Que los productos ecológicos se estén poniendo de moda no es casualidad; es síntoma de que existe cierta preocupación por determinados ingredientes que se usan para elaborar algunos de esos artículos que usamos a diario. No es cuestión de alarmarse innecesariamente, pero sí conviene tener en cuenta ciertas cosas. Por ejemplo, un producto alimenticio ecológico se hace conforme a técnicas que excluyen el uso de productos químicos, fertilizantes o plaguicidas, entre otros, de forma que se preserva el medio ambiente y se obtienen los alimentos con todas sus propiedades naturales.
Por no hablar de la cosmética; muchas habréis vivido en alguna ocasión cómo vuestros niños o bebés tenían alguna reacción alérgica al usar alguna crema, pomada… Yo lo viví con Rafa en una ocasión con un producto con el que no había tenido ningún problema su hermano mayor pero, por lo que sea, a él no le sentaba bien. Así que fue cuando indagué un poco en esto de la cosmética sin productos químicos… Si sois de las que usáis o compráis de forma habitual o esporádica productos ecológicos para los peques, os recomiendo Ecoforkids, una tienda online con variedad de artículos: productos que están hechos con ingredientes procedentes de cultivo ecológico, cosmética formulada a partir de ingredientes naturales, cultivo biodinámico, alimentación y cosméticos con certificación.
Lo mejor de la web es que te ponen con todo detalle los componentes de cada producto.
Tienen tarritos bio de fruta, verdura y carne, papillas bio, leche de inicio y de continuación con certificación ecológica, entre ellas, leche de continuación de cabra, pañales y toallitas ecológicas con ingredientes característicos, crema de pañal, aceite corporal, crema hidratante, bálsamo de zinc, karité africano y muchos más. Hace poco incorporaron a su lista de productos un colchón sanitario para cuna y minicuna. En la web puedes ver los ingredientes y la explicación de cada producto para que sepas lo que estás comprando. Están todas las marcas, las más y las menos conocidas. ¿Compráis algún producto ecológico concreto?
Coger la escobilla del váter, vaciar cajones de ropa, subirse a la báscula, meter objetos en la lavadora y pasarse minutos sentados frente a ella viendo cómo da vueltas, aparecer en el baño cuando estás en plena evacuación o en la ducha… Sí, señoras, el gateo abre un mundo de posibilidades a los bebés. Pasan de estar sentados, inamovibles, fijos, con esos juguetes que les vas dando para tenerlos entretenidos un rato, a seguir nuestros pasos allá por donde vamos. Y oye, que cogen una velocidad que ni Alonso. Vamos, ahora mismo, a Gabriel no hay objeto que se le resista.
Desaguisados que te lían en unos segundos.
La báscula y los números.
El gateo, a mí personalmente, me parece divertido. Cuando te das cuentas, notas en tus piernas a un pequeño ser que habías dejado en otra estancia de la casa que, como un cachorrito, te extiende los brazos para que le cojas. O le abandonas unos minutos por el suelo y te lo encuentras haciendo una de las suyas. Pero también me genera un poco de estrés, no sé dónde voy a encontrármelo. Y si le llamas en la búsqueda, no va a darte una respuesta, es lo que tiene que no hable con 10 meses 😉 Y ya no quiero ni contaros cuando hay varios hermanos; la tensión ahora mismo que siente mi hijo Alfonso jugando con algo de Lego estando su hermano pequeño cerca es peor que la de cualquier película de Hitchcock. Si no tenía bastante con Rafa, ahora se mete en medio el pequeño. ¡Con lo bien que estaba quietecito!, debe pensar el pobre.
Nunca dejes tu bolso a mano. Y si lo dejas en lo alto de una superficie, recuerda que la banda o cinta no cuelgue porque tirará de ella.
Pero el gateo tiene muchísimos beneficios. De hecho, cuanto más tiempo lo hagan, mejor. Olvidaos de cogerles con los brazos en alto para que den pasos, no hay prisa. Y ojo, que yo he sido la primera que lo he hecho porque ellos estiran las piernas cuando vas a dejarles en el suelo. Es bueno que gateen para la psicomotricidad, para los músuclos y articulaciones, para el equilibrio, para el desarrollo cerebral y hasta para la vista. Es curioso, en mi casa los tres han empezado a gatear a los 9 meses y medio así que confío en que Copito me de tregua y no camine hasta los 13 meses, como los otros 😉
Concentración máxima frente a la lavadora.
Ah, eso sí, dejan la ropa destrozada y sucia a más no poder. Y en verano acaban con las piernas que parecen recién salidos de la mina. Pero yo siempre les he dejado gatear por todas partes, hasta en el parque. Eso sí, esta vez he comprado en Tutete unas rodilleras de gateo, así evito tener que comprar leotardos cada día.
«Muy limpio»
Con las rodilleras
Me encanta esta etapa de los bebés aunque confieso que me vuelvo loca con un recién nacido. En cualquier caso, cada periodo tiene sus cosas fascinantes. Luego llegará el caminar y el hablar, sin haberme repuesto de las conversaciones de Rafa, ¡sálvese quien pueda!
Si hace unos meses escribí un post sobre posibles regalos para un bebé en sus primeros meses de vida, hoy hago una lista de ideas para regalar a un bebé más mayorcito, pensando quizás ya en su primer cumpleaños. Siempre está la opción de regalar algo cuando nace un bebé pero para que se use meses más tarde; yo lo he hecho muchas veces, por aquello de que casi todo el mundo suele hacer regalos para las primeras semanas de vida. Sabéis que recibo las cajas de Tubebebox para valorar sus productos, si me parecen o no prácticos, adecuados, bonitos… así que me viene muy bien para sacar ideas y compartirlas en el blog con vosotras:
1. Baberos de manga larga: los baberos son una opción muy recurrente porque sabes, a ciencia cierta, que se usarán. Pero a partir de los 6 meses hay que optar por lo práctico, así que nada mejor que uno de manga larga.
