por nosoyunadramamama | Nov 19, 2015 | Maternidad y embarazo, Sin categoría, Uncategorized
Las «guerras» entre madres me aburren soberanamente, no encuentro ningún sentido en ellas y, por suerte, cuando tuve a mi primer hijo, no sabía ni que existían ciertos debates acalorados sobre todo lo que rodea al hecho de ser madre. Lo que sí que me enerva un poco es que la gente sea extremista y, en esto de la maternidad, como en casi todo, «haberlas haylas». Parece que algunas se ponen por bandera un tipo de crianza (si es que existen tipos de crianzas, que lo dudo) y oye, como si de una cruzada se tratase, no hay matices que valgan para que las demás tomen otra decisión.

Encontrar comentarios como el primero que veis en una página de Facebook demuestra que algunas están más preocupadas por cómo reaccionen los demás para poder montar lío y esgrimir que son víctimas que por el bienestar de sus propios hijos. Menos mal que el segundo comentario pone coherencia. Obviamente, no voy a mencionar en qué página leí esto. No voy a hacerles ese favor.
Que nadie me malinterprete pero, ¿desde cuándo es malo usar sillita para el bebé? que sea un invento reciente no quiere decir que sea perjudicial. ¿Y desde cuándo es moderno llevar al crío en un fular? pero si ha sido y es frecuente en muchas culturas. Y así podría hacer muchas preguntas, de las que dicen ser de un bando o de otro. El argumento que utilizan muchas veces algunas madres para justificarse, que no sé porqué lo hacen, es que algo se hizo toda la vida y que la humanidad sigue adelante. Coño, claro, antes no existía la electricidad ni las vacunas y seguimos aquí, pero por el camino hemos ganado mucho. Vamos, a mí que no me quiten la luz en casa y ya ni os cuento con las vacunas, en cuanto nos quieren quitar alguna me pongo de mala leche. Digo esto porque a veces veo cosas que se comparten en redes sociales que de verdad hacen que me cuestione la inteligencia humana.
Algunas no se han enterado (o no quieren enterarse) de que, en esto de la maternidad, está casi todo inventado desde hace miles de años. Sí, hasta el biberón (no como el actual, claro) se usa desde hace milenios. A ver si resulta que las mastitis son de este siglo. Que digo yo que, si hace 3000 años, una buena mujer moría durante el parto, o tenía una mastitis severa (y ahí sí que no existían los antibióticos ni se pasaba por quirófano), a ese bebé se le daría lo que buenamente se pudiera, y si era la leche de la cabra que tenían a mano, pues la leche de cabra. Y si había nodriza cerca, pues le amamantaba otra señora. No se iba a dejar morir a la criatura. Y aún así, en la Edad Media, antes de la adolescencia, morían el 85% de los niños. Así que, por favor, el argumento de «toda la vida fue así» no es objetivo ni mucho menos científico.
Tampoco entiendo el razonamiento contrario de «antes no existía». ¿Que tú quieres darle sólidos a tu niño con 6 meses? Pues estupendo, si seguro que es comodísimo y genial para algunos bebés, pero no me digas eso de que la batidora no existía hasta hace poco, que para algo estaba el molinillo o el mortero. Y mira si no es fácil triturar una patata hervida con un simple tenedor. Así que, ni es nuevo triturar comida ni lo es comer sólidos. La alimentación es una cuestión cultural. Como lo es el dormir; en muchos países los niños duermen en la cama de sus padres, no es ni bueno ni malo. Precisamente, uno de esos países es Japón y luego son poco dados a las muestras de cariño entre adultos. En la Grecia antigua dormían separados hombres y mujeres y las casas tenían varias estancias mientras que en cualquier pueblo de ganaderos se compartía alojamiento hasta con las vacas. Son solo algunas muestras de que las cosas se hacían de múltiples formas, al igual que ocurre hoy en día. Vamos, nada nuevo bajo el sol.
