Con Whatsapp hemos topado. Una se puede emocionar la primera vez que la incluyen en grupos de whatsapp de madres pero con el tiempo solo tiene ganas de huir. Que no seré yo la que dude de su utilidad; cuando tienes tres churumbeles en el colegio, por supuesto que puede ser una herramienta estupenda para algún recordatorio o duda, para mí la primera, pero… hasta ahí, ¿no? Vamos a ponernos en situación. Desaparición de una prenda de ropa. Madre que pregunta si alguien tiene el jersey que su hijo Menganito ha perdido. Y entonces es cuando, por arte de magia, te encuentras con quince madres diciendo que no lo tienen en sus casas.
Ahí es cuando, por inercia, las primeras veces, respondes que en tu casa y en la mochila de tu criatura tampoco está, no vaya a ser que, por no contestar, alguien piense que estás sisando la prenda en cuestión o que eres una petarda y ni te molestas en mirar. Hasta que llega un momento en que te paras y dices: pero la pregunta no es quién tiene o alguien ha visto. Pues entonces si no tengo y no he visto, no digo nada. Y no es que sea borde, es que tengo una decena de grupos de padres entre fútbol y cole, y no me da la vida para tanta información. Que nadie se preocupe, si a mi casa llega un jersey con nombre de otro niño o que no me resulte familiar, avisaré. ¡Gracias!
Luego está ese momento en que acaba un cumpleaños. Has recogido ya al niño del evento y te has despedido de los padres del cumpleañero dándoles las gracias por semejante fiestón. Pero no sabes por qué, de repente, el grupo de whatsapp que se creó para avisar del cumple, hora y sitio… empieza a echar humo con agradecimientos varios contando que Menganito ha llegado feliz a casa y que está tan cansado y se lo ha pasado tan super bien, que ya está durmiendo. Ah, se me olvidaba, si tienes suerte, te habrán enviado una decena de fotos de la celebración que a mí hasta me «presta» (verbo asturiano que deberíais usar en toda España y que significa, más o menos, gustar). Pues eso, que me gusta ver una decena de fotos pero ¿cien? Sí, cien. Hay madres que envían cien fotos. Que ya no es que las envíen, es que ¿quién tiene tiempo para cien fotos? Llamadme básica, si queréis, a mí no me da la vida…

Y ahora están los chats echando humo con tema disfraces de fin de curso, que da para mucho, y regalo a los profesores, que casi que ya no entro en este tema porque me da para otro post… Resumiendo, quiero estar en los grupos pero solo participo cuando son cuestiones meramente informativas, no es que sea una borde, que quede claro 😉 ¿Cómo llevais este tema?
















