Ya sólo quedaba pendiente enseñar el salón de nuestra casa nueva, en parte porque la crisis del coronavirus retrasó los tiempos de producción del sofá, que se detuvo durante unas semanas. Pero todo hay que decirlo, la espera mereció la pena porque era un sofá hecho a medida y a nuestro gusto. Os comenté el algún Stories que el sofá lo elegimos en Habitat, una tienda que ya tiene varias décadas y en la que la selección de sofás es casi ilimitada porque puedes elegir entre varios materiales, colores, telas, patas, número de plazas… Eso nos ayudó mucho porque necesitábamos unas medidas concretas y además nos apetecía más un único sofá con chaise longue. Esto ya sabéis que es muy personal y depende de los gustos de cada uno. Hemos tenido siempre dos sofás pero esta vez queríamos cambiar y tapar lo mínimo el enorme ventanal de este espacio. El modelo de sofá es BOSA, es de cuatro plazas amplias (cabemos los seis perfectamente) y la tela es Fasoli Gris.


Además, por otro lado, buscábamos un diseño que nos gustara a ambos; ya sabéis que yo ‘tiro’ más a lo clásico y maridín tiende más a líneas modernas, así que encontramos el equilibrio al poder elegir tantas cosas y personalizarlo al gusto de ambos. Tuvimos dudas con respecto a las patas pero esta opción que veis me pareció cómoda de cara a la limpieza del suelo. Resumiendo, la espera mereció la pena porque nos encanta el resultado. La mesa de centro también es de Habitat, es el modelo Nathan, y combina la estructura metálica negra, la madera de abedul y vidrio. Cuando la vi en la tienda en Madrid me gustó muchísimo por los espacios de almacenaje bajo el vidrio para poder colocar revistas, libros o algún elemento decorativo, incluso marcos de fotos sin el peligro de que los niños los tiren abajo 😉 Vamos, que la mesa queda muy personal al elegir lo que quieres poner en ella. Yo aún le doy vueltas a qué más añadir 😉 De hecho, no es definitivo lo que he puesto en ella.



En la parte baja del salón podéis ver la zona ‘clásica’. La llamo así porque tenemos un mueble-bar que era de mis abuelos y que decidimos restaurar quitándole brillo y poniéndole papel para ‘rejuvenecerlo’ un poco. Las butacas las compró mi madre en un aticuario y las tapizamos también en gris para mantener los tonos, ya que hay bastante contraste en los muebles de una zona y otra. Lo bueno es que al ser un salón a doble altura, se pueden diferenciar los dos ambientes. Como veis, nos faltan algunos detalles. Primero, la pared. Hay quien dice que con ese ventanal no pongamos nada en la otra pared pero a mí me pide algo ,jaja… Y por supuesto, quiero comprar alguna planta.



Espero que estos posts de la reforma de nuestra nueva casa os hayan podido dar ideas, me consta por algunas personas que me habéis escrito que así ha sido. Por aquí esto es todo. En Stories de Instagram podéis seguir viendo algunos detalles según vayamos terminando, también cositas del jardín y quizás algún rincón que queda pendiente pero vamos, lo ‘gordo’ ya está todo aquí en el blog para que quede por escrito de dónde es cada cosa. Nunca hubiera imaginado que una reforma pudiera generar interés pero ahora entiendo porqué hay hasta programas de televisión 😉





































































