por nosoyunadramamama | Dic 16, 2015 | bebes, juguetes, Maternidad y embarazo, Moda, ropa, tiendas, Uncategorized
Hace poco que hice un hallazgo de ésos por la red que me tiene encantada. Es una tienda online muy completa en las que encuentras de todo y marcas muy conocidas: Nenuco, Mustela, Molto, Tuc Tuc, Tigex, Martín Aranda y muchas más. Vamos, que ya habréis caído en la cuenta de que tienen desde ropa o juguetes hasta útiles de aseo, por poner un ejemplo. La web se llama El Peque de la Casa y nuestra última adquisición fueron unos jerséis preciosos para los niños. Pero no exagero con eso de que podéis encontrar muchísimas cosas y, desde luego, muy a tener en cuenta lo de encontrarse con la gama completa de colores de Cóndor para el tema calcetines, medias y leotardos.


Fijaos qué bonitos estos jerséis de grecas de Intarsia. Llevaba tiempo buscando algo así.

Y aunque tienen bastantes cosas de ropa para bebés y niños, en realidad, uno de los productos por los que destaca la web es por las canastillas que preparan con un montón de cosas (baberos, mantas, colonias, neceser, sábanas, toallas, bodys, sonajeros, peluches…) y por las originales tartas de pañales, que ya sabéis que son muy vistosas, por ejemplo, para babyshowers y que pueden incluir, además de pañales, otras tantas cosas más para regalar a los bebés. Pero me resulta muy difícil resumir todo lo que tienen, es como para pasarse un buen rato indagando, porque lo mismo encuentras juguetes para bebés que sillas de paseo o para el coche. Y así, una interminable lista de productos, entre los que se incluyen artículos de películas y dibujos animados.

Me encantan las canastillas que vienen con maletín.


Geniales calcetines sonajero.

Como veis, podéis encontrar casi cualquier cosa. Para mí, fue una casualidad encontrar esos jerséis, llevaba tiempo buscando unos de este estilo y esta temporada lo había dejado por imposible en las tiendas que habitualmente miro. Y ahora me viene de perlas encontrar cosillas de la película de Cars para los regalos de Navidad.
por nosoyunadramamama | Oct 29, 2015 | bebes, ejercicio, Sin categoría, Uncategorized
Coger la escobilla del váter, vaciar cajones de ropa, subirse a la báscula, meter objetos en la lavadora y pasarse minutos sentados frente a ella viendo cómo da vueltas, aparecer en el baño cuando estás en plena evacuación o en la ducha… Sí, señoras, el gateo abre un mundo de posibilidades a los bebés. Pasan de estar sentados, inamovibles, fijos, con esos juguetes que les vas dando para tenerlos entretenidos un rato, a seguir nuestros pasos allá por donde vamos. Y oye, que cogen una velocidad que ni Alonso. Vamos, ahora mismo, a Gabriel no hay objeto que se le resista.
Desaguisados que te lían en unos segundos.
La báscula y los números.
El gateo, a mí personalmente, me parece divertido. Cuando te das cuentas, notas en tus piernas a un pequeño ser que habías dejado en otra estancia de la casa que, como un cachorrito, te extiende los brazos para que le cojas. O le abandonas unos minutos por el suelo y te lo encuentras haciendo una de las suyas. Pero también me genera un poco de estrés, no sé dónde voy a encontrármelo. Y si le llamas en la búsqueda, no va a darte una respuesta, es lo que tiene que no hable con 10 meses 😉 Y ya no quiero ni contaros cuando hay varios hermanos; la tensión ahora mismo que siente mi hijo Alfonso jugando con algo de Lego estando su hermano pequeño cerca es peor que la de cualquier película de Hitchcock. Si no tenía bastante con Rafa, ahora se mete en medio el pequeño. ¡Con lo bien que estaba quietecito!, debe pensar el pobre.
Nunca dejes tu bolso a mano. Y si lo dejas en lo alto de una superficie, recuerda que la banda o cinta no cuelgue porque tirará de ella.
Pero el gateo tiene muchísimos beneficios. De hecho, cuanto más tiempo lo hagan, mejor. Olvidaos de cogerles con los brazos en alto para que den pasos, no hay prisa. Y ojo, que yo he sido la primera que lo he hecho porque ellos estiran las piernas cuando vas a dejarles en el suelo. Es bueno que gateen para la psicomotricidad, para los músuclos y articulaciones, para el equilibrio, para el desarrollo cerebral y hasta para la vista. Es curioso, en mi casa los tres han empezado a gatear a los 9 meses y medio así que confío en que Copito me de tregua y no camine hasta los 13 meses, como los otros 😉
Concentración máxima frente a la lavadora.
