Sí, tiene arena y el agua es salada pero no es una playa al uso. Si algo tiene Llanes es que tiene algunos de los arenales más peculiares que existen. De hecho, hay una playa que os enseñé aquí en el blog hace más de dos años, la de Gulpiyuri, que está catalogada como la octava playa extraordinariamente única del mundo; con eso ya os digo todo sobre la costa llanisca. Pero bueno, me voy a centrar en Guadamía y os cuento algunas cosas que hay que tener en cuenta porque, ya os digo, no es una playa normal. Para empezar, en pleamar, toda la arena queda bajo el agua. Es decir, que tenéis que mirar en alguna web la hora de las subidas y bajadas de marea A nosotros nos coincidió justo a las 3 de la tarde así que comimos en la cuesta de acceso (hay restaurate así que la otra opción hubiera sido comer justo ese rato allí). Lo cierto es que los de las mareas es algo que la gente ya sabe así que estábamos nosotros y dos grupos más.
Hora de la comida en la cuesta de acceso
Es una playa sin olas porque, como veréis en las fotos, no está en zona de mar abierto. Al final, es como una piscina de agua salada, con un color verde impresionante, que resulta perfecta para los niños porque cubre poco y por la ausencia de olas así que los peques lo pasaron genial. Cuando la marea empieza a bajar, se puede llegar a zona de mar abierto, pero ojo porque no hay salvamento. Os cuento que lo de aparcar ahora en verano es complicado, no porque no haya sitios sino porque el camino es estrecho y hay mucho movimiento debido a la cantidad de gente que va a visitar los famosos Bufones de Pría, que también os enseñé en el blog y que es un sitio impresionante. Así que tened en cuenta ese detalle. Y ahora os pongo algunas fotos más para que la veáis.
Toda el agua que veis detrás de mí desaparece con la bajada de la marea y se llega a pie a zona de mar abierto.
Marea empezando a bajar
Marea bajando. Imagen de la web llanes.com
Imagen de la playa con la marea baja de la web eltiempo.es
Como veis, es una playa impresionante pero con unas características muy peculiares, y en este caso es primordial tener en cuenta los horarios de pleamar y bajamar. Espero que os haya gustado.
Si hay una ruta en Asturias que, desde mi punto de vista, es imprescindible para hacer con niños, es la que va por el río Dobra hasta la Olla de San Vicente, una espectacular poza natural de color verde con más de 5 metros de profundidad. Es como uno de esos sitios que aparecen en los anuncios de champús y jabones en los que parece que la gente se ducha en plena naturaleza. Cursiladas aparte, y sin exagerar, os aseguro que es un sitio precioso.
La ruta es corta, no más de una hora, pero no es fácil. ¿Por qué? Para empezar, imposible llevar sillitas de bebés así que, en caso de tener niños de menos de tres años, lo mejor es hacer uso de mochila. Como es una senda breve, se hace bien. Y segundo, porque a los niños de menos de 7-8 años no les puedes quitar el ojo de encima, hay tramos complicados que podéis ver en el vídeo y que me generaron un poco de estrés, para qué negarlo. Lo que pasa que el sitio resulta tan bonito, que mereció la pena. Si queréis información detallada, os dejo el enlace a un post largo y completo que escribí en el Blog de Turismo de Asturias donde podéis ver más datos de dónde empieza, dónde aparcar, el entorno… ¿sabéis quiénes se atrevieron a bañarse en aguas tan frías?
Corrección en el vídeo: las camisetas que llevamos Alfonso y yo por las que me preguntasteis en Instagram son de nopierdaselnorte.es
El sábado pasado colgué una foto en Instragram en una playa asturiana y enseguida muchísima gente se interesó por saber de qué arenal se trataba ya que, os digo con sinceridad que bien podría parecer de un país exótico. No había estado nunca y me moría de ganas por conocerla, se llama Cuevas del Mar y está en Llanes, concejo que, desde mi punto de vista, tiene las playas más bonitas de Asturias. Su entorno hace que Cuevas del Mar sea espectacular y su nombre se debe precisamente a las cavidades que hay en los acantilados que rodean la playa. Aquí en Asturias es importante tener en cuenta el factor mareas; en Cuevas del Mar, cuando está baja, puedes acceder a pie por dentro de las cavidades.
