Categoría: Maternidad y embarazo

  • Cómo vestir en el embarazo sin perder tu propio estilo

    Cómo vestir en el embarazo sin perder tu propio estilo

    En cinco embarazos no he recurrido a ropa premamá. En general, aunque alguna vez veo algo que me gusta, no me resulta fácil encontrar cosas de mi estilo. Así que esta menda se viste igual esté o no esté embarazada, salvo una cosa: suelo descartar pantalones y pasarme a los leggins. No es que me fascinen pero son infinitamente más cómodos y, para tres meses, pues tan contenta. Primero puntualizo que soy una embarazada con barriga pequeña, lo digo porque luego hay de todo en la viña del Señor y algunas me diréis que tenéis barrigón ;- ) En mi caso es y ha sido así en todos mis embarazos, con la diferencia de que en el primero me puse, toda yo, enorme, pero de comer y no hacer nada de ejercicio.

    Cómo vestir en el embarazo sin perder tu propio estilo

    Me habéis pedido ideas para este otoño y, como he hecho algunas adquisiciones, básicamente en Primark y Stradivarius (si quieren, me pueden hacer embajadora, jaja…), os pongo algunas fotos y os cuento. Aquí en Asturias, en Gijón en concreto, las temperaturas en otoño van a rondar entre los 10 y los 20 grados. Te puede caer todavía algún día de sol a 22-23 pero vamos, me centro en lo habitual en octubre y noviembre sobre todo. A mí me gusta en esta época utilizar playeros o zapatillas, y si hace frío, botín plano. Y lo suelo hacer con pantalón pitillo y jerseis grandotes. Embarazada, como os decía, cambio el pantalón por el leggin y voy prácticamente igual que cuando no estoy «preñada» 😉  Quien dice jerséis, dice camisas también amplias. Y combino con cazadoras o americanas, o abrigo si hace frío, claro.

    Cómo vestir en el embarazo sin perder tu propio estilo
    Camisa gruesa de Primark de hace cuatro temporadas (la compré precisamente en el embarazo de Gabriel), cazadora de Mango del año pasado, leggins, y playeros Walk in Pitas.
    Cómo vestir en el embarazo sin perder tu propio estilo
    Jersey de esta temporada de Primark que me fascina con tanto colorido. Es super calentito y tapa tanto que no parece que esté de 29 semanas.
    Cómo vestir en el embarazo sin perder tu propio estilo
    Americana escocesa de Stradivarius y jersey amarillo de Primark de esta temporada. Leggins y zapatillas Walk in Pitas.

    Sobre vestidos. Pues mirad, a mí me parece lo más cómodo en los embarazos pero rara vez uso si no es verano, porque soy friolera, muy friolera. Aún así, como en otoño suelen venir días templados, tengo alguno de manga larga tipo camisero al que se le pueden añadir medias tupidas y poner con botines o playeros. Y por supuesto, una cazadora. Este tipo de vestido te lo puedes poner hayas engordado cinco kilos o veinte, os lo digo porque en el primer embarazo engordé 18 y en los otros la mitad 😉

    Cómo vestir en el embarazo sin perder tu propio estilo
    Vestido de Stradivarius de la temporada pasada.
    Cómo vestir en el embarazo sin perder tu propio estilo
    Vestido Stradivarius de esta temporada. He sucumbido a este estampado, ¿quién me lo iba a decir?
    Cómo vestir en el embarazo sin perder tu propio estilo
    Vestido escoces de Stradivarius de la temporada pasada.
    Cómo vestir en el embarazo sin perder tu propio estilo
    Y por último, este vestido también de Stradivarius de esta temporada. No me gusta ir ajustada durante el embarazo (tampoco suelo ir apretada  sin estarlo) pero me probé éste y me vi bien así que me lancé.

    Resumiendo, esta temporada cogí dos jerseys, una americana y dos vestidos que podré usar estos meses, que podré seguir usando después de dar a luz y, por supuesto, en próximos años. Creo que, salvo en caso de pantalones o faldas (prenda que yo nunca he usado pasado el primer trimestre y que tampoco uso casi nunca), en general, el resto de ropa se puede comprar donde lo hagamos habitualmente. Os prometo que en el primer embarazo engordé mucho (18 kilos), teniendo en cuenta que no retengo líquidos ni barrigas enormes, y compré donde lo hago habitualmente pero en tallas más grandes. Reconozco que soy bastante básica a la hora de comprar, casi siempre voy a los mismos sitios y quiero ir siempre cómoda. Arreglarme mucho me da pereza. Espero que os haya servido el post.

    Otros posts: Cómo vestir durante el embarazo para ir de boda

  • Nombres de niñas y niños

    Nombres de niñas y niños

    Quién nos iba a decir a estas alturas de un embarazo que tendríamos una lista amplia de nombres para niño y que aún seguiríamos dándole vueltas al de niña. Porque si algo tuve claro toda mi vida es que, si tenía una hija, se llamaría Carmen. Un nombre que me gusta, sonoro y que ya es una tradición en mi familia. Me costó tanto verbalizarlo cuando perdimos a la niña No era capaz, y de hecho no fui capaz de ponerle nombre en el propio hospital, como si evitando ponerle nombre, doliese menos. Incluso, en aquellos momentos, se nos pasó por la cabeza que podríamos ponérselo a otra hija si la tuviésemos. Lo que hacen el shock y la negación en esa primera parte del duelo. Con el tiempo entendí que Carmen, ese nombre que soñé siempre, se fue con ella. Hay gente que cree que podría ponérselo a una nueva hija, incluido mi hijo Rafa, pero sé que no. Carmen es mi cuarto bebé y mi primera (y no sé si única) hija. Sé que hace años se repetían nombres de hermanos fallecidos, era otra época, y no lo juzgo ni me parece mal. Pero creo que el nombre es parte de aquello que hace que le guardemos su sitio en esta familia.

    Nombres de niñas y niños

    Nombres de niñas

    Por esa razón, me cuesta mucho encontrar nombres de niñas. Porque en mi cabeza estaba ése. Y nuestra otra opción fue Alicia, que también es muy típico en mi familia. Sin embargo, ahora me quiero ir al lado opuesto, seguir pensando en nombres de niñas clásicos, de toda la vida… pero que no me recuerden a nadie, que no lo asocie a otras personas y que además, no sean nombres ya habituales. Como veis, me he puesto el listón muy alto 😉 Vamos, que no es fácil. Obviamente me gustan nombres como María, Lucía, Ana, Lola… pero claro, conozco a unas cuantas y son muy comunes. Así que, como imagináis, no está siendo fácil. Se aceptan sugerencias, en Instagram ya me dejásteis unas cuantas. La idea es tener un par de nombres en mente y, llegado el parto, y cuando le veamos la cara, decidir sobre la marcha.

