿Sabéis que muchos médicos ya están recetando hacer deporte frente a la depresión y el estrés? Numerosos estudios científicos orientados a la prevención han demostrado que el ejercicio físico reduce el riesgo de padecer depresión. Además, las investigaciones sugieren que cuanto más ejercicio físico se practique, menor será la probabilidad de sufrir este trastorno.

    4. Menos dolores de espalda: Pues aunque exista el mito de que el deporte puede ser perjudicial para nuestra espalda, la realidad es totalmente la contraria. Y de esto doy fe, y mi madre también. De tener lumbago un par de veces al año, mi señora madre ha pasado a tenerlo en una sola ocasión en los últimos tres años. Yo misma tengo muchísimos menos dolores de espalda ahora que cuando tenía 18 o 25 años. Obviamente, hay unos deportes mejores en función de la dolencia pero lo que sí es seguro es que el sedentarismo hará que tus músculos estén debilitados y no cumplirán debidamente con su función de sujeción de la columna vertebral.

    Ocho motivos de peso para correr5. Aumenta la densidad ósea: Esto es algo que está más que demostrado aunque no podamos notarlo a corto ni medio plazo. La osteoporosis es una enfermedad que debilita los huesos y que hace que se puedan romper con fragilidad, y se da con más frecuencia entre las mujeres. ¿Que hace el deporte frente a esto?, ¿sabéis que los huesos, al igual que los músculos, son tejidos vivos que responden al ejercicio y se fortalecen? Correr es uno de los ejercicios que más impacto tiene sobre los huesos, lo que favorece su endurecimiento.

    6. Evita problemas cardíacos: El corazón es un músculo y, por tanto, ejercitarlo lo hace más fuerte; no necesita esforzarse tanto para cumplir su función. Como en todo, hay que poner cabeza, no todos podemos alcanzar los mismos ritmos ni hacer el mismo esfuerzo. Pero si no sufres ningún problema cardíaco, el ejercicio hará que tu corazón sea más fuerte, más resistente y menos sensible a los efectos del envejecimiento. Y para las personas que sufren alguna enfermedad cardíaca, un ejercicio adaptado y practicado con regularidad puede mejorar sus capacidades. Además, el ejercicio mejora la circulación de la sangre, disminuye la tensión arterial, aumenta los niveles de colesterol buenos y disminuye el malo… Esto previene problemas vasculares, que provocan el 30% de la mortalidad en España.

    7. Alarga la vida: esto es muy fuerte pero ya hay varios estudios que demuestran que correr puede alargar nuestra vida 3 años. Dos horas a la semana a cualquier velocidad e intensidad son suficientes para alargar la vida, según asegura el reciente estudio publicado en Progress in Cardiovascular Diseases. ¿Con qué cara te quedas sabiendo esto? Además, los investigadores dicen que el riesgo de muerte prematura disminuye un 40% en los corredores habituales, y que los que empiezan a practicar este deporte pueden reducir en un 25% los ataques al corazón. Casi nada.

    8. Mejora el sistema inmunológico: El ejercicio físico moderado realizado de forma habitual, reduce el riesgo de sufrir infecciones si comparamos los datos con las personas sedentarias. Además, a largo plazo, la actividad física también retrasa el envejecimiento del sistema inmunitario.

    Como en todo, esto es algo aplicable a la población en general. Luego hay determinados casos en los que la práctica de deporte pueda estar desaconsejada o algunos deportes en concreto sean más o menos idóneos en función de las dolencias particulares. Y luego está el sentido común, no todo el mundo puede correr una maratón, por poner un ejemplo. Pero así, a grandes rasgos, estos son todos los beneficios que trae el deporte a tu vida, ¿no os parecen suficientes como para darle una oportunidad?, ¿no son una gran motivación?

  • Lillydoo, pañales hipoalergénicos y respetuosos con el medio ambiente

    Lillydoo, pañales hipoalergénicos y respetuosos con el medio ambiente

    En casi siete años de blog, es la primera vez que voy a hablar y colaborar con una marca de pañales. En todos estos años, con varios bebés y habiendo probado una decena de marcas distintas, encontré algunos buenos y me di cuenta de que había importantes diferencias entre unas marcas y otras. Pero lo que sí puedo decir es que es la primera vez que le pongo un diez a una marca, que además es relativamente nueva, y se llama LILLYDOO. Nos enviaron dos paquetes cuando Aurora tenía un par de meses y sencillamente me parecieron alucinantes.

    Me llamó la atención ya solo el hecho de tocarlos, me parecieron más suaves de lo habitual, con un tacto más parecido a un pañal de tela, más manejable y ligero, no sé si me explico. Además, añado que me parecieron bonitos. Aunque esto no es lo importante, a mí me llamó la atención el diseño; luego supe que tienen varios estampados para elegir. Y si la primera impresión fue buena, ya después de usarlos puedo decir que son extraordinarios. Ni un escape nocturno tras 12 horas de uso y ni una sola rojez o roce en el piel de la niña.

    Lillydoo, pañales hipoalergénicos y respetuosos con el medio ambiente

    Sobre LILLYDOO os cuento que la marca ha sido desarrollada en colaboración con matronas. Son los primeros pañales del mundo en obtener la certificación MADE IN GREEN de OEKO-TEX. ¿Qué significa eso? Pues que garantiza que los  pañales han pasado por un control de sustancias y productos químicos nocivos para la salud. Al mismo tiempo, certifica que su producción se lleva a cabo en fábricas respetuosas con el medio ambiente con lugares de trabajo seguros y responsables.

    Además, se someten a análisis químicos y microbiológicos realizados por el laboratorio de Eurofins, que examina la inocuidad química de forma aleatoria, junto a pruebas textiles realizadas por el Instituto Hohenstein, que analiza tanto la comodidad física como la ausencia de, por ejemplo, los alérgenos. Así mismo, pasan pruebas estandarizadas realizadas por el laboratorio de control independiente y neutral de Hy-Tec, que mide la rehumectación, la capacidad de absorción y la rapidez de absorción.

