Categoría: Bienestar y belleza

  • Kegel Smart: Ejercitador de suelo pélvico

    Kegel Smart: Ejercitador de suelo pélvico

    Empecé a ser consciente de la importancia de los famosos ejercicios de Kegel durante el segundo embarazo. Ya he comentado más de una vez que mi primer postparto fue duro, pasé una semana con bastantes dolores por culpa de la episiotomía así que, en la segunda gestación, me conciencié de la importancia de llegar al parto mejor preparada e intentar evitar a toda costa el «cortecito». Así que la matrona, también fisioterapeuta, de mi centro de salud me mencionó el masaje perineal, del que hablé en otro post, y por supuesto, los ejercicios de Kegel. Lo cierto es que no me olvidé de practicar ninguna de las dos cosas y, casualidad o no, no hubo necesidad de episiotomía y el postparto fue muy bueno.

    ejercicios-kegel

    Pero la práctica de los ejercicios de Kegel no se quedó ahí. Ya en cuanto di a luz, la matrona me dijo que podía seguir, y que debía hacerlo, para fortalecer el suelo pélvico y evitar problemas. Y así lo hice. Pero como todo, las buenas costumbres se van perdiendo. Ya sabéis que ahora mi preocupación es el running, un deporte de impacto que puede pasar factura al estado de este grupo de músculos super importantes que soporta órganos como el útero, el intestino o la vejiga. Como cualquier «deporte» o ejercicio, para notar los buenos resultados, hay que ser constante y, si cuentas con apoyo, mucho mejor.

    intimina

    Yo reconozco que soy un poco reticente a probar ciertas cosas cuando en teoría todo está bien, pero muchas mujeres hablaban maravillas del famoso Kegel Smart de Intimina para fortalecer el suelo pélvico y realmente dije: ¿por qué no retomar los ejercicios de Kegel de esta manera? Y probé. Era un poco escéptica, ya os lo digo pero me sorprendió mucho; resulta muy fácil de usar y de introducir. Cuando lo enciendes, el ejercitador selecciona automáticamente el nivel de ejercicio en función de tu fuerza de contracción y resistencia en la última sesión de entrenamiento, así vas controlando tus progresos. Lo recomendable es usarlo todos los días y lo bueno es que te marca el tiempo de uso, en función de tu nivel, y a través de ligeras vibraciones, sabes en qué momento debes contraer. Eso sí, ojo si tenéis alguna contractura y consultad con el ginecólogo o matrona si creéis que tenéis algún problema o cualquier dolor. Pero que sepáis que es un gran invento para fortalecer el suelo pélvico así como para prepararse para el parto, ¿lo conocíais?

  • Media maratón, mi próximo reto

    Media maratón, mi próximo reto

    Sí, habéis leído bien. La vida tiene cosas con las que una no contaba. Nunca entró en mis planes vitales correr; menos aún, apuntarme a carreras. Y ni por asomo, la palabra media maratón entraba en mi cabeza, ni durante toda mi vida ni hace tan sólo un mes, cuando corrí mi primera 10k. Aquel día, cuando terminé, dije en varias ocasiones que ése era mi tope, que dar el salto a 21 kilómetros era imposible. Pero de repente, dos días después, cuando me puse las zapatillas de nuevo me pregunté: ¿realmente crees que no puedes correr más de 10 kilómetros? Y descubrí que podía.

    Y es que uno nunca imagina lo lejos que puede llegar cuando se propone algo, es en el camino cuando vas viendo dónde están los límites. Hace sólo un año comencé a correr, creo que no aguanté ni veinte minutos. Y dentro de diez días estaré corriendo dos horas. Lo pienso y me asusto. De hecho, la idea de la media maratón entró en mi cabeza hace un mes pero no fue hasta hace una semana cuando me apunté, no sabía si sería capaz pero me inscribí con la idea que era lo más cerca que estaba en mi vida de hacer algo así. Ni siquiera hoy sé si seré capaz de terminarla, pero lo voy a intentar.

    20150621_104858_resized
    Con mi cuñada en junio del año pasado tras correr mi primera carrera, la de la Mujer

    Así que en ésas estoy, entrenando desde hace unas semanas para correr la media de Gijón. Todo cuanto he conseguido es hacer 15 km. Me está ayudando Albert Cabezas (alcalotrainer), el marido de Sheila, otra mamá bloguera a la que conozco virtualmente. Es entrenador personal con más de 10 años de experiencia y me ayuda estas semanas a través de entrenamientos online; yo estaba empeñada en que debía intentar correr el máximo posible siempre, cada vez que salía a correr, pero, y por si alguien está preparando también una media, lo ideal es combinar distancias y ritmos, como por ejemplo:

    • Correr un día 15 kilómetros al ritmo habitual de tu cuerpo. Yo aquí intentaré hacer un poquito más para tener la seguridad (aunque sólo sea mental) de que podré acabar la carrera.
    • Correr otro día 5 kilómetros a ritmo habitual + 4 series de 500 metros a una velocidad un poco mayor a tu ritmo de carrera + 4 kilómetros de vuelta a la calma a ritmo cómodo + estiramientos.
    • Correr 10 kilómetros a ritmo cómodo con pequeños cambios de ritmo. Intentar correr 1 kilómetro a ritmo habitual y 1 kilómetro a un ritmo un poquitito más fuerte + estiramientos.
    • Ejercicios de fuerza, que es algo a lo que yo no estaba dedicando tiempo: sentadillas, tijeras estáticas, Jumping Jacks, flexiones en el suelo con rodillas apoyadas, plancha abdominal…

    Ya veis, llevo un mes dando un poco más de “caña” a esto del deporte. Estoy tirando de mi padre para que se quede con el peque y  poder salir a correr alguna mañana; otros días salgo ya a las 9 de la noche, cuando los peques están acostados. Pues éste es mi próximo reto, que me ha demostrado que somos capaces de hacer mucho más de lo que imaginamos así que… ¡a animarse con el deporte, chicas! Y disculpad si estos días no estoy respondiendo a todos los comentarios.

  • Evitar daños en el suelo pélvico por el running y deportes de impacto

    Evitar daños en el suelo pélvico por el running y deportes de impacto

    Empecé a ser consciente del cuidado del suelo pélvico tras mi tercer embarazo, cuando las matronas del centro de Salud nos dieron unas clases de gimnasia abdominal hipopresiva. Yo nunca he tenido problemas y mi suelo pélvico no se resintió tras tres gestaciones y partos vaginales pero, en la parte teórica de las clases, algunas madres contaron los problemas que tenían, asociados sobre todo a la incontinencia urinaria y prolapsos. Durante años, nos han hecho creer que esto es normal y que no pasa nada. Pero no es verdad; que suceda a menudo no significa que haya que dejarlo estar sin hacer nada, porque las cosas tienen remedio.

    El caso es que ahora, mi preocupación con relación a este tema viene por mi afición al running. A poco que hayáis leído, ya sabréis que los deportes de impacto pueden también pasar factura al suelo pélvico. Y me niego a que, lo que no dañaron tres embarazos y tres partos, lo estropee el correr. Así que me he propuesto hacer los posible para evitar futuros problemas. Hoy os voy a hablar de un tampón del que oí hablar por primera vez a una de las matronas del centro de Salud al mencionarle hace un año que estaba empezando a correr. No ha sido fácil dar con él; lo encontré en la web de Salud Pélvica y se llama Vagi.Stabil, se fabrica en Alemania y ha sido desarrollado por Marcel Caufriez, el creador de la técnica de la Gimnasia Abdominal Hipopresiva.

    IMG_20160404_163819

    Hay estudios que demuestran que, con independencia de que hayas sido madre o no, aumenta la incidencia en un 25-50% la posibilidad de tener incontinencia el hecho de realizar deportes de impacto, como running, step, baloncesto, volley, tenis, fútbol, boxeo… La función del tampón es amortiguar la presión que ejerce el útero y la vejiga sobre el suelo pélvico. Su uso no tiene mayor complicación ya que se usa como un tampón normal. Además se limpia con agua fácilmente. Para mí, ha sido un descubrimiento pero tiene dos pegas; una, que su uso se debe hacer en torno a 45 minutos y ahora yo paso más de una hora corriendo, pero bueno, como no es mucha diferencia, sigo con él. Y segunda, que algunos días, dependiendo del flujo, y al ser de silicona, se puede ir desplazando hacia abajo. ¿Conocíais este tampón?, ¿qué os parece?

  • Silla, ¿sólo para running?

    Silla, ¿sólo para running?

    Lo sé, si ya de por sí la elección de sillita de bebé es complicada al existir tantas posibilidades, lo que faltaba ahora es que alguien os diga que no descartéis una silla ¿de running? Pues sí, habéis leído bien; aún si no corréis, os invito a que vayáis a una tienda y empujéis de una de estas sillas, y veréis la abismal diferencia entre empujar de unas u otras. No os miento ni exagero lo más mínimo, para mí ha sido un descubrimiento comprobar que no pesan nada, que ese diseño tan particular con ruedas grandes y el ser unos centímetros más larga que las habituales sillas de paseo se debe a que el peso está mejor repartido.

    Cuando fui a la tienda a recoger nuestra Thule Urban Glide, la dependienta me lo dijo: ya hay padres llevándose esta silla como única y primera opción. De hecho, la nuestra tiene la opción de poner capazo para los bebés más pequeños. Y desde luego, si sois de viajar, hacer excursiones o pasear mucho, ya os digo que os interesa mirar esta opción. Pero bueno, no me voy a enrollar más; si estáis interesadas, podéis ver el siguiente vídeo, ¡espero que os aclare las dudas!

  • ¡Me estreno en Youtube! Running… también con mi bebé

    ¡Me estreno en Youtube! Running… también con mi bebé

    Renovarse o morir, dice el refrán. Reconozco que, aún viniendo yo del medio audiovisual, que es en el que más he trabajado, no me atrevía a dar este paso. Sencillamente, por falta de tiempo, no de ideas. Porque ponerme a grabar y después a editar imágenes supone más esfuerzo y más minutos, y os juro que no me sobran. Pero fue una marca, Thule, la que me empujó. Porque consideran que puedo ser imagen de vida activa con niños, y ya sabéis que nosotros no paramos. Y yo aún menos desde que me ha dado por el running. De hecho, mi primer vídeo en Youtube tiene mucho que ver con esta nueva faceta de mi vida. Porque os digo una cosa, este deporte ya es algo que forma parte de mí, no quiero que desaparezca. Tras correr el otro día mi primera 10K, me di cuenta de que ya no puedo abandonar y que voy a por más kilómetros. Ver veremos si me atrevo con una media maratón en breve, pero eso ya es otra historia.

    Ya os conté en su día que empecé a correr porque quería recuperar la forma después de tres embarazos. Tras un intento fallido, por falta de tiempo, de hacer deporte en el gimnasio a los dos meses de dar a luz a Gabriel, encontré que correr era la fórmula perfecta para empezar a moverme, porque no dependía de horarios de aperturas o cierres ni de clases y no necesitaba mucho tiempo. Sólo tenía que bajar al portal de casa, correr y llegar de nuevo al portal, bien aprovechando visitas a casa de mis padres, o bien cuando acostáramos a los niños… Y así empezó la cosa, corriendo 20 minutos hace un año y, en este momento, más de una hora dándole a la zapatilla. Además, ahora, puedo ir en cualquier momento porque, a veces, me llevo al peque. Sí, habéis leído bien, siento a Gabriel en la silla Thule Urban Glide y a correr. También me reservo mis entrenamientos para mí solita, eh. Y ahora sí, no me enrollo y ahí me tenéis. Aunque no lo creáis, me da un poco de vergüenza pero… ¡qué demonios!

  • Reducir el consumo de azúcar de los niños: algunas ideas fáciles

    Reducir el consumo de azúcar de los niños: algunas ideas fáciles

    Creo que mis hijos comen, en general, bastante bien, variado y sano. Y prueba de ello es que son activos, disfrutan con la comida y, por suerte, aún no ha entrado un antibiótico en casa. ¿Que no todo está relacionado con la alimentación sino con más circunstancias? ¡eso está claro! Pero que una buena alimentación influye positivamente en la salud de cualquier ser vivo, es indudable. Eso sí, objetivamente, reconozco que hay un «talón de Aquiles» en el que se parecen a mí: nos gusta mucho el dulce. Supongo que es algo genético, a mis padres les encanta y, en su casa, los domingos, el aire corta cuando queda un sólo pastel sobre la bandeja ;-). Por contra, y también debe ser hereditario, nadie se peleará por una gota de alcohol, no nos gusta ni el vino, unos sosos, oiga.

    Así que hace unos días tomé la decisión de reducir un poco el consumo de azúcar, eso sí, sin volvernos locos. Porque resulta que no deberíamos tomar más de 10 gramos al día y al mirar las etiquetas de algún producto, me di cuenta de que, por muy variado que coman, esa cantidad la estábamos sobrepasando. Por supuesto, nunca jamás prohíbo un alimento, entre otras cosas, porque el efecto que consigues puede ser el contrario, que lo deseen con todas sus fuerzas. Así que os cuento tres cambios que hemos hecho en casa:

    1.Fruta en el recreo: Hubo una temporada en la que Alfonso llevaba fruta al cole para el almuerzo del recreo, pero es cierto que por la mañana llevaba mucho tiempo prepararla (pelar y cortar) así que abandonamos y enseguida empezó a llevar galletas (lo que hace la comodidad). Pues éste ha sido nuestro primer cambio hace unos días, ahora elijo mandarinas (peladas) o fresas (sin hacer nada) y así lo puedo dejar preparado la noche anterior.

    IMG_20160309_213748

    2.Sustituir las galletas de la merienda por frutos secos: Los mayores merendaban siempre (desde que dejaron las papillas, tarde por cierto porque les chiflaban) una pieza de fruta, un bocadillo de jamón o chorizo, un yogur bebible y galletas. Lo sé, bastante pero ya os digo que son de buen comer. Ahora, hemos sustituido las galletas o dulces por frutos secos, les encantan los cacahuetes. Eso sí, nunca jamás deis frutos secos enteros a menores de 3 años, podéis sino hacer alguna crema con frutos secos y cacao para untar en el pan.

    3. Cacaos puros: Hemos tenido suerte de que, a pesar de gustarles el dulce, no les van los cacaos que se echan habitualmente a la leche. Algunas veces piden una cucharada. La diferencia entre un cacao puro y uno de los de marcas que ya conocéis es brutal, de 0 a 75 gramos. Y ahora hemos sustituido los cereales habituales por los de avena, que así a priori no son muy apetecibles pero con yogur natural y unas fresitas están bien buenos.

    reducir consumo azucar niños
    Diferencias entre cacao puro y un cacao normal.

    Pues estos son los cambios que hemos hecho, espero que duraderos. No son muchos pero creo que más que suficientes para que coman un poco más sano. A ver, que si el niño quiere un Cola Cao porque le pirra pero el resto del día apenas toma azúcar, pues tampoco es plan de quitárselo… Es sentido común, ¡no hace falta volverse loco! A mí la fabada y los pasteles del domingo que no me los quite nadie 😉 ¿Controláis el consumo de azúcar y grasas en casa?

  • Running: qué comer o desayunar antes de una carrera

    Running: qué comer o desayunar antes de una carrera

    Pues así, sin quererlo, ha pasado una quinta parte del año y este fin de semana tengo mi primer reto de 2016: mi primera carrera de 10 kilómetros. No se puede considerar una distancia muy larga, como una media o una maratón (para mí inalcanzables), pero al final es una hora corriendo, en mi caso. Y si en las carreras del año pasado, de distancias más cortas, no tuve en cuenta el tema de la alimentación, en esta ocasión sí quiero tenerlo presente. Como no tengo experiencia en este sentido, hoy el post lo escribe Cristina Payán Rodríguez, investigadora de profesión (especializada en biomedicina) y también blogger. Amante de la vida sana y del deporte, un día decidió compartir sus hábitos saludables escribiendo a través de su blog Naturalfitgirl, en el que cuenta su día a día y sus trucos en cuanto a dietas, complementos y suplementos alimenticios, rutinas de entrenamiento y belleza.

    La alimentación en el running, por Cristina Payán

    En mi opinión, es uno de los factores principales que ofrecen al corredor (aunque sea principiante) una mejor resistencia y un mayor rendimiento a la hora de realizar la actividad. Teniendo en cuenta lo importante que es una adecuada dieta en todos los ámbitos de la vida, a la hora de realizar cualquier tipo de deporte se convierte en algo fundamental; además, el llevar unos buenos hábitos alimenticios y unirlos a la práctica de deporte nos aleja del riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes, obesidad y algunos tipos de cánceres.Cuando comenzamos a practicar running nos encontramos a menudo con muchas dudas sobre qué comer antes de salir a correr, con cuánto tiempo de antelación debemos hacerlo, qué cantidad de cada nutriente es la adecuada, qué ingerir cuando terminamos la carrera… En este post voy a hablaros precisamente de eso, intentando aclarar un poco estas preguntas que rondan a cualquier principiante…

    20151220_122258

    Correr nos relaja, mejora el estado de ánimo, incrementa nuestra concentración y por supuesto, mejora nuestro estado físico; sin embargo, a menudo cometemos una serie de errores alimenticios que hacen que no aprovechemos del todo los beneficios que nos aporta el running ¿Una pena verdad? La alimentación para las que nos iniciamos en este deporte no es nada complicada, a diferencia de lo que se podría pensar, de hecho, no tiene mucho misterio. La primera regla y más importante es no centrarse solo en las carreras, en qué comer antes y después; debemos seguir una alimentación saludable cada día, tengamos competición o no, porque son los pequeños y cotidianos hábitos los que nos proporcionarán el rendimiento necesario. No digo con esto que no sea importante tener en cuenta el día de la carrera, por supuesto que lo es, pero es igualmente necesario seguir unas pautas nutricionales en el día a día.

    IMG_20160309_215102

    ¿Qué debo comer antes, durante y después de la carrera?

    Antes

    • ¿Cuándo?

    Al menos una 3 horas antes de comenzar el ejercicio, ya que nos aseguramos una digestión adecuada, unida a unos niveles de glucosa en sangre correctos.

    • ¿Qué?

    Carbohidratos: no vale cualquier tipo; deberán ser, en la medida de lo posible, de bajo índice glucémico y de fácil digestión. Si la insulina sube demasiado, corremos el riesgo de sufrir una hipoglucemia y provocar que la movilización de las grasas no se produzca correctamente (no obteniendo toda la energía que debiéramos durante el ejercicio). ¿Alimentos perfectos para este cometido? Pan integral, legumbres y cereales, e incluso fruta. Proteínas: aun siendo imprescindibles durante los periodos de entrenamiento, no deberíamos tomarlas en gran cantidad en la comida anterior a la carrera, ya que tardan en ser digeridas y pueden producirte una pesadez innecesaria.

    Hay que tener en cuenta aquí si la carrera o el entrenamiento se produce por la mañana o por la tarde, porque en función de esto cambiaremos algunas cosas. Si la carrera es por la mañana deberíamos haber desayunado antes alimentos como los siguientes: tostadas, cereales, frutos secos crudos o al horno, queso, jamón, pechuga de pavo, zumo de frutas (natural), fruta fresca o yogurt. En el caso de que sea por la tarde, a las recomendaciones anteriores podríamos añadir arroz y un poco de ensalada.

    carretera

    Durante 

    Realizando el ejercicio sólo necesitas beber agua (medio litro cada media hora aproximadamente); sin embargo, dependiendo de la duración y/o la intensidad, hay quien tiende a llevar suplementos deportivos a las carreras. Si este es tu caso, atenta a lo que debes comer.

    • ¿Qué?

    Carbohidratos: en este caso deberemos tomar carbohidratos de fácil absorción o alto índice glucémico. Es importante que éstos puedan ser ingeridos a través de bebidas, geles u otros suplementos nutricionales, ya que de otro modo será difícil consumirlos corriendo…

    Después 

    • ¿Cuándo?

    Minutos después de terminar la carrera; de no ser posible hacerlo en estos primeros minutos, deberás asegurarte de ingerir alimento durante las primeras 2 horas.

    • ¿Qué?

    Carbohidratos: es hora de recuperar las reservas de glucógeno perdidas durante la carrera, por ello es necesario que consumamos azúcares simples de fácil absorción. Deberemos buscar alimentos de alto índice glucémico (los que hemos desaconsejado antes del ejercicio). Proteínas: consumiendo proteínas además de los carbohidratos de alto índice glucémico conseguiremos una recarga mejor de las reservas agotadas durante la carrera. Después del entrenamiento tu cuerpo tiene el objetivo de digerir las proteínas y los hidratos, sin embargo deberás tener en cuenta que la grasa retrasa su digestión y  habrá que evitarla en la medida de lo posible. Ahora es nuestro momento de tomar fruta, zumos de fruta, galletas, mermelada o incluso algún dulce. Una opción muy buena también para cuando terminamos la competición es ingerir frutos secos (ayudan a evitar calambres) y barritas de cereales o yogur. ¿Qué tal una taza de cereales integrales con leche?

    Ahora ya estamos listas para nuestra próxima competición 🙂

  • Cómo empecé a correr

    Cómo empecé a correr

    Nunca hubiera imaginado que esto del running iba a generar interés en este espacio pero, dado el número de visitas del post anterior sobre la indumentaria para correr, parece que no es mala idea. También porque ya comenté que estoy intentando ampliar un poco los temas en el blog y meter algunos relacionados con moda, salud, deporte… Y así, como madres, nos evadimos un poco con otros asuntillos que no sean siempre embarazos, partos y churumbeles.

    No os creáis que de la noche a la mañana me convertí en Forrest Gump y me puse a correr sin parar. No, todo lleva un proceso que empieza con una primera salida en la que, obviamente, piensas que te va a salir el estómago por la boca. Muchas me preguntabais si había hecho deporte con anterioridad y la respuesta es no, no regularmente. Como todos en la vida, me he apuntado unas 5 o 6 veces a algún gimnasio e hice mis intentos de footing (que era como se le llamaba por entonces a esto de correr) en varias ocasiones pero siempre acababa abandonando al mes, dos meses… a lo sumo, cuatro meses. Y de niña, jugué una temporada en el equipo de baloncesto y mejor ni mentarlo 😉 Lo único que me ha gustado toda la vida es bailar. Incluso, hice zumba hasta la semana del parto en mi tercer embarazo.

    IMG_20160209_173227
    Semana 38 del tercer embarazo

    Pero vamos a lo que vamos. Un día decidí que debía empezar a correr, y eso hice. Fue duro, aguanté poco y al día siguiente estaba muerta con tantas agujetas. Realmente, creí que me pasaría como otras tantas veces, que acabaría abandonando. Pero no, no sé qué pasó en mi cabeza que me dije que no debía empezar algo con esa intención. Así que me obligué a correr dos días a la semana… En cuestión de semanas, estaba corriendo ya media hora y notaba mejoría en el cuerpo. Creo que ésa fue la clave en ese momento para seguir adelante. Y si queréis un consejo para motivaros, no hay nada mejor que apuntarse a una carrera. Yo empecé con el running en abril y en junio corrí la Carrera de la Mujer. Cruzar la meta fue un subidón y comprendí que no podía abandonar.

    IMG_20160208_124835

    El verano fue algo duro: los tres niños en casa, las vacaciones… pero ahí donde me veis, me llevé la ropa de deporte a Cádiz y a Portugal. Y corrí, contra todo pronóstico, aunque menos de lo que debía. Así que en septiembre estuve a punto de abandonar. Pero entonces pensé en la San Silvestre y me animé. Y en diciembre, me propuse correr 6 kilómetros (que es la longitud del recorrido en Gijón) para llegar viva a la meta. Al cumplir mi propósito de 2015, lo vi claro: mismo objetivo para 2016. Desde el pasado mes, ya son tres los días que voy a correr y esta última semana he logrado hacer ¡¡¡10 kilómetros!!! Es decir, una hora corriendo. El mes que viene tendré mi primera carrera de este 2016 y será precisamente esa distancia. Luego ya veremos… Lo importante es darse cuenta de que al principio cuesta. Pero la mejora en esto de correr es brutal.

  • Running: qué ropa me pongo para correr

    Running: qué ropa me pongo para correr

    A ver, no os creáis que me he convertido en una especie de Jane Fonda de la vida; que si no soy especialmente glamurosa (que sí apañadina) a diario, menos lo voy a ser para dar brincos por ahí. Pero ojo, que cuando uno le va cogiendo el gusto a esto del deporte, también la indumentaria varía un poco, no tanto por la estética sino por cuestiones de calidad y comodidad. Y desde mi escasa experiencia, pero creo que a pesar de ser poca puede servir a otras, he de confesar que ahora me he «profesionalizado» un poco, pero sólo un poco. Es decir, que he pasado de unos leggins viejos de Stradivarius a unas mallas deportivas como Dios manda.

    Pero vamos por partes. Si acabáis de empezar a correr o tenéis en mente comenzar a hacerlo, por favor, sólo hay una cosa en la que hay que invertir un poquito de dinero: los playeros o zapatillas. Y oye, que tampoco hay que gastarse un dineral, los que me regaló maridín son de Nike y costaron unos 40 euros en Forum. Y por el momento, estoy encantada. Y ya, como segunda cosa en la que gastar algo, pues un top para sujetar las ubres de forma adecuada. Yo en su momento cogí uno de Oysho. Y eso fue todo allá por abril de 2015. Lo demás, camisetas viejas, un impermeable que conservaba de mi época de azafata de imagen de Havanna (sí, yo dando regalitos por beber una copa cuando a mí sólo me gusta el Martini con limón), unos leggins y una sudadera vieja.

    IMG_20151231_174855
    Básicamente, esta era mi indumentaria hasta enero de 2016. La foto es al finalizar la San Silvestre.

    Pero claro, han pasado los meses desde que empecé y he corrido dos carreras (la de la Mujer y la San Silvestre) y eso es todo un hito en mi vida. Así que, ante la llegada de los Reyes Magos, lo tuve claro: ropa deportiva de verdad. Y cambié los leggins por unas mallas de Asics y, sin querer ponerme sibarita, ¡vaya diferencia! Es que claro, los primeros van cediendo mientras que las otras se ajustan super bien. Por no hablar de detalles como cremalleras en los tobillos, el tejido, un pequeño bolsillo en la parte superior del «culamen» para llevar las llaves de casa, el diseño… Vamos, no hay comparación que valga. Y oye, como que te motiva psicológicamente.

    IMG_20160131_111628

    IMG_20160131_111858
    Look completo
    IMG_20160131_112022
    Detalle del bolsillo con cremallera
    IMG_20160131_112045
    Cinta para ajustar
    IMG_20160202_112736
    Camiseta de una carrera

    Además, también me he deshecho del impermeable de Havanna porque los Reyes me trajeron un cortavientos (fijaos qué profesional todo 😉 ) de Adidas, en rosa. Que debe ser que como he tenido tres hermanos varones y tres hijos varones, necesito reivindicar mi espacio femenino. Después, en Primark, me compré una sudadera bien mona, también en rosa. De camisetas, voy tirando con las que dan en carreras y la que mi señora madre me ha cedido para que haga publicidad de su agencia de viajes. Y ya poco más que añadir al look, la verdad. He de decir que, si te lo tomas en serio, compensa dejarse un dinerillo en ir medianamente bien equipado. Las que corréis, ¿habéis invertido algo en indumentaria?

    IMG_20160202_113459
    Venga, que no hace falta volverse loca para ir a correr con una pinta decente. Por cierto, todas las fotos las hice después de haber corrido 9 kilómetros, de ahí mi careto y pelos.
  • Madres que corren

    Madres que corren

    Éste título bien podría ser el de un post sobre la vida diaria de las madres porque, esto es así, vamos de un sitio para otro corriendo. Y más cuando tienes varios niños, que estás como en una yincana continua. Pero no, hoy no voy a hablar de maternidad sino de deporte, aunque acabaré relacionando una cosa con la otra, siempre me pasa. Os dije hace unos días que estaba barajando cambios en el blog así que, ya os adelanto que, desde este mismo momento, amplío contenidos. Que si alguna vez me apetece enseñaros dónde compro ésto o aquello, una crema que me gusta o cualquier truquillo, pues lo comparto, al igual que os muestro nuestras excursiones y siempre me decís que esos posts son útiles. Eso sí, no será el único cambio, habrá alguno más pero me llevará más tiempo porque quiero que quede bonito.

    Y hoy, a lo que toca, porque va a ser un tema que me dé para algunos posts y los escribiré por si alguna madre más decide unirse a mi objetivo de 2016 (empezar fue reto en 2015, ahora toca mejorar). Nunca me ha gustado el deporte, ni en grupo ni en solitario, me pasa desde pequeña. A eso se suma que el cuerpo, con 20 años, lo aguanta todo; da igual que no te desmaquilles por la noche, que comas demasiado o que tomes el sol más de la cuenta. Pero la realidad es que no importa a esa edad pero todo pasa factura más tarde. Y más con tres embarazos a la espalda. Os conté en su momento que, consciente de que la tercera gestación me había regalado algún kilo (y dado que cerrar el pico para comer no es posible), hice un amago de volver al gimnasio a los dos meses de nacer Gabriel. Pero lo cierto es que no tenía tiempo así que decidí, como Forrest, empezar a correr por varias razones:

    IMG-20150621-WA0026
    Mi primera carrera, en junio.

    Flexibilidad: puedo ir a cualquier hora del día, sin depender de horarios de clases ni de cierres o aperturas de gimnasios. Como madre dependo de que alguien esté con los niños pero… siempre es más fácil escaparse media hora de casa que un par de horas.

    No pierdo el tiempo: entre ir al gimnasio, asistir a la clase y volver, se me iban casi dos horas. Correr es tan fácil como ponerte las mallas y zapatillas, bajar al portal y eaaa, a darle a las piernas hasta que vuelves, de nuevo, a la puerta de tu casa. ¿Total? Treinta minutos.

    Es barato: siempre que no seas sibarita. Para empezar, tiré de leggins viejos y, eso sí, me compré unos playeros de Nike. Pero vamos, que creo que fueron 40 euros o menos.

    PicsArt_01-07-12.27.28
    Ya veis, como llevo 8 meses corriendo y ya corrí mi primera San Silvestre, los Reyes decidieron que era hora de mejorar el atuendo. Y el de mi madre, con ese super libro de Cristina Mitre, «Mujeres que corren», que voy a leer ya.

    En junio me apunté a la Carrera de la Mujer, la primera de mi vida, y la terminé, que era lo que quería. Porque señores, yo soy muy lenta y no he salido a mi madre ni a mi hermano, que quedó el octavo (de más de 4000 participantes) en la San Silvestre de Gijón; yo sencillamente concluí dignamente. Pero en realidad, al correr no compito con nadie, solo conmigo. Y aunque empecé por cuestiones estéticas, es decir, para endurecer las carnes, hace tiempo que me di cuenta de que el running (os juro que me cuesta decir esta palabra) me sienta bien. Sí, perdí esos kilos y alguno más y eso se agradece pero además me hace sentir fuerte mentalmente sólo por el hecho de lograr un objetivo. Porque creí que no iba a durar y sigo. Y porque la pereza me puede cuando hace frío pero he conseguido cumplir dos días a la semana y ahora van a ser tres.

    ¿Mi próximo reto? Correr en marzo una 10k, lo que viene siendo una carrera de 10 kilómetros, que no quiero ponerme yo muy técnica ahora. Eso sí, ojo con el suelo pélvico que, oye, justo en eso y según mi matrona, es como si nunca hubiera parido y estoy divina de bajos fondos 😉 pero no es recomendable en según qué estado esté tras embarazos y partos. De todas formas, yo voy a hacer mis averiguaciones porque me dijo la matrona que hay un dispositivo que ayuda a proteger el suelo pélvico en los deportes de impacto. Vamos, que tengo más posts que escribir sobre el deporte relacionado con la maternidad y aquí lo compartiré por si algunas decidís que es un buen momento para empezar a mover el trasero, ¿alguien al otro lado? 😉

  • 14 cosas de ser una mamá runner que nadie te había dicho

    Antes de que penséis que me he vuelto loca de amor por el running, aclaro que este post lo empiezo yo pero lo escribe Eugenia Hernansanz, una mamá runner que está intentando conseguir algo muy importante para ella: ser la portada de la prestigiosa revista Runners. De hecho, en este enlace podéis votarla para que consiga su sueño, ¡¡no cuesta nada!! Para ella, y para las mujeres en general, es todo un logro, ya que es una revista típica de hombres.

    Yo poco puedo aportar sobre running (al que aún a veces llamo footing 😉 , soy una antigua). Cuatro meses después de nacer Gabriel, y viendo que ir al gimnasio era misión imposible por falta de tiempo, decidí empezar a correr. Salgo sólo dos días a la semana, media hora, pero para mí es suficiente y tiene muchas ventajas. No pierdes tiempo ya que empiezas en casa y terminas en casa. Es barato: en todo este año me he gastado 40 euros en unas zapatillas y en la inscripción a la Carrera de la Mujer. Mueves todo el cuerpo y desconectas la mente. Sólo una pega: cuidado con el suelo pélvico tras embarazos y partos, hay que controlarlo; existen incluso dispositivos para que el impacto sea menor en esa zona al correr.

    IMG-20151012-WA0002
    En mi familia, comenzó mi hermano Miguel hace unos años, y este 2015 corrió su primera maratón en Roma consiguiendo un puestazo 73 de entre miles. Después se unió mi hermano Alfonso. Luego fui yo, que corrí por primera vez en junio mi primera carrera oficial. Y la que veis en la imagen es mi señora madre. Sí, a sus 55 años empezó a darle a la zapatilla y hace menos de un mes corrió su primera carrera haciendo mejor tiempo que yo… vamos, lo que se llama abuela runner.

    Y hecha esta pequeña exposición sobre mi humilde experiencia, os dejo con la lista, que ha elaborado Eugenia, sobre esas cosas que os pasarán si os convertís o sois mamás runners:

    1. Si te acompaña tu marido en las carreras, siempre le harán la misma pregunta: ¿y qué?, ¿tú por qué no corres, chaval? Yo me pregunto por qué demonios tiene que correr él también, ¿es tan raro que de la pareja la que corra sea yo? Cuando son ellos los que corren, a nosotras no nos lo preguntan.

    2. Lo primero que vas a a tener que oír cuando digas de que eres runner (especialmente cuando hablas con gente que no corre) es que es malo, que te vas a fastidiar las rodillas ¡¡¡¡para siempre!!! Pues fíjate, hay muchas otras cosas que te puedes fastidiar pero ellos solo piensan en las rodillas.

    3. No tienes que parecer una runner para ser una runner: está permitido ir sin mallas de vez en cuando aunque a veces sean taaaan bonitas que tu próximo disfraz de carnaval sea Fabulous Forest Gump.

    4. Las que “solo” corremos y no hacemos nada más, ni crosstraining, ni crossfit, incluso ni un miserable Trail (el trail es lo más parecido a querer morir en el monte tipo «La bruja de Blair» que he experimentado) somos objeto de ciertas críticas.

    5. A mucha gente, sobre todo a los que no corren, les va a dar igual lo que corras o dejes de correr, si haces o no este u otro tiempo…y lo sabes.

    6. En medio de cada carrera te estarás diciendo a ti misma que nunca más volverás a meterte en un embolao así y a los 30 minutos de terminar ya estarás buscando en Internet tu próximo reto. Correr es lo más parecido a un parto natural a lo que te vas a enfrentar en tu vida.

    7. Pasarás por fases en las que te sentirás totalmente inepta para ser una corredora.

    8. Pasarás por fases en las que te sentirás totalmente como una maldita estrella del rock , ¡¡¡ouh yeah!!

    9. Sentirás ganas de saltar a la yugular del que se refiera a tu pasión como jogging, ¿qué leches es el jogging, por Dios?

    10. Tus pies se van a ver horrosos: callos, uñas seccionadas en canal, y un largo etcétera. Tendrás que pedir perdón cada vez que vayas a hacerte la pedicura.

    11. A veces, solo a veces, otros corredores no te saludarán cuando os cruceis. Mi compañero de fatigas y carreras dice que cuando él va conmigo, nos saludan más 😉

    12. Nunca vas a ser la corredora más rápida, ¡¡¡jamás!!!! pero no siempre vas a ser la más lenta.

    13. Correr se trata casi tanto de fortaleza física como de fortaleza mental.

    14. Nunca, nunca vas a olvidar el momento en que cruces la meta de tu primer Matatón o Medio Maratón, ese momento en el que tus hijas se arrojen contra ti para llenarte de abrazos y besos; nunca olvidarás que tu marido tuvo que viajar con ellas más de 100 kilómetros a primera hora de la mañana y encontrar sitio entre la multitud solo para verte llegar. Os juro que a veces incluso cuando nos enfadamos me acuerdo de eso y se me pasa un poco.

    Cada carrera popular es para mi una maratón si ellos me están esperando en la meta, ahí soy una «mami rock star»!!!!Ouuuu Yeah!!!! ¿os animáis a votarme para ser portada de Runners?

  • En forma tras el postparto: alimentación

    Iba a escribir un único post sobre este asunto pero he decidido dividir la materia en dos partes porque veo que da para mucho. Aviso a navegantes, que nadie se me lance a la yugular, que no sé qué demonios le pasa a la gente por estos mundos 2.0 que, a la mínima, te quieren cortar el cuello. Lo digo porque, hace unas semanas, una bloguera con varios hijos y de viente plano, animaba a las madres a hacer deporte y alimentarse bien para estar en forma. A la pobre mujer le empezaron a llover críticas por todos lados diciendo que si ella no tenía un doctorado, que si era mala madre…

    Desde mi punto de vista, algo desmesurado. Primero, porque es una bloguera con contenidos relacionados con el fitness así que, si la sigues, ya sabes lo que hay. Segundo, porque para ella será importante y encontrará tiempo de donde haga falta para estar en forma; otras, aunque tuviésemos todo el tiempo del mundo, no haríamos deporte a diario ni de coña. Y tercero, porque tendrá fuerza de voluntad para comer sano y eso creo que no es algo criticable sino lo contrario. Así que, por favor, relájense todos. La muchacha nos vende un buen cuerpo con esfuerzo, no es la Preysler vendiendo cremas.

    Ahí la tenéis. Buena genética, sesiones de gimnasio y comida sana.

    Cuidarse tras ser madre es igual de bueno que hacerlo antes, lo que pasa que, cuando una es joven y lozana y sus carnes está medianamente prietas, pues como que lo de cuidarse lo deja para otro ciclo vital. Pero cuando la gravedad empieza a hacer de las suyas, ya vas pensando que quizás hay que darle una ayudita al body para que la cosa no vaya a más. Y claro, los embarazos son un factor de riesgo para esto de mantener la «gravitación» a raya. Y ¡ojo! que aquí servidora se las prometía muy felices porque, después de dos embarazos, las consecuencias habían sido pequeñas. Pero todo lo bueno tiene su fin y la tercera preñez hizo estragos a pesar del zumba hasta la semana del parto. Tres meses después de dar a luz a Copito de Nieve yo seguía ahí con mis kilillos de regalo y la masa corporal floja, inconsistente. Y me dije a mí misma que era el momento de cambiar hábitos. Lo ideal es hacerlo por salud pero claro, si estás como una rosa pasa lo de siempre, lo dejas para otra década de la vida. Empezar por estética no me parece mal plan.

    Así que me puse a ello. Nada de dietas, vamos ¡lo que me faltaba! Si algo he aprendido es que, cuando suprimes cualquier cosa de forma radical, acabas «cayendo» con todo el equipo y a lo bestia. Pero asumí que no se puede comer todos los días determinadas cosas como donuts, galletas, palmeras de chocolate o atacar el bote de Nocilla. Así que, entre semana, intento sustituir lo dulce por frutas, yogures o tortitas de avena. Hay veces que, con el ritmo que llevo, el cuerpo pide más y no puedo renunciar al sabor de algo azucarado. Así que tomo dos o tres galletas caseras ecológicas Paul and Pippa y me quito el «mono». Las hay saladas por si vuestro problema es que asaltáis más este tipo de comida. Para mí, han sido todo un descubrimiento, tienen menos calorías al estar hechas con harina de espelta en vez de harina de trigo.

    Otra de las cosas que hice fue añadir un zumo natural a mis desayunos en lugar de zumos de tetra-brick, que suelen tener bastante azúcar. Por supuesto, hago cenas ligeras, lo cual no me cuesta porque lo he hecho casi toda la vida. Y esto es lo que me anima a cambiar algunas rutinas: saber que, en el momento en que algo se convierte en hábito, ya no cuesta tanto. Llevo algo más de un mes cuidándome y, sin ser grandes cambios ni prohibiéndome nada, ya por fin he perdido lo que me sobraba.

    En la segunda entrega, la próxima semana, me centro en el deporte tras el postparto, donde también soy mujer de idas y venidas porque reconozco abiertamente que no me gusta. Pero claro, volvemos a lo de siempre: ya no es sólo cuestión de peso sino de gravedad, por lo que la alimentación no basta. Tendré en cuenta el cuidado del suelo pélvico que ya sabéis que ando yo fascinada con este tema. ¿Os cuidáis más o menos desde que sois madres?

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies