Categoría: Uncategorized

  • Embarazada y de boda

    Siguiendo con mi teoría de que el embarazo no debe hacernos cambiar nuestro estilo a la hora de vestir, hoy dedico el post a los modelitos que elegí para bodas a las que fui estando embarazada. Aunque la idea puede servir también para muchos otros eventos: comuniones, bautizos o fiestas de diversa índole. Y perdonad por repetirme, pero es que no hace falta volverse loca con la ropa ni recorrer mil tiendas para encontrar algo que siente bien con una gran barriga. Si me apuráis, hasta podéis indagar en vuestro armario o en los armarios ajenos e igual os lleváis una sorpresa.

    IMG_3349IMG_1542

    Opción A: buscar en los armarios de otras. Este vestido lo llevé en la boda de uno de mis primos el pasado verano, exactamente un mes antes de dar a luz (izquierda, con dos de mis hermanos y mi madre) Era de mi abuela y, como podéis ver, lo llevó mi tía en mi boda en 2009 (foto de la derecha, mis tías Ana y María y mis primas) Así que nuevamente, usé ropa de “no embarazada”.

    CIMG2739SAM_4030

    Opción B: indagar en vuestro propio armario y probad. Quizás haya suerte y encontréis algo que ya os pusisteis para otro evento y que no pensabais que os iba a servir. A la izquierda, el vestido que llevé a la boda de una amiga en 2009, y a la derecha el mismo vestido, embarazada de cinco meses el pasado verano en la boda de unos amigos.

    Hay veces que no queda más remedio que comprar un modelín para la ocasión, porque nada de lo que tienes por casa te entra en el cuerpo o porque ya te has repetido demasiado. O simplemente porque quieres algo nuevo. Lo dije el otro día, la moda tiene mil posibilidades para vestirse estando embarazada y ya ni os cuento cuando se trata de vestidos.

    CIMG432521- boda coca y alex, julio 2012, oviedo

    Éste me lo compré para la boda de unos amigos en 2010 cuando estaba embarazada de 7 meses (izquierda). Es de Cortefiel y no me costó más de 50 euros. Lo volví a poner este pasado verano para la boda de mi prima Covadonga, cuando estaba embarazada de 6 meses.

    Y por último, puedes empeñarte en ponerte un vestido ajustado cueste lo que cueste porque te has enamorado de él y además es un chollo. Eso sí, siempre que te dé el visto bueno alguien sincero que sea capaz de decirte que pareces un chorizo embutido si realmente el modelito no te sienta bien. No soy nada amiga de ir muy ajustada por la vida a no ser que tengas el cuerpo de Giselle Bundchen. Pero de vez en cuando hay alguna prenda que te sorprende, te queda bien y dices ¿por qué no?

    21- boda-espicha mayu y dani, septiembre 2012

    Me lancé a ir con este vestido de Zara (me costó en rebajas 19 euros) a la boda informal de mi prima; estaba embarazada de más de 7 meses. Creo que tres semanas más tarde hubiera roto el vestido por la presión

    Como veis, no es tan complicado esto de la ropa y el embarazo. Es una cuestión de saber sacarle partido a la única barriga que es bonita, la de embarazada.

  • Embarazada, ¿qué me pongo?

    Visto el éxito del post sobre los kilos en el embarazo, que recibió más de 400 visitas, hoy voy con otro asunto que también trae de cabeza a muchas mujeres: cómo vestirse durante el embarazo. Además, me lo ha pedido una de las lectoras, así que soy una mandada. En mi opinión, la poca ropa premamá que he visto en alguna revista no suele ser bonita, y menos aún, juvenil. Es más, no sabría deciros ni dónde se compra, salvo cuatro cosas que ponen en tiendas como Zara o H&M, pero que no dan para vestirse ni dos semanas.

    Kim1
    Foto: Kim Kardashian no está eligiendo looks muy afortunados.

    La verdad es que aguanto con mis vaqueros habituales y cualquier pantalón pitillo hasta el séptimo mes de embarazo. De todas formas, para las que tengáis la tripa grande o, como yo, queráis usar pantalones ajustados hasta el final del embarazo, podéis hacer lo siguiente: comprad pantalones una o varias tallas más grandes y estrechadle la pernera. Yo lo hice en el segundo embarazo y los usé hasta el día antes de dar a luz.

    SAM_4411
    Foto: El pantalón rosa lo compré en la talla 42 en Stradivarius y yo misma lo arreglé. En la imagen estoy de 5 meses, no encontré foto posterior pero os aseguro que lo usé hasta el final.

    Una prenda fundamental para las embarazadas es el vestido. Yo que he pasado el último trimestre de mis embarazos en verano y el inicio del otoño, los he usado prácticamente a diario. Además es muy fácil encontrarlos en cualquier tienda y a buen precio. Y por supuesto, si no son ajustados, podéis usar perfectamente vestidos que ya tengáis en vuestros armarios sin tener que gastar un euro. Aquí os pongo varios ejemplos de vestidos que compré para el embarazo en tallas más grandes (L o 42) a las que uso habitualmente, y vestidos que ya tenía y que pude ponerme perfectamente estando embarazada.

    vestido H&MsinembarazarvestidoH&Membarazad5meses
    Izquierda: vestido H&M de 2011. En la foto de la derecha estoy de 5 meses. Lo pude usar hasta el séptimo mes.

    vestidoBlanco2007 vestidoBlancoseisymedio1
    Izquierda: vestido de Blanco del año 2007. En la foto de la derecha, embarazada de 6 meses y medio.

    vestidoBlanco6meseisymediovestidoNiceThings
    Estos dos vestidos me los compré durante el primer embarazo, el amarillo es de Blanco y el de flores de Nice Things, ninguno es para embarazadas y, como véis, no hubo problema, especialmente con el segundo, que es comodísimo. Los dos los usé el verano posterior, sin estar embarazada.

    Y por supuesto, para mí los leggins son los mejores amigos de las embarazadas. Los tenéis en todas las tiendas conocidas, yo los compro en talla L por aquello de que la goma no me apriete la barriguita y voy comodísima. Los puedes usar con bailarinas, mocasines, botines, botas altas… es la prenda perfecta para llevar con cualquier calzado. Las que vivimos en el norte y tenemos días fresquitos en verano, tenemos suerte porque hay leggins estampados y de cualquier color.

    leggins
    Foto: dos días antes de dar a luz, en la babyshower sorpresa que me prepararon mis amigas. Con leggins negros, ya que era octubre. Durante el verano los utilizaba en color rojo o azul

    La moda hoy en día es muy variada, así que no hay que echarse a llorar delante del armario mientras nuestra tripa crece. Y perdonad por la escasez de fotos, no imaginé que algún día me pondría a escribir un blog y las que he colgado son las que he encontrado de algunos viajes o eventos. La próxima semana escribiré sobre cómo vestirse para ir de boda. ¡Buen fin de semana!

  • Cuándo llevar a los bebés a la piscina

    Este fin de semana llevamos a Rafa por primera vez a la piscina, obviamente cubierta. Una cosa es que haga buen tiempo y otra es meter a los críos en el agua al aire libre en abril. A Alfonso también le llevamos por primera vez a la piscina cuando tenía cinco meses. En su momento, lo hicimos por aquello de hacer cosas nuevas con el peque, no pretendíamos que aprendiese a nadar a esas alturas de su vida.

    SAM_0582

    Alfonso, por primera vez en la piscina, año 2011.

    Su reacción fue muy buena; no quiero decir con esto que se lo pasase bomba, pero no lloró ni cuando decidimos sumergirle la cabeza en el agua. Simplemente puso cara de susto, parecía preguntarse qué narices hacía allí. Repetimos otras dos veces aquella primavera, enseguida llegó el verano y descubrimos que Alfonso sentía pasión por el agua. Le poníamos en la orilla y cada vez que llegaba una ola y le cubría se partía de la risa. Y en cuanto empezó a gatear, se iba solo hacia el mar. Llamaba la atención de los paseantes.

