No estaba entre nuestros planes, por el momento, llevar a Alfonso al cine pero hay veces que las cosas surgen, sin más. El domingo estábamos en casa de mis padres, mi hermano dijo que iba a llevar a mis primos al cine, mis primos viven en la casa de al lado de mis padres y mi marido dijo que entonces llevaba al niño. Y yo pensé que quizás no era tan pequeño, que en su clase algunos niños ya habían estado en el cine así que lo único que teníamos que perder era unos pocos euros.
La cuestión es que hoy, por primera vez, escribo un post sobre algo que no he visto. Y lo que aún es peor, sobre algo que me ha contado mi marido, es decir, un hombre. Y no es por nada pero, aunque sean padrazos, lo que viene siendo contar las cosas con todo detalle, pues como que no. Cuando llegaron del cine yo hice un cuestionario como Dios manda: ¿y qué hacía el niño?, ¿qué le pareció la película?, ¿lo veías cansado?, ¿qué merendó? y unas cuantas preguntas más. Luego llegó el turno de consultas al niño y no pude sacar mucha más información salvo que había un perro que se llamaba «Pi-no me acuerdo» (Peabody) y Selma (Sherman). Bueno, y que comió gusanitos, eso siempre es todo un acontecimiento.
Eso sí, pedí envío de fotografías durante el evento y la verdad es que se le ve concentrado.
Dicho esto y tras el interrogatorio, llegué a la conclusión de que quizás, la primera vez en el cine, tiene que ser cuando ya han cumplido 4 años. Alfonso aún no tiene tres y medio y a estas edades todavía se nota muchísimo la diferencia de medio año, espabilan mes a mes. Creo que también es importante elegir bien la película, no es que en este caso eligiéramos mal el film en sí (Las aventuras de Peabody y Sherman) si no que él no conocía esos personajes, nunca había oído hablar de ellos. Vamos, que si existiera película de Peppa Pig, el niño se habría metido más en la historia.
Y otra tercera cuestión a tener en cuenta es si son dormilones o no para seleccionar bien la hora. Alfonso no se durmió pero maridín me dijo que hubo algún momento en que Morfeo parecía rondar al niño. Así que para la próxima, que yo creo que ya será el próximo otoño o en Navidad, se habrá echado una buena siesta. Y me imagino que es un plan no recomendable para «hiperactivos», ¿alguna ha tenido que salir de la sala con el niño?, ¿cuándo llevasteis a vuestros peques por primera vez al cine?
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