    Además de pañales, LILLYDOO tiene otros productos, como las toallitas húmedas,  que no tienen perfumes, ni parabenos, ni emulsionantes PEG y son 100 % biodegradables. También cuentan con varios productos para el cuidado de la piel, como su aceite de almendras, crema protectora y crema hidratante, certificados por Ecocert Greenlife, ya que se elaboran con ingredientes de origen 100 % natural y se producen de forma respetuosa con el medio ambiente. Además, ofrecen la posibilidad de recibir una caja mensual de pañales, sin compromiso de permanencia, que puedes personalizar a tu gusto (tanto en talla como diseño, entrega del pedido, periodicidad) y que llega a casa directamente. Es un servicio muy cómodo.

    En resumen, además de tener certificados de institutos independientes, no producen intolerancias en pieles sensibles, son muy delicados y se añade que son respetuosos con el medio ambiente. Os dejo este link para que podáis pedir un paquete de prueba. Así podéis probarlos y valorarlos vosotras mismas con vuestros bebés.

  • Reformar una casa: primeras decisiones

    Reformar una casa: primeras decisiones

    Puesto que el tema de reformar una casa suscita interés y además es algo que muchas personas tenéis en mente a corto o medio plazo, he decidido no esperar a que tengamos el resultado completo y os voy contando qué decisiones hemos ido tomando y así veis algunas cosas que hemos elegido. Así os podéis hacer una idea también del estilo que buscamos y queremos para nuestra nueva casa. Ya sabéis que hace un mes escribí un post contándoos cosas que conviene tener en cuenta antes de empezar a hacer una reforma. Hoy me centro en las primeras decisiones que hemos ido tomando para reformar una casa desde que empezamos.

    Reformar una casa: primeras decisiones

    Una vez se tuvimos en cuenta todas las cosas que os comenté en el primer post sobre este tema, me centro en aquello que ya hemos decidido una vez que hemos arrancado:

    1.Distribución: en realidad, esto hay que decidirlo antes de que entren a hacer la obra. Tenéis que tener claro cómo queréis las estancias, es decir, si queréis tirar tabiques para cambiar espacios, si queréis cambiar baños… En nuestro caso, esto lo tuvimos (o más bien lo tuvo claro maridín) desde el principio.

    2. Suelo: a esto voy a dedicarle un post en solitario porque nos hemos encontrado con una variedad inimaginable y además con muchos factores a tener en cuenta así que hablaremos largo y tendido. Pero vamos, os resumo que ya elegimos los modelos y son de Quick Step.

    3. Alicatado y muebles de los baños: puesto que los cambiamos por completo, una de las cosas que es necesario saber pronto es cómo y dónde vas a colocar la grifos, wc, etc… por temas de fontanería. Y también es importante elegir alicatados y muebles. Nosotros ya hemos seleccionado todo 😉 Voy a satisfacer un poquito vuestra curiosidad y os enseño algunas cosas para que vayáis echándole imaginación y os hagáis una idea de cómo quedarán. Los muebles de los baños los hemos encargado todos en Errasti, que está en Gijón.

    Y este es el mueble que hemos elegido para los baños de los niños. Foto de Visobath

    Esta baldosa y este azulejo son de Errasti también, os gustó muchísimo cuando os lo enseñé por Stories. Será para el baño de Alfonso.

    Estas baldosas de suelo hidraúlico son de Yanyare, la azul irá al baño de Rafa y Gabriel. La rosa es para un pequeño baño que hay en la entrada de la casa, que será para Aurora.

    4. Cocina: pues la cocina es una de esas estancias a las que hay que dedicares tiempo y una parte importante del presupuesto. En esto, como en todo lo relacionado con una reforma, hay muchas opiniones. Nosotros confiamos en la recomendación de la interiorista que nos ayuda, Mar de La Casa de Mar Orden y Deco, y la hará el carpintero que la hizo en su casa. Hemos decidido distribución, materiales pero aún tenemos dudas con el color de la encimera. Creo que esta semana tomaremos la decisión.

    Aquí están los dos tonos grises que barajamos para la cocina. Los hemos puesto al lado de una muestra del suelo. ¿Con cuál os quedáis? Gris claro u oscuro. Los muebles irán en blanco.

    5. Armarios empotrados: bueno, otra de esas cosas que hay que hacer con tiempo porque se fabrica a medida son los armarios empotrados. Suele dar guerra el asunto porque nunca sabes cómo acertar con la distribución por dentro. A nosotros nos los están haciendo en Muebles Ornia, son de muy buena calidad y son de Asturias. Ya tenemos elegida la distribución de los tres armarios que hemos encargado. Ellos también se van a encargar de las puertas, una de ellas super especial.

    Reformar una casa

    Esta es la puerta que nos harán para nuestro baño. Foto de Muebles Ornia.

    6. Puntos de luz: esto también es importante decidirlo pronto. Maridín se pasó una tarde entera con el electricista decidiendo dónde poner enchufes, dónde irán las lámparas, dónde habrá falso techo para halógenos…

    Cosas que habrá que decidir pronto

    Como es lógico, quedan muchas cosas pendientes por decidir, como por ejemplo, la pintura, que estoy convencida de que será un poco quebradero de cabeza. También debemos elegir los papeles de pared que utilizaremos en algunas de las estancias. Mención especial merecen los electrodomésticos, tanto la marca como el sitio donde los compremos es una importante decisión de cara a que pueda haber problemas. Y por supuesto, yo ya voy mirando algunas cosas de decoración que nos faltan en webs como Westwing, Jysk, Habitat,la tienda de mi madre (El Bibio Decoración) para comprar escritorios para los niños, sofás nuevos; luego hará fata restaurar algún mueble, tapizar…

  • Cuando los hermanos se llevan muchos años

    Cuando los hermanos se llevan muchos años

    Cuando uno se hace la pregunta qué es lo mejor debe responder a la pregunta ¿qué es lo mejor en mis circunstancias? Las opiniones de otros pueden ayudar a tomar decisiones si tenemos dudas pero nadie va a conocer la situación propia mejor que uno mismo. ¿Y esto a qué viene? Hace unos meses os conté, desde mi punto de vista, qué ventajas y desventajas tiene tener hijos seguidos y distanciados en edad. Aunque yo soy más partidaria de la primera opción, como se puede deducir teniendo en cuenta que mis hijos varones se llevan 4 años de diferencia entre los tres 😉 , tengo que decir que todo tiene sus inconvenientes aunque a esta elección le vea más ventajas. Y luego no podemos olvidar que la vida viene como viene, no siempre lo que deseábamos es lo que podemos tener.

