En los posts en los que os cuento mi experiencia con el running, siempre insisto en que una de las motivaciones que encontré para no abandonar fue apuntarme a carreras. Fue precisamente cuando crucé la línea de meta de mi primera prueba, hace justo un año en la Carrera de la Mujer en Gijón, cuando me di cuenta de que el esfuerzo había merecido la pena y que era una sensación increíble. Luego vino la San Silvestre, la 10k y la media maratón. Cuatro carreras en un año muy distintas pero todas emocionantes, aunque obviamente me quedo con el reto de conseguir correr 21 kilómetros hace mes y medio. En cualquier caso, creo que la carrera de la Mujer es un gran estreno para una corredora. Por el ambiente, por la distancia (5,5 kilómetros) y porque es solidaria. Así que, si un día decidís animaros con el running y queréis lanzaros en esta aventura, esto es lo que vais a vivir.

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