Cambios en las habitaciones infantiles: el hermano mayor se independiza

Cambios en las habitaciones infantiles: el hermano mayor se independiza

Con la llegada de la niña, íbamos a reorganizar nuestra casa nuevamente y a hacer cambios en las habitaciones infantiles; ya en su día os enseñé cómo estaban mis hijos distribuidos para dormir, porque para jugar suele gustarles más el salón y no sabéis la afición que tienen por la mesa de centro para la salita, sirve hasta para partidos de fútbol que hacen con cromos. Bueno, el caso es que los mayores han estado hasta ahora en una habitación juntos y Gabriel en otra. Era sencillamente por cuestión de horarios, unos se levantaban a la misma hora para ir al colegio y el peque no madrugaba porque estaba en casa conmigo mientras yo trabajaba. Después entró en la guardería y los mantuvimos así, por no liar más las cosas.

En su momento, mi madre nos dio las camas que habían sido de mis hermanos mellizos, las tapizamos y listo, para la habitación de los mayores. Pero para la habitación de Gabriel tuvimos dudas, al principio dejamos una cama que ya teníamos de hace tiempo pero como tenemos muchas veces visitas, no sabía si poner una cama nido, literas o comprar camas abatibles originales, que siempre recuerdo de algunas series y películas y que son la opción que más espacio ahorra. Al final optamos por cama nido.

cambios en las habitaciones infantiles cambios en las habitaciones infantiles

Estas imágenes son de la tienda online Menamobel

Cambios en las habitaciones infantiles: se hacen mayores

Así que, ya no sólo por el tema que de íbamos a ser uno más, sino también por cuestiones de necesidades de los niños; vimos que Alfonso podía empezar a tener su propia habitación. Primero, porque nos dimos cuenta que necesita menos horas de sueño que Rafa y Gabriel. Y no sólo por ser el mayor, que evidentemente tiene que ver, sino porque desde hace un par de años, es madrugador, ¡qué tiempos aquellos de bebé que dormía 13 horas seguidas! Y segundo, porque le han puesto ya otro horario de entrenamientos en el fútbol, lo que significa que llegará a casa a la hora en la que los otros ya estarán bañados y cenando. Eso, y que es el único que tiene deberes, así que también necesita su espacio.

La otra habitación que nos queda, que es pequeña y que por ahora uso yo para trabajar, iba a ser para la niña. Tenía poca cosa hecha aunque sí algún encargo, que pude anular, precisamente para decorar espacios pequeños. Lo que sí llegamos a hacer es pintarla de rosa, y así se ha quedado, no he querido deshacerme de recuerdos ni de las pocas cosas que tenía. Y lo próximo que necesita un buen repaso en mi casa es tema sábanas, toallas, edredones… Pero poco a poco. Ya cuando tenga todo en orden, os enseñaré cómo quedan las habitaciones.

Teoyleo, personaliza tu carrito

Teoyleo, personaliza tu carrito

Una de las cosas que me había planteado al saber que íbamos a tener una niña era el cambio de textil para el Bugaboo, más que nada la capota. El carrito sigue en buen estado pero el color fue bajando un poco tras usarlo 6 años de forma ininterrumpida. La idea del rosa y del azul siempre me ha gustado pero admito que dándole un toque personal, que tenga un punto original. A mí, por ejemplo, últimamente me encantan los estampados con estrellas. Así surgió la idea de dos madres emprendedoras en TEOYLEO, una tienda física en Zaragoza pero que también son una empresa virtual en la que cosen bajo pedido, en función del carrito que tengáis: : Bugaboo, Jane, Stokke, Borsino, Uppababy. Puedes personalizar la capota, la funda del asiento, bolsos… y dejarlos con un estilo personal, como a ti te guste.

teo y leo

Tienen más de 100 estampados diferentes, desde topos, estrellas, rayas, calaveras, animalitos, robots… Lo más novedoso es que añaden nuevos estampados cada mes con todo tipo de temáticas. También tienen tejidos planos o lisos. Todo se hace a mano y se personaliza a petición del cliente. El estilo es minimalista y predominan los colores vivos, para aquellas que busquéis algo más que el rosa y el azul celeste. De cara al frío, para los sacos de invierno, se puede elegir no solo el estampado que mas guste del catálogo de telas, sino también el color del tejido interior que es un pelo muy suave y el relleno es bastante grueso (un poco mas gruesos que los originales de Bugaboo, para que os hagáis una idea). Si vivís en zonas de poco frío, los sacos se confeccionan con algodón estampado (y se puede usar como funda en verano), en lugar de tejido de pelo.

teo y leo

También tienen decenas de productos para bebé como mochilas, fulares, bandoleras, bolsos, sacos, tronas, baberos, cambiadores… que son más difíciles de encontrar en tiendas tradicionales. Así que si buscáis personalizar el carrito de bebé y queréis darle un toque original, colorido o preferís rosas y azules lejos de los tradicionales celestes, os gustará lo que hacen Noemí y Eva. Yo lo tengo claro, mi elección hubiera sido el estampado de las estrellas sin dudarlo. ¿Os gustan más los tejidos lisos o estampados para los carritos de bebés?

Primer día de colegio… si van los hermanos

Primer día de colegio… si van los hermanos

El primer día de colegio no suele ser fácil… o no tiene porqué serlo. O sí. Al final, como siempre digo, cada niño es distinto y unos pueden reaccionar de una forma en una circunstancia concreta y otros críos reaccionar de otra. Vamos, que la forma de ser del niño es un punto importante pero hay otro factor que para mí es clave a la hora de empezar el colegio: los hermanos. Esto suele cambiar bastante el cuento. Recuerdo perfectamente los «lagrimones» de Alfonso en sus dos primeros días en Infantil. Y recuerdo que a Rafa le importó bastante poco que le dejásemos allí. Básicamente por dos cosas:

  1. El lugar les resulta conocido: En el caso de mis hijos, el que hayan practicado fútbol desde pequeños en el colegio, ha hecho que sus hermanos pasasen mucho tiempo allí, no sólo el momento de llevar o recoger al que ya estaba escolarizado. Aún así, cualquier hermano pequeño conoce el colegio al que va un hermano mayor, bien por ir a menudo, bien por las fiestas del cole…
  2. Los hermanos y sus amigos: En mi familia, yo soy la hermana mayor y mis tres hermanos son varones. Por tanto, no viví eso que cuenta mucha gente de que hacían planes o se juntaban mucho con los amigos de sus hermanos mayores. Porque normalmente, los pequeños ya conocen a los amigos de los mayores… que si de algún cumpleaños, que si de los partidos de fútbol, de lo que sea pero les tienen fichados así que son caras más que conocidas…

