por nosoyunadramamama | Dic 1, 2015 | asturias, planes, Planes y viajes, playas
Casi siempre aparece en las listas de las aldeas o villas más bonitas del país. Yo siempre digo que es arriesgado elegir algo así con la cantidad de lugares preciosos que hay en nuestra tierra, pero lo cierto es que Lastres es uno de esos sitios que muchos se atreven a definir como uno de los pueblos más bonitos de España. Y tengo claro que su entorno, más que la villa propiamente dicha, es lo que le convierte en un sitio de gran belleza. Mucha gente conoció este rincón de Asturias gracias a la serie «El Doctor Mateo». Es una villa marinera desde la que podrás tener unas vistas espectaculares de la costa.


A pesar de que el pueblo está en una ladera, el acceso es sencillo. Eso sí, si aparcáis en la zona de arriba, tened en cuenta que para bajar al puerto hay muchos tramos sin acera. Aún así, el tráfico no es mucho, nosotros nunca hemos tenido problema para bajar con la sillita, controlando bien a los niños, claro. También hay muchas cuestas por lo que no olvidéis que todo lo que bajéis, hay que subirlo después 😉 . De cualquier forma, con el coche se puede llegar hasta la zona del puerto, otra cosa es aparcar dependiendo de la temporada.




Imagen de la web lospueblosmasbonitosdeespana.org
Y como la última vez que mencioné un sitio para comer, muchas os mostrasteis interesadas, empezaré a incluir los restaurantes donde comamos que nos hayan gustado. Allí en Lastres hay muchos pero a nosotros nos gusta uno que se llama El Barrigón de Bertín. No está en la mejor zona pero tienen platos buenísimos. Eso sí, no es tipo sidrería sino que es un sitio muy tranquilo con comidas un poco más elaboradas, como arroces con centollo o almejas, pastel de puerro, croquetas de Cabrales o pulpo a la brasa. Como dato: tienen tronas y plato para niños.
Y hasta aquí puedo leer… lo que hicimos este fin de semana. El resto, lo contaré en otro blog. Sí, habéis leído bien, a partir de ahora soy colaboradora del Blog Oficial de Turismo del Principado de Asturias así que, en breve, veréis allí mi primer post con textos más largos y detallados relacionados con planes para hacer con los niños. Todo un reto para mí y feliz con esta nueva colaboración. No os preocupéis, que desde mi página de Facebook, os avisaré para las interesadas.
por nosoyunadramamama | Nov 30, 2015 | cumpleaños, hermano, Maternidad y embarazo, Uncategorized
Cuando tienes tu primer hijo, crees que no habrá nada en la vida que iguale esa sensación. Pero la hay, claro que la hay; ocurre cuando tienes el segundo. Y sucede lo mismo cuando tienes en brazos al tercero; da igual las veces que repitas, el nacimiento de cada hijo es único. Hace un año, Gabriel vino al mundo a triplicar mi felicidad… y todo lo demás. Hasta entonces, siempre había oído que el tercero se cría solo. Pero no, no se cría sólo. De hecho, en un post hace meses os contaba que había notado mucho más el cambio de dos a tres hijos que uno a dos. Al final, somos dos adultos «frente» a tres niños, y las matemáticas son las que son 😉

Ese día en que te ves con tres en casa es… fuerte
Desde fuera, uno puede pensar que, cuando se enfrenta al nacimiento de un tercer hijo, ya no se tienen miedos. Temor como tal yo no he tenido ni la primera, ni la segunda, ni la tercera vez porque soy muy tranquila y nunca pienso que algo pueda ir mal. Pero sí, aunque parezca mentira, hay preocupaciones que tienes con un tercero que no tienes con los anteriores. ¿Qué dos cosas temía cuando nació Copito que no me habían inquietado anteriormente?
1. Que se pusiera enfermo siendo muy bebé: esto es algo en lo que jamás piensas cuando tienes tu primer hijo, salvo casos puntuales. Quizás lo piensas con un segundo si el mayor ha tenido la mala suerte de enfermar pronto, que no fue el caso de Alfonso. Pero cuando tienes un tercero, ya sabes la facilidad con la que los hermanos se contagian cualquier cosa y yo sentía pánico a que el bebé cogiese algo los primeros meses de vida, de ahí mi empeño por intentar nuevamente la lactancia materna, por inmunizar un poco al pequeño.

