por nosoyunadramamama | Oct 28, 2015 | Bienestar y belleza, deporte, running, salud, Sin categoría
Antes de que penséis que me he vuelto loca de amor por el running, aclaro que este post lo empiezo yo pero lo escribe Eugenia Hernansanz, una mamá runner que está intentando conseguir algo muy importante para ella: ser la portada de la prestigiosa revista Runners. De hecho, en este enlace podéis votarla para que consiga su sueño, ¡¡no cuesta nada!! Para ella, y para las mujeres en general, es todo un logro, ya que es una revista típica de hombres.
Yo poco puedo aportar sobre running (al que aún a veces llamo footing 😉 , soy una antigua). Cuatro meses después de nacer Gabriel, y viendo que ir al gimnasio era misión imposible por falta de tiempo, decidí empezar a correr. Salgo sólo dos días a la semana, media hora, pero para mí es suficiente y tiene muchas ventajas. No pierdes tiempo ya que empiezas en casa y terminas en casa. Es barato: en todo este año me he gastado 40 euros en unas zapatillas y en la inscripción a la Carrera de la Mujer. Mueves todo el cuerpo y desconectas la mente. Sólo una pega: cuidado con el suelo pélvico tras embarazos y partos, hay que controlarlo; existen incluso dispositivos para que el impacto sea menor en esa zona al correr.

En mi familia, comenzó mi hermano Miguel hace unos años, y este 2015 corrió su primera maratón en Roma consiguiendo un puestazo 73 de entre miles. Después se unió mi hermano Alfonso. Luego fui yo, que corrí por primera vez en junio mi primera carrera oficial. Y la que veis en la imagen es mi señora madre. Sí, a sus 55 años empezó a darle a la zapatilla y hace menos de un mes corrió su primera carrera haciendo mejor tiempo que yo… vamos, lo que se llama abuela runner.
Y hecha esta pequeña exposición sobre mi humilde experiencia, os dejo con la lista, que ha elaborado Eugenia, sobre esas cosas que os pasarán si os convertís o sois mamás runners:
1. Si te acompaña tu marido en las carreras, siempre le harán la misma pregunta: ¿y qué?, ¿tú por qué no corres, chaval? Yo me pregunto por qué demonios tiene que correr él también, ¿es tan raro que de la pareja la que corra sea yo? Cuando son ellos los que corren, a nosotras no nos lo preguntan.
2. Lo primero que vas a a tener que oír cuando digas de que eres runner (especialmente cuando hablas con gente que no corre) es que es malo, que te vas a fastidiar las rodillas ¡¡¡¡para siempre!!! Pues fíjate, hay muchas otras cosas que te puedes fastidiar pero ellos solo piensan en las rodillas.
3. No tienes que parecer una runner para ser una runner: está permitido ir sin mallas de vez en cuando aunque a veces sean taaaan bonitas que tu próximo disfraz de carnaval sea Fabulous Forest Gump.
4. Las que “solo” corremos y no hacemos nada más, ni crosstraining, ni crossfit, incluso ni un miserable Trail (el trail es lo más parecido a querer morir en el monte tipo «La bruja de Blair» que he experimentado) somos objeto de ciertas críticas.
5. A mucha gente, sobre todo a los que no corren, les va a dar igual lo que corras o dejes de correr, si haces o no este u otro tiempo…y lo sabes.
6. En medio de cada carrera te estarás diciendo a ti misma que nunca más volverás a meterte en un embolao así y a los 30 minutos de terminar ya estarás buscando en Internet tu próximo reto. Correr es lo más parecido a un parto natural a lo que te vas a enfrentar en tu vida.
7. Pasarás por fases en las que te sentirás totalmente inepta para ser una corredora.
8. Pasarás por fases en las que te sentirás totalmente como una maldita estrella del rock , ¡¡¡ouh yeah!!
9. Sentirás ganas de saltar a la yugular del que se refiera a tu pasión como jogging, ¿qué leches es el jogging, por Dios?
10. Tus pies se van a ver horrosos: callos, uñas seccionadas en canal, y un largo etcétera. Tendrás que pedir perdón cada vez que vayas a hacerte la pedicura.
11. A veces, solo a veces, otros corredores no te saludarán cuando os cruceis. Mi compañero de fatigas y carreras dice que cuando él va conmigo, nos saludan más 😉
12. Nunca vas a ser la corredora más rápida, ¡¡¡jamás!!!! pero no siempre vas a ser la más lenta.
13. Correr se trata casi tanto de fortaleza física como de fortaleza mental.
14. Nunca, nunca vas a olvidar el momento en que cruces la meta de tu primer Matatón o Medio Maratón, ese momento en el que tus hijas se arrojen contra ti para llenarte de abrazos y besos; nunca olvidarás que tu marido tuvo que viajar con ellas más de 100 kilómetros a primera hora de la mañana y encontrar sitio entre la multitud solo para verte llegar. Os juro que a veces incluso cuando nos enfadamos me acuerdo de eso y se me pasa un poco.
Cada carrera popular es para mi una maratón si ellos me están esperando en la meta, ahí soy una «mami rock star»!!!!Ouuuu Yeah!!!! ¿os animáis a votarme para ser portada de Runners?
por nosoyunadramamama | Oct 26, 2015 | Sin categoría, Uncategorized
Lo sé, en cuanto veáis la primera imagen de la celebración del cumple de Rafa, pensaréis que hubiera sido la decoración perfecta para el de Alfonso. Pero es que solo hace unos días descubrí algo para madres torpes con las manualidades, como servidora, y no me pude resistir. Bueno, también viene muy bien para las que no tienen tiempo, que yo sé que a muchos padres no les da la vida para preparar ciertos detalles de los cumpleaños de sus hijos. Pero fue ver esta caja de Have A Sweet Day llena de balones de fútbol y me quedé fascinada. Lo sé, mi pasado hiper futbolero y un futuro que, con tres varones, se presenta también animado con el balompié, me están pasando factura 😉

Cajas exclusivas de muchísimas temáticas. ¡Ahora hay una para Halloween genial!

Mantel imitando césped

Pidiendo la caja por internet, puedes personalizar las pegatinas con el nombre.


Como ya os he comentado alguna vez, hasta que los niños cumplen tres años, lo celebramos en familia y con nuestros amigos, ya que aún no ha habido tiempo para que Rafa conozca bien a sus compañeros de cole ni de que nosotros nos relacionemos aún con sus padres, así que este año lo hemos tenido tranquilito. Aún así, entre mis sobrinos, mis padres, hermanos y mis amigas y sus hijos, ya estuvo bastante bien. El «cumpleañero», que es lo importante, lo pasó fenomenal.

El brownie de chocolate hecho por la abuela… A ver si la próxima vez que lo haga, estoy pendiente y os cuento la receta. Estaba impresionante.
Y cómo no, el tema de los regalos da para mucho cuando hay hermanos. Vamos, que Alfonso se iba encargando de abrir los obsequios como si de su representante se tratase, yo es que me parto al verlos. La que le espera al pobre Gabriel dentro de un mes. 😉
Resumiendo, lo pasamos muy bien; los niños estuvieron encantados y fue la excusa perfecta para ver a mis amigas y juntarnos con sus hijas (sí, todas mis amigas tienen féminas, mis niños van a estar super solicitados 😉 ). Espero que os haya gustado la idea de las cajas de decoración para fiestas, las torpes como yo agradecemos un montón este tipo de ideas. ¡Buen comienzo de semana!
por nosoyunadramamama | Oct 22, 2015 | hermano, Sin categoría, Uncategorized
Sé que piensas que estás en una situación extraña; y no es para menos. Primero, naciste y ya tenías un referente, alguien en quien fijarte, a quien observar, a quien seguir y a quien imitar. Viniste al mundo y ya lo hiciste condicionado por otro niño, para bien y para mal. Tuviste la gran suerte de que, durante un tiempo, todos los ojos estuvieron puestos en ti. Y es que existió una época en la que fuiste el pequeño de la casa. Eso, lo sabes, tiene muchas ventajas y saliste triunfante en tus «disputas» con tu hermano mayor, que es el que siempre cede. Sin embargo, aquello fue temporal y duró poco, muy poco. De repente, un día, dejaste de ser el benjamín de la casa para quedarte ahí, en medio, sin saber muy bien cuál era tu papel. Y eso no es fácil; dejar de ser el bebé de la casa es un paso difícil de asumir, y así lo demostraste con tus rabietas poco antes de la llegada de un nuevo hermano.

Los medianos sois los «niños sandwich» y eso debe ser complicado. Hay una época en la que tenéis la necesidad de llamar la atención, supongo que es lo normal cuando estás entre dos aguas. El mayor siempre suele ser un referente y es el primero en hacer muchas cosas. Y el pequeño es un bebé al que todo el mundo mira. Por eso, hijo, buscaste recursos continuamente para hacerte notar. Dice el refrán que «el hambre agudiza el ingenio» y contigo se cumple perfectamente el dicho. Estar en medio te hace ser más divertido y gracioso, te hace especial. Por eso, yo me casé con un mediano 😉 Eres creativo, genial, buen comunicador y, en tu caso, la bondad es tu fuerte.

Seguir a un mayor, al que continuamente vigilas, y estar pendiente de un pequeño te ha convertido en un excelente negociador y hace que te relaciones con niños de todas las edades; te adaptas igual de bien a los juegos de un bebé como a los de los mayores. Es más, tienes la gran suerte de que, no sólo tienes amigos en tu clase, sino que además te has convertido en uno más del grupo de colegas de tu hermano mayor. Y eso es genial, te has creado una maravillosa red de defensores en el colegio que te trata de tú a tú. Como ves, eres un privilegiado, no está tan mal eso de estar en medio. Y lo mejor de ser el mediano es, sin duda, que eres el punto de unión entre hermanos. No me digas que eso no es maravilloso. ¡Feliz tercer cumpleaños, Rafa!
por nosoyunadramamama | Oct 21, 2015 | decoración, diseño, juguetes, Sin categoría, Uncategorized
Todos los niños fantasean con tener una cabaña o una casa en un árbol; yo hubiera dado cualquier cosa por lo segundo. Lo de la cabaña lo tuvimos a mano siendo niños, existía en el jardín de mis abuelos pero nunca la acondicionaron para nosotros porque se usaba para guardar leña o cosas de jardinería. Así que entrábamos, porque tenía su encanto pero poco más. Este verano decidimos que la arreglaríamos para los niños. Mi hermano Juan se puso manos a la obra y aquí os enseño imágenes de los cambios y el resultado.

Así estaba la cabaña una vez que la vaciaron mi hermano y mi padre.

Mesa azul, sillas de colores y cesta de almacenaje de juguetes de Ikea
Ahora tengo a mi padre discurriendo (que ya sabéis que es como Einstein 😉 ) el tema de la luz porque en la cabaña no hay electricidad. Y creo que me animaré a colgar algunas cositas más en la pared, pero vamos, está ya habitable. En el cumple de Alfonso fue un exitazo y me da que van a pasar muchas tardes allí metidos, ¿os gusta cómo ha quedado?
por nosoyunadramamama | Oct 20, 2015 | familia, Sin categoría, Uncategorized, viajes
Nos guste o no, por muy apañados que sean nuestros cónyuges, hay aspectos que no acaban de dominar. Esto es así, por la misma razón que maridín sabe que, si queremos dirigirnos a un sitio, debe ser él quién mire la forma de llegar porque yo me perderé por el camino. En las parejas, siempre hay unas cuestiones en las que nosotras llevamos la voz cantante, y otras en las que son ellos los que se ponen manos a la obra. Así que, si vais a hacer alguna escapada sin familia o tenéis un viaje de trabajo, no olvidéis que:
–No saben combinar la ropa de los niños: y esto suele pasar hasta con los varones que coordinan bien los colores de sus propios estilismos. Con los críos un poco mayorcitos pueden hacer apaños decentes pero con los bebés y las niñas la lían pero bien. En concreto, no sé qué problema tienen con los leotardos y, por supuesto, no distinguen tonalidades, los azules son todos son iguales, según ellos. Como este tema ya lo tengo muy conocido porque hace unos años tenía que ir a Madrid por trabajo cada dos semanas, los looks los dejo bien preparaditos, que ya me encontré alguna vez a Alfonso casi disfrazado cuando era un bebé.
–No discurren el menú: Oye, que como son sólo dos días, pues no se complican y eaa, pasta, pizza, pollo… Y como sabes que es temporal, no te importa pero ¿y si tuviera que irme una semana? Pues creo que habría que dejar una lista con la carta para cada uno de los días y, en muchos casos, algunos platos preparados. De hecho, si tienes un bebé y toma puré, cuidado porque la cantidad de puerro que le ponen puede convertir el triturado en algo imposible de ingerir. Y ojo, que servidora no es precisamente una buena cocinera pero es que maridín todo lo apaña con un poco de carne (de hecho, es el rey de las barbacoas). Yo sé que algunas me diréis que vuestras parejas cocinan mejor que vosotras y os aseguro que si yo trabajara 8 horas fuera de casa, este hombre iba a aprender sí o sí a hacer un puré comestible. Pero ahora, del tema cocina me encargo yo.
–Ley de Murphy: da igual que en los últimos 7 meses ninguno se haya puesto malo en tu casa. No importa que el mayor solo caiga enfermo una vez al año porque, cuando tú te vayas, será precisamente cuando se ponga malo (con visita a urgencias incluida). Así que, si tienes más de un hijo, dispón siempre de un plan B, es decir, ten a mano a tus padres o suegros. Y para más inri, el mediano te mete un gol por toda la escuadra. ¿Que ésa semana la mitad de sus compañeros están enfermos de la barriga? Pues el niño llora y le dice a la profe que se encuentra mal y claro, con semejante percal en el cole, te llaman justo cuando ya estás en el avión a punto de apagar tu móvil para despegar. Así que te pasas el viaje pensando en la que le espera a tu señor esposo y sufriendo por el panorama. En fin, como decimos en Asturias, muy «guapo» todo.