No es nuevo amamantar más allá de año; de hecho, antes era lo habitual aquí y es lo frecuente es muchos sitios. La sociedad ha cambiado y el papel de las mujeres ha dado un giro brutal en las última décadas, es bueno que nuestro papel no se reduzca únicamente a ser madres. Por tanto, tampoco hay nada malo ni raro en destetar a un crío pronto, hoy en día es lo habitual por lo mencionado anteriormente, nuestra labor ya no es sólo parir y criar. Por esa misma razón, ya no es frecuente ver familias con más de 3-4 hijos. Y si yo quiero tener 6 hijos, los tendré (que no es el caso, yo ya cumplí). Pero asumiendo que no es lo habitual hoy en día y que más de uno me miraría por la calle.
En resumen, no hay nada que se haya inventado hace 10, 20 o 30 años. Bueno, algunas cosillas sí, y por poner un ejemplo, las cámaras de videovigilancia son recientes pero es que antes en la misma casa vivían 10 hermanos, abuelos, suegros… vamos, que los críos estaban bien controlados. Pero en general, todo ha existido (de una u otra manera, las camas de ahora no son como las de antes) en función de la cultura de las épocas o países.
Si crees que te miran por algo, sigue a lo tuyo. Yo opté por la lactancia mixta porque para mí y, consecuentemente, para mis hijos, era lo mejor. Opté por la cuna porque dormimos mejor todos. Opto por el carrito a diario porque me es más cómodo y opto por el fular para viajar por la misma razón. No hay tipo de crianzas, hay madres. Tus hijos serán tus únicos jueces. Es más, haciendo lo mismo con todos los hermanos, es probable que unos valoren unos aspectos más que otros de tu papel como madre. Así que, no le des más vueltas, no te justifiques, intenta que sean buenas personas. Y empieza dando ejemplo, no critiques, no juzgues. Vive y disfruta de lo mejor que te ha dado la vida. Nada más.
por nosoyunadramamama | Nov 18, 2015 | decoración, Sin categoría, Uncategorized
Recuerdo que de pequeña me fascinaba la cocina de casa de mis abuelos. Era muy grande y, teniendo en cuenta que la casa tenía casi medio siglo, había algo que me parecía muy moderno por entonces: una barra con sus taburetes de cocina. Nos parecía un planazo ir los sábados a comer y sentarnos allí. No me preguntéis porqué pero los niños tienen fijación por los taburetes. Si vas a una cafetería, se encaraman en cuanto ven uno y si es giratorio, ¡para qué quieres más! Por supuesto, si en casa de algún familiar o amigo tienen banquetas, ya sabéis que van a preguntar porqué en vuestra morada no hay una.
Desde luego, los niños no tienen un pelo de tontos ya que, por lo visto, es el asiento más antiguo que existe. A ellos les gusta esa libertad de movimientos que les da un taburete porque, madre mía, anda que no les gusta levantarse continuamente. También están los taburetes que tienen más funciones, como los que son cerrados y dentro de ellos puedes meter cosas, sobre todo juguetes; me parecen un inventazo. Confieso que, más allá del universo infantil, me gustan mucho para decorar una cocina. Si son altos, suelen ir acompañados de una barra que llaman americana o mesa alta que, estéticamente, queda muy bien. Si lo que te gusta es ser práctico, mejor usas los bajitos, ya que se ponen debajo de la mesa y no estorban nada.
En nuestra casa, por ahora, tenemos taburete de almacenaje.Ya os digo siempre que no soy una experta en decoración, me gusta algo o no si me entra por los ojos pero es cierto que cada año se llevan unas tendencias en este mundo, como también se llevan en ropa. Y como todo, te encaja o no. Pero desde luego, a mí me parece una opción bonita para decorar una casa. ¿Tenéis en vuestra vivienda?, ¿os gustan?
por nosoyunadramamama | Nov 17, 2015 | Sin categoría, Uncategorized
Lo reconozco (y no me siento orgullosa de ello), soy una de esas personas que no me voy fijando en si las luces por casa están apagadas cuando no las uso ni me informo lo suficiente sobre la cantidad de cosas que se pueden hacer para ahorrar en el consumo eléctrico de una vivienda. Tampoco soy derrochadora, todo hay que decirlo. No lo soy en ningún aspecto, porque siempre he sabido que las cosas cuestan dinero. Cierto es que, con los gastos que suponen tres niños, voy controlando un poco más los números. Y fijaos en la cantidad de veces que nos dan múltiples consejos sobre qué cosas hay que tener en cuenta para ahorrar y al final hay otras tantas que no sabemos, o al menos yo no sabía:
Frigorífico: Por ejemplo, no tenía ni idea de la importancia de separar este electrodoméstico de la pared del fondo para permitir la libre circulación del aire y evitar focos de calor. O comprobar el estado de las gomas de cierre de las puertas. Yo, hasta que no se caían, ni me fijaba.
Lavadora: ¡anda que no ponemos lavadoras en esta casa con tres niños! Si la ropa no está especialmente sucia, tiro de programas más cortos. Por cierto, si vais a adquirir una nueva, es importante que tengáis en cuenta su Calificación Energética. La más eficiente es la A y la menos la G. Esto permite consumir mucha menos energía.
Cocina: llamadme rara, pero no sabía que las de inducción consumen un 20% menos que las vitrocerámicas.
No olvidéis aprovechar el calor y apagad el fuego antes de que hayáis terminado de cocinar.Horno: Anda que no abro yo la puerta veces para ver cómo va algo, ¡¡error!! Se pierde un 20% de la energía acumulada con su apertura.
Televisión: Aunque su potencia es pequeña, su uso es muy dilatado en el tiempo, por lo que el consumo eléctrico puede ser importante. Un televisor con piloto de stand- bye encendido puede representar un 15% de su potencia. Basta con conectar a una regleta de enchufes con piloto luminoso para apagarlo totalmente.
Y no olvidéis fijaros en la factura de la luz, hay veces que descubres que tienes una potencia contratada que no es necesaria o ves que hay partidas que sólo con modificarse pueden hacer que ahorres un montón. Yo de esto me enteré por Luzzona (os recomiendo su web), porque yo no tenía ni idea de muchas de las cosas que pone en las facturas. Muchas veces existen «excesos de potencia» que se facturan al doble del precio establecido, es bueno que sepáis si los contadores eléctricos son reales o estimados. Vamos, que hay que mirar la letra pequeña. ¿Algún consejo más de esos que no sean tan conocidos?
La factura de la luz ha experimentado en los últimos diez años un incremento superior al 80%, mientras que las rentas han bajado un 8,5%, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).
por nosoyunadramamama | Nov 16, 2015 | asturias, planes, playas, Sin categoría, Uncategorized
Es probable que Llanes sea, tras Gijón, Oviedo y Avilés, uno de los concejos más conocidos de Asturias. Y seguramente, a más de uno, os suene por tener unas playas (nada menos que 38 arenales) de cine ya que en ellas se han rodado numerosas películas, series, etc… ¡son un verdadero espectáculo! Y aparte del concejo, está la villa de Llanes, que en verano multiplica por cinco su población; así que que os podéis hacer una idea de la cantidad de turistas que nos visitan y de cómo esta aquello en julio y agosto. Por eso, ir al Llanes urbano en esta época, es muy distinto a hacerlo en pleno estío.
La playa urbana de Llanes, El Sablón. Otra playa que hay en la villa es la de Toró, que es preciosa.

