por nosoyunadramamama | Ago 28, 2013 | Sin categoría, Uncategorized
Sé de una pareja que “recomendó” a los invitados a su enlace que no fueran acompañados por sus hijos. Sinceramente, me parece que la proposición es dispar, ya que esa decisión debe ser de los padres. Dicho esto, yo tengo claro que, a una boda es mejor ir sin niños pequeños. Sobre todo por ellos.
Tampoco es que sea experta en esta materia; la única vez que nos llevamos a Alfonsito de boda fue todo bien, pero claro, aún no había cumplido el año y no caminaba, por lo que era bastante controlable. Y si a eso le sumas que el hotel en el que nos hospedábamos era el mismo en el que se celebró el banquete, pues ya ni os cuento. Del picoteo fue directo a la habitación, y allí se encargó de él una niñera.

Boda en Baeza (Jaén). Alfonso vino con nosotros porque nos cogimos parte de las vacaciones en fechas próximas al enlace.
Ir a una boda no es como ir a comer a un restaurante, son muchas horas. Las ceremonias son para ellos un coñazo, el picoteo puede ser divertidísimo pero ¿y la comida o cena que se alarga más de tres horas? Algunos puede que lleguen vivos al baile pero ¿cuánto pueden tardar en caer rendidos?
En cualquier caso, dentro de quince días tengo una boda. Bueno, un bodorrio, ¡se casa mi hermano! Y sí, ése es uno de los enlaces a los que tienes que llevarte a los enanos. Y más cuando Alfonsito tendrá un papel protagonista.
Alfonso, con las que serán sus acompañantes para llevar las arras, el día que fueron a elegir modelito.
Seguramente Alfonso se quedará hasta que termine la cena, pero a Rafa tenemos que buscarle “alojamiento” o niñera después de la ceremonia. En cuanto tenga solucionado eso, mi único objetivo será llegar a la iglesia sin una mancha en el vestido, que no es poco. Prometo muchas fotos y detalles del evento.
por nosoyunadramamama | Ago 27, 2013 | Sin categoría, Uncategorized
Hoy os pongo una receta (gracias a Jennifer Liébana y su blog) bien rica y que no pasará desapercibida para los peques. Se trata de una forma distinta de comer salchichas, un plato que les encanta. Son una especie de mini-pizzas con forma de margaritas que llamarán la atención de vuestros niños. Los únicos ingredientes que necesitáis son tres salchichas, un huevo cocido, queso rallado, orégano y masa de pan (para hacer tres «margaritas»)
Lo primero que hay que hacer es la masa de pan mezclando 1/2 vaso de agua, 2 cucharadas de aceite de oliva, 14 gramos de levadura fresca, una pizca de sal y harina. Dejamos reposar la mezcla. Lo siguiente es coger una porción de la masa y extenderla con un rodillo. Colocamos una salchicha en el centro y enrollamos.
Después las cortaremos en rodajas (os saldrán unos siete trozos, quitando las de los bordes). Posteriormente, colocaremos las rodajas de salchichas en forma de flor en la bandeja del horno, que debe estar forrada con papel vegetal.
Cocemos un huevo y esperamos que se enfríe para quitarle la cáscara y cortarlo en láminas. Colocamos cada una de ellas en el centro de nuestras “margaritas” o mini pizzas.
Precalentamos el horno a 180ºC con calor arriba y abajo unos minutos. Ponemos un puñadito de queso rallado en el centro de la “margarita” y espolvoreamos con orégano. Metemos al horno unos 25 minutos y ¡ya está! ¿Verdad que es muy fácil?

por nosoyunadramamama | Ago 21, 2013 | Sin categoría, Uncategorized
El lunes pasado os contaba que las vacaciones con los niños son de todo menos relajantes. Me había reservado para hoy los pocos días que incluyeron la palabra descanso, aunque llamar vacaciones a un fin de semana no se ajusta demasiado a la realidad. Digamos que, dentro del período vacacional, hicimos una escapada de pareja. Era un plan que no hacíamos desde que nació Alfonso, hace casi tres años. La verdad es que, de vez en cuando, viene bien una sobredosis de romanticismo 😉

Para mí fue más difícil separarme de los niños por una sencilla razón: me encargo de ellos a diario, así que no estoy acostumbrada a delegar en nadie. Os podéis imaginar que el momento en el que vi a Rafa en brazos de mi suegra a través del cristal trasero del coche fue un poco “dramático”. Que nadie se asuste porque no me puse a llorar, simplemente pensaba ¿estarán bien sin mí?

En Cadaqués (Gerona). Como mis suegros veranean en Tarragona, la escapada no fue muy lejos.
¡Y vaya que si estuvieron bien! Los bebés, aunque nos pese, no nos echan demasiado en falta si están bien atendidos, y los niños más mayores tampoco nos extrañan si están acompañados de alguien que sea capaz de entretenerles, como hizo mi cuñado. ¡Manda narices, con la de energía y tiempo que les dedico! Aunque no puedo enfadarme por ello, recuerdo que, cuando era pequeña y mis padres viajaban, me encantaba pasar unos días en casa de mis abuelos y “distanciarme” de las tres fieras de mis hermanos. Era muy relajante.
En cuanto a mí, para mi sorpresa, fui capaz de desconectar más de lo que imaginaba y sobre todo, descansé. A la playa sólo llevábamos toallas y cremas, nada más, ¡no recordaba esa sensación tan cómoda! Y por fin pude tomar el sol ¡tumbada! Pudimos comer y cenar en sitios donde hubiéramos tenido problemas para colocar la sillita de Rafa y donde el café hubiera sido un momento completamente estresante con Alfonso al estar situados cerca del mar.

En Cala de Agua Brava (Gerona). Y ya de paso, no os recomiendo el restaurante Marivent, vistas maravillosas pero el pescado fue una tomadura de pelo. Esa fue la única pega de nuestras mini-vacaciones sin niños.
Eso sí, a la vuelta estaba deseando darles un achuchón. Hubiera sido capaz de estar uno o dos días más sin ellos, pero creo que de ahí no paso. Por ahora, en cuanto sean más independientes, serán ellos los que estarán encantados de que les dejemos “respirar” unos días. Tiempo al tiempo.
por nosoyunadramamama | Ago 18, 2013 | planes, playas, Sin categoría, Uncategorized, vacaciones, viajes
La palabra vacaciones lleva en su definición, según la RAE, el término descanso. Pero si a lo primero le sumas el vocablo “niños”, adiós a lo último. Resumiendo, si vas de vacaciones con los peques, desconectarás de la oficina, pero en ningún caso volverás más relajada. Y si habitualmente te encargas tú de los niños, como es mi caso, también caerás rendida.

Eso sí, durante las vacaciones con los niños pasan cosas divertidas y haces nuevos descubrimientos. Éstos son los míos:
– Rafa prefiere Los Cantajuegos en el coche y Alfonso pierde el sentido por Peppa Pig. ¿Solución? Tengo que trasladarme al pequeño espacio que queda en la parte trasera del coche entre las sillas de los niños para entretener a Rafa porque la cerdita no le acaba de convencer. El resultado es un dolor descomunal en mis abultadas nalgas.
– Rafa, el niño que nunca llora, se pone hecho una fiera si le sacas del agua. Sí, increíble pero cierto, se coge un rebote de narices. Por el contrario, Alfonso, que con nueve meses se metía en el mar gateando y se partía de risa cuando le cubría una ola, ahora anda con pies de plomo en el agua y necesita controlar las zonas a las que accede. Ver para creer.

– Sentarse en las sillas de playa de los abuelos es mucho más divertido que hacerlo en la arena.