Mi momento de relax en la bañera después de saber que Rafa estaba como un toro y más feliz que una perdiz en casa de los abuelos. Y por supuesto, antes de que Alfonso se pusiera malo.

La visita nocturna a La Alhambra, una de las cosas que más me apetecía de esta escapada…


Y ya no me voy a detener en más cuestiones como la lavadora porque fijaos, tú les dices que pongan el lavavajillas, que pasen el aspirador o cualquier otro artilugio, y lo ponen en funcionamiento sin problemas. Pero con la lavadora tienen una guerra y te la juegas a que los calzoncillos de los niños acaben rosas. Así que lo mejor es dejar apuntado el programa exacto y los grados para que los uniformes sigan vivos. Os digo una cosa, yo no me iba sin familia (sin niños hemos hecho un par de escapadas estos años) desde que teníamos sólo a Alfonso, pero el viaje que hice este fin de semana a Granada sola con compañeras ha resultado tremendamente divertido y he desconectado, relativamente. ¿Hacéis algún plan con amigas dejando a los peques con el papá?, ¿tenéis que viajar por trabajo y dejáis a vuestros chicos al cargo de los niños?
por nosoyunadramamama | Oct 19, 2015 | alimentacion, ejercicio, salud, Sin categoría, Uncategorized
Una cree que con tres niños en casa ya no le quedan demasiados descubrimientos que hacer en esto del cuidado de las criaturas. Y oye, pienso que tirando de sentido común, no he metido la pata en nada importante, por ahora. Luego el tiempo me irá diciendo en qué me he equivocado y en qué he acertado. El caso es que este fin de semana tuve la suerte de que me invitaran, junto a otras 20 blogueras de toda España, a un viaje a Granada para conocer de primera mano el informe «La leche como vehículo de salud en la población«, impulsado por la Fundación Española de Nutrición (FEN) y la Fundación Iberoamericana de Nutrición (FINUT) y apoyado por Puleva. No hablamos de marcas ni de productos en particular y, sin embargo, charlamos, y mucho, sobre salud y hábitos alimenticios de los niños. Y éstas son las cuestiones que más llamaron mi atención:
–La vitamina D es fundamental: sí, ésas gotas que nos recomienda el pediatra para los menores de 12 meses. Las mismas que se me olvida muchos días darle a Gabriel y que, por supuesto, ya no se me volverán a olvidar. Cada vez hay más estudios que demuestran sus beneficios y, a veces, algunas personas ponen en duda que sean necesarias en sitios donde hace sol.
–El déficit de hierro afecta al desarrollo cerebral: Yo siempre supe de la importancia del hierro y lo tengo muy en cuenta en la alimentación de todos pero claro, saber que el cerebro de un niño alcanza el 50% de su tamaño durante los 3 primeros años de vida, me ha resultado un dato lo suficientemente relevante como para que lo debamos tener en cuenta.
–Un desayuno perfecto: ésa fue una de las preguntas que planteé yo. Y la respuesta fue contundente: lácteo+cereales+fruta. Me he dado cuenta de que he cumplido siempre (desde que empiezan con la alimentación complementaria) los dos primeros puntos pero no el de la fruta. Siempre incluyo una pieza en la merienda, eso mis peques saben que es lo primero, pero no lo hago en el desayuno así que a ver si me animo con los zumos naturales.

Y éste es mi careto haciendo preguntas, con la única bloguera que conocía en persona (Mamá Gnomo) al lado y con la que tengo muchas cosas en común: somos de la misma quinta, madres de tres (ella niñas) y periodistas.
–La leche siempre entera: ésta es otra de las cuestiones que pregunté yo, al escuchar muchas teorías sobre si deben dejar de tomarla a una edad o sustituirla por semi. La leche siempre es necesaria y a los niños, e incluso adultos, se recomienda que la tomen entera salvo casos de sobrepeso. Si un niño está por encima de un peso saludable, hay que mirar qué otras cosas consume (grasas, azúcares) pero no necesariamente hay que cambiar a leches semidesnatadas. Por cierto, quien dice leche, dice lácteos. Lo digo porque a esta servidora no le gusta la leche pero consumo varios lácteos al día.
–Saltar a la comba al sol: siiiiiii, habéis leído bien. Un ejercicio como saltar a la comba (espero que dar patadas a un balón sirva también) a la luz del sol mejora la salud ósea. Cruzo los dedos para que los primeros 12-13 años de vida cuenten mucho, que luego tuve una edad en la que me volví muy vaga para eso…
Pues estos son algunos de los aspectos que más me llamaron la atención de la exposición del profesor Ángel Gil, Catedrático de Bioquímica y Bilogía Molecular y Presidente de FINUT, y de nuestra genial charla con los doctores José Maldonado (Profesor del Departamento de Pediatría de la facultad de Medicina de la Universidad de Granada) y Víctor Navas López (Unidad de Gastroenterología y Nutrición Infantil en el Hospital Materno-Infantil de Málaga y Miembro de la Asociación Española de Pediatría). Desde luego, os aseguro que salieron un montón de cuestiones más relacionadas con la nutrición y salud de los peques. ¿Os ha llamado la atención alguna de las cosas que he mencionado? Y mañana os cuento qué pasa cuándo dejas a tu marido un fin de semana completo a cargo de tres niños 😉
por nosoyunadramamama | Oct 16, 2015 | crianza, familia, Sin categoría, Uncategorized
Hace unas semanas, publiqué en Instagram un dibujo de mi hijo Alfonso que me hizo pensar. A priori, una ilustración de mi retoño no tendría nada de especial para este blog, sólo debería serlo para mí, que soy su madre. Pero creo, de verdad, que sus pinturas nos dan mucha información. El primer día de cole de este curso, su nuevo profesor les pidió que hiciesen un dibujo de sus vacaciones. Sé que lo conté en su momento, pero fue un verano en el que no paramos; cruzamos la Península en coche, conocimos muchas playas, estuvimos con muchos amigos, nos fuimos a una casa impresionante en Portugal con más amigos, subieron en barco, en Tuk-Tuk, en atracciones variadas… Y su dibujo fue el que veis. Por el momento, no le veo dotes para la pintura 😉

