Servidora se despide del blog las próximas semanas. Dejamos el verde asturiano y nos vamos unos días a la otra punta de España y, otros tantos, al país vecino. Sé que no voy a descansar; sería ingenuo pensar algo así viajando con tres niños pero necesito desconectar del mundo 2.0. Este último mes ha sido agotador intentando actualizar cuatro o cinco veces por semana, porque temas e ideas no me faltan, tengo mucho que contar. Pero con los niños de vacaciones, ha sido muy complicado encontrar huecos por el día y he terminado acostándome casi todas las noches a la una o dos de la madrugada.
Así que me toca parar, terminar de cenar y, en vez de sentarme frente al ordenador, jugar con los niños, tomerme un Martini con limón con maridín e, incluso, leer. Sabéis que me encanta escribir, me ilusiona leer todos vuestros comentarios, me divierte contar cosas divertidas y, de vez en cuando, situaciones más serias pero todo esto supone muchas horas. Es más, algunas veces he dejado algún mail o comentario sin responder así que pido disculpas, es falta de tiempo, nunca de interés. Pero ahora sí, el ordenador se apaga y yo desconecto. Eso sí, me llevo la cámara de fotos y una libreta para apuntar todo aquello que pueda contaros a la vuelta. Y ahora, ¡a seguir disfrutando de este verano y de mis tres soles!
Seguiré dando alguna señal de vida en la ventanita de Instagram.

Deja una respuesta