Me había pasado yo el mes de mayo muy enfrascada en distintos asuntos que no me estaban permitiendo ser consciente de que el tiempo avanzaba. Resulta que el último fin de semana pasé una mañana entera con los niños en casa y me volvieron literalmente loca. Ya sabéis, tres chicos, con uno en plan pre-adolescente, dan para mucho. Y entonces me di de bruces con la realidad que se viene encima: tres mesecitos de verano con los churumbeles por casa en modo destroyer. ¡Qué alegría!, ¡qué alboroto! ¡Vacaciones escolares! Porque oigan, tres meses dan para mucho, sobre todo cuando te vas a pasar las 24 horas con ellos 😉 Y si curras fuera de casa, búscate la vida a ver qué haces con los niños durante casi 90 día. Que oye, tienen que descansar y tener vacaciones, si toda la vida fue así, ehhh… pero, alguna cosa hay que hacer con ellos. ¡Qué bonito percal!, ¿verdad? Y ojito, que en el norte tenemos mucho mérito ;- ) ¡Que podemos pasarnos semanas sin poder pisar la playa y la piscina!

No os voy a poner aquí una lista de actividades porque me leéis desde toda España así que sería difícil abarcar todo pero os cuento lo que hemos hecho otros veranos, por si os sirve de algo:
- Guardería: recurrí a esta opción en dos ocasiones. Muchas guarderías admiten en verano a otros hermanos más mayores así que me parece una alternativa genial para poder llevarles juntos y no andar de trasiego. Eso sí, está bien cuando son hermanos relativamente seguidos, porque a un niño de 6-7 años ya no le hace gracia estar con bebés y niños tan pequeños.
- Campamentos organizados por Asociaciones de vecinos: también hemos recurrido a esta opción en dos ocasiones, suelen tener mucha variedad de actividades y son económicos.
- Campamentos de los propios colegios: muchos colegios organizan sus propios campamentos durante el verano aunque en el centro de mis hijos durante muy poco tiempo así que fueron una semana el año pasado.
- Campus de fútbol: siendo madre de tres futboleros no podía obviar esta opción. ES la que más les gusta a ellos pero también es la más cara. La suerte es que si apuntas a más de un hermano, te hacen descuento así que este año irán una semana, como el año pasado.
- Campamentos públicos o del ayuntamiento: me imagino que esta alternativa la hay en todos sitios y es la más barata pero también las plazas vuelan, así que apuntarlos es una odisea, por lo menos aquí. Yo no lo he logrado para las fechas que buscaba y mira que se hacen en colegios y uno lo tengo al lado de casa.
Y estas son las opciones a las que hemos recurrido o que hemos barajado para los veranos. También están las que suelen ofrecer clubs deportivos pero, por el momento, no somos socios de ninguno. Generalmente, los niños han pasado tres semanas de las doce que tienen de vacaciones en campamentos, de manera que han tenido dos meses enteros para descansar. Este año, como nuestras vacaciones van a ser muy distintas a otros veranos, sólo irán una semana. Los campamentos les han venido bien porque han estado con sus amigos, han conocido otros nuevos y han descubierto nuevos deportes 😉 Y sobre todo, han evitado que yo me vuelva loca. Y para otros padres es pura necesidad por cuestiones laborales. ¿Van a campamentos vuestros niños en verano?, ¿más ideas?






















