Ah, eso sí, dejan la ropa destrozada y sucia a más no poder. Y en verano acaban con las piernas que parecen recién salidos de la mina. Pero yo siempre les he dejado gatear por todas partes, hasta en el parque. Eso sí, esta vez he comprado en Tutete unas rodilleras de gateo, así evito tener que comprar leotardos cada día.
«Muy limpio»
Con las rodilleras
Me encanta esta etapa de los bebés aunque confieso que me vuelvo loca con un recién nacido. En cualquier caso, cada periodo tiene sus cosas fascinantes. Luego llegará el caminar y el hablar, sin haberme repuesto de las conversaciones de Rafa, ¡sálvese quien pueda!
por nosoyunadramamama | Sep 3, 2015 | bebes, Sin categoría
Si os preguntaran qué objeto de bajo coste os ha resultado más útil desde que tenéis un bebé, ¿cuál diríais? Mirad que he escrito ya varios posts con listas de cosas que he utilizado frecuentemente con los peques para daros ideas de posibles regalos o por aquello de enseñar cosas en las que me ha compensado gastar el dinero pero parece mentira que no haya mencionado en ninguna ocasión algo que siempre, siempre llevo conmigo desde que soy madre: un cambiador plegable. ¡Bendito invento! Lo he utilizado hasta de alfombra para sentar a los peques cuando aún no gateaban…
Si algo agradezco hoy en día es encontrar locales con cambiador. Madre mía, si hace unos años me llegan a decir que iba a valorar este detalle, no lo hubiera creído. Pero teniendo en cuenta que en gran parte de los sitios a los que vamos no lo tienen, a mí el plegable me salva la vida fuera de casa. Tengo el mismo desde hace más de 4 años y ahí va, en la bolsa con los pañales y toallitas desde que nació Alfonso. Es más, conozco a quienes lo utilizan en casa y así se ahorran comprar un cambiador convencional.
La verdad que en esto de los artículos de puericultura, te encuentras de todo y para todos los gustos. Yo fui de las que elegí la famosa bañera-cambiador por aquello de tener dos cosas en una pero reconozco que, así como el cambiador lo uso a diario varias veces desde hace años, a la bañera le di poco uso y enseguida me pasé a la hamaquita de agua porque me resultaba más cómoda. También hay cambiadores con una cómoda debajo y la verdad es que sí que lo encuentro muy práctico. He visto cambiadores anexos a cunas pero la mayoría no tienen ruedas y yo de vez en cuando he acunado a los peques por lo que ese detalle lo tuve en cuenta. Y vosotras, ¿qué tipo de cambiador tenéis?, ¿le dais uso al plegable?, ¿qué otras cosas baratas os han resultado útiles?
por nosoyunadramamama | Jul 31, 2015 | bebes, guardería, niños, Sin categoría, Uncategorized
Para Rafa hoy es su último día de guardería. Una etapa que comenzó con llantos y que coincidió con la época de las rabietas, semanas antes de cumplir los dos años. Acaba con el mismo carácter fuerte de entonces (seguramente el que le acompañe toda su vida) pero lo hace muy feliz y más autónomo. Pero hoy no me voy a centrar en cómo ha cambiado Rafa sino en su escuela infantil. El mediano no ha ido a la misma guardería que su hermano mayor, no porque no estuviese contenta sino porque, en la de Alfonso, los plazos de inscripción son limitados al ser una escuela infantil municipal y, cuando supe que estaba embarazada del tercero, ya era tarde para apuntarle. Pero el caso es que me alegro. Lo digo con sinceridad, estaba contenta con la guardería de Alfonso… hasta que comparé. Aquí va una lista de cosas por las que, si algún día decido llevar a Gabriel, lo haré a la de su hermano mediano:
Cuaderno final con DVD incluido.
1. Flexibilidad: Habrá quien opine que una guardería debe tener un horario igual para todos; yo creo que, a esas edades, se debe ajustar a los ritmos de los padres y de los niños. Y si los padres quieren que la criatura vaya dos horas al día, o necesitan que sean 8 horas, pues lo suyo es que la escuela permita ese amoldamiento. En la de Alfonso, quizás por ser una institución municipal, había que recogerles a una hora exacta (de media o jornada completa).
2. Familiaridad: Yo soy de las que piensa que, cuantos menos niños, mejor; así podrán recibir una atención más personalizada. He visto varias guarderías estos años y en una me quedé sorprendida por la cantidad de críos que había en un solo aula. No fue el caso de la de Alfonso aunque en la de Rafa son muchos menos y hasta la cocinera (fan absoluta del tragaldabas de mi hijo) se disfraza y juega con ellos. Que te envíen fotos y vídeos por Whatsapp es algo que sólo se puede hacer si no hay muchos peques. De verdad, yo agradezco la cercanía y poder escribir a la profe o a la directora en cualquier momento.