2. Biberones y vasos: Cuando las madres se incorporan a sus puestos de trabajo, muchos bebés tienen que tomar biberón (sea con leche materna o artificial) así que nunca está de más un biberón. Y para los que no toman pecho, a partir de los seis meses y con estos calores, los vasos para que puedan beber agua con facilidad y sin derrames, son un regalo super práctico.
3. Productos para la seguridad del bebé: a partir de los seis meses muchos bebés comienzan a gatear y, en torno al año, también empiezan a caminar así que la casa está llena de peligros para ellos. Por eso, no es ninguna tontería comprar a los padres artículos que les ayuden a tener a los niños seguros para evitar accidentes.
4. Puzzles de madera: algo muy sencillito, que sólo necesite encajar unas piezas grandes y fáciles de sujetar. Para esa edad, es más que suficiente y les entretiene bastante.
5. Cuentos: Tranquilas, hasta los 3-4 años, los niños no empiezan a leer pero creo que todos comenzamos a contar cuentos a nuestros peques desde bien chiquititos para que tomen contacto con el mundo de la lectura.
6. Tuppers para comida: A partir de los 6 meses, algunos bebés comienzan a tomar ciertos alimentos sólidos. Y cuando cumplen un año, muchos toman ya fruta a trozos, galletas, pan, jamón… así que otro regalo muy práctico puede ser recipiente para comida. Os voy a decir una cosa, no conocía esta marca que os voy a enseñar y me he enamorado por completo.
7. Peluches: este ya es un regalo para los que no se quieren «romper la cabeza» e ir a lo seguro. Porque a los bebés les encantan los peluches. Rafa aún no se despega del suyo y Gabriel, por ahora, no ha elegido 😉
La verdad es que esta caja Big Baby de Tubebebox me ha demostrado que existen cantidad de cosas que regalar a un bebé pero que, en la mayoría de las ocasiones, son productos que rara vez te regalan sino que sueles comprarlos tú misma. Espero que os haya sido útil. ¿Incluirías más cosas que os gustaría que os regalasen y que se usan con frecuencia?
Antes de nada, os pido disculpas por estar un poco ausente en este mundo 2.0 pero, de vez en cuando, tengo que hacer algún trabajillo como redactora desde casa y claro, como son cosas puntuales, no tengo ayuda con los peques así que me las veo y deseo para sacar tiempo y acabo acostándome a las mil. Así que hoy voy con un post breve pero que os puede servir a la hora de hacer un regalo a un bebé. Aprovechando que colaboro con Tubebebox y que tengo que valorar los productos que vienen en cada caja, os dejo mi opinión sobre lo que creo que es más útil en función de mi experiencia:
Pijama: A mí siempre me ha parecido un gran regalo, práctico y, sobre todo, muy útil. Con un pijama creo que siempre se acierta.
Jamás había probado ninguna prenda de algodón orgánico, me he quedado alucinada con el tacto. Recomendado para casos de dermatitis atópica. Es de Poudre Organic. 30 euros.
Muselina: yo no sabía de su existencia hasta hace un par de años y andaba por casa con toallas de manos preparadas para cuando los peques regurgitaban. Sirven para muchas cosas, entre otras, para tapar al bebé, limpiarle cuando echa un poco de leche, taparte si quieres cuando le das el pecho…
Esta es de Pirulos y es muy cómoda porque es pequeña y la puedo llevar en la bolsa del carrito. Además, me encantan los diseños con estrellas. 8 euros aprox.
Juguetes para el baño: otro de esos detalles que puedes regalar y que sabes que van a ser éxito asegurado son los juegos para la hora del baño. En mi casa tenemos un arsenal y se pasan un buen rato jugando en la bañera.
Para los bebés más pequeños, lo mejor son animales, como este patito de Olmitos. 3,5 euros aprox.
Y para bebés más mayores, un libro acuático es perfecto. Este es de Saro. 6,5 euros.
Biberones: si la mamá opta por lactancia artificial o mixta, siempre vienen bien los bibes. Incluso, hay muchas mamás que los usan para que los peques tomen agua.
Biberón de Avent con innovador diseño de pétalos que permite un buen agarre.
Baberos: nunca está de más un babero, no sé los que hemos podido usar en esta casa, creo que es imposible calcularlo 😉 Pero si regaláis uno, podéis tener la certeza de que le va a dar uso.
Los de Maminébaba son muy suaves y con un estampados preciosos. 12 euros.
Cremas: regalar cosmética para un bebé siempre me ha parecido una gran idea. Y como en los anteriores productos, he de reconocer que es algo muy útil y que siempre es necesario tener.
Leche hidratante de Little Siberica, cosmética orgánica. 10 euros.
Lámpara quitamiedos: éste es una de esas cosas que hace tiempo no se me hubiera ocurrido jamás regalar a un niño o bebé pero ahora que tenemos en casa, sé que es un ¡acierto!
Rafa con la luz ardilla de Tubebebox. 10 eutos (la ardilla, no el niño 😉 )
Estas son sólo algunas ideas para hacer regalos a un bebé, hay muchas más pero creo que Tubebebox hace una selección magnífica, estoy encantada porque estoy descubriendo nuevas marcas que no conocía. Y si alguien quiere regalar todos los productos juntos, que sepáis que la caja, cuyo valor real es de más de 100 euros, cuesta 59 euros. ¿Qué otros regalos haríais a un bebé?, ¿conocíais las marcas?
Este es uno de esos post que me resulta muy complicado escribir (lo hago por petición de una lectora de este blog y a la vez bloguera). Y es que un hijo cuesta lo que tú quieras. Y entendme bien, un crío supone unos gastos mínimos, eso es evidente, pero muchos dependen de tus prioridades o decisiones, vamos, que algunos desembolsos son prescindibles. Por otro lado, cuando eres madre, dejas otras muchas cosas de lado. Porque si yo no tuviera tres hijos, lo más probable es que saliese a cenar y tomar unas copillas con mi pareja todos los fines de semana, o que nos marcásemos un viaje cada verano. O seguramente, me compraría más ropa. Y oye, una cenita en pareja y unas copas para dos te llevan, aquí en Asturias, unos 70 o 100 euros, multiplicado por cuatro fines de semana me salen más de 300 euros al mes. Hablo, obviamente, de una pareja en la que los dos trabajen y tengan un sueldo medio (siempre voy a intentar ser lo más aproximada a la clase media)
Mientras tanto, en este momento, Gabriel me cuesta 40 euros mensuales en leche de fórmula (ahora sólo doy una toma al día de leche materna). Si le diera exclusivamente de mamar, me costaría 0 euros. Y si en vez de pagar 10 euros por bote de leche en polvo, me gastase 25, estaríamos hablando de 100 euros. En resumen, los primeros meses de vida puedes gastarte en alimentación desde 0 euros, es decir, nada, hasta más 100 euros. Luego está la ropa, que a mí me sale gratis porque el peque, para los dos primeros años de vida, tiene ropa heredada al ser sus hermanos varones y nacidos en la misma época. Pero si hubiera sido una niña, aún tratando de aprovechar ciertas cosas (bodies, pijamas…) hubiera tenido que gastarme algo de dinero, y aquí sí que no puedo calcular el gasto que supone un bebé porque depende mucho de los regalos que recibas y de los sitios donde compres. Así que ni intento hacer una aproximación.
Estilismos que han usado Alfonso y Rafa, y que el próximo otoño usará Gabriel. Todo se aprovecha.
Y si es el primer hijo, tienes que hacer un importante desembolso en ciertas cosas que son más o menos necesarias (cuna, carrito, cambiador, silla para el coche…). En este sentido, a nosotros nos regalaron muchos artículos nuestras familias. A otras parejas que conozco, les dejaron un montón de cosas sus amigos u otros familiares. Algunos tuvimos también la suerte de que el primer hijo lo tuvimos cuando existía el famoso «chequé-bebé» de 2500 euros que nos vino muy bien teniendo en cuenta que fue cuando tuvimos al primero. Así que, depende de si os dejan cosas, si os regalan, o lo tenéis que poner todo de vuestro bolsillo, podemos hablar de cifras totalmente dispares. Y después depende de las marcas que elijáis; un carrito (con capazo, silla y chasis) os puede costar desde 300 hasta más de mil euros. Una prueba más de que el coste económico de los hijos puede variar mucho.
Sino trabajas, no tienes porqué recurrir a una guardería, por lo tanto, mientras el niño esté contigo, te sale gratis hasta que lo escolarices. Y si trabajas, dependiendo del horario (unas horas, media jornada o completa) y de si come en la escuela infantil o no, puedes gastarte desde 100 hasta 400 euros. Así que para que veáis las diferencias. ¿Por qué renuncié hace casi dos años a un trabajo? Porque implicaba que yo estuviera fuera de casa de 9 de la mañana a 9 de la noche (sí, no es legal trabajar más de 8 horas diarias salvo que se paguen como extras o se te devuelvan, pero os aseguro que me enteré muy bien del ritmo de trabajo de la empresa). Por entonces hubiera tenido que pagar dos guarderías el día completo (unos 300 euros por niño, es decir, 600) y remunerar a alguien a las 5 de la tarde para que les recogiese y les cuidase hasta que llegáramos a casa Calculo que, entre escuelas y niñera, me iba a dejar más de 900 euros. En el trabajo me iban a pagar 1100 euros pero no iba a ver a mis hijos. Entiendo a quien lo hace, yo decidí no hacerlo y es igual de respetable.
Hasta para las vacunas puedes no gastarte un euro (dependiendo de la comunidad autónoma) o gastarte más de cuatrocientos. Con este simple ejemplo ya veis las diferencias que se dan a la hora de tener un hijo. Y eso que hasta ahora he hablado de bebés. Para otro post dejaré a los niños un poco más mayores, pero es que ya se está alargando mucho el texto. En cualquier caso, sí que os digo que tener hijos es más una renuncia personal que económica (que también). El que quiere hijos, normalmente, está dispuesto a renunciar a lo que haga falta, tanto material como personalmente. Porque esto último es donde más se nota el «coste» de un hijo. A mí, desde luego, me compensa tener tres. ¿Y a vosotras?
En mi casa no somos precisamente discretos en esto del habla. El mayor ha salido a maridín, los dos hablan por los codos con cualquiera y se detienen a contar cada detalle de un acontecimiento. En esto, Alfonso se lleva la palma; como quiera contarte algo con pelos y señales, ponte a temblar porque se tira diez minutos de reloj para narrarte una jugada de fútbol del recreo del cole. Mientras tanto, el mediano y yo somos muy charlatanes pero a la vez selectivos, en cuanto a la gente a la que soltar el rollo y en cuanto al vocabulario, que ahí no escatimamos. En el post de hoy me voy a detener en el tema de Rafa porque es absolutamente asombroso y, por supuesto, divertido.
Justo hace dos años que escribí un post sobre cómo hablaba Alfonso y me he dado cuenta de que su hermano mediano le da mil vueltas con la misma edad. ¡Ojo! cada niño a su ritmo pero oye, ahora lo que estoy viviendo es la experiencia de un crío que, con dos años y cinco meses, se expresa con la misma facilidad que un niño de 4 años (eso sí, con quien le da la gana). Dicen que entre las edades de dos y tres años, el vocabulario de un niño aumentará hasta las trescientas palabras (insisto, cada uno a su ritmo) y os aseguro que el gordi hace ya tiempo que es capaz de referirse prácticamente a cualquier cosa. Ya le sorprendió a la pediatra en la revisión de los dos años y ya nos lo dicen en la guardería. Pero vamos a lo divertido del asunto, ¿qué pasa cuándo tu hijo habla más de lo habitual?
Las «notas» de Rafa de la guardería.
1. Utilizan expresiones de mayores, vamos, que no les pegan nada: es frecuente que empiece a contarte cosas con frases como ¿y sabes qué?. Si te da por cachondearte te salta con un ¿de qué te ríes? Y por supuesto, es muy típico que acabe una frase con un ¿sí o no?