El acceso en coche es fácil, hay un aparcamiento al lado de la arena que se llena rápidamente pero hay varios praos cercanos donde se puede aparcar, lo que no sé es si son de pago ya que el sábado llegamos temprano. Tiene un chiringuito que sirve comidas aunque no sé deciros qué tal porque comimos de bocadillos, aunque la pinta era muy buena. Pero bueno, me dejo de rollos y veis el vídeo en el que os cuento más cosas.
Este año nos ha costado horrores estrenar la playa, ha venido un tiempo malísimo por el norte. De hecho, nuestro primer día de playa fue a la aventura, ni siquiera lucía el sol pero como el percal en Asturias es el que es, nos conformamos con que no llueva ni haga frío para lanzarnos a la arena. Y así transcurrió nuestro primer día en la playa de Estaño, un precioso arenal a las afueras de Gijón. Objetivamente, no es una playa práctica para ir con niños pequeños pero a los mayores les encanta porque, cuando baja la marea, quedan un montón de rocas llenas de agua donde pescar cangrejos y hasta estrellas de mar. Espero que os guste la playa y el restaurante.
Ahora que se acerca el verano, estoy recibiendo algunos mails de lectoras que vais a venir a mi tierra en vacaciones y me pedís recomendaciones sobre a dónde ir, qué visitar, dónde dormir… En este blog, habrá varias decenas de posts con sugerencias, excursiones, playas, museos, restaurantes… de Asturias que, si vais a venir de visita, os recomiendo que echéis un ojo porque algunos de ellos los escribí hace mucho tiempo. Hoy voy a recomendaros tres museos que me gustan especialmente para ir con los peques, y dos de ellos, en parajes que permiten estar al aire libre.
1.Parque de la Prehistoria de Teverga: es el último equipamiento cultural que conocimos, hará algo más de un mes. Como veis, no se llama museo porque realmente es otro concepto. Primero, porque no estamos hablando de un solo edificio, sino de varios. Segundo, porque es casi más espectacular lo que te vas a encontrar fuera de las edificaciones como lo de dentro. Y es que tiene un enorme cercado con animales en peligro de extinción, como una pareja de caballos Przewalski, una especie de la que sólo existen 1500 ejemplares en todo el mundo, y tres bisontes europeos, así como neo-uros. Además, tiene zona de picnic y parque infantil.. Vamos, que se puede ir allí a pasar el día sin visitar nada. Y tercero, porque en uno de los edificios tienes réplicas de cuevas reales que de verdad hacen creer que estás en las cavernas.
2. Museo de la Minería y la Industria: Vale, este Museo es idóneo para cualquier época del año porque es interior pero, para mí, el aliciente que tiene para los peques y que merece la pena es la mina imagen, vamos, una réplica a escala natural de una mina de carbón real. Es la mejor forma de conocer bien un lugar de trabajo que obviamente es muy distinto a cualquiera de los que estamos acostumbrados. La visita en esa parte del Museo se hace con guía y a pie; no se puede acceder a la mina con sillitas de bebés pero las podéis dejar en el Museo así que os recomiendo que llevéis mochilas o fulares, aunque yo fui con Gabriel en brazos, tampoco era demasiado tiempo. La otra parte del Museo tiene dos plantas con máquinas de los avances durante la Revolución Industrial así como instrumentos relacionados con la enfermería minera, los explosivos, las brigadas de Salvamento… Y no faltan las locomotoras.
En la mina que os comentaba, y que es el grana aliciente de la visita, no se pueden hacer fotos.