3. Actividades: Cada viernes nos han ido entregando la cartilla en la que la profesora nos escribía las cosas que habían hecho durante la semana y las que harían la siguiente para que, en caso de que fuera necesario, llevásemos material. Ojo, que en la guardería de Alfonso se hacían muchas cosas pero en la de Rafa ha sido increíble, os juro que yo no he visto un niño que se sepa más canciones, que se haya disfrazado tanto y que conozca a Mozart. Y a eso sumad alguna clase de yoga, de masaje y la posibilidad de que les lleven a natación un día a la semana. Y por supuesto, salidas al parque, excursión con los padres, visita a una casa de aldea con animales… Y por poner, talleres de masaje infantil y Reanimación Cardiopulmonar para los padres.

4. Montessori: Yo no sabía de este método hasta hace poco pero creo que es muy interesante ya que se pone el énfasis en la actividad dirigida del niño. Me quedo con uno de los principios de este método: «Concéntrate en el desarrollo de lo bueno del niño de tal manera que sencillamente no quede lugar para lo malo». Qué difícil es llevar a cabo esto. Lo que sí puedo decir es que Rafa es bastante autónomo y, como quiera hacer algo, «apaga y vámonos».
5. Adaptación: el período de adaptación lo marcas tú, aunque ellas son las primeras que te van recomendando sobre la marcha, en función de cómo ven al peque. Es más, el primer día de Rafa, que fueron dos horas, me dijeron que se quedase también Alfonso, que aún no había empezado el cole. Recuerdo que en la guardería del mayor, el tiempo estaba super marcado: la primera semana, tantas horas; la segunda, otras tantas..y así, hasta un mes. Y no todo el mundo puede permitirse una adaptación tan larga ni todos los niños la necesitan. Los hay que van felices ya los primeros días.
6. Comida: las dos guarderías, y aquí en Gijón todas las que he ido a ver (en torno a seis), tienen cocina propia. En la de Rafa, además, les dan de merendar.
7. Transporte: una de las cosas por las que había descartado la guardería de Rafa en su momento es porque no está en mi zona. Y claro, imaginaos todos los días sacar el coche para recoger al mayor en el cole (obviamente sacando al bebé del automóvil) en zona urbana a tope de coches, para montarlos a los dos (sí, ya sabéis el coñazo que es colocarlos a cada uno en su silla) y recoger al tercero. Pero resulta que, por una amiga, me enteré que tenían furgoneta que se adapta un poco, en función también de otros niños, a horarios y zonas. Y es que además, con transporte incluido, el jardín de infancia me salía mejor de precio que la mayoría de guarderías que miré. Obviamente eso es lo de menos si el niño está contento y bien atendido.
Los últimos dos puntos no son, ni mucho menos, los más importantes, pero suman, claro. En lo que sí gana por goleada la guardería de Alfonso a la de Rafa es en instalaciones. Es un edificio que se construyó hace 6 años para lo que es y, por tanto, no hay ni un sólo escalón, las aulas son acristaladas… vamos, bonita y funcional a rabiar. Insisto, yo estaba contenta con la del mayor y la recomiendo, y además a su profe la conocía de toda la vida y es encantadora. Pero creo que, en ese centro, por lo que os dije de que es municipal, se rigen por unas normas y de ahí no se salen. Y al igual que creo que son necesarias en un colegio, para mí las guarderías son otra cosa así que, si tengo que llevar a Gabriel, lo tengo claro, irá a la del mediano. Gracias Sonia. Y vosotras, ¿estáis contentas con vuestra elección?
por nosoyunadramamama | Jul 30, 2015 | bebes, niños, Sin categoría, Uncategorized
Una de ésas compras importantes a las que te enfrentas cuando tienes tu primer hijo es la de la sillita de paseo. No es que sea una experta porque no fui de las que analicé todas las que había en el mercado pero, casi cinco años después de comprarla, puedo decir que no me equivoqué porque tenía claras las respuestas a dos preguntas: ¿La usaré mucho o poco?, ¿será para pasear mucho o para viajar, ir de excursión, a la playa? En nuestro caso, la primera contestación era obvia teniendo en mente tener familia numerosa así que decidimos que había que invertir dinero en ella. Y la segunda cuestión la teníamos también muy clara, la queríamos para todo, para paseos largos, para la playa, para los viajes…
Si no sueles pasear y te mueves mucho en coche, si tienes claro que tendrás un sólo hijo, si eres de las que prefiere llevar al bebé en mochilita, o por cualquier otra razón sabes que le darás poco uso, yo no compraría una sillita que cueste un dineral… Pero como en todo, hay que mirar luego muchas cosas. Por ejemplo, yo me obsesioné con que el carrito fuera muy muy ligero y sus ruedas buenas porque tengo escaleras en el portal y porque en mi mente estaba (y así ha sido) pasear varias horas diarias, por lo que quería evitar dolores de espalda. Os parecerá una chorrada pero no es lo mismo empujar una sillita de las que se pliegan tipo paraguas, que sí, son ligeras pero las ruedas (en la mayoría de los casos, no en todos) suelen ser pequeñas e implican hacer muchísima fuerza, que empujar un carrito que también pese poco pero tenga unas señoras ruedas. La diferencia es que, con la primera, a la media hora no puedo más mientras que con el carrito puedo pasar dos o tres horas paseando sin problema. Y lo digo con conocimiento de causa, tenemos los dos tipos de sillitas.
