Dicen que los segundos hijos (y por tanto, terceros, cuartos…) son más espabilados que los primeros. Puedo corroborarlo porque lo viví en mis propias carnes, soy la mayor de cuatro hermanos y me han tomado toda la vida por el pito del sereno, así de simple. Aunque todo hay que decirlo, con el tiempo también aprendes a reaccionar. Ahora, con dos hijos, puedo analizar este fenómeno desde sus inicios.

Es cierto que hay niños más espabilaos que otros, como los hay más o menos listos, más o menos guapos, más o menos altos. Lo que pasa que esto último tiene que ver más con cuestiones genéticas que con las circunstancias. Si hay algo que se cumple en esta vida es eso de que a base de tortas y caídas se aprende y ahí es donde llegamos al quid del «espabilamiento».
Los segundos llegan al mundo y sufren pequeños aplastamientos, salvajes caricias, hurtos continuos… y llega un momento en el que, a base de tanta leche, se plantan y dicen “aquí estoy yo”. Y con meses ya saben pellizcar, cosa que los hermanos mayores no aprenden a hacer hasta el colegio; ya saben driblar (y no sólo el balón); tienen un vocabulario mucho más rico y perfeccionado. A mí Rafa a veces me deja helada, digo una palabra y el crío la dice perfectamente la primera vez, eso es algo que jamás le ocurrió a Alfonso.

Y ¿sabéis qué? Los segundos riñen incluso cuando aún no tienen un lenguaje «entendible». Vamos, yo tengo unas disputas con Rafa que ni con maridín. Cierto es que maridín no discute nunca así que el ejemplo no valdría 😉 Pues tal cual, que yo le digo a Rafa que no a algo y él dice que sí, y viceversa, y en su idioma hecha una parrafada a grito pelao. Y además utilizan una táctica que siempre les funciona: llorar. Ellos saben que si lo hacen, tú le dirás a su hermano mayor, que ya razona y que es más mayor, que le deje el juguete dichoso.
Y luego está el hecho de que entienden el doble de cosas de las que entendían sus hermanos mayores a la misma edad. En fin, no sé qué pasará en las familias numerosas, los pequeños tendrán un Master, digo yo. ¿Notasteis que el aprendizaje de vuestro segundo hijo fue más rápido que el del primero?
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