3.Museo Jurásico de Asturias: Para mí, sin duda, es el Museo imprescindible que hay visitar en el Principado si vienes con niños; no es casualidad que sea el más visitado de mi tierra. Y en este caso, cuando se trata de niños pequeños, el mayor atractivo está en las varias réplicas de dinosaurios que están en la zona exterior, donde también hay un gran parque infantil. Pero, todo hay que decirlo, el edificio también es muy bonito; desde el aire se puede ver que tiene forma de gran huella tridáctila y el interior tampoco pasa desapercibido con una estructura de madera que forma un entramado de arcos que simulan las costillas de los dinosaurios.
Bueno, como os podéis imaginar, podría ampliar la lista a muchos otros espacios y museos. He elegido tres pero objetivamente, aún me quedan algunos por conocer y es cierto que hay otros tantos que me gustan tanto como estos que he mencionado. Pero bueno, como sabéis, hay ya posts escritos sobre algunos de ellos y seguiré escribiendo sobre los nuevos que vaya conociendo.
Si hay un plan que desde hace unos días recomiendo, sin duda, a todas las familias es el de hacer la Senda del Oso con los niños en bici. El estar un entorno privilegiado, el poder contemplar osos en semilibertad y el hecho de que todo la ruta transcurra por pista peatonal, hace que sea perfecta para ir con los peques, bien sea a pie o en bicicleta. Maridín y los mayores la hicieron en bici, y yo caminando a muy buen ritmo con sillita de running. Si queréis saber todos los datos, podéis leer mi post en el Blog de Turismo de Asturias. Yo en mi blog, os la enseño en «modo audiovisual». Espero que os guste!
Lo último que me imaginaba cuando entramos a comer a un centro comercial en Pozuelo de Alarcón era que iba a estar en un espacio al aire libre y con unas vistas preciosas de la ciudad de Madrid. Llamadme rara pero piso bastante poco los grandes almacenes precisamente porque me gusta estar al aire libre, aunque eso ya es otra historia. El caso es que, en nuestra estancia en Madrid en Semana Santa, elegimos alquilar una casa, porque íbamos con mis suegros, cuñados, niños.. y lo hicimos en Pozuelo. Así que un familiar nos recomendó ese restaurante, con zona interior en una planta del centro comercial, y con terraza y comedor en la azotea del edificio. Y no nos defraudó; de hecho, teníamos que coger el coche de vuelta a Asturias después de comer allí pero hubiera sido un gustazo tomarse algo en la terraza.
Las vistas de Madrid son alucinantes.
La terraza
El restaurante de la azotea. Tienen comedor interior en la planta de abajo.
Tienen tronas para los peques.
Le hice fotos a la carta. Como veis, no es barato pero he de decir que todo lo que probamos estaba buenísimo
Las raciones son abundantes.
No éramos la única familia numerosa y de verdad que con los niños se puede ir y estar a gusto porque, si quieren levantarse, sólo tienes que ir a la terraza y así no molestas a nadie pero, si viviera cerca, sería un sitio para una de esas noches que sales en pareja para cenar y tomar una copa. El trato es bueno, el sitio es espectacular, la comida riquísima y, como ya dije, las vistas son fantásticas. Si algún día tenéis oportunidad, ¡merece la pena!
No soy yo muy dada a la queja, pero las cosas hay que decirlas, las buenas y las no tan buenas. No teníamos en mente ir al Parque de Atracciones de Madrid, más que nada porque creíamos que ir al zoo podía ser mejor plan dadas las edades de nuestros niños… hasta que vimos que estarían en el Parque los personajes de la Patrulla Canina (lo que no sabíamos es que al día siguiente, en el centro de Madrid, nos los íbamos a encontrar gratis 😉 ) Así que, blanco y en botella, porque imaginábamos que se morirían de la emoción. Eso sí, no os esperéis gran cosa, ni espectáculo ni baile; están Chase y Marshall para hacerse fotos con los niños pero… obviamente hay cola. Como en todo.
