por nosoyunadramamama | Feb 25, 2014 | bebes, ejercicio, niños, planes, Sin categoría
La semana pasada vi a través de Facebook un cartel en el que aparecían juntas las palabras ejercicio y bebés. Me tuve que parar a leer detenidamente porque no daba crédito. Después me entraron dudas y pensé: ¿se considera bebé a un niño que camina? Este asunto nos puede dar para debatir en otro post pero hoy me centro en lo del ejercicio. El caso es que escribí a un mail que venía en el cartel y me dijeron que se podía ir a clases con niños de hasta 4 años. Vamos, podría ir con los dos churumbeles si quisiera, aunque desde luego, no es mi intención.
Ya sabéis que yo para esto de hacer deporte he nacido vaga, juro que he hecho mis intentos pero la pereza y el aburrimiento pueden conmigo; desde que empezó 2014 salgo algún día a correr cuando los niños se acuestan pero, para qué engañaros, no soy nada constante y sólo estamos en febrero así que, a este paso, mi propósito de año nuevo va a durar lo mismo que un caramelo en un colegio. El caso es que ayer probé una clase gratuita de Mamifit, por aquello de que soy perfectamente consciente de que hacer deporte es sano y además mi trasero seguro que lo agradece.

Mirad la cara de susto de Rafa. Y yo sin comentarios porque el tema chándal lo encuentro muy poco favorecedor.
Y ahora me centro en la experiencia de la clase de ayer. Estábamos seis madres con seis niños, tres de ellos eran mayores, los otros dos más o menos de la edad de Rafa. El peque en su línea, si no conoce a la gente, se pega a mis piernas y no echa ni media sonrisa, éste nos ha salido vergonzoso, lo cual me sorprende teniendo en cuenta que la timidez no es precisamente lo que nos caracteriza a sus progenitores. Es más, durante algunos minutos de la clase el resto de niños socializaron un poco, Rafa pasaba “tres pueblos”. Eso sí, más pancho y tranquilo que ninguno, sentado cerca de mí, con cara de asombro mientras las madres nos movíamos y más alucinado aún cuando le cogía para hacer alguno de los ejercicios.

Imaginaos la cara de Rafa en este momento. La mía tampoco tiene desperdicio.
Luego está el momento en que tienes que hacer algún ejercicio de brazos con el crío. Como algunos andaban por ahí entretenidos, Rafa incluido, cambiamos niños por mancuernas. Sinceramente, mucho mejor un par de kilos que mover los brazos con los doce kilazos de Rafa. La verdad es que la clase estuvo bastante bien pero es sólo un día a la semana y me parece poco si de verdad quieres mejorar tu forma física. Y a vosotras, ¿qué os parece la idea?, ¿hacéis algo de deporte desde que sois madres?
por nosoyunadramamama | Feb 23, 2014 | Sin categoría, Uncategorized
No sé muy bien cómo empezar este post. He intentado escribir mi habitual entrada de los lunes para daros algunas ideas sobre planes con niños pero no me ha salido, ha sido imposible. A estas alturas, todos sabéis ya de la terrible tragedia de una familia de Gijón en una casa rural de Burgos. Una noticia que me dejó mal cuerpo en cuanto la leí, me pareció terrible. Horas después, en cuanto oí mi móvil y vi que la llamada era de mi madre, supe que conocía a las víctimas.
Vivíamos en la misma calle cuando éramos pequeñas, su madre (fallecida también en el suceso) y mi madre tenían amigas en común por lo que acabamos jugando en su urbanización algunas veces, en la nuestra otras tantas e, incluso, recuerdo ir a la finca que tenía la familia en Deva, cerca de Gijón. Lo cierto es que eran mayores que yo e íbamos a distintos colegios y además se mudaron de zona, así que nos perdimos la pista; hace ya muchos años que no las veía pero la noticia fue un jarro de agua fría. No soy capaz de quitármelo de la cabeza… por los que han sobrevivido, por los que se fueron, por esos niños… todo demasiado duro.
Yo sé que este es un blog para pasar un buen rato y para que os riáis pero, a veces, la realidad te da un bofetón en la cara y no hay nada que te saque una sonrisa. Estas cosas te ayudan a recordar que los verdaderos dramas en la vida tienen que ver con la muerte y la enfermedad, todo lo demás tiene solución antes o después. Así que desde aquí, con el más profundo dolor, mando todo mi cariño a esa familia destrozada por la tragedia. DEP
por nosoyunadramamama | Feb 18, 2014 | pareja, planes, Sin categoría
En el post del lunes os dije que lo del plan romántico merecía un capítulo aparte así que ¡vamos a ello! No penséis que en nuestra salida nocturna tuvimos algún percance o anécdota digna de ser contada, el hecho de que fuésemos a cenar en pareja ya es, en sí mismo, bastante insólito porque la última vez que salimos sin niños fue en verano. Como veis, ya llovió desde entonces… nunca mejor dicho.
La verdad es que estos planes en pareja sirven para desconectar un poco y para relajarse “un mucho”. Entrar en cualquier local sin tener que indagar si entra o no la sillita o si hay demasiados enseres a mano susceptibles de rotura, ya es como para estar más que sosegados. Sin embargo, desconectar ya es más difícil; lo conseguimos un rato pero los churumbeles acaban apareciendo, inevitablemente, en nuestras conversaciones.

Es cierto que charlamos un rato de nuestros trabajos o proyectos y nos “cabreamos” con algún que otro tema de actualidad, al fin y al cabo es necesario hablar de algo que no sean los críos. Pero al final, sin quererlo, la conversación termina en lo gracioso que es Rafa cuando le da por caminar hacia atrás, o en lo bien que se está portando Alfonso en el cole desde la famosa tutoría. Y eso que, cuando aún son pequeños, se trata de cosas sin demasiada importancia; veremos dentro de unos años cómo los asuntos de los muchachos ya son menos triviales y, por supuesto, menos graciosos.
Sinceramente, creo que no se trata de una cosa que nos pase sólo a los padres que tenemos niños pequeños si no a todos los progenitores. Da igual que tengamos 30 o 60 años, da igual que nuestros hijos sean bebés, adolescentes o peinen canas. Apuesto a que mis padres y los vuestros, cuando están solos, hablan de nosotras un buen rato, ¿no os parece? Vale, también hablan un montón de sus nietos 😉
por nosoyunadramamama | Feb 12, 2014 | bebes, niños, planes, Sin categoría
A estas alturas, ya sabéis de sobra que no me considero una drama-mamá. Con lo tranquila que soy yo para el tema de las caídas, de los virus… y sin embargo, he de confesar que hay algo que me perturba bastante desde que soy madre: el ruido. En el mismo hospital, cuando di a luz, ya daba pequeñas manifestaciones de psicopatía cada vez que alguna enfermera entraba en la habitación a las seis de la mañana como si irrumpiese en un mercado en lugar de hacerlo en una habitación con una parturienta y un recién nacido. Pero claro, cualquiera les dice nada teniendo en cuenta que de ellas dependen tus analgésicos.
Tres semanas después de dar a luz a Alfonso, ya tuve un pequeño episodio de violencia verbal en la calle. Yo paseaba tan feliz con mi madre y con el pequeñajo dormido en el capazo cuando, de repente, paró un coche a nuestro lado con la música a tope y las ventanas abiertas. He de notificar que el automóvil estaba tuneado; doy este dato para que seáis consideradas conmigo.
No pude reprimirme e hice un comentario del tipo la gente no está bien de la cabeza. El susodicho me escuchó y quiso herir mi orgullo donde más duele: mi cuerpo redondo recién parido. Así que me espetó una frase que nunca se me olvidará: con menos culo también se caga. Eso, ahí, con la hormona revolucionada, las noches de insomnio y los ocho kilos de regalo que llevaba encima. Bueno, encima no, en el trasero que es a donde va a parar toda mi sobredosis de grasa.
La playa es otro de esos lugares donde puedes tener problemas. Sufro cuando, como me pasó este verano, se nos pone cerca una pandilla con pinta de haber salido del Bronx. Sí, porque llevar la gorra con la visera hacia atrás, un bañador por debajo de la rodilla y un mega casette a la playa te convierte en un incondicional del rap o el reggaetón. Y ojo, que a mí el reggaetón me parece que tiene su punto y soy la primera en bailarlo, pero hombre, en la playa como que no.

