Etiqueta: sueño

  • Trucos para que los niños no se destapen en la cama

    Trucos para que los niños no se destapen en la cama

    Me he hecho una experta en este tema y ya conozco todos los trucos e inventos; tener tres críos que no paran quietos ni durmiendo me ha hecho probar casi todas las opciones que deben existir en el mercado para tener a los niños bien tapados por la noche. Así que, como además me preguntáis mucho por este tema en Stories de Instagram, os cuento las tres cosas que hemos probado y lo mejor de cada una de ellas:

    Saco-edredón nórdico

    ¿Pensábais que sólo existían ese tipo de sacos bien gorditos para bebés? Pues no señoras, existe este invento para niños. Sin ninguna duda, es, de todas las opciones que hemos probado, la que más abriga. Nosotros vivimos en un piso bajo cubierta, de un edificio que ya tiene sus décadas y mal aislado, así que pasamos mucho calor en verano y frío en invierno en cuanto apagan la calefacción central. Así que por la noche ya podemos estar bien tapados. Este invento (es de la marca Norkids) es cómodo, porque el niño tiene los brazos libres, puede andar si necesita ir al baño y tiene una cremallera lateral para meterse dentro y salir. Y además son muy chulos. Alfonso está muy contento con la adquisición y además, como ya sabéis que termina muchas noche durmiendo en el suelo, con el nórdico está mullidito 😉

    Pijamas-manta

    Ésta es la opción que durante años hemos usado en casa, entre otras cosas porque fue la primera que conocí y porque es la más fácil de encontrar. La gran ventaja es que no deja de ser un pijama, un poco más gordito de lo habitual, y es de una pieza, con lo que los niños no se desvisten ni se les sube la parte de arriba dejando la barriga al aire. Además, lo pueden usar mientras están en casa si hace frío. Pero, desde luego, no abriga, ni mucho menos, lo mismo que los sacos-edredones. Y suele ser la opción más barata y sencilla de encontrar. Los soléis tener en sitios como Hipercor, Carrefour…

    trucos para que los niños no se destapen en la cama

    Sábana fantasma

    No sé si alguna vez oísteis hablar de ellas, también las llaman sábanas de seguridad, ya que no sólo evitan que los niños se destapen sino que están pensadas para evitar que se caigan de la cama. Es una opción que sirve para mantener tapados a críos que sencillamente se destapan pero no la veo una opción factible para niños que se mueven mucho, como mis hijos. Muchas veces me preguntan si mis peques descansan moviéndose tanto y yo les digo que, cuando compartimos cama por causa de fuerza mayor, allí no pega ojo ni el apuntador porque precisamente su descanso incluye libertad de movimiento. Así que las probamos una vez en casa de unos amigos y nunca más. Pero me parece una buena idea para esos peques que se destapan y se desplazan lo justo para evitar que se puedan caer al suelo.

    Pues éstos son los tres métodos o inventos que hemos probado y conocemos de primera mano para evitar que los niños pasen frío por las noches debido a su incansable movimiento. ¿Conocíais estas opciones?, ¿alguna más?

  • Orden en el caos: primer mes

    Y así, sin comerlo ni beberlo, ayer Gabriel cumplió su primer mes de vida. No voy a repetirme con eso de que el tiempo pasa volando cuando eres madre porque ya lo sabéis de sobra. Hoy me centro en las cosas que han cambiado en tan sólo un mes; sí, en un mes completamente caótico en el que los días y las noches no tienen horarios pero que, cada jornada que transcurre, vas viendo poco a poco la luz. Y cuando han pasado 30 días desde que diste a luz, estas son las cosas que han cambiado:

    1. Adiós al postparto: aunque oficialmente no haya pasado la famosa «cuarentena», lo más probable es que ya hayas dejado de lado cualquier dolor, las megacompresas e, incluso, has olvidado el suplicio de los puntos.

    2. Lactancia más o menos establecida, o abandonada: Una de esas cosas con las que te encuentras tras el alumbramiento es que lo de dar el pecho no es tan fácil como pensabas. Cuando ha pasado un mes desde que diste a luz, lo más probable es que hayas superado las dificultades o que hayas desistido en el intento. En mi caso, os debo un post sobre esto porque mi experiencia y mi caso creo que pueden ser verdaderamente útiles. Ya os adelanto que, una vez más, estoy con lactancia mixta porque soy muy cabezona.

    3. Los cólicos mejoran: si tienes la mala suerte de que tu bebé tenga cólicos, cuando ha pasado un mes, el asunto ha progresado para bien. Y si la cosa se alarga en el tiempo, lo que conseguirás es que la situación ya no te desespere como al principio. No hablo por propia experiencia pero sí que hemos tenido ratos en los que el peque ha estado muy molesto con gases y ahora es más llevadero.

    4. Un atisbo de orden: tanto mental, porque te has hecho a la nueva situación tras la revolución de los primeros días, como físico, ya que tu casa empieza a estar medianamente decente. Y si a la una de la tarde, hace un mes, no estaba ni duchada, ahora soy capaz de salir de casa dos horas antes y dar un paseo.

    5. La tomas de la noche se han alargado: este punto reconozco que es sólo para las que parimos niños dormilones. Ahora mismo, Gabriel ya está hasta 6 horas sin comer por la noche. Esto no quiere decir que yo disponga de ese tiempo para dormir ya que lo más habitual es que, después de una toma, quiera un rato de juerga que se puede alargar más de una hora . Así que al final, lo máximo que consigo reposar del tirón son 4 horas, pero no me quejo. Es más, confío en que, a los tres meses, ya me deje dormir 10 horas seguidas. Sí, ya sé que algunas creéis que soy muy optimista pero… es que los otros dos lo hicieron. Por eso repito con esto de la maternidad 😉

    Y este es, en resumen, el progreso del primer mes de vida de Gabriel. Obviamente, nos ha tocado revisión en el pediatra y todo va sobre ruedas, ha ganado un kilo desde que nació y tengo otro niño mega alto. Lo que sí que reconozco que es una suerte es que las cosas van repitiéndose por tercera vez y que los tres, con sus diferencias en el carácter, repiten patrones de comportamiento. De ahí mi optimismo con el sueño, luego ya se verá.

    Desde aquí, quiero daros las gracias por acompañarme otro año más y aguantarme este 2014, sabéis que le pongo mucho empeño y dedico muchas horas a este blog. Se acaba para mí un gran año en el que pude volver temporalmente a la tv y en el que, lo más importante, fue la llegada de mi tercer hijo; no puedo estar más que agradecida. De corazón, ¡Feliz Año!

  • Primeros síntomas del embarazo y otras cosas que no te cuentan

    Cuando ves el «positivo» en el test de embarazo sientes una sensación bestial, sobre todo la primera vez ya que es algo completamente nuevo y desconocido. Bueno, lo de completamente nuevo no es del todo cierto. Por poco que sepas de embarazos y gestantes, como era mi caso, te suenan palabras como náuseas, mareos y antojos. Pero resulta que tienes suerte y te libras de esas molestias en tus embarazos, en mi caso además las tres veces, aunque lo de los antojos es lo de menos mientras no pretendas comer cerezas en invierno. O quizás tengas mala fortuna y hagas pleno, es decir, que tengas todos los síntomas típicos de una gestación.

    Sin embargo, te encuentras con sorpresas con las que no contabas o, al menos, a mí nadie me había contado. Confieso que, por suerte, a mi alrededor no había tenido embarazadas recientemente. Y digo con suerte porque me libré de escuchar batallitas que lo único que hacen es alarmar al personal. Volviendo a las sorpresas, un día te levantas y te encuentras con la cara como un mapa, llenita de granos que no desaparecen hasta que pasa el primer trimestre. Con eso de que no cuento lo de los embarazos hasta casi llegado el segundo trimestre, imaginaos las trolas que he contado sobre falsas alergias para justificar una cara cual paella valenciana. Un horror.

    granos embarazo

    Otra de esas cosas que yo no sabía, igual ahora vosotras me decís que es algo que sabe todo el mundo y yo quedo como una ignorante, es que te caes de sueño, literalmente. Recuerdo que en el primer embarazo iba a clases de inglés a la Escuela de Idiomas y pasaba auténtica vergüenza porque no era capaz de dejar de bostezar. En cuanto paras de hacer cualquier actividad normal, te quedas frita, donde sea y a cualquier hora. Eso sí, en posteriores embarazos olvídate de echar una cabezadita a cualquier hora, es más, en este tercer embarazo ya ni he notado lo del sueño, es materialmente imposible dormir por el día en mi casa.

    Otra de esas cosas que me sorprendió fue sentir fatiga. Sí, fatiga, no cansancio. Soy de las que en los embarazos sigo mi ritmo habitual hasta el día que doy a luz, siento sueño al principio pero no agotamiento como tal. Sin embargo, es quedarme embarazada y ¡Dios mío! cuando termino de subir unas escaleras o una cuesta, me pongo a suspirar como si hubiese corrido una maratón. Y esto ya es algo que me sucede durante todo el embarazo, supongo que si hiciese deporte con regularidad, este asunto se notaría menos.

    Una cosa más que descubrí en el primer trimestre del embarazo es que, depende del día y de la hora, tienes más o menos barriga, es decir, te hinchas y deshinchas con suma facilidad. De repente un día crees que ya te está creciendo la panza y, al día siguiente, no tienes nada ahí delante. Es un poco desconcertante. Y si te tocan en verano las primeras semanas de embarazo, más de uno pensará que ese invierno has echado tripilla cervecera, un disgusto 😉

    En fin, también podría mencionar eso de que no te apetece comer cosas que antes te encantaban o, madre mía, que tus ubres aumentan de tamaño y te ves espléndida. ¿Alguna de estas cosas os sorprendió en el primer trimestre de embarazo o estabais ya muy informadas?, ¿y alguna otra cosa que os haya pasado digna de comentar?

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies