Etiqueta: niños

  • Cosas a tener en cuenta si dejas a tu pareja con los niños

    Cosas a tener en cuenta si dejas a tu pareja con los niños

    Nos guste o no, por muy apañados que sean nuestros cónyuges, hay aspectos que no acaban de dominar. Esto es así, por la misma razón que maridín sabe que, si queremos dirigirnos a un sitio, debe ser él quién mire la forma de llegar porque yo me perderé por el camino. En las parejas, siempre hay unas cuestiones en las que nosotras llevamos la voz cantante, y otras en las que son ellos los que se ponen manos a la obra. Así que, si vais a hacer alguna escapada sin familia o tenéis un viaje de trabajo, no olvidéis que:

    No saben combinar la ropa de los niños: y esto suele pasar hasta con los varones que coordinan bien los colores de sus propios estilismos. Con los críos un poco mayorcitos pueden hacer apaños decentes pero con los bebés y las niñas la lían pero bien. En concreto, no sé qué problema tienen con los leotardos y, por supuesto, no distinguen tonalidades, los azules son todos son iguales, según ellos. Como este tema ya lo tengo muy conocido porque hace unos años tenía que ir a Madrid por trabajo cada dos semanas, los looks los dejo bien preparaditos, que ya me encontré alguna vez a Alfonso casi disfrazado cuando era un bebé.

    No discurren el menú: Oye, que como son sólo dos días, pues no se complican y eaa, pasta, pizza, pollo… Y como sabes que es temporal, no te importa pero ¿y si tuviera que irme una semana? Pues creo que habría que dejar una lista con la carta para cada uno de los días y, en muchos casos, algunos platos preparados. De hecho, si tienes un bebé y toma puré, cuidado porque la cantidad de puerro que le ponen puede convertir el triturado en algo imposible de ingerir. Y ojo, que servidora no es precisamente una buena cocinera pero es que maridín todo lo apaña con un poco de carne (de hecho, es el rey de las barbacoas). Yo sé que algunas me diréis que vuestras parejas cocinan mejor que vosotras y os aseguro que si yo trabajara 8 horas fuera de casa, este hombre iba a aprender sí o sí a hacer un puré comestible. Pero ahora, del tema cocina me encargo yo.

    Ley de Murphy: da igual que en los últimos 7 meses ninguno se haya puesto malo en tu casa. No importa que el mayor solo caiga enfermo una vez al año porque, cuando tú te vayas, será precisamente cuando se ponga malo (con visita a urgencias incluida). Así que, si tienes más de un hijo, dispón siempre de un plan B, es decir, ten a mano a tus padres o suegros. Y para más inri, el mediano te mete un gol por toda la escuadra. ¿Que ésa semana la mitad de sus compañeros están enfermos de la barriga? Pues el niño llora y le dice a la profe que se encuentra mal y claro, con semejante percal en el cole, te llaman justo cuando ya estás en el avión a punto de apagar tu móvil para despegar. Así que te pasas el viaje pensando en la que le espera a tu señor esposo y sufriendo por el panorama. En fin, como decimos en Asturias, muy «guapo» todo.

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    Mi momento de relax en la bañera después de saber que Rafa estaba como un toro y más feliz que una perdiz en casa de los abuelos. Y por supuesto, antes de que Alfonso se pusiera malo.
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    La visita nocturna a La Alhambra, una de las cosas que más me apetecía de esta escapada…

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    Y ya no me voy a detener en más cuestiones como la lavadora porque fijaos, tú les dices que pongan el lavavajillas, que pasen el aspirador o cualquier otro artilugio, y lo ponen en funcionamiento sin problemas. Pero con la lavadora tienen una guerra y te la juegas a que los calzoncillos de los niños acaben rosas. Así que lo mejor es dejar apuntado el programa exacto y los grados para que los uniformes sigan vivos. Os digo una cosa, yo no me iba sin familia (sin niños hemos hecho un par de escapadas estos años) desde que teníamos sólo a Alfonso, pero el viaje que hice este fin de semana a Granada sola con compañeras ha resultado tremendamente divertido y he desconectado, relativamente. ¿Hacéis algún plan con amigas dejando a los peques con el papá?, ¿tenéis que viajar por trabajo y dejáis a vuestros chicos al cargo de los niños?

     

  • En las fiestas del Pilar… con los niños

    En las fiestas del Pilar… con los niños

    ¡Quién nos ha visto y quién nos ve! ¡Lo que cambia el concepto de las fiestas! Que durante años sales de noche y ahora lo haces de día. Que antes, si decidías ir a las atracciones, era para que te pusieran el estómago en la garganta (y eso que siempre he sido yo muy gallina para esas cosas) y ahora es para hacer fotos con cara de alelada a los churumbeles a los que saludo casi desencajando los hombros. Así es la vida, todos son etapas y ciclos. Y oye, después de un día intenso con tres criaturas, yo no tengo el body para mucha juerga.

    Una de las cosas curiosas que aprendí es que, a las atracciones, allí las llaman ferias. Deseando que se le pase a Alfonso esta nueva afición que está cogiendo por las carreras.

    Resulta que, casada con un maño, me estrené este año en las fiestas del Pilar y oye, no os creáis que por ser la primera vez nos excedimos en esto de salir y bailar. No, qué va. Que sí, que hicimos un esfuerzo y nos animamos a salir una noche a cenar con unos amigos y tomar un par de copas pero la cosa no da para más. Porque eso, después de un día movido, ya es como para tirar voladores. Que digo yo que meterse en el tranvía con silla gemelar y llegar a la Plaza del Pilar en pleno barullo, es ya suficiente festejo.  Y si a eso le sumas hacerlo con dos globos de helio del tamaño de Gabriel, pues ni os cuento los malabares por la calle y en convoy a tope.

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    Y eso que no nos dio por ir ni a la ofrenda ni a otros focos de aglomeración de niños. Porque otra cosa no, pero planes para los niños en las Fiestas del Pilar hay para dar y tomar: circo, desfile de Gigantes y Cabezudos, títeres, ferias… Otro año más y mejor. ¿Qué tal el Puente?

  • Dos cosas que debes hacer antes de gritar a tus hijos

    Dos cosas que debes hacer antes de gritar a tus hijos

    En esto de la maternidad no hay fórmulas mágicas; quien diga lo contrario, miente. Cualquiera que sea madre de varios hijos sabe que cada uno es de una manera, aun teniendo los hermanos muchas similitudes entre ellos y aunque, en algunos aspectos, nos funcione lo mismo con unos y otros, que también ocurre. Pero no, no hay ningún consejo, ni fórmula que sirva para todos los niños. Eso sí, hay cosas que pueden ir bien a muchos de ellos. Por pura lógica. Y aun así, tampoco funcionan siempre. Pero por si sirve a alguien, aquí van dos cosas que intento hacer siempre que mis hijos entran en trance o pierden los papeles y están a punto de hacer que yo los pierda:

    1. Ponerse a su altura: y no me refiero a ponerse a gritar, a llorar o a patalear como hacen ellos. Ojo, como plan de choque puede funcionar. Vamos, sé de unos que se puedan quedar con los ojos como platos si me pongo a berrear o me tiro al suelo pero, con sinceridad, a la tercera, me mandarían al carajo y no me tomarían en serio. Me refiero a que, lo primero que hay que hacer cuando un niño está en fase “muñeco diabólico” es hablar con ellos a su misma altura, que tengan contacto visual directo con nosotros. Uno, porque los adultos rebajamos el tono de voz cuando nos agachamos para hablar con los críos. Y dos, porque el niño siente cercanía y se vuelven más receptivos. Y no, no es ninguna chorrada.

    Imaginaos que tratáis de discutir, convencer, disuadir a alguien muy alto, no a quien te saca diez centímetros sino a alguien a quien no sois capaces de alcanzar por mucho que estiréis el brazo y a quien tenéis que hacer esfuerzos por verle los ojos. Pues más o menos esa es la proporción con los niños pequeños. Esto funciona a veces, otras no. Pero desde luego, si quieres dialogar o relajar a un niño que está enrabietado, desde la distancia y a gritos, es difícil conseguir algo. Y lo sé por experiencia, que soy la primera que a veces pierde los nervios.

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    2. Distraerles: creo que esto es de cajón pero que en momentos de caos ni te planteas. El otro día teníamos a Rafa obcecado con un juguete de Alfonso que acababan de regalarle por el cumple. Antes os diré que Ricitos de Oro es muy absorbente con su hermano mayor y que no le da un respiro. El caso es que se cierra en banda, pide las cosas llorando y la verdad es que resulta molesto. A nosotros y al pobre Alfonso, que tiene una paciencia infinita. Así que, cuando no ha funcionado el punto que mencioné anteriormente, paso a la segunda fase: llevármelo a otro sitio donde estemos solos y buscar algo que pueda hacerle olvidar aquello por lo que estaba sufriendo. Justo ese día que os cuento, había globos colgados de un árbol y funcionó y no volvió a acordarse del juguete. No siempre hay algo a mano y no siempre les interesa lo que les ofreces. A Rafa consigo distraerle con algo de comida, ahí tiene su punto débil 😉 Pero lo dicho, no es infalible.

    Si es una rabieta, de las que se pueden pasar minutos y minutos berreando a pleno pulmón, y una vez fracasado el diálogo y el intento de distracción, lo mejor es alejarles de sus hermanos u otras personas y esperar con ellos a que se les pase. Y si no es rabieta, muy a mi pesar, llego a la tercera fase de advertir que habrá castigo, que básicamente es dejar de hacer algo que les gusta. Hace tiempo que no llego a esta fase, creo que estoy mejorando. También ayuda la vuelta al cole y a las rutinas 😉 ¿Qué hacéis vosotras cuando la cosa se va de madre?

  • La de bártulos que necesito… desde que soy madre

    ¡Ay, señor! ¿Pero cómo es posible que yo viviera tantos años sin algunos utensilios? A veces me digo a mí misma que es imposible, que no se puede ser madre y vivir sin algunas cosas. Y no, no me refiero a artículos de puericultura, que ese tipo de trastos (tan útiles algunos, otros menos) ya los menciono con mucha frecuencia en este blog. Me refiero a cosas como ¡una plancha! A ver, que igual vosotras sois super ordenadas y toda la vida salisteis de casa impolutas. Pero servidora, o sea yo, en mis años de estudiante y trabajadora joven, no planchaba ni las sábanas. Eso sí, yo me preocupaba muy mucho de tender la ropa y dejarla mega estirada. Y así, pasan los años hasta que… eres madre y quieres que los pimpollos vayan decentes.

    ¿Y qué me decís de la batidora?, ¿alguna usó este artilugio antes de tener churumbeles? O eres «cocinillas» y trabajas mucho la comida o apenas haces uso de semejante invento, o ni siquiera lo tienes, como era mi caso. Y resulta que ahora es, quizás, lo más imprescindible que hay en mi cocina. Sí, ahora mi hogar está lleno de cosas. Exprimidor, tostadora, aspirador… es alucinante la de cosas que hemos ido comprando estos años. Aunque empiezo a pensar que también la edad tiene algo que ver en todo esto 😉 Que por cierto, como en Instagram me preguntáis muchas veces dónde compro esto o lo otro y dónde me entero de las ofertas… Justo ahora que estoy mirando plancha para el pelo, he visto que hay descuento en un montón de cosas de Philips toda la semana, en la web de CupoNation. Básicamente consiste en que si utilizáis del 20% de descuento, entráis directamente en el sorteo de otro código de 25% de ahorro para próximo pedido.

    De los chollos que me entere, os voy avisando por aquí o Instagram. Preparaos que ando estos días mirando muchísimas tiendas de ropa y estoy haciendo estudio de mercado con el tema de la compra ;-). Y vosotras, ¿cuáles son esas pequeñas cosas sin las que vivíais antes y que ahora son imprescindibles en vuestras casas?

  • Preguntas que debes hacerte antes de comprar sillita

    Una de ésas compras importantes a las que te enfrentas cuando tienes tu primer hijo es la de la sillita de paseo. No es que sea una experta porque no fui de las que analicé todas las que había en el mercado pero, casi cinco años después de comprarla, puedo decir que no me equivoqué porque tenía claras las respuestas a dos preguntas: ¿La usaré mucho o poco?, ¿será para pasear mucho o para viajar, ir de excursión, a la playa? En nuestro caso, la primera contestación era obvia teniendo en mente tener familia numerosa así que decidimos que había que invertir dinero en ella. Y la segunda cuestión la teníamos también muy clara, la queríamos para todo, para paseos largos, para la playa, para los viajes…

    Si no sueles pasear y te mueves mucho en coche, si tienes claro que tendrás un sólo hijo, si eres de las que prefiere llevar al bebé en mochilita, o por cualquier otra razón sabes que le darás poco uso, yo no compraría una sillita que cueste un dineral… Pero como en todo, hay que mirar luego muchas cosas. Por ejemplo, yo me obsesioné con que el carrito fuera muy muy ligero y sus ruedas buenas porque tengo escaleras en el portal y porque en mi mente estaba (y así ha sido) pasear varias horas diarias, por lo que quería evitar dolores de espalda. Os parecerá una chorrada pero no es lo mismo empujar una sillita de las que se pliegan tipo paraguas, que sí, son ligeras pero las ruedas (en la mayoría de los casos, no en todos) suelen ser pequeñas e implican hacer muchísima fuerza, que empujar un carrito que también pese poco pero tenga unas señoras ruedas. La diferencia es que, con la primera, a la media hora no puedo más mientras que con el carrito puedo pasar dos o tres horas paseando sin problema. Y lo digo con conocimiento de causa, tenemos los dos tipos de sillitas.

    Pero claro, lo que es una ventaja para una cosa, puede ser una desventaja para otra. Nosotros somos muy viajeros y los carritos que tienen capazo y silla (algunos también huevito) ocupan un montón cuando los pliegas. Así que ésa fue la razón por la que, después del Bugaboo, nos compramos la Maclaren.es individual. Eso sí, ya de oferta y la versión más normalita. Y es una maravilla para moverse en coche, para llevar de viaje… pero una pesadilla para mis paseos por Gijón durante horas. Así que hay que valorar también estos puntos. Os recomiendo que miréis la web sillasdepaseo.es para indagar un montón de modelos.

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    La silla con la que paseo habitualmente es ligera y puedo corroborar que muy resistente 😉 Con tres años y medio, Alfonso se quedó dormido en el parque, tuve que ponerle en ella y el pobre Rafa andando.

    Luego ya vienen detalles como el manillar; el que llaman corrido siempre es más cómodo. Y si, por ejemplo, quieres tener hijos seguidos, pues es importante que el chasis sea bueno y resistente, porque además de un bebé tendrás que empujar un patinete con otro niño de unos cuantos kilos. De ahí también mi obsesión porque la silla fuese ligera. En fin, es cierto que al final son bastantes detalles, pero creo que hay que tener claro cuánto uso le daremos y para qué porque, al final, con el primer hijo, toca hacer un desembolso importante para varias cosas. Ojo, que hay gente que compra absolutamente de todo antes de que nazca la criatura y creo que hay cosas que se van viendo sobre la marcha. Pero justo la sillita de paseo, la del coche, la cuna y el cambiador, que fue lo único que cogimos antes de dar a luz al mayor, ha sido lo más amortizado en esta casa. Y vosotras, ¿qué sillita elegisteis?, ¿qué os parecía importante?, ¿habéis acertado?

  • Regalos muy prácticos para bebés de 1 año

    Si hace unos meses escribí un post sobre posibles regalos para un bebé en sus primeros meses de vida, hoy hago una lista de ideas para regalar a un bebé más mayorcito, pensando quizás ya en su primer cumpleaños. Siempre está la opción de regalar algo cuando nace un bebé pero para que se use meses más tarde; yo lo he hecho muchas veces, por aquello de que casi todo el mundo suele hacer regalos para las primeras semanas de vida. Sabéis que recibo las cajas de Tubebebox para valorar sus productos, si me parecen o no prácticos, adecuados, bonitos… así que me viene muy bien para sacar ideas y compartirlas en el blog con vosotras:

    1. Baberos de manga larga: los baberos son una opción muy recurrente porque sabes, a ciencia cierta, que se usarán. Pero a partir de los 6 meses hay que optar por lo práctico, así que nada mejor que uno de manga larga.

    2. Biberones y vasos: Cuando las madres se incorporan a sus puestos de trabajo, muchos bebés tienen que tomar biberón (sea con leche materna o artificial) así que nunca está de más un biberón. Y para los que no toman pecho, a partir de los seis meses y con estos calores, los vasos para que puedan beber agua con facilidad y sin derrames, son un regalo super práctico.

    3. Productos para la seguridad del bebé: a partir de los seis meses muchos bebés comienzan a gatear y, en torno al año, también empiezan a caminar así que la casa está llena de peligros para ellos. Por eso, no es ninguna tontería comprar a los padres artículos que les ayuden a tener a los niños seguros para evitar accidentes.

    4. Puzzles de madera: algo muy sencillito, que sólo necesite encajar unas piezas grandes y fáciles de sujetar. Para esa edad, es más que suficiente y les entretiene bastante.

    5. Cuentos: Tranquilas, hasta los 3-4 años, los niños no empiezan a leer pero creo que todos comenzamos a contar cuentos a nuestros peques desde bien chiquititos para que tomen contacto con el mundo de la lectura.

    6. Tuppers para comida: A partir de los 6 meses, algunos bebés comienzan a tomar ciertos alimentos sólidos. Y cuando cumplen un año, muchos toman ya fruta a trozos, galletas, pan, jamón… así que otro regalo muy práctico puede ser recipiente para comida. Os voy a decir una cosa, no conocía esta marca que os voy a enseñar y me he enamorado por completo.

    7. Peluches: este ya es un regalo para los que no se quieren «romper la cabeza» e ir a lo seguro. Porque a los bebés les encantan los peluches. Rafa aún no se despega del suyo y Gabriel, por ahora, no ha elegido 😉

    La verdad es que esta caja Big Baby de Tubebebox me ha demostrado que existen cantidad de cosas que regalar a un bebé pero que, en la mayoría de las ocasiones, son productos que rara vez te regalan sino que sueles comprarlos tú misma. Espero que os haya sido útil. ¿Incluirías más cosas que os gustaría que os regalasen y que se usan con frecuencia?

  • Cremas solares en spray, ¿protegen?

    Hace dos veranos, compré por primera vez un protector solar en spray transparente (tipo aerosol). Lo cogí con factor 50 para probarlo con los peques ya que yo suelo usar en torno a 30 SPF. La verdad es que, con niños, todo lo que sea simplificar es bienvenido y yo no soy fiel a ninguna marca en esto de las cremas, aunque sí que uso algunas con más frecuencia y prefiero ir a marcas de toda la vida. Pero si veo algo que me gusta, lo pruebo. La que compré por entonces fue Solcare (Mercadona) porque en general me gustan los productos Deliplus aunque sí que es cierto que nunca usé protectores solares de este supermercado ni ningún otro.

    El caso es que mi sorpresa fue mayúscula al ver que Rafa, negro como él solo, se empezaba a quemar. La crema la volvimos a probar nosotros y nos dimos cuenta de que, quizás porque la piel te queda especialmente brillante (como cuando te echas aceite corporal), no quedaba protegida frente a quemaduras. Así que ahí se acabó mi aventura probando cremas en spray. Hasta este verano, que he vuelto a intentarlo, por aquello de encontrar el cosmético que me facilitara la vida. Y probé con Denenes. Para Alfonso y Rafa, que son tan morenitos, no hubo problema pero para Copito fue insuficiente y en cuanto vi que la piel se le ponía un poquito roja, a echarle de las de siempre, de las que te dejan la piel blanca. Otra de las desventajas que tienen los protectores con vaporizador es que, se puede perder en el aire cierta cantidad de producto.

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    Tono que adquieren mis hijos mayores en verano

    Pero como soy muy insistente, y siempre me fié de Isdin, decidí probar la versión en spray de esta marca. No tenía nada que perder puesto que, si a Gabriel no le iba bien, la iba a utilizar con los conguitos de sus hermanos. Sé que hay que fijarse en muchas cuestiones pero, con Copito, me obsesionan las quemaduras a pesar de que le exponemos poco al sol, aunque hay momentos en que es inevitable. Para mí, de las tres marcas, sin ninguna duda, la mejor. Y es impresionante lo fácil que es extenderla así que estoy muy contenta porque los mayores no paran. Pero creo que, para pieles de bebés muy blancos (aspecto al que me enfrento por primera vez en mi vida 😉 ) nada mejor que una crema de las consistentes, de ésas que, cuando sales del agua, te deja la piel lechosa, nada de brillos. Y vosotras, ¿qué marca usáis?, ¿qué recomendáis las que tenéis niños blanquitos?, ¿spray o crema?

  • Playas de Asturias: Borizu (Llanes)

    Playas de Asturias: Borizu (Llanes)

    Sí, por fin, ¡ha ocurrido! Hemos estrenado la playa este 2015, que ya tocaba. Y lo hemos hecho a lo grande, en uno de los arenales más bonitos de Asturias. Aunque ahora que lo pienso, decir eso es algo arriesgado porque podría enumeraros decenas de playas del Principado absolutamente maravillosas. Pero oye, por algo la de Borizu (en Celorio, Llanes) ha sido escenario de muchos rodajes de cine y televisión. No me voy a alargar mucho dando explicaciones pero os sí varios datos de interés: hay chiringuito (tipo merendero), el acceso con carritos es facilísimo (no has escaleras ni rampas) y se llega en coche hasta el arenal, no hay que caminar salvo que haya muchos coches y no se pueda aparcar cerca. Nosotros no tuvimos dificultad para dejar el coche pero no sé deciros en pleno mes de agosto.

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    Su primera vez en la playa
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    Gordi feliz en el agua
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    ¿Cómo explicarlo? La felicidad total y una hora en remojo.
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    Cosas que pasan con niños en la playa: 1- Que te roban la silla 2- Que tienes que hacer malabarismos con la pierna para que el niño no se caiga porque, obviamente, lo de estar en la sillita, no le parece buena idea.

    Pues eso, que la playa es totalmente recomendable; el entorno es inigualable y para los niños es cómoda. Y como este fue el fin de semana de las primeras veces, he aquí la imagen de que llegué a la meta en la primera carrera que he corrido en mi vida; nunca pensé que acabaría 5, 5 kilómetros y menos con buena cara 😉 Ya os digo que me encantó la experiencia y que… ¡habrá más veces! Espero que vuestro fin de semana haya sido también estupendo.

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  • Comienza la temporada de eventos

    Comienza la temporada de eventos

    Venga, que ya tenemos el verano a la vuelta de la esquina y empiezan las celebraciones de todo tipo. Nosotros nos hemos estrenado este fin de semana con la primera Comunión de mi primo. Sí, aún tengo primos casi de la edad de mis hijos pero esto no viene a cuento ahora. A mí me gustan las fiestas y los festejos más que a un tonto un lápiz. Lo que reconozco que me estresa un poquito desde que soy madre son los preliminares en casa porque tienen que darse tres circunstancias nada fáciles:

    1. Ser puntuales: hay determinadas cosas que no dependen de nosotros y no queda más remedio que cumplir tiempos. Si el evento es de mañana y tus hijos no madrugan (a Gabriel hubo que despertarle a las 11 de la mañana), la cosa es más complicada aún. Esta vez, no conseguimos lo de la puntualidad.

    2. Que los niños lleguen peinados: a mí me da igual todo lo que se manchen los críos durante cualquier acontecimiento al igual que no me importa que se pringuen a diario; son niños, sólo faltaba, para algo está la lavadora. Pero oye, intento que lleguen peinados a los sitios, aunque sean los cinco primeros minutos. Es un poco como lo de las bodas, que vamos de tacón y requetepeinadas aunque luego todo el mundo nos vea descalzas y con el moño o el rizo caído. En realidad, es absurdo, pero es así. Creo que, más o menos, conseguimos cumplir este punto.

    IMG-20150531-WA0028Ya estrenaron sus conjuntos de BímBele. Ahora nos falta estrenar playa y piscina para estar morenos, salvo Copito 😉

    3. Que las madres lleguemos sin manchas: No sé vosotras pero a mí ya me importa bien poco descubrir que tengo una mancha de leche, galleta o papilla en la ropa justo antes de salir de casa, es que ni me cambio a no ser que el lamparón sea de escándalo. Pero hombre, el día que te arreglas no, ése día hay que llegar sin rastro de babas y demás pringues en el estilismo. Objetivo cumplido, llegué limpia.

    Mono rojo de Mango de esta temporada (22 euros)

    IMG-20150531-WA0027Y por lo demás, ya sabéis, hay que relajarse un poco y disfrutar de estas cosas con los niños. ¿Que comen menos o más dulces? Pues no pasa nada. ¿Que se ponen como motos? Oye, habrá que aguantarlos y dejarles que quemen energía, ¿no os parece?

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  • Una clase muy especial

    Una clase muy especial

    Siempre he dicho que me encantaría ver por un agujerito a mis hijos en la guardería y en el cole, contemplar cómo se relacionan, qué hacen, de qué hablan con sus amigos…. Es más, es algo por lo que estaría dispuesta a pagar pero, a día de hoy, no es una opción siquiera 😉 Así que, cuando en el centro de Alfonso, nos propusieron poder dar una clase de lo que quisiéramos a nuestros hijos durante una tarde, no lo dudé un segundo y me apunté. Lo que no tenía nada claro es qué hacer con 25 criaturas; y es que, sobre mi profesión, la de periodista, nada me parecía factible con semejante auditorio. Así que me lancé y decidí hacer una receta.

    Ya os adelanto que, lo que viene siendo el resultado de mi arte culinario, la cosa fue desastrosa. Mi idea era hacer Pop-Cakes y pregunté a varias expertas en esto de cocinar, que me recomendaron mezclar bizcocho desmigado con Philadelphia. Lo que ocurre es que eché demasiado de esto último y la masa se deshacía en cuanto los niños pinchaban los palitos a las bolas que previamente habían hecho con mi mezcla. En fin, supongo que lo importante es participar. Creo que la profesora no va a olvidar lo «limpia» que quedó la clase tras mi paso.

    Al final, los niños acabaron comiendo la argamasa que había hecho y la mojaban en el chocolate derretido que llevaba en unos termos. Eso sí, como los fideos de colores, nada. Algunos decidieron hacer bombones tipo trufas y los envolvimos en papel de celofán con unos lazos muy monos que había llevado. Al menos, algunos padres pudieron ver que hice algo medianamente decente.

    IMG_20150528_212319Si algún día, en el cole de vuestros peques, os ofrecen esta posibilidad, no lo dudéis. Sé que hace falta tiempo pero merece la pena. Eso sí, tened en cuenta lo siguiente:

    1. Cuando entres por la puerta, los niños se arremolinarán en torno a ti como si de un vendedor de chuches ambulante se tratase.

    2. Si a un niño no le gusta lo que haces, te lo va a decir a la cara, sin ningún miramiento. No os lo toméis como nada personal 😉 Habrá otros que se peguen un atracón.

    3. En los distintos grupos de whatsapp de padres, en unos habrá cachondeito porque la has liado con el chocolate 😉 Y también te escribirán madres maravillosas para darte las gracias.

    4. Las niñas y los niños viven en universos paralelos. Los críos, en cuanto se aburran, se irán a hacer otra cosa (mi hijo inluido). Las niñas, en su mayoría, seguirán esperando sentadas a que puedas envolver su bombón en celofán para llevárselo a su madre, a sus hermanitos o primas. No me lo neguéis, a estas edades es más fácil criar una niña que un niño. Eso sí, en la adolescencia ya me contaréis (soy mala, lo sé).

    5. El gesto que para ti sea más insignificante, como acariciarle la cara a un niño, será para él algo super importante. Y no sólo eso, si no que habrá quien le dirá a su madre lo guapa que eres. ¡No me digáis que no son para comérselos!

    6. Saldrás con la cabeza como un bombo porque casi todos querrán que les prestes atención y les ayudes; los niños son así, no entienden de tiempos ni de esperas.

    7. Tu hijo se sentirá orgulloso de ti.

    Y hasta aquí mi breve experiencia como profesora. Si esto lo siguen ofreciendo, iré también en su momento a las clases de Rafa y Gabriel en un futuro. Eso sí, con algo más de acierto con la receta o actividad. ¿Habéis podido ir al cole o guardería de vuestros peques a hacer alguna tarea?, ¿qué os parece la idea?

  • Al teatro con los niños, ¿cuándo?

    Muchos padres nos preguntamos a qué edad pueden empezar los peques a hacer determinadas actividades o acudir a ciertos eventos. Una de esas cosas que nos apetece muchísimo es llevarles al cine por primera vez aunque suele ocurrir que siempre lo hacemos antes de tiempo. Que sí, que puede que el peque se divierta un rato pero retener la atención de un niño a edades tempranas durante más de una hora es complicado, y pedirles que no se muevan más allá de un radio de metro cuadrado ya es misión de alto riesgo. Yo llegué a la conclusión de que a partir de los 4 años comienza a ser un buen momento para llevarles al cine.

    Este fin de semana fuimos con los peques al Auditorio del Centro Niemeyer de Avilés a disfrutar de música en directo: Petit Pop en Silenciópolis (último día para el sorteo del disco-libro aquí). Sobra decir que este tipo de eventos les gusta más que lo del cine. Básicamente porque los niños pueden interactuar cantando, bailando, aplaudiendo, saltando. Y os juro que en el teatro había niños super entregados dándolo todo. No sabría deciros cuál es la edad recomendada para comenzar a ir pero creo que esa decisión va a depender mucho del espectáculo. Bueno, ya os puedo adelantar que los 5 meses de Gabriel son una etapa prematura para esto pero es que este niño es lo más parecido a un santo y allí estuvo, observando tan tranquilo. Él ya debe tener claro que vamos en tropel a todas partes y eso incluye entrenamientos y partidos de Alfonso, natación de Rafa, las excursiones a la montaña… ¡es un todoterreno feliz!

    Tanto Alfonso como Rafa estuvieron ensimismados durante toda la actuación y escuchando el cuento sin perder detalle pero, como no se sabían las canciones, lo de cantar y bailar no pudo ser. Teníamos que haber comprado el disco-libro antes para escucharlo los días previos y así ir más a tono. Esto me pasa a mí cuando voy a un concierto de Bon Jovi y no me sé algunas de las canciones de los últimos discos, que por mucho que quiera inventarme la letra, pues no cuela y me quedo con las ganas. Así que mi recomendación es que, si vais a un evento de este tipo, sea para ver algo con los que los peques estén muy familiarizados, así interactuarán más.

    Y otra cosa a tener en cuenta es la duración. Cuanto más pequeños, menos tiempo debe durar la actuación. A un niño de 8 años le puedes tener dos horas cantando lo que le gusta, pero a uno de 4 o 2 años, es mejor no pasar de la hora. Y la hora de la siesta es también un factor a tener en cuenta 😉 Para mí estas cuestiones que os he mencionado son claves si queréis llevarles a un acontecimiento de estas características. ¿Ya habéis llevado a los peques al teatro o algún concierto?, ¿con qué edad?, ¿fue un acierto?

  • Cuánto cuesta un hijo (parte 2)

    Cuánto cuesta un hijo (parte 2)

    Pues si me costó Dios y ayuda escribir el post sobre lo que supone el gasto económico de un bebé, no os podéis imaginar lo difícil que es exponer ahora el coste de un niño. Eso sí, la conclusión es la misma que en la primera parte: un hijo cuesta, más o menos, lo que quieras. Cuando se tiene un retoño, se renuncia antes a cosas o aspectos no materiales que a dinero, que también. Eso es lo que hay que tener claro desde el principio. Y dicho esto, vamos allá que el asunto tiene chicha.

    Empezamos por un gasto ineludible: el colegio. Cierto es que la escolarización en España no es obligatoria hasta Primaria pero la mayoría de niños, creo que en torno al 97%, comienza a ir a la escuela en Educación Infantil. En esto de los colegios tenemos precios para todos los gustos. Están, por un lado, los públicos en los que no se paga nada (me refiero a cuota, luego entramos en más detalles). Por otro lado, están los colegios concertados que tienen un cupo (en principio, no obligatorio pero que casi todo el mundo paga) que varía en función del centro. Conozco quienes pagan 50 euros por trimestre, es decir, menos de 20 euros al mes y en nuestro caso, pagamos un poco más, pero muy poco. Creí que eso era lo habitual (ya me diréis vosotras porque tengo cierta curiosidad en este tema) hasta que en un post de Planeando Ser Padres sobre este asunto, hablaba de que en Cataluña había concertados donde las cuotas eran de ¡180 euros!, lo cual me parece excesivo teniendo en cuenta que están subvencionados.

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    Y por último, están los colegios privados y ahí sí que el abanico de precios es muy variado y además ando un poco perdida porque es algo que no barajamos en ningún momento si queríamos tener familia numerosa. Pero lo que sí sé es que las cuotas mensuales más baratas rondan los 300 euros y, por lo visto, en Madrid hay un colegio en el que se pagan unos 1600 euros al mes. Vamos, que depende del cole puedes no gastar nada a dejarte al año más de 10.000 euros, aunque entiendo que esto no es lo habitual. A esto puedes añadir transporte y comedor. Si el cole te queda cerca de casa, eso que te ahorras. Nosotros, aunque tengamos la escuela cerca, decidimos que Alfonso se quedase a comer en el colegio. Y por lo visto, justo Asturias es una de las comunidades donde más barato sale el menú escolar. Vamos, que hay comunidades donde pagas 70 euros y otras más del doble. Como siempre, Spain is different.

    Ahora, ya os digo que, si el niño iba a una guardería antes de empezar el cole, lo más probable es que os salga más barato (optando por cole público o concertado). La cuota del colegio de Alfonso, más el comedor, más la actividad extraescolar y el material escolar nos cuesta cada mes menos que la guardería de Rafa, y eso que es «económica». Luego está la ropa que lleven al centro. Alfonso va con el mismo uniforme que el del año pasado (recomiendo pantalones cortos 😉 ) y está perfecto. De hecho, lo usará Rafa. Del chándal del cole no puedo decir lo mismo, ya llevamos dos este curso. Además, en muchos colegios en los que se usa uniforme existen los roperos donde los padres ceden prendas que están en buen estado para que otros podamos comprar «de segunda mano». Sin ir más lejos, el otro día le cogí un jersey a Alfonso para el curso que viene por ¡¡¡2 euros!!!.

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    El gasto en general en ropa para niños yo creo que es más bajo que en bebés. Primero, porque la indumentaria les dura toda la temporada (ya no crecen a las velocidades de etapas anteriores) y segundo, porque la ropa de bebé suele ser más cara. Aunque por contra, también destrozan más. Pero aquí, como en todo, depende de las marcas y de la cantidad de ropa que compréis. Eso sí, en calzado se gasta mucho más, dónde va a parar 😉

    El gasto en actividades extraescolares varía en función de cuántas y cuáles elijas. Las clases de inglés, música o ballet, por poner un ejemplo, suelen ser más caras que los deportes. Nosotros ahora pagamos poco más de 15 euros al mes por el fútbol, vamos, que es bien barato. Y la natación, fuera del cole, parecido. Por ahora, no queremos apuntarle a nada más que a lo que realmente le apetezca. Ya hemos visto a niños de su edad que han dejado algunas extraescolares a mitad de curso porque iban protestando. En cuanto al material escolar, ese gasto aumenta cada curso pero ya os digo, eso sí, que en Educación Infantil no se hereda nada porque, más que libros, tienen cuadernos y fichas. Y calculad unos 100 euros a principio de curso.

    Y creo que poco más que añadir. Obviamente, si trabajáis hasta tarde, es probable que quizás necesitéis pagar a alguien unas horas para que esté con los niños. Y podríamos seguir sumando en función de necesidades, como «colocar»  a los niños durante sus vacaciones escolares en campamentos, o en función de gustos, como puede ser viajar. Y si nos ponemos estrictos, podríamos calcular lo que supone una hipoteca de una casa de varias habitaciones comparada con una para una pareja pero eso ya es rizar el rizo. Hay muchas cuestiones que son prescindibles, pero vestir, alimentar y educar es inapelable y tiene un coste. Eso sí, cada familia hace sus números. ¿Os parece caro o barato tener un hijo?

  • Recomendaciones de abril

    Aquí estoy, con la segunda entrega de recomendaciones de mamás artistas. En esta ocasión, son mujeres con unas historias distintas pero que tienen en común, además de ser madres, la pasión por lo que hacen. Así que, sin enrollarme mucho más, os voy a presentar sus creaciones, que estoy segura que os encantarán y creo que voy a crear una necesidad a más de una de vosotras 😉 Vamos allá:

    Petit Moon: Vanessa es enfermera de profesión y dedica su tiempo libre a hacer joyas personalizadas de plata con los mejores acabados y con total garantía. Son diseños jóvenes, actuales y dirigidos a un público relacionado con la maternidad, embarazo, niños y familia. Las joyas se hacen a mano bajo pedido y, como son preciosas, están empezando a tener mucha éxito; además, sus precios son asequibles. Como he mencionado, Vanessa ya vive de su trabajo, la enfermería, pero quiere darse a conocer porque tiene mucha creatividad e ideas por ofrecer. Y ahora os voy a enseñar la pulsera tan preciosísima que me hizo con los nombres de mis peques; siempre quise tener una y estoy feliz con el diseño.

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     Os dejo los enlaces para que veáis lo que hace Vanessa:

    Facebook de Petit Moon

    Blog de Petit Moon

    Fofuchas personalizadas Analía: No supe lo que eran las fofuchas hasta que recibí un mail de Analía. Me contó parte de la historia de su vida y me dijo que le apasionaba la artesanía; un día pensó en hacer algo para sorprender a su hijo por su cumpleaños y dio con las fofuchas; hizo uno del Barca que resultó ser un éxito entre sus conocidos. Así que, desde entonces, no ha parado de hacer fofuchas para un montón de gente. Sus creaciones son alegres, están hechas a mano y dedica a cada una de las figuras hasta ¡10 horas! Así que, si queréis un muñecote, un mini-yo de vuestros peques o no tan peques, algo exclusivo… esta es la creación perfecta. Cuando abrí el paquete que me envió Analía, me quedé alucinada. Ahí estaban mis tres peques convertidos en muñecos, con la misma ropita, playeros…todos los detalles iguales!!! Y a ellos les encantó aunque he tenido que advertirles que no es algo para jugar sino para ver y recrearse porque alegran cualquier rincón.

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    Os dejo los enlaces para que veáis lo que hace Analía:

    Blog de Fofuchas Analía

    Facebook de Fofuchas Analía

    Espero que os hayan gustado los trabajos de estas mamás. La próxima semana me centro ya en el blog y os cuento más cosas. ¡¡Que tengáis buen fin de semana!!

    Contacto: nosoyunadramamama@gmail.com

  • ¿Cuánto cuesta un hijo? (parte 1)

    ¿Cuánto cuesta un hijo? (parte 1)

    Este es uno de esos post que me resulta muy complicado escribir (lo hago por petición de una lectora de este blog y a la vez bloguera). Y es que un hijo cuesta lo que tú quieras. Y entendme bien, un crío supone unos gastos mínimos, eso es evidente, pero muchos dependen de tus prioridades o decisiones, vamos, que algunos desembolsos son prescindibles. Por otro lado, cuando eres madre, dejas otras muchas cosas de lado. Porque si yo no tuviera tres hijos, lo más probable es que saliese a cenar y tomar unas copillas con mi pareja todos los fines de semana, o que nos marcásemos un viaje cada verano. O seguramente, me compraría más ropa. Y oye, una cenita en pareja y unas copas para dos te llevan, aquí en Asturias, unos 70 o 100 euros, multiplicado por cuatro fines de semana me salen más de 300 euros al mes. Hablo, obviamente, de una pareja en la que los dos trabajen y tengan un sueldo medio (siempre voy a intentar ser lo más aproximada a la clase media)

    Mientras tanto, en este momento, Gabriel me cuesta 40 euros mensuales en leche de fórmula (ahora sólo doy una toma al día de leche materna). Si le diera exclusivamente de mamar, me costaría 0 euros. Y si en vez de pagar 10 euros por bote de leche en polvo, me gastase 25, estaríamos hablando de 100 euros. En resumen, los primeros meses de vida puedes gastarte en alimentación desde 0 euros, es decir, nada, hasta más 100 euros. Luego está la ropa, que a mí me sale gratis porque el peque, para los dos primeros años de vida, tiene ropa heredada al ser sus hermanos varones y nacidos en la misma época. Pero si hubiera sido una niña, aún tratando de aprovechar ciertas cosas (bodies, pijamas…) hubiera tenido que gastarme algo de dinero, y aquí sí que no puedo calcular el gasto que supone un bebé porque depende mucho de los regalos que recibas y de los sitios donde compres. Así que ni intento hacer una aproximación.

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    Estilismos que han usado Alfonso y Rafa, y que el próximo otoño usará Gabriel. Todo se aprovecha.

    Y si es el primer hijo, tienes que hacer un importante desembolso en ciertas cosas que son  más o menos necesarias (cuna, carrito, cambiador, silla para el coche…). En este sentido, a nosotros nos regalaron muchos artículos nuestras familias. A otras parejas que conozco, les dejaron un montón de cosas sus amigos u otros familiares. Algunos tuvimos también la suerte de que el primer hijo lo tuvimos cuando existía el famoso «chequé-bebé» de 2500 euros que nos vino muy bien teniendo en cuenta que fue cuando tuvimos al primero. Así que, depende de si os dejan cosas, si os regalan, o lo tenéis que poner todo de vuestro bolsillo, podemos hablar de cifras totalmente dispares. Y después depende de las marcas que elijáis; un carrito (con capazo, silla y chasis) os puede costar desde 300 hasta más de mil euros. Una prueba más de que el coste económico de los hijos puede variar mucho.

    Sino trabajas, no tienes porqué recurrir a una guardería, por lo tanto, mientras el niño esté contigo, te sale gratis hasta que lo escolarices. Y si trabajas, dependiendo del horario (unas horas, media jornada o completa) y de si come en la escuela infantil o no, puedes gastarte desde 100 hasta 400 euros. Así que para que veáis las diferencias. ¿Por qué renuncié hace casi dos años a un trabajo? Porque implicaba que yo estuviera fuera de casa de 9 de la mañana a 9 de la noche (sí, no es legal trabajar más de 8 horas diarias salvo que se paguen como extras o se te devuelvan, pero os aseguro que me enteré muy bien del ritmo de trabajo de la empresa). Por entonces  hubiera tenido que pagar dos guarderías el día completo (unos 300 euros por niño, es decir, 600) y remunerar a alguien a las 5 de la tarde para que les recogiese y les cuidase hasta que llegáramos a casa Calculo que, entre escuelas y niñera, me iba a dejar más de 900 euros. En el trabajo me iban a pagar 1100 euros pero no iba a ver a mis hijos. Entiendo a quien lo hace, yo decidí no hacerlo y es igual de respetable.

    Hasta para las vacunas puedes no gastarte un euro (dependiendo de la comunidad autónoma) o gastarte más de cuatrocientos. Con este simple ejemplo ya veis las diferencias que se dan a la hora de tener un hijo. Y eso que hasta ahora he hablado de bebés. Para otro post dejaré a los niños un poco más mayores, pero es que ya se está alargando mucho el texto. En cualquier caso, sí que os digo que tener hijos es más una renuncia personal que económica (que también). El que quiere hijos, normalmente, está dispuesto a renunciar a lo que haga falta, tanto material como personalmente. Porque esto último es donde más se nota el «coste» de un hijo. A mí, desde luego, me compensa tener tres. ¿Y a vosotras?

  • Con vistas al mar… y animales

    No creáis que tengo pensado hacer de este blog un espacio gastronómico pero como sé que vienen días festivos, os dejo una recomendación (para las asturianas que os quedáis por aquí estos días y para las que venís de visita) de un restaurante donde ir con niños es muy cómodo. Se llama El Catalín y está en La Atalaya, en Tazones (Villaviciosa). Se puede comer al aire libre, en una terraza bastante amplia, o en el interior, donde depende de la mesa hay unas vistas muy bonitas de Tazones, un pequeño pueblo pesquero del que ya os hablé en el blog en alguna ocasión porque merece la pena visitarlo. En cualquier caso, os pongo unas fotos y os voy contando porque reconozco que lo de que estén los niños de vacaciones, no me deja tiempo para ponerme a redactar como Dios manda.

    Aquí tenéis la terraza. En la carta hay de todo, y dicen que lo mejor son las paellas y arroces aunque nosotros no pedimos porque sabíamos que íbamos a comer al día siguiente con mis padres. Imagen de la web ecoturismo.  Vistas de Tazones desde la zona exterior. Se puede llegar al pueblo, yo bajé con Rafa y no lo recomiendo (las sillitas no pueden pasar, hay piedras y mucha pendiente). Lo que no debéis dejar pasar, además del paisaje, es ver los animales que hay por allí. También hay cerdos. A mí no me atrae mucho la idea de observar a estos animales pero a Rafa le parecieron muy interesantes. Y por supuesto, muchas ovejas. Imagen de Tazones de la web Villaviciosahermosa.com

    De cualquier forma, también os digo que, en el pueblo, tenéis más de una decena de restaurantes donde comer marisco y paellas. Nosotros vamos mucho a uno que se llama La Sirena y la verdad es que no probamos más porque siempre hemos quedado contentos. Eso sí, una ración de paella de marisco es para dos (tenedlo en cuenta). Y poco más que contar. Mañana en el blog pondré el nombre de las ganadoras del sorteo de entradas para el espectáculo Rock and Kids (todavía podéis participar durante hoy martes en Facebook) y después, me vais a perdonar, voy a desconectar del mundo 2.0 para disfrutar de los días festivos. ¡Que disfutéis!

     

     

     

     

  • Mis recomendaciones de marzo

    Mis recomendaciones de marzo

    Os había dicho en aquel famoso post de «Cómo trabaja una mamá bloguera» (en el que me indignaba con algunas marcas o empresas) que a partir de este mes daría un empujoncito a pequeñas emprendedoras en el blog. Ellas son madres que, por distintas razones, han decidido buscarse la vida a través de sus aficiones. Obviamente, recibo muchos mensajes y tengo que seleccionar en función de mis gustos y de la utilidad que le encuentro a lo que hacen; a veces, me escriben mamás diciéndome que tienen un negocio de algo que no puedo probar ni valorar para recomendarlo (porque no me encaja para la edad de mis peques o porque no uso ese servicio). Y dicho esto, allá vamos:

    Pequefeliz: Cristina Campos es una mamá de 25 años que se acaba de mudar a Inglaterra y que compagina el cuidado de su bebé con sus estudios y un proyecto llamado Pequefeliz. Hace unas cosas preciosas con goma eva: portadocumentos, broches, muñecos recortables, triángulos para el coche… todo personalizado para vuestros peques. Y para muestra, un botón. Ya tengo el portadocumentos que, por ahora, utilizo para la cartilla de Salud de Gabriel, ¡no puede ser más bonito!

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     Siempreloquise: Conocí a Blanca a través de Instagram (esta red social me está descubriendo a verdaderas artistas) y se encargó de los recordatorios del Bautizo de Gabriel. Siempreloquise diseña recordatorios, invitaciones, meseros, álbumes de fotos…


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    Estos han sido mis dos grandes descubrimientos este mes, espero que os hayan gustado. Habrá más en abril. Por cierto, el lunes sortearé a través de Facebook entradas para el espectáculo Rock and Kids que tendrá lugar en el Centro Niemeyer de Avilés el día 5 de abril así que ¡estad pendientes las interesadas! ¡¡Buen fin de semana!!

  • Comprar en Internet: nuevo descubrimiento

    Prometí que hablaría de moda en el blog con más frecuencia y hoy cumplo. Primero, porque sé que son posts que reciben muchas visitas así que intuyo que os resultan útiles. Y segundo, porque me gusta mucho la ropa, ¡no puedo negarlo! Hará un par de meses que una amiga me habló de una marca que yo, por entonces, no conocía. Lo sé, indago poco en el mundo 2.0 de estas cuestiones porque siempre me ha gustado ver las cosas “in situ”. Pero poco a poco le estoy cogiendo gustillo y me he dado cuenta de que estaba perdiéndome muchos productos por ser tan arcaica.

    Bueno, que me enrollo yo mucho, vamos al lío. El caso es que, gracias a esa amiga, descubrí Esprit, una marca que ya tiene muchos años a sus espaldas a pesar de mi desconocimiento hasta hace poco. La verdad es que tienen de todo aunque confieso que me he quedado prendada de varios bañadores y biquinis, ¡serán las ganas que tengo de veranito! Bueno, y que son preciosos.

    Además, también tienen este modelo para embarazadas que me ha parecido precioso. Se nota que me gustan las rayas y el toque marinero.

    Una de esas prendas que está super de moda desde hace un par de temporadas son los monos, ¡me rechiflan! Y a éste ya le he echado el ojo.

    Y para los niños, tienen ropa de todo tipo y para todas las edades. Yo ya tengo varias prendas fichadas para los peques. Una de esas cosas que no encontraba por ningún sitio era el típico chubasquero amarillo, y en Esprit apareció. Teniendo en cuenta que la primavera en el norte es bastante lluviosa, es algo que conviene tener.

    Y cómo no, vuelta a las rayas marineras, son mi perdición. Este jersey para los peques no me puede gustar más

    Aunque sólo tengo chicos, ya os he dicho que se me van los ojos a las cosas de niñas. Éstas son las que más me gustaron aunque, obviamente, no las tendré por mi casa 😉

    Y no me olvido de los bebés y recién nacidos. Ahí sí que soy yo muy de azul celeste y me he enamorado de este mono para el verano.

    Como veis, tengo mucho “peligro” con esto de la ropa y me compraría un montón de cosas aunque antes de lanzarme pienso bien lo que los peques necesitan, más que nada porque al ser todos chicos, van heredando lo que no se estropea. ¿Conocíais esta tienda?, ¿soléis comprar por internet?¡Qué paséis buen fin de semana!

     

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