Etiqueta: aborto espontáneo

  • Quedarse embarazada después de un aborto espontáneo

    Quedarse embarazada después de un aborto espontáneo

    Estos temas nunca son fáciles pero hay que abordarlos, y más cuando tantas mujeres hemos pasado por la experiencia de un aborto natural o espontáneo. Porque al final, eran embarazos deseados y, lo lógico, es querer intentarlo otra vez. Aunque hay casos en los que el dolor por la pérdida es demasiado pesado y no se desea, y es lógico que eso ocurra cuando hablamos de pérdidas gestacionales avanzadas. Pero bueno, lo habitual es que surja la pregunta de cuándo quedarse embarazada después de un aborto espontáneo. Lo primero y más importante es saber que tener un aborto no significa que vayas a volver a pasar por lo mismo, ni mucho menos que no vayas a poder ser madre más adelante. El 85% de las mujeres lo consigue antes del primer año. De todas formas, una cosa es la recomendación médica de cuándo podemos intentarlo, de la que hablaré en este post aunque os adelanto que no hay plazos, y otra cosa es cuándo una está preparada, que eso ya es una cuestión personal.

    Quedarse embarazada después de un aborto espontáneo, ¿cuándo?

    Fijaos si en este sentido no hay consenso, que la OMS aconseja esperar seis meses para concebir después de los abortos naturales, mientras los servicios de Salud de algunos países hablan de tres meses y ya hay varios estudios que sugieren que es mejor lo contrario y que las probabilidades de embarazo son mayores si se intenta en los tres meses siguientes. En mi caso, tras un aborto natural en la semana 6 sin necesidad de medicación, la ginecóloga me sugirió que con dejar esperar un mes era más que suficiente. Y a una amiga, con un caso exactamente igual, le recomendaron dos meses. Por tanto, no hay una recomendación universal. Aparentemente, no hay impedimento físico para volver a intentar tener un bebé cuanto antes. En el momento en que termina el sangrado del propio aborto y que se tiene una regla normal, es decir, en muchos casos, solo un mes después, se puede volver a intentar el embarazo ya que se da por regularizada la actividad reproductiva. Recordad que siempre hablo de cuestiones físicas, no emocionales. Y hablamos de abortos sin otras complicaciones en el primer trimestre del embarazo, que es cuando se producen en la mayoría de los casos.

    ¿Estoy preparada?

    Pues sí me preguntáis a mí, lo estaba desde las pocas semanas. Asumí rápidamente lo que había sucedido, en parte porque no necesité ni legrado ni medicación alguna y fue en una fase muy temprana del embarazo. Sufrí, estuve un par de semanas triste y pasé página. Por eso, la recomendación de tener que esperar solo un mes resultó un alivio. Pero no todas las mujeres están preparadas tan rápido. Conozco casos de madres que han esperado bastante tiempo, aunque la mayoría de las que conozco y que pasaron por un aborto natural, en menos de seis meses estaban nuevamente embarazadas. Esto es algo completamente personal. Porque insisto, no es lo mismo un aborto en la semana 6 que en la 12, ni en la 12 que en la 20. El dolor de la pérdida en distinto y, por tanto, las ganas de volver a quedarse embarazada, también son distintas. Solo cada una sabe cuándo está preparada.

    0 1 2 3

  • El sangrado durante el embarazo ¡no siempre está relacionado con aborto!

    El sangrado durante el embarazo ¡no siempre está relacionado con aborto!

    Ojalá no pudiera contar nada sobre este tema pero entiendo que, con la experiencia de haber pasado por sangrados en dos embarazos, uno que no implicó nada malo y otro que terminó en un aborto, como bien sabéis, quizás convenga aclarar que la palabra sangrado en el embarazo no va, en muchas ocasiones, unida a la palabra aborto. Vamos, yo he vivido dos situaciones completamente opuestas. Soy consciente de que la gente busca mucha información en Internet sobre este tema, así que me gustaría aclarar algunos aspectos, porque entiendo que causan alarma. Un sangrado durante el embarazo asusta a cualquiera y siempre hay que acudir a Urgencias, aunque en la mayoría de los casos se quede sencillamente en eso, en un susto. Obviamente, existen algunas pistas que ya en casa os harán intuir si se trata de una situación leve o que termine en una complicación grave o aborto.

    Embarazo con sangrado sin importancia

    En la semana 8 de la gestación de Gabriel, me llevé mi primer gran susto en este sentido. Había tenido dos embarazos perfectos, sin ninguna complicación y sobresalto. Así que, cuando lo vi, temí lo peor. Porque todas, de forma equívoca, asociamos sangrado y aborto siempre. Y no, muchas veces no es así. Durante la gestación, hay mayor riego sanguíneo hacia los vasos del cuello del útero, así que un sangrado se puede producir tras una exploración médica, relaciones… Las pérdidas de sangre en el primer trimestre son frecuentes. Y así fue en mi caso, en urgencias me confirmaron que todo estaba perfecto y el embarazo transcurrió con normalidad. Es más, las que me seguís desde hace tiempo, sabéis que fue el único embarazo en el que hice deporte, en concreto zumba, hasta la semana 40, y el rubito no se adelantó ni un solo día 😉