Y es que los hermanos mayores, al principio, suelen acercarse en los recreos a ver cómo va el que acaba de entrar. Ayer Rafa me decía que no había podido ver a Gabriel y estaba preocupado.primer día de colegio

Cómo fue el primer día de colegio de Gabriel

Pues más o menos tal y como imaginaba. Él ya sabía a dónde iba y además digamos que conoce el terreno desde la misma semana en que nació, que ya iba conmigo a todos los entrenamientos y partidos del mayor, para luego ir a los del mediano, más la recogida diaria. Vamos, lo que viene siendo el patio, pistas, fuentes de agua, vestuarios y hasta escobillas de baño… Eso sí, lo de decirles que van al cole con sus hermanos tiene alguna desventaja, y es que se lo toman al pie de la letra y piensan que se van a pasar el día con ellos… Y va a ser que no. Que se ven en clase con unos cuantos niños desconocidos, algunos llorando, y no ven claro ya el asunto. Pero bueno, ahí mantuvo el tipo, además con su primo al lado, y con unos libros y unos juguetes parecía tranquilo… hasta que le dije que me iba, que ya puso cara de puchero y le salieron las lagrimillas. Pero bueno, un poco de diálogo diciéndole que le iba a recoger en tres horas y ya la cosa quedó en eso, en amago. Así que digamos, fue bastante bien. ¿Qué tal el inicio para los peques?

Tres señales que demuestran que tus hijos necesitan volver al cole

Tres señales que demuestran que tus hijos necesitan volver al cole

Más o menos, en torno a mediados o finales de agosto, cuando ya solemos estar de vuelta de nuestras vacaciones y la alteración de los niños es equivalente a 100 al cuadrado, comienza mi momento crisis en casa. Y ya me entendéis por crisis, me refiero a tener los nervios a flor de piel porque todo es un descontrol, los horarios, las comidas, la casa… Es cuando los decibelios de tu garganta han subido un poco a pesar de que ya te has acostumbrado a no gritar y poco te altera. Obviamente, a mí en esta ocasión, me han pillado fuera de juego y en baja forma, no es la situación en la que estoy normalmente y bastante tengo con superar cada día. Pero vamos, que la alteración que tienen al final de las vacaciones de verano es similar todos los años:

  1. Sordera continuada: no, no es la sordera selectiva de cuando les dices que recojan algo o que pongan la mesa. Es la falta completa de la capacidad de oír cualquier vocablo que salga de boca de sus progenitores, que no de sus abuelos. Es como si tuvieran unos tapones y ya no reaccionan ni cuando dices que se vayan vistiendo ni que ya está la comida. Nada, no hay forma de que reconozcan su nombre.
  2. Me aburro: la frase estrella de mi hijo mayor. Estamos en esa fase en que cada 5 minutos necesita cambiar de actividad, pasamos del playmobil a la tv, de la tv a los coches, de los coches al puzzle, del puzzle a un libro…y de ahí al siguiente punto.
  3. Piques continuos entre hermanos: siempre he dicho que si me metieran en Gran Hermano, porque yo no lo haría por elección propia, no me comportaría de la misma manera. Cuando compartes horas y horas con las mismas personas, los roces van surgiendo. Y cuando de niños se trata, la cosa se dispara. Porque cuando cada uno va a su clase con sus amigos, llegan luego a casa, ellos se ven y más o menos se quieren y conviven con cierta armonía. Pero cuando se pasan el día juntos, siempre quieren el mismo juguete pero distinto canal de televisión. Y dos construyen algo y va el pequeño y se lo destruye. Y no se andan con tonterías, si hay que empujar al pequeño, se le empuja. Y así, un tira y afloja continuo que te deja la cabeza como un bombo. Y como el mayor se aburre, si los otros están entretenidos, ya se encarga él de acabar con la tranquilidad.

E intentas poner paz sin gritar, pero te lo ponen difícil. Y te das cuenta de que necesitan un poco de orden, que yo también tengo otro humor si me cambias mis horarios y rutinas. Porque al final, no queda otra que ir haciendo cábalas; ellos tienen tres meses de vacaciones y los padres no. Y entonces… que si unos días con los abuelos, que si un campamento, que si viaje… ¿quién no acaba desquiciado así?

La maternidad que de verdad duele

La maternidad que de verdad duele

Me contaron y comprobé que la maternidad era bonita, fascinante, extraordinaria… También escuché y viví que la maternidad es sacrificada, dura, agotadora, ardua…. Pero nunca jamás pensé que iba a dolerme, no al menos si podía evitarlo. Y evité sufrir innecesariamente; si algo me superó, intenté buscar una solución y, si no la había, intentaba no darle demasiada importancia porque no va conmigo, soy así por naturaleza o por las circunstancias. Sí, he vivido la maternidad con sentido práctico e intentando disfrutar cada momento y desdramatizando los problemas del día a día. Sabía que el dolor real existía en algunas familias y por eso siempre tomé la firme decisión de no lamentarme por nada.

Hasta que el dolor llegó, el de verdad. No el de las noches sin dormir, no el de los puntos del postparto, no el de las mastitis, no el de la frustración por las rabietas… que sí, que son también cosas fastidiosas y por las que sufrí de alguna manera, las he vivido, pero se pasan y no lastiman el alma. Ahora He siento el dolor real, el de la muerte, el del vacío, el de la pena, el del desconsuelo… La muerte de mi hija hace un mes ha dado un giro de 360 grados a mi vida en casi todos los sentidos. Este drama que he vivido, del que tardaré tiempo en levantarme, me ha hecho darme cuenta de que viví la maternidad como tenía que hacerlo. Esta vivencia que me ha tocado, que no es justa, ha matado una parte de mí pero sé que ha hecho salir otra que estaba escondida. Así que, como esta parte de la maternidad también es real, aquí también tendrá su hueco.

Además, me he encontrado estas semanas con centenares (sí, centenares) de mujeres que han vivido esta experiencia (os he leído a todas sin excepción), que me han escrito contando sus historias, su dolor y el proceso de perder a un hijo que aún no había nacido al que la sociedad cree que hay que olvidar cuanto antes… así que creo que tengo derecho a hablar también de esto y a hacerlo visible, porque existe y porque desgraciadamente me ha tocado vivirlo. Y porque esos bebés existieron y merecen su lugar.