Ahí lo tenéis, el verano pasado, con 21 meses, hablando cual barriobajero 😉
2. Tienen conversaciones surrealistas para llevarte a su terreno: son capaces de volverte absolutamente loca. He aquí un diálogo (de besugos) de la pasada semana.
Yo: Rafa, ponte las zapatillas.
Rafa: ¿Las zapatillas?
Yo: Sí, las zapatillas.
Rafa: ¿Las zapatillas?
Yo: Sí, Rafa, ponte las zapatillas.
Rafa: ¿Los playeros?
Yo: No, las zapatillas.
Rafa: ¿Los playeros?
Yo: Ponte lo que te dé la gana.
3. No te dejan hablar por el móvil: Sí, que eso es muy típico de todos los niños y bebés porque les gusta más un móvil que un caramelo. El problema es que, no sólo te lo intenta quitar, sino que mientras tú intentas tener una conversación con tu santa madre, el niño no hace otra cosa más que decir Abuelaaaaa, ¿qué tal? Y venga a hablar y hablar. El problema es que esto te lo hace un crío de 4 años, le dices que deje de charlar que si no no hay parque, y más o menos lo entiende. Con dos años, directamente se la trae al pairo.
4. Se saben todo el repertorio de canciones infantiles existentes en el mundo: Sí, desde el Señor Don Gato hasta el Patio de mi casa, pasando por los villancicos que, en su caso, son atemporales y se cantan en cualquier situación y momento del año. No exagero si digo que, ahora mismo, ya se sabe casi completas una veintena de canciones, incluyendo el Vivir, vivir de Marc Anthony (pruebas en Facebook). Creo que Alfonso, con esta misma edad, se sabía un par, y como mucho. Esto es divertido para un rato pero a veces resulta una tortura porque me doy cuenta de que voy por la calle tarareando eso de ya lo llevan a enterrar, por la calle del pescado, maramiamiaumiaumiau…
En fin, el tío es divertido de narices y llama la atención cuando habla, para qué os voy a engañar. No os podéis imaginar la de veces que maridín y yo nos tenemos que dar la vuelta para reírnos porque dice algo que nos deja fuera de bolos. En Instagram cuelgo de vez en cuando algunas de sus perlas (en breve le hacen club de fans). Y vuestros peques, ¿han sido precoces o se han hecho de rogar?
Os había dicho en aquel famoso post de «Cómo trabaja una mamá bloguera» (en el que me indignaba con algunas marcas o empresas) que a partir de este mes daría un empujoncito a pequeñas emprendedoras en el blog. Ellas son madres que, por distintas razones, han decidido buscarse la vida a través de sus aficiones. Obviamente, recibo muchos mensajes y tengo que seleccionar en función de mis gustos y de la utilidad que le encuentro a lo que hacen; a veces, me escriben mamás diciéndome que tienen un negocio de algo que no puedo probar ni valorar para recomendarlo (porque no me encaja para la edad de mis peques o porque no uso ese servicio). Y dicho esto, allá vamos:
Pequefeliz: Cristina Campos es una mamá de 25 años que se acaba de mudar a Inglaterra y que compagina el cuidado de su bebé con sus estudios y un proyecto llamado Pequefeliz. Hace unas cosas preciosas con goma eva: portadocumentos, broches, muñecos recortables, triángulos para el coche… todo personalizado para vuestros peques. Y para muestra, un botón. Ya tengo el portadocumentos que, por ahora, utilizo para la cartilla de Salud de Gabriel, ¡no puede ser más bonito!
Siempreloquise: Conocí a Blanca a través de Instagram (esta red social me está descubriendo a verdaderas artistas) y se encargó de los recordatorios del Bautizo de Gabriel. Siempreloquise diseña recordatorios, invitaciones, meseros, álbumes de fotos…
Estos han sido mis dos grandes descubrimientos este mes, espero que os hayan gustado. Habrá más en abril. Por cierto, el lunes sortearé a través de Facebook entradas para el espectáculo Rock and Kids que tendrá lugar en el Centro Niemeyer de Avilés el día 5 de abril así que ¡estad pendientes las interesadas! ¡¡Buen fin de semana!!
Parece que fue ayer cuando empecé a escribir este blog y han pasado ¡2 años! Confieso que no ha sido fácil mantener el ritmo; de hecho, desde que nació Gabriel, estoy haciendo un esfuerzo importante para seguir al pie del cañón. Durante todo este tiempo, he perdido muchas horas de sueño pero ni la pereza ni el cansancio han podido conmigo. Tampoco es sencillo contar siempre algo que sea divertido o interesante, a veces tengo la sensación de que me repito pero intento darle una vuelta para contarlo desde otro punto de vista. En fin, que aquí sigo, tras más de 200 posts, con más de 1400 fans en Facebook, 1800 en Instagram y 1000 en Twitter. No puedo hacer otra cosa que estar agradecida y por eso, he organizado este sorteo con grandes marcas y mejores regalos para celebrarlo. Hay de todo, para las que dais el pecho o el bibe, embarazadas, con bebés pequeños, con niños más mayores… Para participar tenéis que:
2. Compartir el enlace del sorteo en Facebook de forma pública (revisad vuestra configuración, si es privada no podremos ver si el contenido ha sido compartido)
3. Seguir en una de las redes sociales que os damos a elegir a la marca o marcas de los productos que queráis.
4. Marcar al final del post los productos a los que queréis optar. Podéis participar en todos; obviamente, si eres el ganador/a de uno, ya no podrás participar en otro.
Sin más dilación, paso a contaros qué tenemos para sortear:
DOS SESIONES DE FOTOS PARA EMBARAZADAS Y NIÑOS DE CALIQ EN OVIEDO
Carlos Quirós (Caliq) es un fotógrafo profesional especializado en reportajes de boda y retrato, Nominado a los Premios Principado de Asturias de Retrato en 2014 y experto en iluminación EFTI. Con motivo del segundo aniversario de «No soy una drama mamá» sortea 2 sesiones para: embarazada, niño/os, o familia en su estudio de Oviedo. Entrega de 3 ampliaciones tamaño 20×30 (folio). Algunas pudisteis ver en un post las fotografías que me hizo una semana antes de dar a luz a Gabriel. Si quieres participar, sigue el trabajo de Caliq en Facebook.