    Back Camera

    Alfonso en la playa, uno de los sitios que más disfrutó en su primer verano.

    No sabemos si tuvo algo que ver el hecho de llevarle pronto a la piscina con su pasión por meterse en el agua, pero el caso es que con Rafa hemos repetido. Su reacción este fin de semana fue la misma que la de Alfonso en su momento, cara de alucinado y ni un llanto al meterle la cabeza en el agua. Me imagino que ese contacto temprano con el medio acuático les ayuda a perder el miedo.

    SAM_6372

    Alfonso y Rafa, este sábado.

    Es más, con Alfonso viví el susto más grande de mi vida el pasado verano, cuando se cayó vestido y sin manguitos en la piscina de unos amigos. Me lancé a por él, vestida y embarazada de casi siete meses, y cuando le saqué lloraba; enseguida me di cuenta que había llorado por el susto, no por el agua, y es que, a los pocos minutos, quería meterse otra vez. Mi objetivo para el verano que viene es que Alfonso aprenda a nadar sin manguitos. Y confío en que Rafa reaccione en el mar tan bien como lo hizo Alfonso la primera vez.

  • Lactancia materna, mixta o artificial, ¿cuál?

    El post de hoy va dedicado a Nuria, que hace una semana fue mamá por segunda vez y que ha optado, como hice yo en su momento, por la lactancia mixta. Sin ser una experta, me ha pedido que comparta mi experiencia al respecto así que os cuento por qué elegí esta forma de alimentación para mis niños. En realidad, con mi primer hijo tenía intención de darle leche materna exclusivamente, pero no fue posible por un postparto bastante doloroso. Como ya comenté en otro post, la primera vez que di a luz me practicaron la episiotomía; se hace en un porcentaje altísimo de partos, cuando la OMS cree que esos índices deberían ser más bajos. Pero esto ya es salirnos del tema.

    DSCN1588
    En el Hospital de Cabueñes después de dar a luz a Alfonso.

    La cuestión es que la cicatrización fue muy dolorosa, pasé una semana llorando por las esquinas y acabaron poniéndome inyecciones de Voltaren, ¡mi salvación! Yo tenía leche para alimentar a media África; de hecho, y para ponerle un poco de humor a esto, os diré que de la noche a la mañana me convertí en una especie de Yola Berrocal que asustó hasta a mi marido… Pero claro, cuando no puedes ni estar sentada, es complicado darle el pecho al niño, así que en algunas tomas le pedía a mi marido que le diese biberón y la matrona me recomendó tomar Aspirina para bajar un poco la producción de leche. Madre mía, ¡parece que estoy hablando de Central Lechera Asturiana!

    vtgwef-640x480

    Así que ése fue el motivo principal por el que alimenté al niño con leche materna y artificial hasta los tres meses. Además, por entonces, decidí dividir la baja por maternidad antes y después de dar a luz, y a los dos meses ya estaba grabando programas en Madrid y tenía que irme un par de días cada dos semanas.

    lactancia[1]

    Os confieso que encuentro muy positiva la lactancia mixta, a los niños les pasas anticuerpos gracias a la leche materna y para las mamás que andamos todo el día fuera de casa y no nos sentimos cómodas dando el pecho en sitios públicos, es perfecto. Un problema con el que se encuentran algunas madres que eligen la lactancia mixta es que el niño puede rechazar el pecho si se acostumbra al biberón, yo no tuve ese problema.

    DSC_0005
    Alfonso tomando un biberón. Foto: Lucya Sánchez Moren.

    En cualquier caso, es una elección muy personal y hay que intentar buscar un equilibrio para madre e hijo. Con Rafa repetí, aunque no sé si lo haría con un tercer hijo. Entiendo perfectamente que, con varios niños, las madres descarten darles el pecho por puro agotamiento. Que cada una elija y que nadie le haga sentir culpable por hacerlo libremente.