    En mi mente nunca estuvo la idea de que entre un hermano y otro hubiera ¡8 años de diferencia! Yo, que me llevo trece meses con mi hermano mediano y 4 años con mis hermanos pequeños (son mellizos), no tengo recuerdos de mi infancia sin ellos. Y no les recuerdo de bebés, por lo que les traté siempre de tú a tú aunque, como hermana mayor, ayudé lo que pude en casa. Total, que hace tiempo pensaba que llevarse 8 años era muchísimo. Cierto es que, si tienes una prole abundante y llegan de uno en uno, pues lo lógico al final es que entre mayor y pequeño haya cierta diferencia 😉

    Cuando los hermanos se llevan muchos años

    Con Alfonso y Aurora estoy descubriendo una relación muy especial y cosas nuevas que no había visto hasta ahora entre los tres niños. Y cosas que tampoco viví de pequeña. Para empezar, él tiene la sensación de que debe protegerla porque la ve pequeña y vulnerable. Esto es algo que, en su momento, no le pasó con sus otros hermanos ya que, cuando nacieron, él era también pequeño. De hecho, Gabriel, que es el que menos años se lleva con la peque, no hace en absoluto ningún papel protector y se cree que la pobre criatura puede seguirle el ritmo. Así que diría que la primera cosa que me llama la atención de los hermanos que se llevan tanto años es la sensación de protección que tiene el mayor.

    Cuando los hermanos se llevan muchos años

    Otra de las cosas que veo en esta relación de hermanos que se llevan muchos años es que no hay peleas ni discusiones. A ver, entiéndase esto bien porque con 11 meses que va a cumplir Aurora, la cría no se pelea, aunque reñir, ya riñe lo suyo a su manera 😉 A lo que voy es a que Alfonso rara vez quiere lo mismo que Aurora, tienen intereses muy distintos de manera que no hay ningún conflicto y ¡dios mío, es una maravilla! Esto no pasa con los hermanos que se llevan poco tiempo, lo normal es que haya más problemas por coger los mismos juguetes, el mismo sitio en la mesa, etc…

    Y por último, otra cosa que me llama muchísimo la atención es la implicación de Alfonso en las cosas que tienen que ver con Aurora. Obviamente, es una consecuencia lógica, a mayor edad, mayor consciencia de todo. Es como si se sintiera responsable de lo que le vaya a pasar o vaya a hacer. Eso, os aseguro, que cuando ves a tu hermano de tú a tú, como con Rafa y Gabriel, no sucede. Sí, son sus hermanos y se preocupa si les pasa algo malo o sufren pero, en una situación normal, lo que hagan o decidan los otros dos, ni le va ni le viene, jaja…

    En cualquier caso, para mí está siendo todo un descubrimiento ver a este par relacionarse y lo que conlleva su diferencia de edad. Creo que ambos son muy afortunados. Ver veremos al transcurso de los años.

  • Los niños son un fastidio

    Los niños son un fastidio

    Sí, señoras. Los niños son un fastidio, un coñazo. Los niños son molestos, son cargantes, se quejan, lloran, protestan, gritan. A los niños hay que vestirles, hay que vigilarles y, a veces, hay que reñirles. Los niños no te dejan descansar, no te dejan estar tranquilo, no te dejan desconectar. Los niños te agotan, te consumen, te incomodan, te abruman, te desgastan. Definitivamente, los niños son un fastidio.

    Los niños te complican la vida. Ya no puedes ir a todos los sitios que ibas antes. Tardas el doble en hacer cualquier cosa. No puedes ir a la playa a estar tranquilo. No puedes dormir todo lo que tu cuerpo te pide. No puedes ir a un sitio donde haya que estar en silencio. Con los niños no dejas de tener preocupaciones porque los niños enferman, se quejan, lloran a veces sin saber porqué, a veces protestan por el calor, por el frío, o por el cansancio o por la comida. Resumiendo, los niños son un fastidio. Pero de los fastidios gordos.

    Que te pueden jorobar cualquier día de vacaciones, o cualquier comida o reunión familiar. Que te llevan al límite. Que a veces sacan lo peor de ti. Y te vuelven loca. Y a veces quieres desaparecer, o que alguien venga y se los lleve un rato. Porque hay días en que la vida con niños se hace bola y se atasca y te das cuenta lo mucho que se te ha complicado todo.

    Pero, ¿sabéis por qué todo esto no importa y se te olvida? Porque los niños son auténticos, no tienen doblez, no juzgan. Los niños viven. Los niños sienten y reflejan cómo se sienten sin importarles lo que piensen los demás. Los niños sonríen o lloran, tal y como les sale del alma. Los niños son sinceros. Los niños no esperan, actúan. Los niños se atreven a pedir sin reparo cuando necesitan ayuda.

    Los niños te hacen sonreír si tienes un día malo. Los niños te llevan a recuerdos que creías olvidados. Los niños te tratan de tú a tú. Los niños te hacen preguntas que replantean tu vida o lo que crees de las cosas. Los niños te recuerdan de todo lo que eres capaz. Los niños dicen la verdad. Los niños no tienen prejuicios. Los niños son inocencia y no piensan mal de nada ni nadie.

    Los niños llenan de vida las casas. Los niños llenan de vida la vida. Y en el fondo, nos gustaría ser como niños.