CAMISETA DE LACTANCIA DEMAMA
Demamá es una empresa dedicada a la moda en lactancia. Tienen prendas exclusivas que evitan el frío y permiten el momento de intimidad que requiere el bebé y su madre, con un sistema de apertura discreto, combinado con la moda actual. La ganadora podrá elegir entre dos modelos. El primero es una camiseta de algodón de manga larga, cuello mao y frunces a la altura del pecho disonible en negro, verde kaki y rojo. El segundo modelo es una camiseta que recoge el pecho con un nudo con cuello mao y manga francesa disponible en berenjena, verde kaki y camel. Sigue a Demamá en Facebook.
SUDADERA DE THE FIRST OUTLET
Los que me seguís sabéis que son fan de esta tienda de ropa para niños y mayores. En realidad, en The First Outlet no sólo tienen ropa sino que también podréis encontrar muebles, artículos para el hogar, menaje y decoración, regalos y complementos del vestir, bolsos, cinturones, bisutería… Lo que más me gusta es que allí puedo comprar ropa para que los peques vayan vestidos iguales, que sabéis que me encanta y, ahora mismo, teniendo en cuenta que Rafa es la sombra de Alfonso, es fundamental 😉 Para el sorteo, nos han cedido esta sudadera tan bonita que tienen desde la talla 4 hasta la 16. Vamos, que os podéis animar las mamis de niños más mayores. Podéis seguir a TFO en Facebook.
LOTE HERO BABY
Otra de esas marcas de las que soy fan y además tuve la suerte de ser su «embajadora» y probar muchos de sus productos es Hero Baby. Sé que no necesita mucha presentación ya que todas conocéis a esta empresa que está presente en aproximadamente 30 países de Europa, Estados Unidos y China, así como en mercados de Oriente Medio y Norte de África. Para celebrar el segundo aniversario del blog nos han cedido un lote de productos para los peques de la casa. Además, el lote se preparará en función de la edad de vuestros bebés ya que no es lo mismo uno de dos meses que un niño de dos años, ¡y de eso puedo dar fe! Podéis seguir a Hero Baby en Facebook o Twitter.
OSITO-MANTA TU BEBEBOX
Desde hace poquito, formo parte del grupo de madres expertas de Tu Bebebox, una cajita con un montón de productos de puericultura, decoración, juguetes, ropa, cosmética y que siempre llevará algún regalo para las mamás. Tanto las que somos mamás blogueras como matronas, estilistas, psicólogas infantiles o diseñadoras seleccionamos los productos en función de cada etapa del embarazo o de la edad de tu bebé. Para este sorteo, Tu Bebebox nos ha cedido esta mantita panda de Lamaze. Para participar, debéis seguir a Tomy, empresa de productos para bebés, en Facebook.
SET CITY DE LEGO
Otra de esas empresas que no necesita mucha presentación es Lego, y ni os cuento cuando en casa tienes tres varones. Lego ofrece en la actualidad juguetes, experiencias y materiales de enseñanza para niños basados en el mundialmente conocido brick LEGO® en más de 130 países. Y para este sorteo, nos han cedido un set de la línea City donde las persecuciones policiales serán las protagonistas ya que “polis y cacos” se tendrán que enfrentar por tierra, agua y aire. En esta ocasión, será con un todoterreno; vamos, mi hijo Alfonso se volvería loco de la emoción. Podéis seguir a Lego en Facebook o Twitter.
LES COSETES DE MARTA
Una de las cosas positivas que me ha traído escribir un blog es que he conocido virtualmente a personas como Marta, una diseñadora que se define como una mujer creativa, desordenada y alocada. Les Cosetes de Marta es una marca de diseño creativo enfocado al mundo infantil. Para celebrar nuestro segundo cumpleaños, Marta nos cede una corona de cumpleaños que está haciendo furor en Instagram. Me parece muy original y además la podrán usar vuestros peques durante muchos años; se adaptan con velcro y son reversibles y lavables. Podéis seguir a Les Cosetes de Marta en Facebook.
MOCHILA LINDATITI
Conocí el trabajo de Lindatiti en la Navidad de 2013, cuando los Reyes Magos nos trajeron dos de sus acuarelas con los nombres de Alfonso y Rafa. Cristina es una artista especialista en decoración infantil a través de pinturas hechas a mano y acuarelas. En su web podéis encontrar cuadros, lienzos, camisetas, sudaderas, tazas, tarjetas de bautizo, cumpleaños… Y para este sorteo, Cristina nos deja una mochila personalizada con la letra inicial del nombre de tu niño o niña que es una auténtica maravilla. Podéis seguir a Lindatiti en Facebook.
PACK BIBERONES Y CHUPETES MAM
Hace poco pude probar por primera vez los biberones de la marca MAM. Ya sabéis que no hemos pasado por los temidos cólicos en esta casa, pero Gabriel sí que ha estado molesto con los gases en alguna ocasión. Desde que probamos el biberón anti-colicos, el peque está mucho mejor y ya ni protesta. El pack para este sorteo incluye 2 biberones MAM Anti-Colic (tamaño 160 y 260ml) con función de autoesterilización y una cajita de chupetes MAM Air. Podéis seguir a MAM en Facebook o Twitter.
JUEGO DE TOALLAS DE MI MUNDO BORDADO
Mi Mundo Bordado es una tienda de bordados especializada en textil de bebé y hogar donde personalizan todos sus productos: mantas, juegos de toallas, capas de baño, dou dous, albornoces, bolsas de merienda, baberos, babitas, cojines antivuelcos, neceseres, bolsas de maternidad, mochilitas… También tienen productos para adultos: mantas, juegos de toallas, sábanas, neceseres, zapatillas de viaje, bolsas de zapatos, de lencería… Su tienda física está en Plaza San Miguel, en Gijón, desde hace más de 30 años y desde hace poco tienen tienda online. Para este sorteo, Mi Mundo Bordado nos ha cedido un juego de 3 toallas (tocador, lavabo y baño) personalizadas con el nombre del peque, 100% algodón, a elegir entre estos modelos y colores. Para participar, sígueles en Facebook.
