Si hay una ruta en Asturias que, desde mi punto de vista, es imprescindible para hacer con niños, es la que va por el río Dobra hasta la Olla de San Vicente, una espectacular poza natural de color verde con más de 5 metros de profundidad. Es como uno de esos sitios que aparecen en los anuncios de champús y jabones en los que parece que la gente se ducha en plena naturaleza. Cursiladas aparte, y sin exagerar, os aseguro que es un sitio precioso.





La ruta es corta, no más de una hora, pero no es fácil. ¿Por qué? Para empezar, imposible llevar sillitas de bebés así que, en caso de tener niños de menos de tres años, lo mejor es hacer uso de mochila. Como es una senda breve, se hace bien. Y segundo, porque a los niños de menos de 7-8 años no les puedes quitar el ojo de encima, hay tramos complicados que podéis ver en el vídeo y que me generaron un poco de estrés, para qué negarlo. Lo que pasa que el sitio resulta tan bonito, que mereció la pena. Si queréis información detallada, os dejo el enlace a un post largo y completo que escribí en el Blog de Turismo de Asturias donde podéis ver más datos de dónde empieza, dónde aparcar, el entorno… ¿sabéis quiénes se atrevieron a bañarse en aguas tan frías?
Corrección en el vídeo: las camisetas que llevamos Alfonso y yo por las que me preguntasteis en Instagram son de nopierdaselnorte.es
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