por nosoyunadramamama | Oct 20, 2014 | embarazo, playas, Sin categoría, vacaciones, viajes
¿En qué momento exacto del embarazo debemos dejar de viajar? Sabéis que soy poco amiga de teorías, cada caso es distinto y depende del estado y salud que tengamos. Habrá mujeres que a los seis meses no puedan o no deban y otras tenemos la suerte de haber podido viajar sin problemas hasta muy avanzado el embarazo. Nuestro médico y nosotras mismas valoraremos cuándo no debemos irnos muy lejos. Y tampoco hace falta consultar todos nuestros movimientos a ningún doctor, creo que por puro sentido común, a nadie se le ocurre coger un avión o irse a la India en el octavo mes de gestación.
En cualquier caso, decidimos que éste sería el fin de semana tope para viajar en coche y que, de ser posible, no haríamos muchos kilómetros para encontrarnos con la familia de maridín, ya que desde agosto, los niños no veían a sus abuelos, tíos y primas. Elegimos un punto medio entre Zaragoza y Gijón y nos decidimos por Guecho (Vizcaya). Fueron 270 kilómetros de trayecto, lo justo para no acabar hasta el gorro del coche; además, soy de ésas embarazadas que se encuentra más cómoda de pie o tumbada que sentada, yo creo que mi barriga es pequeña para albergar criaturas, sino no lo entiendo 😉
Me gustaría haber hecho un post de esos completitos con un montón de información, pero me había pasado la semana con una gastroenteritis bastante importante, bebiendo sueros y agotada, y el fin de semana no estaba para «turisteo» y ni siquiera para disfrutar de la gastronomía. Y mi cuñada, embarazada de 5 meses, tiene que tomarse los embarazos con calma. Eso, y que el clima sólo pedía una cosa con estos calores, me dejan sin muchas cosas que contaros. De cualquier forma, por si alguien no lo sabe, Guecho es un municipio de Bilbao y es muy conocido por las playas y por unas casas y palacetes espectaculares.

Día de playa, aunque evitamos los bañadores para no incitarles a entrar en el agua.
Que conste que he estado tentada a viajar el próximo fin de semana a Pamplona, ya que hay celebración en mi Facultad del décimo aniversario de los que acabamos Periodismo en 2004 (¡10 años ya desde que dejé la Uni!) pero son ya más de cuatro horas de viaje a un mes de dar a luz y, sinceramente, me parece demasiado desplazamiento. Si fuera un trayecto un poco más corto…. Así que, hasta Navidades, ya no nos movemos de Gijón. ¿Hasta qué semana del embarazo os desplazasteis de viaje?
por nosoyunadramamama | Sep 8, 2014 | asturias, familia, niños, planes, playas, Sin categoría, vacaciones
Alguien debería reconsiderar que el mes fuerte del verano fuese septiembre y que los peques acabasen el cole en julio y empezasen el curso en octubre. No falla, año tras año, acaba agosto y llega al norte nuestro particular verano. Y yo feliz de que haya menos turistas y las playas empiecen a vaciarse porque seguiremos apurando hasta el último día de sol al aire libre, con el mar de fondo, donde los niños se llenan de arena, se caen, se empapan, se ensucian… y a los padres nos da igual.
Y en nuestras habituales salidas de fin de semana, este sábado descubrimos una playa que, además de ser un espectáculo, para los niños es comodísima. Salimos de casa con la única idea en mente de pisar arena pero sin un destino fijo y, al final, llegamos al Arenal de Morís, en Caravia. Yo había oído que era un sitio precioso pero, por distintas razones, nunca habíamos estado, y eso que sólo está a 35 minutos de Gijón. Quizás es porque en Asturias hay otras doscientas playas, y aún así, nos quedan por conocer tres cuartas partes 😉

Hay párking y cuesta 3 euros el día completo. Aquí podéis ver que, dependiendo de si la marea está alta o baja, parece que son dos playas distintas. Se accede a la primera por dos rampas, y a la segunda por escaleras.

Como veis, un espectáculo para la vista. Y si le añadís uno de los días con mejor temperatura del año, el paraíso.

