por nosoyunadramamama | Oct 19, 2015 | alimentacion, ejercicio, salud, Sin categoría, Uncategorized
Una cree que con tres niños en casa ya no le quedan demasiados descubrimientos que hacer en esto del cuidado de las criaturas. Y oye, pienso que tirando de sentido común, no he metido la pata en nada importante, por ahora. Luego el tiempo me irá diciendo en qué me he equivocado y en qué he acertado. El caso es que este fin de semana tuve la suerte de que me invitaran, junto a otras 20 blogueras de toda España, a un viaje a Granada para conocer de primera mano el informe «La leche como vehículo de salud en la población«, impulsado por la Fundación Española de Nutrición (FEN) y la Fundación Iberoamericana de Nutrición (FINUT) y apoyado por Puleva. No hablamos de marcas ni de productos en particular y, sin embargo, charlamos, y mucho, sobre salud y hábitos alimenticios de los niños. Y éstas son las cuestiones que más llamaron mi atención:
–La vitamina D es fundamental: sí, ésas gotas que nos recomienda el pediatra para los menores de 12 meses. Las mismas que se me olvida muchos días darle a Gabriel y que, por supuesto, ya no se me volverán a olvidar. Cada vez hay más estudios que demuestran sus beneficios y, a veces, algunas personas ponen en duda que sean necesarias en sitios donde hace sol.
–El déficit de hierro afecta al desarrollo cerebral: Yo siempre supe de la importancia del hierro y lo tengo muy en cuenta en la alimentación de todos pero claro, saber que el cerebro de un niño alcanza el 50% de su tamaño durante los 3 primeros años de vida, me ha resultado un dato lo suficientemente relevante como para que lo debamos tener en cuenta.
–Un desayuno perfecto: ésa fue una de las preguntas que planteé yo. Y la respuesta fue contundente: lácteo+cereales+fruta. Me he dado cuenta de que he cumplido siempre (desde que empiezan con la alimentación complementaria) los dos primeros puntos pero no el de la fruta. Siempre incluyo una pieza en la merienda, eso mis peques saben que es lo primero, pero no lo hago en el desayuno así que a ver si me animo con los zumos naturales.

Y éste es mi careto haciendo preguntas, con la única bloguera que conocía en persona (Mamá Gnomo) al lado y con la que tengo muchas cosas en común: somos de la misma quinta, madres de tres (ella niñas) y periodistas.
–La leche siempre entera: ésta es otra de las cuestiones que pregunté yo, al escuchar muchas teorías sobre si deben dejar de tomarla a una edad o sustituirla por semi. La leche siempre es necesaria y a los niños, e incluso adultos, se recomienda que la tomen entera salvo casos de sobrepeso. Si un niño está por encima de un peso saludable, hay que mirar qué otras cosas consume (grasas, azúcares) pero no necesariamente hay que cambiar a leches semidesnatadas. Por cierto, quien dice leche, dice lácteos. Lo digo porque a esta servidora no le gusta la leche pero consumo varios lácteos al día.
–Saltar a la comba al sol: siiiiiii, habéis leído bien. Un ejercicio como saltar a la comba (espero que dar patadas a un balón sirva también) a la luz del sol mejora la salud ósea. Cruzo los dedos para que los primeros 12-13 años de vida cuenten mucho, que luego tuve una edad en la que me volví muy vaga para eso…
Pues estos son algunos de los aspectos que más me llamaron la atención de la exposición del profesor Ángel Gil, Catedrático de Bioquímica y Bilogía Molecular y Presidente de FINUT, y de nuestra genial charla con los doctores José Maldonado (Profesor del Departamento de Pediatría de la facultad de Medicina de la Universidad de Granada) y Víctor Navas López (Unidad de Gastroenterología y Nutrición Infantil en el Hospital Materno-Infantil de Málaga y Miembro de la Asociación Española de Pediatría). Desde luego, os aseguro que salieron un montón de cuestiones más relacionadas con la nutrición y salud de los peques. ¿Os ha llamado la atención alguna de las cosas que he mencionado? Y mañana os cuento qué pasa cuándo dejas a tu marido un fin de semana completo a cargo de tres niños 😉
por nosoyunadramamama | Oct 16, 2015 | crianza, familia, Sin categoría, Uncategorized
Hace unas semanas, publiqué en Instagram un dibujo de mi hijo Alfonso que me hizo pensar. A priori, una ilustración de mi retoño no tendría nada de especial para este blog, sólo debería serlo para mí, que soy su madre. Pero creo, de verdad, que sus pinturas nos dan mucha información. El primer día de cole de este curso, su nuevo profesor les pidió que hiciesen un dibujo de sus vacaciones. Sé que lo conté en su momento, pero fue un verano en el que no paramos; cruzamos la Península en coche, conocimos muchas playas, estuvimos con muchos amigos, nos fuimos a una casa impresionante en Portugal con más amigos, subieron en barco, en Tuk-Tuk, en atracciones variadas… Y su dibujo fue el que veis. Por el momento, no le veo dotes para la pintura 😉

Como ninguna lo habréis descifrado (cuando me lo enseñó yo tampoco sabía qué era) os explicó lo que él me contó. El monigote es él y la línea alargada que sale de Alfonso es un láser. Está en el jardín de mis padres. Es curioso, en todo el verano sólo durmieron una noche en casa de mis padres y ése fue el dibujo de sus vacaciones. Retrata el momento en que, ya de noche, sale con su abuelo y con Rafa a ver las estrellas y constelaciones. Porque otra cosa no, pero el abuelo es para ellos una fuente de sabiduría inagotable. Que lo es, porque siendo Catedrático estudia otra carrera que nada tiene que ver con las enseñanzas que dio en la Universidad.

No soy de esas madres que se quejan de que los abuelos malcrían a los niños, pero oigo a muchas que sí lo hacen. No puedo juzgar cada situación pero hay que hacer un ejercicio de empatía y ponerse en su lugar, ¡quién nos verá a nosotras dentro de 30 años con un bebé o un niño! Entiendo que, si tus hijos pasan varias horas al día con sus abuelos, es lógico que se les pida que no les compren todos los días gusanitos, por poner un ejemplo. Pero hay que entender que no pueden, ni deben, ser tan estrictos o rigurosos como a veces lo somos los padres. Paraos a pensar en vuestros abuelos, en los recuerdos que tenéis de ellos y reflexionad sobre todos aquellos sitios especiales a los que os llevaban y las cosas que os compraban, eran únicas.
Mis recuerdos de infancia pasan por las hogueras que hacíamos con mi abuelo en el jardín tras haber recogido las hojas caídas de los árboles; mis memorias de niña pasan por las tardes de agosto en la Feria de Muestras de Asturias con mi abuela, que nos compraba todos los abalorios habidos y por haber a mis primas y a mí. Y ahora veo a mis peques, emocionados especialmente con mi padre y pienso que tienen que disfrutarse mutuamente. Que no hay ninguna necesidad de que ellos les eduquen como lo hago yo y que deben ser flexibles (que no blandos). Porque resulta que, parte de los recuerdos de infancia de nuestros hijos, van a ser forjados por nuestros padres. Y así me lo hizo saber Alfonso con su dibujo.
por nosoyunadramamama | Oct 14, 2015 | embarazo, parto, Sin categoría, Uncategorized
He parido tres veces. Mis partos han sido rápidos y vaginales, que no es lo mismo que naturales. Hago esta aclaración porque leo en muchos medios que Fulanita ha dado a luz de forma natural y, acto seguido, veo la palabra epidural. No es lo mismo vaginal que natural. Puede ser las dos cosas o ser solo vaginal, o ninguna, como es el caso de una cesárea. Yo sólo tuve uno natural de los tres (suficiente, por cierto). Pero en cualquier caso, no es hoy el tema del post sino que me centro en mis vivencias con la epidural. He tenido tres experiencias muy distintas, y no me refiero a que las haya habido buenas y malas; sencillamente, he dado a luz con mucha, sin nada y con poca epidural. Vamos, variadito.
Lo primero, lo que hoy cuento es una experiencia personal; habréis oído un montón al respecto y tendréis las vuestras propias, como hay cientos de historias de partos. ¿La epidural tiene riesgos? Pues claro. Lo que ocurre que no son graves (puede ralentizar el parto, el dolor solo se alivia en una parte del cuerpo, puede dar dolor de cabeza, mareos…), es decir, no es que te puedas morir por usarla, que entonces yo sería la primera en parir sin ella. Cada una debe valorar las cosas. Yo reconozco ser fan de este invento. En realidad, sólo el parir ya implica escollos (por desgracia, conozco dos casos de bebés que murieron durante el parto), al igual que hay más riesgos pariendo a los 35 que a los 25, o a los 40 que a los 35. Esto es así estadísticamente. Pero en los países desarrollados todo está muy controlado y nadie se plantea tener hijos a los 25 por los riegos, sino que cada una lo hace cuando cree que puede o quiere. Dicho esto, paso a detallar mis partos:

Primer parto: inducido en la FPP por motivos personales (hoy en día no lo haría, y jamás me lo hubiera planteado antes de la semana 40). Las inducciones conllevan epidural, entre otras cosas, porque te ponen oxitocina artificial y doy fe de que las contracciones duelen muchísimo más que en un parto espontáneo. Duración del parto: 5 horas y media. Dolor: Ninguno. Epidural: debió ser mucha, no sentí nada.
Segundo parto: Aviso a navegantes, son los partos más rápidos, más que terceros, cuartos y sucesivos (y tiene una explicación científica que me detallaron dos matronas y que algún día contaré). Entré al hospital caminando tranquilamente tras darme una ducha y desayunar en casa empeñada en que, si maridín no se hubiera puesto pesado, yo hubiera podido dejar al mayor en la guardería y… ¡sorpresa! Me dicen en Urgencias que estoy de ¡8 centímetros! Grito: «No puede ser» y maridín cree, desde fuera, que me han dicho que es una niña. Nada más lejos de la realidad 😉 Duración del parto: 1 hora. Dolor: salvaje, no creo que haya nada parecido (eso sí, breve). Epidural: Cero patatero por más que la pedí a gritos creyendo que moriría ahí mismo.
Tercer parto: Iba mentalizada de que igual no había anestesia, por si no llegaba a tiempo. Llegué al hospital de 3 centímetros y cuando fui a dilatación ya estaba de 7. Pude elegir entre poner epidural o no. De hecho, la matrona me dijo que iba como Fernando Alonso y que para qué ponerla. Pero no, lo vi claro. Me vino a la cabeza el dolor del parto de Rafa y no quise pasar por ello otra vez. Duración del parto: 2 horas. Dolor: fuerte pero soportable. Epidural: Sí, pero una dosis muy baja teniendo en cuenta la rápida dilatación.
¿Qué creo que es mejor y que además se está haciendo? Poner dosis bajas. Habrá quien tolere el dolor pero para mí es demasiado intenso. Y creo que no soy muy quejica porque estando de 8 centímetros me parecía soportable. Con las dosis bajas te aseguras que sentirás cuándo debes pujar y te aliviará el dolor, y eso ayudará a que el parto no se ralentice. No os creáis que no dolerá, porque de verdad, entre poca epidural y mucha hay un abismo, como lo hay entre poca epidural y ninguna. Diría que el parto de Gabriel fue perfecto, pero ya os conté que lo empañó el que la placenta no saliera de forma espontánea y me la tuvieran que sacar manualmente, lo pasé mal.
En cualquier caso, cada una que decida. Yo volvería a hacer uso de un medio que alivia el dolor. Y ojo, que a pesar de los riesgos, puede ser beneficiosa en casos de mujeres con enfermedades cardíacas o diabéticas. Y todas conoceréis algún caso, como el de mi cuñada, que se pasó horas y horas con contracciones dolorosas y apenas sin dilatación y en cuanto se la pusieron, aquello fue rapidísimo. La mente juega un papel importante y para algunas puede ser un alivio. De hecho, todas las madres que conozco que decían que no la usarían, acabaron pidiéndola 😉 No pasa nada, no tenemos que ir de valientes por la vida. ¿Cuál es vuestra experiencia con la epidural?, ¿habéis usado otros métodos para aliviar el dolor?
por nosoyunadramamama | Oct 13, 2015 | niños, planes, Sin categoría, Uncategorized, vacaciones, viajes
¡Quién nos ha visto y quién nos ve! ¡Lo que cambia el concepto de las fiestas! Que durante años sales de noche y ahora lo haces de día. Que antes, si decidías ir a las atracciones, era para que te pusieran el estómago en la garganta (y eso que siempre he sido yo muy gallina para esas cosas) y ahora es para hacer fotos con cara de alelada a los churumbeles a los que saludo casi desencajando los hombros. Así es la vida, todos son etapas y ciclos. Y oye, después de un día intenso con tres criaturas, yo no tengo el body para mucha juerga.
Una de las cosas curiosas que aprendí es que, a las atracciones, allí las llaman ferias.
Deseando que se le pase a Alfonso esta nueva afición que está cogiendo por las carreras.Resulta que, casada con un maño, me estrené este año en las fiestas del Pilar y oye, no os creáis que por ser la primera vez nos excedimos en esto de salir y bailar. No, qué va. Que sí, que hicimos un esfuerzo y nos animamos a salir una noche a cenar con unos amigos y tomar un par de copas pero la cosa no da para más. Porque eso, después de un día movido, ya es como para tirar voladores. Que digo yo que meterse en el tranvía con silla gemelar y llegar a la Plaza del Pilar en pleno barullo, es ya suficiente festejo. Y si a eso le sumas hacerlo con dos globos de helio del tamaño de Gabriel, pues ni os cuento los malabares por la calle y en convoy a tope.

Y eso que no nos dio por ir ni a la ofrenda ni a otros focos de aglomeración de niños. Porque otra cosa no, pero planes para los niños en las Fiestas del Pilar hay para dar y tomar: circo, desfile de Gigantes y Cabezudos, títeres, ferias… Otro año más y mejor. ¿Qué tal el Puente?
por nosoyunadramamama | Oct 6, 2015 | crianza, educación, niños, rabietas, Sin categoría
En esto de la maternidad no hay fórmulas mágicas; quien diga lo contrario, miente. Cualquiera que sea madre de varios hijos sabe que cada uno es de una manera, aun teniendo los hermanos muchas similitudes entre ellos y aunque, en algunos aspectos, nos funcione lo mismo con unos y otros, que también ocurre. Pero no, no hay ningún consejo, ni fórmula que sirva para todos los niños. Eso sí, hay cosas que pueden ir bien a muchos de ellos. Por pura lógica. Y aun así, tampoco funcionan siempre. Pero por si sirve a alguien, aquí van dos cosas que intento hacer siempre que mis hijos entran en trance o pierden los papeles y están a punto de hacer que yo los pierda:
1. Ponerse a su altura: y no me refiero a ponerse a gritar, a llorar o a patalear como hacen ellos. Ojo, como plan de choque puede funcionar. Vamos, sé de unos que se puedan quedar con los ojos como platos si me pongo a berrear o me tiro al suelo pero, con sinceridad, a la tercera, me mandarían al carajo y no me tomarían en serio. Me refiero a que, lo primero que hay que hacer cuando un niño está en fase “muñeco diabólico” es hablar con ellos a su misma altura, que tengan contacto visual directo con nosotros. Uno, porque los adultos rebajamos el tono de voz cuando nos agachamos para hablar con los críos. Y dos, porque el niño siente cercanía y se vuelven más receptivos. Y no, no es ninguna chorrada.
Imaginaos que tratáis de discutir, convencer, disuadir a alguien muy alto, no a quien te saca diez centímetros sino a alguien a quien no sois capaces de alcanzar por mucho que estiréis el brazo y a quien tenéis que hacer esfuerzos por verle los ojos. Pues más o menos esa es la proporción con los niños pequeños. Esto funciona a veces, otras no. Pero desde luego, si quieres dialogar o relajar a un niño que está enrabietado, desde la distancia y a gritos, es difícil conseguir algo. Y lo sé por experiencia, que soy la primera que a veces pierde los nervios.

2. Distraerles: creo que esto es de cajón pero que en momentos de caos ni te planteas. El otro día teníamos a Rafa obcecado con un juguete de Alfonso que acababan de regalarle por el cumple. Antes os diré que Ricitos de Oro es muy absorbente con su hermano mayor y que no le da un respiro. El caso es que se cierra en banda, pide las cosas llorando y la verdad es que resulta molesto. A nosotros y al pobre Alfonso, que tiene una paciencia infinita. Así que, cuando no ha funcionado el punto que mencioné anteriormente, paso a la segunda fase: llevármelo a otro sitio donde estemos solos y buscar algo que pueda hacerle olvidar aquello por lo que estaba sufriendo. Justo ese día que os cuento, había globos colgados de un árbol y funcionó y no volvió a acordarse del juguete. No siempre hay algo a mano y no siempre les interesa lo que les ofreces. A Rafa consigo distraerle con algo de comida, ahí tiene su punto débil 😉 Pero lo dicho, no es infalible.
Si es una rabieta, de las que se pueden pasar minutos y minutos berreando a pleno pulmón, y una vez fracasado el diálogo y el intento de distracción, lo mejor es alejarles de sus hermanos u otras personas y esperar con ellos a que se les pase. Y si no es rabieta, muy a mi pesar, llego a la tercera fase de advertir que habrá castigo, que básicamente es dejar de hacer algo que les gusta. Hace tiempo que no llego a esta fase, creo que estoy mejorando. También ayuda la vuelta al cole y a las rutinas 😉 ¿Qué hacéis vosotras cuando la cosa se va de madre?
por nosoyunadramamama | Oct 1, 2015 | cumpleaños, hermano, niños, Sin categoría, Uncategorized
No es fácil ser el hermano mayor, lo sé por experiencia. Quizás te exijo demasiado sólo por el hecho de que, detrás de ti, hay otros dos niños pequeños a los que veo más indefensos. Ser el mayor implica madurar antes de tiempo y adquirir responsabilidades muy pronto. Me oyes a menudo decir que tienes que dar ejemplo. Comprendo que a ti no te parece justo. Pero fíjate en lo bonito de algo así: tus hermanos te imitan. Ellos te admiran y todo cuanto haces es observado por el mediano, que va donde tú vas. Y si te caes, él también se cae. Pero lo hace adrede, ¿no te parece maravilloso, hijo?
Muchas veces te preguntarás por qué debes compartir todo cuanto tienes: tu espacio, tus cosas, tu tiempo… Es difícil querer o pedir algo y que, automáticamente, tu hermano demande lo mismo. En realidad, sé que es muy frustrante desear algo y que alguien siempre anhele lo mismo sólo porque tú lo has pretendido. Y lo peor es que, como eres el mayor, muchas veces te pedimos que seas tú el que ceda porque eres más maduro para entenderlo. Y lo haces, o no. Porque obviamente, tú también eres un niño. Y tienes derecho a jugar con tu coche y a estar, a veces, divirtiéndote solo, sin que nadie te moleste ni dirija tus juegos.

Pero no olvides que tus hermanos te necesitan y, lo más importante, ¡no han vivido nunca sin ti! Ellos llegaron y tú ya estabas ahí. Los mayores hemos sido hijos únicos durante un tiempo; unos más, otros menos. Hijo, tú has disfrutado de una etapa de tu vida solo, con nuestros ojos puestos únicamente en ti, atendiendo tus necesidades en el momento, sin «competencia» alguna. Tienes tu álbum de fotos completo, estrenaste toda tu ropa y, lo más increíble, te compramos un coche enorme cuando ni siquiera caminabas. Esto es algo que solo les pasa a los hermanos mayores porque los padres son primerizos, ¿no te parece genial?
Ser hermano mayor tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Lo sé, te tocará «pelearte» con nosotros para que te dejemos ir a dormir a casa de un amigo o, dentro de más años aún, que te permitamos salir por la noche; tendrás que abrir la veda para tantas cosas… Pero no olvides que todas esas vivencias suelen forjar un carácter responsable y fuerte. Y sobre todo, no olvides, que ser el mayor tiene la gran fortuna de convertir a una mujer en madre. Eso sólo lo hace el primero. ¡Feliz 5º cumpleaños, Alfonso!
por nosoyunadramamama | Sep 30, 2015 | salud, Sin categoría, Uncategorized
Cuando una decide ser madre, nunca imagina que algo pueda ir mal. A veces, una lesión durante la gestación, el parto o los primeros años de vida de un niño pueden producir una parálisis cerebral que, generalmente, conlleva una discapacidad física en mayor o menor grado, pero también puede ir acompañada de una discapacidad sensorial y/o intelectual. Esta lesión también puede afectar a otras funciones como la atención, la percepción, la memoria, el lenguaje y el razonamiento, e interfiere en el desarrollo del Sistema Nervioso Central, por lo que, una vez producido el daño, éste repercute en el proceso madurativo del cerebro y, por tanto, en el desarrollo del niño.
Se estima que entre un 2 y un 2,5 por cada mil nacidos en España tiene parálisis cerebral, es decir, una de cada 500 personas. Dicho de otra forma, en nuestro país hay 120.000 personas con parálisis cerebral. Es muy importante saber no se puede curar; estrictamente, no es una enfermedad, pues la parálisis cerebral, como tal, no requiere de ningún tratamiento, ni farmacológico ni terapéutico. Sin embargo, los síntomas de esta discapacidad sí que pueden ser tratados, especialmente desde cuatro áreas fundamentales: fisioterapia, logopedia, apoyos educativos y terapia ocupacional.
¿Por qué os cuento todo esto? Este lunes, ASPACE puso en marcha una campaña de concienciación «Un selfie por la parálisis cerebral» para conseguir que el mayor número de personas posibles se haga una foto mostrando la pulsera de la campaña o simplemente con el hastag #DMPC escrito en un papel , en la mano, en la frente… y que lo cuelguen en redes sociales e inviten a sus amigos a participar en el reto. De hecho, habrá premio para el selfie más original, que votarán los propios usuarios de las redes sociales. El ganador se llevará un fin de semana para dos personas en el hotel “El Planeta escondido”. Podéis acceder a la campaña en Facebook y Twitter. ¿Os animáis a difundir?
por nosoyunadramamama | Sep 28, 2015 | asturias, niños, planes, Sin categoría, Uncategorized
Si había algo que me apetecía un montón hacer con los peques era ir de pesca. Supongo que porque mi padre fue pescador muchísimos años y mis hermanos y yo pasamos jornadas enteras al lado del río; unas veces intentando coger alguna trucha y otras tantas lanzando piedras al agua. El caso es que, como aquellos planes me encantaban, aquí estoy, yendo con los peques a un montón de sitios a los que me llevaron mis padres siendo una niña. Uno de esos lugares que tenía pendiente en mi lista era un merendero un tanto especial. Se llama El Molino del Alba y está en Soto de Agues. Allí pescas las truchas y te las preparan para comer, o para llevarte a casa. Digamos que la pesca es muy sencilla, nada que ver con capturarla en un río normal. De ahí que sea un sitio perfecto para ir con niños. Y creo que es interesante el concepto porque, aunque cueste creerlo, los niños muchas veces no saben que la leche sale de una vaca.

Cruzando el puente para llegar al merendero

Allí te dan las cañas, son rudimentarias, y el cebo, que son taquitos de jamón.

¡Y a pescar!

Super estilo para la pesca… conste que fue el primero en abrir la veda.

El sitios es muy agradable, y es todo exterior, por lo que sólo abren si el clima acompaña. Nosotros fuimos a las 12,30 y pescamos solos, luego se anima bastante más.

Y así de buenas están las truchas cuando te las preparan.

Fan de su melena 😉
Pues este fue el plan estrella del fin de semana. En Soto de Agues comienza también la famosa Ruta del Alba, que nosotros hicimos cuando sólo existía Alfonso, y está muy bien para hacer con sillitas y carritos, es muy recomendable. ¿Qué os parece el plan de la pesca?
por nosoyunadramamama | Sep 22, 2015 | alimentacion, cocina, Sin categoría, tiendas, Uncategorized
¡Ay, señor! ¿Pero cómo es posible que yo viviera tantos años sin algunos utensilios? A veces me digo a mí misma que es imposible, que no se puede ser madre y vivir sin algunas cosas. Y no, no me refiero a artículos de puericultura, que ese tipo de trastos (tan útiles algunos, otros menos) ya los menciono con mucha frecuencia en este blog. Me refiero a cosas como ¡una plancha! A ver, que igual vosotras sois super ordenadas y toda la vida salisteis de casa impolutas. Pero servidora, o sea yo, en mis años de estudiante y trabajadora joven, no planchaba ni las sábanas. Eso sí, yo me preocupaba muy mucho de tender la ropa y dejarla mega estirada. Y así, pasan los años hasta que… eres madre y quieres que los pimpollos vayan decentes.
¿Y qué me decís de la batidora?, ¿alguna usó este artilugio antes de tener churumbeles? O eres «cocinillas» y trabajas mucho la comida o apenas haces uso de semejante invento, o ni siquiera lo tienes, como era mi caso. Y resulta que ahora es, quizás, lo más imprescindible que hay en mi cocina. Sí, ahora mi hogar está lleno de cosas. Exprimidor, tostadora, aspirador… es alucinante la de cosas que hemos ido comprando estos años. Aunque empiezo a pensar que también la edad tiene algo que ver en todo esto 😉 Que por cierto, como en Instagram me preguntáis muchas veces dónde compro esto o lo otro y dónde me entero de las ofertas… Justo ahora que estoy mirando plancha para el pelo, he visto que hay descuento en un montón de cosas de Philips toda la semana, en la web de CupoNation. Básicamente consiste en que si utilizáis del 20% de descuento, entráis directamente en el sorteo de otro código de 25% de ahorro para próximo pedido.
De los chollos que me entere, os voy avisando por aquí o Instagram. Preparaos que ando estos días mirando muchísimas tiendas de ropa y estoy haciendo estudio de mercado con el tema de la compra ;-). Y vosotras, ¿cuáles son esas pequeñas cosas sin las que vivíais antes y que ahora son imprescindibles en vuestras casas?
por nosoyunadramamama | Sep 21, 2015 | asturias, familia, niños, planes, Sin categoría, Uncategorized
El Museo del Ferrocarril, de la Sidra, de Bellas Artes, del Prerrománico, hasta de Fernando Alonso… ¡será por Museos en Asturias! Pero como no puede ser de otra manera, el Museo Jurásico de Asturias se lleva la palma y es el más visitado de mi tierra. No creo que ninguna familia pase por el Principado sin parar allí. Está en un paraje espectacular, en la rasa de San Telmo, entre Lastres y Colunga, en la llamada costa de los dinosaurios, y las vistas desde su cafetería son un espectáculo. Su planta tiene forma de huella de dinosaurio, es un edificio muy curioso. Y aunque es cierto que los restos fósiles encontrados en la cosa asturiana son su mayor potencial, hay que reconocer que, lo que verdaderamente llama la atención a los niños pequeños, son las réplicas de dinosaurios que hay en el exterior del Museo.


La réplica del Tiranosaurio Rex es muy real así que maridín les demostró a los peques que no se iba a comer a nadie 😉


Me encantaría seguir contándoos cosas sobre más playas pero, aunque fue un fin de semana de sol, la temperatura no era como para bajar a la arena en bañador. Aún así, enseguida encontramos algún plan que hacer con este trío. ¿Ya conocéis el Museo Jurásico?
por nosoyunadramamama | Sep 17, 2015 | planes, Sin categoría, Uncategorized, vacaciones, viajes
Estoy continuamente hablando de planes, excursiones, viajes y toda la logística de nuestros desplazamientos y nunca os cuento ni os enseño en el blog la mayoría de los sitios donde nos alojamos. Vamos a ir por partes, que el tema da para mucho porque depende un poco de las circunstancias:
1. Casas ajenas: el hecho de que maridín sea de Zaragoza, hace que nos desplacemos con cierta frecuencia a la capital aragonesa. Allí, por supuesto, nos recibe con los brazos abiertos (y comida por doquier) mi suegra. Es, sin duda, la opción más barata y, cuando teníamos sólo un hijo, muchos de nuestros amigos repartidos por la geografía española, nos invitaban alegremente a sus hogares. Pero claro, ahora somos cinco y es una opción que ya no es factible. Porque la realidad es que no tenemos amistades que vivan en Buckingham Palace o residencias similares. Conste que aceptamos propuestas 😉 Y vale, este verano tuvimos suerte y una tía lejana nos dejó en Cádiz su casa porque ella no iba a estar allí.
2. Apartamentos: con sinceridad, ahora mismo es la opción más viable cuando viajas en familia. Lo de los hoteles, salvo que vayamos en pareja (es decir, casi nunca) apenas lo tenemos en cuenta porque no nos resulta cómodo. Al final, con los niños necesitas más espacio del que te ofrece una habitación común y, por supuesto, ahora que tenemos tres hijos, ya necesitaríamos dos habitaciones. Por no hablar de que, cuando se trata de un viaje largo, necesitamos cocina para preparar comida al más peque. Y por supuesto, porque así podemos cenar tranquilamente ya que, cuando viajamos, salimos a comer y hacemos excursiones o visitamos sitios así que por la tarde ya estamos todos cansados. Por eso, la opción de alquilar apartamentos es la más práctica, sin duda alguna. Antes buscaba en Google, ahora lo hago en Hundredrooms, un comparador de precios (de muchas webs conocidas como 9flats, Airbnb, Booking…) de apartamentos de playa, rurales, en el centro de las ciudades… También casas completas o habitaciones individuales…
3. Casas rurales: Esta es nuestra opción cuando vamos con amigos y nos juntamos con muchos niños. De esa manera, los peques pueden acostarse a horas prudentes y los adultos podemos tomarnos unas copas y «trasnochar». Y por el día hacemos alguna barbacoa, paseamos por el campo, hacemos alguna excursión si el tiempo acompaña y los niños tienen jardín para estar jugando si decidimos no movernos. Solemos juntarnos con amigos de maridín dos o tres veces al año y la verdad es que es un planazo. Además, ya sabéis lo que nos gusta a nosotros estar al aire libre, es lo que tienen las fierecillas 😉

En verano, si encima puedes coger alojamiento con piscina, ya es para nota.
Y éstas son básicamente nuestras alternativas cuando viajamos, aunque la primera ya sólo es la casa de mis suegros y, con suerte, algún préstamo esporádico que, por cierto, agradecemos mucho 😉 ¿Dónde os alojáis cuando vais de viaje con los peques?
por nosoyunadramamama | Sep 14, 2015 | pareja, planes, Sin categoría, Uncategorized
El silencio. Una ducha larga. Tumbarte en la playa. Comer en un restaurante sin levantarte de la mesa. Echarte en el sofá. Ir de compras toda la mañana. Charlar con tu pareja sin interrupciones. Dormir diez horas sin interrupción. Y así podría seguir, desgranando una larga lista de cosas que formaban parte de mi vida antes de ser madre. ¿Las echo de menos? Generalmente no… hasta que me dan la posibilidad de disfrutar alguna de ellas y pienso: «Qué necesario es esto de vez en cuando». Y sin duda, de todas las cosas que se me ocurren, lo que más agradezco es pasar tiempo en pareja, es oro. La realidad es que tenemos muy poco, el día a día con niños es bastante frenético.

Esta es una escena habitual cuando comemos con los niños fuera de casa, que nadie está en su sitio.
Cuando sólo existía Alfonso, nos conformábamos con alguna salida muy de vez en cuando a cenar por ahí. Os lo digo con total sinceridad, el ritmo con un hijo nos parecía muy llevadero y no estábamos nada estresados, por eso nunca tuvimos la necesidad de desconectar. Con dos niños, empezó la fiesta, así que nuestra primera escapada en pareja la hicimos cuando Rafa tenía diez meses y Alfonso casi tres años. Fue sólo un fin de semana pero nos supo a gloria. El año pasado, tras un largo verano con los peques en casa y Rafa en plena fase de rabietas, nos fuimos un fin de semana solos. Fue una sorpresa de maridín por nuestro aniversario y yo desconecté mucho, porque esa vez lo necesitaba. Estaba embarazada de 7 meses y los berrinches de Rafa eran diarios.
Y este fin de semana, que celebrábamos nuestro sexto aniversario de boda, maridín volvió a darme una sorpresa y tuvimos una breve escapada. Ni siquiera salimos de Gijón y fue solo una noche, pero lo suficiente para estar a solas, hablar sin paréntesis, desayunar en silencio. Y para darnos cuenta de lo importante que es cuidarnos a nosotros, como pareja. Porque ellos crecerán y cada vez serán más autónomos. Y nosotros seguiremos juntos.


Hotel La ermita de Deva
Lo sé, a veces hay que proponérselo porque el día a día es intenso y estamos todos con nuestras rutinas. Pero hace falta. No es necesario salir de casa siquiera, basta con comprar algo especial un día, una noche… y cenar a solas, con los niños durmiendo. ¿Hacéis planes en pareja?