Lo que es está claro es que les hizo ilusión.
Lo sé, nada nuevo bajo el sol pero, ¿realmente hay que hacer esperas de más de una hora? Y para mi sorpresa, y cabreo, todo hay que decirlo, parte de la culpa la tiene una modalidad de entrada que se llama Speedy Pass, que igual ya todas sabéis que existe pero yo no tenía ni idea, en la que pagas más dinero pero no esperas colas. Total, que allí te encuentras, esperando y viendo cómo más de la mitad de los sitios de las atracciones son para aquellos que han pagado más (lógico) mientras las colas en las que tú estás no parecen disminuir nunca. Y señores, esto es un sitio pensado para niños y gente joven en el que cada adulto paga más de 30 euros y cada niño de más de un metro, casi 25 euros. Es decir, una familia de cuatro se planta en más de 100 euros. Por supuesto, si vas una vez en la vida igual te compensa pagar ese plus y evitarte las colas pero.. ¿y si todo el mundo hace lo mismo?
Mirad las caras de los niños tras casi una hora de cola.
Dicho esto, y reconociendo que me parece un planazo, creo que a partir de los 5 años es cuando más lo disfrutan. Alfonso mide 1,20 cm y pudo subirse en todas las atracciones de la zona infantil mientras que Rafa, que mide 1 metro, estaba más limitado y no pudo subirse en ningún tipo de coche (ni de choque ni de circuito) y en todo lo demás lo hizo acompañado. Aún así, subimos en el tren de Ticket y Toc, que es un poco montaña rusa, y el pobre pasó un mal rato mientras el mayor iba partido de la risa, así que os podéis hacer una idea de que un par de años es una diferencia importante para disfrutar poco o mucho del parque de Atracciones. Lo digo porque hay veces que nos apetece llevar a los niños a hacer algunos planes y luego nos damos cuenta de que era pronto. Así que compensa que vayan más creciditos.
Sí, no son alucinaciones, son las mochilas (poco útiles pero muy monas) de la Patrulla
Circuito de las Tortugas Ninja
El Tiovivo es la atracción que nunca falla para los más pequeños
Ese momento en que por fin nos subimos al tren.
En fin, que Alfonso lo pasó como los indios. Mi recomendación es que, si podéis, evitéis ciertas épocas y fechas y así tendréis menos posibilidades de encontrar mucho jaleo y evitaréis tantas colas porque, por mucho que nos moleste, me da que los parques temáticos van a seguir exprimiendo al máximo el tirón y no van a reducir la venta de entradas. ¿Habéis estado ya?
No voy a desanimaros yo con este post a la hora de hacer turismo con los peques por grandes ciudades porque, otra cosa no, pero somos de los que pensamos que hay que ver mundo con los niños; cierto es que no deja de ser un plan agotador y que tiene su nivel de estrés. Y eso que, todo hay que decirlo, Madrid no es una ciudad especialmente complicada para ir de paseo con sillitas; me estoy acordando de nuestro viaje con los tres peques a Lisboa, de aquel suelo empedrado con sus cuestas, y eso sí que fue deporte de riesgo. Madrid ofrece muchas posibilidades y yo soy una enamorada de la capital; supongo que, en parte, porque viví y trabajé allí, y tengo buenos recuerdos. Pero claro, no es lo mismo meterse en pleno Sol con tres niños y dos sillitas que hacerlo sola.
Alrededores del Mercado de San Miguel; intentar entrar con sillas es tarea ardua…pero es tan bonito.
Hay que tener en cuenta el nivel de aglomeración en algunos puntos de la ciudad y no te puedes despistar un segundo. Bien, muchas podríais pensar que se pueden evitar ciertos sitios pero hombre, irse de Madrid sin pisar la Plaza Mayor, pues como que no es lo mismo. A mí me encanta, hay mucho ambiente, pero eso incluye unos cuantos personajes de dibujos animados que enseguida van a llamar la atención de los pequeños para luego sacaros unas monedas 😉 Lo digo para que vayáis preparados, sobre todo con los personajes de la Patrulla, que los niños no pueden resistirse. Y en la zona de la Puerta del Sol, otro tanto de lo mismo.