Y si no son los del regaetton, son Paqui y su marido hablando por el móvil. Y si no, es Tino el que vende refrescos en la playa de San Lorenzo de Gijón. Él ya sabe que si pongo cara de asesina es que tengo a algún crío durmiendo. Porque claro, no sólo grita eso de “agua del Sáhara” sino que también monta numeritos y lanza hielos al aire.
En fin, con el ruido es donde me sale la vena drama-mamá. Mis gordis duermen 12 horas del tirón desde que tienen 4 meses, pero son de oído fino. ¿Y por qué os cuento hoy esto? Pues porque tengo a un vecino haciendo obras en casa y cada vez que oigo los martillazos y demás estruendos, me subo por las paredes. A vosotras, por muy despreocupadas que seáis, ¿cuándo y por qué os sale la vena drama-mamá?
por nosoyunadramamama | Feb 10, 2014 | bebes, Sin categoría, sorteos
A finales de este mes de febrero, No soy una drama mamá cumple su primer año, ¿quién me lo iba a decir? Nunca imaginé que podría estar tanto tiempo contando las aventuras y desventuras de mis churumbeles, así como mi visión «descomplicada», que no agotadora, de la maternidad.
Más de 115.000 visitas, nuestra inclusión en el ránking de los 10 mejores blogs de maternidad del diario 20 minutos, un puesto 24 en Madresfera, donde hay más de 1300 blogs, más de 600 seguidores en Facebook y, sobre todo, vuestros comentarios siempre tan cariñosos agradeciendo las historias que cuento en este rincón… en fin, no puedo estar más contenta con este blog.
Así que para celebrarlo, este mes tendremos dos sorteos especiales. Hoy empezamos con el de tutete.com, que ya me imagino que conoceréis de sobra porque son líderes en el mercado de los chupetes personalizados aunque también tienen más de 2500 productos de diseño.
Un ya famoso bebé con su chupete personalizado de Tutete.com (Martín, hijo de Sara Carbonero e Iker Casillas)

Alfonso hace ya un tiempo con su chupete. Menos famoso pero sin nada que envidiar al peque de Carbonero y Casillas 😉
Así que, desde hoy 11 de febrero y hasta el día 18 de este mes incluido, podéis participar en el sorteo de un pack de chupetes personalizados de Tutete.com con el texto y colores que queráis, así como el tamaño y el material de la tetina. Para ello, tenéis que:
1. Dejar un comentario en este post del blog.
2. Ser fans de nuestra página en Facebook, aquí.
3. Una vez que estais en Facebook, compartid el enlace de nuestro sorteo de forma pública. Es lo primero que aparece en nuestro muro, así que es fácil.
Gracias a todos por pasar por este rincón todos estos meses. Espero seguir a la altura durante mucho tiempo. Y espero que Alfonso y Rafa me den muchos días memorables.
por nosoyunadramamama | Feb 6, 2014 | colegio, Maternidad y embarazo, niños, Sin categoría
Ayer tuvimos reunión o tutoría (como seguimos llamándolo algunos) con la profe de Alfonso; ya sabéis, fundamentalmente para comentar cómo van los avances de la criatura. Bueno, y ya de paso, para que nos pusiese al día de todas sus trastadas, que no son pocas. De verdad que, con lo bueno que siempre ha sido, le está empezando a salir una vena gamberra que le hace estar en todos los jaleos posibles.
Aunque no sé porqué me sorprende teniendo en cuenta que mis hermanos eran auténticos “terroristas”. Cada vez que pasaba algo en el cole, en la piscina, en la urbanización… la frase que tenía que escuchar era la de “eso lo hicieron los Osorio”. Y claro, ahora no me debería extrañar que mi hijo esté metido en todos los saraos, especialmente los que ocurren en el baño del colegio, se ve que ese momento es muy productivo.