  • Reformar una casa: qué tener en cuenta antes de empezar

    Reformar una casa: qué tener en cuenta antes de empezar

    A estas alturas, ya sabéis la mayoría de vosotras que nos mudamos. Siempre soñamos con tener una casa con «prao» (como decimos en Asturias), lo que viene siendo césped 😉 y este verano encontramos una gran oportunidad. Una casa que nos gustó desde que la pisamos pero que llevaba años sin usarse, lo que ha llevado a cierto deterioro y, como consecuencia, bastantes cosas que reformar. Hay trabajo por delante, además de todo el tiempo que ya hemos invertido, especialmente maridín, en un montón de cosas. Os cuento un poco algunas cosas que he ido viendo en el proceso desde que ves la casa por primera vez hasta que ya la compras. Por eso, si algún día tenéis que enfrentaros a una reforma, y tras estas semanas en las que hemos ido decidiendo qué vamos a hacer, os recomiendo tener en cuenta varios puntos:

    • Pedir varios presupuestos: tanto si tenéis una idea clara de lo que queréis hacer como si no, pedid presupuesto a varias empresas. Nosotros nos encontramos con que unas nos recomendaron suelo radiante en la planta sótano para evitar las humedades, otros dijeron que sería mejor sistema de ventilación para evitarlas. Además de que os pueden proponer cosas distintas, los precios también pueden variar bastante. Siempre, siempre, pedid varias opiniones.
    Reformar una casa
    La cocina es una de las estancias que más partida de presupuesto requiere. La idea es quitarle algo de espacio para hacer comedor en el salón.

     

    • Los plazos no se cumplen: a ver, yo no sé si es por el exceso de optimismo español o qué, pero es verdad que los plazos que te dan o que nos damos para las cosas rara vez suelen cumplirse. Así que contad con ello. Nosotros inicialmente queríamos mudarnos antes de Navidad, ahora ya sabemos que será después porque arrancaremos un poco más tarde.

             

            Estas serán las habitaciones de Alfonso y Rafa. Necesitan bien de pintura 😉 y armarios empotrados. 

    • Partida para imprevistos: sí, los imprevistos ocurren. Es verdad que antes de comprar, tenéis que ir con técnicos para comprobar el estado del inmueble (en casas de más de 20 años os tienen que mirar bien las tripas como el sistema eléctrico, fontanería…) pero, a veces, aparecen cosas con las que no cuentas. Nosotros ya hemos tenido el primer imprevisto en el jardín. Al estar varios años sin cuidarse y convertirse entonces en una pequeña selva, hemos podado y hemos quitado algunos árboles, así que nos hemos encontrado con unas traviesas de madera que sujetan un montón de tierra delante del porche que están podridas. No contábamos con ello y eso tenemos que arreglarlo.

     

    Reformar una casa
    Así estaba el jardín aunque ya hemos empezado a podar, hemos quitado arbustos, algún árbol en mal estado… así que en este momento ya no se ve así. Está en la parte trasera de la casa y la idea es aprovechar la zona para que los niños jueguen al fútbol.

     

    Reformar una casa
    Esta es la parte delantera del jardín con una pequeña piscina. Como veis, apenas hay césped ni para colocar una hamaca. Al podar esos árboles es donde nos encontramos un montón de tierra con traviesas de madera podridas que hay que quitar. Lo bueno es que ganaremos espacio.

     

    • Partida para decoración y otros detalles: Incluso si vais a reutilizar todos los muebles de vuestra casa actual, como nosotros, os vais a encontrar casi seguro con que algo nuevo vais a necesitar. En nuestro caso, por ejemplo, vamos a invertir en restaurar algún mueble, tapizar camas de los mayores, necesitaremos muebles nuevos en el salón-comedor porque los sofás que tenemos ahora son pequeños para la casa nueva de manera que los que tenemos se irán la zona de juegos de la planta sótano. Y si no son muebles, son cosas de iluminación (que ahí ya os adelanto que hay que dejarse dinero) o de lo que sea. Pero siempre habrá algo que comprar.
    Reformar una casa
    Esta estancia está en la planta sótano y como veis, no acabó de hacerse en su momento. Las vamos a arreglar como zona de juegos donde incluiremos los sofás de nuestro salón actual más estanterías que ya tenemos para guardar juguetes.

     

    • Apúntalo todo o tenlo en un documento PDF: es importante para tener control sobre todo, gastos, plazos.. Divide por categorías como pagos, plazos de ejecución con fechas, reuniones que tengas con los miembros del equipo, necesidades e ideas habitación por habitación, proveedores (con su teléfono e email, muy importante para el post- reforma si hay problemas), compras (apartado para ir anotando las compras que vas realizando y su coste). Como os podéis imaginar, esta parte la lleva maridín porque yo soy un caos con la contabilidad.
    El salón quedará conectado a la cocina, pintaremos y cambiaremos el suelo porque el que veis está abombado por humedades.

     

    • Ayuda profesional: algunas empresas de reformas ya tienen en su plantilla una persona que os puede orientar con la decoración, con el diseño de los espacios… Para las personas que no tenemos mucha idea o para quienes no tienen tiempo para ir mirando los suelos, los alicatados de baños, lavabos, iluminación y otras mil historias, la ayuda de un interiorista puede ser positiva. Nosotros estamos dedicando mucho tiempo a ir a tiendas, mirar todas estas cosas pero nos echa una mano La Casa de Mar Orden y Deco porque hay detalles que se me escapan. Te ayudan con lo que tú necesites, ahora ella está pidiendo muestras de empresas que conoce de papel de pared, alicatados de baños… Y claro, la ayuda se nota.
    Reformar una casa
    Baño principal. El cambio va a ser importante.

    Reformar una casa            Reformar una casa

                       Y en los baños de los niños también veréis un cambio gordo.

    Pues estas son algunas de las cosas que os diría que tuvieseis en cuenta si tenéis en mente una próxima reforma. Esto que os pongo es previo al inicio, supongo que a lo largo de los próximos meses, durante el proceso, me iré encontrando con más asuntos a tener en cuenta que os contaré entonces. Espero que os ayuden. Por supuesto, si queréis aportar más cosas, en los comentarios podéis añadir lo que queráis.