Como ninguna lo habréis descifrado (cuando me lo enseñó yo tampoco sabía qué era) os explicó lo que él me contó. El monigote es él y la línea alargada que sale de Alfonso es un láser. Está en el jardín de mis padres. Es curioso, en todo el verano sólo durmieron una noche en casa de mis padres y ése fue el dibujo de sus vacaciones. Retrata el momento en que, ya de noche, sale con su abuelo y con Rafa a ver las estrellas y constelaciones. Porque otra cosa no, pero el abuelo es para ellos una fuente de sabiduría inagotable. Que lo es, porque siendo Catedrático estudia otra carrera que nada tiene que ver con las enseñanzas que dio en la Universidad.

No soy de esas madres que se quejan de que los abuelos malcrían a los niños, pero oigo a muchas que sí lo hacen. No puedo juzgar cada situación pero hay que hacer un ejercicio de empatía y ponerse en su lugar, ¡quién nos verá a nosotras dentro de 30 años con un bebé o un niño! Entiendo que, si tus hijos pasan varias horas al día con sus abuelos, es lógico que se les pida que no les compren todos los días gusanitos, por poner un ejemplo. Pero hay que entender que no pueden, ni deben, ser tan estrictos o rigurosos como a veces lo somos los padres. Paraos a pensar en vuestros abuelos, en los recuerdos que tenéis de ellos y reflexionad sobre todos aquellos sitios especiales a los que os llevaban y las cosas que os compraban, eran únicas.
Mis recuerdos de infancia pasan por las hogueras que hacíamos con mi abuelo en el jardín tras haber recogido las hojas caídas de los árboles; mis memorias de niña pasan por las tardes de agosto en la Feria de Muestras de Asturias con mi abuela, que nos compraba todos los abalorios habidos y por haber a mis primas y a mí. Y ahora veo a mis peques, emocionados especialmente con mi padre y pienso que tienen que disfrutarse mutuamente. Que no hay ninguna necesidad de que ellos les eduquen como lo hago yo y que deben ser flexibles (que no blandos). Porque resulta que, parte de los recuerdos de infancia de nuestros hijos, van a ser forjados por nuestros padres. Y así me lo hizo saber Alfonso con su dibujo.
por nosoyunadramamama | Oct 14, 2015 | embarazo, parto, Sin categoría, Uncategorized
He parido tres veces. Mis partos han sido rápidos y vaginales, que no es lo mismo que naturales. Hago esta aclaración porque leo en muchos medios que Fulanita ha dado a luz de forma natural y, acto seguido, veo la palabra epidural. No es lo mismo vaginal que natural. Puede ser las dos cosas o ser solo vaginal, o ninguna, como es el caso de una cesárea. Yo sólo tuve uno natural de los tres (suficiente, por cierto). Pero en cualquier caso, no es hoy el tema del post sino que me centro en mis vivencias con la epidural. He tenido tres experiencias muy distintas, y no me refiero a que las haya habido buenas y malas; sencillamente, he dado a luz con mucha, sin nada y con poca epidural. Vamos, variadito.
Lo primero, lo que hoy cuento es una experiencia personal; habréis oído un montón al respecto y tendréis las vuestras propias, como hay cientos de historias de partos. ¿La epidural tiene riesgos? Pues claro. Lo que ocurre que no son graves (puede ralentizar el parto, el dolor solo se alivia en una parte del cuerpo, puede dar dolor de cabeza, mareos…), es decir, no es que te puedas morir por usarla, que entonces yo sería la primera en parir sin ella. Cada una debe valorar las cosas. Yo reconozco ser fan de este invento. En realidad, sólo el parir ya implica escollos (por desgracia, conozco dos casos de bebés que murieron durante el parto), al igual que hay más riesgos pariendo a los 35 que a los 25, o a los 40 que a los 35. Esto es así estadísticamente. Pero en los países desarrollados todo está muy controlado y nadie se plantea tener hijos a los 25 por los riegos, sino que cada una lo hace cuando cree que puede o quiere. Dicho esto, paso a detallar mis partos:

Primer parto: inducido en la FPP por motivos personales (hoy en día no lo haría, y jamás me lo hubiera planteado antes de la semana 40). Las inducciones conllevan epidural, entre otras cosas, porque te ponen oxitocina artificial y doy fe de que las contracciones duelen muchísimo más que en un parto espontáneo. Duración del parto: 5 horas y media. Dolor: Ninguno. Epidural: debió ser mucha, no sentí nada.
Segundo parto: Aviso a navegantes, son los partos más rápidos, más que terceros, cuartos y sucesivos (y tiene una explicación científica que me detallaron dos matronas y que algún día contaré). Entré al hospital caminando tranquilamente tras darme una ducha y desayunar en casa empeñada en que, si maridín no se hubiera puesto pesado, yo hubiera podido dejar al mayor en la guardería y… ¡sorpresa! Me dicen en Urgencias que estoy de ¡8 centímetros! Grito: «No puede ser» y maridín cree, desde fuera, que me han dicho que es una niña. Nada más lejos de la realidad 😉 Duración del parto: 1 hora. Dolor: salvaje, no creo que haya nada parecido (eso sí, breve). Epidural: Cero patatero por más que la pedí a gritos creyendo que moriría ahí mismo.
Tercer parto: Iba mentalizada de que igual no había anestesia, por si no llegaba a tiempo. Llegué al hospital de 3 centímetros y cuando fui a dilatación ya estaba de 7. Pude elegir entre poner epidural o no. De hecho, la matrona me dijo que iba como Fernando Alonso y que para qué ponerla. Pero no, lo vi claro. Me vino a la cabeza el dolor del parto de Rafa y no quise pasar por ello otra vez. Duración del parto: 2 horas. Dolor: fuerte pero soportable. Epidural: Sí, pero una dosis muy baja teniendo en cuenta la rápida dilatación.
¿Qué creo que es mejor y que además se está haciendo? Poner dosis bajas. Habrá quien tolere el dolor pero para mí es demasiado intenso. Y creo que no soy muy quejica porque estando de 8 centímetros me parecía soportable. Con las dosis bajas te aseguras que sentirás cuándo debes pujar y te aliviará el dolor, y eso ayudará a que el parto no se ralentice. No os creáis que no dolerá, porque de verdad, entre poca epidural y mucha hay un abismo, como lo hay entre poca epidural y ninguna. Diría que el parto de Gabriel fue perfecto, pero ya os conté que lo empañó el que la placenta no saliera de forma espontánea y me la tuvieran que sacar manualmente, lo pasé mal.
En cualquier caso, cada una que decida. Yo volvería a hacer uso de un medio que alivia el dolor. Y ojo, que a pesar de los riesgos, puede ser beneficiosa en casos de mujeres con enfermedades cardíacas o diabéticas. Y todas conoceréis algún caso, como el de mi cuñada, que se pasó horas y horas con contracciones dolorosas y apenas sin dilatación y en cuanto se la pusieron, aquello fue rapidísimo. La mente juega un papel importante y para algunas puede ser un alivio. De hecho, todas las madres que conozco que decían que no la usarían, acabaron pidiéndola 😉 No pasa nada, no tenemos que ir de valientes por la vida. ¿Cuál es vuestra experiencia con la epidural?, ¿habéis usado otros métodos para aliviar el dolor?
por nosoyunadramamama | Oct 13, 2015 | niños, planes, Sin categoría, Uncategorized, vacaciones, viajes
¡Quién nos ha visto y quién nos ve! ¡Lo que cambia el concepto de las fiestas! Que durante años sales de noche y ahora lo haces de día. Que antes, si decidías ir a las atracciones, era para que te pusieran el estómago en la garganta (y eso que siempre he sido yo muy gallina para esas cosas) y ahora es para hacer fotos con cara de alelada a los churumbeles a los que saludo casi desencajando los hombros. Así es la vida, todos son etapas y ciclos. Y oye, después de un día intenso con tres criaturas, yo no tengo el body para mucha juerga.
Una de las cosas curiosas que aprendí es que, a las atracciones, allí las llaman ferias.
Deseando que se le pase a Alfonso esta nueva afición que está cogiendo por las carreras.Resulta que, casada con un maño, me estrené este año en las fiestas del Pilar y oye, no os creáis que por ser la primera vez nos excedimos en esto de salir y bailar. No, qué va. Que sí, que hicimos un esfuerzo y nos animamos a salir una noche a cenar con unos amigos y tomar un par de copas pero la cosa no da para más. Porque eso, después de un día movido, ya es como para tirar voladores. Que digo yo que meterse en el tranvía con silla gemelar y llegar a la Plaza del Pilar en pleno barullo, es ya suficiente festejo. Y si a eso le sumas hacerlo con dos globos de helio del tamaño de Gabriel, pues ni os cuento los malabares por la calle y en convoy a tope.

