por nosoyunadramamama | Mar 2, 2016 | bebes, Maternidad y embarazo, puericultura, ropa, Sin categoría, tiendas, Uncategorized
Si os digo Samiboo, es probable que a la mayoría de vosotras no os suene de nada. Pero ya os adelanto que no va a dejaros indiferente esta empresa familiar polaca que llega a España. En breve, habrá web en español, mientras tanto hay que conformarse con echar un ojo a su web en polaco. Todo lo que hacen se elabora de forma artesanal en Polonia, y la estampación en las telas se hace por impresión digital, un sistema de alta calidad, además de que las tintas son ecológicas y no tienen olor. Todos los tejidos utilizados para la confección de estos artículos poseen el certificado Oeko-Tex standard 100 clase I y también Garantía de Seguridad para el Bebé.

A mí me han gustado muchísimo sus productos, no sólo por su diseño, que es una monada, sino también por su funcionalidad. No vais a encontrar los clásicos productos que tienen una única utilidad, sino que muchos de sus artículos sirven para más de una cosa. Por ejemplo, una manta picnic (de algodón y tejido impermeable) que sirve para usar tanto en el jardín como como en la playa, también en casa como manta de juegos (que es ahora el uso que le estamos dando hasta que empiece el buen tiempo).. La manta tiene bolsillos para guardar cosas si estamos en la arena, o se le pueden incluir cojines para que los niños estén más cómodos.

Con la manta picnic que usamos como manta de juego
A algo que estoy dando muchísimo uso estos días fríos y que además me parece un inventazo, es el manguito que se coloca en el manillar del carrito y sirve para meter las manos y no tener frío (además de que es super suave); además, tiene bolsillo para meter las llaves o alguna otra cosa que necesitemos para salir de paseo. Las toallas y las muselinas son una maravilla para el tacto porque está hechas 100% bambú, que es un tejido antibacterial.

Manguitos para el frío con bolsillo, el interior es muy suave.



Enamorada de sus sacos
Como veis, tienen estampados preciosos y gran variedad, muy coloridos o de tonos neutros, con unos dibujos super originales… Y los productos son de calidad. ¿Qué os parece?
por nosoyunadramamama | Mar 1, 2016 | crianza, educación, Maternidad y embarazo, Sin categoría, Uncategorized
No hay día que no haya polémica en las redes sociales; con lo que a mí me gustan para debatir, indagar, contar experiencias, preguntar o sencillamente, entretenerme… Oye, que el viernes pasado colgué una foto de un biberón que a Gabriel le ha encantado y mientras algunas mamis se interesaban por el tamaño de la tetina por el tema de los cereales, alguien hizo un comentario poco afortunado incluyendo la frase «cebar a vuestros hijos» por darles ese alimento a nuestros churumbeles. Sin saber ni qué tipo de cereales ni si era una recomendación del pediatra, sin saber nada. Más allá de si tiene o no razón, que es absurdo al ser la dieta un cómputo de hábitos alimenticios, el comentario resultó un poco molesto por la connotación de la palabra cebar.
Yo no acostumbro a ir por la calle y decirle nada a ninguna madre que esté dando galletas o gusanitos a sus hijos. Uno, porque no me incumbe y dos, porque no sé la razón por la que se los da, no sé lo que han comido el resto del día, no sé nada de esa familia. Es probable que ni me fije en lo que meriendan el resto de niños. Una cosa es que vea a una amiga que da gominolas a los niños a diario y ni un trozo de fruta y, como amiga y por tener confianza, le puedo comentar de forma cariñosa que pruebe a darles otra cosa para merendar pero a alguien que veo de vez en cuando en el parque, ni se me ocurre. Conste que la chica en Instagram luego se disculpó y por mi parte, no hay más historia. No es la primera que me ocurre; esto pasa mucho en las redes e Internet.