Mis hermanos mellizos se ganaron el mote de Zipi y Zape, porque además daba la casualidad que uno era rubio y el otro moreno.
El caso es que Alfonso llegó el otro día del cole preocupado porque le habían castigado sin hacer gimnasia. Y eso duele, claro, porque está esperando como agua de mayo ponerse el chándal para ir al cole. ¿Y por qué te castigaron, Alfonso?, le pregunté delante de su padre, que estaba detrás partido de la risa y ya se sabía la historia. Porque entré en el baño de las chicas a asustarlas, me dice el cabrito. ¿Y yo qué puedo decir ante eso?, me entendéis, ¿verdad?
Parece que el momento de ir al baño le motiva especialmente, así que ayer la profe nos contó otra de sus aventuras: el trío Calavera (no os vayáis a pensar que actúa sólo) se dedicó a atascar el váter con papel higiénico. Sí, siempre son los mismos los que la lían, casualidades de la vida que los tres nacieron en octubre. Y yo me pregunto, pero si está todo el día hablando de Paquito, que debe ser lo más parecido a un santo, ¿por qué luego no se queda pegadito a él en vez de meterse en todos los fregaos? En fin, menos mal que la profe nos dice que le encantan los niños con su punto gamberro. Y aparte de eso, lo tenemos en plan rebelde sin causa. La que me espera, Dios mío.
por nosoyunadramamama | Feb 4, 2014 | bebes, familia, nombres, Sin categoría
La semana pasada, una amiga mía colgó en Facebook una foto de la página del periódico en la que aparecen los nombres de los bebés que cada día inscriben en el registro civil. Ya os podéis imaginar que, si hizo algo así, es porque había un nombre un tanto peculiar o, por lo menos, poco común: Alcapone. Sí, tal cual lo leéis; lo cierto es que los apellidos no eran españoles así que decidimos ser buenas. La verdad es que, una de las cosas que a algunos padres trae de cabeza durante el embarazo, es elegir el nombre de sus retoños. En ese sentido, yo no he tenido muchos problemas, yo elegí el nombre de Alfonso y mi marido el de Rafa, y creo que, como nos gustan a los dos los nombres clásicos, no iba a llegar la sangre al río.
Hombre, sé que a él no le hubiera importado ponerle a uno de sus hijos su nombre, José María, pero yo por los compuestos no paso, que no tengo nada contra ellos pero los veo de un formal… Quise poner la excusa de que no me gusta lo de repetir el nombre de los padres pero es que no cuela dado mi empeño en ponerle el nombre de Carmen a una hija, que a estas alturas dudo mucho que vaya a tener. En fin, lo de los nombres da para mucho. Para eso, los gitanos son lo más. Aún recuerdo que una tal Iloveny pasó por la consulta de una amiga. Cuando le preguntaron de dónde venía el nombre, les dijo que de una camiseta. Aquí tenéis la clave.
Y si los gitanos son la leche para eso, mi padre no se queda corto. Yo le quiero con locura pero su nombre, Aquilino, no se puede decir que esté en el grupo de mis preferidos. Añado que el hermano de mi padre se llama Longinos, también se llamaba así mi abuelo. Ya de paso os cuento que Longinos fue el centurión que le clavó la lanza a Jesucristo en la cruz. Y tras esta aportación histórica os explico a qué viene hablar de los nombres de Aquilino y Longinos.

Si alguna zamorana me está leyendo, me podrá decir que Longinos no es un nombre raro. Y es que en Zamora tienen un paso dedicado al centurión.
Resulta que, cuando nació mi hermano Miguel, fue mi padre el que acudió al registro a inscribir a la criatura, como es normal, vamos. El caso es que a mi padre le seguía apeteciendo aquello de poner nombres familiares y allí que plantificó Longinos detrás de Miguel. Así que tengo un hermano llamado Miguel Longinos, como de tele novela, oiga.
Pero no contento con eso, volvió a hacerle la misma jugada a mi madre cuando nacieron los mellizos y a Alfonso le cayó el nombre de Aquilino como segundo. Es decir, también tenemos un Alfonso Aquilino en la familia. Y Juan se libró porque ya no había más nombres que poner. Y ahora ya pongo sobre aviso a mi cuñada, que en mayo tendrá a un Jorge siempre que mi hermano Miguel (Longinos) no haya heredado la costumbre de mi padre y decida a última hora añadir algún nombre más. Bueno, y ahora confesad, ¿qué nombres peculiares se oyen en vuestras familias? Y como esto da para mucho, habrá más posts sobre el asunto…
por nosoyunadramamama | Ene 29, 2014 | alimentacion, bebes, Sin categoría
Parece mentira que lleve casi un año escribiendo este blog y aún no haya hecho mención a ninguna de nuestras visitas al pediatra. Ya sé yo que sabéis de sobra lo que pasa en una revisión, porque sólo el primer año de vida de los peques hay que ir unas siete veces, y eso siempre que la criatura no se ponga enferma de nada. Y la verdad que en las primeras visitas de madre primeriza, les contamos al dedillo cada detalle e, incluso, exageramos un poco.
Pero oye, cuando el crío va creciendo te enfrentas a estas visitas casi como a un examen, pero no para examinarte a ti sino a tu retoño, y vamos, lo que sea porque el crío apruebe; si hay que hacer uso de la oratoria para convencer al pediatra o enfermera de que tu hijo hace lo que tiene que hacer para su edad, pues se hace uso de la palabrería.

Ayer fui a la revisión de los 15 meses con Rafa y lo primero que me preguntó la enfermera, según entramos por la puerta, es si Rafa ya caminaba. Pues menos mal que sí, porque de lo contrario, ¡vaya presión! Otra cuestión que me generó cierta confusión fue la pregunta ¿te imita? Ufff, pues las cosas que hace está claro que las copia, pero no sé si quiere imitarme o las hace porque no tiene otra cosa mejor que hacer. Ella quiso ser más concreta: Si te ve limpiando con la escoba, ¿te imita? A lo que no me quedó más remedio que contestar que el crío directamente quiere quitarme la escoba, la fregona o el aspirador, lo que sea. Pero no precisamente para limpiar.
Otra pregunta a partir del año es: ¿Entiende las órdenes que le das? Pues mire, depende; si le digo “vamos a comer” va raudo y veloz dirección cocina pero cuando le digo que no toque algo, no suele hacer caso. Así que creo que las entiende pero luego hace lo que le da la gana, y con 15 meses le regaño lo justo y necesario.
Después llega el tema alimentación y aquí tengo mis dudas sobre si contar todo con pelos y señales, porque oye, de vez en cuando el niño le pega un mordisco a mis donuts. Ayer, que se ve que tenía yo el día sincero, salí tranquila sabiendo que no pasa nada porque el gordo coma canelones algún día, que ya come verduras, carne y legumbres a diario, no pasa nada por cambiarle el menú de vez en cuando. Por cierto, yo hasta ahora no me había enterado pero tampoco es bueno poner zanahoria en todos los purés del niño. Y desde luego, yo no lo hacía para que los críos se pongan morenos, que eso lo llevan en los genes y en el apellido.

Este dibujo de mi tío Juan para la revista Child, del que os hablé en otro post, me viene que ni al pelo.
Resumiendo, que el niño no dice adiós con la mano porque no le da la gana, pero tonto no parece. Y en cuanto al físico, tenemos otro torete con un peso en el percentil 75% y de altura en el 90%. Y supongo que, mientras siga más o menos así, la pediatra no me reñirá. Aunque me ha insistido en lo de darle la vitamina D a diario y tuve que confesarle que, a veces, se me olvida.
Que conste que no me quejo, eh. Ellos hacen su trabajo y tienen que preguntar, que para eso son los profesionales. Y las mentirijillas o exageraciones de las madres siempre son piadosas. Que dramáticas ya somos cuando los niños no están bien. Y vosotras, ¿os ahorráis algún detalle o tenéis una relación 100% sincera con el pediatra?
Por cierto, me han escrito unos chicos que han desarrollado una aplicación con el objetivo de ayudar a los niños a ser autónomos, pensando también en peques con dificultades de aprendizaje, como trastornos del espectro autista o trastornos de déficit de atención con/sin hiperactividad. De momento, la aplicación está disponible para iPhone y iPad, y han lanzado una campaña de micro mecenas para financiar la versión Android. Si alguna estáis interesada, podéis pinchar aquí.
por nosoyunadramamama | Ene 24, 2014 | Sin categoría, Uncategorized
No veía el momento de escribir este post. Por si no estáis familiarizados con el tema blogs, os cuento que que hay unos premios que se llaman Liebster Award. Los conceden unos blogueros a otros. Me lo concedieron cuando empecé a escribir en este rinconcito, pero por entonces no sabía muy bien cuál era la utilidad. Básicamente el procedimiento es:
- Nombrar y agradecer el premio al blog que te lo concedió. En este caso, Mamadeunsurvivor.
- Responder a las 11 preguntas que te formule. (Abajo las tenéis)
- Conceder el premio a 11 blogs que te gusten.
- Plantear 11 preguntas para que respondan los blogueros nominados.
Como veis, hace falta tiempo para todo esto, por eso supongo que no lo hice la primera vez que me dieron el Liebster. Pero bueno, ahora ya sí que tenía que hacer el esfuerzo. Ahí van las respuestas:
- ¿Por qué ese nombre para el blog? Porque creo que últimamente, tanta información, muchas veces confusa, hace que muchas madres estén en un continuo «sin vivir» . Creo que para ser madre sólo hace falta intuición y sentido común. Por eso intento no ser una drama mamá.
- ¿Cuáles son los temas que más te interesa leer en blogs que sigues? Me gustan los de moda y, por supuesto, los de maternidad.
- ¿Cuánto inviertes en el blog diariamente? Pues tres horas seguro, a veces algo más. Siempre aprovecho la siesta de Rafa a mediodía y por la noche cuando acuesto a los peques.
- Un deseo…. Pues me encantaría tener más dinero para tener más hijos, no necesito demasiadas cosas materiales. Me vale un coche cualquiera, no necesito ropa de marca ni hacer grandes viajes. Ya habrá tiempo para eso último.
- ¿Qué te llevó a crear el blog? Estaba sin trabajo y vi que había un Máster presencial en gestión de redes sociales en Gijón, así que me apunté, y eso que empezaba el mismo día que salía de cuentas del embarazo de Rafa. Me perdí las dos primeras clases, después ninguna. Y de todo lo que tratamos, sólo me vi capaz de escribir un blog, supongo que porque soy periodista. El tema estaba claro, ¿no?
- ¿El mejor momento de tu vida? Cuando nació Alfonso, fue increíble. Me gustaría decir lo mismo del momento que nació Rafa pero sin epidural no es lo mismo,jeje…
- ¿Qué es lo que más te gusta de ser madre? Ellos, todo lo que hacen y dicen…si no tienen un mal día, claro.
- ¿Y lo que menos? Que en este país las madres tenemos que sacrificar, conciliar es casi imposible.
- ¿Cómo definirías tu vida? Perfecta, me gustaría trabajar más pero al menos cuido de mis hijos.
- ¿Cómo te ves de aquí a 5 años? Más o menos como ahora, con otro peque más y con más trabajo. Espero 😉
- Nunca más…. Dar a luz sin epidural, jaja… La cuestión es llegar a tiempo, dada mi rapidez..
Ahora me toca nominar a algunos de los blogs que sigo y que leo con frecuencia. Algunos blogs ya tienen el premio pero es que elegir 11 es demasiado:
1. Dolce Forno Di Ros
2. Social House Manager
3. Putum putum
4. Anna
5. Desmadreando
6. Entremadres
7. Planeando ser padres
8. El rincón de Mixka
9. Manual de un buen vividor (muy recomendable para reír)
10. Cool Hunter (también es de Gijón)
11. Los desastres de la guerra, de Gervasio Sánchez.
Y las preguntas para aquellos que se animen a contestar son las siguientes:
1.¿Qué nombres pensaste para el blog antes de decidir el que tiene?
2.¿Cuántas horas diarias dedicas al blog?
3.¿Has pensado alguna vez en abandonarlo?
4. ¿Cuál es el objetivo de tu blog?
5. ¿Porqué decidiste escribir el blog?
6. ¿Qué otras aficiones tienes?
7. ¿Qué regalo te gustaría recibir este año?
8. ¿Lees los periódicos?
9. Un sueño…
10. Define tu infancia…
11. Si le pregunto a la gente que te conoce bien, ¿qué me dirían de ti?
Bueno, pues ya está. Madre mía, esto es casi como un parto 😉 Me imagino que los que ya tienen este premio, no se pondrán de nuevo a contestar, pero oye, por intentarlo que no quede…
por nosoyunadramamama | Ene 22, 2014 | alimentacion, bebes, crianza, Maternidad y embarazo, Sin categoría
Hace una semana, mi hijo Alfonso nos pidió, después de la cena, un biberón en lugar de su habitual taza de leche con cereales. Como estaba agotado, nos pareció muy normal y accedimos. Desde entonces, nos lo pide cada noche. Sinceramente, a mí no me parece un problema alargar lo del bibe, pero bueno, como ya llevaba más de medio año sin tomarlo por las noches, le he convencido para que beba la leche en su tacita de Mickey Mouse.

Lo de tomar bibe a los tres años no me preocupa nada, es más, Alfonso aún lo toma en el desayuno y creo que disfruta ese momento, al igual que su padre, que se lo da cada mañana. Llamadme lo que queráis pero es que ni siquiera me he planteado cuándo debe abandonarlo definitivamente. La última vez que fue a revisión al pediatra fue al cumplir dos años y no comentó nada al respecto, por lo que no me preocupé de ese asunto. Sólo intento que coman sano, si empiezan a usar el tenedor antes o después me parece secundario y, en ningún caso, determinante. Es más, Rafa hace tiempo que sabe perfectamente pinchar comida con el tenedor y llevárselo a la boca sin que yo le haya enseñado, simplemente lo ven y copian.
El caso es que a raíz de la petición del niño de biberón, busqué información. Y realmente me sorprendió encontrar artículos de algún que otro pediatra recomendando que abandonen ese hábito al año justificándolo en factores como estos:
1.Olvidarse del biberón es un signo de que empiezan a ser mayores y más autónomos. Yo personalmente no tengo ninguna prisa en que sean mayores, no entiendo esta manía últimamente de querer acelerar todos los procesos de la infancia, de pretender que coman solos, que tomen lo mismo que los adultos. ¡Pero si los niños son tremendamente dependientes de quienes les cuidamos!
2.Usarlo durante mucho tiempo fomenta en muchos casos la aparición temprana de caries ya que los dientes se deterioran al exponerse a líquidos durante períodos largos de tiempo. Mi pregunta es la siguiente: ¿cuánto tiempo tardan vuestros niños de uno, dos o tres años en tomarse un bibe? Porque en mi casa se lo toman en dos minutos. Así que entiendo que lo perjudicial es el tipo de líquido, no el soporte cuando se usa únicamente para lo que es.
3.Advierten que algunos niños que continúan con el hábito del biberón una vez cumplido el año y medio pueden padecer deficiencias en su alimentación porque podrían recibir mucha más cantidad de leche al día de la que necesitan, por lo que ya no tienen hambre a la hora de comer alimentos sólidos. Hombre, pues para algo estamos los padres, si fuera por mi hijo merendaría todos los días galletas. Y como queremos que coman sano y bien, les damos primero el sólido en la cena y después la leche en taza o bibe.

4. El desarrollo del habla puede frenarse o ir más lento de lo habitual, ya que es complicado conseguir hablar teniendo la tetina del biberón o el chupete en la boca. Y yo me pregunto, ¿alguno de vuestros hijos sale de casa con el bibe puesto? Insisto, los míos usan el bibe para lo que es, para tomar su leche, y nada más. Bueno, vale, de vez en cuando Rafa lo hace rodar por el suelo. El chupete ya es otra cosa que hay que controlar más cuando pasan horas usándolo. Por surte, a mis hijos nunca les ha gustado mucho y no he tenido que pasar por el trance de quitárselo, ha sido espontáneo.
Pues eso, que yo creo que este tipo de argumentos generan alarma y mucha confusión. Una cosa es que los niños tengan un vicio y otra es que les guste algo y quieran alargarlo en el tiempo. Que nadie se preocupe, que tarde o temprano, dejarán el bibe. Pero por le momento, ellos disfrutan de esos minutos en los que se juntan comida y estar en brazos de los papás. ¿Qué opináis vosotras?, ¿hay prisa en quitarles el bibe o no?
por nosoyunadramamama | Ene 19, 2014 | familia, niños, planes, Sin categoría
Es curioso cómo la rutina hace que, en muchas ocasiones, no disfrutemos al máximo de lo que tenemos a nuestro alrededor. El sábado por la mañana, volviendo a casa en coche después de hacer algunos recados pendientes, pasamos por delante de la playa y Alfonso dijo que quería ver el mar. Pero desde el coche era difícil y a Rafa ya le tocaba comer. Y eso, el gordo no lo perdona. Otro día escribiré sobre ello porque es digno de un post.
Después caí en la cuenta. Muchas mañanas paseo con Rafa por la costa pero Alfonso, por semana, va al cole y de ahí al parque. Y los últimos fines de semana, entre que nos fuimos a Zaragoza, de rebajas, a ver la decoración navideña… pues eso, que la criatura llevaba más de dos meses sin ver el mar. Y claro, con las sesiones playeras que nos damos en verano, después no puedes tenerles en modo «secano» tanto tiempo 😉

Rafa y su pasión por el agua. En cuanto oye abrirse un grifo en casa, va en busca de él. Y eso incluye interrumpir todas mis duchas.
Mejor ver el mar de lejos en días así …

Porque puedes acabar como este padre y su hijo, duchaditos para casa.
La verdad es que el fin de semana no ha sido muy novedoso y es que el tiempo no ha acompañado, pero aún así, no paramos un momento. Por primera vez, Alfonso y yo hemos tenido que hacer un dibujo en común sobre nuestra familia para enseñar a los compañeros de clase. No es tarea fácil, ya me lo había dicho la profe, el crío sufre lo suyo cuando cree que no sabe hacer algo bien y no sé porqué, mi cara y los zapatos de su padre eran el motivo de su frustración. No se puede ser tan perfeccionista.
Y aprovecho el blog, ya lo hice en la tv el viernes, para comentar que el viernes me robaron la cartera. Si, es lo que yo llamo una faena que te hace sentir una impotencia enorme. Dinero, tarjetas, DNI, carnet de conducir, tarjeta sanitaria, fotos, tickets de cosas pendientes por cambiar… En fin, que la esperanza es lo último que se pierde así que, si alguien se la encuentra, obviamente ya sin dinero, que la lleve a la policía. Y así, al menos, me ahorro los papeleos varios.
Y recuerdo que tenéis hoy y mañana para participar en el sorteo de una bolsa de tela personalizada para vuestros peques. ¡Suerte!
por nosoyunadramamama | Ene 12, 2014 | bebes, familia, Maternidad y embarazo, niños, planes, Sin categoría, tiendas
Este fin de semana teníamos en mente seguir con nuestras ya habituales jornadas lúdico-gastronómicas por Asturias. Pero ya se sabe, a veces los planes varían y en esta ocasión los churumbeles no tuvieron nada que ver. El viernes me pidieron en la tele si podía trabajar al día siguiente y, por supuesto, yo siempre estoy dispuesta; teníamos hora de inicio pero no de fin así que, conociendo el medio, descarté comer con los pequeñajos.
Ya de paso os cuento que el sábado tenía un ensayo con mis compañeros del nuevo programa que comienza hoy en TPA. Así que, a partir de ahora, no estaré en Conexión Asturias sino en De hoy no pasa. Seguiré yendo los viernes a hablar de planes para el fin de semana, pero para todos los públicos, no sólo para peques.

El muñeco forma parte de una sorpresa a un invitado esta tarde ya que acudiré al primer programa.

Con Ana Blanco y José Ángel Leiras en el ensayo.
Como ya preveía, llegué a mi casa a las cuatro de la tarde, cuando mi señor marido ya estaba descansado y a mi hijo Rafa le quedaba poco de siesta. Así que enlacé trabajo y niños sin un rato de sillón. Y el plan de tarde no pudo ser más agotador: ir de tiendas. Ni se os ocurra hacerlo con niños. De vez en cuando, en mis paseos mañaneros con Rafa, entramos a alguna tienda y es como si le poseyese en mismísimo demonio. Paras la sillita y venga a protestar y hacer fuerza para salir de ella. Y cuando le sacas y te pones a mirar un trapito, te das la vuelta y te lo encuentras vaciando la estantería de los zapatos.
Si a eso le sumas niño mayor al que acabas de despertar porque se quedó dormido en el coche, tienes: churumbel que no quiere estar en la silla más niño malhumorado que sólo quiere inflarse a bollos. Y además, un marido que, de repente entra en una tienda. Yo me quedo con las dos criaturas, el malhumorado quiere otro bollo y llora desconsoladamente. Hago amago de abandonarle en plena calle como siga con el numerito. Vuelve maridín y, por aquello de que el niño está cansado, accede a darle otro bollo mientras yo insisto en que el niño después no cenará. ¡Menos mal que entre semana estoy yo al mando!

Un momento de tregua en la calle Corrida, que es peatonal y te deja relajarte un poco.
Eso, más una cola de narices en la que se pone mi consorte con el niño mayor, mientras yo espero en la calle con el pequeño, que ha visualizado un perro atado a una farola justo al lado de la carretera. El pobre perro tenía pinta de buenazo pero era más grande que mi hijo. Y el niño empeñado o más bien emperrado en tocar al animal.
No, sencillamente ir de tiendas no es un plan para hacer con niños. Y eso que ya os digo que desde que son pequeños, en mis paseos, además de recorrer doscientas veces el paseo de la playa de San Lorenzo, han entrado en muchas tiendas. Pero señores, cuando empiezan a andar, o estás con la silla en continuo movimiento o se encargan ellos de poner en movimiento lo que haga falta.