Vistas de la otra zona de la playa desde el chiringuito. No tienen más de 10 platos (recomiendo los escalopines al Cabrales) pero con esta visión, poco importa. Al lado del restaurante hay un pequeño parque infantil. También hay duchas y servicios, así como servicio de Salvamento.
Semana 29, me queda una cuarta parte del embarazo. ¿Última foto de la barriga en la playa? Espero que nooooo…
Y hoy es festivo en Asturias, es el día de la Virgen de Covadonga y haremos algún plan, aún sin decidir. Y mañana Rafa empieza la guardería y Alfonso vuelve al cole el jueves, así que nos espera una semana intensa. ¿Seguís apurando y haciendo planes de verano aunque toque volver a la rutina entre semana?
por nosoyunadramamama | Ago 25, 2014 | asturias, niños, planes, playas, Sin categoría, vacaciones, viajes
La semana pasada os contaba que las vacaciones fuera de Asturias habían dado mucho de sí. Tampoco es que el tiempo que nos quedamos aquí fuese tranquilito, tuvimos visita en casa de unos amigos con su niña y Alfonso y Rafa estuvieron a la altura, vamos, sobreexcitados y pasándolo como los indios. Aprovechamos para ir a unos cuantos sitios, algunos ya los mencioné en otros posts, así que hoy os hablo de un pueblo que hacía unos años que no visitaba y que, si venís por Asturias, tenéis que ver: Luarca.

No podéis dejar de ver dos cosas: el puerto y el cementerio, que siempre aparece en las listas de los mejores camposantos de España porque tiene unas vistas que ya quisiéramos muchos vivos desde nuestras casas y donde está enterrado el Premio Nobel de Medicina, Severo Ochoa. Y en el puerto podréis encontrar un montón de restaurantes donde comer, yo sólo os puedo hablar de la terraza en la que estuvimos el sábado, Bitácora, donde el pulpo de «pedreru» estaba exquisito.
Y como el sol por fin lució este fin de semana, por la tarde aprovechamos para ir a la playa y conocer alguna de la zona. Estuvimos en la playa de Cueva, donde desemboca el río Esva. El acceso en coche es un poco difícil los últimos metros porque no está asfaltado y hay piedras pero vamos, nosotros llegamos bien con un coche normalito y corriente. La gran «pega» de esta playa para ir con niños es que la mayor parte es de piedras y, de hecho, me sorprendió ver a muchas familias. Allí me encontré con una conocida que va a menudo y me dijo que, cuando la marea está baja, hay muchísima arena y un montón de cuevas por las que adentrarse. Tiene pequeño chiringuito y salvamento, poco más.




Vista aérea de la playa de Cueva. La Nueva España
Sé que, a estas alturas, los posts de playas quizás no os sean tan útiles pero yo no doy por terminada la temporada de verano hasta octubre; aún recuerdo el calor del día que nació Alfonso, un 1 de octubre, y su primer cumpleaños en la playa a 30 grados. Eso sí, no me despisto, tengo muchos temas en mente para las próximas semanas 😉
por nosoyunadramamama | Jul 28, 2014 | familia, niños, planes, playas, Sin categoría, viajes
Aunque hemos estado en Galicia en más de una ocasión, no puedo decir que sea una tierra que conozcamos demasiado; es más, admito que he estado muchas más veces en otra de nuestras comunidades vecinas: Cantabria. En cualquier caso, desde que uno de los amigos de maridín vive allí, vamos por territorio gallego de vez en cuando y, con la excusa, descubrí las maravillosas Islas Cíes hace unos años, Santiago, Vigo y, en esta última ocasión, un pequeño paraíso llamado Mogor, una pequeña parroquia del municipio de Marín, en Pontevedra.
No os voy a engañar, «turisteo» hicimos poco pero entenderéis que no todos los días te invitan a una maravillosa casa a pie de playa. Nos juntamos tres matrimonios, un soltero y tres peques, y nuestro plan se redujo básicamente a disfrutar de la gastronomía y de la playa de Mogor, sin movernos apenas unos metros. La playa es de arena fina, hay acceso por rampa, dos chiringuitos de playa y el agua, aunque está muy fría, es muy tranquila ya que no es mar abierto sino que te bañas en la ría de Pontevedra. Para niños, es muy cómoda y además en verano, depende de la semana, en ésa y otra playa a 10 minutos, hacen un montaje para niños impresionante: hinchables en el agua, ludoteca, colchonetas, etc…en la arena.