Pero claro, lo que es una ventaja para una cosa, puede ser una desventaja para otra. Nosotros somos muy viajeros y los carritos que tienen capazo y silla (algunos también huevito) ocupan un montón cuando los pliegas. Así que ésa fue la razón por la que, después del Bugaboo, nos compramos la Maclaren.es individual. Eso sí, ya de oferta y la versión más normalita. Y es una maravilla para moverse en coche, para llevar de viaje… pero una pesadilla para mis paseos por Gijón durante horas. Así que hay que valorar también estos puntos. Os recomiendo que miréis la web sillasdepaseo.es para indagar un montón de modelos.

La silla con la que paseo habitualmente es ligera y puedo corroborar que muy resistente 😉 Con tres años y medio, Alfonso se quedó dormido en el parque, tuve que ponerle en ella y el pobre Rafa andando.
Luego ya vienen detalles como el manillar; el que llaman corrido siempre es más cómodo. Y si, por ejemplo, quieres tener hijos seguidos, pues es importante que el chasis sea bueno y resistente, porque además de un bebé tendrás que empujar un patinete con otro niño de unos cuantos kilos. De ahí también mi obsesión porque la silla fuese ligera. En fin, es cierto que al final son bastantes detalles, pero creo que hay que tener claro cuánto uso le daremos y para qué porque, al final, con el primer hijo, toca hacer un desembolso importante para varias cosas. Ojo, que hay gente que compra absolutamente de todo antes de que nazca la criatura y creo que hay cosas que se van viendo sobre la marcha. Pero justo la sillita de paseo, la del coche, la cuna y el cambiador, que fue lo único que cogimos antes de dar a luz al mayor, ha sido lo más amortizado en esta casa. Y vosotras, ¿qué sillita elegisteis?, ¿qué os parecía importante?, ¿habéis acertado?
por nosoyunadramamama | Jul 29, 2015 | bebes, cumpleaños, Sin categoría, Uncategorized
Si hace unos meses escribí un post sobre posibles regalos para un bebé en sus primeros meses de vida, hoy hago una lista de ideas para regalar a un bebé más mayorcito, pensando quizás ya en su primer cumpleaños. Siempre está la opción de regalar algo cuando nace un bebé pero para que se use meses más tarde; yo lo he hecho muchas veces, por aquello de que casi todo el mundo suele hacer regalos para las primeras semanas de vida. Sabéis que recibo las cajas de Tubebebox para valorar sus productos, si me parecen o no prácticos, adecuados, bonitos… así que me viene muy bien para sacar ideas y compartirlas en el blog con vosotras:
1. Baberos de manga larga: los baberos son una opción muy recurrente porque sabes, a ciencia cierta, que se usarán. Pero a partir de los 6 meses hay que optar por lo práctico, así que nada mejor que uno de manga larga.
2. Biberones y vasos: Cuando las madres se incorporan a sus puestos de trabajo, muchos bebés tienen que tomar biberón (sea con leche materna o artificial) así que nunca está de más un biberón. Y para los que no toman pecho, a partir de los seis meses y con estos calores, los vasos para que puedan beber agua con facilidad y sin derrames, son un regalo super práctico.
3. Productos para la seguridad del bebé: a partir de los seis meses muchos bebés comienzan a gatear y, en torno al año, también empiezan a caminar así que la casa está llena de peligros para ellos. Por eso, no es ninguna tontería comprar a los padres artículos que les ayuden a tener a los niños seguros para evitar accidentes.
4. Puzzles de madera: algo muy sencillito, que sólo necesite encajar unas piezas grandes y fáciles de sujetar. Para esa edad, es más que suficiente y les entretiene bastante.
5. Cuentos: Tranquilas, hasta los 3-4 años, los niños no empiezan a leer pero creo que todos comenzamos a contar cuentos a nuestros peques desde bien chiquititos para que tomen contacto con el mundo de la lectura.
6. Tuppers para comida: A partir de los 6 meses, algunos bebés comienzan a tomar ciertos alimentos sólidos. Y cuando cumplen un año, muchos toman ya fruta a trozos, galletas, pan, jamón… así que otro regalo muy práctico puede ser recipiente para comida. Os voy a decir una cosa, no conocía esta marca que os voy a enseñar y me he enamorado por completo.
