por nosoyunadramamama | Jun 20, 2016 | Bienestar y belleza, deporte, running, salud, Sin categoría, Uncategorized
En los posts en los que os cuento mi experiencia con el running, siempre insisto en que una de las motivaciones que encontré para no abandonar fue apuntarme a carreras. Fue precisamente cuando crucé la línea de meta de mi primera prueba, hace justo un año en la Carrera de la Mujer en Gijón, cuando me di cuenta de que el esfuerzo había merecido la pena y que era una sensación increíble. Luego vino la San Silvestre, la 10k y la media maratón. Cuatro carreras en un año muy distintas pero todas emocionantes, aunque obviamente me quedo con el reto de conseguir correr 21 kilómetros hace mes y medio. En cualquier caso, creo que la carrera de la Mujer es un gran estreno para una corredora. Por el ambiente, por la distancia (5,5 kilómetros) y porque es solidaria. Así que, si un día decidís animaros con el running y queréis lanzaros en esta aventura, esto es lo que vais a vivir.
https://www.youtube.com/watch?v=a7NvFaKGc4I
por nosoyunadramamama | Jun 15, 2016 | Bienestar y belleza, Maternidad y embarazo, salud, Sin categoría, Uncategorized
No pretendo dar información para alarmar, sabéis que tengo poco de agorera. Pero sí que me gusta dar difusión a temas para concienciar o para abrir debate. La primera que ha tenido que asumir la falta de conocimiento en este tema soy yo, porque reconozco abiertamente que nunca le he dado ninguna importancia al cuidado de la vista de mis hijos frente al sol. La realidad es que, a día de hoy, sí que somos ya muy conscientes de proteger la piel de los niños, pero no de hacerlo con sus ojos. Pero claro, de repente leo datos proporcionados por la Fundación Alain Afflelou y me doy cuenta de que el tema es serio y esta misma semana voy a ir a comprar gafas para los peques, así que ya os contaré qué veo y cuáles elegimos. Os pongo algunos datos a tener en cuenta sobre este tema:
- El efecto causado por la luz UV se multiplica hasta 30 veces más si se refleja en el agua, y hasta 100 veces más si se refleja en la nieve..
- La exposición al sol en las horas centrales del día (entre las 12 y las 16 horas) es extremadamente peligrosa para la piel. Sin embargo, los principales efectos dañinos de la radiación solar sobre la vista se producen al amanecer y al atardecer, el momento en el que el sol está más bajo y sus rayos inciden de manera directa en los ojos.

- Es necesario utilizar gafas solares homologadas en el momento de exposición al sol. Las lentes deben llevar filtro solar, independientemente del color de los cristales para evitar que la luz UV llegue a nuestros ojos y cause daños. El color del cristal tan sólo protege de la luminosidad que llega a los ojos, no neutraliza los rayos solares.
- El filtro del cristalino de nuestros ojos no termina de desarrollarse hasta los 12 años de edad, por lo que todo lo que la córnea no filtra, termina pasando a la retina. La radiación UV puede causar efectos irreversibles a largo plazo que desembocan en patologías como fotoqueratitis, e incluso cataratas.
- Antes de los 18 años, los ojos reciben el 80% de toda la radiación solar que puede dañar la visión.
- Los niños son más sensibles en los primeros cinco años de vida y tan sólo un 2 % de menores utiliza gafas de sol.

Esta misma semana toca comprar gafas a los peques y a ver si ponen el mismo interés que por las mías.
Y ahora, para ayudar a esta Fundación a continuar con sus investigaciones así como la realización de campañas de sensibilización e información sobre los problemas oculares y auditivos, os dejo el link a esta encuesta de solo 5 preguntas, super sencilla, y os prometo que no os llevará más de un minuto hacerla porque son de señalar con una X e, insisto, son sólo 5 preguntas sencillas. Son anónimas, no hay que inscribirse ni hacer nada más. Es para conocer los hábitos de protección frente al sol de los peques de la casa. ¿Estáis cocienciadas con este tema de la protección de los ojos de los niños?
por nosoyunadramamama | Jun 13, 2016 | Maternidad y embarazo, Sin categoría, Uncategorized
Un día decidí escribir un blog. Nada raro en alguien cuya pasión pasa por contar y plasmar historias y que se encuentra en un momento personal muy enriquecedor, como era mi segunda y reciente maternidad. Meses después de comenzar, descubrí que existían más blogs sobre maternidad al leer comentarios en el mío de otras madres que estaban en la red, así que me interesé por sus bitácoras. Pero seguí mucho tiempo en mi «cueva» porque el blog era un hobby al que dedicaba unas pocas horas a la semana. Mi blog continuó creciendo y hace dos años, me invitaron por primera vez a un evento blogger en Oviedo, la primera edición de PuntoMom, donde quería descubrir y ver qué había detrás de tantas webs personales. Pero aquello no pudo ser, yo colaboraba en televisión y aquel día tuvimos una grabación, así que me quedé con las ganas y seguí sin saber lo que había detrás de este mundo. Continué tras la pantalla del ordenador.
No fue hasta octubre del año pasado, es decir, por entonces ya llevaba dos años y medio escribiendo este blog, cuando conocí en persona a otras mujeres, en ese caso madres, que escribían sus páginas en internet. Fue en Granada en un viaje al que nos invitaba Puleva. Y para que veáis que estaba completamente perdida en estos saraos, sólo conocía a tres de las veinte bloggers. Sí, más de dos años escribiendo y seguía sin saber de casi nadie porque la mayoría de eventos son en Madrid y Barcelona, y no me queda muy a mano 😉 Tampoco es que luego vaya a los que me quedan más cerca porque, con tres niños pequeños, mi vida social es la que es. Gracias a Instagram, que es un red social que me encanta, empecé a seguir a otras madres blogueras aunque a muchas no las pueda leer habitualmente en sus blogs por falta de tiempo. Pero sí sé mucho de ellas, de lo que hacen, de sus hijos, sus trabajos en casa o fuera de ella, de sus gustos. Y de tanto seguirlas, tengo la sensación de que las conozco.
Este año me dije que tenía que salir de mi caverna y que, aparte de escribir, tenía que conocer a mis «compañeras de trabajo virtuales». Así que, en cuanto salieron las entradas para Bloggever en Oviedo y de la Party del Club de MalasMadres, las compré. Al final, en el primer evento tuve que hacer de presentadora así que desvirtualicé caras, sobre todo de Instagram, pero como no me moví mucho del escenario, pues me quedé con ganas de más.

Palacio de Congresos de Oviedo, Bloggever

Con María Cañal, de «Escarabajos, Bichos y Mariposas», organizadora del evento.

Con Noelia, de Cuestión de Madres
Por suerte, entre uno y otro evento solo hubo una semana de diferencia y este viernes pude disfrutar por fin de unas horas increíbles junto a otras madres blogueras, tres ya desvirtualizadas en Granada el año pasado, y otras tantas que estaba deseando conocer. Fue en Madrid en las ponencias y fiesta del Club de las MalasMadres, del que me declaro fan por ayudar a visibilizar los problemas de las madres de hoy en día y a tomarse muchas cosas con humor en este camino de la maternidad.

Comida previa al evento y fiesta




Aquí algunas de las blogueras que me tienen enganchada en Instagram: 7 pares de Katiuskas, Mamá Gnomo y Una madre molona. Paloma, Andrea e Isabel son fantásticas!


Todo fue impresionante, detalles por todas partes: cátering, cócteles, dulces…

Hasta peluquería y maquillaje, que una agradece estas cosas, hace ya medio años que no piso la pelu… y va para largo 😉

Un lugar impresionante, el consulado de Italia en Madrid.