SET DE CAMISETAS NIAZULITO NIROSITA
Si sois de las que os gusta vestir a vuestros peques de una forma más moderna y alternativa, Niazulito Nirosita es vuestra tienda; son creativos y tienen diseños propios así como marcas tanto de España como de otros países (Holanda, Suecia, EEUU…) que os encantarán a aquellos padres que no soléis utilizar el azul o el rosa para vestir a vuestros peques: calzado, biberones, chupetes, gafas de sol, canastillas, baberos y un montón de cosas más. Para nuestro sorteo, tenemos un set de camisetas Papi-mola, perfecto para regalar el próximo día del padre y que es el top ventas de la tienda, en colores rojo o negro y tallas para adultos de la S a XXL y de peques de 3-6 meses a 7-8 años. Podéis seguirles en Facebook.
CESTA PRODUCTOS ECOLÓGICOS PLACER ARTESANO
«Somos lo que comemos». En Placer Artesanocomparten esta idea, de ahí que ofrezcan productos totalmente naturales, procedentes en muchos casos de agricultura y ganadería ecológica. Placer Artesano es el proyecto de una pareja de enamorados de nuestros pueblos, sus costumbres, sus gentes y de los productos que estos elaboran, amantes de la buena comida y de los alimentos naturales y auténticos. En su tienda física, además de todos los productos que se pueden encontrar en la tienda online, podrás conseguir una amplia variedad de productos frescos, hortalizas, verduras, fruta, huevos de cultivo ecológico; así como legumbres, harinas, semillas, infusiones, café y pasta ecológicas. Puedes participar, sigue a Placer Artesano en Facebook.
Formulario: es importante que pongáis bien el mail para contactar (en ningún momento se hace público) y vuestro nombre o seudónimo en la red social que hayáis elegido.
Y si alguna tenéis un minuto más y queréis dejar en este post un comentario sobre los contenidos que más os gustan de este blog, ¡lo agradeceré! Así sabré qué temas os interesan. ¡¡¡Muchas gracias por estos dos años!!!
El sorteo permanecerá activo desde hoy lunes 23 de febrero hasta el lunes 2 de marzo, incluido. El sorteo se hará mediante la web random.org, que elige al azar al ganador o ganadora, una vez que hayas completado el formulario y cumplidos los requisitos para participar en el sorteo. El nombre de los ganadores/as se hará público a lo largo de la siguiente semana en este blog. Los productos se enviarán de forma gratuita a Península y Baleares.
Servidora nunca se pone plazos para nada en cuanto a los niños, voy viendo sobre la marcha lo que hacer y lo que no por pura intuición y, eso sí, también con sentido práctico. Algunas os estaréis preguntando a qué demonios viene esto ahora. Hoy os voy a contar nuestra experiencia con el paso de la cuna a la cama de Rafa. No pretendo que este post sirva para dar ningún tipo de instrucción sobre cuándo y cómo llevar a cabo ese cambio; cada niño a su ritmo. En el caso de Alfonso, lo hicimos con la edad que tiene ahora mismo Rafa pero la situación era bastante distinta.
Este verano os conté que habíamos juntado a los peques en la misma habitación; hasta entonces no lo habíamos hecho porque uno madrugaba para ir al cole y el otro se despertaba tarde ya que por entonces no iba a la guardería. El caso es que fue Rafa el que, el mismo día que se hizo una brecha, nos pidió dormir con su hermano. Y lógicamente accedimos; eso sí, Rafa seguía durmiendo en la cuna. Con 21 meses y el baile de San Vito nocturno que se traen mis hijos, me parecía que lo de la cama podía esperar. Documentos gráficos a continuación.
Dos de las posturas de Alfonso esta misma semana (por no hablar de que se sigue cayendo a pesar de la barrera) con los pies en el cabecero y en horizontal con la cabeza apoyada en el mueble. Muy cómodo, oiga.
Si hay que dormir sentado, se duerme..
Dejarles echados y tapados y encontrártelos al rato así.
La cosa fue bien un tiempo pero acabamos separándolos nuevamente porque Alfonso terminaba hasta el gorro de las charlas nocturnas de su hermano antes de acostarse. Uno quería dormir y el otro seguir de juerga. Así que volvieron a “independizarse” y la verdad es que Rafa ni protestó. Si no, hubiéramos tenido recurrir a la táctica que hacemos todos los padres con los hermanos mayores: rogarles que cedan y aguanten a los pequeños. ¡Qué duro es ser el primogénito! 😉
Hace un mes, Rafa nos pidió dormir nuevamente con Alfonso y esta vez en la cama. Esto de que con 2 años y tres meses sepa hablar a la perfección es lo que tiene, que no te puedes hacer el longui ;- ) Y realmente, como en unos meses Gabriel pasará a ocupar la cuna, nos pareció buena idea. Como veis, aquí uno va quitándole cosas a otro. Oye, todo bien amortizado, ¡que no se diga!
¿Queréis saber cómo ha ido la cosa? Pues si os he dicho muchas veces que Rafa es la sombra de Alfonso, me equivoqué; es algo más que la sombra, es como un grano de esos del que sabes que no vas a librarte nunca. Rafa no se conforma con pernoctar en la misma habitación y en la cama de al lado; Rafa quiere más. Y así, sin más, se mete cada noche en el lecho de su hermano. Cuando está despierto, Alfonso protesta, no quiere invasores, esto de dormir a pierna suelta es muy serio y el mamotreto de Rafa no deja lugar al libre movimiento, que es mucho. Así que me limito a otra secuencia de documentos gráficos para que sepáis cómo nos va la experiencia.
Primeros días: acercamiento, aunque para Rafa suponga dormir con los pies hacia el cabecero. Aclaro que las camas están el «L» porque les queda más espacio para jugar en la habitación.