Al final, aunque tires adelante y hagas un esfuerzo sobrehumano cada mañana por levantarte y por retomar tu vida, hay cosas que no se olvidan. Yo sé que esta semana tendría que hacerme ya la tercera y última ecografía de mi cuarto embarazo. Pensaba que, en cuanto los niños empezaran el cole, podría poner un poco de orden en mi casa y ultimar algunas cosas. Son cuestiones que seguiré pensando, por mucho que intente evitarlo, cada día. Y seguiré sintiendo pena al ver a otras embarazadas sólo por el hecho de que yo debería estarlo, no estoy triste por ellas sino por mí. Pero soy consciente que esa ya no es mi realidad, que no llegará en octubre mi bebé deseada. Y aunque también aquí os cuente historias como las de antes, prácticas, divertidas, alegres… no significará que esté bien sino que lo estaré intentando. Así que, si me lo permitís, seguiré aquí con mi maternidad real, que hablará de alegrías de los que están cerca pero también del dolor por la que se fue, que no debo ni quiero olvidar.

Y desde aquí, otra vez doy las gracias por todo el cariño, por todos los comentarios, por el respeto que en general he leído, y por dedicatorias como ésta «Madres en la tierra y en el cielo» . Sólo hubo un medio de comunicación que hizo de esto algo morboso, pero ni voy a mencionarles. Mañana toca un post divertido, porque mis hijos en la tierra siguen haciendo de las suyas. Y cuando sienta que mi niña del cielo me enseñe algo, aunque ahora no sea capaz de ver nada bueno de su marcha antes de tiempo, os lo contaré.

El día que conocí y despedí a mi hija

El día que conocí y despedí a mi hija

Mi hija murió el 3 de agosto. Y nació el día 4. Morir antes de nacer, dar a luz sin vida, sobrevivir a un hijo... una maldita incongruencia, una vivencia antinatural por la que nadie, nunca, jamás, bajo ningún concepto, debería pasar. Tres semanas después de perder a mi hija en mi interior, sólo puedo deciros que el alma se queda rota y el cuerpo vacío. Porque a estas alturas yo debería estar contándoos cómo fueron nuestras vacaciones en un cámping, cómo quedó la habitación de la niña pintada de rosa, cómo estaban mis varices... pero no, estoy aquí escribiendo sobre la muerte. Una muerte que nunca pensé que pudiera ocurrir, una muerte que en realidad nunca debió ocurrir... pero que ocurrió. Aquí os conté durante meses todo sobre mi embarazo, con la mayor ilusión del mundo, y aquí hoy os cuento cómo y porqué perdí a mi hija, con la tristeza más pesada del mundo.

Primera visita a Urgencias

No sé en qué momento empecé a sentir que mi bebé se movía menos dentro de mí porque con las vacaciones, el calor y los cambios de rutina, me resulta imposible saber el día exacto. Pero sí sé que hubo un momento en que ya fui consciente de que llevaba 24 horas sin percibir nada así que tomamos la decisión de ir a Urgencias al Hospital Santa Tecla de Tarragona, previo paso por un ambulatorio en el que no pudieron resolver nada al no haber especialistas. En aquel trayecto en coche me puse en lo peor. Nos atendieron rápido ya que no había ninguna paciente en ginecología y ¡alivio, había latido! La ecografía mostraba que todo estaba en orden, el tamaño del bebé correspondía con las 28 semanas de gestación, la placenta estaba aparentemente bien, la frecuencia cardíaca del bebé durante la hora que estuve monitorizada era buena... Así que imaginaos la alegría. Eso sí, como había poco movimiento fetal decidieron darme cita al día siguiente (eran ya casi las 9 de la noche) para hacer otro control y una ecografía doppler.

Segunda visita a Urgencias

Ya no hubo tiempo a ningún control más. De madrugada, empecé a sangrar y a perder líquido. De nuevo, nos fuimos a Urgencias. Volví a tumbarme en la misma camilla en monitores, la misma matrona que me había visto horas antes empezó a buscar el latido del bebé en mi barriga y nada, fueron los segundos más angustiosos de mi vida. El mismo ginecólogo de la visita anterior vino rápidamente con el ecógrafo, no necesitó más que unos segundos para darse cuenta de que efectivamente, no había latido. Me lo dijo sin poder creer lo que estaba pasando, no olvidaré jamás aquello. Y nos dejaron solos, rotos, desconsolados, en shock, llorando la pérdida... Me ingresaron, las primeras horas las pasé conmocionada, me explicaron con mucho cariño cómo iba a ser la dinámica para dar a luz.

muerte fetal

Pasé el día entero tumbada en la habitación del hospital, sin comer, en shock... mientras mis padres viajaban desde Gijón en coche. Sólo hablé por teléfono con mi amiga Ceci, que lloraba más que yo y que, sin pensárselo, también cogió el coche con su marido y su hijo para hacer los 800 kilómetros que nos separaban. Y durante ese día, me pusieron prostaglandina para ir avanzando. Hablamos con el personal sobre si ver o no a nuestra hija, cosa que ellos nos recomendaron para superar el duelo. Yo tenía claro que quería conocer a mi hija.

El parto

¿Cómo iba a enfrentarme a un parto así? No tenía ni idea, creo que seguía en shock. Llegó el momento y di la cara sencillamente porque no quedaba otra opción. Sobre las cuatro de la madrugada empezaron las contracciones, llamé a las enfermeras, y fui andando a dilatación, mientras lloraba y lloraba. Estaba de 5 centímetros, pedí la epidural, no quería sufrir físicamente. Después oímos llorar a un bebé que llegaba al mundo mientras escuchábamos en monitores los latidos de otros dos, pero ninguno era el corazón de nuestra hija y cada poco llorábamos. La epidural dejó de hacer efecto, me pusieron más pero creo que mi mente sufría tanto que ya no era capaz de separarse del cuerpo. Pasamos al paritorio y me pidieron que empujara, lo pienso ahora con cierta distancia y no sé cómo se puede hacer algo así sabiendo lo que vas a encontrarte. Y ella nació, la taparon, se la llevaron y yo miré el reloj de la pared, vino al mundo a las 8:10 horas aunque ya se había ido antes. Después salió la placenta y el ginecólogo que atendió el parto nos dejó caer que tenía un aspecto extraño.

Unos minutos después, se abrió la puerta y allí nos traían a nuestra pequeña, con gorrito y envuelta en una mantita, como si estuviera dormida, preciosa, igualita a Rafa, con el que además podría haber compartido fecha de cumpleaños. Sentí tanto dolor y amor a la vez cuando la vi. En aquel espacio derramamos tantas lágrimas, la acaricié tantas veces, la besé, la quise tanto... con ese dolor tan insoportable de saber que tenía que decirle adiós para siempre. Imposible explicarlo con palabras. Nuestro recuerdo de aquel momento es una foto de su mano junto a la mía que guardaremos para nosotros siempre.