Para las que me preguntásteis en Instagram, los jerséis son de una de mis tiendas favoritas, The First Outlet.


El casco antiguo de Llanes fue declarado Conjunto Histórico-Artístico
Lateral de la impresionante Iglesia de la Magdalena
Canal del puerto deportivo de Llanes.
Y así seguimos, comiendo al aire libre en noviembre, esto es un gustazo.Yo reconozco sentir debilidad por Llanes y soy una enamorada de sus playas, de las que más de una vez os he hablado, aunque aún me quedan unas cuantas por conocer. Visitar Llanes es obligatorio si venís a Asturias aunque sé que me vais a decir que hago recomendaciones continuamente y que necesitarías semanas completas para ir a tantos sitios. Pero oye, que no se diga que yo no doy ideas. ¡Buen comienzo de semana!
por nosoyunadramamama | Nov 12, 2015 | Sin categoría, viajes
Es curioso, en la parte trasera de la mayoría de los coches caben tres adultos (dependiendo lógicamente de su constitución) y, sin embargo, no pueden ir tres niños. Obviamente, los peques tienen que ir con su sistema de retención pero da la casualidad de que no hay espacio para tres sillitas o elevadores en ¿el 90% de los automóviles? Es una cifra que intuyo yo por pura observación, no he hecho un estudio de mercado al respecto.
Las que os esteis planteando dar el salto de dos a tres hijos, ya os habréis parado a pensar que una de las cosas que probablemente tengáis que cambiar sea el coche. Eso fue lo que hizo maridín cuando yo ya estaba embarazada de casi 8 meses de Gabriel. Y no fue tarea fácil, ya que en la mayoría de los casos te tenías que centrar en rancheras y todoterrenos enormes. En cualquier caso, dimos con un modelo de automóvil cuyo asiento central trasero ya incorpora el elevador para niño mayor (de en torno a seis años o más de 20 kilos) y que también se puede quitar.
Pero yo no cambié de coche, no están las cosas para eso, sobre todo teniendo en cuenta que lo uso poco desde hace un par de años. Así que, cuando llevo a los tres peques en el Polo, no puedo invitar a nadie más, no hay hueco posible. ¿Cómo van colocados? Los mayores detrás con sus sillas (una heredada de mi primo), sin apenas dejar hueco entre ambas, y Gabriel va en el asiento del copiloto en MaxiCosi a contramarcha, aunque en breve tendré que cambiar de silla porque empieza a ir justo de espacio. Más de una estaréis pensando en los cambios recientes en la normativa pero en nuestro caso estoy dentro de las excepciones que podéis ver en esta infografía que resume muy bien esos cambios.
Esto de pasar de dos a tres hijos no se nota sólo en la logística de baños y cenas y en la economía, sino también en aspectos tan importantes como la movilidad, que se complica bastante. Lo cierto es que el tema del coche da para mucho y el asunto de los sistemas de retención también es complejo teniendo en cuenta que van cambiando cada cierto tiempo. ¿Os ha dado quebraderos de cabeza este asunto?
por nosoyunadramamama | Nov 11, 2015 | alimentacion, salud, Sin categoría, Uncategorized
Que los productos ecológicos se estén poniendo de moda no es casualidad; es síntoma de que existe cierta preocupación por determinados ingredientes que se usan para elaborar algunos de esos artículos que usamos a diario. No es cuestión de alarmarse innecesariamente, pero sí conviene tener en cuenta ciertas cosas. Por ejemplo, un producto alimenticio ecológico se hace conforme a técnicas que excluyen el uso de productos químicos, fertilizantes o plaguicidas, entre otros, de forma que se preserva el medio ambiente y se obtienen los alimentos con todas sus propiedades naturales.
Por no hablar de la cosmética; muchas habréis vivido en alguna ocasión cómo vuestros niños o bebés tenían alguna reacción alérgica al usar alguna crema, pomada… Yo lo viví con Rafa en una ocasión con un producto con el que no había tenido ningún problema su hermano mayor pero, por lo que sea, a él no le sentaba bien. Así que fue cuando indagué un poco en esto de la cosmética sin productos químicos… Si sois de las que usáis o compráis de forma habitual o esporádica productos ecológicos para los peques, os recomiendo Ecoforkids, una tienda online con variedad de artículos: productos que están hechos con ingredientes procedentes de cultivo ecológico, cosmética formulada a partir de ingredientes naturales, cultivo biodinámico, alimentación y cosméticos con certificación.
Lo mejor de la web es que te ponen con todo detalle los componentes de cada producto.Tienen tarritos bio de fruta, verdura y carne, papillas bio, leche de inicio y de continuación con certificación ecológica, entre ellas, leche de continuación de cabra, pañales y toallitas ecológicas con ingredientes característicos, crema de pañal, aceite corporal, crema hidratante, bálsamo de zinc, karité africano y muchos más. Hace poco incorporaron a su lista de productos un colchón sanitario para cuna y minicuna. En la web puedes ver los ingredientes y la explicación de cada producto para que sepas lo que estás comprando. Están todas las marcas, las más y las menos conocidas. ¿Compráis algún producto ecológico concreto?
por nosoyunadramamama | Nov 9, 2015 | asturias, planes, Sin categoría, Uncategorized
Nunca me imaginé yéndome al fin del mundo a buscar un chigre; que para las que no sois asturianas, viene a ser un bar de pueblo, aunque no necesariamente tiene que estar en una aldea. En realidad, al fin del mundo no nos fuimos, pero casi. Porque señores, yo no hubiera llegado si no fuera por maridín y porque tiene un coche mejor que el de servidora. El sábado fuimos, por recomendación de la madre de un compañero de clase de Alfonso, a buscar un paraje de esos inolvidables donde, aunque no lo creáis, sólo existe un chigre en el que se come casero de verdad, y en el que luego puedes dar un paseo. Eso sí, no recomendable para sillitas. El bar se llama Campa Gües y está en Peñamayor. Y como las imágenes valen más que mil palabras, mejor lo veis y así os hacéis una idea.
Paisajes que deja el otoño.
Os prometo que con mi coche no paso por ahí.
El «chigre».
Las vistas

La fabada espectacular. Tienen menú y picadillo, fabada y pitu de caleya (pollo de corral), que estaba espectacular.
Vistas de Peñamayor
Tirándose por el «prao».