Siguiente paso: saltar la barrera para entrar en la cama de Alfonso. La verdad es que maridín y yo nos reímos mucho porque nunca sabemos cómo nos los vamos a encontrar.
Secuencias posteriores: coger la misma posición… Cuando maridín me mandó esta foto de cómo se los encontró por la mañana, casi me da algo 😉
La misma posición llevada al extremo: con la cabeza pegada al mueble. Obsérvese que son del Sporting 😉
Y como cada noche, cuando nosotros nos acostamos, les volvíamos a colocar en su sitio y, consciente o inconscientemente, Rafa volvía a las andadas, decidimos cambiar las camas de posición y allanarle el camino.
Lo que pasa es que a veces se pasa y acaba con medio cuerpo en el mueble.
Estoy pensando que como esto de las posturas de mis hijos dormidos da para mucho, igual hago un post mensual con fotos 😉 Pues esa es nuestra experiencia, que se resume en que, en cualquier momento, Alfonso manda a su hermano a la porra…. vamos, de hecho, una noche empezó a gritar como un loco porque se despertó y el otro estaba sentado a su lado, jajaja. A mí no me hizo ninguna gracia, yo llevaba sólo 20 minutos durmiendo ya que Gabriel quería juega. En fin, ¿cómo os ha ido la experiencia en este sentido? Perdonadme por no responder a todos los comentarios, estoy liada con lo del sorteo del aniversario del blog y con el diseño. Y por si fuera poco, hace dos semanas, decidí retomar tema deporte-zumba (prometo post también sobre esto) Y gracias a MAM por estos regalos para Gabriel, nos vienen genial. Será una de las marcas que ceda productos para el sorteo. La semana que viene os adelanto todas las empresas que participan.
No tenía pensado escribir sobre esto pero una foto en Instagram de mi hijo Rafa haciendo una de las suyas me abrió los ojos y me di cuenta que este «personaje» merece un post especial. Eso sí, primero aclaro que a los niños, según su comportamiento, les clasifico en tres grupos. Por un lado, están los chiquillos tranquilos, que creo que no son más del 10% de la población infantil mundial. Por supuesto, no son estadísticas de ningún estudio sino fruto de mi observación. Sencillamente, es que por cada 9 niños moviditos que veo, sólo diviso uno manso. En este grupo englobaría a Rafa en su primer año de vida, porque era un santo, y a Alfonso, en sus casi primeros tres años de existencia, porque también rozaba la santidad.
Cuando Alfonso y Rafa estaban en su época tranquila.
Luego está el grupo de los traviesos, llámense como queráis: revoltosos, movidos, inquietos, pillos… Y aquí están la gran mayoría de niños del planeta, en torno a un 80%, nada más y nada menos. En este clan mayoritario incluyo a Alfonso en este momento de su vida. Son críos que rara vez están parados pero que no suelen montar ninguna trastada de las gordas. Para mí, sin duda, forman parte del mejor grupo. Es cierto que hay momentos en los que nos gustaría tener un hijo de esos que está sentado tranquilamente en un restaurante, o que no «monta un pollo» por estar colocado en la sillita pero, sinceramente, se agradece que tengan cierto descaro.
Y luego está el grupo de los niños temerarios; ésos que, no sólo no paran, sino que además te tienen continuamente en un «sinvivir» porque nunca tienen una ocurrencia buena. Aquí incluyo al pieza de Rafa. Esta situación no me pilla de nuevas porque he sobrevivido a tres hermanos rozando el grado de «terroristas» 😉 Este sábado, mientras maridín y Alfonso estaban en natación, yo me quedé en casa con los otros dos y aprovechaba para organizar y adecentar el hogar. De repente, vi que Rafa venía a contarme una batalla de las suyas con un bote de lápices vacío en las manos. Caí en la cuenta de que ese objeto no estaba precisamente a su alcance.
Así que me lo llevé a la «escena del crimen» y le pregunté si se había subido en la mesa de cristal. Lo bueno que tiene este crío es que dice la verdad cuando le preguntas (aunque también se inventa cosas no reales). La respuesta fue obvia: sí. Se había subido a una silla para ascender a una mesa de cristal (peligro total) y de ahí a una estantería. Teniendo en cuenta que pesa 16 kilos y que es bastante torpe, la cosa podía haber terminado muy mal. Por supuesto, esa mañana decidí no meterme en la ducha hasta que llegó el padre de las criaturas.
Esa misma mañana, también le descubrí metido en la minicuna de Gabriel, aunque el bebé no estaba dentro. Fue otra de las razones por las que desistí en mi intento de entrar al baño a ducharme.
La foto que colgué en Instagram mostraba una situación que, a posteriori, es bastante divertida. Y digo a posteriori, porque en el momento no te hace ninguna gracia. El crío se metió en la ducha para esconderse por la noche antes de lavarse los dientes; cuando me lo encontré allí, me pareció gracioso y le hice una foto. Me di la vuelta y oí el agua. El resto os lo imagináis: cambio de pijama, secado de pelo… vamos, que en ese instante te acuerdas de la madre que lo parió, es decir, servidora. Pero luego, te ríes. ¿En qué grupo están vuestros peques?
Esta tercera maternidad me ha dado la oportunidad de ver cómo muchas cosas están cambiando. El miércoles tuve una revisión con la matrona coincidiendo, más o menos, con el período en el que se da por finalizado el postparto. Aunque yo me encuentre como unas castañuelas desde hace más de un mes y el tema sangrados quede en el olvido, los «bajos fondos» necesitan un tiempo de recuperación. El caso es que es la primera vez que tenía esta cita con la matrona a estas alturas del puerperio. Vamos, que en los anteriores me vieron sólo a los 4 ó 5 días después de parir, con la excusa también de hacerle la «prueba del talón» al recién nacido (ahora se hace en el mismo hospital cuando nacen), y en este tercer postparto, las matronas me han visto en dos ocasiones.
