por nosoyunadramamama | Jun 22, 2015 | asturias, familia, niños, planes, playas, Sin categoría, Uncategorized
Sí, por fin, ¡ha ocurrido! Hemos estrenado la playa este 2015, que ya tocaba. Y lo hemos hecho a lo grande, en uno de los arenales más bonitos de Asturias. Aunque ahora que lo pienso, decir eso es algo arriesgado porque podría enumeraros decenas de playas del Principado absolutamente maravillosas. Pero oye, por algo la de Borizu (en Celorio, Llanes) ha sido escenario de muchos rodajes de cine y televisión. No me voy a alargar mucho dando explicaciones pero os sí varios datos de interés: hay chiringuito (tipo merendero), el acceso con carritos es facilísimo (no has escaleras ni rampas) y se llega en coche hasta el arenal, no hay que caminar salvo que haya muchos coches y no se pueda aparcar cerca. Nosotros no tuvimos dificultad para dejar el coche pero no sé deciros en pleno mes de agosto.

Su primera vez en la playa

Gordi feliz en el agua

¿Cómo explicarlo? La felicidad total y una hora en remojo.

Cosas que pasan con niños en la playa: 1- Que te roban la silla 2- Que tienes que hacer malabarismos con la pierna para que el niño no se caiga porque, obviamente, lo de estar en la sillita, no le parece buena idea.
Pues eso, que la playa es totalmente recomendable; el entorno es inigualable y para los niños es cómoda. Y como este fue el fin de semana de las primeras veces, he aquí la imagen de que llegué a la meta en la primera carrera que he corrido en mi vida; nunca pensé que acabaría 5, 5 kilómetros y menos con buena cara 😉 Ya os digo que me encantó la experiencia y que… ¡habrá más veces! Espero que vuestro fin de semana haya sido también estupendo.

por nosoyunadramamama | May 11, 2015 | asturias, niños, planes, Sin categoría, Uncategorized
Muchos padres nos preguntamos a qué edad pueden empezar los peques a hacer determinadas actividades o acudir a ciertos eventos. Una de esas cosas que nos apetece muchísimo es llevarles al cine por primera vez aunque suele ocurrir que siempre lo hacemos antes de tiempo. Que sí, que puede que el peque se divierta un rato pero retener la atención de un niño a edades tempranas durante más de una hora es complicado, y pedirles que no se muevan más allá de un radio de metro cuadrado ya es misión de alto riesgo. Yo llegué a la conclusión de que a partir de los 4 años comienza a ser un buen momento para llevarles al cine.
Este fin de semana fuimos con los peques al Auditorio del Centro Niemeyer de Avilés a disfrutar de música en directo: Petit Pop en Silenciópolis (último día para el sorteo del disco-libro aquí). Sobra decir que este tipo de eventos les gusta más que lo del cine. Básicamente porque los niños pueden interactuar cantando, bailando, aplaudiendo, saltando. Y os juro que en el teatro había niños super entregados dándolo todo. No sabría deciros cuál es la edad recomendada para comenzar a ir pero creo que esa decisión va a depender mucho del espectáculo. Bueno, ya os puedo adelantar que los 5 meses de Gabriel son una etapa prematura para esto pero es que este niño es lo más parecido a un santo y allí estuvo, observando tan tranquilo. Él ya debe tener claro que vamos en tropel a todas partes y eso incluye entrenamientos y partidos de Alfonso, natación de Rafa, las excursiones a la montaña… ¡es un todoterreno feliz!
Tanto Alfonso como Rafa estuvieron ensimismados durante toda la actuación y escuchando el cuento sin perder detalle pero, como no se sabían las canciones, lo de cantar y bailar no pudo ser. Teníamos que haber comprado el disco-libro antes para escucharlo los días previos y así ir más a tono. Esto me pasa a mí cuando voy a un concierto de Bon Jovi y no me sé algunas de las canciones de los últimos discos, que por mucho que quiera inventarme la letra, pues no cuela y me quedo con las ganas. Así que mi recomendación es que, si vais a un evento de este tipo, sea para ver algo con los que los peques estén muy familiarizados, así interactuarán más.
Y otra cosa a tener en cuenta es la duración. Cuanto más pequeños, menos tiempo debe durar la actuación. A un niño de 8 años le puedes tener dos horas cantando lo que le gusta, pero a uno de 4 o 2 años, es mejor no pasar de la hora. Y la hora de la siesta es también un factor a tener en cuenta 😉 Para mí estas cuestiones que os he mencionado son claves si queréis llevarles a un acontecimiento de estas características. ¿Ya habéis llevado a los peques al teatro o algún concierto?, ¿con qué edad?, ¿fue un acierto?
por nosoyunadramamama | May 5, 2015 | asturias, familia, niños, planes, playas, Sin categoría, Uncategorized, vacaciones, viajes
Si pensáis que voy a resolver este enigma es que no me conocéis bien. Si alguien se atreve a responderme a esta pregunta ¡gallifante! Vamos, que sí, que soy yo muy clarita hablando y contando cosas pero no, en esto no me mojo. Básicamente porque es como si me pusieran delante un Goya, un Picasso y un Velázquez; no sabría con cuál quedarme aunque me «tira» mucho el último, así como me atrae más la playa que la montaña. Pero vamos al lío, que hace ya más de un mes que no os cuento nada de parajes que merecen la pena por estos lares (que son casi todos) y sé que muchas, básicamente las asturianas, lo agradecéis. Y para las que sois de fuera, así os doy un argumento más para venir por aquí.
Este puente estuvimos de casa rural con unos amigos de maridín, qué raro que nosotros hagamos este plan, ¿verdad? 😉 Y cada vez que estamos en contacto con la naturaleza ratifico mi teoría de que no hay nada mejor para ellos, ni para nosotros. Ellos descargan energía y los padres la cogemos, es como un intercambio. Ellos desfogan, nosotros nos relajamos sabiendo que no hay que preocuparse por las manchas, ni porque derramen nada, ni que algo se rompa… porque verdaderamente, ir de tiendas o comer en un restaurante, por ejemplo, son labores de alto riesgo que te dejan extenuada. Pero como siempre, me estoy enrollando así que os dejo las fotos y os cuento.