Son tan frágiles durante sus primeros meses de vida…
Además, Gabriel tenía todas las papeletas para caer enfermo: hermano mayor en Educación Infantil, hermano mediano en su primer año de guardería, nacimiento a las puertas de la Navidad con viaje y estancia en casa ajena durante una semana, entrando y saliendo gente de continuo… Pues contra todo pronóstico, Copito cumple su primer año y no ha pisado el pediatra para nada que no fuesen las revisiones. Hubiera firmado sólo porque librara los cuatro primeros meses, con eso lo digo todo. Cierto es que ninguno de los tres ha necesitado nunca antibiótico y Rafa no cogió nada en su primer año de guardería (creo que eso fue primordial para la salud de Gabriel). Aunque me da que estos son como mis hermanos, duros como piedras.

Y al tercero no le quedan más narices que salir duro con semejante trajín 😉
2. Los celos: Muchas me diréis que es algo que preocupa ya con la llegada del segundo, y es lógico. Pero con el tercero pasa una cosa: hay una diferencia de edad más amplia entre mayor y pequeño, como es obvio, que entre mayor y mediano o mediano y pequeño. Es decir, que el mayor vive la llegada de su segundo hermano de una forma más consciente que cuando nace el que va detrás de él. Así que temía que Alfonso, que no había mostrado nunca celos tras la llegada de Rafa al llevarse dos años justos y ser poco consciente de todo ese proceso, pudiera sentir algún recelo cuando naciese Copito, con el que se llevaría 4 años. Por suerte, es un hermano mayor con mayúsculas; no sólo no tiene pelusa sino que se desvive por él, hasta se pone a gatear para jugar a las carreras con él.

Mi primer año como «trimadre» ha sido un no parar pero increíble; no he vivido situaciones que me desbordasen más allá del típico día en verano que los mayores me han puesto la cabeza como un bombo y he dado cuatro gritos. No voy a negar que ha sido muy ajetreado, porque no he parado ni paro, y voy corriendo a muchos sitios, pero con la suerte de que Gabriel es como sus hermanos de bebés: dormilón y casi tan buen «comedor» como ellos. Es un crío tremendamente sonriente, y no es que lo diga yo sino que es un comentario que me hacen a diario conocidos y desconocidos. Criarle ha sido muy fácil y soy consciente de que la «marcha» va a empezar enseguida, en cuanto camine. Pero a día de hoy todo con ha sido relativamente sencillo y estoy orgullosa de cómo ha transcurrido este tiempo con los tres. A mi pequeño, el rubito de la casa, hoy toca desearle feliz primer cumpleaños.

Y aunque casi ningún tercero tiene su álbum 😉 , ya se han encargado desde Tubebebox de que Gabriel no se quede sin el suyo. Su primer regalo.
por nosoyunadramamama | Nov 27, 2015 | Maternidad y embarazo, Uncategorized
Aunque os parezca mentira, en esta casa, hasta hace un mes, no teníamos ningún artilugio para ayudarnos a controlar a los peques. Y digo ayudar porque la tecnología sirve para eso, para echarnos una mano y «vigilar» a los niños mientras hacemos otras cosas, pero no nos sustituyen en ningún caso. Yo vivía bien sin este tipo de aparato que, cuando nos íbamos de casa rural con amigos y lo necesitábamos, cogíamos prestado a algún familiar y listo. Sin embargo, resulta que tuvo que llegar el tercer hijo para darme cuenta de que sí, de que igual me venía bien la tecnología, yo que soy tan reacia.