    Nombres de niños

    Os voy a decir una cosa, les dejo elegir a los niños y a su padre. Les dejo porque a ninguno le ha dado por decir Cristiano ni nada parecido, vamos. Y todos los que andan barajando me gustan. No me preguntéis porqué hay muchos más nombres de niño que me gustan, me sale una buena lista. Y los que ellos andan hablando son: Juan, Pablo, Álvaro, Miguel, Pedro o Jaime. Yo creo que la última palabra la va a tener maridín seguro porque yo elegí los de Alfonso, Gabriel y Carmen. A mí cualquiera de las opciones me gusta, sobre todo Juan y Jaime. Y Miguel por la gracia de que ya en casa tenemos a Rafael y a Gabriel y así completamos el trío de Arcángeles 😉

    Como os podéis imaginar, no tuvimos nunca prisa por preparar ni elegir nada en cuatro embarazos, menos aún lo tenemos en este. No es por falta de ilusión, porque creedme que estoy ilusionada. Es por miedo, hay una parte de mí que me recuerda lo que Carmen me enseñó: deja que las cosas fluyan, planifica menos. Y la verdad es que así lo estamos haciendo. Pero eso ya es otro tema.

    Por cierto, si alguna anda buscando nombre de niño o niña, aquí tenéis decenas por orden alfabético.

  • Cocholate, regalos personalizados

    Cocholate, regalos personalizados

    Cuando abrí mi cuenta de Instagram hace 4 años, se abrió también un universo ante mí. Tanto, que es ahora mismo mi red social favorita, donde estoy más activa y donde sigo a más cuentas. Y una de las primeras cuentas que empecé a seguir es la de Cocholate, una tienda online especializada en regalos personalizados para toda la familia. Y por distintas razones, le cogí cariño a Emma, que es la persona que está detrás de esta web. Tienen desde regalos originales por el nacimiento de un bebé, detalles para bebés personalizados, regalos con el nombre de la persona que lo recibe hasta propuestas más originales o divertidas para regalar a padres, madres, abuelos, hermanos, tíos, padrinos….

    A mí, por lo que más me gustó, y es en lo que son especialistas, son las cestas para bebés. Diseñan unas cestas (cajas) de regalo para recién nacido en las que incluyen artículos muy útiles para los bebés, como mantas bordadas, albornoz personalizado, peluches, juguetes, etc… También puedes crear tu propia canastilla personalizada eligiendo los productos que quieres incluir, eso ya va por gustos. Los productos son de gran calidad y yo personalmente los usé con Gabriel, hace ya casi 4 años, y nos dieron muy buen resultado (la toalla especial que te enganchas al cuerpo para sacar a un bebé pequeñito de la bañera me pareció un inventazo). Además, personalizan las cosas en el momento así que los pedidos llegan muy rápido.

    Cocholate regalos personalizados

    cocholate regalos personalizados

    Y además de un montón de cosas para los bebés, tienen también muchos regalos personalizados para toda la familia, como camisetas que a nosotros nos habéis visto en Instagram, sudaderas, regalos para profes, tazas, joyas… A mí, lo que más me gustó es que las canastillas de bebés se pueden preparar en cajas, porque además de llevar el nombre del bebé, luego son útiles para guardar cosas. Son cajas bonitas que puedes dejar a la vista.  Espero que os sirva. Tenéis código descuento del 10% hasta Diciembre, con el código  NODRAMA18
  • Regalos para niños amantes del fútbol

    Regalos para niños amantes del fútbol

    Desconozco de dónde ha salido la vena futbolera en mi casa. No sé si es por el abuelo materno de las criaturas, lo que viene siendo mi progenitor, que no abandonó la afición de jugar hasta los 60 años… o por maridín, que jugó y disfrutó durante muchos años. Porque vamos, a mí me dio por el fútbol, pero para ver en el estadio, no para jugar 😉 Lo que tengo claro es que, cuando les da por el fútbol, se ponen muy pesaditos, jaja.. Si alguno de mis churumbeles me hubiera dicho que quería hacer otro deporte o baile o judo o que sé yo, me hubiera dado una alegría. Vamos, por variar un poco. Total, que me lío, que como el próximo mes celebramos los cumpleaños de los dos mayores, y en noviembre, del rubiales, pues os podéis imaginar qué tipo de cosas quieren así que pensé que podía ser útil un post de regalos para niños amantes del fútbol. Sobra decir que, quien dice niños, también incluye niñas.

    Regalos para niños amantes del fútbol

    1. Equipaciones y botas de fútbol: sí, el regalo más básico y de los más caros, por cierto. El hecho de que entre los padres de los compañeros y amigos de los niños se tomase la decisión de hacer regalo conjunto entre todos, permite que se les pueda comprar una o dos cosas de mayor precio en lugar de muchos regalos de menor valor. Y de hecho, las equipaciones oficiales de equipos de fútbol que tenemos en casa son precisamente regalos de cumpleaños. Respecto a las botas de fútbol, solía comprar las básicas del Decathlon y van bien pero ahora ellos ya quieren otras que ven a los futbolistas y entonces les he dicho que para el cumple.

    Regalos para niños amantes del fútbol2. Mochilas, estuches y material de su equipo de fútbol: les hacen los ojos chiribitas cuando ven ese tipo de cosas así que es un acierto seguro, siempre. Y ese tipo de cosas se venden desde en papelerías hasta en grandes superficies. No hay mucha complicación.

    Regalos para niños amantes del fútbol3. Futbolín: un clásico entre los clásicos que ahora ya tiene versiones de tipo, el de siempre, en maletín para llevar de un sitio a otro, grande o pequeño… Vamos, que la excusa de que ocupa mucho ya no la tenemos.

    Regalos para niños amantes del fútbol

    4. Soccer disc: pues sí, si vuestros hijos sienten una atracción irrefrenable por los balones y no queréis que jueguen dentro de casa por temor a que rompan cosas, este disco es una opción para que no te machaquen ni golpeen los muebles. A ver, a mí no me gusta que jueguen al fútbol dentro de casa porque se ponen como motos, con lo cual esto tampoco es una opción… pero que lo sepáis 😉

    Regalos para niños amantes del fútbol5. Juego de chapas: sí, las de toda la vida. Lo que pasa que hoy en día ya lo tienen mucho más cuidado el asunto y las chapas ya llevan banderas de selecciones o escudos de equipos y vienen con una especie de campo. Vamos, aquí están fascinados y me habéis preguntado mucho al ver a mis tres fieras con ese juego.

    Regalos para niños amantes del fútbol

    6. Fútbol de mesa (conocido como Subbuteo): oye, menudo vidilla les da esto. Porque juegan recreando partidos con pequeñas figuras de futbolistas pero es que además, retransmiten a la vez y se montan unas películas con las jugadas que hasta Gabriel se emociona. Está el Subbuteo de toda la vida y otras tantas versiones.

    Regalos para niños amantes del fútbol

    7. Cromos de fútbol: y te preguntarás que cómo vas a aparecer en un cumpleaños con sobres de cromos. Pues me lo cuentas cuando te presentes con 10 sobres de golpe, verás si les hace o no ilusión.