Por tanto, para mí, esta cita era una novedad; una nunca deja de aprender en esto de la maternidad. Tras unas preguntas sobre si sentía algún tipo de dolor, en las que casi me entra la risa porque habló de una cosa llamada sexo ( ¿sexo?, ¿qué es eso?) me tocó tumbarme. Supuse que sería un simple revisión de cómo iban las cosas por ahí abajo. Y oye, fue un examen concienzudo con las explicaciones pertinentes de cada parte. Lo mejor es que, para mi sorpresa, estoy como si no hubiera parido nunca. Y me voy a ahorrar la palabra con la que definió la matrona mi matriz porque este blog lo lee hasta mi padre. Lo dicho, que servidora ha nacido para ser madre y a las pruebas me remito 😉 En cualquier caso, la exploración no se quedó ahí. Como sabéis, el suelo pélvico sufre bastante en el embarazo así que estuvo palpando hasta el diafragma. Y todo para enseñarme a hacer los ya famosos abdominales hipopresivos. No os lo voy a negar, soy negada para esto de las respiraciones, me hago un lío del demonio con las apneas, el tórax y la madre del cordero…
Y ahí estaba yo, sudando la gota gorda y desesperando a mi matrona por la falta de conocimiento de mi propio cuerpo. Y ya no os cuento cuando Gabriel se despertó de su letargo y tuvo que venir la otra matrona a cogerle en brazos. En fin, que ahora me tengo que poner yo a hacer hipopresivos en casa hasta que empiece el curso en el Centro de Salud dentro un mes, ya os contaré entonces si funciona esto y mi vientre se hace de hierro para el verano porque, señores, tres embarazos pasan factura en la zona abdominal. Y muy seriamente. Y desde mi blog, nuevamente, gracias a las matronas de mi Centro de Salud. ¿habéis tenido revisión postparto con la matrona o sólo con ginecólogo?, ¿os han hablado ya de hipopresivos?
Y de paso, este post va de agradecimientos. El primero, a una mamá que conocí a través de Instagram que tiene una tienda on line de regalos personalizados (www.chocolate.es) y que me envió esta preciosa canastilla con toalla, muselina, pijama… e incluso, tazas para Alfonso y Rafa.
Y gracias también a Hero Baby por llenarme la cocina decosas ricas y buenas para todos: mermeladas, barritas de cereales, leche, bolsitas de fruta…
Perdonad por no haber respondido a muchos comentarios, estoy ayudando a una amiga con un trabajo y además habrá algunos cambios en el blog. Eso, y que tengo un bebé super demandante (esto también es una novedad para mí) no me deja mucho tiempo para casi nada. Gracias por seguir ahí y el lunes vuelvo con un sorteo que os encantará. ¡Buen fin de semana!
Creo que no hago ningún descubrimiento al decir que casi todos los niños tienen miedo a algo. Y me refiero a niños, no a bebés. Vamos, ahora mismo preferiría dejar en brazos de Papá Noel a Gabriel antes que a Alfonso. Sí, porque los bebés, y no hace falta que sean tan pequeños como el que tengo en casa, no suelen tener miedo a casi nada. Vamos, que gatean y no hacen otra cosa que ir a los sitios más peligrosos mientras que, con la edad, van «cogiendo respeto» a según qué situaciones. En cualquier caso, lo de mis hijos mayores es ya algo patológico. Sí, Alfonso y Rafa tienen miedo al ruido y, claro, eso implica muchas cosas. Eso sí, ellos ya pueden hablar y gritar a mil decibelios que eso no les molesta en absoluto.
La última coyuntura en la que el temor les paralizó fue el viernes pasado durante un partido de fútbol de Alfonso. Allí estábamos la «family» al completo chupando frío (a cubierto pero en exterior) en uno de esos días en lo que cayeron chuzos de punta y los rayos y truenos daban pavor. Vamos, con deciros que yo me había puesto hasta calcetines térmicos… De repente, empezó a caer una granizada del demonio y la cubierta de chapa de la pista de fútbol hacía un ruido un tanto atronador pero tampoco como para que uno de mis hijos se pusiera a llorar y el otro se tapara los oídos.Ver a un portero con las manos pegadas a las orejas resulta extraño 😉
A Alfonso le dije que la cubierta de la pista era vieja y por eso hacía mucho ruido y más o menos se tranquilizó. Eso hasta que sonó un trueno tremendo y el pobre salió corriendo y llorando de la pista para subirse a los brazos de su padre. Los demás niños se quedaron un poco paralizados pero ninguno se fue del campo cual torbellino. Menos mal que quedaban sólo unos minutos de partido. Y mientras tanto, Rafa lloraba en brazos de mi padre. Se pasó el partido entero diciendo «llueve mucho» y «Rafa asustan truenos». Una vez, nos dijeron en la guardería que el niño es «constante» cuando quiere algo. No, la palabra para definir al niño es pesado 😉 Y cuando se le mete algo en la cabeza puede pasarse media hora diciendo lo mismo. No exagero. Pero ni un pelo estoy adornando esto de que el niño repite las cosas.
Cara de susto previa a la tragedia al notar que suben los decibelios hace un año y medio…
Lo del miedo de mis hijos ya no me sorprende, no me impactan sus reacciones porque les pasa a menudo. En verano, cada vez que vamos a una fiesta de prao y hay voladores, ya tenemos el drama montado y hay veces que hay que alejarse del «peligro» para hacer terapia. Por no hablar del hecho de que Alfonso no quiera ir al estadio de fútbol a ver al Sporting porque le da miedo. Lo dice abiertamente: es que la gente grita. Fue una vez hace más de un año y aún lo tiene en mente, no hemos vuelto. Y yo tengo en la cabeza la de veces que me pedía ir al baño con tal de no tener gente gritando alrededor.
Y Rafa más de lo mismo en según qué sitios. Es entrar en los típicos salones del niño (tipo Mercaplana) y querer salir huyendo. O en sitios donde hay muchas atracciones. En la Semana Negra de Gijón el verano pasado, su cara era un poema. En fin, no sé a quién han salido estos niños porque servidora, de temerosa, no tenía nada de pequeña. Y los vuestros, ¿a qué tienen miedo?
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