La causa y la culpa

Ya en el mismo hospital, en el que después de dar a luz estuve ingresada 24 horas, nos dijeron que la niña estaba sana, que algo había fallado en la placenta pero que no se pudo prever. Cada vez que pienso que sólo unas horas antes del fatal desenlace habíamos estado en Urgencias y que todo estaba aparentemente bien me pregunto porqué no fui días antes, cuando ya noté que la niña se movía menos. Aunque realmente no sé hasta qué punto hubiera podido salvarla teniendo en cuenta que su corazón latía con fuerza sólo horas antes de morir cuando ya llevaría unos días con la infección. Pero reconozco que me sentí culpable por estar pendiente sólo de mis tres hijos y no estarlo de ella. La necropsia diagnosticó "Corioamnionitis aguda", una infección de la placenta que, en este caso, no se había podido intuir porque lo normal es que haya síntomas en la madre como fiebre, dolor abdominal, taquicardia en feto o madre... pero no, ni para eso me pongo enferma, nada. Tampoco sabemos qué bacteria produjo la infección ya que todos mis análisis han dado negativo en las más comunes como toxoplasmosis, citomegalovirus. listeria... Muy mala suerte, nos han dicho tantas veces.

Cómo me siento

Pues como la sinceridad sí es mi fuerte, aquí va una dosis de realidad: destrozada. El dolor de algo así es imposible de explicar. Para muchos, hay que pasar página y ese bebé cae en el olvido porque no lo han conocido. Pero yo sí la vi, pasé meses sintiéndola dentro, imaginándola... la traje al mundo, la besé y amé, como cualquiera de vosotras cuando disteis a luz y visteis a vuestros hijos, que no hacen falta más de dos segundos para que esa persona se convirtiese en vuestro universo. La gran diferencia es que yo tuve que despedirme de ella en ese momento, lo cual hace ese amor que sentí más grande, si es que se puede. Ella existió aunque solo sus padres y unos médicos pudieran verla. Y soy madre de cuatro, madre en la tierra y en el cielo.

Creo que la vida ha sido cruel conmigo. La maternidad es para mí lo más grande, lo supe desde siempre, nací para esto. Y he deseado cada hijo que he tenido, nunca he pedido demasiado a la vida, sólo quería que vinieran al mundo sanos. Pero reconozco que perder mi única hija ha sido especialmente desalmado... Después de tres niños, la ilusión de una niña, con la que no contaba hace unos meses, pero que llegó como un regalo, me tenía emocionada. Quizás tenía ahora una vida demasiado perfecta, y eso se ve que no es posible, que por algún lado te tiene que caer. A veces me pregunto si es que quería demasiado, ya tuve tres embarazos perfectos, tres hijos estupendos y me empeñé en tener un cuarto bebé porque creí que aún seríamos más felices pero, ¿es malo acaso querer más familia?

En estas semanas me he visto a ratos fuerte, hundida, conmocionada, con ganas de salir adelante, con ganas de mandar todo a la porra, me he visto llorando a diario sin consuelo, con rabia, con impotencia... Mi mente sigue imaginando cómo debería estar todo si no hubiese sufrido este palo. Pero no, mi realidad es que vivo un postparto sin bebé, que he parido 4 veces y que a mi lado solo tengo a tres de mis hijos, mi realidad dista mucho de ser la que estaba prevista. Pensé en abandonar el blog porque no sé cómo enfrentarme ahora a contaros cosas sobre la maternidad cuando he vivido uno de los golpes más fuertes que se puede vivir como madre. Pero luego me di cuenta de todo el trabajo que llevo haciendo estos años, en los frutos que desde hace un tiempo estoy recogiendo, de la gente que he conocido a través de este mundo, del cariño que he recibido tantas veces... así que seguiré, no sé de qué manera porque no sé si la Carmen que era volverá, o será más fuerte, o más vulnerable, o más triste.

Agradecimientos

No puedo terminar este post sin agradecer tantas cosas a tantas personas. A mi marido, por no separarse y porque sé que no me va a dejar caer en este proceso, por las conversaciones que tuvimos en aquel hospital sobre la vida, por ser mi todo. A mis padres, por estar a mi lado en todo momento. A mis suegros, por cuidar de mis tres hijos. A mis hermanos, sobre todo a Alfonso, por estar tan pendiente de mí. A mis mejores amigas Ana, Ana María y Ceci, que viajó 800 kilómetros para estar a mi lado, y a todas las que estuvisteis esos días abrazándome en la distancia. A mis amigas de redes, Isabel, Andrea, Paloma... y otras tantas que me enviasteis un enorme cariño... Y a las miles de personas que me escribisteis estas semanas, a las que cada día seguís escribiendo preguntando cómo estoy, a las que me habéis escrito cosas preciosas... Y gracias a aquellas que vivisteis esta terrible situación y la habéis compartido conmigo, que habéis sido decenas, como María y Ana.

Y gracias al increíble equipo médico del Hospital Santa Tecla de Tarragona. Por el afecto, el cariño, las palabras, los abrazos, los besos... no tengo palabras. Gracias al doctor Jordi por su profesionalidad y servicio, gracias a Irene por su cariño, gracias a Mar por sus besos y lágrimas, gracias a Dolores por sus palabras y gracias a Mariela por el mimo y afecto durante el parto. Gracias porque no he visto un equipo humano semejante y me sentí querida en el drama que viví.

Y no sé cuánto, no sé cuánto voy a soportarlo 
Y no sé dónde, no sé dónde voy a dar sin ti 
Y no sé cómo, no sé cómo lograré olvidarte 
No sabes cuánto me duele este adiós

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Dónde comer en Gijón con niños: los famosos merenderos

Dónde comer en Gijón con niños: los famosos merenderos

Si hay algo típico en Gijón son los merenderos. Decir en nuestra ciudad que «vas de merendero» es como decir en el resto de España que «vas de tapas». Son restaurantes o locales donde gran parte de sus mesas están en un «prao», aunque obviamente tienen su zona cubierta porque funcionan todo el año. La mayoría están ubicados a las afueras de la ciudad, ya os contaba en otro post precisamente que Gijón se caracteriza precisamente por tener unas zonas verdes muy abundantes al lado del núcleo urbano. Llegar a muchos merenderos en coche no te costará más de cinco minutos. Y aunque se les llame merenderos, allí se come, se cena, se va a picar algo o a tomar al aperitivo. Como veis, son más que un sitio para comer.

Muchos de mis recuerdos de infancia están relacionados con algún merendero, tengo fotos en ellos y allí solíamos celebrar los cumpleaños los niños que no teníamos jardín en casa. Porque si algo tienen los merenderos es que son el sitio perfecto para ir a comer o pasar la tarde con niños, los niños pueden jugar y la comida es variada. Aunque no suelen fallar platos típicos asturianos como la fabada, el pastel de cabracho o el cachopo, tampoco faltan la clásica tortilla de patatas o croquetas. Luego ya, depende de cada merendero, tienen unas u otras especialidades, como arroces, platos de caza, parrilla… Si venís a Gijón con niños, no lo dudéis, es donde más a gusto vais a estar con los peques. Aquí van algunos de nuestros favoritos.