    Embarazo con sangrado que termina en aborto

    Bueno, esta historia ya la sabéis porque fue el mes pasado. Curiosamente, dado que ya había pasado por un sangrado que no había sido nada importante, pensé que podría tratarse de lo mismo. Porque entonces sabía por experiencia, no sólo de oídas, que los sangrados podían producirse por más causas que no no implicasen ningún problema serio. Pero tampoco obviaba que la pérdida de sangre podía ser síntoma de estar perdiendo o haber perdido el embrión. Esa es obviamente una cosa que no sabes hasta que te ve el especialista pero, a veces, el cuerpo da pistas o la cosa sencillamente no pinta muy bien.

    sangradoembarazo

    Señales de alarma

    • Cuando fui a urgencias el mes pasado, no sabía lo que estaba ocurriendo pero, al desvestirme allí, no tuve dudas: lo perdía. Y no fue otra señal más que la cantidad de sangre, no era un «manchado», era abundante como el de la regla. Así que ése puede ser un primer signo de aborto.
    • Otra de las pistas que pueden darnos malas noticias es el dolor abdominal. Yo no lo viví en ninguno de los sangrados pero, si se sienten cólicos, retortijones o dolores, la cosa no suele pintar bien. 
    • Una de las cosas en las que no reparas en ese momento pero que luego descubres es que llevabas unos días en los que habían desaparecido los síntomas de embarazo. En mi caso, no es que sean muchos pero me extrañaba no tener tanto sueño como en los embarazos anteriores.

    Como en todo, cada cuerpo es un mundo; y habrá quien haya sangrado mucho y no haber tenido problemas y viceversa, unas con dolores, otras sin ellos, hay abortos sin sangrados… Pero conviene saber que sólo un 15% de los embarazos con sangrado en los primeros dos meses llega a abortar así que daos cuenta de que muchas veces, sangrado no implica aborto. ¿Os ha pasado?

     

  • Yo también sufrí un aborto… y se supera

    Yo también sufrí un aborto… y se supera

    Al principio, no sabía si contarlo. Luego tuve claro que, aunque este blog va muchas veces de la parte divertida de la maternidad, no podía obviar el lado opuesto, el del dolor. Luego me entraron las dudas de cómo enfocar un tema del que muchas veces nadie quiere hablar. Y al final, escribo esto tal cual me sale, aunque hacerlo me haga pasar un mal rato, porque duele. Hace dos semanas perdí al que iba a ser mi cuarto hijo. Sí, sé que hablar de hijo en etapas tempranas del embarazo es quizás decir mucho. Pero desde el momento en que el test da positivo, una ya imagina cosas. Y durante dos semanas, pensé en cómo sería la vida con cuatro hijos, cómo entraríamos en el coche y, fijaos la tontería, cómo sería dar a luz en pleno agosto, acostumbrada yo a parir en otoño. Me descargué una app para ir haciendo fotos cada semana de mi barriga y hasta escribí un post (para publicar más adelante) sobre síntomas del embarazo antes de la primera falta. Cosas que pasan cuando es el cuarto, que ya te lo «hueles» antes de tiempo. En resumen, todas esas cosas normales que se hacen cuando una se entera que está embarazada.

    No contamos nada a nadie; en las tres gestaciones decidimos hacerlo público una vez que pasaba el primer trimestre. Pero curiosamente, esta vez, íbamos a contarlo antes, tan sólo porque la Navidad estaba cerca. Y si en ninguno de los tres embarazos anteriores me hice una ecografía antes de la semana 12 (la primera de la Seguridad Social), esta vez habíamos pedido cita en una clínica privada para hacer una justo antes de Nochebuena. Ya veis, para una vez que íbamos a anticiparnos… Y con sinceridad os digo que lo único en lo que pensaba en torno a esa ecografía es que pudieran ser dos, por aquello de que tengo hermanos mellizos. Tras tres embarazos estupendos, ni se me pasaba por la cabeza que pudiese sufrir un aborto.

    aborto-espontaneo-sangrado-1

    Sangrado en el embarazo

    Supe que estaba embarazada cuando volví de mi viaje a París, aunque yo ya lo sospechaba desde hacía unos días. Sólo dos semanas después, amanecí sangrando. Fijaos si en mi mente no entraba la idea de que algo fuese mal, básicamente por mis antecedentes, que cuando sentí el sangrado, sin saber que era tal y sin ir al baño a mirar, mi primer pensamiento fue: «leñe, Carmen, que tú tienes el suelo pélvico de lujo, no será posible que vayas a tener a estas alturas pérdidas de orina». Pero no, al ir al baño lo supe, y aunque mantuve la calma, porque en el tercer embarazo tuve un sangrado sin ninguna importancia, decidí ir a Urgencias después de dejar a los peques en el cole. Allí, en cuanto me pasaron a hacer la eco para ver qué pasaba, empecé a sangrar más y ya lo vi claro, sin que me dijesen nada. Y aunque no me hablasen abiertamente de que estaba perdiendo el bebé, me comentaron que se veía poco para estar en la semana 6. Vamos, blanco y en botella. Me dijeron que no hiciera nada especial, que si se trataba de un aborto, que insisto, no me lo confirmaron, lo expulsaría de forma natural. Y me dieron cita para una semana después.