Gracias a Laura Baena (justo a mi izquierda) por montar todo este sarao.
Llamadme rara o loca pero me lo pasé pipa. Sí, con gente que, o había visto una vez en mi vida, o que aún no había visto nunca. Eso sí, a algunas las conozco mucho más que a otras personas con las que me cruzo a diario. Es extraño, nunca imaginé todo lo que hay detrás de este mundo de blogs. Pero me alegro de que haya estos encuentros en los que podamos compartir experiencias, risas o un gin-tonic (yo Martini con limón 😉 ) Definitivamente, salir de mi cueva me viene bien de vez en cuando. Y siento que no haya fotos con otras tantas: Lucía, Lidia, Olga, Ely, Silvia, Marisa…
por nosoyunadramamama | Jun 8, 2016 | decoración, Maternidad y embarazo, niños, Sin categoría, Uncategorized
Confieso que me gustaría haber dedicado más recursos y más tiempo a la decoración de las habitaciones de los niños, lo que pasa que las prioridades han sido otras. Ya en su día os di algunas ideas para poder darle un cambio a los cuartos infantiles de la casa, enseñando lo que hicimos hace más de un año tapizando camas viejas, pintando algún mueble, rescatando cosas antiguas… Pero hay muchas otras cosas que no me hubiera importado nada hacer:
– Empapelar paredes: eso sí, con papeles en tonos claros y con rayas o estampados poco llamativos. En eso creo que menos es más, y si te pasas con el diseño, el resultado también puede ser desastroso.

–Literas: pues sí, me gustan las literas, tanto que dediqué un post a enseñaros algunas que había visto en Internet. Me encantan por cómo quedan estéticamente y por el ahorro de espacio. Pero objetivamente, en nuestro caso sería una temeridad teniendo en cuenta lo muchísimo que se mueven cada noche en la cama los niños y que la mitad de las veces, el mayor acaba en el suelo. Eso sí, en la habitación de Gabriel tenemos cama nido, que es otra opción que me encanta para ahorrar espacio.
–Muebles que permitan autonomía a los niños: esto no es fruto de ninguna filosofía de vida, sencillamente me he dado cuenta de que tengo algún mueble en casa que al mismísimo Hulk le costaría abrir. Y para los niños, me parece primordial que puedan acceder ellos a sus juguetes y libros, por ejemplo. Así que nosotros cambiamos, por ejemplo, la posición de una estantería y ese tema lo solucionamos.

Fundamental: cajones fáciles de abrir

Solo con poner en horizontal esta estantería, les permitimos a los niños acceder a todas sus cosas.
– Alfombras: he visto por Internet también algunas que me fascinan, y las encuentro geniales para que los niños jueguen. De hecho, en el salón de casa hemos puesto una porque suelen jugar allí, pero realmente, las que me gustan para la habitación de los niños sé que van a durar poco tiempo limpias y mis hijos no se puede decir que sean especialmente cuidadosos. Así que por ahora, lo tengo descartado.
Pues estas son algunas de las cosas que me hubiera gustado hacer y que no he hecho en los cuartos de los niños, sólo mejoramos el punto número tres. Aún así, estoy contenta con los cambios que hicimos en su momento y oye, para tres niños menores de cinco años que tengo en casa, lo tenemos bastante curiosín. ¿Qué cambiarías en las habitaciones de los niños?
por nosoyunadramamama | May 23, 2016 | celebraciones, Maternidad y embarazo, regalos, Sin categoría, Uncategorized
Es curioso, dice mi señor esposo que alucina con la memoria que tengo para recordar quién nos ha regalado cada cosa que tienen los niños. Realmente, no creo que sea sólo el hecho de que tenga buena cabeza, porque de otras cosas, todo sea dicho, no me acuerdo. Pero sí, es cierto que sé perfectamente qué persona nos ha regalado hasta cada una de las prendas que llevan los peques. Al final, regalar y recordar son cosas distintas pero que se complementan. Cuando obsequiamos a alguien, además de que disfrute de ese presente, también queremos que se acuerden de nosotros. Y es en este punto, a mitad de camino entre el recuerdo y el regalo, donde está «Mi caja de recuerdos», es decir, lo original es obsequiar con un regalo para conservar recuerdos: un recipiente en el que atesorar momentos y sensaciones de instantes felices, una boda, un bautizo, un viaje…