El Camín del Agua

Es un merendero relativamente reciente, en agosto cumplirá 4 años, pero que nos encanta. Es pequeño pero acogedor, y quizás, se diferencia de muchos otros merenderos porque ofrece un toque creativo y diferente, y en invierno ofrecen platos de caza (jabalí o venao), huevos rotos de varias formas, u otras versiones de la tradicional fabada como las fabes con marisco, además de parrilla durante los fines de semana. Y por si fuera poco, en su carta ofrecen platos para celiacos, veganos y vegetarianos, con tortos caseros 100% de harina de maíz blanco y amarillo, amasados todos los días. Si quieres encontrarle, están en el Camín de la Vallina, 103, en Santurio.

dónde comer en Gijón con niños merenderos

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El Chabolu

Es uno de los merenderos de toda la vida, con más de cien años de  historia que hoy gestionan los nietos de los que abrieron el negocio. Como en el caso anterior, y en otros merenderos, no hay servicio para las mesas que están en el exterior, pides la comida en la barra, cuando está lista, pagas y te la llevas junto a los platos, mantel… Además d de platos típicos como las croquetas, los escalopines al Cabrales, el pastel de cabracho o el chorizo a la sidra, la especialidad y lo que más merece la pena es la tortilla, que puede ser de algas asturianas, al Cabrales, con chorizo, con jamón, con bonito o la clásica de patatas, que es la que nos encanta. El entorno es muy bonito y podéis encontrar este merendero en el camino de la Barrea 196, Deva.

dónde comer con niños en Gijón merenderos

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El Cruce

Es otro clásico de los de toda la vida. Y su ubicación hace que siempre esté a tope. Además, tiene una zona exterior amplia de prao con algunos columpios y portería, que en mi familia es un plus tener dónde jugar al balón. Y aunque cambiemos los platos que pedimos de vez en cuando, la tortilla no falla, está deliciosa. Tampoco fallan en su carta los platos típicos asturianos y las carnes. La comida te la sirven fuera también así que es muy cómodo. Eso sí, a pesar de tener zona de aparcamiento, es frecuente que se llene, para que lo tengáis en cuenta. El Cruce está la Carretera de Deva, 8. La Pontica, Gijón.

Casa Yoli

Y seguimos con más recomendaciones de toda la vida. Si vais en invierno, sería imperdonable que no pidieseis su especialidad: la fabada (hay que encargarla antes). Aunque también os digo que muchos días de verano estamos a veinte grados y apetece 😉 Tiene zona de restaurante, que es una casa de piedra pequeña de dos plantas con mucho encanto y merendero, donde hay mesas al aire libre y algunas bajo tendejón cubierto. El prao no es muy grande pero el entorno y el sitio son muy agradables. Casa Yoli está en la Carretera de Caldones, 182, Deva.

Las Peñas

Hará ya un par de años que no vamos por allí pero es otros de esos merenderos de siempre en los que alguna vez celebré mi cumpleaños de niña, guardo hasta fotos. La verdad es que justo para cumpleaños infantiles es perfecto porque tienen zona cubierta con carpas así que es fácil encontrarse festejos. Además, de espacio exterior es muy amplio. En verano suelen colocar colchonetas para los niños así que el sitio está muy bien para ellos. Tienen carta para comer en los salones cubiertos y semi cubiertos y aparte otra carta para «picar» algo en la terraza, el bar o el merendero, con los platos también clásicos de merenderos. Las Peñas está en Camín de los Arrieros, 72, Santurio.

Os recomiendo mucho este plan con los niños. Por la comida, por el entorno y por la tranquilidad de poder comer y que ellos puedan moverse y jugar, de manera que todo el mundo está a gusto. Aquí en Gijón es algo habitual que hacemos todas las familias, y no sólo en verano, aunque en esta época del año se disfruta más.

DeLaZarzuelita, ¡ya tenemos las primeras cositas para la niña!

DeLaZarzuelita, ¡ya tenemos las primeras cositas para la niña!

¡Ya tenemos las primeras cosas para la niña! Confieso que me hace bastante ilusión porque, después de usar la misma ropa y el textil de bebé con tres niños durante 6 años consecutivos (es lo que tiene que nazcan en la misma época y que sean varones), es inevitable entusiasmarse con el cambio, para qué negarlo. Además, muchas cosas estaban ya bastante desgastadas, como todo el textil de cuna. No os voy a negar que cada vez que veo algo rosa pienso, ¿esto será verdad?, ¿estará en mi casa? Sí, los niños alguna cosa en tonos rosas han tenido, como camisas, pero bueno, ya me entendéis con lo del color rosado. Así que ya me estoy haciendo con material nuevo, como este de DeLaZarzuelita, que además vamos a hacer algunos cambios en casa para reorganizar habitaciones infantiles.

Hoy os enseño las nuevas cosas de DeLaZarzuelita, una marca española, que nació en mi tierra, Asturias. Es más, ¡¡¡¡¡en mi ciudad!!!!!! En la web podréis ver que tienen ropa, complementos de baño y paseo, así como objetos de decoración. Cuidan los detalles que diseñan y confeccionan para los peques de la casa mezclando las últimas tendencias y también los grandes clásicos. Los diseños son propios y las materias primas son elegidas con mucho cuidado, buscando tejidos naturales y cálidos. Confeccionan cada prenda como antaño, creando piezas únicas, en modo artesanal. Y como una imagen vale más que mil palabras, os enseño ya lo que tenemos en casa para la pequeña. La ropa de cuna os la enseñaré puesta ya y bien colocadita cuando hagamos los cambios en casa y tengamos su habitación lista.

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Como veis, es todo precioso y hecho con mucho gusto. Y el estilo es el que a mí me gusta, clásico pero a la vez de esas cosas que no pasan de moda. Y se nota que es artesanal, la verdad es que ha sido un descubrimiento y si encima son de aquí, pues más a mi favor. Prometo enseñaros cómo queda la chichonera y textil de cuna, que además Gabriel ya ha pasado a la cama y podemos enseguida organizar las habitaciones nuevamente. Pero quedará como veis en la siguiente imagen.

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Cambiador y neceser

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Toalla de baño.

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Dos conjuntos de ropa

Pues ya veis, no he querido coger nada hasta ahora que quedan menos de tres meses, nunca lo hice pronto, no sé si es porque aún veo lejos el momento del parto. Pero es verdad que, tras tres varones, esto de renovar vestuario y textil hace ilusión. ¡Así que estoy como loca con las cosas nuevas!, ¿os gustan?

Running y embarazo: ¿hasta cuándo puedo correr estando embarazada?