  • Manchas en la piel, tipos y tratamientos

    Manchas en la piel, tipos y tratamientos

    Las manchas en la piel. Temita complicado, no hay más que escucharnos a personas que las sufrimos, las hayamos tratado o no. Tras el verano, las consultas aumentan, obviamente porque uno de los factores externos que más relación tiene con la salida de las manchas es el sol. En mi caso, las primeras manchas aparecieron en el primer embarazo, y a partir de ahí, mejoran o empeoran precisamente en función de la exposición solar. Añado aquí que, ante la menor sospecha, por cambios en la forma, en el tamaño o en el color, hay que ir de cabeza al dermatólogo a revisar.

    La protección

    Dicho esto, lo primero que debemos plantearnos es si de verdad queremos librarnos de las manchas. Por ejemplo, hay que estar dispuesta a dejar de tomar el sol de forma tajante. A mí, por lo menos, no me resulta fácil. Es verdad que ya no es algo que haga como hace años, porque no me dejan los niños y porque ya no me gusta verme tan morena como entonces pero la realidad es que, ya para empezar, protegernos es algo que no hacemos bien ni lo suficiente la mayoría. Porque aún usando protector solar, incluso muy bien, no estamos protegidos al 100%. De ahí la importancia de las otras medidas de protección, como sombreros, gafas, sombrilla…
    ¡Ah! La reaplicación es fundamental; nunca aplicamos la cantidad que realmente se necesita para alcanzar el SPF que indica el envase y porque, según nos vamos exponiendo a la radiación, el protector se va perdiendo, y en el caso de los filtros físicos, ya no está uniforme, porque sudamos, nos tocamos, rozamos con ropa, sombreros… Sinceramente, ¿cuántas personas tomamos todas estas medidas? Pocas.

    Manchas en la piel, tipos y tratamiento

    Tras destacar la importancia de la protección adecuada para evitar la salida de manchas, lo siguiente que vamos a abordar es el tipo de mancha.
    1. En el caso de que sean unas manchas puntuales y recientes, generalmente tras el verano (no es tanto mancha como pigmentación irregular de la piel por el aumento del pigmento melánico) es probable que se solucione relativamente fácil, con exfoliación, mantenimiento de la hidratación y por supuestísimo, protección solar. Y estos tres pasos de manera constante. Respecto a la exfoliación, cuidado: hay personas que frotan más la cara que las manchas de la ropa, y la piel no funciona igual. Se puede hacer un peeling una o incluso dos veces por semana, ya que debe ser suave, sobre la mancha. Y en un par de meses deberían verse resultados. Quizá no haya que hacer nada más, y en cualquier caso, lo mejor es que habremos estado cuidando la piel. A partir de entonces cualquier tratamiento despigmentante propiamente dicho será más efectivo. En cuanto a los despigmentantes, son efectivos, sí que aclaran, pero no es una solución definitiva.
     2. El tipo de mancha más complicado es el melasma, cloasma o paño de la embarazada. Son manchas, tipo “manchurrones”, mal definidas, simétricas normalmente y conviene tratar cuanto antes. Son complicadas pero reaccionan bien a los tratamientos cosméticos.

    Puntualizamos que las personas que sufren melasma, todo les afecta más, como si les llegara más radiación, y ello se debe a que las células están hiperactivas. Sabiendo esto, una forma ideal de tratarlo es con el uso de antioxidantes (que tengan además efectos sobre la pigmentación) por el día, más la protección solar, y despigmentantes por la noche. En el fondo, estamos cuidando la piel, en su conjunto, y  además actuando sobre las manchas. Los antioxidantes refuerzan los tejidos y hacen que la radiación les afecte menos. Muy interesantes la vitamina C, cómo no, y la vitamina B3, niacinamida. Y en cuanto a los despigmentantes, como su propio nombre indica, destaca la arbutina. Si antes mencionaba la exfoliación, en el caso del melasma también es importante, e igualmente interesa que no sea agresiva. Los peelings de tipo enzimático, o químicos superficiales, los que no rascan, también ayudan a mejorar.

    Los despigmentantes también están indicados para las hiperpigmentacione post infamatorias. Otro tipo de manchas que aún no había mencionado. Un ejemplo de estas son las manchas que quedan tras los granitos. O la típica mancha del labio superior por haberse expuesto al sol tras la depilación. Hay más despigmentantes, y por supuesto más antioxidantes, pero mencionamos sólo algunos de ellos, a modo de curiosidad, porque no es sólo que los productos contengan ese ingrediente, sino que importan, y mucho, las concentraciones y la fórmula en su totalidad. También importa cómo se combinen los cosméticos entre sí.
    3. Y el último tipo de mancha, muy frecuente, son los lentigos solares o seniles. Son las manchas puntuales, bastante bien definidas, redondeadas, que aparecen en zonas expuestas al sol. Estos no responden tan bien a los tratamientos cosméticos, aunque pueden mejorar, pero sí que pueden tratarse con láser o luz pulsada. En estas manchas hay un aumento el número de melanocitos, no del pigmento melánico, por eso se tratan de forma diferente.
    Como veis, es un tema complicado y además no siempre sabemos qué tipo de manchas tenemos así que lo mejor, si queremos tratarlas, es buscar asesoramiento profesional (dermatólogo, esteticista especializada o farmacéutico dedicado a la dermofarmacia). En cualquiera de los casos, el tratamiento necesita seguimiento, es largo y nunca puede decirse que sea definitivo. Los resultados varían mucho de una persona a otra, y hay manchas que pueden responder muy bien a un tratamiento y otras del mismo tipo no lograr el mismo resultado.
    Y si no, siempre queda protegerse mucho, totalmente, y punto. Con eso evitamos que las manchas vayan a más o salgan nuevas.
    Post escrito con la colaboración de Estela de Abajo, esteticista, fisioterapeuta y directora de Estela Belleza.
  • Trastornos Alimentarios y Redes Sociales

    Trastornos Alimentarios y Redes Sociales

    Cuando controlas tanto tu cuerpo que eres capaz de pasar días sin apenas comer unas piezas de fruta. O puedes irte al lado contrario y perder completamente el control de tu cuerpo, comiendo de forma compulsiva una cantidad ingente de comida que luego tienes que expulsar para no engordar. Conozco los estragos de los trastornos alimentarios y, si no tienes ayuda, es complicado salir de ese círculo. Es algo que conocí hace casi veinte años, y por entonces el acceso a internet era escaso. Hoy en día, la información y la desinformación están al alcance de la mano, a un clic, en nuestro teléfono móvil. Y eso aún puede complicar más una situación que, ya de por sí, es difícil de gestionar para los que lo sufren y para sus familias.
    .
    Las búsquedas relacionadas con los términos de anorexia y bulimia se han disparado un 470% en los últimos años. Es realmente terrible que los adolescentes puedan encontrar tantas cosas que les hagan daño en Internet. Además, las redes sociales están favoreciendo la difusión de estos contenidos y conversaciones, generando un efecto multiplicador. Los padres debemos estar al tanto. La tecnología es un gran avance cuando se usa bien. Si no se hace así, puede destruir. Esta campaña de Orange sobre Trastornos Alimentarios y RRSS dentro del marco de su proyecto “Por un uso love de la Tecnología” es muy gráfico.
    trastornos alimentarios y redes sociales

    En este momento, estas son algunas de las cifras que hay en la red con respecto a los trastornos alimentarios:

    1. Existen 2 millones y medio de publicaciones etiquetadas con #Anorexia y casi cuatro millones
    con #ana #mia.
    2. El 60% de los pacientes con trastornos alimentarios buscan contenidos en internet que, como consecuencia,
    ponen en riesgo su salud.
    3. El 85% de personas que padecen estos trastornos comienzan a buscar contenidos de esta naturaleza cuando son
    menores de edad. Además, 1 de cada 4 sigue haciéndolo cuando es adulto.
    4. El 87% de las familias desconoce este problema, solo un 40% se acaba enterando. Es decir, más de la mitad de los padres no conocen lo que está ocurriendo.
    Como veis, las cifras son tremendas. No es cuestión de alarmarse más de la cuenta, simplemente hay que saber que estos contenidos existen, que los adolescentes y jóvenes pueden acceder a ellos en un solo clic y que los padres debemos conocer si nuestros hijos están teniendo acceso a todo aquello que pueda dañar su salud. Tenemos una enorme responsabilidad y un reto muy importante con respecto al uso que hagan nuestros hijos de la tecnología.
  • Por qué elegí correr después de ser madre

    Por qué elegí correr después de ser madre

    No fue tras el primer hijo ni tras el segundo cuando comencé a correr. Fue tras el tercero cuando me di cuenta que cuidar de los hijos agota pero no, no es deporte. Ya os he contado en más de una ocasión que lo hice por motivos estéticos. Recuperar mi peso tras los dos primeros embarazos no me costó pero, tras el tercero, mi cuerpo cambió. No creo que estuviera mal, para nada, hace ya muchos años que aprendí a quererme. Pero siempre he sido una persona a la que le gusta mejorar  y superase en muchos aspectos, por eso también sentí que podía mejorar a nivel físico. Lo que no imaginaba es que esa decisión que tomé hace algo más de cuatro años (con los parones correspondientes por postpartos, embarazos y dos operaciones menores) me iba cambiar a nivel físico y a nivel psicológico.

    Por qué elegí correr después de ser madre

    Por qué elegí correr

    Resulta que, a lo largo de mi vida, hice muchos intentos (frustrados todos ellos) de hacer alguna actividad física, desde baile hasta spinning (muy variado el abanico). Creo que mis relaciones con el deporte duraban una media de dos meses, vamos, un éxito 😉 Si no era la excusa del trabajo, era la falta del tiempo y luego, cómo no, los hijos. Ahí ya tenía la mejor excusa. Es verdad, no tenía tiempo entre niños y trabajos. Hice intento de gimnasio dos veces, fracaso total. Hasta que quise encontrar ese tiempo. Al principio me lancé a correr los fines de semana, después fui arañando algunos minutos entre semana, de noche. Y así, hasta ahora. Muchas carreras, dos medias maratones y varios parones obligados y siempre retomo. Pero no elegí correr así sin más. La verdad es que creo que no elegí correr sino que encontré que era lo único que me daba tres cosas que necesitaba y necesito tras ser madre:

    • Flexibilidad: Normalmente, al tener hijos surgen imprevistos. Yo no puedo comprometerme a un horario fijo todas las semanas. A ver, podría intentarlo un día a la semana, sabiendo que algunas voy a fallar, como me está ocurriendo con el fitboxing, que en verano algunas semanas fue imposible por horarios. Porque resulta que cuando los niños están de vacaciones en verano, sólo puedo hacer deporte por las noches, a partir de las 22.00 horas. Esa flexibilidad es lo que nos hace elegir correr. Puedes salir a cualquier hora y el tiempo que quieras.
    • No necesitas mucho tiempo: cuando empiezas a correr, lo haces 10 minutos, y luego ya vas sumando. Puedes correr media hora, ¿qué otro deporte te ‘roba’ tan poco tiempo y además no te obliga a desplazarte a ningún sitio para poder practicarlo? Sales de tu casa y empiezas., más cómodo y rápido imposible.
    • Pone en orden tus pensamientos: Yo no sé si os pasa, ya en general me pasaba cuando no era madre, pero ahora mucho más. Cuando me voy a la cama, mi cabeza se convierte en una centrifugadora: que si tengo que hacer esta llamada, que si hay que preparar esto, lo otro… Oye, que no para este cerebro. Pues mirad, ahora ese momento es cuando corro. Ese rato es para poner el orden todo esa batiburrillo. Y así, duermes mejor. Si te dejan tus hijos, claro 😉

    Obviamente, cuando elegí correr, lo hice precisamente porque buscaba algo que requiriese poco tiempo y que pudiese hacer en cualquier momento, lo tercero llegó sin saberlo. Para correr no necesito concentrarme, como en otros deportes, sencillamente pongo un pie delante de otro, arranco y ya la mente va por libre , jaja.