Caja de recuerdos para el profe.
¿Por qué me gusta la idea? Porque no se guardan sólo unas fotos de un día o de un momento especial, sino que se atesoran muchas cosas. Por ejemplo, la caja para bebés incluye un montón de cosas que obviamente hay que rellenar (como el álbum, por ejemplo) pero tiene también muchos detalles que van a recordarte y a recordarle a ese niño cuando crezca, cosas más allá de su nacimiento, como es un libro en el que encuentras los acontecimientos más importantes que sucedían durante la época en la que nació, con detalles como el coste de un café, las noticias nacionales e internacionales, quién era presidente de gobierno, el jefe de estado, bodas de famosos… cosas que, seguramente cuando vea a los 20 años, le harán alucinar.

La caja de bebé, en la que lo perfecto es guardar, además de todo lo que trae, algunos recuerdos como un chupete, la pulsera del hospital…

Todo lo que trae la caja de bebé

Portadas con las noticias más importantes del día del nacimiento de Gabriel

En el librito de cosas que sucedían en el mundo, hay páginas dedicadas a cada sección, como en un periódico.
Me parece un regalo original y único, porque recuerda momentos y además permiten personalizar todo lo que quieras… Tienen además cajas de boda y de viajes, para que no olvides nada y guardes todo aquello que te hagas ilusión. Los emprendedores son Víctor y Natalia, que empezaron con este proyecto hace poco pero que llevaban muchos años haciendo cajas de recuerdos de instantes únicos de sus vidas y que quieren ahora compartir esta afición con todo el mundo para disfrutar de los buenos momentos de la vida siempre que queramos. ¿Qué os parece?
por nosoyunadramamama | May 19, 2016 | Bienestar y belleza, deporte, Maternidad y embarazo, planes, running, salud, Sin categoría, Uncategorized
En las últimas semanas, he recibido varios mails y he leído varios comentarios en Instagram dándome las gracias porque mis posts sobre running os habían animado a empezar a correr o a retomar el deporte. Algo personal como era perder un par de kilos con ejercicio hace un año (y que por entonces únicamente mencioné por encima) ha hecho que el deporte sea ya otra faceta de mi vida, con la que he aprendido y de la que, como vaga absoluta que era, me siento muy orgullosa. Saber que compartir mi experiencia aquí ha motivado a unas pocas personas, me hace sentir una ilusión enorme, no os lo podéis llegar a imaginar.
Y como sé que no puedo convencer a todo el mundo para que corra, hoy os voy a convencer para que caminéis ¡mucho! Cualquier estudio que busquéis sobre los beneficios de pasear a buen ritmo os lo va a decir: reduce el riesgo de infartos y de diabetes, promueve la longevidad, aumenta niveles de energía y quema muchas calorías. Bien, no tantas como corriendo pero sí que se queman unas cuantas. Si caminas despacio, en torno a 4 km/h, podrás quemar unas 300 calorías en una hora, y si aumentas la velocidad a 6 km/h podrás quemar 360 y si corres. Además, te puedes llevar a tu bebé o peque en la sillita, y la criatura, feliz viendo el percal.
No me enrollo más, ahí va nuevo vídeo con uno de los paseos a buen ritmo con Gabriel. En él os cuento también qué hace falta llevar para salir a caminar con el peque.
https://youtu.be/zYifzYqcdWI
por nosoyunadramamama | May 17, 2016 | educación, Maternidad y embarazo, Sin categoría, Uncategorized
Tenía pendiente escribir sobre este tema desde hace un par de semanas, cuando leí esta noticia: los niños de entre 4 y 7 años ven más de dos horas de televisión al día. Muchos de ellos lo hacen a partir de las 10 de la noche. ¿?¿?¿?¿? A mí hay cosas que no me cuadran. O estas encuestas no son reales, y me sorprendería porque hay cantidad de estudios relacionados con este tema y coinciden en el consumo excesivo de tv, o yo no entiendo nada. ¿Se pide que salgan antes del colegio y que no haya jornada partida y luego pasan más de dos horas viendo la televisión?, ¿queremos que tengan menos deberes y luego están dos horas delante del aparato? Que no se trata de que no vean la tv pero ¿dos horas diarias?, ¿soy yo la única que encuentra que es un exceso? Y ojo, que de 7 a 12 años, según el estudio, el consumo desciende pero seguimos hablando también de más de dos horas diarias.
Mis hijos no ven la televisión entre semana, ni un minuto, salvo en vacaciones. A día de hoy no tienen deberes así que, desde que salen del cole a las cinco hasta la hora de los baños y las cenas, las alternativas pasan por ir al parque o jugar en casa si llueve, salvo los días que Alfonso entrena al fútbol. Se me ocurre que, si tuviesen jornada continua y saliesen del cole antes, a las dos o las tres, es probable que tuviese que recurrir a la tv en algún momento, quizás una hora después de comer. Así que seguirían sin salirme las cuentas de las más de horas que dicen los estudios. Por otro lado, me sorprende el dato de que a esas edades, los niños vean la tele por la noche. Por curiosidad, ¿a qué hora se acuestan los niños de 4 a 7 años? Los míos, como tarde, están dormidos a las 9 de la noche.