Running y embarazo: ¿hasta cuándo puedo correr estando embarazada?

¡Pues hasta aquí he llegado! Seis meses ya de embarazo y creo que es el momento de dejar de correr. Me encuentro bien, creo que podría seguir algunas semanas más y llegar al séptimo mes pero ahora nos vamos de vacaciones a sitios de calor durante 15 días y pienso que debo aprovechar este parón para dejar atrás esta etapa de running y embarazo. También el cuerpo me va dando señales:

  • La pierna de la variz: a este paso, mi variz se va a hacer famosa. Ha sido y es la razón por la que correr me ha costado; notar que en una pierna no va bien la circulación y que pesa en exceso es un lastre a la hora de practicar running. Al final, es como correr a medias y el cansancio se nota el doble.
  • Presión en la zona baja del vientre: esto no creo que sea por correr, sino porque me enfrento a un cuarto embarazo. Es decir, me pasa, por ejemplo, cuando voy a orinar, y eso es algo que no me pasó en los anteriores embarazos. Así que no se debe al correr pero cada semana que pasa, justo cuando corro, lo noto más.
  • Cansancio: creo que correr es uno de los deportes en que más músculos están implicados. Puedo seguir haciendo ejercicio hasta la semana del parto pero siento que ya no éste. Empecé el embarazo corriendo unos tres días a la semana en torno a 8-10 kilómetros en cada salida. Ya al terminar el cuarto mes, la media era de 7 kilómetros. Y cuando finalizaba el quinto mes de embarazo, corría 5-6 kilómetros. El peso se va notando.

Esto es ya personal, sé de madres que estuvieron 7 y 8 meses corriendo y atletas que lo hicieron hasta el parto. Depende mucho de la forma física de la madre y, sobre todo, de cómo se encuentre cada una. Lo mejor, escuchar al cuerpo.

Running y embarazo, ¿qué me ha aportado esta experiencia?

Bueno, yo ya tenía claro que el embarazo me permitía hacer casi cualquier cosa, y desde luego, si algo he tenido siempre muy interiorizado es que la gestación es solo una etapa más en la vida de la mujer que, salvo complicaciones, no impide llevar una vida normal. Durante el tercer embarazo, pude comprobar lo bien que me vino hacer deporte hasta la misma semana del parto, me daba mucha energía y supe en mis propias carnes que deporte y embarazo no sólo son compatibles sino que son buenos aliados. Pero el aborto me hizo sentir miedo y ya os lo conté, dudé mucho si seguir o no corriendo. Gracias a Dios, lo hice y ahora puedo decir que esta experiencia me ha demostrado que cuando salen mal las cosas en el embarazo, no solemos tener culpa alguna nosotras. Así que, de alguna manera, me he quitado esa espina o peso que me dejó el aborto, no hice nada mal.

Correr durante el embarazo también me ha hecho ver que nuestro cuerpo está más que preparado para gestar y a la vez llevar una vida normal. No sé porqué, últimamente las gestaciones se tratan en muchos casos como patología. Y genial que así sea cuando hay riesgos y se requiera, pero en un embarazo sano, la vida debe seguir igual, siempre que no te dediques al paracaidismo 😉 Ya sabéis, sentido común.

Y por otro lado, saber que el ejercicio tiene beneficios, no sólo para mí sino para mi bebé, pues me alegra, ¡qué queréis que os diga! ya que no he conseguido una rutina con la alimentación, saber que hacer deporte facilita el parto y que las hormonas segregadas tras la práctica de deporte traspasan la placenta durante la actividad física, favoreciendo el desarrollo del corazón del bebé, pues ya se queda una más tranquila. me ha venido bien para desconectar, para ver el mar, para entender cómo cambia el cuerpo…

Running y embarazo, ¿qué siento ahora?

Pues aunque no lo creáis, me da pena parar. Es la primera vez en mi vida que logro hacer de algo sano un hábito, es la primera vez que siento que necesito hacer deporte y que lo hago sin excusa alguna. Solo tres meses antes de quedarme embarazada corría una media maratón y la verdad es que, de alguna manera, sientes que todo ese trabajo se pierde un poco al parar. Bueno, realmente, ya se ha perdido bastante porque esta última semana, corrí unos 5 0 6 kilómetros en cada salida, cuando hace 6 meses salía y corría entre 10-13 kilómetros a una intensidad muchísimo más alta. Pero precisamente, una de las cosas que tuve que hacer al saber que estaba embarazada es bajar la intensidad y controlar las pulsaciones.

Así que me da un poco de coraje parar, y más sabiendo que luego cuesta volver. Porque sé que va a ser casi como empezar de cero, y oye, con todo lo que había conseguido. A eso hay que sumar el bebé, claro, que no se nos olvide 😉 Me parece que sacaré del trastero el carrito de running cuando pueda volver a retomar el ejercicio tras el parto. Pero vamos, lo tengo clarísimo, salvo desastre, volveré en cuanto la matrona me dé permiso (y siempre que mi suelo pélvico lo permita) y espero que el último día del 2017, pueda estar corriendo mi primera carrera del año, la San Silvestre.

Running y embarazo, ¿qué planes tengo para seguir en forma en el embarazo?

Las que me seguís por Instagram, ya sabéis que hace un par de semanas empecé clases con Actimami, gimnasia para embarazadas. Mi plan es personalizado (podéis ver vídeos en mi cuenta de Instagram) en el que la idea es fortalecer el abdomen, la pelvis y la parte baja de la espalda de cara al parto. Bueno, y como Teresa sabe lo mucho que me gusta el baile, vamos combinando con un poco de zumba, que en el tercer embarazo me hizo sentir genial y además me divierte mucho. Quizás también incluya algo de Pilates más adelante, ya iré viendo. Y después de dar a luz y cuando la matrona me deje retomar, me iré a clases con la peque de hipopresivos, para fortalecer en suelo pélvico y así poder seguir corriendo.

Bueno, pues esta es ahora la nueva situación de embarazada activa. Seguiré informando 😉

Seguridad infantil: cambios en la normativa y nuestro nuevo coche SUV Peugeot 5008

Seguridad infantil: cambios en la normativa y nuestro nuevo coche SUV Peugeot 5008

¡¡Este es uno de los posts que prometí cuando hace algo más de un mes cambié de coche!! Las que me seguís con frecuencia en Instagram sabéis que con los tres niños seguía usando el primer y único automóvil que había tenido en mi vida, un Polo de hace diez años en el que llevaba a los dos mayores atrás y al pequeño delante a contramarcha (la ley no permite llevar menores en el asiento del copiloto salvo en tres casos, y uno de ellos era el nuestro). Cuando teníamos que viajar los cinco (porque en mi coche de soltera 😉 entrábamos solo los niños y yo, nadie más) nos desplazábamos en un Volvo de segunda mano de maridín en el que los tres niños pueden ir atrás. Obviamente, con cuatro hijos que necesitan sistema de retención infantil, yo ya no tenía otra opción que no fuera el cambio de coche. Y como visteis, nuestra elección fue el nuevo SUV Peugeot 5008. Pero vamos por partes.