Y la pose de Rafa, que no podía evitar enseñaros.
Sobre la ruta (que con el percal de tres niños pequeños no hicimos pero cuando sean un poco más mayores tendremos en cuenta) os resumo que se sale de Melendreros (Bimenes). El recorrido completo son ¡¡6 horas!! Vamos, para experimentados. Pero uno sabe que con niños sólo puede hacer tramos y, en este caso, hasta los adultos pueden hacer sólo una parte de la ruta porque es compleja. Yo me quedo con la parte gastronómica y la contemplación de las vistas 😉 Por cierto, a esto de tener días de verano en pleno noviembre le estoy cogiendo gusto.
por nosoyunadramamama | Nov 5, 2015 | Sin categoría, Uncategorized
Hacía mucho tiempo que no escuchaba la frasecita de marras. Sí, ya llevaba un par de años librándome del “qué mona es”, “qué rica”, “qué niña tan sonriente”… Hubo una época en la que era a diario. El pobre Alfonso estaba frito; cuando nació, obviamente no se enteraba pero llegó a los tres años oyendo todos los días cómo mucha gente desconocida se refería a él en femenino. «Deja pasar a la niña», tenía que oír en el parque. En cuanto empezó la época de colegio, no volvió a pasarle y creo que ahora nadie podría confundirle.

Alfonso con 7 meses
Con Rafa nunca nos pasó. Aunque soy su madre, reconozco abiertamente que el crío tenía cara de paisano desde que nació, supongo que porque tiene una señora nariz y quizás por los labios muy finos. Bueno, no lo sé a ciencia cierta, pero tenía cara de niño niño, con mayúsculas y a mí no me parecía especialmente agraciado. Que lo quiero que me muero y además es el más simpático y divertido con diferencia, eh 😉 Cada uno tiene sus cosas buenas y menos buenas, nunca malas. Todo sea dicho.

No sé si es el gesto o sus rasgos, pero Rafa nunca fue confundido con una niña.
El caso es que en el último mes ya estoy volviendo a escuchar con cierta frecuencia cómo se refieren a Copito en femenino. No es que me preocupe el asunto, yo digo sonriendo que es un niño y listo, no pasa nada. Pero claro, esto me hace elaborar posibles teorías. Sobre la confusión de las niñas con niños, no tengo mucho que aportar, salvo el tema de los pendientes; si los padres deciden no ponérselos, ésa es la explicación de algunos para dar por hecho que es un crío. Vamos, rara vez llevo yo pendientes y nadie duda de mi género, creo yo 😉 Pero en cuanto a que los niños sean confundidos con niñas tengo una teoría: si son guapos, automáticamente los convierten en féminas. Coño, como si los críos no pudieran ser bonitos y la belleza fuera exclusiva de las mujeres. Pero oye, esto es sólo una teoría, seguro que vosotras tenéis muchas más sobre este asunto, ¿a qué sí?
por nosoyunadramamama | Nov 4, 2015 | alimentacion, Sin categoría, Uncategorized
El otro día recibí en casa un sobre de Unicef. Cuando lo vi, me quedé atónita: contenía un paquete de cacahuetes. No comprendí nada hasta que empecé a leer los papeles que también venían en el sobre. Casi 8000 niños mueren cada día en el mundo por causas relacionadas con la desnutrición. Sí, habéis leído bien, 8000 peques como los míos y los vuestros. Porque además, la desnutrición, que ya es un problema en sí, los hace vulnerables a enfermedades como la diarrea, la malaria o la neumonía. Y por si fuera poco, la desnutrición es un importante obstáculo para el desarrollo de un país, ya limita la capacidad de los niños de convertirse en adultos que contribuyan al progreso de sus comunidades. Como veis, es un terrible círculo vicioso.
El alimento terapéutico listo para usar contra la desnutrición aguda es el tratamiento más eficaz. Su principal ingrediente es la pasta de cacahuete, que aporta a los niños los nutrientes que necesitan para recuperarse. La oportunidad de acabar con la desnutrición y sus consecuencias está más cerca que nunca, ya que existen los recursos y los conocimientos para acabar con la pobreza y el subdesarrollo. Solo en 2014, en UNICEF trataron a 2,3 millones de niños contra la desnutrición aguda grave. Fijaos, con 30 euros se pueden tratar a 25 niños durante un día. Así que quiero compartir con vosotros la Campaña #ahoraNOpodemosparar de Unicef para poder salvar a muchos más niños. Allí podréis hacer la donación que queráis. Yo ya la he hecho.
Y como os podéis imaginar, mi hijo Alfonso me preguntó, nada más ver el sobre, por los cacahuetes, así que le conté todo esto. Sé que su pequeña cabeza no es capaz aún de comprender que no haya comida para todos los niños, porque aquí sobra, pero así va interiorizando que el mundo no es un lugar perfecto.
por nosoyunadramamama | Nov 3, 2015 | asturias, planes, Sin categoría
Si hay un lugar de obligada visita con niños es una granja. Es una forma bonita y real de que los peques descubran y vean de dónde sale la leche que desayunan cada mañana, los huevos que comen… Porque muchas veces creen que todo eso sale directamente del supermercado. Y conocer una granja les permitirá estar en contacto directo con la naturaleza. Este fin de semana disfrutamos de la visita a la granja La Cuesta, en Cudillero. Fue toda una experiencia para los peques, que pudieron montar en pony y caballo, coger y acariciar conejos, dar de comer a las cabras, ordeñar una vaca y tomar su leche directamente… Vamos, que lo pasaron en grande.

