Las que me seguís desde mis inicios como bloguera, ya sabéis más o menos lo que hoy voy a contar sobre la nueva cabecera de esta bitácora. Algunas ya conocéis la historia de este nuevo «dibujo» porque su autor es el mismo que el de mi anterior logo (que aún está presente en la actual imagen) y no es otro que mi tío Juan. Él ya no vive, murió hace 23 años; lo cual quiere decir que los dibujos de mi «nueva» cabecera tienen más de un cuarto de siglo, casi nada. Así que, aunque ya haya hablado sobre Juan hace tiempo en este blog, creo que es de justicia que cuente otra vez su historia ya que vuelvo a «utilizar su obra».
Para poneros en situación, os contaré que mi tío se llamaba Juan Suárez Botas, aunque era conocido por su segundo apellido. Era diseñador gráfico y sus ilustraciones eran publicadas por revistas y publicaciones de prestigio como New York Times, Vogue, Fortune, Seventeen, Esquire, Child, Interview, Glamour, American Baby o Traveller, entre otras. De hecho, estos dibujos que aparecen en mi blog, se publicaron en 1990 en la revista Child. Además, realizó otros trabajos como carátulas de discos, paquetería, diseño de decorados de platós para MTV, campañas para Benetton…

Hace algo más de un año, me dio por mirar otra vez el libro que tengo en casa en el que aparecen muchos de sus trabajos y me encontré con varios dibujos de temática infantil así que escogí uno de ellos (el del logo que ya conocéis) porque me parecía que representaba muy bien la idea del blog de no ser «dramamamá» (la próxima semana os contaré porqué elegí este nombre). Hace unos días, dándole vueltas a lo de cambiar el diseño, volví a ese libro y me encontré con más ilustraciones de niños. Así que le pedí a mi prima, Ana Pire Suárez, que es diseñadora y que tiene un gusto y una imaginación bestial, que hiciera con esos dibujos una composición que quedase bonita y que la acompañara de una tipografía chula. Y el resultado es el que veis.
Sobre mi tío, sólo puedo decir que era un artista. Que si con menos de 30 años ya tenía esa proyección, hoy en día estaríamos hablando de una persona conocida a nivel mundial. Falleció a los 34 años de sida. Y como anécdota, que sé que a más de una os va a dejar la boca abierta, os diré que la película Philadelphia está inspirada en él. Sí, como lo leéis. Es más, al final de los créditos del film podéis ver que aparece su nombre ya que está dedicada a él. Y en este texto de El País del año 1993 se explica, tanto en el primer párrafo como en el penúltimo, cómo Jonathan Demme se inspiró en la vida y muerte de mi tío. Algunas de sus pinturas, incluso, aparecen en la película.

Os podéis hacer una idea de lo que marcó mi infancia su fallecimiento, fue sólo una semana después de mi décimo cumpleaños; recuerdo muchos detalles de esos días. No olvidaré lo niñero que era y que siempre venía de Nueva York con un montón de juguetes para mis primos, para mis hermanos y para mí. Y tengo la suerte de tener un retrato que me hizo y una preciosa casa de muñecas que conservo intacta. Fue un lujo disfrutarle y una pena no hacerlo más tiempo. Ahora, es un honor tenerlo aquí, en mi blog. Espero que os guste.




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