El sábado y domingo por la mañana es cuando suelen ver un rato de tv… La imagen no es muy real, el pequeño suele pasar olímpicamente de los dibujos 😉
Venga, supongamos que dentro de un par de años, cuando Alfonso tenga ya 7, se acuesta a las diez de la noche. Para entonces ya tendrá deberes, que hará después del cole y de merendar, de 6 a 7, 30 de la tarde (eso sin contar que habrá días que tenga fútbol o de lo que le apetezca hacer como actividad extraescolar); posteriormente se bañará y cenará y ya serán las 9 de la noche. Sí, ahí podría ver la tv pero… quizás una hora. Por tanto, siguen sin salirme los números. Puntualizo que Asturias y País Vasco son las comunidades que registran comparativamente el menor consumo televisivo por parte de los niños con menos de dos horas mientras que en Castilla-La Mancha, Andalucía y Murcia, la media es la más alta, con casi dos horas y media. Por tanto, no es una cuestión de clima, todo el mundo sabe que en el sur llueve menos que en el norte.
Por tanto, entiendo que, si estas cifras son reales, tenemos un problema. Si los niños pasan más de dos horas diarias viendo la tv, ¿es cierto que tienen tantos deberes?, ¿es cierto que pasan mucho tiempo en el cole? Porque para que estén delante de la tele, prefiero que pasen más tiempo en el colegio (como fue mi caso toda la vida), con más descansos entre clases (no con más horas lectivas) y así jugar o hacer deporte con sus amigos. Porque de verdad, no me salen las cuentas, ¿qué opináis?
por nosoyunadramamama | May 16, 2016 | bebes, Maternidad y embarazo, niños, puericultura, Sin categoría, Uncategorized
No creí que, tras cinco años de maternidad, iba a descubrir uno de los mejores inventos que he probado en productos de puericultura. Aún teniendo ya el pequeño de mis hijos 17 meses, es decir, que ya casi no tengo un bebé, resulta que ahora mismo, nuestra nueva adquisición es la que más usan mis hijos en casa. Y digo hijos en plural porque aquí hay guerra por usar el Doomoo Nid de Babymoov. No podría deciros una sola palabra para explicar qué es porque hace las funciones de hamaca o tumbona y de puf, por lo que sirve para un recién nacido y para niños de hasta 30 kilos, es decir, hasta los 7 u 8 años tranquilamente. Y para muestra, un botón, en este caso, varios.



Como es obvio, no es para que pase la noche pero sí para quedarse frito y después pasarle a la cuna.


Estamos encantados con el invento, aunque genera alguna disputa entre los mayores 😉 pero bueno, en esta casa la ley es la que es, la del más rápido y la de «el que se fue a Sevilla, perdió su silla». Gabriel se echa su siesta ricamente y sin competencia alguna cuando sus hermanos están en el cole; Rafa suele utilizar el Doomoo para tomar su bibe y Alfonso se tumba allí para leer. Vamos, que no podemos darle más uso. Confieso que yo quise saber lo que era, porque ya solo con apoyar la mano pensé que era la pera. Así que, senté mi trasero en el suelo, porque lógicamente no tiene tamaño para el tronco y cabeza de un adulto, y apoyé la espalda sobre él. En la gloria, señores, en la gloria me quedé. Es que claro, tiene un relleno de micro perlas que hace que se adapte perfectamente al cuerpo.

Probando


Estampados. Nosotros elegimos el liso en tono marrón para que hiciese juego con los sofás.
Pesa sólo tres kilos aunque no es un producto que se guarde con facilidad porque no se pliega ni nada, pero bueno, como la idea es usarlo tantos años, pues para mí no es algo relevante. Vamos, yo no tengo pensado sacarlo de nuestro salón de aquí a 6 años. Se limpia fácilmente; la funda lateral puede frotarse con un paño húmedo y el tejido de la parte superior se mete en la lavadora desabrochando una simple cremallera. Al final, esta parte es la que se mancha más. De todas formas, viene con dos fundas, una con arnés de seguridad para los bebés pequeños, y otra lisa, sin nada, para los bebés y niños que no necesitan sujeción. En fin, que ha sido todo un descubrimiento, me parece un inventazo increíble y estoy encantada de que lo puedan usar los tres.
por nosoyunadramamama | May 13, 2016 | Moda, ropa, Sin categoría, Uncategorized
Lo sé, prometí un cambio de diseño en el blog para ir introduciendo y organizando nuevos temas pero entre empezar el canal de Youtube, las nuevas colaboraciones, los retos con el running y que estoy actualizando casi a diario, pues he dejado este tema un poco de lado. Pero llegará. Una de las cosas que me gusta es la moda; es cierto que no dedico ni tiempo ni esfuerzos ni dinero al tema, pero intento ir medianamente bien vestida, en la medida de lo posible. Y siempre cómoda. Esta época, la de entretiempo, es la que menos me gusta y es en la que tiro de sota, caballo y rey. Es decir, jerseys finitos, pantalón (de color los días de sol) y vaqueros, y generalmente, en esta época, suelo poner a menudo playeros. Hoy os enseño un look para que conozcáis una pequeña tienda de Gijón que visito de vez en cuando y que tiene cosas muy monas: Olivanders.

Pantalones Stradivarius / Playeros Primark

Jersey reversible Olivanders

Es una tienda pequeñita en una de las calles más concurridas de Gijón, en Corrida. Si tenéis boda u evento, os recomiendo que echéis un ojo, el otro día tenían un mono de fiesta precioso. ¡Buen fin de semana!
por nosoyunadramamama | May 12, 2016 | Moda, niños, ropa, Sin categoría, tiendas, Uncategorized
Iba a reeditar un post que escribí hace un par de años sobre este tema pero he decidido empezar de cero otra vez. Soy de las que prefiero ir de boda sin niños, obviamente porque es un plan agotador para ellos y porque los mayores estamos más relajados. Es también evidente que hay enlaces a los que tienes que ir con los peques, aunque sólo sea una horas, porque los que se casan son familiares o porque no has conseguido que nadie se quede con los churumbeles. A veces, como nos pasó a nosotros en una ocasión, al ser la boda a casi 1000 kilómetros de Gijón, pues aprovechamos y cogimos las vacaciones en función de ese evento, de manera que el niño (por entonces sólo teníamos a Alfonso) vino con nosotros. Pero no me voy a liar más y voy con ideas para las que tengáis bodorrio esta temporada, tanto de pajes como de invitados:
Trajes regionales
Es una opción que nunca barajé para mi boda pero que encuentro que puede ser original, aunque ya empieza a ser algo más corriente. Conste que la idea me gusta pero, no nos engañemos, unos trajes regionales son más monos que otros. Y el de flamencas tiene más encanto, desde mi punto de vista.


Traje regional asturiano. Foto de Pelayo Lacazette.

Pajes en la boda de Alberto de Mónaco.
Menos es más
En general, soy clásica para vestir a los niños. Clásica, que no significa emperifollar a los críos. Y lo que no me gusta normalmente, tampoco me gusta para una boda. Para los niños, tanto de invitados como de pajes, no hay nada como una camisa blanca y un pantalón corto. Es más, si van de pajes y no de invitados, yo solo les añadiría un fajín, del color del pantalón.

Alfonso y Rafa el verano pasado de pajes en la boda de mi cuñado. Conste que no elegí yo el modelito, fue la novia, pero me encantó. Muy sencillo. Es de Neck and Neck con zapatos de Pisamonas.

Alfonso también fue de paje en la boda de mi hermano. El traje también fue elección de la novia pero el estilo es muy parecido al de las fotos anteriores. Eso sí, lo que no es muy cómodo para los peques, aunque sí me gusta, es lo de las alpargatas. Los trajes los hicieron a medida en La sastrería de Oviedo.
Cualquiera de las opciones anteriores, quitándoles el fajín, creo que serviría para ir de invitados. Sin embargo, en niñas, yo apostaría por colores neutros si van de damas y no me importaría arriesgar con algo de color si van de invitadas. Eso sí, de damas, la corona o algo con flores en la cabeza parece casi imprescindible.

Estos vestidos de las niñas de Paloma Cuevas parecen precioso. Y las flores en la cabeza me rechiflan.

Me gusta que el corte del vestido de las niñas que ya son un poco más mayores sea distinto al de las pequeñas.
Buen precio
Para mí, hay dos tiendas que son infalibles para encontrar conjuntos para llevar a los peques de boda: The First y Neck and Neck, aunque creo que en Gocco también se pueden encontrar cosas. Y ojo, preguntad en sitios también donde los hagan a medida, en muchos el precio está fenomenal.

De invitada. Neck and Neck.

De invitada y con color. Neck and Neck.

me encanta para ir de dama. Neck and Neck

Vestido de la derecha para invitada. The First.

De dama y con algo de color. The First.
Bebés
Bueno, yo en esto no me he complicado nada. Los tres peques han ido de boda siendo menores de un año, Alfonso fue con un pelele en tono azul y de lunares beige, Rafa con una blusa blanca y ranita blanca y Gabriel con camisa blanca y ranita beige, es decir, todas las opciones posibles. Eso sí, nunca les puse capota al ser en verano pero son un complemento que me gusta mucho.

Este modelo me encanta. Es de Pili Carrera, que todo hay que decirlo, es caro.

Normalmente prefiero pelele para bebés, pero el verano pasado elegí camisa y ranita para que fueran iguales.

Pelele, sin mayor complicación.
Qué no les pondría
Como todo, para gustos, los colores. Cosas con las que los veo menos favorecidos:

Cuando son pequeños, no les veo favorecidos con este largo de vestido ni pantalón (para eventos). Así iban lo niños en la boda de Ana Aznar.

Tampoco los trajes afrancesados imitando otra época


Y tampoco los trajes de chaqueta para niños tan pequeños.
Lo dicho, para gustos están los colores pero a mí me va lo sencillo y aquello que no les haga parecer mayores antes de tiempo. Manías mías 😉 Será que luego tienen toda la vida para poner según qué prendas. Y a vosotras, ¿cómo os gusta vestirles cuando hay que ir a un evento?
por nosoyunadramamama | May 9, 2016 | crianza, educación, Maternidad y embarazo, niños, Sin categoría, Uncategorized
Cuando eres madre, comienzas a entender ciertas cosas de tu infancia. De alguna manera, mirar a tus hijos es verte de nuevo a ti hace muchos años, con otras perspectivas y otra forma de entender la vida. El otro día, me llegó una foto por whatsapp de Alfonso y sus compañeros de clase; estaban en el autobús e iban de excursión a una granja. Miré la imagen una y otra vez, vi sus caras y ahí estaba reflejada esa misma ilusión que yo sentía de niña con planes así. Sólo el hecho de subirme al autocar con mis amigas ya me parecía lo más. El pasar el día con ellas sin pisar el cole, el librarme del uniforme e ir vestida con unos vaqueros, el comer de bocadillo… con tan poco, era capaz de hacerme la persona más feliz del mundo.

Y eso es lo que vi en la cara de mi hijo y en sus nervios ya el día anterior. Hice lo mismo que en su día hacía mi madre: ir a comprar patatitas con él, porque de eso no tenemos habitualmente en casa ni tampoco había en la de mis padres cuando éramos niños. Era algo que sólo se comía en ocasiones especiales y así sucede ahora con mis hijos. Cosas tan simples como ésas se convertían en algo único. Reconozco sentir cierta nostalgia; a día de hoy no necesito cosas fuera de lo común para disfrutar pero esa capacidad de goce se pierde de alguna manera cuando somos adultos. Ya no existe esa espontaneidad que veo en Rafa cuando, de repente, está dibujando y, sin ton ni son, decide coger su disfraz de Spiderman y enfundarse en él.

Es increíble pero algo tan sencillo como un colchón sin sábanas les da un juego… Cuando yo veo una cama sin cubierta, lo único que pienso es vaya faena. Cuando ellos se la encuentran sin colcha ni nada, no piensan en nada más que en subirse a ella y dar saltos como si no hubiera un mañana. Esas respuestas que tienen, esas ideas locas, esas capacidad de improvisación, de emocionarse con todo… eso es algo que perdemos. Ojo, que luego tienen lo suyo, ehhhh… Pero hoy, me quedo con esta parte recalcando que, de vez en cuando, es bueno fijarnos en ellos para no olvidar que un día fuimos así.
por nosoyunadramamama | May 6, 2016 | familia, Maternidad y embarazo, niños, Sin categoría, Uncategorized
Hace ya unos meses, dediqué un par de posts a los gastos que supone un hijo para una economía familiar. Las cifras variaban muchísimo dependiendo de muchos factores; desde la alimentación (lactancia materna/mixta/artificial) o el llevarles a guardería cuando son bebés, hasta el tipo de colegio cuando son más mayores. Lo cierto es que, ya antes de nacer, los hijos suponen una inversión de dinero. Yo nunca lo consideré un gasto directo por tener niños pero, pensándolo bien, y por poner un ejemplo, la elección de un piso de cuatro habitaciones cuando estaba embarazada de mi primer hijo, fue así porque la idea era tener familia numerosa. Si hubiésemos decidido no tener hijos, nos podríamos haber quedado viviendo de alquiler en el apartamento donde estábamos, con una sola habitación.
Por eso digo que los gastos, muchas veces, ya llegan antes de que nazcan los peques. No hay que volverse locas con este asunto, ni comprar por comprar, sólo cosas que sepáis que vais a usar con total seguridad, como un cambiador, un carrito, la sillita del coche… Y ojo, que eso, por ejemplo, ya es un dineral. Existe la opción de que os lo preste alguien que conozcáis, de comprar de segunda mano o de acudir a microcréditos, que es una opción que mucha gente baraja hoy en día. También hay que intentar, en la medida de lo posible, que os regalen cosas útiles y, si puede ser, que entre varios familiares y amigos junten el dinero para haceros un regalo de mayor coste económico. El caso es que toda ayuda es poca.

En función de si quieres tener o no familia, la elección de una cama da para mucho (literas, camas nido, con cajones debajo…)
Y señores, que ya no es sólo la casa. Muchas de vosotras igual tuvisteis que adecuarla a la llegada de vuestros hijos con alguna reforma, que ya es un dinerillo importante. También el coche es otro de esos dilemas que surge cuando vas a ser madre. Si tienes un coche muy pequeño, o sin puertas traseras, o biplaza, o qué sé yo, el cambio se hace casi imprescindible. Y ya ni os cuento cuando das el salto a familia numerosa, en la mayoría de los coches del mercado no puedes llevar tres sillitas reglamentarias en la parte trasera. Yo me voy apañando con el mío pero no puede venir ningún adulto más. Así que, como veis, estos son algunos ejemplos de que los hijos ya suponen una serie de cambios y gastos antes, incluso, de nacer. Pero lo importante es priorizar y tomar las decisiones pensando a largo plazo. Para nosotros ha sido básico.