– Después de varios días yendo a la playa cargada con bolsas, sombrilla, sillas, cubos y demás enseres veraniegos a una temperatura parecida a la del infierno, descubro que en el norte se está de lujo en verano.
El calor también les deja fundidos a ellos.
No os preocupéis si después de varios días de vacaciones estáis deseando volver al hogar. Ya lo dice Dorita en la película El Mago de Oz: se está mejor en casa que en ningún sitio.
por nosoyunadramamama | Jul 25, 2013 | alimentacion, cocina, Maternidad y embarazo, niños, receta, Sin categoría, Uncategorized
Como os conté hace un par de semanas, tengo la intención de variar un poco los contenidos del blog, aunque siempre pensando en los peques, así que vuelvo a incluir una receta. En realidad, más que una receta, es una forma de decorar una comida muy veraniega para que a los peques les «entre» por los ojos y les apetezca comerse todo el plato.
La ensaladilla rusa es una de mis comidas favoritas en verano, además es fácil de hacer. Como curiosidad, os cuento que fue inventada en 1860 por Lucien Olivier, chef de uno de los restaurantes más conocidos de Moscú, el Hermitage, que hizo de este plato su seña de identidad. Y después de esta aportación «histórica», vamos al meollo.
Ingredientes:
• Ensaladilla rusa
• 5 rebanadas de pan de molde
• 1 lata de atún
• 2 cucharadas de mayonesa
• 1 aceituna
• 1 tira de pimiento asado rojo
• 2 medias noches o pan de leche
• Lechuga iceberg
Preparación:
Lo primero que haremos será la ensaladilla. Cada uno, le añadirá los ingredientes que quiera. Yo suelo hacerla con patatas, atún, huevo cocido, guisantes, zanahorias y maíz. Cuando esté preparada, le damos forma de media luna en el plato o en la fuente de presentación.

Después, cogemos las rebanadas de pan y les quitamos la corteza; las aplastamos con un rodillo de cocina y les echamos una cucharada del relleno que escojamos (en este caso, lo podemos hacer de atún y mayonesa, aunque también se puede hacer con la propia ensaladilla).


Enrollamos y envolvemos en papel film y los metemos en la nevera para que compacten. Las dejamos en la nevera un par de horas para que al cortarlas, no se deshagan.

Cuando las sacamos, cortamos en rodajas de 1 cm de grosor y comenzamos a ‘tapar’ el relleno.


Cuando hayamos cubierto toda la ensaladilla, cogemos las medias noches. Una de ellas la partimos a la mitad, y volveremos a partir por la mitad esos dos trozos ( que serán las patitas) Con la otra media noche, la partimos a la mitad y será la cara de nuestra tortuga.

Partimos una aceituna en dos y serán los ojos de la tortuga; le hacemos un pequeño corte a la media noche como si fuera la boca y le colocamos una tira de pimiento.

Para terminar, y si os apetece, picamos lechuga muy fina y decoramos el resto del plato con ella. Y este es el resultado, ¡imposible que los peques se resistan! Como siempre, gracias a Jénnifer Liébana, del blog http://quecukireposteriaydemas.blogspot.com.es que me «chiva» estos trucos.

por nosoyunadramamama | Jul 17, 2013 | crianza, Maternidad y embarazo, Sin categoría, Uncategorized
Si tuviera que separarme de mis hijos varios días, creo que “moriría”. De Rafa aún no me he separado más de unas horas, y de Alfonso sólo tuve que distanciarme dos días al mes por motivos de trabajo, de eso hace ya más de un año.
Si tuviera que irme sin ellos más de cuatro días (creo que por ahí debe andar mi tope de independencia), además de echarles de menos, necesitaría que quien estuviese a su cargo me hiciera un detallado boletín informativo de todo lo que han hecho cada día. Y no, no es que yo sea una exagerada, es que estos críos no dan tregua, que en cuestión de días pasan demasiadas cosas.

Primer diente de Rafa hace una semana, ahora ya estamos con el segundo.
En menos de dos semanas, a Rafa le han empezado a salir los dientes. Vale, este es un acontecimiento sin mucha trascendencia porque hasta que no tenga unos cuantos dientes más no va a poder tomar sólidos, pero qué narices, todos los padres estamos pendientes de su primer diente, sus primeros pasos… Si me fuera mañana durante unos días, a mi vuelta me lo encontraría gateando, porque ya ha cogido posición. Y sinceramente, quiero estar para verlo.