Playa de Mogor, de donde no nos movimos estos días de puente (el viernes fue festivo en Galicia) casi nada más que para comer. Si hace buen tiempo, puedes estar allí hasta las 10 de la noche, lo cual no solemos poder hacer en Asturias 😉
Playa de Portocello, muy cerca de la de Mogor. Fuimos allí por todo lo que hay para los peques, no está siempre en la misma playa así que preguntamos a los de Salvamento.
Padre e hijo bajando. El peque se emocionó al ver aquello pero se «rajaba» por le tema de caer al agua.
Piscina de bolas en la arena.

Así va la tripa. Los kilos de más son culpa de todo lo que estoy comiendo este verano, no de la pobre criatura.
Te tienes que pelear para que se pongan un gorro y luego le «roban» el sombrero a una amiga.

Atardeceres de escándalo en la playa. La mejor hora del día para estar allí.
Despertar y jugar en pijama.

Cenar al aire libre y ver la puesta de sol.

Si no conocéis Galicia, ya os adelanto que vais a comer de lujo y barato; no hace falta dejarse el bolsillo. Aunque en esta ocasión, todo hecho en casa por los anfitriones. Soy de paladar poco exquisito y muy básica para esto de comer pero ¡madre mía!, una mariscada me hace perder el sentido.
¿Cómo va el verano? Seguro que muchos ya estáis disfrutando de la arena, y más si vivís en la costa. Y si aún no habéis podido pisar la playa, agosto está a la vuelta de la esquina así que ¡¡¡mucho ánimo!!! Y vosotras, ¿habéis estado en Galicia? Seguro que podéis recomendar muchos sitios para ir con los peques.
por nosoyunadramamama | Jul 7, 2014 | asturias, familia, niños, planes, playas, Sin categoría
El sábado teníamos ante nosotros uno de esos días en los que las previsiones meteorológicas te traen por la calle de la amargura. Depende de la web que mirase, se iba a poner a llover por la mañana, o por la tarde, o por la noche, así que no sabíamos si ir a la playa con el riesgo de tener que salir corriendo, o no ir y buscar plan alternativo. Pero yo me fié de Windguru, una web en la que te pone hasta la hora en la que se pondrá a llover, eso sí, sólo puedes buscar la previsión de sitios de costa, ya que está dirigida a gente que hace deportes marítimos.
Dicho esto, lo que sí que estaba claro es que haría mucho calor así que, si se nublaba, no estaríamos mal. ¡Menudo día tuvimos! Calor, sol y, al final, con la tontería, siete horas de arena y, sobre todo, de agua. Fuimos a la playa de Rodiles, uno de esos lugares maravillosos en los que pasé muchas jornadas de verano en mi infancia, y uno de esos sitios que no te puedes perder si deseas venir a la playa en Asturias.

Foto de La Nueva España, para que veáis la playa al completo. Impresionante, ¿verdad?
La recomiendo por tres razones: amplitud (en torno a un kilómetro de largo), entorno impresionante y un montón de servicios. Por ejemplo: zona de picnic, restaurante, aparcamiento, vestuarios, puesto de Cruz Roja con «anfybuggy» (sillas que facilitan el acceso y el baño a personas con movilidad reducida), kiosco, aparcamiento… y casi todo sin que se vea desde la playa gracias a un frondoso pinar de eucaliptos que se extiende a lo largo de todo el arenal y que está acondicionado para comidas campestres. Añado, eso sí, que hay zona azul y verde de aparcamiento (tres euros el día completo) desde el año pasado. Por cierto, para comer compramos bocadillos en el restaurante y estaban buenísimos, de verdad que los recomiendo.

Con pasarela de madera para acceder a la playa, se agradece cuando llevas sillita
¿Y qué más os puedo decir? Que aunque se nubló a las 4 de la tarde, aún estuvimos allí hasta las 7, que para mí la playa es ese único sitio donde no me importa que hagan casi todo, que se mojen, se manchen, se caigan, jueguen al balón, se les caiga la comida… vamos, no se me ocurre otro sitio donde pasar tantas horas sin que se aburran. Y para que os hagáis una idea de lo que les gusta, la frase de Alfonso al subirnos al coche fue: «Mamá, yo quiero vivir en la playa». Pues eso, continuaremos con nuestro recorrido por distintas playas mientras el sol nos lo permita. Y por supuesto, admito sugerencias. ¿Qué tal el fin de semana?
por nosoyunadramamama | Jun 25, 2014 | asturias, familia, niños, planes, playas, Sin categoría
La semana pasada, en el post en el que os contaba cómo nos organizamos para ir a la playa con los peques, prometí ir escribiendo acerca de las playas a las que vayamos yendo este verano por si os sirve de ayuda para decidir ir, o lo contrario. No esperéis unos posts muy profesionales, me centraré en lo que es cómodo o no con niños, en si les gustó o no… vamos, lo que interesa a los padres.
Empiezo por playa España, está a 15 kilómetros de Gijón, vamos, se puede decir que cerquita; sin embargo, yo no iba desde pequeña y ya ni me acordaba. Calculo que mide unos 200 metros y tiene un río (casi riachuelo a esas alturas) que llega hasta el mar. Es de arena fina pero también hay zonas con piedras, como la del río. En Asturias, no suele haber chiringuitos en la arena, de hecho hay playas en las que no hay cerca un sitio donde tomar algo. En esta playa, fuera del arenal, tenéis un par de bares con menús, platos combinados, bocadillos… En cuanto al aparcamiento, poca cosa, allí cada uno se busca la vida como puede.

Hay una cosa que tenéis que tener en cuenta en el norte: las mareas. Cuando está baja, las playas doblan su espacio, así que de la arena seca al mar hay una caminata 😉
Seguimos con otra playa que está aún más cerca de Gijón, de hecho, está en el concejo de Gijón pero no en la ciudad. Es la playa de Estaño, es muy espectacular, mide unos 300 metros aunque hay una zona que no se utiliza ya que cuando sube la marea queda cubierta por el mar y, cuando baja, como es lógico, queda la arena húmeda. Es importante que sepáis que no es arena fina sino que está compuesta por piedrecitas pequeñas. ¿Qué significa esto? Que no se pueden hacer cosas tales como un castillo de arena, jugar a las palas o al fútbol… y que si tienes un bebé, puede que se meta alguna piedra por algún sitio inadecuado como hizo Rafa el verano pasado, que acabó con una piedra en la nariz aunque con decirle un par de veces que no se comía ni nada por el estilo, el verano pasado nos bastó y no hubo más incidentes.

Aquí podéis ver que es espectacular pero, desde el aparcamiento, hay que bajar una cuesta andando, y luego subirla,jaja… Cuando baja la marea, la zona que veis con rocas, es un aliciente para niños mayores, van a pescar, a bucear, hay piscinas naturales…

Aquí unos «tiquismiquis»: a Rafa no le gustó nada que la playa fuera de piedrecitas así que, este año, iremos más a playas de arena fina.
Y por último, me voy a la playa de San Lorenzo. Vale, ya sé que todas las asturianas la conocéis pero escribo el blog para gente de muchos sitios y si nos hacen una visita, mejor que estén informados. Es la playa que está en el centro de Gijón, lo que supone que llegas andando desde casi cualquier lado y sales de la playa y tienes pizzerías, sidrerías, heladerías, hamburgueserías…de todo.
Mide casi dos kilómetros y es de arena fina, aunque en los últimos años se ha estropeado bastante, no sólo por los temporales marítimos tan gordos sino por la construcción de un dique en el puerto que hizo desaparecer mucha arena, aunque algunos expertos intenten convencernos de lo contrario. ¿Qué ventajas tiene para los niños? Cuando baja la marea se forman pequeños charcos y ese agua está a mejor temperatura que la del mar así que puedes tener a los peques en remojo tres horas. Y hay muchísimo espacio para jugar a palas, fútbol… Eso sí, cuando sube la marea, en pleno verano (Gijón duplica su población) estamos como sardinas en lata.

No los hay más empadrados que estos dos… y qué descanso para mí!

Y ahí está todo el espacio que hay cuando baja la marea.
Y creo que no se me pasa nada a tener en cuenta con los peques en estas playas, si a alguien más se le ocurre, que deje un comentario. Y por supuesto, acepto recomendaciones de playas. Ya por este post está bien de arena, seguiremos mientras el tiempo nos lo permita, como ya dije ayer, en los últimos días sólo llovió la tarde de la fiesta de fin de curso.
por nosoyunadramamama | Jun 17, 2014 | asturias, familia, niños, planes, playas, Sin categoría
Aclaración: vivo en el norte, en verano no solemos tener más de 25 grados en la costa y aquí se va a la playa cuando sale el sol, no cuando nos apetece. Vamos por la mañana, no solemos llevar sombrillas, si no se nubla comemos allí y no nos movemos hasta que las mareas o la temperatura nos echan de la arena. Resumiendo, todas esta pautas y consejos que menciono a continuación varían si estás en el sur, o más bien, si estás en cualquier sitio de la la Cordillera Cantábrica pa’bajo.
Dicho esto, hago una confesión: cada año y con cada niño que sumes, es más duro ir a la playa. La primera vez que llevamos a Alfonso tenía 8 meses e íbamos con todo tipo de artilugios: sombrilla, hamaquita, sillita, gorro, pañales… Al final del verano, ni gorro ni sombrilla ni hamacas, sólo silla para dormir la siesta y crema solar. Aprendimos que el pañal, cuando gatean, se llena de arena y les deja el culo como un tomate así que, si hay escape, se recoge y está. Con el pañal llegan, duermen y se van, el resto del tiempo, al libre albedrío.
Su primer día de playa fue en Vigo y ahí estaba, con gorro y debajo de una sombrilla, que usamos dos veces más. Obsérvese su color de manos, ya se intuía un pequeño negrito.
Si me preguntáis qué hice con Rafa su primer verano y qué hago ahora con los dos, la respuesta es sencillamente untarles de crema solar hasta las orejas, siempre protección máxima y aplicándosela varias veces. Pero ya no me «peleo» con ellos para ponerles un gorro, entre otras cosas porque nunca «toman el sol», es decir, están en la arena o en el agua jugando por lo que la parte que menos morena se les pone es precisamente la cara. La espalda, y las piernas cuando aún no gatean, son las zonas en las que más incido con la crema. Y eso que lo de ponérsela ya ha empezado a convertirse en una guera.

El primer verano de Rafa en la playa, al principio no gateaba y cuando eso ocurre ¡¡aprovecha!! Aún puedes tomar el sol teniéndolo a tu lado. Como veis, siempre están mirando hacia abajo.
Tanto Alfonso como Rafa nacieron en octubre, lo que significa que ni me planteé que no fueran a la playa porque creo que, en el momento en que son capaces de estar sentados sin caerse, pueden disfrutar mucho de la arena y del mar, les suele encantar. Las dudas sobre si ir o no, entran cuando son bebés más pequeños. Y la respuesta creo que es «depende». He visto bebés de uno o dos meses en la playa, sobre todo en los casos en que tienen hermanos mayores; eso sí, siempre metidos en el capazo y con sombrilla, jamás dándoles el sol, es obvio. Entiendo que si es el primer hijo, prefieras ir de paseo hasta que tenga medio año. Pero lo dicho, no creo que haya una edad en concreto para empezar a ir.
Lo que es innegable es que a los más pequeños les gusta la playa, es un sitio perfecto para explorar, la orilla es genial para el gateo.
¿Qué llevamos a la playa? Pues reconozco que vamos cargaditos, llevamos en una bolsa sus toallas y bañadores de repuesto, en otra las comidas y bebidas, en otra los pañales y las toallitas, y por último, mi capazo «playero» con nuestras toallas y un neceser repleto de cremas. Ah, ¡y la sillita! Así que no es fácil la movilización. Esa es otra de las razones por las que, cuando vamos, es para estar muuuuucho tiempo. Cierto es que, cuando estamos en Tarragona o en el sur, nos ahorramos la bolsa de la comida, allí pocos se plantean comer en la playa, y como además sabes que el sol no se irá de repente 😉
Sobre cuándo bañarles en el mar, diría que eso sin ningún problema siempre y cuando no les dé mucho el sol. Aquí no nos andamos con miramientos con la temperatura del agua, este fin de semana no creo que el Cantábrico estuviese ni a 20 grados (yo ni me planteo bañarme) y los peques se pasaron el día sentados en la orilla, como si nada. Además, eso tiene que ser buenísimo para evitar refriados, bronquitis y demás historias.

¿Cara de frío? No, se les hace una piscinita natural y aunque no lo parezca, el agua va calentando un poco.
Y creo que poco más me queda por contar, dejo para otro post la comida que me resulta más cómoda para llevar ya que aún no «tiro» de bocadillos, es cuestión de tiempo 😉 De cualquier manera, cada playa a la que vayamos os iré contando lo que más nos gusta y las pegas para ir en familia. ¿Cómo os organizáis para ir a la playa con los niños?, ¿a qué edad les llevasteis por primera vez?
por nosoyunadramamama | Abr 21, 2014 | familia, niños, planes, playas, Sin categoría, vacaciones, viajes
Cuando se acaban las vacaciones, vuelvo a casa con dos cosas de más: kilos y estrés. Lo primero me ha pasado toda la vida y en una semana el asunto está solucionado; lo segundo me pasa sólo desde que soy madre. Aún recuerdo cuando volvía a casa tras unos días de descanso con una sensación de sosiego y paz que ya no he vuelto a experimentar en los últimos tres años. Ya se sabe que los niños, en cuanto les sacas de sus rutinas y entorno, se desmadran. En cualquier caso, disfrutamos siempre de nuestro tiempo en familia. Y si acompaña el buen tiempo, mucho mejor.
La verdad es que este año, por primera vez, la Semana Santa la pasamos en un destino de sol y playa, en Jávea (Alicante). A maridín se le antojó lo de hacer barbacoas y claro, había que tirar más bien para el Sur, en este caso sureste, y eso supuso hacernos 1000 kilómetros de carretera. Eso sí, con parada nocturna en Zaragoza y así hacer el viaje más llevadero. He de decir que los gordis se portaron bastante bien en el trayecto y el DVD ayudó bastante.

Merendando a nuestra llegada a la casa que alquilamos en Jávea. Cuando nos juntamos con la familia de maridín, lo de ir a hotel sale más caro y con niños es más incómodo.

Playa de El Arenal. El primer día hizo mucho viento y por la mañana pasamos un poco de frío; en cuanto paró el aire, niños al agua. Si nosotros llevábamos media casa a cuestas, mi cuñada llevaba la casa completa e incluyó trajes de neopreno. La verdad es que el agua estaba en torno a los 17-18 grados. Vamos, yo ni harta de vino.

Lo bueno de esta época es que las playas no están abarrotadas y los niños pueden jugar a la pelota sin molestar a nadie.
El segundo día fuimos a la playa de Calpe, donde lo más llamativo es el Peñón de Ifach. Al igual que en Jávea, más de la mitad de la población es extranjera, ¡anda que no son listos estos foráneos que vienen a España!
Una de las tardes se nubló y fuimos a una zona donde había atracciones. En general, Jávea me parece que es un buen destino para niños y familias.
Y una vez más, las vacaciones se nos han pasado volando pero reconozco que se agradece un poco el volver a la rutina (madre mía, quién me ha visto y quién me ve). Lo que ya no agradezco tanto es lo de volver a poner abrigo 😉 ¿Qué tal vuestras vacaciones?, ¿de playa, montaña, caseras, religiosas? que conste que este año eché de menos ir a ver alguna procesión, creo que es la primera vez que no voy a ninguna. Otro año será, prometo no volver a hacer tantos kilómetros para cuatro días.
por nosoyunadramamama | Ago 18, 2013 | planes, playas, Sin categoría, Uncategorized, vacaciones, viajes
La palabra vacaciones lleva en su definición, según la RAE, el término descanso. Pero si a lo primero le sumas el vocablo “niños”, adiós a lo último. Resumiendo, si vas de vacaciones con los peques, desconectarás de la oficina, pero en ningún caso volverás más relajada. Y si habitualmente te encargas tú de los niños, como es mi caso, también caerás rendida.

Eso sí, durante las vacaciones con los niños pasan cosas divertidas y haces nuevos descubrimientos. Éstos son los míos:
– Rafa prefiere Los Cantajuegos en el coche y Alfonso pierde el sentido por Peppa Pig. ¿Solución? Tengo que trasladarme al pequeño espacio que queda en la parte trasera del coche entre las sillas de los niños para entretener a Rafa porque la cerdita no le acaba de convencer. El resultado es un dolor descomunal en mis abultadas nalgas.
– Rafa, el niño que nunca llora, se pone hecho una fiera si le sacas del agua. Sí, increíble pero cierto, se coge un rebote de narices. Por el contrario, Alfonso, que con nueve meses se metía en el mar gateando y se partía de risa cuando le cubría una ola, ahora anda con pies de plomo en el agua y necesita controlar las zonas a las que accede. Ver para creer.

– Sentarse en las sillas de playa de los abuelos es mucho más divertido que hacerlo en la arena.

– Después de varios días yendo a la playa cargada con bolsas, sombrilla, sillas, cubos y demás enseres veraniegos a una temperatura parecida a la del infierno, descubro que en el norte se está de lujo en verano.
El calor también les deja fundidos a ellos.
No os preocupéis si después de varios días de vacaciones estáis deseando volver al hogar. Ya lo dice Dorita en la película El Mago de Oz: se está mejor en casa que en ningún sitio.
por nosoyunadramamama | Jun 5, 2013 | planes, playas, Uncategorized, vacaciones
¡Por fin he podido estrenar la playa en este 2013! La primavera ha sido horrorosa en el norte, aunque creo que tampoco ha hecho muy buen tiempo en el resto de España. El caso es que el sol se ha hecho esperar pero ha llegado aunque por desgracia no ha venido para quedarse. En el norte, claro.


Playa de Estaño, en Gijón. Ir a la playa, de los poquitos vicios que tengo.
Como os contaba, Alfonso y yo hemos estrenado la playa este año, pero para Rafa ha sido su primer contacto con la arena. El caso es que le ha debido gustar porque le pillé varias veces llevándose a la boca algún puñado de arena y ha estado tan tranquilo como suele ser habitual en él. Así que volvimos al día siguiente.


Rafa y Alfonso disfrutando antes y durante su estancia en la playa.
La pena es que no fue posible sentarle en la orilla para ver su reacción en el mar ya que el Cantábrico está cual glaciar, así que no iba a hacerle pasar por semejante trance. Tendré que esperar para saber si el agua le gusta tanto como a su hermano.

El Cantábrico, demasiado frío esta primavera.
Os animo, una vez más, a que sigáis haciendo los planes que más os gustan y que la maternidad no sea una traba para hacer cosas. Obviamente, si lo que os gusta es jugar a la ruleta en el casino o hacer puenting es casi mejor que dejéis a las criaturas con los abuelos cuando hagáis esos planes. Sé que los niños pequeños “complican” mucho cualquier plan porque hay que llevar carritos, purés, pañales… pero es que si no acabaréis por no hacer nada. Y lo cierto es que, aunque el plan sea para descansar, con niños es imposible.

Todas las bolsas que hay que llevar. Capazo rosa (Primark, 10 euros) con mi toalla y neceser (The First Outlet, 20 y 7 euros aprox.)con cremas; bolsa de los niños (de Casa, personalizada con sus fotos, 12 euros aprox.) con sus toallas, bañadores de repuesto y gorrito; bolsa de la comida y pañales (Doña Carmen, unos 25 euros aprox.), sillita para Rafa y mochila con cubo y demás juguetes, ¡casi nada!

¿Y qué me decís de subir esta cuesta con todas las bolsas y Rafa en la sillita, al finalizar la jornada?
A algunas madres les preocupa el daño que el sol pueda hacer a sus bebés. Es fundamental ponerles protección alta cada poco tiempo, un gorrito para los más pequeños, sobre todo si tienen poco pelo como ha sido el caso de mis peques, y si aún así no estáis tranquilas, una sombrilla. Pero no les privéis de estar en contacto con el mar y la arena porque son algunas de las cosas más maravillosas que existen.
¡Y qué decir de mí! Pues que dos embarazos pasan factura, que aunque vuelvas a tu talla y recuperes tu peso, la piel no está igual de tersa, en realidad estoy como reblandecida. Como veis, no engaño a nadie; seguramente hacer deporte ayudaría a mejorar este asuntillo, pero siempre estoy pegada a, por lo menos, un niño. Si algún gimnasio incorpora guardería, me apuntaré. De todas formas, tampoco es que me preocupe mucho esto.