Nos alojamos en una preciosa casa rural en Cadavedo, un pequeño pueblo entre Luarca y Cudillero, de unos 10 kilómetros cuadrados de extensión con poco más de 500 habitantes.
Allí es imprescindible visitar la ermita de la Virgen de La Regalina y su entorno, posiblemente el mejor mirador de la costa occidental asturiana.
Las vistas son espectaculares. Y con la tranquilidad de que es una zona amplia y con vallas. No podéis perder de vista a los niños pero no hay zonas peligrosas como accesos a los acantilados.
Se puede dejar el coche a pocos metros y dar un paseo tranquilamente. Fácil acceso con carritos y sillas.
Difícilmente vais a encontrar un entorno tan bonito para haceros una foto. Por cierto, mi hijo mediano empieza a necesitar un corte de pelo 😉
Pues hasta aquí nuestra última salida por Asturias, una de tantas que hacemos. Espero que os sirvan este tipo de posts, me consta que en general os vienen bien ya que muchas de las que leéis el blog sois de esta tierra.
por nosoyunadramamama | Mar 31, 2015 | asturias, familia, planes, Sin categoría, vacaciones, viajes
No creáis que tengo pensado hacer de este blog un espacio gastronómico pero como sé que vienen días festivos, os dejo una recomendación (para las asturianas que os quedáis por aquí estos días y para las que venís de visita) de un restaurante donde ir con niños es muy cómodo. Se llama El Catalín y está en La Atalaya, en Tazones (Villaviciosa). Se puede comer al aire libre, en una terraza bastante amplia, o en el interior, donde depende de la mesa hay unas vistas muy bonitas de Tazones, un pequeño pueblo pesquero del que ya os hablé en el blog en alguna ocasión porque merece la pena visitarlo. En cualquier caso, os pongo unas fotos y os voy contando porque reconozco que lo de que estén los niños de vacaciones, no me deja tiempo para ponerme a redactar como Dios manda.
Aquí tenéis la terraza. En la carta hay de todo, y dicen que lo mejor son las paellas y arroces aunque nosotros no pedimos porque sabíamos que íbamos a comer al día siguiente con mis padres. Imagen de la web ecoturismo.
Vistas de Tazones desde la zona exterior. Se puede llegar al pueblo, yo bajé con Rafa y no lo recomiendo (las sillitas no pueden pasar, hay piedras y mucha pendiente).
Lo que no debéis dejar pasar, además del paisaje, es ver los animales que hay por allí.
También hay cerdos. A mí no me atrae mucho la idea de observar a estos animales pero a Rafa le parecieron muy interesantes.
Y por supuesto, muchas ovejas.
Imagen de Tazones de la web Villaviciosahermosa.comDe cualquier forma, también os digo que, en el pueblo, tenéis más de una decena de restaurantes donde comer marisco y paellas. Nosotros vamos mucho a uno que se llama La Sirena y la verdad es que no probamos más porque siempre hemos quedado contentos. Eso sí, una ración de paella de marisco es para dos (tenedlo en cuenta). Y poco más que contar. Mañana en el blog pondré el nombre de las ganadoras del sorteo de entradas para el espectáculo Rock and Kids (todavía podéis participar durante hoy martes en Facebook) y después, me vais a perdonar, voy a desconectar del mundo 2.0 para disfrutar de los días festivos. ¡Que disfutéis!
por nosoyunadramamama | Mar 12, 2015 | asturias, familia, niños, planes, Sin categoría, vacaciones, viajes
El fin de semana pasado se produjo un acontecimiento insólito en el norte: salió el sol. Sí, una esfera redonda que da calor y luz que casi habíamos olvidado. Y tras hacer las pertinentes presentaciones entre Lorenzo y Gabriel, alias Copito de Nieve (voy a tener que comprar una buena sombrilla este verano), nos «tiramos» a la calle como si no hubiera un mañana. Porque efectivamente, aquí puede salir hoy el sol y no volver a hacer aparición en una buena temporada. Pues eso, que nos invadió la emoción y nos fuimos, no uno, sino dos días de excursión. Así que aquí van dos recomendaciones para las asturianas y para las que vayáis a venir por aquí de visita:
No tenía intención de contaros la que hicimos el sábado, básicamente porque ya hablé del sitio al que fuimos en un post hace un año, pero colgué una foto en Instagram y un montón de gente me empezó a preguntar dónde estábamos. Así que, para las nuevas incorporaciones al blog y porque otras ni os acordaríais, os aconsejo, y mucho, que vayáis al parque de Moniello, en Luanco. Podría estar explicándoos las razones por las que debéis ir pero, como una imagen vale más que mil palabras, aquí os muestro unas cuantas y añado consejos que en el post de hace un año no incluí.