    Apunte: como sabéis, correr es un deporte de impacto así que hay que tener en cuenta el estado nuestro suelo pélvico para hacer esta actividad tras tener hijos. Consultad con un profesional. os dejo este post que escribí «Correr después de un parto»

  • ¿Adicta a los recién nacidos? Tiene una explicación

    ¿Adicta a los recién nacidos? Tiene una explicación

    Cuando comparto en redes sociales que soy una verdadera adicta a los bebés, especialmente a los recién nacidos, muchas me decís que os pasa lo mismo. Por Dios, ¿cómo es posible?, ¿en serio se puede ser adicta a los recién nacidos? ¡Pero si hace nada que tenía una en casa! Es brutal darse cuenta cómo se nos olvida tan rápido algo tan sencillo como coger un bebé tan pequeño; no es que no sepas, es que ya te has acostumbrado a coger un bebé de diez kilos cual saco de patatas y esa delicadeza de los primeros meses parece que se ha quedado no sabes ya dónde. Ese llanto de las primeras semanas, como de gatito, también se te olvida. Y así un montón de detalles más.

    Si tú también eres de las que se queda mirando fijamente a un recién nacido, sientes la necesidad de cogerlo e incluso sientes tristeza porque has decidido cerrar el grifo y no tener más bebés, tranquila. Sí, tranquila, tiene una explicación científica. Si es que hoy en día, ¿qué no tiene explicación científica? Ya pocas cosas nos quedan por justificar. Pues para que os quedéis ya serenas y sepáis que lo que nos ocurre no es raro, resulta que el olor de los bebés crea adicción. Ya lo imaginaba.

    adicta a los recién nacidos

    Adicta a los recién nacidos, la explicación

    Sí, señoras, esto es así como lo leéis. Que lo que sucede es que se encienden los mismos mecanismos que se activan si consumes drogas (esta comparación no me gusta nada) o de experiencias placenteras. Esto ya me gusta más porque pienso en cosas agradables como un spa, o un buen plato de pasta 😉 Sí, chicas, la reacción del cerebro es similar en esas circunstancias. Resumiendo, que el olor de bebé nos produce la misma satisfacción que comer algo rico cuando estamos hambrientos y eso es la caña, ¿o no? También os digo que conozco mucha gente a la que un recién nacido no le genera ningún tipo de reacción o incluso les genera reacciones negativas. También conozco a quienes la comida no les interesa más allá de la propia supervivencia. Pero no son muchos 😉

    Yo ahora ya me quedo más tranquila sabiendo que probablemente me pasará toda la vida y que tener más bebés no nos quita el mono. Así que cerramos grifo. Si ya queréis indagar más, que sepáis que el olor del bebé activa unas cuantas áreas del cerebro cuyos nombres son muy complejos, de manera que os dejo directamente el enlace a un estudio sobre este asunto y sobre sistema dopaminérgico. Porque madre mía, ¡lo de los nombres se las trae! ¿Alguna adicta más por aquí?

  • Operación de varices tras los embarazos

    Operación de varices tras los embarazos

    Otro de esos posts que os prometí fue precisamente este: el postoperatorio y la operación de varices tras los embarazos. Sí, digo tras los embarazos porque cerramos el grifo 😉 Siempre digo estas cosas con la boca pequeña porque la vida me enseñó que de la noche a la mañana las cosas pueden dar un giro, pueden cambiar las circunstancias y mil historias más, pero vamos, a priori, esta familia está completa. Esto daría para otro post 😉 En cualquier caso, paso a contaros cómo fue la operación de varices (lo que yo sé como paciente) y cómo fue el postoperatorio.

    He de decir que, de haber tenido tres embarazos, creo que no me hubiera hecho falta operame y que un tratamiento con micro espuma (escleroterapia) hubiese bastado. En el primer embarazo ni siquiera me salieron varices, en el segundo fue algo muy leve en la parte de abajo de la pierna. En el tercero se me hinchó más pero no era nada escandaloso. Fue en el embarazo de Carmen cuando ya la cosa se puso tremenda, tuve también en la zona del muslo e ingle. Y ya en el quinto embarazo fue una fiesta, por ponerle humor, vamos. La repera. También os digo que si me animé a operarme fue porque tengo casos cercanos, como es el de mi padre, que no tuvieron ningún problema ni complicación y les resultó un proceso muy llevadero. Yo, ahora, puedo decir lo mismo, lo volvería a hacer sin dudarlo.

    De paso, os dejo precisamente el programa que presentaba hace 5 años (y justo en mi tercer embarazo) en Telemadrid junto a un médico en el que hablamos de qué son las varices.

    Operación de varices

    En mi caso, la operación de varices se hizo con el método CHIVA (se hace ya el el 40% de los casos de varices), que consiste en extraer varices pero las estrictamente necesarias. A mi padre, por ejemplo, le quitaron la safena entera, por tanto, fue una operación de las de toda la vida. En mi caso, este proceso implicó seis puntos repartidos por la pierna y tres puntos en la ingle. Se trata de una operación quirúrgica en régimen ambulatorio (te vas el mismo día a casa) con anestesia local y sedación, con lo que no te enteras de nada. Vamos, con respecto a la operación, tengo que decir que todo fue estupendamente.

    El postoperatorio

    Como os decía, se trata de una operación en la que en el mismo día te vas a casa si el ingreso ha sido por la mañana. Te vas con la pierna vendada; al día siguiente ven cómo está, te quitan la venda, miran los puntos, te explican cómo curarlos (a mí me dijeron que con la ducha normal ya era suficiente) y te mandan caminar entre una y dos horas diarias. Vamos, que con eso os podéis hacer una idea de que es un postoperatorio llevadero, ni reposo ni nada. Tienes que hacer uso de media de compresión por el día durante un par de semanas (yo prescindí de ella únicamente el día de la Comunión y del Bautizo). El postoperatorio incluye pincharse heparina durante los diez días siguientes, por precaución.

    La primera impresión al ver la pierna es fuerte porque hay muchos hematomas. Pero en tres semanas desaparecieron dejando algo muy leve. Los puntos me los quitaron a los diez días de la operación en el centro de salud. Ahí lo pasé mal porque me da mucha grima y porque al final, al tener que tocar la zona de los moratones, es molesto. Pero ya os digo, no es que duela, es que a mí me da mucha dentera. Eso, y que hubo un par de días que los puntos de la ingle me tiraban un poco, fue lo más incómodo del postoperatorio. Bueno, y ponerse la dichosa media teniendo moratones, a los que por cierto yo eché árnica por recomendación del médico.

    Como veis, el resultado es fantástico. De la operación ni me enteré y el postoperatorio fue bueno, con esas dos cosas que os mencioné. Hice vida normal desde el día siguiente (excepto conducir, que esperé una semana) y me puse a correr, tal y como me dijeron que podía hacer, trece días después. Las varices se pueden tratar de distintas maneras: striping, chiva, escleroterapia, endoláser, radiofrecuencia… Debe ser el médico quien valore qué procedimiento llevar a cabo. En mi caso, y aunque consulté lo de la espuma (escleroterapia, que sirve para «sellar» las venas), consideraron que sería poco eficaz dado que tenía varices del casi un centímetro de grosor. Así que, como veis, depende de vuestras varices. Pues esta ha sido mi experiencia, espero que os sirva.

    Tres meses después (tras el verano)

    El texto que habéis leído lo escribí a los 15 días de la operación pero he esperado unos meses para publicar el post y poder contar qué tal el verano tras la intervención. Puedo decir que muy bien. La pierna está infinitamente mejor a nivel estético y ya no he notado la pesadez por el calor. A continuación, vais a ver la foto del antes y después.

    Varias cosas a tener en cuenta sobre las imágenes: la primera foto es profesional (y las varices se ven mucho menos de lo que se veían en realidad) y la segunda es casera (la piel se ve bastante peor). En la segunda foto he bajado un par de kilos que, en teoría, no deberían notarse en las piernas pero mi bajada de peso es consecuencia de correr, con lo que he ganado un pelín de masa muscular (pero estoy pensando que eso lo noto yo solamente, jajaj). De cualquier manera, veréis que las cicatrices aún son muy visibles, en parte porque es reciente y en parte porque soy de esas personas que cicatriza fatal. Y como veis, todavía tengo algo de hematoma.

    Tengo también cicatriz en la ingle. Siento que el color y la calidad de la imagen no sea exactamente la misma, ni el fondo. Pero bueno, yo de verdad os digo que el resultado lo he notado muchísimo a nivel estético y también de molestias. Lo volvería a hacer sin duda teniendo en cuenta que la operación es sencilla y el postoperatorio muy llevadero.

  • Dos años de reconstrucción tras la pérdida de Carmen

    Dos años de reconstrucción tras la pérdida de Carmen

    Han pasado dos años desde que viví el trance más duro que he tenido que pasar en mi vida hasta el momento. Dos años de auténtica reconstrucción tras la triste y dolorosa experiencia de perder a mi bebé, a mi primera hija, al final del embarazo. Cuando se para un corazón que nunca imaginas que pueda pararse, el propio se rompe. Reparar un daño en el alma nunca es un camino fácil, de hecho, es un recorrido muy doloroso. Si echo la vista atrás, se me hace un nudo en la garganta al pensar en lo vivido; la angustia y un montón de sentimientos como la rabia fueron demasiado pesados por entonces. Si vuelvo a aquellos días de shock y de lágrimas, a esos meses de dolor y de resentimiento, siento que viví en un abismo. Porque así fue y aquello me puso contra las cuerdas.

    Lo que sí tengo claro dos años después es que no cambiaría nada de lo que he hecho. Ni cómo lo vivimos ni sentimos, ni cómo hemos trasladado nuestra vivencia hacia fuera, en nuestro entorno, con nuestros hijos, ni cómo lo he abordado de forma pública aquí y en mis redes sociales, ni cómo resistí un nuevo embarazo. Y si pudiera cambiar algo de todo lo que vivimos y sufrimos, sería únicamente haber tenido valor para fotografiar la cara de mi propia hija. Pero todo lo demás, todo, lo haría exactamente igual sabiendo que mis decisiones en aquel momento tan crítico y en los meses posteriores me han hecho volver a reconstruir mi corazón y a ser una persona feliz nuevamente.

    pérdida bebé

    Pero con un trocito en el corazón que queda vacío. Si pienso en mi hija Carmen, ahora, dos años después de abrazarla y de dejarla ir para siempre, ya no lo hago con un dolor desgarrador sino desde el amor. Eso sí, desde la pena, porque cuando una ilusión y un proyecto de vida se trunca, queda un pesar para siempre. Y pena por todo lo que se perdió: unos hermanos que la hubieran vuelto loca, unos padres que la hubiéramos abrazado cada día, celebraciones de cumpleaños, primeras veces… Siento mucha tristeza cuando las personas se van antes de tiempo, cuando tienen tanto que vivir por delante, ¡y vaya si le quedaban cosas por hacer!

    Pero juro que de un golpe así se sale y la vida sigue dando motivos para ser feliz. En ese camino de reconstrucción quizás lo que más ha ayudado es la llegada de Aurora, el bebé arco iris. Siempre he dicho que ella ha sido sanación y creo que, tras perder a un bebé, el que llega después es para nosotras, sus madres, pura luz. Es, de alguna manera, como si ese nuevo bebé trajese algo del que se fue. Eso siento con Aurora, siento que ella trae algo de Carmen. Y entiendo que una existe por la otra, que están conectadas. Quizás sea una forma de consolarse, es probable pero a mí me gusta pensarlo, así no se me hace tan duro recordar que abracé a Carmen una única vez en la vida. Porque necesito saber que sigue de alguna forma. Porque es duro aceptar que no pudiste criar a una hija que estuvo en tu vientre y en tus brazos.

    Así, pequeña, que sepas que vemos una parte de ti en tu hermana, aunque seáis dos personas distintas. Que sepas que mañana te haremos llegar un globo al cielo por tu segundo cumpleaños, aunque no puedas soplar una vela. Que sepas que en esta familia te recordamos cada día aunque no podamos verte ni tocarte. Que sepas que, aunque no haya podido cuidar de ti, lo haré en otra vida. 

     

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies