por nosoyunadramamama | Dic 23, 2015 | decoración, Maternidad y embarazo, navidad, Planes y viajes
El post de hoy no es nada habitual en un blog de maternidad pero la fecha lo pide. Y es que además, los niños, protagonistas de este espacio, han disfrutado mucho montando un nacimiento que, aparte de ser precioso, tiene mucho mérito, ya que el abuelo lo prepara durante meses construyendo cada año nuevas casas y comprando más elementos para decorarlo. Y como no quiere presentarlo a ningún concurso, voy yo y lo enseño 😉 Desde aquí, os felicito la Navidad como no podía hacer de otra forma: enseñándooslo. Servidora hará un parón estos días, que bien se lo merece, para ir a tierras mañas. Seguiré dando señales de vida en las redes sociales. De corazón, ¡Feliz Navidad!

Primer día, escenario

Casas con todos los detalles

Segundo día, poniendo figuras

Río con bomba de agua para que baje por el cauce




Recogiendo plantas del jardín



Resultado, un Belén gigante que hay que colocar en el garaje (que es de todo menos garaje 😉 )
¡¡FELICES FIESTAS!!
por nosoyunadramamama | Dic 15, 2015 | celebraciones, decoración, Maternidad y embarazo, navidad, Uncategorized
Que sí, que la Navidad con críos es maravillosa, mágica, fascinante, divertida, extraordinaria… y un montón de cosas estupendas más. Pero ¡confesadlo!, acabáis hasta el mismísimo moño de algunas cosas:
1.Las bolas del árbol: lo más seguro es que lleguéis a Nochebuena y toda la parte de abajo de vuestro abeto esté ya despejada, vamos, que sólo queda el árbol y de milagro. Porque las bolas y adornos varios, o han pasado a mejor vida, o ya te has cansado de ponerlos día sí, día también. Fijaos, en casa tengo al «gateador», es decir, a Gabriel, que no deja bola en su sitio. Y luego están los «rematadores», que si encuentran una por el suelo, nada como ponerse a jugar al fútbol con ella. Menos mal que tenemos unas poco delicadas y van aguantando.
2.Los villancicos: maldigo al creador de las panderetas. Y si hasta este año teníamos sólo una, ahora nos ha tocado comprar la segunda, y encima para Rafa, tan delicado él. Aún le recuerdo las pasadas navidades, con dos años cumplidos, y sabiéndose ya repertorio completo de villancicos. Esto de que haya sido tan precoz con el habla me tiene agotada (anda que no me quedan años). Ahora además incorpora coreografía aprendida en el colegio. Ojo, que yo me río, y mucho. Pero el tormento cuando te piden cantar con ellos y ¡les da por el mismo villancico una y otra vez!, eso no está pagado.

Amenizando al pobre Gabriel, que la verdad no parece estar sufriendo mucho 😉
3.El catalogo de juguetes: el dichoso inventario debería estar prohibido a partir del 1 de diciembre. Pero no, ahí lo tienen, a buen recaudo, y les da por mirarlo a diario, lo que implica que cada dos por tres te pidan una cosa nueva, o te cambien una por otra. Pero vamos a ver, ¿así quién demonios puede arriesgarse a comprar nada a estas alturas? Yo ya les he dicho que Los Reyes ya están haciendo acopio así que nada de cambios. Pero ahí están ellos, con el «me lo pido» en cada página.
4. El supermercado: ay, señor… que si hacer la compra con tres críos ya era una tarea de alto riesgo, por estas fechas es de riesgo extremo. Porque además, tengo dos niños muy aficionados a los polvorones y ya hace un mes que los tienen en todos los sitios. Así que, como no les parece suficiente con tener un paquetito en casa, cada vez que entramos en un super, se dedican a ponerme ojitos y pedir más y más. Y a preguntar de qué es cada uno de los envoltorios coloridos, que si el plateado es de coco, que si el otro no sé qué… ¡un estrés, oigan!

En fin, todo hay que tomáserlo con humor, son gajes del oficio y oye, que si hay que recoger bolas y volverse loca con los regalos, pues se hace con buena cara y listo. Que crecen en dos telediarios y ya me veo exigiendo nietos para animar el cotarro. ¿Cómo lo lleváis con los pequeñajos?
por nosoyunadramamama | Nov 18, 2015 | decoración, Sin categoría, Uncategorized
Recuerdo que de pequeña me fascinaba la cocina de casa de mis abuelos. Era muy grande y, teniendo en cuenta que la casa tenía casi medio siglo, había algo que me parecía muy moderno por entonces: una barra con sus taburetes de cocina. Nos parecía un planazo ir los sábados a comer y sentarnos allí. No me preguntéis porqué pero los niños tienen fijación por los taburetes. Si vas a una cafetería, se encaraman en cuanto ven uno y si es giratorio, ¡para qué quieres más! Por supuesto, si en casa de algún familiar o amigo tienen banquetas, ya sabéis que van a preguntar porqué en vuestra morada no hay una.
Desde luego, los niños no tienen un pelo de tontos ya que, por lo visto, es el asiento más antiguo que existe. A ellos les gusta esa libertad de movimientos que les da un taburete porque, madre mía, anda que no les gusta levantarse continuamente. También están los taburetes que tienen más funciones, como los que son cerrados y dentro de ellos puedes meter cosas, sobre todo juguetes; me parecen un inventazo. Confieso que, más allá del universo infantil, me gustan mucho para decorar una cocina. Si son altos, suelen ir acompañados de una barra que llaman americana o mesa alta que, estéticamente, queda muy bien. Si lo que te gusta es ser práctico, mejor usas los bajitos, ya que se ponen debajo de la mesa y no estorban nada.
En nuestra casa, por ahora, tenemos taburete de almacenaje.
Ya os digo siempre que no soy una experta en decoración, me gusta algo o no si me entra por los ojos pero es cierto que cada año se llevan unas tendencias en este mundo, como también se llevan en ropa. Y como todo, te encaja o no. Pero desde luego, a mí me parece una opción bonita para decorar una casa. ¿Tenéis en vuestra vivienda?, ¿os gustan?
por nosoyunadramamama | Nov 2, 2015 | decoración, Sin categoría
A nuestra generación, esto de Halloween sólo nos sonaba de los libros de texto de inglés. Así que esta fiesta ni nos iba ni nos venía. Pero de unos años, pocos, para esta parte, nos «han metido» la celebración por los ojos. Y oye, que si no tienes interés, pasas y se acaba la historia. Curiosamente, no es una fiesta propia estadounidense, sino que es una celebración pagana de origen celta. Vamos, que se celebraba antes por estos lares. En cualquier caso, hay cosas por las que no podrás obviar este festejo:
1. Tus hijos: esta es la razón de peso por la que no conseguirás pasar de largo esta celebración. Hoy en día, colegios y guarderías dedican clases a hacer las manualidades correspondientes, sean calabazas o fantasmas. Y también se ha puesto de moda disfrazarse y hacer fiestas así que, con hijos, no te puedes quedar al margen. En nuestro caso, es en la urbanización en la que vivimos donde tenemos festejo. Y aunque en años anteriores, Alfonso iba temeroso y sin disfraz, este año estaba encantado con la idea.

Así que hubo que comprar disfraces.
2. La decoración: si bien es cierto que los disfraces propios de Halloween no son precisamente bonitos, con la ornamentación no pasa lo mismo. Cada vez se ven decoraciones más curradas y chulas en cualquier fiesta y es una celebración que deja lugar a la imaginación. No hay muchas fiestas (obviamente, a la Navidad nada le hace sombra) que tengan unas características tan propias y que, a la vez, resulte algo tan llamativo. Y desde luego, en el plano de la comida, se ven cosas sencillamente geniales.
Solo de pensar en el tiempo que dedicó una de mis vecinas a hacer huevos rellenos con esta decoración de aceitunas negras, se me ponen los pelos de punta.
3. Hacer una fiesta: ¡Lo que nos gusta un festejo! En España somos muy dados a celebrar de todo. Así que Halloween es una excusa más para montar una reunión con amigos, con vecinos o con quien sea. Pero el caso es tener justificación para montar algo. Cierto es que es algo que ni me planteaba cuando no tenía hijos, pero ahora empiezan con los whatsapps organizando planes y yo me apunto a un bombardeo. Eso sí, mis colaboraciones en Halloween son escasas, a mí lo de disfrazarme no me va.
En fin, que si no sois aficionadas al festejo, con los peques vais a tener que tragar sí o sí. Y si os gusta, ¡enhorabuena! Otra cosa más que celebrar. ¿Habéis hecho algo especial por Halloween?
por nosoyunadramamama | Oct 21, 2015 | decoración, diseño, juguetes, Sin categoría, Uncategorized
Todos los niños fantasean con tener una cabaña o una casa en un árbol; yo hubiera dado cualquier cosa por lo segundo. Lo de la cabaña lo tuvimos a mano siendo niños, existía en el jardín de mis abuelos pero nunca la acondicionaron para nosotros porque se usaba para guardar leña o cosas de jardinería. Así que entrábamos, porque tenía su encanto pero poco más. Este verano decidimos que la arreglaríamos para los niños. Mi hermano Juan se puso manos a la obra y aquí os enseño imágenes de los cambios y el resultado.

Así estaba la cabaña una vez que la vaciaron mi hermano y mi padre.

Mesa azul, sillas de colores y cesta de almacenaje de juguetes de Ikea
Ahora tengo a mi padre discurriendo (que ya sabéis que es como Einstein 😉 ) el tema de la luz porque en la cabaña no hay electricidad. Y creo que me animaré a colgar algunas cositas más en la pared, pero vamos, está ya habitable. En el cumple de Alfonso fue un exitazo y me da que van a pasar muchas tardes allí metidos, ¿os gusta cómo ha quedado?
por nosoyunadramamama | Jun 3, 2015 | decoración, diseño, niños, Sin categoría, Uncategorized
Pues si la semana pasada os enseñaba algunos cambios que habíamos hecho en el dormitorio de Copito para así daros alguna idea, hoy me toca mostraros la transformación de la habitación de los mayores. No es que estuviera mal, ni muchísimo menos, pero creo que el cambio ha sido a mejor, fundamentalmente por una cosa:
1. Tapizar: No sé si lo habéis hecho alguna vez pero, si tenéis algún sofá, cama, silla o sillón que esté viejo, lo de «forrar» es casi como comprar algo nuevo, queda impoluto. Lo que pasa que esto no es algo que pueda hacer cualquiera, creo yo. Y por supuesto, si decidís hacerlo, comparad precios porque hay bastante diferencia entre unos tapiceros y otros, al igual que en el importe de las telas. En nuestro caso, tapizamos las camas que eran de mis hermanos mellizos (como veis, en esta familia lo vamos reutilizando todo) porque, tras tantos años, algunas zonas estaban muy desgastadas.

Y fijaos cómo cambia con una tela nueva y, para mí, más bonita.
2. Rescatar viejos objetos: si en el post anterior os decía que reutilizar muebles antiguos siempre era buena idea, no lo es menos el aprovechar cosas antiguas que, o están en los armarios o trastero, o en algún rincón de la casa sin ser apenas visibles. Y eso es lo que le ocurría a la casa de muñecas que me hizo mi tío Juan antes de morir, que estaba en una habitación que apenas usamos y no lucía nada. Eso sí, tuve que quitar los muebles de la casita (que cada año me traían los Reyes Magos) para que mis hijos no los estropeen. Digamos que, por ahora, está para decorar. Pero es que es absolutamente preciosa.

3. Ikea: No hay habitación infantil que se precie sin algún mueble «sueco», esto es así. Es más, me atrevería a decir que hay dos o tres hits que nunca fallan, como la estantería y la mesa infantil con su silla. Eso sí, la estantería la hemos colocado en horizontal por dos razones: para que diera la sensación de quitar luz al entrar en la habitación y segundo, para que los niños puedan coger los juguetes, que antes estaban bastante desperdigados.

4. Láminas: aquí ya más de lo mismo, reitero mi idea de que menos es más pero creo que aún podríamos añadir algo más, estoy pensando en algún mapa bonito, y así de paso aprendemos.

Lienzo que me trajo mi madre de Tailandia.

Ilustración de mi tío Juan del año 1989 para una campaña de los almacenes Bloomingdale’s en Nueva York.

Desde mi punto de vista, la habitación ha quedado más elegante por el cambio en las camas y mucho más ordenada gracias a la estantería de Ikea. ¿Qué?, ¿cuántas tenéis la estantería y la mesa? 😉 ¿Habéis reutilizado algo de vuestra infancia para vuestros hijos?