Si hay un lugar de obligada visita con niños es una granja. Es una forma bonita y real de que los peques descubran y vean de dónde sale la leche que desayunan cada mañana, los huevos que comen… Porque muchas veces creen que todo eso sale directamente del supermercado. Y conocer una granja les permitirá estar en contacto directo con la naturaleza. Este fin de semana disfrutamos de la visita a la granja La Cuesta, en Cudillero. Fue toda una experiencia para los peques, que pudieron montar en pony y caballo, coger y acariciar conejos, dar de comer a las cabras, ordeñar una vaca y tomar su leche directamente… Vamos, que lo pasaron en grande.






La visita duró casi cuatro horas, es llevadera pero es cierto que el final se hace ya duro para los más pequeños, que están cansados. Es gratis para los menores de cinco años y cuesta tres euros para el resto de niños y diez euros a los adultos. No tienen web, se contacta directamente llamando al dueño de la granja, que durante el verano hace visitas a diario pero, a estas alturas, las hace en días concretos. Yo creo que es una experiencia, sin duda, que les encanta. Y a los mayores también nos descubre muchas cosas sobre cómo funciona una granja. Sin duda, merece la pena. ¿Qué os parece el plan?, ¿lo habéis hecho alguna vez?



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