    Regalos para niños amantes del fútbol

    Pues aquí tenéis una selección de cosas para daros ideas. Cualquiera que quiera dejar aquí un comentario con más propuestas, creédme que lo agradeceremos todas las que tenemos tanto apasionado del fútbol por casa. Desde luego, por haber, hay Playmobil de fútbol 😉

  • Los zapatos del cole que duran de verdad

    Los zapatos del cole que duran de verdad

    Este es el tercer curso que os recomiendo la marca Conguitos. Y lo hago encantada y con conocimiento más que probado, razón por la que repetimos. Porque desde que Alfonso empezó el colegio hace seis cursos pude probar distintas marcas. Pequé de primeriza comprando unos zapatos colegiales baratos y recuerdo que duraron cuatro meses. Luego llegó su afición al fútbol y me pasé a zapatos de más precio y aparentemente muy resistentes, pero no aguantaron el curso entero. Fue entonces cuando Conguitos me invitó a probar los suyos, había oído hablar bien de la marca y no tenía nada que perder. Yo sinceramente había perdido la esperanza de que algo nos fuese aguantar de septiembre a junio pero, para mi sorpresa, los zapatos aguantaron y en buen estado.

    Conguitos
    Zapatos nuevos
    Conguitos
    Zapatos en junio al acabar el curso, mirad la puntera reforzada, sigue perfecta.

    Así que, desde entonces, repetimos y los recomiendo. Y he de añadir que durante estos años, me habéis escrito varias personas para agradecer la recomendación. Los colegiales de Conguitos son de piel lavable (aunque nosotros apenas los metemos en la lavadora porque con una toallita húmeda quedan limpios), la plantilla es extraíble, la puntera está reforzada y además son muy flexibles, no es el típico calzado rígido, de hecho, no les hace ningún daño cuando estrenan. Ah, y buen precio! Además, si por lo que sea no aciertas con el número, los cambios son gratuitos y los envíos llegan a casa en 24/48 horas (días laborables).

    Tienen también otros modelos de zapatos. El año pasado, los niños tuvieron los botines azul marino, que también quedaron en muy buen estado. Eso sí, les meten menos caña que a los del cole, obviamente porque los usan menos días.  Si alguna tenéis interés en probarlos, cosa que os recomiendo si aún no habéis dado con el calzado que resista el ritmo de vuestros peques, os dejo este código descuento para su compra DRAMAMAMA15

  • Dormir sobre el lado izquierdo durante el embarazo, ¿por qué es más seguro?

    Dormir sobre el lado izquierdo durante el embarazo, ¿por qué es más seguro?

    Hace unas semanas os comentaba por Instagram lo que me estaba costando coger el sueño desde que intento «obligarme» a dormir sobre el lado izquierdo. Porque aquí donde me veis, como tengo poca tripa en las gestaciones, aguantaba tranquilamente hasta los 5-6 meses durmiendo boca abajo ladeando una pierna 😉 Total, que cuando lo dije, muchas me preguntasteis por qué sobre el lado izquierdo y no sobre el derecho, o boca arriba. Pues os hago por aquí un pequeño resumen de lo que me explicó una matrona y que además me hizo indagar.

    Dormir sobre el lado izquierdo durante el embarazo

    ¿Por qué dormir sobre el lado izquierdo durante el embarazo es mejor y más seguro? Pues básicamente por una razón. Cuando duermes sobre el lado izquierdo, la vena cava inferior permanece libre, sin órganos que la presionen, por lo que la sangre vuelve al corazón desde el resto del cuerpo con más facilidad. Al acostarte sobre el lado izquierdo se evita la presión y el peso del cuerpo sobre la mayor vena del cuerpo, facilitando la irrigación de la sangre hacia la placenta y aportando una gran cantidad de nutrientes y oxígeno para tu bebé. Y sin pretender ser alarmista, no puedo obviar que ya varios estudios asocian muerte fetal con dormir boca arriba.

    En resumen, cuando la embarazada se acuesta sobre el lado derecho o sobre la espalda, el bebé comprime la vena cava inferior (que como hemos dicho es la que se encarga de llevar sangre al corazón) disminuyendo el flujo de sangre y oxígeno a los órganos, tanto a los de la madre como a los del bebé. En teoría, cuando el feto está sano y fuerte, esa reducción en el oxígeno no sería importante pero si hay algún problema podría tener consecuencias. Vamos, que la mayoría de las veces no pasa nada pero sabiendo que podría pasar, mejor acostumbrarnos o intentarlo al menos.

    A mí me está costando mucho. De hecho, lo lógico es cambiar de posición durante la noche varias veces, y no pasa nada, es inevitable. Pero desde luego, mientras estoy despierta, intento mantener la postura y me ayudo de una almohada.

    Dormir sobre el lado izquierdo durante el embarazo

    Dormir sobre el lado izquierdo es mejor… para todos

    Pues resulta que dormir sobre lazo izquierdo tienes beneficios para cualquier persona así que podéis tomar nota:

    1. Beneficia el drenaje linfático de nuestro sistema nervioso central: facilitando la eliminación del exceso de proteínas, de vitaminas, grasas y residuos como los depósitos de beta-amiloides, altamente nocivos para la salud.
    2. Mejor para tu espalda: al acostarnos de lado, la columna está más alineada que de espaldas o boca abajo. Además, de lado se evita que todo el peso del cuerpo recaiga sobre nuestra espalda y hacerlo sobre el lado izquierdo evita la presión de importantes vías sanguíneas.
    3. Facilita la digestión: Es una cuestión de gravedad. El estómago y los intestinos delgado y grueso están ligeramente inclinados hacia la izquierda por lo que recostarse sobre el lado izquierdo hace que los alimentos pasen a través de estos órganos con más facilidad.

    Como veis, la postura para dormir sí importa. Lo que no sé es si después del embarazo seré capaz de mantener esta posición o volveré a la mía, boca abajo.

  • Progesterona en el embarazo, ¿para qué sirve?

    Progesterona en el embarazo, ¿para qué sirve?

    Las que me seguís habitualmente en Instagram sabéis que la pasada semana, cuando me hicieron la ecografía de la 20, decidieron recetarme progesterona en el embarazo. Hace unos años hubiera preguntado en ese mismo momento qué es eso, porque el nombre me sonaría más bien poco. Pero ya es un quinto embarazo, y después del último, y tras la conización, leí mucho sobre el cuello del útero. Cualquier mujer que tenga en el horizonte ser madre y a la que le digan que tiene que someterse a una intervención del cuello del útero, lo primero que se pregunta es si eso va a influir en un futuro embarazo. Eso lo dejo para otro post porque os prometo que, buscando información hace casi un año cuando me intervinieron a mí, lo que se lee por la red es, como casi todo lo relacionado con la salud, catastrofista. Pero menciono mi intervención por la relación que tiene en mi caso con el tema de la progesterona en el embarazo.

    Progesterona, ¿qué es?

    La progesterona es una hormona que segrega el ovario femenino involucrada en el ciclo menstrual femenino y el embarazo. Vamos, que tiene varias funciones, desde intervenir en el ciclo menstrual para preparar el endometrio por si hay fecundación hasta para el desarrollo óptimo del embarazo. De ahí que recetar progesterona sea frecuente, tanto en tratamientos de fertilidad, en casos de riesgo de aborto, por problemas con el ciclo menstrual o en el embarazo, que es el tema que nos ocupa.

    Progesterona en el embarazo

    La progesterona en el embarazo es clave. En las primera semanas es fundamental, ya que una vez se ha fecundado el óvulo, esta hormona hace que el endometrio segregue unas proteínas que nutren al óvulo al implantarse en la pared del útero. De ahí que se recete en casos en los que una mujer ha tenido abortos previos por problemas de implantación. Después de la semana 10, es la placenta la encargada de producir esta hormona.

    ¿Y por qué otra razón pueden recetarla? Pues cuando el cuello del útero está corto y puede dar lugar a un parto prematuro. Y ése es mi caso. Nunca me ha pasado en cuatro embarazos, sin embargo hace casi un año me sometí a una conización de cuello de útero, por lo que parece evidente que ése es el motivo por el que esta vez el cuello esté más corto. En mi caso estamos hablando de una cosa mínima, no preocupante, que no implica ni reposo relativo ni nada. Pero es pura precaución. Sencillamente.

    progesterona en el embarazo

    Progesterona, ¿tiene efectos secundarios?

    Sabéis que justo a las pocas horas de empezar a ponerme progesterona me empecé a encontrar realmente mal. Y como las que me seguís en Instagram enseguida respondéis a mis dudas, muchas me dijisteis que habíais tenido cansancio y malestar. Pero yo me encontraba realmente mal. Y resulta que estaba incubando una gastroenteritis que me hizo perder 3 kilos en dos días. Por suerte, no era la progesterona, solo de pensar en estar como aquel día 4 meses y me daba algo.

    Por suerte, no, a mí no me ha causado efectos secundarios en estas semanas pero puede dar:

    – Dolor de cabeza

    – Somnolencia

    – Aumento de la secreción vaginal

    – Rinorrea

    – Malestar estomacal (solo si se administra por vía oral)

    – Irritabilidad

  • Un año después…

    Un año después…

    No escribo este post pensando en las que me leéis habitualmente, aunque sé que lo haréis muchas también. Hoy hace un año que mi hija murió dentro de mí. Un año de duelo que he compartido por aquí. Hoy quiero y siento que debo escribir algo por las centenares de mujeres que me habéis escrito estos últimos 12 meses al haber vivido la misma o parecida situación. Unas lo vivisteis antes, otras después, algunas la semana pasada. Así que, en parte, escribo porque siento que todas vosotras, las que lo habéis vivido, necesitáis saber que lo que sentís es normal y que, aunque no se olvida, me gustaría deciros que del túnel se sale. Nunca vuelves a ser la misma pero se vuelve a vivir.

    Ha pasado un año desde que se me rompió el corazón. Nunca antes había sentido esa sensación de vacío y dolor desgarrador. Nunca. El tiempo ha ido haciendo su trabajo estos meses y de un dolor que no me dejaba respirar he pasado a un dolor que me deja vivir, que me deja reír y que me ha permitido seguir disfrutando de las cosas bonitas que han ido pasando. Nada va a hacer que olvide lo que sucedió, y aunque mis sentimientos hayan cambiado desde entonces, tampoco quiero olvidar a Carmen.

    No me arrepiento de haber hecho público mi dolor, no me arrepiento por muchas cosas. Primero, porque sin pretenderlo, visibilizamos una realidad como es la muerte perinatal, que ocurre en uno de cada 250 embarazos. Segundo, porque conseguimos, sin pretenderlo, cambiar los protocolos en algunos hospitales. Tercero, porque conseguimos, sin pretenderlo, que algunos sanitarios tomasen conciencia de que ese momento de nuestras vidas nos deja marcadas para siempre. Recibir mensajes de agradecimiento de matronas y médicos por hacerles ver lo que se siente en ese momento, alivia. Alivia saber que has podido cambiar algo al contarlo públicamente.

    muerte perinatal

    Alivia y ayuda leer cosas así (testimonios reales):

    “Viví el embarazo de tu pequeña desde el principio y lloré junto a ti, en la sombra, su pérdida. Por aquel entonces yo estaba embarazada de mi segundo y sólo pensar en tu dolor, me hacía estremecerme y pensar en la suerte que tenía con mis hijos. El 13 de enero nació mi hijo, en la semana 39, y una hora y media después falleció. Fue entonces y solo entonces cuando entendí el grado de tu dolor. Créeme cuando te digo que menos mal que me crucé contigo antes de de que todo esto pasara porque, sin saberlo, me fui preparando para lo que vendría después. Qué suerte que eligieses ser fuerte y yo te escogiera como persona de referencia. Menos mal que contaste tu experiencia y pude aferrarme a la idea de que saldría de esto. Y menos mal que compartes tu alegría con nosotras porque das luz a todos aquellos que la necesitamos tanto en estos momento. (…)

    Nuestras historias, las historias de nuestros bebés mariposa deberían de darse a conocer más a menudo y servir de apoyo a otras familias. De nuevo gracias por tu testimonio, ahora tenemos un ángel en el cielo que nos cuida y guía, y que, en algún momento de nuestra vida, cuando nos encontremos de nuevo, le cuidaremos lo que no le pudimos cuidar aquí en la tierra”

    «Quiero felicitarte por la forma en cómo lo estás llevando. Dentro de la desgracia, me produce mucha ternura cómo hablas de tu hija y cómo le has dado el lugar que se merece. Gracias a tus escritos, tu hija tiene un lugar en el mundo y no solo para ti. También yo siento que tu hija está presente y estoy segura que muchas de las personas que te siguen lo sienten igual que yo. Sin duda le has dado voz, la has hecho visible para todos y cada uno de nosotros y le estás dando el reconocimiento que ella merece”

    “Soy X, una matrona que te sigue desde hace tiempo y a la que le gustaría darte las gracias. Desde hace unos años, colaboro con un grupo de duelo a la pérdida perinatal….Quiero que sepas que eres un apoyo para ellas, que ven que se puede hablar de su bebé estrella sin tabúes, que es un miembro más de la familia y que pase el tiempo que pase su recuerdo perdurará”

    Carmen, todo mi cariño, toda mi admiración, todo mi respeto… tu duelo y el mío por desgracia lo viven muchísimas mujeres que además no se atreven a compartirlo por temor al que dirán. Porque tristemente sigue siendo un tabú en nuestra sociedad. Gracias por tu generosidad compartiendo tu historia. Por eso he querido compartir contigo un poquito de la mía. No estás sola. Somos muchas”.

    “Dicen que nuestros hijos son los que nos eligen (…) y no puedo más que pensar en que tu pequeña te eligió a ti porque sabía que tú darías a conocer todo lo que te enseñó en tan poquito tiempo. Que tú nos enseñarías a nosotros a valorar tanto el ahora…Volverá a elegirte cuando esté preparada, tarde o temprano lo hará, volverá a ti. Admiro tu valentía aunque estoy segura que hubieras preferido ser cobarde pero con ella en brazos”.

    Honestamente, me gustaría tener a Carmen gateando por casa.

    Honestamente, me gustaría no tener una habitación pintada de rosa vacía en casa.

    Honestamente, me gustaría no tener en una caja guardadas unas toallas y algo de ropa que me habían regalado para ella.

    Honestamente, me gustaría que el recuerdo de mi último parto no fuera en el más absoluto silencio, me gustaría no saber lo que es un postparto sin bebé, me gustaría no saber lo que es parir y salir con los brazos vacíos del hospital. Me gustaría no haber conocido esta realidad tan dura.

    Honestamente, me gustaría no haber tenido que aprender de esta manera.

    Honestamente, me sigue doliendo. De otra forma, pero sigue ahí.

    Honestamente, no quiero olvidarla. Tampoco podría.

  • Cómo organizo los recuerdos escolares de los niños

    Cómo organizo los recuerdos escolares de los niños

    Este es otro de esos posts que surgen tras vuestras preguntas en Instagram; me encanta que me deis ideas porque, después de 700 posts en estos años, a veces una anda escasa de imaginación y vienen bien vuestras propuestas. El caso es que os enseñaba por allí un vídeo cortito con un montón de carpetas, fotos y papeles y os contaba que estaba en plena operación «guardar recuerdos» ahora que terminó el curso escolar. Pues allá vamos. Os cuento cómo organizo los recuerdos escolares de los niños: qué guardo (que no es mucho), cómo lo guardo y para qué lo guardo.

    Cómo organizo los recuerdos escolares de los niños

    Qué guardo y por qué

    1. Fotos: tanto en la guardería como en el cole se hacen fotos de grupo. Bien en carnaval, en navidades, en alguna excursión o la típica foto de clase. Yo suelo guardar una o dos fotos al año. Por ejemplo, la oficial de clase, que suele ser la más cara, la cojo cada dos años, y el resto de cursos, elijo alguna de las que os mencionaba antes, de manera que de todos los años tienen una o dos fotos para el recuerdo. Lo de las fotos es obvio el porqué las guardamos, una imagen vale más que mil palabras y creo que a todos nos gusta tener imágenes de distintas épocas de nuestras vidas como recuerdo y de esas personas que nos acompañaban en esos momentos.
    2. Notas: Guardo las notas porque recuerdo que en COU, antes de entrar en la Universidad, además de la nota de selectividad, nos pedían una especie de libro escolar, que guardaban en el colegio, en el que aparecían las notas de todos los cursos desde pequeña. Y aquello me hizo ilusión porque no recordaba mis calificaciones de EGB… Así que ahora decidí guardar las de los niños, por si a ellos algún día les interesa.
    3. Dibujos: Guardo dos o tres dibujos al azar de cada curso, así se ven sus avances desde que empiezan con los garabatos en la guardería a otros muy elaborados en Primaria.
    4. Escritura: Aquí básicamente es guardar algún dibujo con su nombre en primero de Educación Infantil a algún dictado en Primaria. Es una pasada ver los cambios a través del tiempo.
    5. Otros: Por ejemplo, cosas relacionadas con las actividades extraescolares. Los míos solo van a fútbol y guardamos la típica foto de equipo, este año el álbum de cromos en el que ellos aparecían, también recortes de prensa…
    cómo organizo los recuerdos
    Recuerdos de guardería de Gabriel

    Cómo lo guardo

    Pues muy sencillo: en carpetas. Una para la guardería, otra para todo Educación Infantil y otra para Primaria. Daos cuenta de que cada curso guardo una o dos fotos, tres dibujos, algo escrito y las notas, es decir, no son más de diez «papeles», ocupa poco. Si acaso, en la época de guardería hay algún recuerdo más… Lo digo porque algunas me comentábais que acumuláis muchísimo porque guardáis hasta cuadernos. Se trata de simplificar, tampoco es algo que ellos vayan a ver cada poco, se guarda y puede que se saque cada… ¿tres años?, ¿cinco?, ¿una vez en la vida? Así que vale más que sea poquito pero representativo.

    Y nada más, espero que os haya servido a las que me habéis estado preguntando. Seguro que sois muchas las que vais guardando recuerdos de los peques de sus distintas etapas escolares…

  • No queremos saber el sexo de nuestro bebé

    No queremos saber el sexo de nuestro bebé

    Hemos tomado una decisión: no queremos saber el sexo de nuestro bebé. Aquí en España no es lo habitual, sí en otros países. Normalmente es una decisión que se toma para mantener la emoción hasta el mismo parto, o porque sencillamente no tienes ningún tipo de preferencia. También conozco casos de embarazos deseados que tardaron muchísimo en llegar. Nuestra decisión no tiene nada que ver con lo anterior. Aunque lo de mantener la incógnita hasta el parto me parece precioso.

    Os lo contaba la semana pasada en Instagram, el día que nos hicimos la ecografía de las 12 semanas. Por primera vez, salimos de esa eco sin saber el sexo de nuestro hijo. Como os contaba ese día, en los cuatro embarazos anteriores, nos dijeron a esas alturas lo que venía en camino. Y no fallaron. Por razones que desconozco, mis bebés se dejan ver muy bien, así que podríamos saber ya el sexo del bebé que viene en camino. Pero desde el principio, tomamos esta decisión. Nuestras circunstancias son muy distintas a las de los embarazos anteriores por lo que ya sabéis. Así que hemos considerado que es lo mejor por dos razones:

    1. Si es una niña voy a estar más intranquila todo el embarazo. He tenido 4 hijos y el único que perdí fue una niña. Sí, fue un accidente, me podía haber pasado con cualquiera o no haberme pasado nunca, pero sé que si es una niña me voy a poner más nerviosa pensando que pueda volver a pasar. No tiene ningún sentido pero el miedo es irracional.
    2. Si es un niño, ahora me va a doler. Y sé que eso no pasará cuando lo sienta y lo tenga en brazos. Por que sólo quiero oír llorar a mi bebé en el parto así que estaré feliz. Pero en este momento, después de pasar meses ilusionada con la llegada de una niña tras tres varones, creo que no estoy preparada para que me digan que es un niño. Nunca jamás me importó tener solo varones, pero no es lo mismo no tener una hija que haber tenido una y haberla perdido. Las cosas como son.

    No queremos saber el sexo de nuestro bebé

    Cuando una pareja toma la decisión de esperar al parto para conocer el sexo de su bebé tiene muy distintos motivos. Y estos son los nuestros, ya que mi marido me apoya totalmente en la decisión. Y que nadie se preocupe por la planificación. Si es una niña, ya tenemos una habitación pintada de rosa en casa y ya veréis el poco esfuerzo que me va a suponer ir a comprar ropa en una tacada. Y si es un niño tenemos de todo casi hasta que le vaya a salir barba 😉

    Hay en nuestro entorno quien, inconscientemente, habla en femenino (sin querer) de este bebé como si este embarazo fuese una continuación del anterior. Pero no, este bebé es otro y puede ser otra niña o un niño. Como es obvio, nuestras preferencias son las que son, y creo que es completamente lógico dadas las circunstancias. Pero lo que no tengo duda es que este bebé va a estar super cuidado y nos va a llenar de vida otra vez. Y sinceramente, creo que conocer el sexo del bebé cuando nazca va a ser muy emotivo, sea lo que sea. Planificar en los embarazos ya no está hecho para mí.