Alfonso y Rafa encantados. Eso sí, mucho más valiente el mediano.

Y yo me animé a subirme, sólo lo había hecho una vez en la vida.

Uno de los mejores momentos: coger a los conejos.



Aunque a Gabriel no pareció hacerle gracia.

Quien más disfrutó de las cabras fue Rafa.

Y todo en un precioso día de sol.
La visita duró casi cuatro horas, es llevadera pero es cierto que el final se hace ya duro para los más pequeños, que están cansados. Es gratis para los menores de cinco años y cuesta tres euros para el resto de niños y diez euros a los adultos. No tienen web, se contacta directamente llamando al dueño de la granja, que durante el verano hace visitas a diario pero, a estas alturas, las hace en días concretos. Yo creo que es una experiencia, sin duda, que les encanta. Y a los mayores también nos descubre muchas cosas sobre cómo funciona una granja. Sin duda, merece la pena. ¿Qué os parece el plan?, ¿lo habéis hecho alguna vez?
por nosoyunadramamama | Nov 2, 2015 | decoración, Sin categoría
A nuestra generación, esto de Halloween sólo nos sonaba de los libros de texto de inglés. Así que esta fiesta ni nos iba ni nos venía. Pero de unos años, pocos, para esta parte, nos «han metido» la celebración por los ojos. Y oye, que si no tienes interés, pasas y se acaba la historia. Curiosamente, no es una fiesta propia estadounidense, sino que es una celebración pagana de origen celta. Vamos, que se celebraba antes por estos lares. En cualquier caso, hay cosas por las que no podrás obviar este festejo:
1. Tus hijos: esta es la razón de peso por la que no conseguirás pasar de largo esta celebración. Hoy en día, colegios y guarderías dedican clases a hacer las manualidades correspondientes, sean calabazas o fantasmas. Y también se ha puesto de moda disfrazarse y hacer fiestas así que, con hijos, no te puedes quedar al margen. En nuestro caso, es en la urbanización en la que vivimos donde tenemos festejo. Y aunque en años anteriores, Alfonso iba temeroso y sin disfraz, este año estaba encantado con la idea.

