Pues si la semana pasada os enseñaba algunos cambios que habíamos hecho en el dormitorio de Copito para así daros alguna idea, hoy me toca mostraros la transformación de la habitación de los mayores. No es que estuviera mal, ni muchísimo menos, pero creo que el cambio ha sido a mejor, fundamentalmente por una cosa:
1. Tapizar: No sé si lo habéis hecho alguna vez pero, si tenéis algún sofá, cama, silla o sillón que esté viejo, lo de «forrar» es casi como comprar algo nuevo, queda impoluto. Lo que pasa que esto no es algo que pueda hacer cualquiera, creo yo. Y por supuesto, si decidís hacerlo, comparad precios porque hay bastante diferencia entre unos tapiceros y otros, al igual que en el importe de las telas. En nuestro caso, tapizamos las camas que eran de mis hermanos mellizos (como veis, en esta familia lo vamos reutilizando todo) porque, tras tantos años, algunas zonas estaban muy desgastadas.
Y fijaos cómo cambia con una tela nueva y, para mí, más bonita.
2. Rescatar viejos objetos: si en el post anterior os decía que reutilizar muebles antiguos siempre era buena idea, no lo es menos el aprovechar cosas antiguas que, o están en los armarios o trastero, o en algún rincón de la casa sin ser apenas visibles. Y eso es lo que le ocurría a la casa de muñecas que me hizo mi tío Juan antes de morir, que estaba en una habitación que apenas usamos y no lucía nada. Eso sí, tuve que quitar los muebles de la casita (que cada año me traían los Reyes Magos) para que mis hijos no los estropeen. Digamos que, por ahora, está para decorar. Pero es que es absolutamente preciosa.
3. Ikea: No hay habitación infantil que se precie sin algún mueble «sueco», esto es así. Es más, me atrevería a decir que hay dos o tres hits que nunca fallan, como la estantería y la mesa infantil con su silla. Eso sí, la estantería la hemos colocado en horizontal por dos razones: para que diera la sensación de quitar luz al entrar en la habitación y segundo, para que los niños puedan coger los juguetes, que antes estaban bastante desperdigados.
4. Láminas: aquí ya más de lo mismo, reitero mi idea de que menos es más pero creo que aún podríamos añadir algo más, estoy pensando en algún mapa bonito, y así de paso aprendemos.

Lienzo que me trajo mi madre de Tailandia.
Ilustración de mi tío Juan del año 1989 para una campaña de los almacenes Bloomingdale’s en Nueva York.
Desde mi punto de vista, la habitación ha quedado más elegante por el cambio en las camas y mucho más ordenada gracias a la estantería de Ikea. ¿Qué?, ¿cuántas tenéis la estantería y la mesa? 😉 ¿Habéis reutilizado algo de vuestra infancia para vuestros hijos?





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