Un día me encontré con la escena que veis. Alfonso y Rafa habían movido la cuna de Gabriel, mientras yo estaba cocinando, acercándola a la cama para meterse en ella. Más allá de que el panorama me resultase gracioso, que lo es, me di cuenta de que, aunque los mayores no le van a hacer nada malo al pequeño, sí pueden hacerle daño sin querer. Vamos, no sería la primera vez que me encuentro sentado al mediano encima del pequeño y Copito no dice ni mu. Semanas después vi que unos amigos, que tienen casa con jardín, habían puesto en la habitación de su niña una cámara. En su caso, era obvio que la necesitaban cuando estaban fuera jugando con sus otros hijos.
Así que, como soy bloguera embajadora de Babymoov, una marca de puericultura con unos diseños preciosos, ni corta ni perezosa pedí que me dejasen probar alguno de sus modelos. Y resulta que me enviaron la joya de la corona; vamos, lo más en este mundo tecnológico que yo tanto evito 😉 Atención, que yo me quedé alucinada con el invento: el primer babyphone sin emisiones de onda, es decir, consigue la trasmisión audio y vídeo protegiendo la salud del bebé porque garantiza la ausencia total de ondas en el ambiente donde se encuentran los peques. Se logra a través de wifi, poniendo la cámara donde quieras en la habitación del bebé y conectando un cable en el router de tu casa. Lo primero que vais a pensar es que claro, allá donde no haya wifi no puede usarse. Pero sí, existe también una llave USB que se conecta a la cámara a través de un sistema Wi-fi integrada.
Super fácil de enganchar a cualquier sitio: cuna, cuadros, puertas…
Otro que nunca duerme en una postura normal
Pero más allá de eso, lo que me encanta es que ves a tu bebé en el móvil, descargándote una aplicación. Y luego ya tienes de todo: sensor de temperatura, puedes hacer fotos y grabar vídeos, hablar con el bebé (que son ellos muy listos y saben de sobra cuando no estás de cuerpo presente en su habitación 😉 ), ponerle música… todo desde el móvil. Y os vais a reír, pero ahora he instalado la cámara en la habitación de los mayores porque estoy intentando averiguar cómo mi hijo Alfonso acaba muchas noches durmiendo en el suelo. Así que mientras trabajo hasta la una de la madrugada, estoy con el móvil pegado al ordenador viendo cada uno de sus movimientos. Maridín se ríe con la escena pero mira, estos días me ha venido muy bien para saber que Rafa está cansado porque debe estar con pesadillas, ya que duerme un poco agitado y moviéndose mucho. En fin, que estoy yo muy contenta con mi nuevo artilugio. ¿Tenéis vigilabebés en casa?, ¿lo usáis poco o mucho?
por nosoyunadramamama | Nov 26, 2015 | educación, Maternidad y embarazo, Uncategorized
¡Soy un desastre! Apenas leo libros, salvo infantiles, desde que escribo este blog. Lo sé, debería buscar huecos ya pero, durante la noche, cuando los niños duermen, es el momento en que yo puedo dedicarme a escribir mis posts, a contestar vuestros comentarios, a leer otros blogs, a buscar información… Eso sí, tampoco hojeo las revistas que se me van acumulando ni enciendo la televisión, la última serie que vi fue «El tiempo costuras»… ¡con eso lo digo todo! Total, que me estoy liando para contaros que las dos últimas semanas hice un esfuerzo y me empapé del libro «El cerebro del niño explicado a los padres», del doctor Álvaro Bilbao.
Aunque podría hacer varios posts sobre el tema, porque da para mucho y el libro ayuda muchísimo a ponernos en el lugar de nuestros hijos, me voy a detener en los aspectos que más llamaron mi atención.
1. Por lo menos, el 50% de la inteligencia de nuestros hijos viene determinada por sus genes. Es decir, hay ciertos rasgos que son los que son. Pero, sin el apoyo de padres y maestros que les guíen y les ayuden a satisfacer sus necesidades dentro de los límites que establece el respeto a los demás, el niño está perdido.
2. La estimulación temprana no tiene impacto alguno en la inteligencia de niños sanos; lo único demostrado es que en los primeros años de vida, el niño tiene mayor capacidad de desarrollar el oído absoluto. Es decir, es más útil que tus hijos vean las pelis o dibujos en versión original que el que vaya a clases de inglés. Pero vamos, que no esperéis que por apuntarles y enseñarles mil cosas, van a aprenderlas todas.
3. Ser padre o madre es más que una responsabilidad, es un privilegio. Si sueles agobiarte por la responsabilidad del cuidado de tus hijos, intenta dirigir tu atención hacia algo positivo. Pasar una noche en vela porque el niño no se encuentra bien o le están saliendo los dientes significa estar a su lado cuando lo está pasando mal. Yo soy muy optimista con esto de la maternidad así que no suele pasarme lo de agobiarme.
4. El suelo de tu casa es la plataforma más privilegiada desde la que observar y participar en el desarrollo cerebral del niño. Así que ya sabes. Siempre he dicho que ponernos a su altura nos ayudará a entenderles y a que ellos nos comprendan mejor.

Lo mejor de ponerme a su altura son los «ataques» que recibo 😉
Ahora me voy a detener en una idea fundamental que traslada el libro, así que comienzo con una metáfora que ayuda mucho a entender cómo funciona la cabeza de un niño. Digamos que tenemos tres cerebros en uno:
1. Cerebro reptiliano: el más primitivo, el que nos permite luchar por nuestra supervivencia. Hasta el año de vida, los padres debemos interaccionar con esta parte del cerebro del niño. No sirve de nada razonar con un bebé, lo único que quiere es que se satisfagan sus necesidades cuando tiene hambre, sueño o frío.
2. Cerebro emocional: Es una parte del cerebro que se activa para evitar sensaciones desagradables y peligros o amenazas, y para buscar buscar emociones agradables. A partir del primer año de vida, la parte emocional convive con la reptiliana así que hay que buscar estrategias para ser capaces de ayudarle a conseguir lo que quiere, a conformarse con lo que no puede tener, a empatizar….
3. Cerebro racional: Es el que distingue al resto de los animales de los seres humanos, que nos permite tener consciencia de nosotros mismos, de razonar, tomar decisiones basadas en la lógica…Es a partir del tercer año cuando esta parte del cerebro cobra importancia en la vida de los niños y es capaz de controlar sus instintos más básicos aunque aún cuando esté cansado o hambriento, por ejemplo, su cerebro primitivo puede guiar su comportamiento.
Sobre las recompensas
Todos hemos caído alguna vez en eso de si te comes toda la fruta, te doy galletas después. A ver, que tampoco es nada extraño que les hagamos saber a los niños que lo mejor es que coman primero lo más sano, y así estarán más llenos para comer otras cosas que les apetezcan más. Pero claro, las recompensas materiales llega un momento en que no son efectivas. Si cuando hace las cosas bien, le compras algo, entenderá que tener cosas es algo valioso en la vida. Es más recomendable estimular a nuestros hijos con una recompensa social como, por ejemplo, sentarse a jugar con ellos, darle una responsabilidad que les haga ilusión, felicitarles…
Y podría seguir contando más y más cosas pero este post se extenderá demasiado. Quizás más adelante me anime a escribir algunas cosas más super interesantes de este libro porque creo que puede ser muy útil divulgar esta información. De todas formas, siempre lo digo, la teoría es fácil pero el día a día a veces no nos permite pararnos en estos detalles y pedimos más a los niños de lo que deberíamos, ¿no os parece?
por nosoyunadramamama | Nov 25, 2015 | Maternidad y embarazo, Sin categoría, Uncategorized
En cuanto tus hijos empiezan a ir al cole o guardería, te conviertes en la «madre de». Por ahora, soy sobre todo la mamá de Alfonso, porque esto de que te llamen así va en aumento según tus hijos vayan también sumando años… y amigos. Creo que a todas nos encanta ese papel. Sin embargo, hay otras cosas en la vida para las que una no está preparada. Con tres hijos varones, existe un 99% de probabilidades de que algún día alguien me llame suegra. Si tuviera un sólo descendiente macho, habría muchas opciones de serlo igualmente, pero con tres difícilmente me libraré de ese papel.
No es que me preocupe ahora el asunto; espero que, como mínimo, me queden 20 años para algo así. Pero la idea no me resulta especialmente atractiva, que soy yo muy de decir lo que pienso. Y no, en la labor de suegra hay que medirse. Yo debería tomar ejemplo de mi madre que, más o menos, es discreta. Pero claro, he salido a mi abuela, que no se cortaba un pelo, fueras conocido o no. Y como tuvo cinco hijas (el único varón falleció joven), pues disfrutó de la suerte de tener yernos que, quieras o no, son más tranquilos y no generan mucho conflicto. Ojo, que yo a mi madre también le digo las cosas pero claro, expresar las cosas a una madre o que ella te las diga a ti no es lo mismo que con la suegra.

En esta labor de ser suegra, hay que tener en cuenta varias cosas. A ver, que me voy a meter en camisas de once varas y yo sé que la madre de maridín lee el blog. Aprovecho para decir que yo no tengo queja, ni mucho menos. Pero vamos allá con algunas cosas que hay que ir interiorizando, madres de varones que me estáis leyendo: algún día, nuestros churumbeles dejarán de serlo. No pretendáis que ninguna mujer les cuide como nosotras; yo no le hago un zumo de naranja a mi señor esposo cada mañana, como hacía su santa madre cuando su hijo era ya todo un paisano.
Tema conflictivo: los nietos. Olvidaos de que los críen como nosotras lo hicimos. Os lo confieso, como me toque una histérica, me va a dar algo, lo estoy viendo. Habrá que contar hasta diez muchas veces porque seguramente, lo más importante, sea no abrir la boca demasiado. Que fijaos que algo tan simple como elegir el nombre de los críos puede dar lugar a mucho estrés. Que si eres de las que les gustan los nombres clásicos, de toda la vida, como Álvaro, Javier o Alfonso, y a la susodicha le da por Justin, la hemos liao. O lo contrario, que tú eres más de Jenni y le planta Macarena. Dale a tu cuerpo alegría. Habrá que tomárselo con humor, ¿o no?, ¿qué?, ¿os hacéis a la idea? ¡Yo tampoco!
por nosoyunadramamama | Nov 23, 2015 | juegos, Maternidad y embarazo, niños, planes, Sin categoría, Uncategorized
Si la energía de tus hijos la estimas en una cifra entre el 1 y el 10, ya puedes elevarla al cuadrado en cuanto se juntan con más niños. Y ya ni os cuento cuando se ven de Pascuas a Ramos; es reunirse con otros críos y se ponen como motos. En esto de las matemáticas y los niños, 1+1 no son 2 sino, por lo menos, 3. Y eso lo sabéis cualquiera que tengáis dos o más hijos. Lo que ocurre es que los hermanos, al verse la cara todos los días, tienen momentos de neutralidad y despegue, aunque cuando se quieren o discuten, lo hacen sin medida. Pero suele ser una relación estable, con sus más y sus menos.