Así que hubo que comprar disfraces.
2. La decoración: si bien es cierto que los disfraces propios de Halloween no son precisamente bonitos, con la ornamentación no pasa lo mismo. Cada vez se ven decoraciones más curradas y chulas en cualquier fiesta y es una celebración que deja lugar a la imaginación. No hay muchas fiestas (obviamente, a la Navidad nada le hace sombra) que tengan unas características tan propias y que, a la vez, resulte algo tan llamativo. Y desde luego, en el plano de la comida, se ven cosas sencillamente geniales.
Solo de pensar en el tiempo que dedicó una de mis vecinas a hacer huevos rellenos con esta decoración de aceitunas negras, se me ponen los pelos de punta.3. Hacer una fiesta: ¡Lo que nos gusta un festejo! En España somos muy dados a celebrar de todo. Así que Halloween es una excusa más para montar una reunión con amigos, con vecinos o con quien sea. Pero el caso es tener justificación para montar algo. Cierto es que es algo que ni me planteaba cuando no tenía hijos, pero ahora empiezan con los whatsapps organizando planes y yo me apunto a un bombardeo. Eso sí, mis colaboraciones en Halloween son escasas, a mí lo de disfrazarme no me va.
En fin, que si no sois aficionadas al festejo, con los peques vais a tener que tragar sí o sí. Y si os gusta, ¡enhorabuena! Otra cosa más que celebrar. ¿Habéis hecho algo especial por Halloween?
por nosoyunadramamama | Oct 29, 2015 | bebes, ejercicio, Sin categoría, Uncategorized
Coger la escobilla del váter, vaciar cajones de ropa, subirse a la báscula, meter objetos en la lavadora y pasarse minutos sentados frente a ella viendo cómo da vueltas, aparecer en el baño cuando estás en plena evacuación o en la ducha… Sí, señoras, el gateo abre un mundo de posibilidades a los bebés. Pasan de estar sentados, inamovibles, fijos, con esos juguetes que les vas dando para tenerlos entretenidos un rato, a seguir nuestros pasos allá por donde vamos. Y oye, que cogen una velocidad que ni Alonso. Vamos, ahora mismo, a Gabriel no hay objeto que se le resista.
Desaguisados que te lían en unos segundos.
La báscula y los números.El gateo, a mí personalmente, me parece divertido. Cuando te das cuentas, notas en tus piernas a un pequeño ser que habías dejado en otra estancia de la casa que, como un cachorrito, te extiende los brazos para que le cojas. O le abandonas unos minutos por el suelo y te lo encuentras haciendo una de las suyas. Pero también me genera un poco de estrés, no sé dónde voy a encontrármelo. Y si le llamas en la búsqueda, no va a darte una respuesta, es lo que tiene que no hable con 10 meses 😉 Y ya no quiero ni contaros cuando hay varios hermanos; la tensión ahora mismo que siente mi hijo Alfonso jugando con algo de Lego estando su hermano pequeño cerca es peor que la de cualquier película de Hitchcock. Si no tenía bastante con Rafa, ahora se mete en medio el pequeño. ¡Con lo bien que estaba quietecito!, debe pensar el pobre.
Nunca dejes tu bolso a mano. Y si lo dejas en lo alto de una superficie, recuerda que la banda o cinta no cuelgue porque tirará de ella.Pero el gateo tiene muchísimos beneficios. De hecho, cuanto más tiempo lo hagan, mejor. Olvidaos de cogerles con los brazos en alto para que den pasos, no hay prisa. Y ojo, que yo he sido la primera que lo he hecho porque ellos estiran las piernas cuando vas a dejarles en el suelo. Es bueno que gateen para la psicomotricidad, para los músuclos y articulaciones, para el equilibrio, para el desarrollo cerebral y hasta para la vista. Es curioso, en mi casa los tres han empezado a gatear a los 9 meses y medio así que confío en que Copito me de tregua y no camine hasta los 13 meses, como los otros 😉
Concentración máxima frente a la lavadora.Ah, eso sí, dejan la ropa destrozada y sucia a más no poder. Y en verano acaban con las piernas que parecen recién salidos de la mina. Pero yo siempre les he dejado gatear por todas partes, hasta en el parque. Eso sí, esta vez he comprado en Tutete unas rodilleras de gateo, así evito tener que comprar leotardos cada día.
«Muy limpio»
Con las rodillerasMe encanta esta etapa de los bebés aunque confieso que me vuelvo loca con un recién nacido. En cualquier caso, cada periodo tiene sus cosas fascinantes. Luego llegará el caminar y el hablar, sin haberme repuesto de las conversaciones de Rafa, ¡sálvese quien pueda!