Si la energía de tus hijos la estimas en una cifra entre el 1 y el 10, ya puedes elevarla al cuadrado en cuanto se juntan con más niños. Y ya ni os cuento cuando se ven de Pascuas a Ramos; es reunirse con otros críos y se ponen como motos. En esto de las matemáticas y los niños, 1+1 no son 2 sino, por lo menos, 3. Y eso lo sabéis cualquiera que tengáis dos o más hijos. Lo que ocurre es que los hermanos, al verse la cara todos los días, tienen momentos de neutralidad y despegue, aunque cuando se quieren o discuten, lo hacen sin medida. Pero suele ser una relación estable, con sus más y sus menos.

Por delante teníamos un fin de semana rural con amigos, pasado por agua y con 7 niños.
Sin embargo, cuando ven a sus primos, a los hijos de tu amigos, a ésos que no ven a diario… se monta la de San Quintín. Es un público poco asiduo a sus payasadas y ocurrencias diarias, que ya no llaman excesivamente la atención de los que les rodean habitualmente, y claro, se crecen con un nuevo auditorio. Porque no hay nada como reírles las gracias. Y luego está la chispa de no verse con asiduidad. Nosotros ya sabemos que las primeras 24 horas de mis hijos con mis sobrinas son para comprarse hasta tapones para los oídos, elevan el tono de voz a niveles que son comparables a los decibelios de una discoteca al lado de casa.

Prometo que, aunque Gabriel justo en esta escena esté metido en el cotarro, es el bebé más bueno que conozco, roza la santidad 😉
Hay que hacerse a la idea. Si te reúnes con tus amigos, con tus primos, con tus hermanos… y cada uno aporta algún churumbel, sabes a lo que atenerte. Y ya comprendes que las comidas con otros niños son sinónimo de levantarse veinte veces de la mesa, que si uno se pone en huelga de hambre, los demás secundan y hay que ponerse firmes, que va a haber guerra por los mismos juguetes, que el juego del escondite es muy divertido hasta que uno se hace daño… Eso sí, el momento en que todos están en la cama es impagable. En cualquier caso, yo me relajo mucho en estas situaciones, son puntuales y no me compensa andar a gritos, para nada. ¿Notáis mucho que se estimulan y se agitan cuando hay más niños?

Esto es así, normalmente les tienes controlados pero cuando se juntan con más niños adiós, se descontrola todo.
Aunque estoy de acuerdo contigo, no merece la pena dar gritos ni ponerse muy firme cuándo sabes qué ocurre esto porque se ven cada mucho tiempo.
No creo que sea ese el momento ni de enfadarse para que coman, ni intentarle explicar que no se grita… Hay que decírselo pero tampoco hay que educar justo esos días
Eso es, salvo que vayas a un sitio donde hay más gente, no compensa andar a voces!!!!Si la cosa se pone tensa, se intenta razonar un poco.. Rafa el sábado se cruzó con la cena, le separé de los demás y me lo llevé solo a otra zona… lo comió todo sin problema… Es que se ponen como motos en grupo!!!!
Ufff, yo de esto no me había dado cuenta hasta que no he tenido hijos. Es increíble el grado de alteración que alcanzan. Yo generalmente actúo cono tu y me lo tono con calma, excepto cuando salimos cib unos amigos que no tienen un hijo, tiejebbun indígena. En esos casos si qjw me pongo firme
jaja, mi padre decía que cada vez que venía una visita a casa o que íbamos a algún sitio con amigos, nos poníamos insoportables!!! ahora doy fe, jajaja… Me parto con lo del indígena, nosotros también conocemos un caso y, como todo, hay límites que no pueden pasar!
Jajajaj, a mí me pasaba mucho pero hacía como tú, me lo tomaba con calma. Siempre íbamos a sitios donde no molestasen, en plan finca familiar o al casa de alguien y hala, a destruir a su paso que mientras no se abriesen la cabeza intentaba estar tranquila,jejej.
Un besín.
si, la verdad es que buscas sitios donde se moleste lo menos posible aunque en un restaurante, aunque sea barulllero, hay que ponerse firmes… pero vamos, nuestro plan suele ser casa rural y asía, cuando los niños duermen, los mayores cenamos tranquilamente y tenemos conversaciones sin interrupciones, jajaja…un besin
Vaya si lo noto!!! En casa como tú dices a veces (muy de vez en cuando) hay tranquilidad, pero como se junten con otros niños…ay amiga como se junten con otros niños! Empiezan a desplegar todas sus habilidades circenses desde el minuto cero hasta el infinito y más allá, jajaja.
jajaja, literalmente!!! lo que les gusta el público nuevo!!!! agotan y no sé porqué gritan tanto, jajaja
Jajajajaj no sé yo si creerme la santidad de Gabriel, vislumbro una zancadilla al mayor con la bufanda!!?? jajajaj
Pues yo antes de esto ni idea, pero desde que va al cole que vienen amiguitos a casa…madre mía la que lían!!! pero yo entro en estado zen y nada de agobios.
jajaja, pues prometo que es un bendito, tranquilote y todo el día sonriendo…pero es verdad que con sus hermanos flipa y se le ilumina la cara en cuanto los ve, jajaja… Pues haces bien entrando en modo zen, si no acabamos todos a voces y no compensa!!!!
A ver qué se agitan no es la palabra con la que describiría yo está situación, como dice mi madre se vuelven cafres, jajaja, salvajes perdidos vamos! Es como si se hubiese metido tres azucarillos seguidos al cuerpo.
Yo en estas situaciones paso, pienso por una vez al mes o dos que hacen esto de quedarse a dormir por ahí o jugar todo el día con otros niños mejor los dejo que disfruten, que la rutina es muy aburrida y larga!! Un beso
jajaja, eso decía mi madre de mis hermanos, cafres y asilvestraos, jaja… Pues es lo que hay que hacer, relajarse y que disfruten, salvo que vayas a un sitio donde hay más personas…Pero lo ideal es buscar un sitio donde puedan estar a gusto ellos sin que nosotros suframos porque puedan molestar! Un besin
Pues justo este finde hemos estado comiendo con unos amigo que tienen tres niños y como tu dices los primeros momentos, o las primeras horas, son de locura todal y absoluta. Despues de unas horas puede que se tranquilicen un poco, pero no siempre sucede, jejejej.
La verdad es que me encanta juntarme con amigos y un montón de niños, porque a pesar de que los niños enloquecen, los mayores disfrutamos algunos momentos de una buena charla y risas.
La foto no tiene desperdicio, me parto con Gabriel metido en el mogollón.
Un besote.
A nosotros nos divierte mucho el plan de juntarnos con amigos por lo que tú dices, porque por el día ellos pueden campar un poco a sus anchas sin agobiarnos nosotros, y cuando duermen, los mayores podemos tomar algo tranquilamente sin interrupciones… es una gozada ese momento en que todos duermen, jajaja… A Gabriel le encanta el barullo pero cuando no están sus hermanos es lo más tranquilo del mundo y bueno a más no poder!!!!! Un besin
Pues poco me ha tocado pero si en algunos almuerzos con otros niños vemos la energía que fluye !! Solo he teñido situaciones a la hora de la comida pero al final todo en orden
jaja, bueno, entonces te has librado!!!
No te creas aún no canto victoria jejeje
Great thkgniin! That really breaks the mold!
La foto con todos los niños juntos es un poco locura. Pero tiene un toque muy muy divertido 😉 Seguro que lo pasasteis genial. ¡Feliz lunes!
locura absoluta, pero en el fondo lo pasan tan bien que, mientras no molesten y su integridad física no corra peligro, les dejo que disfruten!!
Todavia estamos en modo bebe y Dario es el mayor asi que me apunto el estar en modo zen para dentro de unos meses. Eso si, el estar con 22 niños todos los dias me hace ver la energia que puede llegar a fluir jajajaja 🙂
jajaja, pues sí! si el mayor no tiene ni dos añitos, la cosa no se va de madre!! Bueno, es que tenéis un mérito, nunca he entendido cómo podéis tener tranquilos a 20 niños juntos, jaja
AY a mi me encanta cuando se juntan unos cuantos..pero mi marido sufre jaja. El quiere un «Niño adulto» y cuando empiezan a gritar, correr,sacar juguetes.. lo típico, pues lo tengo que mandar al bar para que no lo vea porque se pone negro y no les deja hacer nada. Es un sieso!
en serio???? jaja, algunos no se acostumbran al jaleo de tener hijos!!! yo ya lo tengo tan interiorizado! quizás haber tenido tres hermanos asilvestrados me haya ayudado a llevarlo bien ahora, jajaja
Hija… Es el cuarto, y dos son gemelas, tendría que estar más que acostumbrado pero no. Yo también vengo de buena prole jaja, será por eso que me gustan los jaleos de crios.
Ja ja!! Claro, para los mayores es una fiesta y también para ellos. Cóno disfrutan, siempre les sabe a poco.
está claro, ellos perciben también que son planes especiales!!!!
Mis sobrinos se ponen como motos pero afortunadamente mi madre tiene un don especial y es capaz de sentarlos cual Seño de guardería a hacer construcciones, pintar, recortar con las tijeras, crear muñecotes de plastilina…. Luego los saca a correr al patio y se desfogan xD. Pero si, es innegable que se hiperactivan. Eso si, he de confesar que a mi me encanta verlos tan contentos.
Un abrazo 🙂
Y tanto que se nota!!!! Pero a mi me encanta juntarnos y todos los enanos montándola… Estamos hablando y de repente silencio: «están llorando? No, no, es risa!» y ahí nos quedamos!!!! Jajajajaja. Me impresiona la capacidad que tienen de sacar juguetes (y lo que ni son juguetes), la última quedada recogieron todo sin que nos diéramos cuenta y yo no me lo podía creer!!!!!
Daniela se transforma, no parece ella!
Yo eso lo sé por experiencia. Hablas de que cuando se juntan dos, parece que fueran por lo menos tres… Jaja. Imaginaos si son 15 o 20. No soy mamá, pero tengo que juntarme a veces con esa cantidad de pequeños con ocasión de fiestas y… bueno, de momento he conseguido sobrevivir.