Y Alfonso otro tanto de lo mismo. Resulta que cada semana incorpora nuevas expresiones a su lenguaje y de repente te dice “ya sabes”, ante lo que no puedo hacer otra cosa que reírme y decirle ”sí, sí, ya sé”. Y en una semana muy acuática ha perdido el miedo a tirarse a la piscina, porque siempre ha sido un poco temeroso. Lo malo que tiene este avance es que ahora tengo que oír “mamá, mira cómo me tiro” una media de cien veces diarias.

Pues eso, que sin ser una drama-mamá ya no sé vivir sin mis dos tesoros. Que sé que cuando sean algo más mayores e independientes, yo les dejaré tranquilamente los días que sean necesarios. Pero ahora mismo, quiero estar siempre ahí para ver sus avances; este verano sólo voy a separarme de ellos un fin de semana para hacer plan de pareja, que también hace falta.
por nosoyunadramamama | Jul 14, 2013 | Sin categoría, Uncategorized
¿Os he dicho alguna vez que los niños complican un poquito los planes? Sí, sí, ya sé que lo he comentado en este blog casi una decena de veces pero ya sabéis que soy pura sinceridad. Y eso que soy de las que tendría muchos niños porque de vitalidad y ganas voy sobrada, pero claro, hay que mantenerlos muchos años 😉
Bueno, a lo que iba, que los niños pequeños nos “obligan” a cambiar nuestras costumbres y, cuando te das cuenta, llevas meses o años sin hacer determinados planes. Nosotros somos bastante animados y el que mi marido sea de fuera de Asturias nos hace movernos con relativa frecuencia, además del montón de amigos que tenemos repartidos por toda la geografía española. Es más, mi hijo Alfonso, en su primer año de vida, hizo unos doce mil kilómetros de trayecto en coche ¡tela!

Granada, último destino de Alfonso antes de cumplir su primer año. Antes habíamos estado en Madrid, Zaragoza, Vigo, Pamplona, Burgos, Tarragona, Valladolid, Cantabria…
Pues a pesar de tantos viajes, no os podréis creer que este fin de semana salimos a cenar con los dos enanos ¡por primera vez en mi propia ciudad! Sí, en la que vivimos, en Gijón. Creo que no lo habíamos hecho antes porque intentamos respetar todo lo que podemos los horarios de los niños, sin ser tampoco muy estrictos. La verdad es que durante el día no me importa si duermen la siesta antes o después, en la cuna o en el carro… pero por la noche me da rabia que se duerman durante la cena y que se despierten para meterles en el coche, ponerles el pijama…

Un breve paseo antes de la cena.

«Tiramos» de dibujos animados en el móvil al final de la cena. No parecían tener sueño.
Al final, se trata de intentar compaginar sus costumbres y necesidades con las nuestras en la medida de lo posible. Y es que salir de copas nunca será un plan compatible entre padres e hijos hasta que estos últimos sean, por lo menos, mayores de edad. Así que salimos a cenar pero lo hicimos pronto y a las diez y media de la noche estábamos en casa. A Alfonso el plan le encantó aunque en realidad a él todo le divierte. Llega a la playa emocionado, como el que no ha ido en la vida ¡y eso que llevamos más de una semana con sol!

El sábado en otra playa asturiana.
por nosoyunadramamama | Jul 11, 2013 | guardería, Sin categoría, Uncategorized
Ya me vais conociendo y sabéis que soy una madre instintiva, no leo libros sobre el embarazo ni cómo cuidar bebés y hago lo que considero mejor para mis niños en cada momento. Intento no volverme loca a la hora de tomar decisiones y, por supuesto, no dramatizo. Pero oye, de vez en cuando me sale la vena «sensiblona» y ayer me dio pena recoger a Alfonso en la guardería por última vez.