  • ¡Vacaciones escolares! Intentando no volverme loca

    ¡Vacaciones escolares! Intentando no volverme loca

    Me había pasado yo el mes de mayo muy enfrascada en distintos asuntos que no me estaban permitiendo ser consciente de que el tiempo avanzaba. Resulta que el último fin de semana pasé una mañana entera con los niños en casa y me volvieron literalmente loca. Ya sabéis, tres chicos, con uno en plan pre-adolescente, dan para mucho. Y entonces me di de bruces con la realidad que se viene encima: tres mesecitos de verano con los churumbeles por casa en modo destroyer. ¡Qué alegría!, ¡qué alboroto! ¡Vacaciones escolares! Porque oigan, tres meses dan para mucho, sobre todo cuando te vas a pasar las 24 horas con ellos 😉 Y si curras fuera de casa, búscate la vida a ver qué haces con los niños durante casi 90 día. Que oye, tienen que descansar y tener vacaciones, si toda la vida fue así, ehhh… pero, alguna cosa hay que hacer con ellos. ¡Qué bonito percal!, ¿verdad? Y ojito, que en el norte tenemos mucho mérito ;- ) ¡Que podemos pasarnos semanas sin poder pisar la playa y la piscina!

    vacaciones escolares

    No os voy a poner aquí una lista de actividades porque me leéis desde toda España así que sería difícil abarcar todo pero os cuento lo que hemos hecho otros veranos, por si os sirve de algo:

    1. Guardería: recurrí a esta opción en dos ocasiones. Muchas guarderías admiten en verano a otros hermanos más mayores así que me parece una alternativa genial para poder llevarles juntos y no andar de trasiego. Eso sí, está bien cuando son hermanos relativamente seguidos, porque a un niño de 6-7 años ya no le hace gracia estar con bebés y niños tan pequeños.
    2. Campamentos organizados por Asociaciones de vecinos: también hemos recurrido a esta opción en dos ocasiones, suelen tener mucha variedad de actividades y son económicos.
    3. Campamentos de los propios colegios: muchos colegios organizan sus propios campamentos durante el verano aunque en el centro de mis hijos durante muy poco tiempo así que fueron una semana el año pasado.
    4. Campus de fútbol: siendo madre de tres futboleros no podía obviar esta opción. ES la que más les gusta a ellos pero también es la más cara. La suerte es que si apuntas a más de un hermano, te hacen descuento así que este año irán una semana, como el año pasado.
    5. Campamentos públicos o del ayuntamiento: me imagino que esta alternativa la hay en todos sitios y es la más barata pero también las plazas vuelan, así que apuntarlos es una odisea, por lo menos aquí. Yo no lo he logrado para las fechas que buscaba y mira que se hacen en colegios y uno lo tengo al lado de casa.

    Y estas son las opciones a las que hemos recurrido o que hemos barajado para los veranos. También están las que suelen ofrecer clubs deportivos pero, por el momento, no somos socios de ninguno. Generalmente, los niños han pasado tres semanas de las doce que tienen de vacaciones en campamentos, de manera que han tenido dos meses enteros para descansar. Este año, como nuestras vacaciones van a ser muy distintas a otros veranos, sólo irán una semana. Los campamentos les han venido bien porque han estado con sus amigos, han conocido otros nuevos y han descubierto nuevos deportes 😉 Y sobre todo, han evitado que yo me vuelva loca. Y para otros padres es pura necesidad por cuestiones laborales. ¿Van a campamentos vuestros niños en verano?, ¿más ideas?

  • Los grupos del whatsapp de madres

    Los grupos del whatsapp de madres

    Con Whatsapp hemos topado. Una se puede emocionar la primera vez que la incluyen en grupos de whatsapp de madres pero con el tiempo solo tiene ganas de huir. Que no seré yo la que dude de su utilidad; cuando tienes tres churumbeles en el colegio, por supuesto que puede ser una herramienta estupenda para algún recordatorio o duda, para mí la primera, pero… hasta ahí, ¿no? Vamos a ponernos en situación. Desaparición de una prenda de ropa. Madre que pregunta si alguien tiene el jersey que su hijo Menganito ha perdido. Y entonces es cuando, por arte de magia, te encuentras con quince madres diciendo que no lo tienen en sus casas.

    Ahí es cuando, por inercia, las primeras veces, respondes que en tu casa y en la mochila de tu criatura tampoco está, no vaya a ser que, por no contestar, alguien piense que estás sisando la prenda en cuestión o que eres una  petarda y ni te molestas en mirar. Hasta que llega un momento en que te paras y dices: pero la pregunta no es quién tiene o alguien ha visto. Pues entonces si no tengo y no he visto, no digo nada. Y no es que sea borde, es que tengo una decena de grupos de padres entre fútbol y cole, y no me da la vida para tanta información. Que nadie se preocupe, si a mi casa llega un jersey con nombre de otro niño o que no me resulte familiar, avisaré. ¡Gracias!

    Luego está ese momento en que acaba un cumpleaños. Has recogido ya al niño del evento y te has despedido de los padres del cumpleañero dándoles las gracias por semejante fiestón. Pero no sabes por qué, de repente, el grupo de whatsapp que se creó para avisar del cumple, hora y sitio… empieza a echar humo con agradecimientos varios contando que Menganito ha llegado feliz a casa y que está tan cansado y se lo ha pasado tan super bien, que ya está durmiendo. Ah, se me olvidaba, si tienes suerte, te habrán enviado una decena de fotos de la celebración que a mí hasta me «presta» (verbo asturiano que deberíais usar en toda España y que significa, más o menos, gustar). Pues eso, que me gusta ver una decena de fotos pero ¿cien? Sí, cien. Hay madres que envían cien fotos. Que ya no es que las envíen, es que ¿quién tiene tiempo para cien fotos? Llamadme básica, si queréis, a mí no me da la vida…

    Los grupos del whatsapp de madres

    Y ahora están los chats echando humo con tema disfraces de fin de curso, que da para mucho, y regalo a los profesores, que casi que ya no entro en este tema porque me da para otro post… Resumiendo, quiero estar en los grupos pero solo participo cuando son cuestiones meramente informativas, no es que sea una borde, que quede claro 😉 ¿Cómo llevais este tema?

  • Nuestro quinto hijo está en camino

    Nuestro quinto hijo está en camino

    Me gustaría anunciar esto con cierta efusividad. Pero no me sale. Sé que un embarazo es motivo de alegría y así lo fue siempre para mí; bien sabéis que era de esas mujeres que disfrutaban estando embarazada y que además no tenía miedos. No los tenía porque creía, de forma errónea, que una vez pasaba el primer trimestre, nada se podía complicar. Y que si se complicaba, ya estaba la medicina para solucionarlo. Pero me di de bruces con una realidad, con la muerte perinatal, y ya nada vuelve a ser igual.

    Nada vuelve a ser igual porque perdí la inocencia y conocí una realidad que desconocía. Nada vuelve a ser igual porque me he llenado de miedos. Nada vuelve a ser igual porque los malos recuerdos se agolpan y de repente vuelves como a revivirlo todo. El lunes, cuando escuché por primera vez el latido del corazón de mi bebé, sentí alivio por un lado, pero recordé que la última vez que había escuchado ese mismo sonido fue en agosto, fue el de mi pequeña horas antes de morir. Y se me llenaron los ojos de lágrimas.

    embarazo tras muerte perinatal

    Hay una parte de mí que me dice: ilusiónate. Hay otra parte que me pide no hacerlo, por si vuelve a pasar, para no sufrir tanto. Me diréis que no tiene que volver a pasar y, obviamente, si pensara que me va a pasar, no tendría narices siquiera para volver a intentarlo. Pero sé que puede ocurrir, aunque lo más probable es que no ocurra. Si alguna vez has tenido un accidente en la carretera, no significa que no vayas a volver a tenerlo. En el momento en que te subes de nuevo en un coche, la posibilidad, por pequeña que sea, de que pase algo existe, con independencia de que hayas o no hayas tenido nunca un accidente previo. Y eso es así. Lo que me ocurrió no hace que ahora ya no me pueda pasar nada malo.

