Si hace unas semanas, contaba por aquí qué alimentos es bueno tomar cuando queremos quedarnos embarazadas, hoy vamos con pautas de alimentación para comer bien en el embarazo, en concreto durante el primer trimestre. Os cuento que para estos posts cuento con ayuda de Laura Martínez, farmacéutica especialista en nutrición y diplomada en nutrigenómica, de Greenology. Ella me va marcando una dieta personalizada durante este embarazo pero, objetivamente, hay algunas cosas que no soy capaz o no puedo llevar a cabo. He conseguido mejorar un poco mis hábitos porque como menos azúcar y más verduras, pero me resulta imposible seguir al pie de la letra los planes que me manda. Vamos, creo que si los siguiera, no habría engordado ni un solo gramo en el embarazo porque estaba acostumbrada a comer mucho 😉 y sigo haciéndolo.
Primeras semanas de embarazo
Las semanas 5 a la 8 son de vital importancia ya que se desarrollan los órganos internos del bebé, incluyendo el corazón, el cerebro, los pulmones y los intestinos. Al final del segundo mes empiezan a distinguirse las raíces de los brazos y piernas y el tubo neural (lo que conectará el cerebro, la médula espinal y el sistema nervioso) se va cerrando. El segundo mes es también el mes donde se empieza a formar la cara. Tu bebé tendrá los inicios de los ojos, orejas, nariz y barbilla. Así que la alimentación es importante. La producción de sangre en tu cuerpo aumenta para permitir el crecimiento del bebé y es durante el segundo y tercer mes cuando se da la producción máxima de sangre de todo el embarazo.
Algunas recomendaciones para comer bien en el embarazo
Laura me recomendó que empezara el día es sustituyendo mi desayuno por una batido para incrementar el valor nutricional en la dieta, tener mucha energía y controlar antojos. Empecé con ganas las dos primeras semanas y luego ya decidimos pasar a sólido porque yo me quedaba con hambre así que mi desayuno de lunes a viernes es un bol con avena, semillas de chía, fresas, frambuesas y arándanos con kéfir. Que sí, yo tampoco sabía lo que era hace dos meses 😉 El kéfir es desintoxicante, regenerador de la flora intestinal y estimulante de las defensas naturales; favorece la digestión y evita el estreñimiento.
Aún así, os dejo una receta de uno de los batidos por si os animáis para el desayuno: 2 Tazas de leche de avena OATLY cortada con calcio sin azúcar, 2 Cucharadas de semillas de cáñamo, 1 Cucharada de chía Aprox 5 hojas de espinaca baby 1/2 Plátano 1 taza de frutos rojos, mejor frescos pero pueden ser congelados 1 Cucharadita de aceite de coco 1 cucharada de ACAI.
Lo anterior en cuanto al desayuno. Vamos ahora con las comidas. Lo recomendable es hacer una ensalada muy grande con mínimo tres colores de verduras, intentar tener una en la que el 70% sean verduras o frutas y el 30% proteínas (carne, pescado o huevos) o quinoa roja. Me comentaba Laura que había que incluir siempre medio aguacate pero a mí no me gusta 🙁 Y en la ensalada se van incluyendo a menudo: lentejas, semillas de calabaza, queso fresco, bayas de goji, espinacas. ¿Qué hago yo? Ensalada como tal hago de vez en cuando, soy más de hacer un día menestra, otro hago calabacines o berenjenas rellenas de carne o atún, otro salteado de verduras con pasta, otro ensalada de garbanzos… En ese sentido, he conseguido mejorar porque como más cantidad de verdura que antes. Pero está claro que no sigo exactamente la recomendación.

Para la merienda o para tomar entre horas, Laura me recomendó lo que tomo en el desayuno, así que para no repetir, tiro de frutos secos. Cuando tengáis ganas de dulce, podéis hacer el bizcocho de chocolate sin azúcar cuya receta os dejé en un post anterior. Lo cierto es que lo hice y me vino muy bien pero no he podido dejar el azúcar, ésa es la realidad. Sí que he logrado disminuir la cantidad de lo que tomaba antes pero bueno, en mi caso, hay mucho que mejorar.
Y para la cena, las recomendaciones que me hizo la nutricionista, fueron: Pescado (azul, dos veces mínimo a la semana) o marisco y verduras. Tomar 2‐3 huevos a la semana. Incluir de manera habitual: Calabaza, garbanzos, semillas de girasol, zanahorias y boniatos. En casa, cenamos todos pescado dos días a la semana (uno merluza y otro salmón) y aunque los niños suelen tomar otros ternera, pollo o tortilla de patata, yo suelo entonces hacer una ensalada, un revuelto de setas, verduras….
Como veis, aunque Laura me pasó un plan muy detallado en función de un test inicial de mi estado y análisis, tengo que decir que lo he hecho a mi manera, y que llega el fin de semana y como cualquier cosa. Es cierto que no he conseguido hacer de esto un hábito, lo cual me da rabia pero al menos me alimento un poco mejor que antes, que ya es algo. la que no se consuela es porque no quiere…