De hecho, en vivo y en directo sólo he tenido un percance sobre la crianza de mis hijos. Hace tres años, viví una situación de ésas que te dejan sin palabras. Una no espera que, entablando una conversación con una conocida, intervenga una completa extraña para meterse contigo y con tu interlocutora. Rafa era un bebé de unos cinco meses y yo hablaba en una tienda de electrodomésticos con la señora que la regenta, donde por cierto iba a comprar una batidora. Como es lógico, al ser conocida, nuestro tema de conversación era el peque. Cuando empezamos a charlar sobre la lactancia, entró una señora de unos 70 años en el establecimiento. La dependienta, al contarle que ya sólo le daba biberón porque me había dolido mucho dar el pecho (tampoco entonces habían dado con mi problema), ella me contó que le tuvieron que operar por una mastitis.
En ese momento, la completa desconocida nos espetó: «No valéis para nada, yo le di el pecho a mi hijo hasta los 18 meses sin problema». Ojito, que la frase es literal, sin adornos. Nos quedamos tan bloqueadas que no supimos qué decir. Y me imagino que, como nosotras, cualquiera se hubiese quedado con cara de póquer. Como comprenderéis, me trae sin cuidado lo que opine la gente que no conozco, lo que no me gusta es la mala educación.. Con esta historia, reflexiono y me doy cuenta de ésto que me ocurrió a mí, que tan raro y tan mal nos parece, es algo que se hace de continuo en redes sociales e Internet y se acepta con normalidad.

¿Qué demonios nos hace pensar que podemos decir a alguien lo que nos parece bien o mal sobre la crianza de sus hijos?, ¿por qué entonces la gente se lanzó a la yugular de Beckham cuando su hija de 4 años apareció con chupete?, ¿por qué Coco Rocha tuvo que dar explicaciones sobre el hecho de que su bebé tomara leche de fórmula? Tengo la sensación de que en Internet y en las redes la gente dice todo lo que le apetece, todo aquello que jamás se atrevería a decir a la cara porque obviamente, no le incumbe y no se atreve. En esto de la maternidad, uno puede contar su experiencia, lo bien o mal que le ha ido con un producto, con un alimento, con lo que quiera, pero ojo con cuestionar cómo cría cada madre a su hijo. La última lapidación en Internet la ha sufrido Charlize Theron, a la que un medio calificó de mamá monstruo y en las redes sociales, la gente se encargó del resto.

Perdonad, a mí la reacción de una madre forcejeando con un niño me parece lo normal cuando tu hijo tiene una rabieta al lado de la carretera. ¿Será mejor dejarlo que se vaya corriendo y que le atropellen? En fin, que como no sabemos las circunstancias de cada familia, lo mejor es ser discretos. Detrás de cada biberón, de cada lactancia, de cada cereal o galleta, hay una madre que se ha informado, que también habrá tenido sus errores, que habrá llorado y que sólo busca tener un bebé feliz que se convierta en un adulto feliz. Nada más.
por nosoyunadramamama | Feb 26, 2016 | Maternidad y embarazo, Sin categoría, sorteos, tiendas, Uncategorized
Hoy ponemos en marcha nuestro último sorteo para celebrar el tercer cumpleaños del blog y lo hacemos gracias a Tutete. Sé que no necesita mucha presentación pero siempre es bueno saber algo más sobre esas empresas a las que compramos tantos productos, porque si algo tiene Tutete es variedad de marcas y artículos, a cada cual más bonito. Tutete.com fue la primera empresa dedicada a la venta de chupetes personalizados, una idea brillante ya que en las guarderías, parques, fiestas… los niños acababan usando chupetes que no eran suyos. Tras largos meses de búsqueda y de pruebas en laboratorios, consiguieron lo que estaban buscando: un grabado que no se iba con altas temperaturas o con roces y que además fuese bonito. Y como éste, Tutete ofrece productos innovadores de muy alta calidad, que adecuados a las necesidades de los padres y pedagogos, hacen que su día a día sea más fácil.


Y nosotros vamos a sortear un pack del Día del padre compuesto por taza, lámina y muñeco. El sorteo permanecerá activo desde hoy 26 de febrero de 2016 hasta el domingo 28 de febrero de 2016 incluido (hora española) y pueden participar todas las personas mayores de edad residentes en España. El sorteo se realizará a través de la web Sortea2, que elige al azar a un ganador, cuyo nombre publicaremos en este blog. ¿Qué hacer para participar?
- Ser fan en Facebook de Tutete y No soy una drama mamá.
- Compartir de forma pública el enlace del sorteo en Facebook y dejar allí un comentario (en el enlace).
¡¡¡Suerte!!!
por nosoyunadramamama | Feb 19, 2016 | celebraciones, cumpleaños, Maternidad y embarazo, Sin categoría, Uncategorized
Este post va de agradecimientos. El primero y más importante, a mis hijos. Por existir, por cambiar mi vida, por volverme loca, por quererme, por hacerme reír y llorar, por agotarme, por divertirme, por completarme… Porque sin ellos, mi vida no sería la misma. Este blog, que tanto ha crecido y que tanto me ha hecho crecer, nunca hubiera existido sin mis hijos y sus vivencias. Son ellos quienes me inspiran cada día para haceros reír. Porque ése siempre es el punto de partida, desdramatizar la maternidad.