SUV Peugeot 5008

Cambios en la normativa sobre sillas infantiles en 2017


La normativa i-Size o R129 (que cubre las sillas infantiles desde el nacimiento hasta los 105 cm) entró en vigor en 2013, pero era sólo una primera fase que, a partir de este verano, comienza a evolucionar. Aquí os detallo en qué afectan estos cambios: 

  1. Las sillas dejan de catalogarse por peso para hacerlo por estatura de los niños así que el cambio de normativa tendrá un impacto mayor en niños de más de 100 cm.
  2. Los nuevos SRI (Sistemas de Retención Infantil) ya son compatibles con los airbags de cortinilla que se montan en los laterales del vehículo y evitan que la cabeza del pequeño salga del SRI y que pueda quedar atrapada entre las cortinillas y las puertas.
  3. La nueva normativa estipula además, que el sistema de sujeción para sillitas ISOFIX ya no es obligatorio para las sillas de niños de 100 a 150 cm, sino que será opcional. Esto es debido a las mejoras que incorporan los vehículos en sus propios cinturones de seguridad. Según apunta la DGT, los SRI reducen un 75% las muertes y un 90% las lesiones.
  4. Otra de las novedades hace referencia a los elevadores. Así la normativa no permitirá elevadores sin respaldo, de tal manera, que todos los elevadores vendidos a partir del verano deberán contar con respaldo. Sólo podrán homologarse sin respaldo los elevadores del Grupo III (de 22 a 36 kg). Los nuevos elevadores que se desarrollen sin respaldo sólo podrán ser utilizados por niños de más de 125 centímetros.

SUV Peugeot 5008

¿Dónde colocamos los sistemas de retención infantil?

La normativa de la DGT especifica que  los menores de edad de estatura igual o inferior a 135 cm, que utilicen un sistema de retención infantil homologado y debidamente adaptado a su talla y peso, deberán situarse en los asientos traseros salvo tres excepciones, que es lo que os comentaba al principio del post: 

  1. Cuando el vehículo no disponga de asientos traseros.
  2.  Cuando todos los asientos traseros se encuentren ocupados por menores de edad de esa estatura.
  3. Cuando no es posible instalar en esos asientos los Sistemas de Retención Infantil.

Nuestro coche nuevo: SUV Peugeot 5008 y seguridad infantil

Ahora que llevo más de un mes utilizando el nuevo coche y que además me habéis preguntado mucho por este tema desde que os conté por Instagram que había cambiado de vehículo, os cuento mejor. Me costó hacerme unos días tamaño porque venía de un coche pequeño; aún así, en tres días ya estaba cómoda y la verdad que la conducción no tiene nada que ver, es una pasada. Además, ya puedo llevar a los tres niños en la segunda fila y tengo opción de sacar otras dos plazas en una tercera fila; cuando nazca la niña, con una de las plazas me sirve. A favor diré que el 5008 es el único SUV de siete plazas que tiene espacio en la segunda fila para 3 sillas de niño con ISOFIX. Digamos que si no, me habría tenido que ir un monovolumen o furgoneta. Las nuevas sillas, además, vienen con 3 puntos de anclaje, y la segunda fila del 5008 (donde van los tres niños) tiene en los tres asientos el tercer punto de anclaje.

Otros puntos a favor sobre la seguridad del coche es que tiene protección ante colisiones laterales reforzado, airbag de cabeza para la segunda fila, cierre de seguridad infantil electrónico tocando un botón desde la puerta del conductor que bloquea la apertura de puertas y ventanas desde dentro y los tres asientos de la segunda fila son individuales y se pueden acercar y alejar de los asientos delanteros para tener un acceso más fácil a los niños. 

SUV Peugeot 5008

Otras ventajas del 5008 sobre la seguridad, aunque no relacionadas directamente con los niños, es que tiene un sistema de prevención de cambio involuntario de carril, que evita salirte de las líneas de la carretera en caso de despiste. A mí esto me pareció super llamativo, porque si no pones el intermitente en carretera para pasar de un carril a otro, te cuesta más girar el volante, como que opone resistencia. Tiene también vigilancia activa de ángulos muertos y se ilumina una luz naranja en el retrovisor en caso de que haya un vehículo en zona de ángulo muerto, que aunque parezca que nunca pasa, creedme, ya me pasó una vez desde que tengo el coche nuevo. Y jamás he tenido un accidente o golpe, soy conductora cauta. 

También te avisa de la distancia con el vehículo de delante (puedes ponerla a corta, media o larga distancia) y el coche reduce solo la velocidad en caso de posible colisión, así como un sistema de frenado automático de emergencia (para casos de colisión), se activan las luces de emergencia en caso de frenada brusca, airbags de cortina delanteros y traseros, freno de estacionamiento eléctrico con Hill Assist (sistema de arranque en pendiente)… y bueno, podría seguir pero si queréis más información del coche, os dejo directamente el enlace de Peugeot.

Quizás, desde mi punto de vista, y ya más fijándome en otros aspectos que mejoran mucho la conducción y en otros pequeños detalles, me ha llamado muchísimo la atención la cámara de visión trasera 180 grados. El poder ver cuando aparco lo que tengo detrás y delante en el navegador gracias a una cámara es una pasada. Que automáticamente, los retrovisores giren hacia abajo cuando doy marcha atrás, me tiene alucinada. Poder recargar el móvil de forma inalámbrica, que el navegador te avise de gasolineras cercanas cuando necesitas combustible, poner música en USB… Llamadme antigua, pero claro, para mí todo esto es una novedad. 

Bueno, sé que es un post largo pero quería aprovechar a contaros qué tal el nuevo coche y poder incluir las novedades en seguridad infantil para que las tengáis en cuenta en caso de aumentar familia, de necesitar coche nuevo… ¡Que información sobre esto nunca sobra! Y recordad que las familias numerosas tienen ciertas ventajas a la hora de adquirir un vehículo nuevo.

Operación pañal: no hay dos sin tres, ni una igual a otra

Operación pañal: no hay dos sin tres, ni una igual a otra

Tres veces he vivido la operación pañal y oye, ni una semejanza entre una y otra. Bueno sí, la época elegida: el verano. Porque los tres hermanos nacieron también en la misma temporada, en otoño. Empiezo contándoos que jamás he tenido prisa, ninguna. Nunca me planteé quitar el pañal a mis hijos antes de los dos años, pero es que no lo hice nunca antes de que tuvieran dos años y medio. Ellos no dieron señales de querer quitárselo en ningún momento así que esperé al verano previo a empezar el cole. Porque en ocasiones oí que a veces lo piden o dan señales, y oye, aquí si alguno se acercó a algo parecido a una pista que pudiera darme a entender que quizás estaba preparado para dar el paso fue Rafa. Y resultó ser la operación pañal más compleja.

La del mayor fue relativamente fácil y rápida: duró una semana en la que los escapes fueron de más a menos. La del mediano fue larga y un poco engorrosa: casi un mes en los que parecía no haber muchos avances aunque ya a los quince días empezamos a ver la mejoría y luego ya llevó el orden aparentemente lógico, de más a menos.

Tercera operación pañal, ¿y esto ahora?

La operación pañal del tercero, la que ahora acabamos de vivir, ha resultado ser otra lección: una nunca acaba de aprender en esto de la maternidad. Antes de empezar, ya preferí pensar que iba a ser larga pero resultó ser una sorpresa en varios sentidos. Primero, porque cuando llevábamos tres días pensé que ya estaba culminada al haber un avance brutal del primer al tercer día: de no acertar ni una vez en el orinal o váter y hacer varios cambios de ropa el primer día a sólo tener un escape y ser él mismo el que pedía hacer sus cosas al tercer día.

Yo estaba alucinada con semejante proceso. Pero no me preguntéis porqué, llegó el fin de semana, hicimos planes distintos, y Gabriel dejó de pedirlo y, cuando yo le ponía, decía que no. Y minutos después, se hacía el pipí encima. Como si no quisiera hacerlo fuera de su entorno. Así que efectivamente, no le valía cualquier sitio y, de hecho, fuera de casa o de la guardería, es donde puede tener algún escape y hay que estar muy pendiente porque él te dice siempre que no le apetece.

operación pañal

Operación pañal, consejos

Todo lo que os voy a decir es basado en mis propias experiencias, consejos de expertos hay decenas en Internet, algunos pueden serviros, otros quizás no se ajusten a vuestras circunstancias. ¡Cada niño es un mundo!

Sin pronósticos ni ideas preconcebidas: pues tras tres experiencias, cada una distinta a la otra, os diría que no empecéis con ninguna idea ni previsión de tiempo ni nada. Es un proceso que para unos niños es más fácil y para otros más lento, al igual que a la hora de empezar a hablar, a andar y muchos ostros aspectos. Mejor empezar sin pensar en cómo le fue a Fulanito o Menganito, o con la idea de que tiene que ser en un plazo determinado.

Sin prisas: a mí, si me preguntáis, lo dejaría para cuando los niños tuviesen dos años y medio, y antes de dos años la verdad que no lo haría, salvo que vieseis indicios muy claros de que el niño no quiere pañal. Y por supuesto, sin poneros plazos.

Sin riñas: aunque pasen los días y no veáis avances o mejoras, no desesperéis. Puesto que unos niños necesitan más tiempo que otros, de nada sirve meter presión, gritar o reñir.

Pónselo fácil: en cuanto a la ropa y las situaciones. Muchas veces ya sabemos cuándo, por ejemplo, hacen sus necesidades mayores. Por la mañana, después del biberón, dejaba a Gabriel sin pañal y sin la parte de abajo del pijama y le dejaba el orinal cerca. A esas horas, después del desayuno, es problable que tengan ganas de hacer sus cositas.

Que esté cómodo: esta es la lección aprendida en esta tercera operación pañal. No en todos los sitios se van a encontrar a gusto, vamos, como todos. Así que prueba si prefiere orinal, reductor, en casa..

El pañal de la noche es otro cantar, depende de la hormona antidiurética, que en unos niños funciona antes y en otros después, y no puedes hacer nada más que esperar. En fin, como veis, tres operaciones pañales y cada una distinta a la otra; una con avances progresivos y rápidos, otra estable sin muchos avances al principio, otra que se intuía veloz con avances sorprendentes pero con regresión. Así que, si os toca, ánimo y no esperéis nada, que surja como tenga que surgir… ¿Qué tal os fue la experiencia?, ¿distintas entre hermanos?

Cuidar una mascota antes de los 65 años + sorteo Mrs Potato

Cuidar una mascota antes de los 65 años + sorteo Mrs Potato

Supongo que todas os acordareis perfectamente de Mr Potato. Este año cumple 65 años (se dice pronto) y nos han propuesto que pensásemos algo que probablemente le gustaría hacer antes de su cumpleaños. Así que, como las previsiones meteorológicas este verano están siendo inciertas y no sabíamos si nos lo podríamos llevar de excursión a algún sitio bonito de Asturias, decidimos que íbamos a enseñarle a cuidar una mascota, la perra de mi hermano, ahora que pasamos más tiempo con ella al estar los peques de vacaciones.

cuidar una mascota

cuidar una mascota

Así que nos pusimos manos a la obra y le presentamos a Mica, una preciosa husky que, aunque por su tamaño parezca algo grande, no tiene ni un año de vida. Vamos, que es un cachorro y que aún estamos intentando domesticarla un poco, ¡lo que cuesta! Creo que Mr Potato, y nosotros mismos, hemos descubierto que un animal no es como un juguete, hay que cuidarlo mucho, darle de comer, así como llevarle al veterinario, entre otras muchas cosas. Así que no es un capricho, implica muchas responsabilidades.

cuidar una mascota

Cuidar una mascota

En el perfil de Facebook de Mr Potato, estos días se están dando muchas ideas de planes divertidos y cosas que este personaje está viviendo antes de su 65 cumpleaños para hacer sus sueños realidad. Nosotros le hemos enseñado cómo cuidar una mascota, a darle su comida, a bañarla, a jugar con ella sin hacernos daño (porque pesa un montón), a peinarla e incluso a reñirla si no hace algo bien, porque a los animales, además de cuidarles, también hay que enseñarles muchas cosas, como a los niños. Mica no mide su fuerza a la hora de jugar y pesa más que Gabriel, así que a veces le regañamos.

cuidar una mascota

cuidar una mascota

Y para celebrarlo y que vosotras también podáis hacer realidad los sueños de Mr. Potato, podéis llevaros a casa a Mrs. Potato.

¿Qué hacer para entrar en el sorteo?

Solamente tenéis que compartir públicamente y dejar un comentario en el enlace del sorteo en Facebook contando qué os gusta o qué os gustaba de este mítico juguete. El sorteo permanecerá activo desde hoy 12 de julio de 2017 hasta el martes 18 de julio de 2017 (incluido) y podrán participar todas las personas mayores de edad residentes en España. El sorteo se realizará a través de la web Sortea2, que elige un ganador al azar. ¡Suerte!