Ayer salió con su carpeta llena de recuerdos. Y con esta pinta de niño mayor.
No sé si es porque cogí cariño a su profesora, que casualmente fue mi vecina durante muchos años y sus hijos y yo compartimos juegos. No sé si es porque veía que Alfonso lo pasaba muy bien allí con sus compañeros. Podría ser. Sin embargo, tengo la sensación de que lo que más tristeza me da es saber que ya tengo un bebé menos en casa. En el momento en que pasan al colegio ya son niños.
Empezó su aventura en la guardería hace diez meses cuando tenía ocho dientes y le quedaba un mes para celebrar su segundo cumpleaños. Ahora no tiene huecos en la boca. Entró llorando y ha salido sonriendo. Cuando emprendió su viaje a la guardería, su mamá (la que aquí escribe) tenía una enorme tripa y ahora tiene un hermano del que ya no puede prescindir.

Su primer día no fue fácil acostumbrado como estaba a mamá.Y su aspecto era de bebé, ahora ya no lo tiene
Comenzó con cuatro pelos y ahora tiene melenaza; aunque no lo creáis, aún no le he cortado el pelo desde que nació, pero no os preocupéis que es genético, yo tampoco tenía mucho pelo de pequeña y ahora lo tengo estupendamente. Así que evitad cualquier comentario sobre el corte de pelo y su posterior «fortalecimiento» 😉 Empezó la guardería acostumbrado a una única compañera de juegos diarios (servidora) y ha terminado con una legión de nuevos amigos. Y lo que más se nota es el cambio en su lenguaje, apenas usaba una decena de palabras cuando empezó y ahora tenemos muchísimas conversaciones con él.

A final de curso llegan las notas, en la guardería son especiales y nos dicen todo lo que ya hace nuestro peque.

Y nos entregan en una carpeta todos aquellos trabajos que ha ido haciendo el artista.
Comenzó con pañal y… mañana me pongo en serio con ese asunto. En fin, muchos cambios en poco tiempo, de ahí que siempre quiera disfrutar de mis niños. Dentro de nada, sin haberme dado cuenta, tendré adolescentes que no querrán que les achuche públicamente. Así que os dejo que voy a besuquearles un poco ahora que todavía se dejan. ¡Buen fin de semana!
por nosoyunadramamama | Jul 9, 2013 | Sin categoría, Uncategorized
El post de hoy será muy breve y pensado para las que estáis embarazadas este verano. He estado de rebajas, y para qué engañarnos, he comprado tres cosillas. Si, en principio, no me hace falta más ropa pero cuando ves que su precio está rebajado, acabas «cayendo».
El caso es que me di cuenta de que en el post en el os enseñaba algunas prendas que había visto y que os podían servir a las que estáis embarazadas, no caí en la cuenta de que hay una que está más de moda que nunca y que es perfecta para vosotras: el pantalón pijama. Muchos de los modelos tienen goma o lazo en la cintura de manera que os los podéis poner debajo de la tripa sin problema.

De Stradivarius, a 15 euros cada pantalón.
Yo me compré unos durante mi primer embarazo. Por entonces, no estaban tan de moda, así que eran muy sencillos y lisos. Pero ahora ya los tenéis con todo tipo de estampados y en todos los colores. Son comodísimos y perfectos si se os hinchan las piernas. Y se pueden llevar con todo tipo de calzado, desde tacones hasta alpargatas. Así que aprovechad las rebajas.




por nosoyunadramamama | Jul 8, 2013 | Sin categoría, Uncategorized
¡Por fin disfrutamos de unos planes totalmente veraniegos durante un fin de semana! Pero no os vayáis a creer que fue tan fácil. Yo sé que muchas estáis achicharradas y que hay una ola de calor y tal y cual… pero no os creáis todo lo que dicen en la televisión. Aquí, a la dificultad añadida de hacer planes por el asunto de las nubes y la lluvia, que ya os conté en un post anterior, se suma otro factor que también complica programar cualquier cosa. Muchas ya sabéis que estoy hablando de la dichosa niebla que nos visita estos días en la costa asturiana. Sinceramente, tener una previsión de solazo y amanecer y no ver a Lorenzo por ningún lado es desalentador.

