por nosoyunadramamama | Mar 27, 2015 | Sin categoría, Uncategorized
Os había dicho en aquel famoso post de «Cómo trabaja una mamá bloguera» (en el que me indignaba con algunas marcas o empresas) que a partir de este mes daría un empujoncito a pequeñas emprendedoras en el blog. Ellas son madres que, por distintas razones, han decidido buscarse la vida a través de sus aficiones. Obviamente, recibo muchos mensajes y tengo que seleccionar en función de mis gustos y de la utilidad que le encuentro a lo que hacen; a veces, me escriben mamás diciéndome que tienen un negocio de algo que no puedo probar ni valorar para recomendarlo (porque no me encaja para la edad de mis peques o porque no uso ese servicio). Y dicho esto, allá vamos:
Pequefeliz: Cristina Campos es una mamá de 25 años que se acaba de mudar a Inglaterra y que compagina el cuidado de su bebé con sus estudios y un proyecto llamado Pequefeliz. Hace unas cosas preciosas con goma eva: portadocumentos, broches, muñecos recortables, triángulos para el coche… todo personalizado para vuestros peques. Y para muestra, un botón. Ya tengo el portadocumentos que, por ahora, utilizo para la cartilla de Salud de Gabriel, ¡no puede ser más bonito!


Siempreloquise: Conocí a Blanca a través de Instagram (esta red social me está descubriendo a verdaderas artistas) y se encargó de los recordatorios del Bautizo de Gabriel. Siempreloquise diseña recordatorios, invitaciones, meseros, álbumes de fotos…

Estos han sido mis dos grandes descubrimientos este mes, espero que os hayan gustado. Habrá más en abril. Por cierto, el lunes sortearé a través de Facebook entradas para el espectáculo Rock and Kids que tendrá lugar en el Centro Niemeyer de Avilés el día 5 de abril así que ¡estad pendientes las interesadas! ¡¡Buen fin de semana!!
por nosoyunadramamama | Nov 17, 2014 | baby shower, bebes, embarazo, Maternidad y embarazo, Sin categoría, Uncategorized
Hace poco más de 4 años, sólo sabía de la existencia de las «baby showers» gracias al Hola! o a Sexo en Nueva York. No tenía ni la más remota idea de si en España se estaba empezando a poner de moda o ya estaba el festejo bien asentado. Lo cierto es que, como mis amigas aún no tenían hijos, ni me planteé organizar una reunión de este tipo. Vamos, es que ni siquiera sabía si la organizaba la propia embarazada o sus amigas. Pero tres semanas antes de dar a luz a Alfonso, un fin de semana en el que maridín estaba de casa rural en una despedida de soltero, llegué a mi casa y, por sorpresa, allí estaban algunas de mis amigas y unos cuantos paquetes. Mi cara fue como la de una niña que ve a los Reyes Magos.
Me habían preparado una cena y me regalaron una trona que, a día de hoy, sigue intacta tras 4 años de uso ininterrumpido. Y no sólo eso, sino que además se quedaron a dormir esa noche en casa, así que fue algo parecido a una fiesta de pijamas. Sinceramente, aquello me pareció lo más y no puedo estar más que agradecida por aquel detalle así que, obviamente, comprendí que lo de las «baby showers» era todo un planazo. Dos años más tarde me volvieron a organizar una cena sorpresa en casa unos días antes de que naciese Rafa, previa colaboración con maridín para que llevase a Alfonso a dormir a casa de mis padres.
Por entonces me regalaron un saco para la silla y hasta hicieron una tarta de pañales.El caso es que las organizadoras de los eventos, Ceci y Ana, no tienen hijos así que hace ya un tiempo que le dije a maridín que, si se les ocurría ponerse en contacto con él para intentar organizarme una tercera «baby shower», les dijese que ni se les pasase por la cabeza hacer ni fiesta ni regalos. Pero no, ellas son así de cabezonas y, por supuesto, tuvieron que hacerme mi festejo. Eso sí, esta vez, mucho más discreto: sólo nosotras tres, con mis peques por medio y no se quedaron a dormir. Otra vez me llenaron la mesa de comida, sobre todo de dulces (cómo saben que me pierden y que soy de las que me puedo comer 4 donuts seguidos sin pestañear), y pasamos un rato estupendo entre amigas. Además, ahora que nos vemos algo menos que cuando no tenía niños, estos momentos son impagables. ¡Gracias chicas!
He desayunado y he merendado dulces todo el fin de semana. Y la bolsa para el carrito ¡no me puede gustar más!He pasado de no saber cómo eran estos festejos a vivir tres en cuatro años y ahora me declaro fan absoluta. En el fondo, es una buena excusa para juntarse con tus amigas y que, si ellas quieren, te hagan un regalo en común de algo que te puede venir muy bien, en lugar de hacerte obsequios por separado. Y a vosotras, ¿qué os parece lo de las «baby showers»?, ¿habéis organizado para alguna amiga?, ¿os han organizado la vuestra?
Por cierto, ya tenemos ganadora del sorteo de la funda nórdica, ¡ENHORABUENA A SONIA APALATEGUI! Muchísimas gracias a las demás por participar y que haya suerte en próximos sorteos. La ganadora debe escribir un mensaje privado a través de Facebook para facilitarnos sus datos. Gracias.
por nosoyunadramamama | Oct 6, 2013 | planes, Sin categoría, Uncategorized
Este ha sido uno de esos fines de semana que acabas completamente agotada, en los que deseas meter a los niños en la cama (y cuna) y echarte a dormir durante horas, muchas. En realidad, esa sensación es muy frecuente en las madres, lo que ocurre es que nuestro cuerpo se ha acostumbrado a tal ritmo, que ya ni sentimos ni padecemos. Pero todo hay que decirlo, lo hacemos con mucho gusto.
Lo cierto es que el sábado no se puede decir que fuese un día duro. Mi marido y yo decidimos que, ahora que ya cerramos la temporada de playa y piscina, los días que no llueva recorreremos Asturias con los niños. Y nuestro primer destino de este otoño ha sido Ribadesella, una localidad costera preciosa y donde se come de maravilla, como en casi toda Asturias.