Mi vida sin este trío sería tan aburrida…
Por supuesto, tengo mucho (demasiado) que agradeceros a todas las que estáis ahí, al otro lado, leyéndome cada día. Tres años dan para mucho. Empecé a escribir este blog en febrero de 2013; por entonces, publicaba dos posts semanales, tenía poco más de 100 visitas al día y escasos comentarios así que dedicaba una hora diaria a este rincón. Hoy, en febrero de 2016, publico 4 o 5 textos cada semana, la media de visitas diaria es de ¡¡4000!! (me sigue pareciendo brutal) y hay posts en los que me veo sobrepasada intentando responderos a todas porque, de verdad, quiero interaccionar todo lo que puedo. De hecho, el blog es como un trabajo de media jornada, ése es el tiempo que le dedico desde hace más de un año, más de cuatro horas cada día. Creedme, es un gran esfuerzo pero me ha compensado.
Este blog me ha hecho crecer en todos los sentidos. No esperaba que fuese a abrirme puertas a nivel profesional pero así ha sido. Desde mis colaboraciones durante un año en la televisión autonómica asturiana (en la que había trabajado ya varios años como periodista y presentadora) hasta mi actual participación en el blog de Turismo del Principado de Asturias. Por supuesto, sin olvidar que soy o he sido embajadora de marcas como Hero Baby, TuBebebox, Babymoov y, próximamente, de otra firma que ya os contaré más adelante; creo que será un extra para este espacio porque va a ser algo nuevo y a mí me supondrá mucha más dedicación. Pero quiero intentarlo, siento que puedo seguir creciendo más.

Grandes experiencias como el viaje a Granada invitada por Puleva, donde pude conocer a otras blogueras.
Gracias también a todas esas marcas que nos toman en serio a las blogueras, a las que saben que los miles de seguidores no se consiguen de la noche a la mañana, a las que entienden que publicar contenidos durante 3 años no es «moco de pavo» y que detrás de todo esto hay muchas horas, muchas vueltas… Vamos, a todas aquellas que saben que un blog es un sitio relevante como puede serlo cualquier otro medio digital. Porque yo no pretendo vivir de este blog ni pasarme el día hablando de marcas y empresas (eso bien lo sabéis por mis contenidos) pero claro, yo ahora quiero cambiar el diseño de mi blog y eso cuesta dinero, tener un dominio propio también cuesta dinero… Y gracias a la publicidad y a algunos patrocinios, puedo pagar esas cosas y sacarme un dinero que, como madre de tres criaturas,nos viene muy bien en casa. Así que gracias a esas empresas serias que valoran mi trabajo y me dejan hablar de ellas con total y absoluta sinceridad. De otra forma, no acepto propuestas.
En fin, que millones de gracias por estos tres años, nunca lo hubiera imaginado. Gracias también por entender que tras más de 450 posts (se dice pronto) sobre maternidad, niños y embarazos, hayáis aceptado tan bien que pueda incluir otros contenidos más variados. Y como agradecimiento, la semana que viene organizaré cada día un sorteo con las siguientes marcas:





Gracias y…aquí seguiré para quien quiera seguir viendo la maternidad de una forma alegre
Sólo dos legados duraderos podemos dejar a nuestros hijos: uno, raíces; otro, alas. Hodding Carter

por nosoyunadramamama | Feb 18, 2016 | bebes, Maternidad y embarazo, puericultura, Sin categoría, Uncategorized
Hace ya mucho tiempo os contaba algunas de las cosas que tuvimos en cuenta a la hora de comprar la sillita de bebé hace más de 5 años. En nuestro caso optamos al principio por la compra de un carrito (capazo convertible en silla), al que dimos y seguimos dando mucho uso. Después, cuando Alfonso tenía ya unos 8 meses y dándonos cuenta de que el carrito ocupaba mucho espacio para viajar e ir en coche, decidimos comprar una silla de paseo ligera tipo paraguas, de las que se pliegan en una sola pieza. En aquel momento lo único que miré fue que ocupase poco espacio una vez plegada y que fuera resistente pero ligera; reconozco que pasé por alto otros detalles que, si es una silla a la que pensáis dar mucho uso, también conviene tener el cuenta y que yo, desde luego, ahora miraría más detenidamente.

Por ejemplo, un detalle al que yo no di importancia porque era nuestra segunda silla y se supone que íbamos a usarla poco, es el de que el asiento se recline del todo y que el reposapiés pueda regularse, porque lo mismo usas las silla cuando el crío tiene 6 meses (aunque muchas ya están pensadas desde recién nacidos) que cuando el niño tiene tres años. Lo del asiento es frecuente en muchas marcas pero lo de los reposapiés no lo encuentras con facilidad; de hecho, la marca que lo tiene en sus modelos de sillita es Inglesina. El último modelo que han sacado al mercado, la sillita Zippy Light, me ha fascinado al ver cómo se pliega; se abre y cierra con una sola mano y se mantiene en vertical cuando la doblas, ¡la cantidad de suelos sucios en restaurantes que me hubiera ahorrado con este sistema!

Esto de plegar la silla con una mano me parece increíble
Si la silla de paseo ligera es para usar habitualmente, yo también tendría en cuenta que tuviese el manillar corrido, que facilita el poder empujarla con una sola mano. La barra delantera también viene bien cuando los niños aún no caminan y si la capota se extiende, mucho mejor. Si además la silla tiene amortiguación, lo agradeceréis también cuando el peque ya no sea un bebé, porque ya os digo yo y ya lo sabéis muchas, que si cuando empiezan a caminar no tienen ganas de silla, según van creciendo, se vuelven más comodones y la piden a todas horas. La verdad que la Zippy Light me ha encantado como silla de paseo ligera por todo esos detalles. Como veis, a mí se me pasaron por alto unas cuantas cosas al elegir la sillita, en parte porque ya teníamos la del capazo, pero con la experiencia he aprendido. ¿Qué os parecen estos detalles?, ¿los tenéis en cuenta?
por nosoyunadramamama | Feb 17, 2016 | alimentacion, cocina, Planes y viajes, restaurante, Sin categoría
Lo sé, este título os ha dejado un poco desconcertadas. A estas alturas no voy a cambiar el nombre de mi blog porque la mayor parte de mi tiempo la dedico a los peques y eso se refleja en los más de 400 posts que he escrito. Pero como ya di el paso de hablar de deporte, creo que también, de vez en cuando, puedo enseñaros más cosas que me parezcan bonitas. Así que vamos a ello. Maridín y yo no salimos mucho en pareja (la razón es obvia 😉 ) pero creo que unas cinco veces al año sí que tenemos nuestra cena romántica. Normalmente, reservamos las fechas de nuestros cumpleaños y de nuestro aniversario de boda para hacer plan sin los niños, que nos viene bien desconectar unas horas.
Este año, nos animamos en San Valentin. Salimos a cenar y a tomar algo y dejamos a los peques con mis padres, que se quedan encantados de la vida. Así que hoy os enseño un restaurante de Gijón con encanto al que hemos ido ya unas tres veces y que ya veis que tiene una decoración única. Se llama El Siete y está en el centro, en la zona de la Plaza del Marqués, aunque no se accede por la plaza sino por detrás del edificio de El Palacio.



Tiene varias plantas con ambientes distintos. Algunos recuerdan al salón de una casa.

La carta tiene unos 15 platos.



Un acierto los rollitos de langostinos y setas

La presentación de los platos es muy chula


Tarta de queso, ¡¡muy rica!!
En una ocasión, estuvimos con los peques en la planta baja tomando un refresco y genial pero lo cierto es que, salvo en la terraza, no es el típico sitio para ir con niños ya que es de ambiente tranquilo. No reservan así que hay que ir a probar suerte, nosotros este pasado fin de semana no tuvimos ningún problema llegando a las diez de la noche pero en otras épocas seguramente esté lleno. De precio, os diría que es normal, no es caro pero tampoco barato para ser Asturias. Seguro que las que sois de otros sitios igual pensáis que es baratísimo 😉 Y poco más que contar, a mí es que este tipo de sitios tan diferentes a los habituales me gustan mucho, ¿qué os parece?
por nosoyunadramamama | Feb 15, 2016 | crianza, familia, hermano, Maternidad y embarazo, Sin categoría, Uncategorized
A mí me va la marcha y lo sabéis. Cada vez que alguien me mira con cara de agobio en determinadas situaciones, me río y pienso: coño, si yo viera esa imagen seguramente pondría el mismo careto. Porque al final, cada dos por tres, estoy metida en algunas coyunturas que, para qué negarlo, me generan cierto estrés. El día a día con tres niños seguidos tiene mucha historia. Una se organiza como buenamente puede pero sabe que hay citas ineludibles con el agotamiento.

Caras como la que tengo ahí denotan cierto estrés 😉
Sudo la gota gorda si quiero llegar puntual a algún sitio en coche. Creo que si me quitaran el reloj sufriría un ataque de ansiedad, sería peor que si me cortasen la mano 😉 Que lo del automóvil tiene mucha tela. Primero ubico las bolsas con las cosas de los niños, después sitúo a Copito en el asiento del copiloto a contramarcha, luego pliego la sillita y la meto en el maletero, después subo a Rafa y le ato el cinturón y posteriormente hago lo propio con el mayor, aunque últimamente puede hacerlo solo pero tengo que revisar que el cinturón esté bien abrochado. Sólo al escribirlo, me he cansado. ¿Total? Cinco minutos sólo para el trance de subir al coche. Y espera, que si esa situación es para salir de casa, sólo sudo. Pero si es en la calle, y a éso sumas el típico coche que pretende esperar para aparcar en tu sitio, eso ya es el equivalente a correr 10 kilómetros. No puedo, esa sensación de presión con toda la parafernalia de subir a éstos en el coche, me supera 😉
Otra situación que me ocasiona cierto estrés, por no decir mucho, es la que vivo cada semana en los partidos de fútbol de Alfonso. Oye, y pensar que el año pasado era sencillísimo porque Gabriel solía dormir ricamente y era un bendito. Pero claro, esos días de gloria y paz llegaron a su fin hace ya un par de meses. Y ahora, no sólo tengo que controlar que el mediano no meta otro balón en el campo (porque claro, él también quiere jugar) sino que tengo que vigilar que el pequeño no entre en pleno juego y se lo lleven por delante. Porque a ver quién es la guapa que lo retiene sentado en la sillita si no es a base de ir dándole trozos de fruta, galletas y hasta un sándwich si hace falta. Pero no es plan de cebar a la criatura. Así que claro, el día que los astros se juntan y llevo sola a Alfonso a un partido, entro en modo zen y lo mismo cualquier día me baja la tensión y todo.

Carreras con el suelo mojado en el lateral de la pista
Entrar en un supermercado es otra de ésas cosas apasionantes cosas que le pueden suceder a una madre de familia numerosa. A los típicos «¿podemos comprar éso, esto, aquello y lo de más allá?» en cada pasillo, se suman las carreras de un lado para otro por el supermercado y la lucha por llevar la dichosa cesta de ruedas. Obviamente, acaba cada uno con una cesta y luego hay que ser como Salomón: no le pongas una cosa más a uno que a otro porque se tenemos lío. Pues así, a bote pronto, éstas son algunas de las situaciones que más me estresan. Pero luego están las vacaciones de verano que, en general, acaban conmigo 😉 ¿Qué os genera más ansiedad de la maternidad?
por nosoyunadramamama | Feb 11, 2016 | Bienestar y belleza, deporte, running, salud, Sin categoría
Nunca hubiera imaginado que esto del running iba a generar interés en este espacio pero, dado el número de visitas del post anterior sobre la indumentaria para correr, parece que no es mala idea. También porque ya comenté que estoy intentando ampliar un poco los temas en el blog y meter algunos relacionados con moda, salud, deporte… Y así, como madres, nos evadimos un poco con otros asuntillos que no sean siempre embarazos, partos y churumbeles.
No os creáis que de la noche a la mañana me convertí en Forrest Gump y me puse a correr sin parar. No, todo lleva un proceso que empieza con una primera salida en la que, obviamente, piensas que te va a salir el estómago por la boca. Muchas me preguntabais si había hecho deporte con anterioridad y la respuesta es no, no regularmente. Como todos en la vida, me he apuntado unas 5 o 6 veces a algún gimnasio e hice mis intentos de footing (que era como se le llamaba por entonces a esto de correr) en varias ocasiones pero siempre acababa abandonando al mes, dos meses… a lo sumo, cuatro meses. Y de niña, jugué una temporada en el equipo de baloncesto y mejor ni mentarlo 😉 Lo único que me ha gustado toda la vida es bailar. Incluso, hice zumba hasta la semana del parto en mi tercer embarazo.

