Si había algo que me apetecía un montón hacer con los peques era ir de pesca. Supongo que porque mi padre fue pescador muchísimos años y mis hermanos y yo pasamos jornadas enteras al lado del río; unas veces intentando coger alguna trucha y otras tantas lanzando piedras al agua. El caso es que, como aquellos planes me encantaban, aquí estoy, yendo con los peques a un montón de sitios a los que me llevaron mis padres siendo una niña. Uno de esos lugares que tenía pendiente en mi lista era un merendero un tanto especial. Se llama El Molino del Alba y está en Soto de Agues. Allí pescas las truchas y te las preparan para comer, o para llevarte a casa. Digamos que la pesca es muy sencilla, nada que ver con capturarla en un río normal. De ahí que sea un sitio perfecto para ir con niños. Y creo que es interesante el concepto porque, aunque cueste creerlo, los niños muchas veces no saben que la leche sale de una vaca.







Pues este fue el plan estrella del fin de semana. En Soto de Agues comienza también la famosa Ruta del Alba, que nosotros hicimos cuando sólo existía Alfonso, y está muy bien para hacer con sillitas y carritos, es muy recomendable. ¿Qué os parece el plan de la pesca?
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