Un parque infantil con semejantes vistas no es fácil de encontrar.

Tenéis restaurante con merendero. Os cuento, comimos por 36 euros. La ración de paella mixta (que lleva marisco) cuesta 12 euros, y con dos raciones comimos los cuatro ¡¡¡de sobra!!! Eso sí, fuera no atienden, te sacas tú la paellita. También hay un montón de raciones de todo tipo, pescados, carnes…
Y como lo del sábado no nos pareció suficiente, decidimos que el domingo también había que pasar el día respirando aire puro, y en este caso, nunca mejor dicho. Así que, después de ir a el santuario y a la Cueva de Covadonga, que es uno de esos sitios que hay que visitar en Asturias sí o sí, subimos a los Lagos de Covadonga, en los Picos de Europa. Confieso que, como tengo un poco de vértigo, la subida en coche me sigue impactando. Primero llegaréis al lago Enol pero os recomiendo que sigáis hasta llegar al lago Ercina. Y más de lo mismo, las fotos hablan por sí solas.

Hay un restaurante que, a estas alturas, está cerrado. Pero como tiene mesas fuera, nos llevamos la comida. Como veis, esta excursión la hicimos acompañados por mis padres, mi hermano, mi cuñada, mi sobrino y una de mis primas.

Poco que añadir, estas vistas merecen que vengáis a Asturias. Por cierto, aunque el pobre Gabriel no aparezca en las fotos, también estaba 😉 Y Rafa lo pasó pipa con la nieve.