Para que veáis que no soy una exagerada, hasta la prensa regional se hace eco del fenómeno.
Ahora ya me podéis imaginar el sábado por la mañana, cual loca que busca información de vida o muerte, mirando las webcams de todas las playas de Asturias para ver en cuál lucía el sol. Ya dice el refrán que el que la sigue, la consigue así que cogimos el coche hasta llegar a la playa de Aguilar, donde disfrutamos por fin del ansiado sol aunque siempre viendo a lo lejos la amenazante niebla.


Pero como los peques son imprevisibles, los planes con ellos muchas veces tienen que ir cambiando. Tuvimos que volver a casa antes de lo previsto porque el pobre Rafa, al que le está saliendo su primer diente, empezó a protestar por el dolor de boca. Que conste que pregunté a todos los padres/madres que vi en la playa si llevaban Apiretal o Dalsy. Ya que nos habíamos hecho unos kilómetros buscando el sol, qué menos que intentar solucionar el tema en la misma playa.
No hubo suerte, se ve que no somos todo lo previsores que deberíamos. Como tampoco llevaba unas pinzas de depilar el día que a Alfonso le dio por meterse una piedra en la nariz. ¡Qué queréis que os diga! no puedo ir mucho más cargada de lo que ya voy a los sitios. En realidad creo que es imposible acordarse de tantas cosas. Siempre falta algo, y normalmente es aquello que más necesitas.

Volviendo a casa, descansando como angelitos. La playa les deja agotados.
Cuando volvimos a Gijón ya lucía el sol así que le dimos un poco de Dalsy a Rafa, que volvió a ser nuestro niño felizón, y terminamos el día en la piscina. Por suerte, el domingo la niebla sólo se apoderó de una parte de la ciudad, concretamente de la mitad de la playa.

Esta foto la hizo mi amiga Sara Miguel, ¿no es alucinante lo de la niebla cubriendo sólo una parte de la playa?
Los domingos siempre pasamos el día en casa de mis padres, así que no tuvimos que preocuparnos por analizar vía internet el estado de las playas. Además, tocó estrenar piscina nueva con mis primos pequeños así que el plan no pudo ser mejor para Alfonso. Y yo aproveché para relajarme un poco, en la medida de lo posible, porque ya tengo que entretener a los niños el resto de la semana.


por nosoyunadramamama | Jul 3, 2013 | planes, Sin categoría, Uncategorized, vacaciones, viajes
Es posible que muchas de vosotras estéis ya planificando las vacaciones de verano con los niños. A muchas madres os tocará ser copilotos en el coche, y eso implica muchas labores cuando van fierecillas en el automóvil. Eso sí, cuanto más pequeños son los críos, más tiempo duermen y eso siempre es una ayuda. Como contrapartida, los más bebés siempre requieren llevar más trastos encima.

Primer viaje de Alfonso en coche con menos de dos meses de vida. El destino fue Madrid y se pasó más de la mitad del trayecto durmiendo.
Si os toca hacer un viaje de muchas horas, os recomiendo que os hagáis con un DVD portátil. Sino soléis desplazaros con frecuencia, pedídselo prestado a amigos o familiares, y si por el contrario, pensáis viajar a menudo, creo que es un dinero muy bien invertido. Tened en cuenta que es algo que van a usar hasta que sean adolescentes, siempre que el aparato dure. Nosotros es lo primero que apuntamos en nuestra lista antes de viajar.
Si vuestra idea es tener más de un hijo, muchas marcas regalan el segundo o tienen un precio parecido al individual. Nosotros cogimos ya el doble en su momento porque teníamos claro que queríamos tener varios niños. La pega es que los dos peques tienen que ver los mismos dibujos o película, sé que dentro de un tiempo habrá discusiones en mi coche.