7. Peluches: este ya es un regalo para los que no se quieren «romper la cabeza» e ir a lo seguro. Porque a los bebés les encantan los peluches. Rafa aún no se despega del suyo y Gabriel, por ahora, no ha elegido 😉
La verdad es que esta caja Big Baby de Tubebebox me ha demostrado que existen cantidad de cosas que regalar a un bebé pero que, en la mayoría de las ocasiones, son productos que rara vez te regalan sino que sueles comprarlos tú misma. Espero que os haya sido útil. ¿Incluirías más cosas que os gustaría que os regalasen y que se usan con frecuencia?
por nosoyunadramamama | Jul 27, 2015 | bebes, niños, salud, Sin categoría, Uncategorized
Cuando ya llevamos una semana sin escapes del tipo B, es decir, de los gordos, doy por finalizada la operación pañal más compleja que he vivido nunca. Ojo, que sólo he vivido dos, pero las suficientes para saber que ésta última ha sido un poco cargante, por no decir otra cosa. Si me llegan a decir en junio que me iba a pasar un mes limpiando cacas, os juro que me planto y no escolarizo al crío hasta dentro de un año ;-). He aquí las comparativas de dos operaciones «pañal» muy distintas:
1. Operación del mayor. Duración: 1 semana. Deposiciones recogidas en ese espacio de tiempo: un par, más o menos. Señales previas de deseo por quitar el pañal: ninguna.
2. Operación del mediano. Duración: 1 mes. Deposiciones recogidas: incalculables. Señales previas de deseo por quitar el pañal: escasas.
Espero que esto no vaya «in crescendo» con el tercero porque, llegado el momento, me puedo hacer el «harakiri». En cualquier caso, lo que sí os puedo decir, dada mi experiencia, es que cada niño tiene su ritmo. Eso sí, también tengo claro que, eso que dicen de que los niños dan señales de querer quitarse el pañalico del culo y que no es conveniente hacerlo antes, no ocurre siempre, ni mucho menos. Los hay que sí, que piden deshacerse de él así que ¡enhorabuena a los que os haya tocado!
Pero otros van super a gusto con su pañal, su pis y sus cacas, y nada les incomoda. Y eso era lo que pasaba a Alfonso, que se paraba en seco donde estuviera, hacía sus necesidades y seguía feliz con sus quehaceres. Así que que, sin muestras previas de ésas que dicen que existen y con 2 años y 8 meses, le quité su pañal un día. Menos de una semana después, sin llantos, tuvo su último escape. Se ve que hay niños que, hasta que no notan que se mojan o manchan la ropa, no son conscientes del proceso ya que se han pasado toda su vida con un pañal en el trasero.
Rafa, sin embargo, hace unos cuantos meses, me informaba de que había objetos olorosos no identificados en su pañal. Yo, la verdad, no lo interpreté como que estuviese preparado ya que me avisaba a posteriori. Además, era pleno invierno y tenía un recién nacido en casa. Igual resulta que ése hubiera sido un buen momento, pero dudo que hubiera sido más fácil que ahora. Así que, en cuanto llegó el buen tiempo, hice lo mismo que con el mayor, quitarle el pañal un día confiando en que en una semana, un par a lo sumo, concluiríamos el procedimiento. Y no, no fue ni rápido ni fácil. Tuvimos dos crisis gordas:
1. Escape nuclear en la piscina de la urbanización donde vivimos: sólo se metió 3 minutos en la piscina grande en todo el verano. Suficiente para tener allí una fuga que obligó a echar más cloro y precintar la piscina día y medio. Yo sé que esto os hace gracia pero yo pasé mucha vergüenza y, por primera vez en mi vida, recé para que lloviese . Y llovió, vaya respiro. Para evitar que pasase más veces, tuve que comprar pañales de agua y decirle que era bañador, por aquello de no dar marcha atrás en el proceso.
2. Diarrea durante diez días: Puede que no haya tenido una diarrea en su vida porque Rafa tiene una hormigonera interior que le permite comer sin descanso y hacer mezclas imposibles. Pero oye, resulta que en plena operación coge una cagalera importante que me obliga a ponerle pañal nuevamente. Vamos, una faena.
Así se resume nuestra segunda operación pañal en esta casa; Rafa controló en un par de semanas los pises pero sus necesidades mayores han sido un quebradero de cabeza, he limpiado más boñigas este mes que en toda mi vida. Eso sí, no os vayáis a creer que aún no tiene que mejorar. Desde que dice que se hace caca hasta que se la hace tenemos un margen de maniobra de 10 segundos lo que, en algunas situaciones, nos impide claramente llegar a un baño u orinal así que directamente saco pañal o toallitas y… pues eso. Y la otra guerra es convencerle de que las cacas las haga en el váter en lugar del orinal ( lo he conseguid un par de veces!) porque oye, ya no me apetece hacer traslados de mierdina de un sitio a otro. ¿Qué os parece?, ¿completita la ejecución, verdad?, ¿cómo os fue a vosotras?
por nosoyunadramamama | Jul 16, 2015 | bebes, niños, salud, Sin categoría, Uncategorized
Hace dos veranos, compré por primera vez un protector solar en spray transparente (tipo aerosol). Lo cogí con factor 50 para probarlo con los peques ya que yo suelo usar en torno a 30 SPF. La verdad es que, con niños, todo lo que sea simplificar es bienvenido y yo no soy fiel a ninguna marca en esto de las cremas, aunque sí que uso algunas con más frecuencia y prefiero ir a marcas de toda la vida. Pero si veo algo que me gusta, lo pruebo. La que compré por entonces fue Solcare (Mercadona) porque en general me gustan los productos Deliplus aunque sí que es cierto que nunca usé protectores solares de este supermercado ni ningún otro.
El caso es que mi sorpresa fue mayúscula al ver que Rafa, negro como él solo, se empezaba a quemar. La crema la volvimos a probar nosotros y nos dimos cuenta de que, quizás porque la piel te queda especialmente brillante (como cuando te echas aceite corporal), no quedaba protegida frente a quemaduras. Así que ahí se acabó mi aventura probando cremas en spray. Hasta este verano, que he vuelto a intentarlo, por aquello de encontrar el cosmético que me facilitara la vida. Y probé con Denenes. Para Alfonso y Rafa, que son tan morenitos, no hubo problema pero para Copito fue insuficiente y en cuanto vi que la piel se le ponía un poquito roja, a echarle de las de siempre, de las que te dejan la piel blanca. Otra de las desventajas que tienen los protectores con vaporizador es que, se puede perder en el aire cierta cantidad de producto.

Tono que adquieren mis hijos mayores en verano
Pero como soy muy insistente, y siempre me fié de Isdin, decidí probar la versión en spray de esta marca. No tenía nada que perder puesto que, si a Gabriel no le iba bien, la iba a utilizar con los conguitos de sus hermanos. Sé que hay que fijarse en muchas cuestiones pero, con Copito, me obsesionan las quemaduras a pesar de que le exponemos poco al sol, aunque hay momentos en que es inevitable. Para mí, de las tres marcas, sin ninguna duda, la mejor. Y es impresionante lo fácil que es extenderla así que estoy muy contenta porque los mayores no paran. Pero creo que, para pieles de bebés muy blancos (aspecto al que me enfrento por primera vez en mi vida 😉 ) nada mejor que una crema de las consistentes, de ésas que, cuando sales del agua, te deja la piel lechosa, nada de brillos. Y vosotras, ¿qué marca usáis?, ¿qué recomendáis las que tenéis niños blanquitos?, ¿spray o crema?
por nosoyunadramamama | Jul 7, 2015 | alimentacion, bebes, receta, Sin categoría, Uncategorized
Servidora siempre ha sido la tranquilidad personificada para esto de preparar la llegada de los churumbeles. Cuando estaba embarazada de Alfonso, nos centramos en la sillita de paseo, en la del coche, en la cuna y en la bañera-cambiador; con eso nos quedamos tan pichis. Luego, sobre la marcha, fuimos haciendo más adquisiciones. Con tres criaturas, puedo decir que hemos amortizado unas cuantas cosas, ¡y de qué manera! Aunque siempre hay algunas compras de las que luego te arrepientes porque no les das mucho uso, quizás me anime con un post sobre esto.
Reconozco abiertamente que una de las cosas que siempre me pareció prescindible fue un robot de cocina para bebés. Y cierto es que pude vivir sin él hasta hace un mes. Sin embargo, ahora que tengo la Nutribaby de Babymoov, me arrepiento de no haberme hecho antes con ella. Mira que me habían dicho, incluida mi señora madre, que estos artilugios mejoraban mucho los platos, pero no creí que fuese para tanto. Llevo muchos purés hechos a mis espaldas, porque además a estos niños les han gustado un montón y les he dado hasta bien creciditos, pero no, nunca me habían salido tan ricos como hasta ahora. Y no, no estoy exagerando. Lo digo porque soy la primera que creía que exageraban los que hablaban tan bien de este producto. Pero tenían razón.
Sinceramente, creo que una de las claves de que el sabor sea infinitamente más rico es porque la cocción se hace con muy poca cantidad de agua, por lo que todas las vitaminas y el sabor se concentran y luego se utiliza todo ese agua para hacer las cremas. Sin embargo, cuando cocía la verdura en una olla tradicional o exprés, usaba para ello un par de litros de agua de los que desechaba gran parte a la hora de elaborar los purés. Y por supuesto, el invento tiene la ventaja de que los ingredientes se cuecen en sólo 20 minutos y quedan en su punto porque los que necesitan más cocción se colocan abajo, y los que necesitan menos, arriba. Y luego que, por ejemplo, con Nutribaby también se puede esterilizar, calentar bibes o potitos, descongelar.
¿Tenéis robot de cocina? Las que lo tenéis, ¿habéis notado tanto la diferencia en el sabor de los platos? Eso sí, ahora me toca animarme y hacer alguna receta más elaborada para los peques.
por nosoyunadramamama | Jun 9, 2015 | bebes, niños, Sin categoría, Uncategorized
El sábado viví una situación de ésas en las que, si me pinchan, no sangro. Entiendo que, en parte, porque no es algo frecuente ni normal. Habíamos quedado con unos amigos a comer en un club deportivo de Oviedo y llegamos antes que ellos así que entramos al hall y de ahí fuimos al salón contiguo para tomar algo mientras esperábamos. Eran las dos de la tarde y yo, además, quería darle el bibe a Gabriel así que iba directa a sentarme con los peques cuando un camarero me abordó para decirme que no podía estar con niños allí. Instintivamente, me fui con los críos, sintiéndome observada, a una zona de terraza acristalada anexa al salón para lo que quería: dar de comer a mi hijo. Y nuevamente, el mismo camarero se acercó para decirme que tampoco podía estar allí con los churumbeles.
Así que, con cara de asombro, le pregunté dónde podían estar las criaturas y me indicó que en la zona de arriba, es decir, en el comedor, o en la única parte de la terraza que no estaba cubierta (indico, de paso, que el sábado llovía y estábamos a 15 grados). En total, los niños no podían estar en un 80% de la superficie total del club. Pero ahí no termina la cosa. Cuando íbamos en dirección a la escalera para subir a la «zona de confort» vino una mujer (luego supe que era la persona que está en portería) a decirnos, otra vez, que los críos no podían estar allí. Y ya no pude estar callada. En minuto y medio me habían dicho tres veces que los niños sobraban, que no eran bienvenidos. Y salté: Ya lo sé, es la tercera vez que me lo decís; son niños, no se comen a nadie. No es mi estilo, soy sincera y no me ando con rodeos con la gente que conozco porque no me gusta la falsedad, pero, por contra, si no conozco a la gente, no me meto donde no me llaman y no digo ni mu.
Mirad, yo acepto que hay lugares que no son apropiados para los menores. Es más, entiendo que en determinados sitios, clubes, centros sociales… haya áreas en las que no se permita la entrada a los niños. Pero, desde mi punto de vista, el concepto de este club deportivo ovetense es erróneo al ser prácticamente todo su recinto restringido a los peques. Ojo, es una asociación privada con sus normas y alguien podrá decirme que, como tal, tengo que aceptarlo y no puedo quejarme. Y obviamente, no tengo ningún derecho a exigir que mis hijos estén donde a mí me dé la gana y, por tanto, no me negué a irme de las zonas «prohibidas» ya que acato las normas de cada sitio. Es tan simple como no ir allá donde no eres bien recibido.
Creo que es interesante reflexionar sobre este tema porque, aunque no sea frecuente, es cierto que, en algunos lugares, ponen cara de pocos amigos cuando apareces con niños. Señores, en esta sociedad, no sobran ni críos ni mayores, ni mujeres ni hombres, sólo estorban los incívicos. El que no comprende que los niños son éso, niños, que a veces lloran, que se mueven más que los adultos… es que no está preparado para vivir en comunidad. Al igual que los padres debemos poner límites a los críos en algunos sitios, sólo faltaba. Y vosotras, ¿habéis tenido algún episodio de «niñofobia»?
por nosoyunadramamama | May 25, 2015 | bebes, diseño, Sin categoría, Uncategorized
Jamás he escrito en el blog nada sobre decoración porque no me considero, ni mucho menos, una entendida en ese aspecto. No sé si hay modas en el arte de ornamentar una casa, seguramente sí, y he de decir que no he visto una revista de interiorismo en la vida, y eso que mi abuela era una auténtica aficionada a todo lo que tenía que ver con la casa y el jardín. Pero no, no he heredado yo esa afición, lo cual no quiere decir que no me guste una vivienda bien decorada o un vergel bonito, como el que tienen mis padres. Pero insisto, me guío por lo que me entra por los ojos, nada más. Y ojalá pudiera gastarme más dinero en embellecer la casa pero, con tres niños, las prioridades son otras. Hoy voy con un primer post sobre este tema para enseñaros los cambios que hemos hecho hace poco en la habitación de Gabriel, por si algo os sirve de inspiración:

1. Pintar: no hay nada que cambie más el aspecto de cualquier estancia u objeto. Cuando nos mudamos a nuestro piso, obviamente no sabíamos el sexo de los hijos que queríamos tener por lo que sólo pusimos color a la habitación matrimonial, el resto las dejamos en blanco. Hace tres meses nos animamos a dar más colorido a la casa; sé que hay muchas posibilidades pero a mí me gusta mucho el azul para los niños. No obstante, no sólo pintando las paredes puedes dar otra apariencia a una habitación, también se puede hacer con los muebles así que decidimos recuperar un baúl que estaba ya en las últimas.
2. Cuadros y láminas: Aquí hay muchas posibilidades pero creo que menos es más, es decir, que tampoco hay que excederse. De hecho, en la habitación de Gabriel tengo que hacer alguna nueva adquisición porque tenemos poca cosa en las paredes. En general, me gustan los marcos lisos y en blanco cuando se trata de habitaciones infantiles.
La vena artística de la que yo carezco, la tiene en mi familia mi tía Gracia, que hace estos cuadros tan bonitos con madera y arcilla, ¿os animáis?

3. Vinilos: En esto sí que me gusta la discreción y apuesto por los colores claros y tonos pastel. Y si el vinilo tiene alguna funcionalidad, como medidor o pizarra, mucho mejor. En la habitación de Gabriel, hemos puesto un medidor en color blanco.
4. Recuperar muebles antiguos: O más bien, que te los ceda tu madre. El escritorio con estantería que en su día, utilicé yo, ahora está en la habitación de Copito de Nieve. Reconozco que quizás vendría bien lacarlo porque se nota en algunas zonas que tiene años, pero ese ya es otro gasto que ahora no vamos a hacer. Lacar armarios y muebles es como darles nueva vida, parecen recién comprados.

Y así nos ha quedado la habitación de Copito. Seguramente se puede mejorar pero yo creo que está bastante bien y sencillita. La próxima semana os enseño la de Alfonso y Rafa, en la que os enseñaré el antes y el después porque sí que ha sufrido una gran transformación. Y además, os mostraré otra idea que cambia completamente el aspecto de sofás, sillas, camas… ¿Habéis dedicado tiempo y dinero para decorar la habitación de los peques?
por nosoyunadramamama | May 22, 2015 | bebes, cocina, cumpleaños, niños, receta, Sin categoría, Uncategorized
Adelanto mi sección de recomendaciones este mes de mayo pensando un poquito en que ésta es una temporada de muchos eventos: bodas, comuniones, bautizos… Así que, por si estáis preparando alguno de estos acontecimientos, o estáis invitados y queréis hacer un regalo, os dejo dos ideas que hacen dos mujeres con mucho arte.
1. Besando Sapos: Alba Ortiz es una asturiana muy aficionada desde pequeña a las manualidades. Sus creaciones tienen un aspecto infantil, gracioso y, en ocasiones, gamberro. Gracias a una compañera de trabajo, descubrió el Fondant, la famosa pasta de azúcar con la que se hacen tartas. Aquello fue un flechazo y, desde entonces, no para, duerme poco y friega mucho 😉 Alba estudió turismo y trabajó varios años en el aeropuerto de Asturias, aunque ahora mismo no tiene trabajo, por lo que cualquier encargo será bienvenido. Os dejo unas fotos de la impresionante tarta (de más de 15 centímetros de altura y rellena de bizcocho de chocolate) que le preparó a mi sobrino en su primer cumpleaños. Que sepáis que hace maravillas, todo lo que os podáis imaginar, lo hace real en una tarta, podéis ver más cosas en su cuenta de Facebook o de Instagram. Y puedo corroborar que el sabor es espectacular.

2. Piezecitos: Ainara es una mamá española que reside en Italia. Hace ya tiempo que sigo su blog, Piezecitos, donde cuenta sus aventuras como mamá de Chloe. Hace algo más un mes, animada por su espíritu emprendedor y por su pasión por el DIY, se animó a crear la ishop de Piezecitos. En ella podrás encontrar láminas para decorar las habitaciones de tus peques: para el nacimiento, para darles las buenas noches, para soñar, para aprender… Tiene también ilustraciones personalizadas y todas son en formato digital, lo que permite que tú misma las puedas imprimir sin necesidad de pagar los costes de envío. Si las quieres regalar te recomienda que, en el momento de entregar el regalo, lo acompañes de un marco para darle un toque especial. Y no me enrollo más, creo que con ver algunas de sus láminas os podéis hacer a la idea del cariño que pone en todo lo que hace. En casa, tenemos la lámina del elefante, que a Rafa le encanta cantar esa canción 😉
Espero que os hayan gustado las nuevas sugerencias. ¡Qué paséis buen fin de semana!
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