Tenía este post pendiente desde diciembre. Los artículos relacionados con la alimentación siempre requieren mucho tiempo ya que hay infinita información al respecto, y muchas veces contradictoria, no es sencillo. Sabéis que en diciembre estuve en un Blogtryp junto a otras blogueras en el que tuvimos acceso a charlas de varios especialistas sobre determinados aspectos de la nutrición infantil, desde médicos, algunos pediatras, hasta editores de revistas científicas. La idea era que hablásemos de los lácteos, que es un alimento que el ser humano consume desde el Neolítico pero que hoy genera ciertas dudas sobre si es imprescindible o no. Obviamente, no me quedé sólo con la información que allí se habló, sino que he contrastado con distintas personas y especialistas en nutrición para intentar responder a la pregunta del millón: ¿son los lácteos imprescindibles para los niños?
A ver, la que aquí escribe lleva muchos años (probablemente desde los 6) sin tomar leche, no me gusta. Tampoco me gustan los quesos, soy una asturiana muy rara en ese sentido 😉 Eso sí, los yogures me rechiflan. A mi madre tampoco le gusta la leche ni los yogures, y ahí está con el running como una campeona. En los últimos meses me he hecho análisis cuatro veces y han salido perfectos, a pesar de que anímicamente he pasado la peor época. Es decir, creo que no hay casi nada imprescindible si el cómputo de la dieta es bueno en general. Pero claro, no es lo mismo prescindir de unos alimentos que de otros. Y no es lo mismo en niños, que tienen una necesidades nutricionalales especiales, que nosotros los adultos. Vamos por partes.
Sobre el calcio
- El calcio representa alrededor del 1,5 a 2% del peso corporal total. La mayor parte del calcio corporal se encuentra en el tejido óseo y en los dientes.
- El calcio es el principal mineral que participa en numerosos procesos que ocurren en todas las células del organismo.
- La principal fuente de calcio en la alimentación occidental es la leche y derivados. Pero el calcio también está en otros alimentos como los cereales, las frutas, frutos secos y legumbres. Y por supuesto, en verduras y hortalizas.
- La realización de ejercicio de forma regular estimula la absorción intestinal y el depósito de calcio en los huesos.
- Los agentes que favorecen la absorción de calcio son: vitamina D, hormonas como los estrógenos y la hormona de crecimiento, así como la actividad física regular.
- A estas alturas, ya todas sabéis que la leche materna es el alimento idóneo para la alimentación del lactante pequeño, según la OMS, de manera exclusiva durante los 6 primeros meses, o como alimento mayoritario en el segundo semestre de vida.
¿Son los lácteos imprescindibles para los niños?
Tenemos claro que los lácteos constituyen una importante fuente dietética de calcio pero ya hemos dicho que no es la única. Por tanto, si se consumen las recomendaciones de calcio oficiales en el cómputo de la dieta, los lácteos no serían imprescindibles. Pero desde luego, y ésta es mi opinión, es verdad que para los niños no hay gesto más sencillo que tomarse un vaso de leche en el desayuno, por ejemplo. Mis hijos y la mayoría de niños lo hacen, lo cual, insisto, no quiere decir que sea necesario. Es más importante que coman verduras, que también son fuente de calcio, y que tengan actividad física, clave para los huesos. Y hay otras dos cuestiones super importantes relativas al calcio de las que nadie habla:
- Cuanta más sal comemos, más calcio aparece en la orina, lo que significa que es calcio que no absorbemos y que se pierde. Si reducimos la sal (que está sobre todo en procesados), tendremos más calcio y no hará falta consumir tanto.
- El consumo de azúcar está relacionado con mayor fragilidad ósea. Es decir, si consumimos menos azúcar, no necesitaremos tanto calcio.
Estos dos puntos son importantes para entender que, si la dieta es rica en azúcares y sal, será necesario más consumo de calcio que si la dieta está libre de sal y azúcar. Creo que me he explicado. Resumiendo, todo depende del cómputo de la dieta en general. Además, para la formación del hueso, también es clave, por ejemplo, el magnesio que está en frutos secos, pipas de girasol, legumbres… En definitiva, ni los lácteos son imprescindibles, porque hay calcio en otros alimentos, ni tampoco son el demonio, todo depende de nuestra dieta completa. Y en caso de tomar lácteos, que en mi casa los tomamos, lo mejor es que sea fermentado y sin azúcar ni sabores.

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