Y aparte de visitar la Plaza Mayor y la Puerta del Sol, creo que hay otros dos sitios que no debéis perderos. Uno es el Parque del Retiro, al que ene esta ocasión ya no nos dio tiempo a visitar pero que es un sitio precioso, y otro lugar que ver y que a mí me encanta es la zona de la Plaza de Oriente, el Palacio Real y la Catedral de la Almudena. No te puedes ir de Madrid sin pasar por allí. Como curiosidad, por primera vez en mi vida, coincidió que estábamos cuando tuvo lugar el cambio de Guardia, que se hace todos los miércoles y sábados del año, cosa que yo no sabía. Pero fue un aliciente y los niños se quedaron alucinados.
https://youtu.be/m4ec0vdLYLc
Niños de morros porque no quieren caminar; eso sí, dales un balón y verás :-0
Adueñarse de las sillas es lo que tiene, que caen fritos al final del día.
Madrid tiene mucho más que ver, sé que me quedan muchos rincones pero sólo estuvimos allí un día, ya que otro lo pasamos en el Parque de Atracciones (dedicaré post) y otro en Segovia. ¡Pero volveremos a la capital! Supongo que casi todas conoceréis Madrid aunque quizás no hayáis ido aún con los peques.
Llevan 45 años en el mismo local y sirviendo los mismos platos. Iba de niña con mis padres y hermanos y hacía mucho tiempo que no volvía; poco o nada ha cambiado, hasta sus antiguas mesas y banquetas de madera continúan allí , dándole un toque rústico, sólo recuerdo la fachada distinta. Es el restaurante Las Candelas, en Gijón. Sus pizzas nada tienen que ver con las de la mayoría de los restaurantes, la masa es artesanal y se nota en cuanto la ves. De hecho, la textura de la pasta es muy distinta a las habituales.
Tuvieron el detalle de prepararnos una pizza para los niños en la que la mitad era de unos ingredientes, y la otra mitad, de otros.
Algunos dicen que allí hacen las mejores pizzas de Gijón, yo no sé si me atrevería a decir eso porque soy de las que piden pasta en la mayoría de las pizzerías, soy muy aficionada a la carbonara. Pero, desde luego, supongo que el ser la primera pizzería de Asturias ya dice mucho. Además de las especialidades italianas, también tienen algunos platos típicos de la cocina francesa, como la Fondue de carne, que está muy rica. El trato es estupendo, son muy agradables y serviciales, también con los niños, que ya sabéis que en algunos sitios ya se ponen a temblar en cuanto apareces con tropa. En el local no tienen tronas, por si queréis tenerlo en cuenta pero es un sitio espacioso y muy familiar.
Todos los platos son caseros y la relación calidad-precio es estupenda. Desde hace muy poquito, tienen servicio a domicilio, pero aún no lo hemos probado. En cualquier caso, si queréis probar unas pizzas caseras y muy especiales, éste es el sitio. ¡Que paséis buena Semana Santa!
…………………….Recordad que ya tenemos ganadores del sorteo de entradas del musical El Barco Fantasma.
Aunque no lo creáis, este fin de semana, mis hijos estuvieron por primera vez en un taller. En parte, porque somos muy de estar al aire libre (aunque obviamente hay talleres en plena naturaleza) y también porque la mayoría de los que he visto están destinados a niños mayores de 4 años, así que no es fácil llevar al mayor y no al mediano. Lo cierto es que hay dos cosas, muy opuestas, que le gustan a Alfonso; una es el fútbol, que le viene muy bien para quemar esa energía agotadora que tiene, y la otra es la pintura, que es de las pocas cosas que le hace estarse quieto. Así que lo de de ir a pintar y aprender algunos truquitos era cuestión de tiempo. Y tengo que decir que le fascinó. De Rafa no puedo decir lo mismo por dos razones: la edad (ahora ya entiendo por qué los talleres suelen estar pensados para mayores de 4 años) y, segundo, porque iba lesionado y no podía usar la mano derecha.
Fue una hora y media en la que aprendieron algunas cuestiones sobre qué mezclas de colores dan como resultado otros colores y en la que trabajaron con distintos materiales. Todo en una pequeña juguetería de Gijón, especializada sobre todo en juguetes de madera,educativos y manualidades, que se llama El Desván de la Playa. Victoria es la encargada de este taller de dibujo, que se da todos los viernes de 17,30 a 19,00 horas y los sábados de 11,00 a 12,30 y de 12,30 a 14,00 horas. Ella es pintora y profesora con muchos años de experiencia, además se ser madre de dos niños adoptados. En su tienda, también tiene canta cuentos todos los miércoles de 18,00 a 19,00 horas, que incluye una merienda. Después de Semana Santa también tendrá en su tienda un taller de tecnología, programación y robótica para niños de 6 a 12 años.
Rafa se pasó luego a la cocina
Lo dicho, para Alfonso fue una experiencia muy buena y que me ha pedido repetir, mientras que Rafa aún es pequeño para valorar o disfrutar de ciertos aspectos de la pintura. O sencillamente es que a uno le gusta mucho el dibujo y el otro no encuentra tanto entretenimiento en ello. De lo que no cabe duda es de que, para los niños, la pintura resulta un gran medio de expresión que además les ayuda a mejorar la motricidad así que creo que es bueno encontrar tiempo para dibujar. ¿Han ido vuestros peques alguna vez a algún taller?
Lo sé, este título os ha dejado un poco desconcertadas. A estas alturas no voy a cambiar el nombre de mi blog porque la mayor parte de mi tiempo la dedico a los peques y eso se refleja en los más de 400 posts que he escrito. Pero como ya di el paso de hablar de deporte, creo que también, de vez en cuando, puedo enseñaros más cosas que me parezcan bonitas. Así que vamos a ello. Maridín y yo no salimos mucho en pareja (la razón es obvia 😉 ) pero creo que unas cinco veces al año sí que tenemos nuestra cena romántica. Normalmente, reservamos las fechas de nuestros cumpleaños y de nuestro aniversario de boda para hacer plan sin los niños, que nos viene bien desconectar unas horas.
Este año, nos animamos en San Valentin. Salimos a cenar y a tomar algo y dejamos a los peques con mis padres, que se quedan encantados de la vida. Así que hoy os enseño un restaurante de Gijón con encanto al que hemos ido ya unas tres veces y que ya veis que tiene una decoración única. Se llama El Siete y está en el centro, en la zona de la Plaza del Marqués, aunque no se accede por la plaza sino por detrás del edificio de El Palacio.
Tiene varias plantas con ambientes distintos. Algunos recuerdan al salón de una casa.
La carta tiene unos 15 platos.
Un acierto los rollitos de langostinos y setas
La presentación de los platos es muy chula
Tarta de queso, ¡¡muy rica!!
En una ocasión, estuvimos con los peques en la planta baja tomando un refresco y genial pero lo cierto es que, salvo en la terraza, no es el típico sitio para ir con niños ya que es de ambiente tranquilo. No reservan así que hay que ir a probar suerte, nosotros este pasado fin de semana no tuvimos ningún problema llegando a las diez de la noche pero en otras épocas seguramente esté lleno. De precio, os diría que es normal, no es caro pero tampoco barato para ser Asturias. Seguro que las que sois de otros sitios igual pensáis que es baratísimo 😉 Y poco más que contar, a mí es que este tipo de sitios tan diferentes a los habituales me gustan mucho, ¿qué os parece?
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