No sé muy bien cómo empezar este post. He intentado escribir mi habitual entrada de los lunes para daros algunas ideas sobre planes con niños pero no me ha salido, ha sido imposible. A estas alturas, todos sabéis ya de la terrible tragedia de una familia de Gijón en una casa rural de Burgos. Una noticia que me dejó mal cuerpo en cuanto la leí, me pareció terrible. Horas después, en cuanto oí mi móvil y vi que la llamada era de mi madre, supe que conocía a las víctimas.
Vivíamos en la misma calle cuando éramos pequeñas, su madre (fallecida también en el suceso) y mi madre tenían amigas en común por lo que acabamos jugando en su urbanización algunas veces, en la nuestra otras tantas e, incluso, recuerdo ir a la finca que tenía la familia en Deva, cerca de Gijón. Lo cierto es que eran mayores que yo e íbamos a distintos colegios y además se mudaron de zona, así que nos perdimos la pista; hace ya muchos años que no las veía pero la noticia fue un jarro de agua fría. No soy capaz de quitármelo de la cabeza… por los que han sobrevivido, por los que se fueron, por esos niños… todo demasiado duro.
Yo sé que este es un blog para pasar un buen rato y para que os riáis pero, a veces, la realidad te da un bofetón en la cara y no hay nada que te saque una sonrisa. Estas cosas te ayudan a recordar que los verdaderos dramas en la vida tienen que ver con la muerte y la enfermedad, todo lo demás tiene solución antes o después. Así que desde aquí, con el más profundo dolor, mando todo mi cariño a esa familia destrozada por la tragedia. DEP
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