Uno ya no puede pedirles que estén tranquilos durante postres y cafés, así que Peppa Pig en el móvil de mi marido y Cantajuegos en el mío.



Y el domingo teníamos pendiente la celebración del cumpleaños de Alfonso. Mi marido se tuvo que ir a Zaragoza por motivos familiares y me tocó a mí lidiar con los dos gordos. Y eso que de la merienda se encargó mi madre y los invitados eran pocos, vamos, sólo familia.

Regalos y más regalos, los niños tienen de todo hoy en día.

Soplando la vela, bueno, intentándolo.Un gran regalo. Algún día escribiré un post sobre los juguetes más prácticos.
Y es que hay días en que todo se junta; que si Rafa se despierta de la siesta a los diez minutos y tengo que turnarme con mi hermano para comer, y además tengo que hacerlo a la velocidad de un obús. Que si Alfonso se enrabieta porque no quiere irse de casa de mis padres y después del berrinche se queda sopa en el coche (el adiós a la siesta, posible causa de nuestra crisis) Y tengo que subir a casa dos niños (uno dormido y otro que aún no camina), una sillita y tres bolsas llenas de regalos. Y darles de cenar y bañarles, con accidente “nuclear” en la bañera incluido, ya me entendéis… nunca pasa, hasta que estás sola. Pues todo eso.
por nosoyunadramamama | Oct 1, 2013 | Sin categoría, Uncategorized
Es posible que tu vida haya cambiado cuando decidiste irte a vivir a otra ciudad, o cuando dejaste una empresa en la que llevabas muchos años para irte a otra. Lo más seguro es que tú hayas cambiado al conocer a tu media naranja, o al dejarla que se fuera. Todo eso, y algunas cosas más, cambian tu vida. Sin embargo, sólo hay una que la transforma: ser madre.

Anoche juntos. Aunque estamos en crisis, en el fondo nos queremos.
Ayer no celebré el tercer cumpleaños de mi hijo, ayer festejé que hace tres años mi vida dio un giro. Porque creo firmemente que traer un hijo al mundo es casi lo único que cambia tu forma de pensar y da un nuevo orden a tu existencia. Primero él, luego yo.

La llegada de esta cosita, tras un parto fácil y con epidural, el 01/10/10 lo cambió todo.
Y después de ponerme tan trascendental, me centro en el día de ayer. Tercer cumpleaños de Alfonso y primer día que comía en el cole y tenía clase hasta las cinco de la tarde, mal asunto. ¿La parte positiva? que tenían una fiesta de bienvenida de inicio de curso. Desde luego, en este país lo celebramos todo. Así que fue día de gusanitos y patatitas en el cole, no está mal para celebrar el cumple.
Y por la tarde, en vez de celebrarlo como buenos padres, fuimos a la fiesta de primer cumpleaños de la hija de una de mis amigas, ¡casualidades de la vida! Obviamente, yo llevé una tarta para Alfonso con su vela. Lo cierto es que nosotros dejamos para el fin de semana las fiestas de cumpleaños y las celebramos en familia (no por mucho tiempo, enseguida tocará invitar a los compañeros de colegio), aunque como mi madre y mis tías viven en la misma finca (que no casa) pues esos festejos incluyen primos y demás. Así que este sábado o domingo ya tenemos plan.

Su primer cumple, después de un día de playa a 30 grados.
El caso es que ayer recordé el primer cumple de Alfonso. Los padres nos empeñamos en hacerlo a lo grande por aquello de que es la primera vez y el primer hijo, pero ellos no se empapan de nada. Y solemos hacer regalos innecesarios o inadecuados para su edad. Véase la siguiente foto.

Aún no caminaba y su padre le compró semejante armatoste. Os aseguro que a Rafa, dentro de tres semanas, no le haremos un regalo de esta magnitud. Los segundos es lo que tienen, no me quiero imaginar lo que puede pasar con terceros hijos.

Mucho más práctico, y acorde a su edad, el regalo de la abuela.
Y no quiero ya ni mencionar las celebraciones que se ven por la red… que si catering, que si servicio de decoración… ¿Dónde quedan los tradicionales sándwiches y gusanitos y los globos pegados en la pared? Sólo son niños, no necesitan tantas cosas materiales.