    Pero obviamente sé que la mayoría de embarazos tienen un final feliz. Y quiero creer que este lo tendrá. No entra en mis planes disfrutar de este embarazo, sólo aspiro a vivirlo con tranquilidad, que por ahora no la tengo. Supongo que es cuestión de semanas el ir relajándome y vinculándome con este bebé, que sé que también se merece que esté contenta. Y como se lo merece, lo iré consiguiendo poco a poco. Nuestro quinto hijo está en camino y sé que nos hará felices pero no viene a sustituir a nuestra hija. Cada uno tiene su lugar.

  • 5 cosas que me gustan de ser madre

    5 cosas que me gustan de ser madre

    Os había prometido que habría una segunda parte del post «5 cosas que no me gustan de ser madre«. Y es que tendemos a hablar de la parte más idílica de la maternidad obviando a veces las incomodidades que supone. Pero como soy de más de ver la botella media llena que medio vacía y no iba a dejaros con aquel mal sabor de boca 😉 hoy os cuento también las 5 cosas que me gustan de ser madre. Bueno, las que más me gustan, porque sí, hay unas cuantas más…

    cosas que me gustan de ser madre

    5 cosas que me gustan de ser madre

    1. Mejora cualquier día de birria: sí, ese día que has discutido con un amigo, con tu madre o con Perico el de los palotes.. ese día en que ha sido todo una caca, vienen tus hijos, te cuentan super emocionados cualquier cosa del cole o de Cristiano Ronaldo, o lo que sea, te dan un beso y ya todo se ve de otro color. Es así, los niños no te dejan pensar mucho en otras miserias.
    2.  Eres más productiva: siempre había escuchado que haces más cosas cuando más cosas debes hacer y es tal cual. Cuando tienes hijos, pierdes el tiempo justo, es decir, no pierdes el tiempo. Y entonces te das cuenta de la cantidad de cosas que se pueden hacer en un sólo día.
    3. Valoras lo importante: por lo menos yo. Habrá quien con la maternidad siga enfrascada en preocupaciones intrascendentes pero desde luego, si antes tenía claras las cosas importantes, desde que soy madre, mucho más. Es que no pierdo el tiempo en según qué cosas ni mi cabeza le da demasiadas vueltas a ciertos asuntos.
    4. Simplificas: no sólo haces más cosas durante el día de las que hacías antes sino que además, lo que haces, lo haces sin miramientos, sin chorradas… Y esto se va incrementando en función del número de hijos. A más hijos, más síntesis…
    5. No tienes sentido del ridículo: sí, a mí la maternidad me ha hecho perder el sentido del ridículo, aunque ya venía con poco de serie, que aquí donde me veis siempre he sido muy farandulera y en el cole bordaba el asunto. Cantas y bailas canciones que nunca se te hubiera pasado por la cabeza, hablas a veces como si fueras un poco boba, te pones a dar saltos sabiendo que te estás jugando el menisco…en fin, cosas varias.

    Como sabéis, este post tiene un punto de humor. Que no es que sea todo literal, vamos, pero casi, casi 😉 ¿Qué es lo que más os gusta de ser madres?

  • 5 cosas que no me gustan de ser madre

    5 cosas que no me gustan de ser madre

    A estas alturas, y cuando la que escribe es madre de familia numerosa, ya se puede uno imaginar que no es un post éste para desanimar a nadie con esto de la maternidad. Que si una repite varias veces es porque, al menos, algo divertido o bonito le encuentra al asunto. Pero pasa lo mismo que al que le gusta ir a la playa; que sí, que va feliz pero hay cosas de ir a la playa que algunos días le hacen acabar hasta el gorro. Si es que todo lo que nos gusta tiene sus pegas, por mucho que nos encante. Y la maternidad no podía ser menos. Así que, aquí va mi lista de cosas que no me gustan de ser madre.

    Cosas que no me gustan de ser madre

    5 cosas que no me gustan de ser madre

    1. No descansas nunca o casi nunca: incluso cuando todos tus hijos duermen 10 horas del tirón, tú ya no vuelves a dormir a pierna suelta como lo hacías cunado no habías tenido churumbeles. Es como si el cerebro no fuese capaz de desconectar. El día que uno de mis hijos se despierta a las 7 de la mañana, me fascina ver cómo mi señor marido es capaz de volverse a dormir. Vamos, yo ya no vuelvo a pegar ojo.
    2. No puedes planificar: con lo organizada que yo era para todo, esto no acabo de llevarlo bien. Ahora casi siempre sé que tiene que haber un plan B. Y si antes llegaba a los sitios antes de la hora prevista, por aquello de ir con calma, ahora me conformo con llegar sencillamente a la hora, eso sí, corriendo. De repente es como si no pudiese controlar el tiempo, cuando antes me daba la vida para todo.
    3. No puedes comer lo que quieras y cuando quieras: ay, señor, ¿dónde se quedaron esas cenas “sin sustancia” en el sofá?, ¿ese poder sacar cualquier cosa de la cocina que te apetecía a media tarde? Pues nada, oye, que como se me ocurra ponerme a comer un dulcecillo a media tarde, vienen las hienas a pedir su ración. Y claro, si además te has propuesto que los niños coman sano, si quieres comer cualquier guarrería, ya puedes esconderte para no dar mal ejemplo.
    4. Sufres, quieras o no: es que, aunque seas del club de madres pachorras y huevonas como yo que no suelen protestar por nada ni preocuparte innecesariamente, la maternidad te hace sufrir. De hecho, a mí me rompió el corazón y nunca, nada, me había dolido tanto como perder a mi hija. Pero sin llegar a ese punto, que gracias a Dios no es lo corriente, el hecho de que tu criatura sufra, que se pongan enfermos, y seguramente hasta cuando les rompan el corazón (para eso me quedan unos años), lleva implícito cierto sufrimiento.
    5. Llegas a tu límite: no hay nada, nada más visceral y más bipolar que la maternidad. Pasas de cero a cien y de cien a cero en cuestión de minutos. Una rabieta o una bronca entre hermanos puede sacar lo peor de ti, casi tanto como un jefe canalla en el trabajo 😉 Así que no, no hay nada que lleve peor que verme fuera de mis casillas.

    Y como todo tiene su parte buena y mala, me reservo lo que más me flipa de ser madre para otro post. ¿Qué es lo que menos os gusta de la maternidad?

  • Ser madre es duro, ¿qué me ha ayudado a no estar al límite?

    Ser madre es duro, ¿qué me ha ayudado a no estar al límite?