  • Riesgos de ser drama-mamá

    He aquí la noticia, publicada este fin de semana, que justifica la existencia de este blog. Como sé que no os sobra tiempo y ya que me aguantáis cada semana, os doy un titular de un reciente estudio: en los primeros meses de maternidad existe un alto riesgo de desarrollar síntomas obsesivo-compulsivos. Los científicos ponen como ejemplos de estos trastornos el exceso de higiene, comprobar la respiración de la criatura continuamente, pesar al niño todos los días…

    nino-con-mascarilla_article

    Todas sabéis que la llegada de un bebé implica dedicación y conlleva cansancio; a ello hay que sumar el agotamiento que supone el parto y la revolución hormonal del postparto. Tenemos todo el derecho del mundo a estar más irritables durante una temporada. Pero no nos equivoquemos, ser madre es una experiencia para disfrutar, no para afligirse y vivir angustiada. Lo único que tengo clarísimo después de tener dos niños es que hacen lo que nosotros hacemos. Si les transmites angustia, sentirán angustia; si transmites serenidad, sentirán serenidad. Lo demás son tonterías.

    DSC_0214
    Mi hijo Alfonso con mi hermano, hace dos años

    He conocido madres que no dejan que otras personas cojan a sus bebés en brazos. Y pienso ¡peor para ellas! Al final, en alguna ocasión es posible que necesites que alguien se quede con tu hijo, así que cuanto antes se acostumbre a otras personas, mejor. También están las madres que no dejan que sus hijos coman nada que no sea sano. Vamos a ver, el niño come legumbres, verduras, pescado, fruta y leche casi a diario. Madres dramáticas, ¡no pasa nada porque el sábado coma unos gusanitos o unas galletas!

    SAM_1778
    Alfonso, con diez meses, comiéndose el helado de su padre

    No sé vosotras, pero a mis hijos se les ha caído innumerables veces el chupete al suelo y tal cual me lo he metido en la boca y se lo he puesto después a ellos. Muy higiénico no es, pero vamos, siguen vivos. Y después me sorprendo cuando alguien me dice que cómo me apaño con dos niños seguidos. Lo dicen como si fuera una cosa sobrenatural, aunque claro, entiendo que con lo complicadas que son algunas, les parezca imposible el hecho de cuidar de dos niños. ¡Por favor, las que no se cómo se apañaban eran nuestras abuelas y madres con cuatro o más hijos!

    CIMG4493
    Mis hermanos y yo de pequeños

    Mamás, acepto estos síntomas un mes, dos incluso… pero superadas esas primeras semanas de vida, es innecesario, ¿o pensáis elegirles el novio o novia cuando sean mayores?

  • Viajar con niños

    Mañana toca preparar maletas. Para Rafa va a ser su segundo viaje en cinco meses de vida que tiene. Nada comparado con Alfonso, que en su primera Semana Santa y con seis mesecitos hacía nada menos que su sexto viaje, en torno a 5000 kilómetros en coche. Por eso, cuando algunos padres no salen de casa con la excusa de los niños, pienso ¡menuda tontería!

    Back Camera
    En Madrid, primer viaje de Alfonso antes de cumplir los dos meses.

    Todos sabemos que los críos te cambian la vida, pero no debemos encerrarnos ni encerrarlos a ellos en una burbuja. De vez en cuando hay que salir a comer a un restaurante, pasar un fin de semana en casa de unos amigos, ir a la playa… Yo ya estoy temblando con la logística que me va a suponer llevar a los dos peques este verano a la playa, pero me encanta la arena, así que no voy a quedarme en casa porque tenga que ir cargada como una gitana. Ya este verano iba tan feliz con Alfonso, mi barriga de embarazada, las toallas, la merienda del niño, el cubo y la silla plegable para sentarme. Sí, llegaba exhausta pero después disfrutaba.