Además, os servirá para otros momentos. En la primera foto, el primer viaje de Alfonso en avión. En la segunda, dentro de la cuna en un hotel.
Llevad a mano, y no en el maletero, una bolsa en la que tengáis todo aquello que os hará falta durante el viaje: pañales, toallitas, comida, merienda, agua, galletas para picar en el trayecto, baberos…
En cuanto al maletero, seguramente lo llevaréis a tope. Si tenéis un bebé y tiene más de cuatro meses (es decir, ya no usa capazo), os aconsejo que os olvidéis, si es posible, de la silla habitual (tipo Bugaboo, Bebécar, etc…) y que llevéis la típica silla plegable (tipo MacLaren) porque os ahorraréis muchísimo espacio. Y llevad siempre una manta en el saco de la silla, por los aires acondicionados o porque, depende de vuestro destino, por las tardes «refresca».

Alfonso durmiendo en la típica silla MacLaren en La Alhambra de Granada. La utilizamos sólo para viajes, llevar a la playa…
Y aparte de ropa y neceser con todas las cosas que necesitan los niños, también es posible que necesitéis cuna de viaje. Está bien tener (no es imprescindible) trona plegable para las comidas en restaurantes y mochila para llevar al bebé si tenéis pensado hacer turismo. De lo que no os podéis olvidar es del Dalsy o Apiretal y de la cartilla de salud (a mí se me ha olvidado más de una vez) porque ya se sabe que los niños se ponen enfermos en momentos poco oportunos. ¡Ah! Y jamás olvidéis el peluche con el que duermen, ¡menudo disgusto!
por nosoyunadramamama | Jul 1, 2013 | planes, Sin categoría, Uncategorized
Nunca he estado muy de acuerdo con eso de que por amor se hacen tonterías. Bueno, siempre y cuando no consideréis amor, sino enamoramiento lo de adorar a Julen Guerrero. En realidad, por amor de verdad lo que se hacen son sacrificios, y sino ¿por qué iba yo a pasarme la mitad de las Navidades en Zaragoza con una familia que no es la mía?

Sí, lo tengo que reconocer, Julen y Bon Jovi han sido mis dos grades amores frustrados. 😉
El caso es que este fin de semana me tocó hacer uno de esos “sacrificios” que toca de vez en cuando. Yo, que soy tan urbana y tan de costa, pasé dos días en un pueblo de Soria. Y cuando digo pueblo no me refiero a una villa de trescientos habitantes con su tienda de alimentación, su quiosco y su bar. No, hablo de un pueblo donde no hay cobertura, ni panadería, ni una tienda donde comprar un refresco. Y el dato definitivo para que veáis que no exagero es que La Riba de Escalote tiene censadas una decena de habitantes.


Seguramente os estaréis preguntando qué demonios se nos perdió a mí y a los niños en un pueblo de Soria. Pues oye, que allí nació mi suegra, conserva una casa y a mi marido le hacía ilusión que lo conociese. Eso sí que es amor. El caso es que, cuando se juntan hijos y nietos de los que nacieron allí, la cosa se debe animar bastante, pero no fue este fin de semana. Así que el sábado fuimos a otro pueblo, de otras dimensiones, donde había piscina municipal, para que los peques pudieran disfrutar. Y de paso yo aproveché que tenía cobertura nuevamente.
El domingo ya llegó el nieto de unos familiares de mi marido y Alfonso tardó tres segundos en perseguirle. Digo perseguirle porque mi hijo, si te coge por banda, prepárate porque te quiere el cien por cien. Te sigue, te pregunta, te trae, te pide…

Alfonso jugando al fútbol en la plaza del pueblo. Rafa y yo a la sombra.
¿Y qué hacer en un pueblo así? Pues simplemente desconectar y estar en la calle. Yo me metí de lleno en la vida rural y no se está nada mal. Y a los niños les viene bien cambiar de aires y hacer planes distintos. Eso sí, para pocos días, os digo que más de una semana allí y acabo tirándome de los pelos. Además, yo ya no sé vivir sin una playa a mano. No será un plan muy frecuente porque el pueblo está a 500 kilómetros de Gijón y es una paliza de trayecto para ir sólo de fin de semana. Y eso que nosotros no tenemos niños, tenemos santos. Ni un llanto en el coche, una única parada técnica para la merienda y ellos tan tranquilos, ¡les adoro!