    Hace un par de semanas, la presentadora Tania Llasera contaba en sus redes sociales que había tomado la decisión de buscar ayuda profesional ya que estaba sobrepasada por el cuidado de sus hijos. De repente, se dio cuenta de que había días en que esa labor, que admite también que le hace feliz, estaba acabando con sus energías. Y de alguna forma la entiendo. Ser madre es duro. No he llegado a ese punto nunca pero objetivamente, acabo los veranos medio chalada porque, señoras, 24 horas con los niños dan lugar a una buena ida de olla y, algunas veces, a subir el tono de voz más de lo normal. No pasa nada por admitirlo, por contarlo y por sentirlo. Son niños y sus formas de actuar o de ser en determinados momentos nos frustran, faltaría más. Lo que sí tengo claro es que, si nunca he llegado al límite (aunque seguramente poco me ha faltado), es por varias cosas.

    Ser madre es duro, ¿qué tres cosas me han ayudado?

    1. Pasar tiempo en la calle: es una de las cosas que la propia Tania Llasera mencionó en sus redes sociales. Que pasar días enteros en casa con los niños satura. Doy fe y ésa es la razón por la que no se me cae el techo encima. En 7 años de maternidad he pasado muy muy pocos días sin salir de casa. Soy de las que he ido al parque todas las tardes durante años, en todas las estaciones…y leñe, vivo en Asturias. Ahora en vez de estar en el parque, después del cole, nos quedamos allí un rato. Unos días porque entrenan pero, cuando no, es porque se quedan allí jugando con otros niños. Y así, evitas desastres en casa. Y tú estás aireada.
    2. Relacionarse con adultos: Esto parece una soberana idiotez pero cuando no tienes una vía de contacto con otros adultos (la pareja no cuenta), acaba el día y no has hablado de nada que no sean mocos, pañales, colegios, etc… Es bueno, de vez en cuando, despejar la cabeza con otros temas, me da igual si hablas de política que del corte de pelo pero relaciónate con personas también con las que puedas hablar de algo más que de bebés y niños.
    3. Mantener o buscar un hobby: Caemos en el error de dejar de hacer algunas cosas cuando somos madres. Es verdad, al principio es por falta de tiempo pero, poco a poco, nos vamos adaptando al bebé o niño, y sinceramente, toca buscar hueco para ese hobby o afición que antes nos gustaba y que no dejábamos de hacer. Creo que es fundamental para seguir teniendo un poco de conexión con nuestro yo anterior a la maternidad.

    A toro pasado, porque reconozco que la maternidad ahora es más llevadera ya que mis hijos cada vez más siendo mas autónomos, creo que esas tres cosas evitaron que no me volviera loca de remate con los tres por casa siendo muy seguidos. ¿Qué os ayuda a vosotras cuando estáis al límite?

  • Niños y dinero: debemos enseñar el valor de las cosas

    Niños y dinero: debemos enseñar el valor de las cosas

    Este post surge a raíz de un vídeo que puse en Instagram en el que mis hijos mayores aparecían cada uno con su cartera comprándose unos chicles en el supermercado. Yo bromeaba diciendo que soy “mala madre” por hacerles comprar lo que considero caprichos. El caso es que muchas me preguntasteis desde cuándo lo hacen, si les damos paga, si ahorran… así que voy por partes para intentar contestar a vuestras preguntas. No era un tema previsto ni yo he tenido nunca en mente cómo abordar el tema del dinero con los niños. Lo único que sí quería y quiero es que valoren las cosas en general, y obviamente eso incluye lo material. Y lo material se compra con dinero, eso es así. De manera que, de forma natural, ha ido surgiendo. La forma en que lo estamos haciendo  no es la mejor seguramente, o sí, no lo sé, pero es la que ha surgido. Cada familia tendrá su fórmula para saber cómo getionar la combinación niños y dinero.

    Niños y dinero como regalo, no por ahora

    Os diré que, en la medida de lo posible, he evitado que les regalasen dinero, por una cuestión de edad, no por otra cosa. He visto que en una ocasión se les regaló y no les hizo ilusión, prefieren un coche o unos cromos que 30 euros, así os lo digo. Así que mientras tengan esa ilusión por un juguete, pues encuentro que es preferible mantenerlo así.  Pero soy plenamente consciente de que en unos años querrán dinero para ahorrar o para comprarse algo directamente ellos. A todos nos pasó. Lo mismo que cuando te caía de regalito una prenda de ropa y ponías cara de póquer porque no te hacía ninguna gracia. Y sin embargo, llegada una edad, precisamente lo que querías era que te regalasen las zapatillas o las botas de moda. Que a mí siempre me caían unas parecidas, nunca las de marca, jajaja…

    Paga, ¿sí o no?

    Por el momento, tampoco les damos paga, creo que son pequeños; no salen con amigos y no tienen gastos porque todavía siempre están acompañados por nosotros. Normalmente, todos sus caprichos pasan por unos sobres de cromos el fin de semana. Obviamente, como todos los niños, piden de todo, de eso no se cansan, oigan. En los críos, el refrán de que “el que no llora, no mama” es una especie de mantra vital. A lo que iba, que a día de hoy no tienen paga. Creo que cada familia debe saber qué es mejor según su situación familiar y económica.

    niños y dinero

    Y ahora me diréis, si no les dais paga y no suelen comprar cosas, ¿de dónde sacan el dinero y en qué se lo gastan? Pues os diré que el poco dinero que tienen se lo suele dar mi padre por ayudarles a hacer algún trabajillo. Por ejemplo, después de Navidad, les ofreció una paga a cambio de ayudarle a desmontar el Belén (que ya sabéis que no es pequeño). Son cosas que ellos harían encantados con mi padre pero al hombre le hace ilusión y la idea de que asocien ya que el dinero se suele recibir tras un esfuerzo o trabajo, me parece interesante. Yo aún recuerdo una temporada , creo que tenía como 13 años, en la que en el colegio, me perdía los recreos para ganarme un sueldillo trabajando en el comedor  (poniendo mesas, metiendo platos en lavavajillas, etc…). Así que básicamente, sus escasos ingresos son por esas cosas.

    ¿Y en qué se lo gastan? Pues ya visteis el otro día, en unos chicles, por ejemplo. Como nosotros normalmente les compramos algún sobre de cromos el fin de semana, si quieren comprarse más, pues lo mismo, de su cartera. Y poco más, es que los mayores tienen 7 y 5 años, no se me ocurre mucho más por el momento en qué pueden gastarlo y por eso no veo necesario que tengan paga. Pero la tendrán llegado el momento, tampoco quiero que sea mucha, de manera que de vez en cuando trabajen un poquito para sacarse un dinero extra. Conmigo lo hicieron así y creo que me fue bien. Con mi marido lo hicieron de otra forma y ha sido más derrochador, cosa que se le ha pasado conmigo al lado 😉

    Ventajas de dar paga o dinero:

    1. Les hace aprender qué es y para qué sirve el dinero.
    2. Aprenden a ahorrar
    3. Aprenden matemáticas: la profe de Alfonso ya nos dijo que era bueno que algunas veces pagasen ellos las cosas de poco valor para ir mentalmente haciendo operaciones.

    Desventajas de darles dinero o paga:

    1. Que piensen que es nuestra obligación hacerlo.
    2. Que asocien ayudar en casa o sacar buenas notas con dinero.
    3. Que quieran cada vez más.

    Y con la tontería, me he marcado un post bastante largo que se resume en que cada uno debe adaptarse a su situación y a la edad de los niños. ¿Cómo lo hacéis vosotras?

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