Y eso que no nos dio por ir ni a la ofrenda ni a otros focos de aglomeración de niños. Porque otra cosa no, pero planes para los niños en las Fiestas del Pilar hay para dar y tomar: circo, desfile de Gigantes y Cabezudos, títeres, ferias… Otro año más y mejor. ¿Qué tal el Puente?
por nosoyunadramamama | Oct 6, 2015 | crianza, educación, niños, rabietas, Sin categoría
En esto de la maternidad no hay fórmulas mágicas; quien diga lo contrario, miente. Cualquiera que sea madre de varios hijos sabe que cada uno es de una manera, aun teniendo los hermanos muchas similitudes entre ellos y aunque, en algunos aspectos, nos funcione lo mismo con unos y otros, que también ocurre. Pero no, no hay ningún consejo, ni fórmula que sirva para todos los niños. Eso sí, hay cosas que pueden ir bien a muchos de ellos. Por pura lógica. Y aun así, tampoco funcionan siempre. Pero por si sirve a alguien, aquí van dos cosas que intento hacer siempre que mis hijos entran en trance o pierden los papeles y están a punto de hacer que yo los pierda:
1. Ponerse a su altura: y no me refiero a ponerse a gritar, a llorar o a patalear como hacen ellos. Ojo, como plan de choque puede funcionar. Vamos, sé de unos que se puedan quedar con los ojos como platos si me pongo a berrear o me tiro al suelo pero, con sinceridad, a la tercera, me mandarían al carajo y no me tomarían en serio. Me refiero a que, lo primero que hay que hacer cuando un niño está en fase “muñeco diabólico” es hablar con ellos a su misma altura, que tengan contacto visual directo con nosotros. Uno, porque los adultos rebajamos el tono de voz cuando nos agachamos para hablar con los críos. Y dos, porque el niño siente cercanía y se vuelven más receptivos. Y no, no es ninguna chorrada.
Imaginaos que tratáis de discutir, convencer, disuadir a alguien muy alto, no a quien te saca diez centímetros sino a alguien a quien no sois capaces de alcanzar por mucho que estiréis el brazo y a quien tenéis que hacer esfuerzos por verle los ojos. Pues más o menos esa es la proporción con los niños pequeños. Esto funciona a veces, otras no. Pero desde luego, si quieres dialogar o relajar a un niño que está enrabietado, desde la distancia y a gritos, es difícil conseguir algo. Y lo sé por experiencia, que soy la primera que a veces pierde los nervios.

2. Distraerles: creo que esto es de cajón pero que en momentos de caos ni te planteas. El otro día teníamos a Rafa obcecado con un juguete de Alfonso que acababan de regalarle por el cumple. Antes os diré que Ricitos de Oro es muy absorbente con su hermano mayor y que no le da un respiro. El caso es que se cierra en banda, pide las cosas llorando y la verdad es que resulta molesto. A nosotros y al pobre Alfonso, que tiene una paciencia infinita. Así que, cuando no ha funcionado el punto que mencioné anteriormente, paso a la segunda fase: llevármelo a otro sitio donde estemos solos y buscar algo que pueda hacerle olvidar aquello por lo que estaba sufriendo. Justo ese día que os cuento, había globos colgados de un árbol y funcionó y no volvió a acordarse del juguete. No siempre hay algo a mano y no siempre les interesa lo que les ofreces. A Rafa consigo distraerle con algo de comida, ahí tiene su punto débil 😉 Pero lo dicho, no es infalible.
Si es una rabieta, de las que se pueden pasar minutos y minutos berreando a pleno pulmón, y una vez fracasado el diálogo y el intento de distracción, lo mejor es alejarles de sus hermanos u otras personas y esperar con ellos a que se les pase. Y si no es rabieta, muy a mi pesar, llego a la tercera fase de advertir que habrá castigo, que básicamente es dejar de hacer algo que les gusta. Hace tiempo que no llego a esta fase, creo que estoy mejorando. También ayuda la vuelta al cole y a las rutinas 😉 ¿Qué hacéis vosotras cuando la cosa se va de madre?
por nosoyunadramamama | Oct 1, 2015 | cumpleaños, hermano, niños, Sin categoría, Uncategorized
No es fácil ser el hermano mayor, lo sé por experiencia. Quizás te exijo demasiado sólo por el hecho de que, detrás de ti, hay otros dos niños pequeños a los que veo más indefensos. Ser el mayor implica madurar antes de tiempo y adquirir responsabilidades muy pronto. Me oyes a menudo decir que tienes que dar ejemplo. Comprendo que a ti no te parece justo. Pero fíjate en lo bonito de algo así: tus hermanos te imitan. Ellos te admiran y todo cuanto haces es observado por el mediano, que va donde tú vas. Y si te caes, él también se cae. Pero lo hace adrede, ¿no te parece maravilloso, hijo?
Muchas veces te preguntarás por qué debes compartir todo cuanto tienes: tu espacio, tus cosas, tu tiempo… Es difícil querer o pedir algo y que, automáticamente, tu hermano demande lo mismo. En realidad, sé que es muy frustrante desear algo y que alguien siempre anhele lo mismo sólo porque tú lo has pretendido. Y lo peor es que, como eres el mayor, muchas veces te pedimos que seas tú el que ceda porque eres más maduro para entenderlo. Y lo haces, o no. Porque obviamente, tú también eres un niño. Y tienes derecho a jugar con tu coche y a estar, a veces, divirtiéndote solo, sin que nadie te moleste ni dirija tus juegos.

Pero no olvides que tus hermanos te necesitan y, lo más importante, ¡no han vivido nunca sin ti! Ellos llegaron y tú ya estabas ahí. Los mayores hemos sido hijos únicos durante un tiempo; unos más, otros menos. Hijo, tú has disfrutado de una etapa de tu vida solo, con nuestros ojos puestos únicamente en ti, atendiendo tus necesidades en el momento, sin «competencia» alguna. Tienes tu álbum de fotos completo, estrenaste toda tu ropa y, lo más increíble, te compramos un coche enorme cuando ni siquiera caminabas. Esto es algo que solo les pasa a los hermanos mayores porque los padres son primerizos, ¿no te parece genial?
Ser hermano mayor tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Lo sé, te tocará «pelearte» con nosotros para que te dejemos ir a dormir a casa de un amigo o, dentro de más años aún, que te permitamos salir por la noche; tendrás que abrir la veda para tantas cosas… Pero no olvides que todas esas vivencias suelen forjar un carácter responsable y fuerte. Y sobre todo, no olvides, que ser el mayor tiene la gran fortuna de convertir a una mujer en madre. Eso sólo lo hace el primero. ¡Feliz 5º cumpleaños, Alfonso!
por nosoyunadramamama | Sep 30, 2015 | salud, Sin categoría, Uncategorized
Cuando una decide ser madre, nunca imagina que algo pueda ir mal. A veces, una lesión durante la gestación, el parto o los primeros años de vida de un niño pueden producir una parálisis cerebral que, generalmente, conlleva una discapacidad física en mayor o menor grado, pero también puede ir acompañada de una discapacidad sensorial y/o intelectual. Esta lesión también puede afectar a otras funciones como la atención, la percepción, la memoria, el lenguaje y el razonamiento, e interfiere en el desarrollo del Sistema Nervioso Central, por lo que, una vez producido el daño, éste repercute en el proceso madurativo del cerebro y, por tanto, en el desarrollo del niño.
Se estima que entre un 2 y un 2,5 por cada mil nacidos en España tiene parálisis cerebral, es decir, una de cada 500 personas. Dicho de otra forma, en nuestro país hay 120.000 personas con parálisis cerebral. Es muy importante saber no se puede curar; estrictamente, no es una enfermedad, pues la parálisis cerebral, como tal, no requiere de ningún tratamiento, ni farmacológico ni terapéutico. Sin embargo, los síntomas de esta discapacidad sí que pueden ser tratados, especialmente desde cuatro áreas fundamentales: fisioterapia, logopedia, apoyos educativos y terapia ocupacional.
¿Por qué os cuento todo esto? Este lunes, ASPACE puso en marcha una campaña de concienciación «Un selfie por la parálisis cerebral» para conseguir que el mayor número de personas posibles se haga una foto mostrando la pulsera de la campaña o simplemente con el hastag #DMPC escrito en un papel , en la mano, en la frente… y que lo cuelguen en redes sociales e inviten a sus amigos a participar en el reto. De hecho, habrá premio para el selfie más original, que votarán los propios usuarios de las redes sociales. El ganador se llevará un fin de semana para dos personas en el hotel “El Planeta escondido”. Podéis acceder a la campaña en Facebook y Twitter. ¿Os animáis a difundir?