Reeditado: Aquí podéis leer el texto que escribí entonces, en noviembre de 2016, cuando tenía tres niños.
«La que aquí escribe tiene tres hijos varones. Con lo cual, muchas diréis, ¿y qué sabrá ella? 😉 Siempre podría rebatir y decir que era lo que quería, que no me apetecía una niña. Entonces todas las que buscáis un niño, leeríais este post al dedillo en busca del truco para concebir un niño. Pero no, lo cierto es que siempre me ha apetecido tener tanto algún niño como alguna niña pero tampoco es algo que me haya quitado el sueño, estaría encantada con tres niñas, con una niña y dos niños o dos niños y una niña.
En serio, el día que me dijeron que el tercero era un niño me eché a reír. Sé que hay gente que se lleva disgustos por este tema; no es mi caso porque, aunque suene a mito, sólo pido que tengan salud. Así que nunca he estado pendiente (tampoco podía) de algo que dicen puede ser clave a la hora de tener varones o hembras: la ovulación. Primero, porque no me veo planeando las relaciones, aunque entiendo que se haga cuando se busca un bebé y no llega. Eso es totalmente lógico. Y segundo, porque la ovulación se produce durante unas horas, por lo que hay que tener mucha puntería, y más de lo mismo, no conozco tanto mi cuerpo para algo así, siempre he sido muy irregular. Puedo suponer un par de días, lo justo quizás para quedarme embarazada, pero tanto como unas horas de ovulación para calcular si puede ser niña o niño, imposible.
Supongo que a estas alturas ya todas sabréis que el sexo de un bebé lo determinan los espermatozoides, que pueden ser X o Y. Dependiendo de esto, tienen unas características. Dicen que los espermatozoides Y, es decir, los de niño, son más rápidos y más pequeños pero también mueren rápidamente, lo que significa que, si prefieres tener un niño, el espermatozoide debe alcanzar las trompas a la vez que el óvulo, vamos, que hay que ponerse a «trabajar» en el momento de la ovulación. Por contra, los espermatozoides X, es decir, los de niña, son más lentos y más grandes pero más duraderos. Lo que significa que, si quieres tener una niña, se aconseja tener relaciones hasta dos días antes de la ovulación. Por tanto, la clave es saber cuándo ovulas.

Cómo saber cuándo ovulo
Pues hay unas cuantas formas. Insisto mucho en esto, si no me hubiera quedado embarazada, hubiera hecho lo que fuera: médicos, tests, relaciones planeadas, tomarme la temperatura a diario… pero por el sexo del bebé, no me planteé programar nada porque hay que atinar mucho y ser bastante regular. No me voy a extender en este post con todas las formas que existen para saber cuándo se ovula porque cada una requiere de una explicación, desde señales que da nuestro propio cuerpo hasta tests que te avisan de cuándo se producirá. Y el post se extendería muchísimo y yo más allá de un leve dolor de ovarios e intuir algo por el flujo, no tengo ni idea.
«Elegir» el sexo de tu bebé requiere mucha observación y planear los encuentros. Y suerte, porque conozco casos de familias de cinco y seis varones y una de nueve féminas. Objetivamente, yo sé cuándo concebí a mis hijos y, si me rijo por el simple calendario de ovulación, dos de ellos deberían ser niñas según estas teorías ;- ) Así que, como veis, creo que todavía es difícil dar con ello.
Reeditado: Ahora, en mayo de 2019, cuando he tenido dos niñas, puedo añadir algunos datos, aunque siento deciros que no van a ayudar demasiado. Cuando me quedé embarazada de Carmen, estaba usando unos tests de ovulación. Pero aquello fue un caos. Sé que en teoría da positivo varios días pero en mayor o menor intensidad (con lo cual no es fácil pillar el punto) pero es que a mí me dio positivo varios días seguidos, sin haber un pico mucho más gordo que me diese ninguna pista. Así que sinceramente no supe cuándo demonios se podían haber producido las horas exactas de la ovulación.
Para el siguiente embarazo tuve la oportunidad de probar una pulsera de ovulación en el marco de una colaboración, para poder dar mi opinión. Además, como era obvio tras lo sucedido, en ese momento, sí que deseaba una niña, así que porqué no iba probarla. Es más exacta que los tests, porque detecta varios parámetros, incluida la temperatura basal, pulso en reposo… Eso sí, hay que tener en cuenta que la temperatura basal, por ejemplo, detecta la ovulación cuando ya se ha producido, y para una niña hay que anticiparse, con lo que tienes que estar viendo varios ciclos seguidos.
Vuelta a lo mismo, soy irregular. En aquel momento, tras la conización de cuello de útero, tenía unos ciclos irregulares, tuve uno de 22 días, otro de 25, otro de 32 días. Así que tampoco era fácil y no fui capaz de anticiparme. Pero sí que es verdad que como esos registros quedaron guardados en la app del móvil, al nacer Aurora los miré y coincidía que las relaciones habían sido anteriores a la ovulación. ¿Casualidad?, ¿suerte? Pues no lo sé. Entiendo que si fuese tan fácil, todo el mundo tendría hijos del sexo deseado. Y la realidad es que se tienen los hijos como llegan. Y creo que si la teoría de la ovulación fuese cierta al 100%, Gabriel tendría que ser una niña con total seguridad porque en mitad de ciclo, por viajes de trabajo, maridín y yo no estuvimos juntos. Dicho esto, supongo que por probar con los tests, con la temperatura basal o con los métodos que consideréis oportunos, no perdéis nada. Bueno, un poco de tiempo. Y quizás que son cosas que pueden llegar a obsesionarte.
Pero hay que tener en cuenta que nada te garantiza tener niño o niña. Y de que la teoría de que se concibe niña si se tienen relaciones días antes de la ovulación, dicen algunos ginecólogos que no está probada. <Cuando tomas la decisión de tener un hijo, hay que aceptar el sexo que venga, sin poner muchas expectativas en algo que está fuera de nuestro control.
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