Por delante teníamos un fin de semana rural con amigos, pasado por agua y con 7 niños.
Sin embargo, cuando ven a sus primos, a los hijos de tu amigos, a ésos que no ven a diario… se monta la de San Quintín. Es un público poco asiduo a sus payasadas y ocurrencias diarias, que ya no llaman excesivamente la atención de los que les rodean habitualmente, y claro, se crecen con un nuevo auditorio. Porque no hay nada como reírles las gracias. Y luego está la chispa de no verse con asiduidad. Nosotros ya sabemos que las primeras 24 horas de mis hijos con mis sobrinas son para comprarse hasta tapones para los oídos, elevan el tono de voz a niveles que son comparables a los decibelios de una discoteca al lado de casa.

Prometo que, aunque Gabriel justo en esta escena esté metido en el cotarro, es el bebé más bueno que conozco, roza la santidad 😉
Hay que hacerse a la idea. Si te reúnes con tus amigos, con tus primos, con tus hermanos… y cada uno aporta algún churumbel, sabes a lo que atenerte. Y ya comprendes que las comidas con otros niños son sinónimo de levantarse veinte veces de la mesa, que si uno se pone en huelga de hambre, los demás secundan y hay que ponerse firmes, que va a haber guerra por los mismos juguetes, que el juego del escondite es muy divertido hasta que uno se hace daño… Eso sí, el momento en que todos están en la cama es impagable. En cualquier caso, yo me relajo mucho en estas situaciones, son puntuales y no me compensa andar a gritos, para nada. ¿Notáis mucho que se estimulan y se agitan cuando hay más niños?
por nosoyunadramamama | Nov 20, 2015 | Maternidad y embarazo, Sin categoría, Uncategorized
No hay nada que nos guste más que tener cosas que estén hechas para nosotras o para nuestros niños, con sus fotos, sus dibujos… así que las cuatro propuestas de este mes son para que cada uno haga a su gusto:
1.Kemono: Lidia es una mamá de un niño de 7 años a la que siempre le gustaron as cosas originales y con personalidad. Cuando su pequeño empezó a escribir y dibujar, encontró la manera de guardar sus dibujos (para que él se sintiera orgulloso) haciendo artículos de todo tipo con sus ilustraciones: pulseras, collares, bolsos, mochilas, cojines y hasta ¡fundas nórdicas! Está convencida de que no hay nada más gratificante, sobre todo para un niño, que ver que lo que hace tiene un sentido para otras personas y se le valora por el trabajo que realiza. En su blog podéis ver todo lo que hace.


2. Puzzles personalizados: Los puzzles son un regalo que siempre triunfa en una casa con niños, y si a eso le sumas que puedes hacerlo con las fotos de ellos, ¡para qué quieren más! Para los más pequeños, en regalaunpuzzle los podéis encontrar con un número de piezas reducido. Hay varios modelos, adecuados para distintas edades de niños. Desde rompecabezas de 4 piezas, ideales para bebés de menos de 24 meses, hasta puzzles de 150 piezas, pensados para niños algo más mayores (a partir de 6 años). Y podéis poner el texto que queráis.

3. Foto lienzo: mira que yo soy de tener por casa algunas fotos en sus marcos pero las paredes, salvo algunas láminas en la habitación de los mayores, las tengo bastante vacías. La idea del lienzo no se me había ocurrido, porque me parecía demasiado grande, pero me llevé una sorpresa al comprobar que, como des con la foto y los colores adecuados, puede quedar chulísimo. Y para muestra, un botón. Creo que esta imagen en la habitación de Gabriel ha quedado genial.

4. Chapas personalizadas: me encanta este accesorio para poner en ciertas prendas, bolsos y, sobre todo, lo uso para identificar las mochilas de los niños. También se regalan mucho en eventos como bodas, bautizos o comuniones. Las chapas suelen ser con la fotografía de los protagonista para regalar a los invitados. También es típico personalizarlas con frases para cumpleaños, Navidad, reuniones familiares…
Pues espero os sirvan estas recomendaciones para hacer regalos porque enseguida tenemos la Navidad a la vuelta de la esquina. Así que me animaré a enseñaros más cosas de cara a esas fechas. ¡¡Buen fin de semana!!
por nosoyunadramamama | Nov 19, 2015 | Maternidad y embarazo, Sin categoría, Uncategorized
Las «guerras» entre madres me aburren soberanamente, no encuentro ningún sentido en ellas y, por suerte, cuando tuve a mi primer hijo, no sabía ni que existían ciertos debates acalorados sobre todo lo que rodea al hecho de ser madre. Lo que sí que me enerva un poco es que la gente sea extremista y, en esto de la maternidad, como en casi todo, «haberlas haylas». Parece que algunas se ponen por bandera un tipo de crianza (si es que existen tipos de crianzas, que lo dudo) y oye, como si de una cruzada se tratase, no hay matices que valgan para que las demás tomen otra decisión.

Encontrar comentarios como el primero que veis en una página de Facebook demuestra que algunas están más preocupadas por cómo reaccionen los demás para poder montar lío y esgrimir que son víctimas que por el bienestar de sus propios hijos. Menos mal que el segundo comentario pone coherencia. Obviamente, no voy a mencionar en qué página leí esto. No voy a hacerles ese favor.
Que nadie me malinterprete pero, ¿desde cuándo es malo usar sillita para el bebé? que sea un invento reciente no quiere decir que sea perjudicial. ¿Y desde cuándo es moderno llevar al crío en un fular? pero si ha sido y es frecuente en muchas culturas. Y así podría hacer muchas preguntas, de las que dicen ser de un bando o de otro. El argumento que utilizan muchas veces algunas madres para justificarse, que no sé porqué lo hacen, es que algo se hizo toda la vida y que la humanidad sigue adelante. Coño, claro, antes no existía la electricidad ni las vacunas y seguimos aquí, pero por el camino hemos ganado mucho. Vamos, a mí que no me quiten la luz en casa y ya ni os cuento con las vacunas, en cuanto nos quieren quitar alguna me pongo de mala leche. Digo esto porque a veces veo cosas que se comparten en redes sociales que de verdad hacen que me cuestione la inteligencia humana.
Algunas no se han enterado (o no quieren enterarse) de que, en esto de la maternidad, está casi todo inventado desde hace miles de años. Sí, hasta el biberón (no como el actual, claro) se usa desde hace milenios. A ver si resulta que las mastitis son de este siglo. Que digo yo que, si hace 3000 años, una buena mujer moría durante el parto, o tenía una mastitis severa (y ahí sí que no existían los antibióticos ni se pasaba por quirófano), a ese bebé se le daría lo que buenamente se pudiera, y si era la leche de la cabra que tenían a mano, pues la leche de cabra. Y si había nodriza cerca, pues le amamantaba otra señora. No se iba a dejar morir a la criatura. Y aún así, en la Edad Media, antes de la adolescencia, morían el 85% de los niños. Así que, por favor, el argumento de «toda la vida fue así» no es objetivo ni mucho menos científico.
Tampoco entiendo el razonamiento contrario de «antes no existía». ¿Que tú quieres darle sólidos a tu niño con 6 meses? Pues estupendo, si seguro que es comodísimo y genial para algunos bebés, pero no me digas eso de que la batidora no existía hasta hace poco, que para algo estaba el molinillo o el mortero. Y mira si no es fácil triturar una patata hervida con un simple tenedor. Así que, ni es nuevo triturar comida ni lo es comer sólidos. La alimentación es una cuestión cultural. Como lo es el dormir; en muchos países los niños duermen en la cama de sus padres, no es ni bueno ni malo. Precisamente, uno de esos países es Japón y luego son poco dados a las muestras de cariño entre adultos. En la Grecia antigua dormían separados hombres y mujeres y las casas tenían varias estancias mientras que en cualquier pueblo de ganaderos se compartía alojamiento hasta con las vacas. Son solo algunas muestras de que las cosas se hacían de múltiples formas, al igual que ocurre hoy en día. Vamos, nada nuevo bajo el sol.
No es nuevo amamantar más allá de año; de hecho, antes era lo habitual aquí y es lo frecuente es muchos sitios. La sociedad ha cambiado y el papel de las mujeres ha dado un giro brutal en las última décadas, es bueno que nuestro papel no se reduzca únicamente a ser madres. Por tanto, tampoco hay nada malo ni raro en destetar a un crío pronto, hoy en día es lo habitual por lo mencionado anteriormente, nuestra labor ya no es sólo parir y criar. Por esa misma razón, ya no es frecuente ver familias con más de 3-4 hijos. Y si yo quiero tener 6 hijos, los tendré (que no es el caso, yo ya cumplí). Pero asumiendo que no es lo habitual hoy en día y que más de uno me miraría por la calle.
En resumen, no hay nada que se haya inventado hace 10, 20 o 30 años. Bueno, algunas cosillas sí, y por poner un ejemplo, las cámaras de videovigilancia son recientes pero es que antes en la misma casa vivían 10 hermanos, abuelos, suegros… vamos, que los críos estaban bien controlados. Pero en general, todo ha existido (de una u otra manera, las camas de ahora no son como las de antes) en función de la cultura de las épocas o países.
Si crees que te miran por algo, sigue a lo tuyo. Yo opté por la lactancia mixta porque para mí y, consecuentemente, para mis hijos, era lo mejor. Opté por la cuna porque dormimos mejor todos. Opto por el carrito a diario porque me es más cómodo y opto por el fular para viajar por la misma razón. No hay tipo de crianzas, hay madres. Tus hijos serán tus únicos jueces. Es más, haciendo lo mismo con todos los hermanos, es probable que unos valoren unos aspectos más que otros de tu papel como madre. Así que, no le des más vueltas, no te justifiques, intenta que sean buenas personas. Y empieza dando ejemplo, no critiques, no juzgues. Vive y disfruta de lo mejor que te ha dado la vida. Nada más.
por nosoyunadramamama | Nov 18, 2015 | decoración, Sin categoría, Uncategorized
Recuerdo que de pequeña me fascinaba la cocina de casa de mis abuelos. Era muy grande y, teniendo en cuenta que la casa tenía casi medio siglo, había algo que me parecía muy moderno por entonces: una barra con sus taburetes de cocina. Nos parecía un planazo ir los sábados a comer y sentarnos allí. No me preguntéis porqué pero los niños tienen fijación por los taburetes. Si vas a una cafetería, se encaraman en cuanto ven uno y si es giratorio, ¡para qué quieres más! Por supuesto, si en casa de algún familiar o amigo tienen banquetas, ya sabéis que van a preguntar porqué en vuestra morada no hay una.
Desde luego, los niños no tienen un pelo de tontos ya que, por lo visto, es el asiento más antiguo que existe. A ellos les gusta esa libertad de movimientos que les da un taburete porque, madre mía, anda que no les gusta levantarse continuamente. También están los taburetes que tienen más funciones, como los que son cerrados y dentro de ellos puedes meter cosas, sobre todo juguetes; me parecen un inventazo. Confieso que, más allá del universo infantil, me gustan mucho para decorar una cocina. Si son altos, suelen ir acompañados de una barra que llaman americana o mesa alta que, estéticamente, queda muy bien. Si lo que te gusta es ser práctico, mejor usas los bajitos, ya que se ponen debajo de la mesa y no estorban nada.
En nuestra casa, por ahora, tenemos taburete de almacenaje.Ya os digo siempre que no soy una experta en decoración, me gusta algo o no si me entra por los ojos pero es cierto que cada año se llevan unas tendencias en este mundo, como también se llevan en ropa. Y como todo, te encaja o no. Pero desde luego, a mí me parece una opción bonita para decorar una casa. ¿Tenéis en vuestra vivienda?, ¿os gustan?
por nosoyunadramamama | Nov 17, 2015 | Sin categoría, Uncategorized
Lo reconozco (y no me siento orgullosa de ello), soy una de esas personas que no me voy fijando en si las luces por casa están apagadas cuando no las uso ni me informo lo suficiente sobre la cantidad de cosas que se pueden hacer para ahorrar en el consumo eléctrico de una vivienda. Tampoco soy derrochadora, todo hay que decirlo. No lo soy en ningún aspecto, porque siempre he sabido que las cosas cuestan dinero. Cierto es que, con los gastos que suponen tres niños, voy controlando un poco más los números. Y fijaos en la cantidad de veces que nos dan múltiples consejos sobre qué cosas hay que tener en cuenta para ahorrar y al final hay otras tantas que no sabemos, o al menos yo no sabía:
Frigorífico: Por ejemplo, no tenía ni idea de la importancia de separar este electrodoméstico de la pared del fondo para permitir la libre circulación del aire y evitar focos de calor. O comprobar el estado de las gomas de cierre de las puertas. Yo, hasta que no se caían, ni me fijaba.
Lavadora: ¡anda que no ponemos lavadoras en esta casa con tres niños! Si la ropa no está especialmente sucia, tiro de programas más cortos. Por cierto, si vais a adquirir una nueva, es importante que tengáis en cuenta su Calificación Energética. La más eficiente es la A y la menos la G. Esto permite consumir mucha menos energía.
Cocina: llamadme rara, pero no sabía que las de inducción consumen un 20% menos que las vitrocerámicas.
No olvidéis aprovechar el calor y apagad el fuego antes de que hayáis terminado de cocinar.Horno: Anda que no abro yo la puerta veces para ver cómo va algo, ¡¡error!! Se pierde un 20% de la energía acumulada con su apertura.
Televisión: Aunque su potencia es pequeña, su uso es muy dilatado en el tiempo, por lo que el consumo eléctrico puede ser importante. Un televisor con piloto de stand- bye encendido puede representar un 15% de su potencia. Basta con conectar a una regleta de enchufes con piloto luminoso para apagarlo totalmente.
Y no olvidéis fijaros en la factura de la luz, hay veces que descubres que tienes una potencia contratada que no es necesaria o ves que hay partidas que sólo con modificarse pueden hacer que ahorres un montón. Yo de esto me enteré por Luzzona (os recomiendo su web), porque yo no tenía ni idea de muchas de las cosas que pone en las facturas. Muchas veces existen «excesos de potencia» que se facturan al doble del precio establecido, es bueno que sepáis si los contadores eléctricos son reales o estimados. Vamos, que hay que mirar la letra pequeña. ¿Algún consejo más de esos que no sean tan conocidos?
La factura de la luz ha experimentado en los últimos diez años un incremento superior al 80%, mientras que las rentas han bajado un 8,5%, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).
por nosoyunadramamama | Nov 16, 2015 | asturias, planes, playas, Sin categoría, Uncategorized
Es probable que Llanes sea, tras Gijón, Oviedo y Avilés, uno de los concejos más conocidos de Asturias. Y seguramente, a más de uno, os suene por tener unas playas (nada menos que 38 arenales) de cine ya que en ellas se han rodado numerosas películas, series, etc… ¡son un verdadero espectáculo! Y aparte del concejo, está la villa de Llanes, que en verano multiplica por cinco su población; así que que os podéis hacer una idea de la cantidad de turistas que nos visitan y de cómo esta aquello en julio y agosto. Por eso, ir al Llanes urbano en esta época, es muy distinto a hacerlo en pleno estío.
La playa urbana de Llanes, El Sablón. Otra playa que hay en la villa es la de Toró, que es preciosa.

Para las que me preguntásteis en Instagram, los jerséis son de una de mis tiendas favoritas, The First Outlet.


El casco antiguo de Llanes fue declarado Conjunto Histórico-Artístico
Lateral de la impresionante Iglesia de la Magdalena
Canal del puerto deportivo de Llanes.
Y así seguimos, comiendo al aire libre en noviembre, esto es un gustazo.Yo reconozco sentir debilidad por Llanes y soy una enamorada de sus playas, de las que más de una vez os he hablado, aunque aún me quedan unas cuantas por conocer. Visitar Llanes es obligatorio si venís a Asturias aunque sé que me vais a decir que hago recomendaciones continuamente y que necesitarías semanas completas para ir a tantos sitios. Pero oye, que no se diga que yo no doy ideas. ¡Buen comienzo de semana!
por nosoyunadramamama | Nov 12, 2015 | Sin categoría, viajes
Es curioso, en la parte trasera de la mayoría de los coches caben tres adultos (dependiendo lógicamente de su constitución) y, sin embargo, no pueden ir tres niños. Obviamente, los peques tienen que ir con su sistema de retención pero da la casualidad de que no hay espacio para tres sillitas o elevadores en ¿el 90% de los automóviles? Es una cifra que intuyo yo por pura observación, no he hecho un estudio de mercado al respecto.
Las que os esteis planteando dar el salto de dos a tres hijos, ya os habréis parado a pensar que una de las cosas que probablemente tengáis que cambiar sea el coche. Eso fue lo que hizo maridín cuando yo ya estaba embarazada de casi 8 meses de Gabriel. Y no fue tarea fácil, ya que en la mayoría de los casos te tenías que centrar en rancheras y todoterrenos enormes. En cualquier caso, dimos con un modelo de automóvil cuyo asiento central trasero ya incorpora el elevador para niño mayor (de en torno a seis años o más de 20 kilos) y que también se puede quitar.
Pero yo no cambié de coche, no están las cosas para eso, sobre todo teniendo en cuenta que lo uso poco desde hace un par de años. Así que, cuando llevo a los tres peques en el Polo, no puedo invitar a nadie más, no hay hueco posible. ¿Cómo van colocados? Los mayores detrás con sus sillas (una heredada de mi primo), sin apenas dejar hueco entre ambas, y Gabriel va en el asiento del copiloto en MaxiCosi a contramarcha, aunque en breve tendré que cambiar de silla porque empieza a ir justo de espacio. Más de una estaréis pensando en los cambios recientes en la normativa pero en nuestro caso estoy dentro de las excepciones que podéis ver en esta infografía que resume muy bien esos cambios.
Esto de pasar de dos a tres hijos no se nota sólo en la logística de baños y cenas y en la economía, sino también en aspectos tan importantes como la movilidad, que se complica bastante. Lo cierto es que el tema del coche da para mucho y el asunto de los sistemas de retención también es complejo teniendo en cuenta que van cambiando cada cierto tiempo. ¿Os ha dado quebraderos de cabeza este asunto?