En el Santuario de Covadonga.
Pues estas son mis últimas recomendaciones, que sé que muchas echabais de menos estos posts. Y mañana, os hablaré de ropa para los peques, que algunas me habéis preguntado. ¿Qué?, ¿a qué apetece venir a Asturias?
por nosoyunadramamama | Nov 7, 2014 | asturias, familia, niños, planes, Sin categoría
Con esto de Halloween, tenía pendiente contaros nuestra excursión del domingo a un sitio super recomendable para las asturianas y, por supuesto, para las que vengáis de visita a esta tierra, donde os recibimos con los brazos abiertos y con auténticas joyas naturales. Si en marzo os hablaba en este post de Gulpiyuri, la playa más insólita del planeta, según el Daily Mail, hoy lo hago de un pueblo al que sólo se puede acceder a través de una cueva. Bueno, en realidad, el pueblo es lo de menos 😉 Lo increíble es entrar con el coche por una carretera cubierta por una gruta natural de 300 metros. Y veo que me enrollo y aún no os he dicho ni dónde está ni cómo se llama. El pueblo se llama Cuevas del Agua y está a 5 kilómetros de Ribadesella.


Obviamente, cuando terminamos de atravesar la cueva en coche, paramos (hay un pequeño sitio donde dejar unos coches) y tuvimos que hacer la ruta a pie.

No os podéis imaginar lo feliz que estaba Alfonso. Me parece que enseguida nos va a tocar ir a las cuevas de Tito Bustillo.
Espero que os haya gustado la recomendación, a mí me pareció algo super curioso y además, hacía muchos años que no veía una cueva con sus estalagmitas y estalactitas 😉 Y a los peques les encantó, Alfonso estaba feliz y Rafa parecía emocionado; además, nos tocó llevarnos el fin de semana pasado a la mascota de clase de Alfonso (va de casa en casa para no quedarse sola los sábados y domingos) y el gordi estaba encantado con una excursión así. Como siempre, acepto sugerencias sobre sitios a los que ir. Eso sí, las próximas semanas no debería irme muy lejos, por si acaso 😉
por nosoyunadramamama | Oct 27, 2014 | asturias, familia, niños, planes, Sin categoría
Yo no sé si es porque me crié entre chicos, y no precisamente tranquilos, o porque en el norte no desaprovechamos un rayo de sol, pero es que me niego a encerrarme entre paredes con este clima veraniego que tenemos. Y es que, con la tontería, llevamos de regalo otro mes de veranillo así que dejamos talleres, manualidades, cocina y demás historias para los días de lluvia. Por ahora, a seguir quemando energía al aire libre, que además a mis hijos les vienen de lujo.
Para las asturianas, sobre todo para las de Gijón, os dejo una recomendación (creo que hice mención en un post hace ya bastante tiempo) y es un merendero en el que se come genial, con más variedad de comida que en los habituales; se llama El Camín del Agua y tienen camas elásticas, futbolines, columpios y arenero; sólo se echan en falta unas porterías. Sé que la época de merenderos se acabará en breve (este clima no creo que dure ya muchas más semanas) pero os dejo la sugerencia por si acaso, que dice mi madre, que se casó un 27 de noviembre, que ese otoño pudieron comer todos los fines de semana al aire libre hasta el día de su boda, ¡y ojo con lo que dicen las madres! 😉
Y ya de paso, aunque este plan no tenga nada que ver con niños pero seguro que más de una lo agradece, os dejo otra recomendación para ir en pareja o con amigos: un restaurante mejicano que se llama Hacienda Marmolejo. Que conste que ya lo conocíamos pero hacía más de tres años que no íbamos, cuando estaba en otra zona de Gijón. Si os gusta la comida mejicana, totalmente aconsejable aunque es una pena que ya no esté amenizado por el cante de un auténtico azteca 😉 Y nosotros aprovechamos para nuestra última cena de pareja antes de dar a luz. Mis padres se van ahora de viaje un par de semanas y, a la vuelta, empezará mi cuenta atrás así que se ofrecieron para quedarse con los peques y no era plan de decirles que no, más cuando los peques se quedan encantados.
¿La próxima vez que salgamos de cena en pareja? Pregunta sin respuesta 😉 ¡Viva Méjico!Y bueno, ¿qué deciros del domingo con el cambio de hora? Que fue más largo que un día sin pan, a a la una de la tarde estaba deseando dar de comer a Rafa para que durmiera la siesta porque estaba insufrible… Y aún con siesta, vaya tardecita que nos dio; sólo se relajó cuando hicimos una merienda familiar para celebrar su cumpleaños. En fin, estos críos dejan agotado a cualquiera. ¿Qué planes hacéis con buen tiempo?, ¿ideas?

Soplando la vela con los abuelos, Alfonso y el primo Jorge.
por nosoyunadramamama | Sep 22, 2014 | asturias, crianza, embarazo, familia, hermano, niños, Sin categoría
Mañana día 23 de septiembre se acaba oficialmente el verano de 2014. Es cierto que los veranos, aunque tengan muchas cosas en común todos los años, también tienen otras que hacen que cada uno sea especial. Yo recordaré estos tres meses como un tiempo en el que me dí cuenta de la dificultad de criar dos hijos. No es que hasta ahora me pareciera fácil, pero reconozco que había sido muy llevadero. Durante los primeros meses de vida de Rafa, el mayor estaba en la guardería así que tuve tiempo para el pequeño; después llegaron las vacaciones pero Rafa aún no caminaba y Alfonso seguía siendo un bendito, por lo que la tranquilidad reinaba en casa. Luego llegó el cole para el mayor y, aunque fue un cambio grande y le costó, los peques sólo estaban juntos a partir de las 5 de la tarde así que se puede decir que…todo en orden. Y hasta aquí duró mi paz.

El día de la fiesta de fin de curso de Alfonso no sabía la que se me venía encima.
En junio de este año tenía de vacaciones a un niño que había pasado su primer curso en el cole, con su consecuente rebeldía, y un medio bebé que espabilaba a pasos agigantados. Para ellos, pasar 24 horas al día pegados era una novedad así que este verano ha sido el de su unión y, por supuesto, discusión. Y esto último, para mí ha significado que sea el verano del estrés (mucho me temo que va a haber unos cuantos más). Porque siempre quieren lo mismo; que uno coge la moto, el otro de repente también la quiere aunque hasta es momento ni se acordara, y si el mayor se sube al sofá, el pequeño, que no tiene edad para andar dando brincos, lo hace. Y el mayor, que ve como el pequeño se ríe con todas las chorradas que hace, no mide y piensa que está jugando con uno de sus compañeros de clase, con la diferencia de que el otro aún no tiene ni su destreza ni su fuerza… Luego pasa lo que pasa, que llega la primera visita a urgencias para coserle la ceja al pequeño.
Y todo esto, mientras tú tratas de hacer camas, dejar comida preparada y vestirles, que empieza a convertirse en una odisea cuando no quieren. Acabas con tal cabreo porque el mayor se niega a que le pongas el zapato, que lo lanzas (al zapato, no al niño 😉 ) a la otra punta del salón «amenazando» con que no irán a casa de los abuelos en un mes. No tienes tiempo ni para depilarte, porque cuando te «aprovechas» de tu padre, es por trabajo, ¡como para andar pidiendo que se quede más tiempo con los niños para otros menesteres! Y te los llevas hasta hacer las compras de la vuelta al cole y acabas casi con un ataque de ansiedad. Con sinceridad, ha habido días que he estado desbordada. Eso sí, a mí esto no me pilla por sorpresa porque he sido la hermana mayor con tres fierecillas por detrás que , de todo, menos tranquilos.

Y todo, mientras la barriga sigue creciendo y la movilidad decreciendo 😉
Y mientras para mí ha sido un verano estresante (y no por ello ha dejado de ser también bonito), para Rafa estos meses han sido como un cursillo acelerado en absolutamente todo. Ese afán de imitación a su hermano que siempre tienen los pequeños, sumado a 24 horas al día pegados el uno al otro, le ha hecho tener una picardía que jamás tuvo Alfonso hasta hace bien poco. Pero para mí, el gran cambio de Rafa ha estado en el lenguaje. Ha pasado, con 20 meses, de decir medio centenar de palabras, y algunas a su manera, a hablar prácticamente todo con 23 meses que cumple hoy. Os aseguro que, a estas alturas, con Alfonso no teníamos una conversación con frases completas, que si «quiero agua fría», «quiero ir a casa abuelo», «a mimir con oso y pete (chupete)», «hasta luego», «mamá, dame toawa (toalla)» y palabras como «chiquitines», «malalenas (magdalenas)», «chaqueta», chacla (chancla)»…. De hecho, es capaz de repetir cualquier término (no científico o técnic0, claro) que le digas salvo pelota, a la cual está empeñado en llamar patata, y Alfonso, que es Atoto. Y por si alguien no me cree, dejé constancia en Instagram con este vídeo, que ya no e sólo lo que dice sino cómo lo dice.
Para Alfonso, éste no ha sido un verano de grandes cambios, ya que a estas edades empiezas a notar que los avances son más pequeños. Ver Oliver y Benji por primera vez ha supuesto que juegue al fútbol a cámara lenta, narre jugadas durante varios minutos y le haga zancadillas ficticias a su hermano. También ha sido el tiempo en que se ha hecho consciente de que va a tener otro hermano, supongo que al notar que mi barriga ha crecido. ¿Y que he hemos hecho para despedir el verano como Dios manda? Pues playa y más playa, y familia. ¿Cómo ha sido el verano para vuestros peques?, ¿ha sido especial en algún sentido?
Casi los últimos en irnos de la playa de San Lorenzo el sábado.
Casi los primeros en llegar el domingo a la playa de Estaño, de la que ya os hablé en otro post.
por nosoyunadramamama | Sep 8, 2014 | asturias, familia, niños, planes, playas, Sin categoría, vacaciones
Alguien debería reconsiderar que el mes fuerte del verano fuese septiembre y que los peques acabasen el cole en julio y empezasen el curso en octubre. No falla, año tras año, acaba agosto y llega al norte nuestro particular verano. Y yo feliz de que haya menos turistas y las playas empiecen a vaciarse porque seguiremos apurando hasta el último día de sol al aire libre, con el mar de fondo, donde los niños se llenan de arena, se caen, se empapan, se ensucian… y a los padres nos da igual.
Y en nuestras habituales salidas de fin de semana, este sábado descubrimos una playa que, además de ser un espectáculo, para los niños es comodísima. Salimos de casa con la única idea en mente de pisar arena pero sin un destino fijo y, al final, llegamos al Arenal de Morís, en Caravia. Yo había oído que era un sitio precioso pero, por distintas razones, nunca habíamos estado, y eso que sólo está a 35 minutos de Gijón. Quizás es porque en Asturias hay otras doscientas playas, y aún así, nos quedan por conocer tres cuartas partes 😉

Hay párking y cuesta 3 euros el día completo. Aquí podéis ver que, dependiendo de si la marea está alta o baja, parece que son dos playas distintas. Se accede a la primera por dos rampas, y a la segunda por escaleras.

Como veis, un espectáculo para la vista. Y si le añadís uno de los días con mejor temperatura del año, el paraíso.

Vistas de la otra zona de la playa desde el chiringuito. No tienen más de 10 platos (recomiendo los escalopines al Cabrales) pero con esta visión, poco importa. Al lado del restaurante hay un pequeño parque infantil. También hay duchas y servicios, así como servicio de Salvamento.
Semana 29, me queda una cuarta parte del embarazo. ¿Última foto de la barriga en la playa? Espero que nooooo…Y hoy es festivo en Asturias, es el día de la Virgen de Covadonga y haremos algún plan, aún sin decidir. Y mañana Rafa empieza la guardería y Alfonso vuelve al cole el jueves, así que nos espera una semana intensa. ¿Seguís apurando y haciendo planes de verano aunque toque volver a la rutina entre semana?
por nosoyunadramamama | Ago 25, 2014 | asturias, niños, planes, playas, Sin categoría, vacaciones, viajes
La semana pasada os contaba que las vacaciones fuera de Asturias habían dado mucho de sí. Tampoco es que el tiempo que nos quedamos aquí fuese tranquilito, tuvimos visita en casa de unos amigos con su niña y Alfonso y Rafa estuvieron a la altura, vamos, sobreexcitados y pasándolo como los indios. Aprovechamos para ir a unos cuantos sitios, algunos ya los mencioné en otros posts, así que hoy os hablo de un pueblo que hacía unos años que no visitaba y que, si venís por Asturias, tenéis que ver: Luarca.

No podéis dejar de ver dos cosas: el puerto y el cementerio, que siempre aparece en las listas de los mejores camposantos de España porque tiene unas vistas que ya quisiéramos muchos vivos desde nuestras casas y donde está enterrado el Premio Nobel de Medicina, Severo Ochoa. Y en el puerto podréis encontrar un montón de restaurantes donde comer, yo sólo os puedo hablar de la terraza en la que estuvimos el sábado, Bitácora, donde el pulpo de «pedreru» estaba exquisito.
Y como el sol por fin lució este fin de semana, por la tarde aprovechamos para ir a la playa y conocer alguna de la zona. Estuvimos en la playa de Cueva, donde desemboca el río Esva. El acceso en coche es un poco difícil los últimos metros porque no está asfaltado y hay piedras pero vamos, nosotros llegamos bien con un coche normalito y corriente. La gran «pega» de esta playa para ir con niños es que la mayor parte es de piedras y, de hecho, me sorprendió ver a muchas familias. Allí me encontré con una conocida que va a menudo y me dijo que, cuando la marea está baja, hay muchísima arena y un montón de cuevas por las que adentrarse. Tiene pequeño chiringuito y salvamento, poco más.




Vista aérea de la playa de Cueva. La Nueva España
Sé que, a estas alturas, los posts de playas quizás no os sean tan útiles pero yo no doy por terminada la temporada de verano hasta octubre; aún recuerdo el calor del día que nació Alfonso, un 1 de octubre, y su primer cumpleaños en la playa a 30 grados. Eso sí, no me despisto, tengo muchos temas en mente para las próximas semanas 😉
por nosoyunadramamama | Jul 7, 2014 | asturias, familia, niños, planes, playas, Sin categoría
El sábado teníamos ante nosotros uno de esos días en los que las previsiones meteorológicas te traen por la calle de la amargura. Depende de la web que mirase, se iba a poner a llover por la mañana, o por la tarde, o por la noche, así que no sabíamos si ir a la playa con el riesgo de tener que salir corriendo, o no ir y buscar plan alternativo. Pero yo me fié de Windguru, una web en la que te pone hasta la hora en la que se pondrá a llover, eso sí, sólo puedes buscar la previsión de sitios de costa, ya que está dirigida a gente que hace deportes marítimos.
Dicho esto, lo que sí que estaba claro es que haría mucho calor así que, si se nublaba, no estaríamos mal. ¡Menudo día tuvimos! Calor, sol y, al final, con la tontería, siete horas de arena y, sobre todo, de agua. Fuimos a la playa de Rodiles, uno de esos lugares maravillosos en los que pasé muchas jornadas de verano en mi infancia, y uno de esos sitios que no te puedes perder si deseas venir a la playa en Asturias.

Foto de La Nueva España, para que veáis la playa al completo. Impresionante, ¿verdad?
La recomiendo por tres razones: amplitud (en torno a un kilómetro de largo), entorno impresionante y un montón de servicios. Por ejemplo: zona de picnic, restaurante, aparcamiento, vestuarios, puesto de Cruz Roja con «anfybuggy» (sillas que facilitan el acceso y el baño a personas con movilidad reducida), kiosco, aparcamiento… y casi todo sin que se vea desde la playa gracias a un frondoso pinar de eucaliptos que se extiende a lo largo de todo el arenal y que está acondicionado para comidas campestres. Añado, eso sí, que hay zona azul y verde de aparcamiento (tres euros el día completo) desde el año pasado. Por cierto, para comer compramos bocadillos en el restaurante y estaban buenísimos, de verdad que los recomiendo.

Con pasarela de madera para acceder a la playa, se agradece cuando llevas sillita
¿Y qué más os puedo decir? Que aunque se nubló a las 4 de la tarde, aún estuvimos allí hasta las 7, que para mí la playa es ese único sitio donde no me importa que hagan casi todo, que se mojen, se manchen, se caigan, jueguen al balón, se les caiga la comida… vamos, no se me ocurre otro sitio donde pasar tantas horas sin que se aburran. Y para que os hagáis una idea de lo que les gusta, la frase de Alfonso al subirnos al coche fue: «Mamá, yo quiero vivir en la playa». Pues eso, continuaremos con nuestro recorrido por distintas playas mientras el sol nos lo permita. Y por supuesto, admito sugerencias. ¿Qué tal el fin de semana?
por nosoyunadramamama | Jun 25, 2014 | asturias, familia, niños, planes, playas, Sin categoría
La semana pasada, en el post en el que os contaba cómo nos organizamos para ir a la playa con los peques, prometí ir escribiendo acerca de las playas a las que vayamos yendo este verano por si os sirve de ayuda para decidir ir, o lo contrario. No esperéis unos posts muy profesionales, me centraré en lo que es cómodo o no con niños, en si les gustó o no… vamos, lo que interesa a los padres.
Empiezo por playa España, está a 15 kilómetros de Gijón, vamos, se puede decir que cerquita; sin embargo, yo no iba desde pequeña y ya ni me acordaba. Calculo que mide unos 200 metros y tiene un río (casi riachuelo a esas alturas) que llega hasta el mar. Es de arena fina pero también hay zonas con piedras, como la del río. En Asturias, no suele haber chiringuitos en la arena, de hecho hay playas en las que no hay cerca un sitio donde tomar algo. En esta playa, fuera del arenal, tenéis un par de bares con menús, platos combinados, bocadillos… En cuanto al aparcamiento, poca cosa, allí cada uno se busca la vida como puede.

Hay una cosa que tenéis que tener en cuenta en el norte: las mareas. Cuando está baja, las playas doblan su espacio, así que de la arena seca al mar hay una caminata 😉
Seguimos con otra playa que está aún más cerca de Gijón, de hecho, está en el concejo de Gijón pero no en la ciudad. Es la playa de Estaño, es muy espectacular, mide unos 300 metros aunque hay una zona que no se utiliza ya que cuando sube la marea queda cubierta por el mar y, cuando baja, como es lógico, queda la arena húmeda. Es importante que sepáis que no es arena fina sino que está compuesta por piedrecitas pequeñas. ¿Qué significa esto? Que no se pueden hacer cosas tales como un castillo de arena, jugar a las palas o al fútbol… y que si tienes un bebé, puede que se meta alguna piedra por algún sitio inadecuado como hizo Rafa el verano pasado, que acabó con una piedra en la nariz aunque con decirle un par de veces que no se comía ni nada por el estilo, el verano pasado nos bastó y no hubo más incidentes.

Aquí podéis ver que es espectacular pero, desde el aparcamiento, hay que bajar una cuesta andando, y luego subirla,jaja… Cuando baja la marea, la zona que veis con rocas, es un aliciente para niños mayores, van a pescar, a bucear, hay piscinas naturales…

Aquí unos «tiquismiquis»: a Rafa no le gustó nada que la playa fuera de piedrecitas así que, este año, iremos más a playas de arena fina.
Y por último, me voy a la playa de San Lorenzo. Vale, ya sé que todas las asturianas la conocéis pero escribo el blog para gente de muchos sitios y si nos hacen una visita, mejor que estén informados. Es la playa que está en el centro de Gijón, lo que supone que llegas andando desde casi cualquier lado y sales de la playa y tienes pizzerías, sidrerías, heladerías, hamburgueserías…de todo.
Mide casi dos kilómetros y es de arena fina, aunque en los últimos años se ha estropeado bastante, no sólo por los temporales marítimos tan gordos sino por la construcción de un dique en el puerto que hizo desaparecer mucha arena, aunque algunos expertos intenten convencernos de lo contrario. ¿Qué ventajas tiene para los niños? Cuando baja la marea se forman pequeños charcos y ese agua está a mejor temperatura que la del mar así que puedes tener a los peques en remojo tres horas. Y hay muchísimo espacio para jugar a palas, fútbol… Eso sí, cuando sube la marea, en pleno verano (Gijón duplica su población) estamos como sardinas en lata.

No los hay más empadrados que estos dos… y qué descanso para mí!

Y ahí está todo el espacio que hay cuando baja la marea.
Y creo que no se me pasa nada a tener en cuenta con los peques en estas playas, si a alguien más se le ocurre, que deje un comentario. Y por supuesto, acepto recomendaciones de playas. Ya por este post está bien de arena, seguiremos mientras el tiempo nos lo permita, como ya dije ayer, en los últimos días sólo llovió la tarde de la fiesta de fin de curso.