Semana 38 del tercer embarazo
Pero vamos a lo que vamos. Un día decidí que debía empezar a correr, y eso hice. Fue duro, aguanté poco y al día siguiente estaba muerta con tantas agujetas. Realmente, creí que me pasaría como otras tantas veces, que acabaría abandonando. Pero no, no sé qué pasó en mi cabeza que me dije que no debía empezar algo con esa intención. Así que me obligué a correr dos días a la semana… En cuestión de semanas, estaba corriendo ya media hora y notaba mejoría en el cuerpo. Creo que ésa fue la clave en ese momento para seguir adelante. Y si queréis un consejo para motivaros, no hay nada mejor que apuntarse a una carrera. Yo empecé con el running en abril y en junio corrí la Carrera de la Mujer. Cruzar la meta fue un subidón y comprendí que no podía abandonar.

El verano fue algo duro: los tres niños en casa, las vacaciones… pero ahí donde me veis, me llevé la ropa de deporte a Cádiz y a Portugal. Y corrí, contra todo pronóstico, aunque menos de lo que debía. Así que en septiembre estuve a punto de abandonar. Pero entonces pensé en la San Silvestre y me animé. Y en diciembre, me propuse correr 6 kilómetros (que es la longitud del recorrido en Gijón) para llegar viva a la meta. Al cumplir mi propósito de 2015, lo vi claro: mismo objetivo para 2016. Desde el pasado mes, ya son tres los días que voy a correr y esta última semana he logrado hacer ¡¡¡10 kilómetros!!! Es decir, una hora corriendo. El mes que viene tendré mi primera carrera de este 2016 y será precisamente esa distancia. Luego ya veremos… Lo importante es darse cuenta de que al principio cuesta. Pero la mejora en esto de correr es brutal.
por nosoyunadramamama | Feb 10, 2016 | embarazo, Maternidad y embarazo, parto, postparto, Sin categoría
Entre unas cosas y otras, me he dado cuenta de que en el blog nunca he escrito sobre mi falso parto. Más de una estaréis pensando que me he vuelto loca o que he tenido un embarazo psicológico del que nunca he hablado. Y oye, ni lo uno ni lo otro, por ahora estoy en mis cabales. Supongo que no conté nada porque, sólo dos días después, me puse de parto en serio y ya ni te acuerdas de la anécdota. Pero claro, como experiencia creo que es muy interesante para las embarazadas porque, quién no se ha planteado alguna vez eso de ¿cómo sabré si estoy de parto de verdad?
Y ojo, que no me pasó en el primer embarazo ni en el segundo, ¡qué va!, ¡¡¡en el tercero!!! Ahí estaba yo, madre multípara, entrando en Urgencias para parir por tercera vez y, tras la revisión pertinente por el ginecólogo de guardia, me dicen que estoy de 2 centímetros y que vamos a ver cómo progresa el asunto. ¿Progresa?, ¿esto qué es?, yo no daba crédito. Así que nada, me ingresaron y fui a monitores, donde efectivamente se dieron cuenta de que tenía contracciones. Porque yo ya pensaba que igual es que tenía alucinaciones. Poco después, las contracciones pararon, y como había ido a las 12 de la noche, tuve que pasar la noche ingresada hasta que, al día siguiente, el ginecólogo me dio el alta, no sin antes querer revisar mis partes bajas sin darse cuenta de que aún no había parido. Cosas que nos pasan a las que tenemos barrigas pequeñas en los embarazos 😉

Semana 39
¿Porqué creí que estaba de parto? Porque tuve contracciones durante varias horas. En mi contra diré que eran irregulares. ¿Cómo es posible que fuese al hospital? Bueno, pues tengo muchas cosas a mi favor para excusarme ;-). Primero, que mis partos son veloces; con Rafa llegué muy tranquila a parir y, sorpresa, estaba ya de 8 centímetros y aquello fue visto y no visto. Así que con el tercero temes que la cosa sea igual o más rápida y yo no quería verme pariendo en casa, así de claro. Y segundo, cuando decidimos que íbamos al hospital (yo tenía contracciones irregulares desde hacía cuatro horas) eran las 11 de la noche. Necesitaba que alguien de mi familia se quedase con los dos peques y creo que llamar a esa hora era mejor idea que hacerlo a las dos de la madrugada, que estarían dormidos y tardarían más en venir. E insisto, no quería dar a luz en casa 😉
Así que ya veis, esto le puede pasar a una en el primer embarazo, que es lo más habitual, o en el tercero, en función de las experiencias anteriores. Posiblemente, si mi anterior parto no hubiese sido tan rápido, lo normal es que hubiera esperado. Quizás, si aquello me hubiese pasado por el día y no a esas horas, pues también me hubiera quedado en casa más tiempo. Eso no lo sabré. Pero como consejo a las que estés en la dulce espera: los segundos partos suelen ser los más rápidos (más que terceros, cuartos… tiene explicación científica) y las contracciones de parto son regulares, van a más y no se pasan por mucho que cambies de postura. ¿A alguna le ha pasado lo del falso parto?
por nosoyunadramamama | Feb 8, 2016 | bebes, crianza, Maternidad y embarazo, Sin categoría, Uncategorized
Un día tienes un churumbel y, no digo yo que la cosa no haga tambalear tu vida, pero oye, la criatura come, evacúa, duerme, ríe, gatea… y tú vives medianamente tranquila. Como buena primeriza, estás deseando que eche a andar, porque realmente crees que así será más independiente. Y es que no sabes que ahí empieza la juerga, la de verdad. Ríete tú de las noches en vela. Ahora preocúpate de que no se suba al mueble, de que no salte a la carretera… que si el gateo ya le dio libertad de movimiento, lo de andar ya es la bomba, ¡emancipación total! Y aún así, tu vida transcurre dignamente.
Llega tu segundo hijo y crees que aquello va ser abrumador. Pero no, el bebé duerme, come, evacúa, ríe y gatea… y la cosa sigue su curso dignamente. Ya no tienes prisa porque el bebé eche a andar, que no eres primeriza y todo es un poco menos emocionante. Y crees que lo de ser «bimadre» es relativamente sencillo, que no es para tanto. Hasta que el segundo decide que sí, que camina. Y ahí empieza la parranda, el jolgorio, la farra… por decirlo de forma bonita. No me digáis porqué, el vástago mayor ve en ese momento que su hermanito, el bebé, ya no lo es tanto, que ya está en igualdad de condiciones y que eso de tener que aguantar que te lo cojan todo como antes ya no vale. ¡Que comienza la guerra! Y ahí es cuando dices: ostras, pues va ser que tener dos niños es un poco agotador.

Y enseguida, te quedas embarazada del tercero. Y como eres muy optimista, pues ni se te pasa por la cabeza el momento «primeros pasos». De hecho, no quieres que llegue. Pero claro, todo vuelve. Y ese bebé tan mono que ríe, evacúa, duerme, come y gatea, decide empezar a caminar. Y entonces sabes que de verdad empieza tu «pesadilla». Porque los churumbeles mayores van a dejar de verle como ese bebé tan mono que caga, ríe, duerme, gatea y come para verle como uno más, en igualdad de condiciones. Con el extra de que el pequeño ha visto, oído y «olido» las peleas y tretas de su hermanos. Vamos, que lleva la lección aprendida. Señores, empieza la marcha. Continuará…
por nosoyunadramamama | Feb 4, 2016 | crianza, educación, Maternidad y embarazo, Sin categoría, Uncategorized
Has llegado tarde a recoger a los niños, se te ha olvidado que hoy el pequeño iba en chándal al colegio y le has puesto el uniforme, no le has prestado atención cuando te contaba algo sobre el recreo, te has puesto nerviosa y has pegado un grito cuando se han puesto a jugar a lo bruto y han tirado un marco de fotos… Prisas, trabajo, comprar algo para la cena. Demasiadas cosas. Y cada día te levantas y te dices: lo voy a hacer mejor que ayer. Y al final de la jornada te das cuenta de que no eres perfecta. Pero, ¿qué demonios es la perfección?, ¿estar siempre sonriendo pase lo que pase?, ¿no alterarse nunca?, ¿no llorar?, ¿mantener siempre la calma?
Y después de intentar averiguar cómo ser perfecta, te preguntas ¿realmente es posible? Porque ves que Fulanita tiene mucha paciencia y Menganita siempre se acuerda de todo. Pero seguramente no te fijas o no reparas en que tienen otros «defectos». No, no es posible ser perfecta. Tus hijos son lo primero pero no lo único; tienes trabajo, amigos, familia y un sinfín de cosas que hacer cada día para que todo funcione y cada jornada es como una pequeña maratón. La vida es así, no podemos hacer ni tener todo lo que nos gustaría. Tú no puedes ser perfecta porque la perfección no existe. Tú tienes que ser tu mejor versión, dejar que salga lo más especial de ti. Y para reír mucho, a veces hay que llorar. Para subir, a veces hay que bajar. Para disfrutar, a veces hay que sufrir.