    DSC_0310
    El pasado verano, Alfonso disfruta de la playa casi más que yo.

    Ya estoy estresada pensando en todo lo que hay que llevar para estos días de Semana Santa. El carrito de Rafa y la silla de Alfonso, la cuna de viaje para uno y el protector de cama del otro. A eso hay que sumar ropa, pañales, neceser, la leche en polvo de uno, las papillas de fruta del otro. Y así, suma y sigue. Pero es lo que hay, mi marido es de fuera de Asturias y ambos hemos vivido en varias ciudades, así que recorremos la geografía española y vamos a las casas de todos los amigos que nos invitan.

    SAM_2383
    En la Alhambra de Granada en 2011. Os podéis hacer a la idea de lo que es llevar a un niño de 11 kilos en mochila a más de 30 grados.

    Hay padres que nos dicen que somos muy animados y que ellos con los niños no pueden hacer todos esos planes, aunque creo que muchas veces son los padres a los que les da pereza movilizarse. Si hay que cantar en el coche, se canta. Si hay que ir hablando de los animales que nos cruzamos, pues nos ponemos a ello. Y siempre estará el DVD y los dichosos cantajuegos, acabo hasta el gorro. A mí lo único que me preocupa a la hora de viajar es que coman bien y descansen las horas que tienen que descansar, y eso lo cumplo a rajatabla. Lo demás es secundario, así que a ¡disfrutar estos días!

  • MAMÁS 2.O

    Esto de las mamás blogueras se ha puesto muy de moda últimamente. Es curioso que las madres nos queramos poner en contacto para intercambiar experiencias a través de la red. Más que nada porque casi la mitad de la población mundial ha parido o va a parir a lo largo de su vida. Vamos, que podemos hablar de la maternidad cara a cara con cierta facilidad. Pero algo tiene la red que nos engancha. Yo misma me conecté a internet estando de parto para saber si debía salir corriendo o no al hospital.

    Pues bien, aquí estoy, escribiendo el primer post sobre esta increíble faceta de la vida. No esperéis que me ponga a decir lo que es mejor. Claro que os puedo dar consejos sobre lo que a mí me ha resultado positivo y útil, ya que siempre es bueno compartir esas cosas para ayudarnos. Pero sobre todo pretendo que paséis un buen rato al leer mis textos y que os riáis al sentiros identificadas en situaciones comprometidas. Así que absténganse mamás “talibán”,  mamás dramáticas y mamás histéricas. He visto a mi abuela desolada por perder un hijo de 30 años y mi mejor amiga perdió a su hermana con tan sólo 12 años. Eso sí es un drama; engordar 20 kilos en el embarazo es una anécdota, aunque en ese momento nos sintamos como bolas de grasa.

    Vamos a hablar de esas situaciones que, aunque no siempre son graciosas, nos sacan una sonrisa. ¡Seguro que vuestros hijos os han sacado los colores al decir algo inapropiado delante de otras personas, ¿y qué me decís de la que yo llamo bolsa “antilujuria”, la que preparamos para ir al hospital antes de dar a luz con bragas desechables incluidas? A priori, no son cosas muy agradables, pero hay que reírse de ellas.

    Y sí, ya sé que hay momentos de agobio, somos humanas. A ver si creéis que por tener sentido del humor no sufro. Pero como de los jarabes para la tos ya se escribe en muchos blogs, vamos a centrarnos en las tretas que tenemos que hacer para dárselo a nuestros hijos. ¡Espero que disfrutéis!

    Por cierto, no debería tener que añadir esto pero tengo una norma: no aceptaré insultos y críticas destructivas hacia mí ni hacia otras madres que aquí compartan sus experiencias. Hacer una u otra cosa no te convierte en mejor o peor madre. Lo digo porque no sé qué le pasa a la gente en la red que pierde las formas con facilidad. Y no me gusta nada.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies