por nosoyunadramamama | Jun 27, 2013 | cocina, Maternidad y embarazo, receta, Sin categoría, Uncategorized
A partir de ahora, puesto que os tengo “abrasadas” con mis historias y las de mis hijos, voy a incluir de vez en cuando en el blog algunas otras cosas. Eso sí, también relacionadas con la maternidad y los niños, que al fin y al cabo es sobre lo único que aprendo últimamente.
Hoy quiero compartir una receta de cocina de Jénnifer Liébana, del blog quecukireposteriaydemas.blogspot.com.es. Descubrí estas galletas a través de su Facebook días antes del bautizo de Rafa, así que, según las vi, decidí que eran perfectas para esa celebración. Es una receta para hacer horas antes de la celebración y para las que sois apañadas, veréis en la preparación el porqué.

Son perfectas para regalar a tus invitados en el bautizo de tus hijos, o porqué no, para hacérselas a alguna futura mamá en una babyshower o regalárselas a una amiga que acaba de ser madre. Pero además, indagando en la red me he encontrado maravillas en el mundo de la repostería infantil. No hay temática que no se pueda trasladar a una galleta.
Aquí van los ingredientes que vais a necesitar para las galletas:
• 250gr de harina
• 100gr de azúcar
• 1/2 cucharadita de sal
• 125gr de mantequilla cortada en dados
• 1 huevo y 1 yema
Y para el glaseado:
• Claras de huevo (mejor las pasteurizadas)
• Azúcar glass
• Colorante líquido o en gel
Y aquí va la preparación:
Comenzamos precalentando el horno a 180ºC con calor tanto arriba como abajo. Ponemos en un cuenco la harina, el azúcar, la sal y la mantequilla y mezclamos apretando con las yemas de los dedos. Añadimos el huevo y la yema batidos, y amasamos. Damos forma de bola a la masa y posteriormente la aplanamos con la palma de la mano y la estiramos con un rodillo hasta conseguir un grosor en torno a unos 5mm.


Con ayuda de unos moldes, damos la forma que queramos a las galletas. Para bebés, lo haremos con cortadores con forma de carrito, biberón, osito, balancín… Estos moldes suelen venderse en tienda especializadas en cocina y repostería. Jennifer los consiguió en una tienda de decoración de tartas y galletas en Avilés que se llama Catalina’s Cake.


Cuando hayamos dado formas a toda la masa, las colocamos en la bandeja del horno forrada con papel vegetal y las coceremos unos 10 minutos manteniendo el calor a 180ºC. Pasados 10 minutos y cuando las galletas estén doradas, las sacamos y las dejamos enfriar en la misma bandeja del horno. Una vez hayan entibiado, las colocamos sobre una bandeja o una tabla plana, ya que si aún mantienen algo de calor, podrían deformarse y coger una forma curva.
Ahora haremos la glasa de delineado. Sólo tenemos que mezclar una clara de huevo con la cantidad que nos pida de azúcar glas hasta conseguir una textura parecida a la pasta de dientes. Delinearemos las galletas con la glasa cuando estén totalmente frías. Para ello, en un biberón o manga pastelera con boquilla fina, introduciremos la glasa e iremos trazando el borde de las galletas para que, cuando las decoremos, no desborde. Cuando las tengamos listas, dejaremos secar unas 12 horas para asegurarnos de que el secado es total.

Transcurrido este tiempo, haremos la glasa de relleno. Se hace igual que la glasa de delineado (mezclando las claras de huevo con el azúcar glas y con algún colorante si es necesario) pero su consistencia es más líquida. Para ello, sólo tendremos que añadir un par de cucharaditas de agua y mezclar.

Cuando tengamos la textura de relleno, incluiremos el colorante que necesitemos. En este caso, hacemos una glasa de relleno en marrón, por lo que añadiremos colorante en gel marrón de la marca Wilton. A continuación, hacemos otra glasa de relleno pero con colorante azul, añadiéndolo a la glasa y mezclando hasta conseguir el azul bebé que buscaba. Y, por último, una glasa de relleno en blanco, por lo que no añadiremos ningún colorante.

Teniendo todos los colores listos, comenzamos a rellenar las galletas. Cuando estén todas listas, las dejamos secar unas 3-4 horas. Tiene que quedar duro para poder hacer los últimos detalles en nuestras galletas.

Para los detalles que queramos hacer, volveremos a hacer una glasa con una consistencia como la de delineado, puesto que no queremos que se desparrame por nuestra galleta. Cuando hayamos finalizado con nuestra decoración de galletas, las dejaremos secar otro par de horas o lo necesario para que no se peguen ni se estropeen. ¡No me digáis que no son preciosas! Y advierto ¡están buenísimas!


Por cierto, ya tengo cuenta en Facebook de No soy una drama mamá. Animaos a seguirla porque enseguida empezaremos con algún concurso. ¡Buen fin de semana!
por nosoyunadramamama | Jun 5, 2013 | planes, playas, Uncategorized, vacaciones
¡Por fin he podido estrenar la playa en este 2013! La primavera ha sido horrorosa en el norte, aunque creo que tampoco ha hecho muy buen tiempo en el resto de España. El caso es que el sol se ha hecho esperar pero ha llegado aunque por desgracia no ha venido para quedarse. En el norte, claro.


Playa de Estaño, en Gijón. Ir a la playa, de los poquitos vicios que tengo.
Como os contaba, Alfonso y yo hemos estrenado la playa este año, pero para Rafa ha sido su primer contacto con la arena. El caso es que le ha debido gustar porque le pillé varias veces llevándose a la boca algún puñado de arena y ha estado tan tranquilo como suele ser habitual en él. Así que volvimos al día siguiente.


Rafa y Alfonso disfrutando antes y durante su estancia en la playa.
La pena es que no fue posible sentarle en la orilla para ver su reacción en el mar ya que el Cantábrico está cual glaciar, así que no iba a hacerle pasar por semejante trance. Tendré que esperar para saber si el agua le gusta tanto como a su hermano.

El Cantábrico, demasiado frío esta primavera.
Os animo, una vez más, a que sigáis haciendo los planes que más os gustan y que la maternidad no sea una traba para hacer cosas. Obviamente, si lo que os gusta es jugar a la ruleta en el casino o hacer puenting es casi mejor que dejéis a las criaturas con los abuelos cuando hagáis esos planes. Sé que los niños pequeños “complican” mucho cualquier plan porque hay que llevar carritos, purés, pañales… pero es que si no acabaréis por no hacer nada. Y lo cierto es que, aunque el plan sea para descansar, con niños es imposible.

Todas las bolsas que hay que llevar. Capazo rosa (Primark, 10 euros) con mi toalla y neceser (The First Outlet, 20 y 7 euros aprox.)con cremas; bolsa de los niños (de Casa, personalizada con sus fotos, 12 euros aprox.) con sus toallas, bañadores de repuesto y gorrito; bolsa de la comida y pañales (Doña Carmen, unos 25 euros aprox.), sillita para Rafa y mochila con cubo y demás juguetes, ¡casi nada!

¿Y qué me decís de subir esta cuesta con todas las bolsas y Rafa en la sillita, al finalizar la jornada?
A algunas madres les preocupa el daño que el sol pueda hacer a sus bebés. Es fundamental ponerles protección alta cada poco tiempo, un gorrito para los más pequeños, sobre todo si tienen poco pelo como ha sido el caso de mis peques, y si aún así no estáis tranquilas, una sombrilla. Pero no les privéis de estar en contacto con el mar y la arena porque son algunas de las cosas más maravillosas que existen.
¡Y qué decir de mí! Pues que dos embarazos pasan factura, que aunque vuelvas a tu talla y recuperes tu peso, la piel no está igual de tersa, en realidad estoy como reblandecida. Como veis, no engaño a nadie; seguramente hacer deporte ayudaría a mejorar este asuntillo, pero siempre estoy pegada a, por lo menos, un niño. Si algún gimnasio incorpora guardería, me apuntaré. De todas formas, tampoco es que me preocupe mucho esto.

por nosoyunadramamama | Abr 14, 2013 | Uncategorized
Este fin de semana llevamos a Rafa por primera vez a la piscina, obviamente cubierta. Una cosa es que haga buen tiempo y otra es meter a los críos en el agua al aire libre en abril. A Alfonso también le llevamos por primera vez a la piscina cuando tenía cinco meses. En su momento, lo hicimos por aquello de hacer cosas nuevas con el peque, no pretendíamos que aprendiese a nadar a esas alturas de su vida.

Alfonso, por primera vez en la piscina, año 2011.
Su reacción fue muy buena; no quiero decir con esto que se lo pasase bomba, pero no lloró ni cuando decidimos sumergirle la cabeza en el agua. Simplemente puso cara de susto, parecía preguntarse qué narices hacía allí. Repetimos otras dos veces aquella primavera, enseguida llegó el verano y descubrimos que Alfonso sentía pasión por el agua. Le poníamos en la orilla y cada vez que llegaba una ola y le cubría se partía de la risa. Y en cuanto empezó a gatear, se iba solo hacia el mar. Llamaba la atención de los paseantes.

Alfonso en la playa, uno de los sitios que más disfrutó en su primer verano.
No sabemos si tuvo algo que ver el hecho de llevarle pronto a la piscina con su pasión por meterse en el agua, pero el caso es que con Rafa hemos repetido. Su reacción este fin de semana fue la misma que la de Alfonso en su momento, cara de alucinado y ni un llanto al meterle la cabeza en el agua. Me imagino que ese contacto temprano con el medio acuático les ayuda a perder el miedo.

Alfonso y Rafa, este sábado.
Es más, con Alfonso viví el susto más grande de mi vida el pasado verano, cuando se cayó vestido y sin manguitos en la piscina de unos amigos. Me lancé a por él, vestida y embarazada de casi siete meses, y cuando le saqué lloraba; enseguida me di cuenta que había llorado por el susto, no por el agua, y es que, a los pocos minutos, quería meterse otra vez. Mi objetivo para el verano que viene es que Alfonso aprenda a nadar sin manguitos. Y confío en que Rafa reaccione en el mar tan bien como lo hizo Alfonso la primera vez.
por nosoyunadramamama | Mar 25, 2013 | planes, Uncategorized, vacaciones, viajes
Mañana toca preparar maletas. Para Rafa va a ser su segundo viaje en cinco meses de vida que tiene. Nada comparado con Alfonso, que en su primera Semana Santa y con seis mesecitos hacía nada menos que su sexto viaje, en torno a 5000 kilómetros en coche. Por eso, cuando algunos padres no salen de casa con la excusa de los niños, pienso ¡menuda tontería!

En Madrid, primer viaje de Alfonso antes de cumplir los dos meses.
Todos sabemos que los críos te cambian la vida, pero no debemos encerrarnos ni encerrarlos a ellos en una burbuja. De vez en cuando hay que salir a comer a un restaurante, pasar un fin de semana en casa de unos amigos, ir a la playa… Yo ya estoy temblando con la logística que me va a suponer llevar a los dos peques este verano a la playa, pero me encanta la arena, así que no voy a quedarme en casa porque tenga que ir cargada como una gitana. Ya este verano iba tan feliz con Alfonso, mi barriga de embarazada, las toallas, la merienda del niño, el cubo y la silla plegable para sentarme. Sí, llegaba exhausta pero después disfrutaba.

El pasado verano, Alfonso disfruta de la playa casi más que yo.
Ya estoy estresada pensando en todo lo que hay que llevar para estos días de Semana Santa. El carrito de Rafa y la silla de Alfonso, la cuna de viaje para uno y el protector de cama del otro. A eso hay que sumar ropa, pañales, neceser, la leche en polvo de uno, las papillas de fruta del otro. Y así, suma y sigue. Pero es lo que hay, mi marido es de fuera de Asturias y ambos hemos vivido en varias ciudades, así que recorremos la geografía española y vamos a las casas de todos los amigos que nos invitan.

En la Alhambra de Granada en 2011. Os podéis hacer a la idea de lo que es llevar a un niño de 11 kilos en mochila a más de 30 grados.
Hay padres que nos dicen que somos muy animados y que ellos con los niños no pueden hacer todos esos planes, aunque creo que muchas veces son los padres a los que les da pereza movilizarse. Si hay que cantar en el coche, se canta. Si hay que ir hablando de los animales que nos cruzamos, pues nos ponemos a ello. Y siempre estará el DVD y los dichosos cantajuegos, acabo hasta el gorro. A mí lo único que me preocupa a la hora de viajar es que coman bien y descansen las horas que tienen que descansar, y eso lo cumplo a rajatabla. Lo demás es secundario, así que a ¡disfrutar estos días!