Pero es que además, tus hijos no necesitan una madre perfecta. ¿Qué sería de la vida si siempre estuvieras en una nube?, ¿si ellos no supieran que hay días grises?, ¿si no vieran que los adultos también lloran? Los niños tienen que saber que la vida va de emociones, y también de errores. Y si un día gritas, les pides perdón y les cuentas lo que te molesta. Si un día se te olvida algo importante, hablas con ellos y propones comprar una pizarra donde apuntar las cosas. Y les dices que a ti también se te olvidan muchas cosas, y que no eres perfecta. Porque no lo eres, ni lo serás. Pero siempre serás la mejor madre, nadie les conoce mejor que tú y nadie hará lo que tú haces por ellos. Pide perdón, intenta mejorar en lo que sepas que realmente necesitas mejorar. Pero no te empeñes en ser perfecta. Las madres perfectas no existen. Lo dice una imperfecta.
por nosoyunadramamama | Feb 3, 2016 | Bienestar y belleza, deporte, ejercicio, Moda, running, salud, Sin categoría, Uncategorized
A ver, no os creáis que me he convertido en una especie de Jane Fonda de la vida; que si no soy especialmente glamurosa (que sí apañadina) a diario, menos lo voy a ser para dar brincos por ahí. Pero ojo, que cuando uno le va cogiendo el gusto a esto del deporte, también la indumentaria varía un poco, no tanto por la estética sino por cuestiones de calidad y comodidad. Y desde mi escasa experiencia, pero creo que a pesar de ser poca puede servir a otras, he de confesar que ahora me he «profesionalizado» un poco, pero sólo un poco. Es decir, que he pasado de unos leggins viejos de Stradivarius a unas mallas deportivas como Dios manda.
Pero vamos por partes. Si acabáis de empezar a correr o tenéis en mente comenzar a hacerlo, por favor, sólo hay una cosa en la que hay que invertir un poquito de dinero: los playeros o zapatillas. Y oye, que tampoco hay que gastarse un dineral, los que me regaló maridín son de Nike y costaron unos 40 euros en Forum. Y por el momento, estoy encantada. Y ya, como segunda cosa en la que gastar algo, pues un top para sujetar las ubres de forma adecuada. Yo en su momento cogí uno de Oysho. Y eso fue todo allá por abril de 2015. Lo demás, camisetas viejas, un impermeable que conservaba de mi época de azafata de imagen de Havanna (sí, yo dando regalitos por beber una copa cuando a mí sólo me gusta el Martini con limón), unos leggins y una sudadera vieja.

Básicamente, esta era mi indumentaria hasta enero de 2016. La foto es al finalizar la San Silvestre.
Pero claro, han pasado los meses desde que empecé y he corrido dos carreras (la de la Mujer y la San Silvestre) y eso es todo un hito en mi vida. Así que, ante la llegada de los Reyes Magos, lo tuve claro: ropa deportiva de verdad. Y cambié los leggins por unas mallas de Asics y, sin querer ponerme sibarita, ¡vaya diferencia! Es que claro, los primeros van cediendo mientras que las otras se ajustan super bien. Por no hablar de detalles como cremalleras en los tobillos, el tejido, un pequeño bolsillo en la parte superior del «culamen» para llevar las llaves de casa, el diseño… Vamos, no hay comparación que valga. Y oye, como que te motiva psicológicamente.


Look completo

Detalle del bolsillo con cremallera

Cinta para ajustar

Camiseta de una carrera
Además, también me he deshecho del impermeable de Havanna porque los Reyes me trajeron un cortavientos (fijaos qué profesional todo 😉 ) de Adidas, en rosa. Que debe ser que como he tenido tres hermanos varones y tres hijos varones, necesito reivindicar mi espacio femenino. Después, en Primark, me compré una sudadera bien mona, también en rosa. De camisetas, voy tirando con las que dan en carreras y la que mi señora madre me ha cedido para que haga publicidad de su agencia de viajes. Y ya poco más que añadir al look, la verdad. He de decir que, si te lo tomas en serio, compensa dejarse un dinerillo en ir medianamente bien equipado. Las que corréis, ¿habéis invertido algo en indumentaria?

Venga, que no hace falta volverse loca para ir a correr con una pinta decente. Por cierto, todas las fotos las hice después de haber corrido 9 kilómetros, de ahí mi careto y pelos.