    Fases por las que pasas tras un aborto

    Salí de Urgencias conmocionada. Cuando llegué a casa, lloré de rabia y de pena. Ése es el primer sentimiento que te invade: la tristeza, porque te habías hecho a la idea de algo que ya no va a ser, porque te habías imaginado un bebé que se ha ido. Y necesitas tu tiempo de duelo. Obviamente, depende mucho de la fase del embarazo en la que te encuentres cuando se produce la pérdida; no es lo mismo estar de 6 semanas que de 10, ni de 10 que de 20 semanas. El dolor depende mucho de eso, y claro está, de cómo cada una lo afronte. Recuerdo que ese día teníamos tutoría con la profesora de Alfonso y, cuando iba caminando al cole, me encontré un chupete rosa en la calle, tirado en el suelo. Por unos segundos pensé que era una señal. Pero no, son esas casualidades cabronas de la vida.

    Luego sentí culpabilidad. Sí, es inevitable. Siempre pensamos qué pudimos hacer mal para que pasase eso. Y yo me eché la culpa por haber corrido estando embarazada. Y durante una semana, no quise correr más. Pero no, no fue por correr, me lo dijeron matrona y ginecóloga, y además leí mucho sobre el tema cuando decidí quedarme embarazada. Pero somos así, tendemos a buscar el porqué a todo cuando muchas veces no hay una causa. Y si no hubiera sido el correr, hubiera buscado el motivo en algún golpe de los niños jugando con ellos o qué sé yo. La realidad es que entre un 10 y un 20% de los embarazos detectados terminan en un aborto (la mayoría en el primer trimestre y por defectos cromosómicos). Y por estadística, siendo el cuarto, podía tocarme a mí. Cierto es que hay mujeres a las que les pasa la primera vez que se quedan embarazadas y quizás nunca les haya pasado a otras que tengan 6 hijos pero la realidad y los números son los que son. Y que no es lo mismo quedarse embarazada con 27 años, como fue mi primera vez, que a los 34. Lo sé, soy joven pero la naturaleza es así, a mayor edad, mayor tasa de abortos.

    Y después llega la fase de aceptación. Puedes tardar poco o mucho, yo a los dos días acepté que esto había pasado por algo y que no, no era un drama. Porque objetivamente no lo es. Conozco decenas de mujeres que han pasado por esto y, aunque es doloroso, no es una tragedia. Sí lo es perder un bebé cuando una ya está en una fase avanzada del embarazo, sí lo es perderlo durante el parto (que por desgracia conozco un caso), sí lo es perder un hijo. Eso sí creo que es un drama, lo mío no. Lo que pasa que esta fase no se cerró del todo hasta que una semana después volví a urgencias para confirmar lo que para mí era una realidad. Es curioso, ese día, solo ese día, durante un rato quise pensar que igual mi lotería por adelantado (era 21 de diciembre) era la sorprendente noticia de que ahí seguía el bebé. Pero no, la residente en ginecología me confirmó lo esperado.

    aborto-espontaneo-sangrado-2

    También me dijo que quedaban unos pequeños restos y que tenía que consultar si darme medicación o no. Y ese rato que pasé esperando hasta que me diera una respuesta, fue un suplicio, quería cerrar el círculo ya, de una vez, y no tener que volver allí días después a esa sala. Por suerte, lo descartaron. Ese día, como es lógico, volvía revivir todo y volví a llorar. Pero sabiendo lo afortunada que era. En la sala de espera de ginecología estuve hablando con otras dos chicas que estaban esperando. Las tres habíamos estado la semana anterior allí por sangrados y las tres habíamos perdido nuestros bebés. Una de ellas, con la tragedia de haber perdido a un bebé que nació en un parto prematuro y que solo sobrevivió cinco días. La otra, esperaba dos bebés e iba a ingresar para hacerse un legrado.

    ¿Cómo demonios voy a quejarme yo? Tengo tres niños sanos, felices… He tenidos tres embarazos que han sido un regalo, en los que he podido hacer de todo y en los que me he encontrado estupendamente. No, esto que ha pasado ha sido doloroso pero está superado, no me gusta recrearme en el dolor. No voy a negar que es algo que queda ahí guardado para una experiencia posterior, y que el miedo que nunca tuve es probable que lo tenga en el futuro. Pero éste no es un post para que nadie tema nada ni se preocupe más de lo necesario; si por algo me caracterizo es por ser la despreocupación y tranquilidad personificada. No hay que pensar que esto nos puede pasar pero, si nos pasa, lo único que quiero que sepáis es que se supera, que nos ha pasado a muchas y que hay que llorar con ganas unos días para luego tomar aire y venirse arriba. Si ya tenéis hijos, sentíos afortunada. Y si no los tenéis, todos vuestros miedos desaparecerán cuando tengáis a vuestro primer bebé en brazos.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies