No soy una Drama Mamá
Maternidad y embarazo

Diferencias entre la primera maternidad… y las demás

Vengo observando últimamente escenas que permanecían ya completamente anuladas en mi memoria. Oye, ¡qué rápido se olvida todo con esto de la maternidad! De repente te ponen un recién nacido en brazos y piensas, ¿así cogía yo a mis hijos?, ¿con esa ligereza? En fin, que el otro día analizaba una acontecimiento que tenía lugar cerca de mi casa en el que unos padres dejaban a su criatura, seguramente porque se iban a trabajar, con sus abuelos. Y allí estaban, cuatro adultos para hacer semejante operación de descenso del coche e introducción del bebé, de unos 6-9 meses, en la sillita. La madre de la criatura sacándola del coche con sumo cuidado, el padre extrayendo la sillita del maletero, la abuela preocupada evitando que le diese un rayo de sol al bebé, el abuelo simplemente observando… Todo así como muy complejo. Vamos, muy de primerizos 😉

Así que me puse yo a pensar de forma sesuda y profunda en cosas en las que yo ahora objetivamente creo que era un poco exagerada. A ver, exagerada no he sido yo nunca, todo hay que decirlo. Que una ha sido muy dada a la despreocupación en general en todo, y obviamente, la maternidad no se ha quedado al margen en mi forma de ser.  Pero bueno, así, se me ocurren ciertas cosas en las que las cosas cambiaron mucho del primer hijo… a los otros. Y además, creo que esto va aumentando según el número de hijos que tengas.

  1. Ir cargada a la playa como si fuese a dar la vuelta al mundo: sombrilla, toallas, agua, sillita para que el niño duerma la siesta, gorrito para la cabeza, varios bañadores de recambio… En fin, con el tercero, toallas y avituallamiento, poco más…
  2. La bolsa del carrito, llena de “por si acaso”: con el primero llevaba pañales para varios días, toallitas, muselina, peine (ya me diréis para qué si mis hijos eran super calvos), neceser con pomadas, el dalsy, agua, cucharas para las papillas… vamos, un arsenal. Con el tercero llevaba uno o dos pañales, toallitas y, con suerte, había alguna pomada para el culete empezada a saber cuándo… Todo lo demás, si en algún momento puntual era necesario, ya te encargabas de buscarte la vida en el momento.
  3. Tu primer hijo siempre iba limpio: por lo menos salía limpio de casa, pasase lo que pasase. Como el segundo o el tercero se manchen en casa, ni te planteas cambiarle el modelito salvo hecatombe.
  4. Tu primer hijo tenía cosas nuevas: los demás, puntualmente. Porque entre lo que quieres aprovechar del mayor y que luego ya sabes que no merece la pena gastar en muchas cosas en la que tiraste el dinero, a partir del segundo churumbel ya no te molestas en hacer acopio de prácticamente nada…

Diferencias entre la primera maternidad5. A tu primer hijo le sobreestimulabas: que si canto por aquí, que si un cuento, que si lo pongo boca abajo porque dice el pediatra que es bueno para fortalecer el cuello, que si le cojo de las manos para animarle a caminar… Con los otros, en fin, no te preocupes que ya se dará la vuelta solo para ponerse boca abajo, ya se agarrará a algún mueble para empezar a caminar… además, para qué hacer nada si la sobreestimulación ya le viene dado por sus hermanos mayores. El otro día me dijisteis varias en un vídeo de Gabriel chutando un cojín (ya sabéis que los balones están prohibidos en casa) que lo hacía muy bien para su edad. A ver si os creéis que le hemos enseñado o que está apuntado a fútbol. No, queridas, sabe por sus hermanos.

6. Tu primer hijo come más: bueno, a ver, entendedme, cada niño come lo que come, igual que los adultos. Yo me refiero a que al primero le preparáis las comidas con más mimo, puede que coma más variado, compráis más cantidades, no vaya a ser que la criatura pase hambre… Y por supuesto, le dais de comer siempre y puedes pasarte minutos y más minutos hasta que lo come todo la criatura. El tercero, como te diga que no quiere comer algo, directamente no discutes y “ya comerá”, te dices a ti misma.

7. A tu primer hijo le vistes y le bañas hasta que le sale barba si te descuidas 😉 Cuando tienes más hijos, te das cuenta de que podría haberlo hecho solo desde hace tiempo mientras que el segundo o tercero ya lo empiezan a hacer pronto.

Como veis, muchas cosas son pura supervivencia para nosotras…y para ellos. La vida es más complicada cuando tienes varios hijos que cuando tenías solo uno. Pero llegas a todo. La diferencia es que con más hijos, aunque todo sea más complicado, tú aprendes a simplificar y todo te parece menos grave 😉

20 Comentarios

  • Reply
    miren | deLunaresyLunas
    14 marzo, 2018 at 7:40 am

    siempre recordaré una anécdota que me contaba un padre de tres: al bañar al primero, termómetro para la temperatura del agua; con el segundo, metíamos el codo; …el tercero, ya avisaba si estaba muy caliente al meterle… 🙂

  • Reply
    mamá puede
    14 marzo, 2018 at 7:45 am

    Es cierto! Pero tan cierto como lógico, vas aprendiendo y sabes a qué tienes que prestar más atención y a qué no.

    Lo de estimularles por ejemplo, con el primero tienes mucho más tiempo pero es que el segundo tampoco lo necesita! Si ya tiene a su hermano que es su mayor estimulación.

  • Reply
    Maite
    14 marzo, 2018 at 8:47 am

    Yo soy bastante práctica y tranquila, pero si es verdad que con la primera tenía más miramientos que con el segundo. A ella no le daba apiretal o dalsy si no tenía fiebre, y al pequeño en cuanto le veo un poco repunante, ¡chupitazo al canto!. Después en la comida, el pequeño le di trozos de fruta o pan desde los 6 meses, cosa que a ella no, no se me fuera a atragantar. Para la cuestión baños también es mucho mas relajado, el pequeño el pobre yo creo que no se ha bañado dos días seguidos nunca, jajaja.

  • Reply
    patricia bravo
    14 marzo, 2018 at 9:05 am

    Buenos días Carmen! totalmente cierto yo lo he comprobado tanto en la comida como en la ropa,,el segundo es mas superviviento y el primero es mas miedoso y creo que es por que al primero no lo dejaba tranquilo y el segundo si.un saludo.

  • Reply
    Esperanza Ortiz lora
    14 marzo, 2018 at 9:14 am

    Bueno…es que me parto con el post. Yo con el primero lavaba toda su ropita de recien nacido a parte, a mano, con jabones neutros…jejejeje….me tiraba horas. Ahora.con el tercero meto todo en la lavadora le pongo a tope de suavizante para que el olor sea bueno…y paso de tonterías. Madre como cambia todo

  • Reply
    Laura O.
    14 marzo, 2018 at 9:29 am

    Pues yo estoy con la primera, pero…¡No llevo tantas cosas en el bolso del carrito! : P

  • Reply
    Nueve meses y un día después
    14 marzo, 2018 at 9:35 am

    Jajaaj, así es aunque yo he de decir que era como primeriza experta porque la verdad es que no era de muchos por si aca ni cachivaches. El poco espacio en casa ayudó jajaja.

  • Reply
    Isabel (mama de un prematuro)
    14 marzo, 2018 at 9:54 am

    Muchas de las cosas que cuentas ya las he ido yo aplicando con el segundo, por ejemplo, lo del contenido del bolso del carrito. En cualquier caso, yo soy práctica y siempre he ido justa en lo que a logística se refiere…

  • Reply
    Ana Jiménez
    14 marzo, 2018 at 10:29 am

    Carmen, me he reído y sentido identificada a partes iguales con tu post. Yo tengo dos hijos y espero el tercero. Comparto muchas vivencias pero por ejemplo, tema chupetes… al primero, si tocaba por un casual el suelo o cualquier superficie poco menos que lo esterilizaba. Con el segundo…le paso un agua y gracias (salvo que esté muy sucio, claro). Al tercero…no sé qué le espera. Por cierto, todo chicos también!!!

  • Reply
    Irene
    14 marzo, 2018 at 10:32 am

    Me veo reflejada en algunas cosas, aunque en otras veo que he sido muuuuuy relajada ya con la primera jejejeje.
    l

  • Reply
    Rut
    14 marzo, 2018 at 11:01 am

    Y si te vienen dos de golpe al principio te esmeras mucho en todo. Pero pronto empiezas a simplificar 😊

  • Reply
    Sara - Fincolorado
    14 marzo, 2018 at 1:14 pm

    Bueno yo también creo que en las segundas maternidades priorizamos, y tenemos más experiencia. Ya sabes como quieres hacer las cosas y tienes menos dudas, son maternidades más “tranquilas” respecto a nosotras pero más cansadas por tener que cuidar de dos, y que se sientan atendidos los dos, y cuando empiezan las peleas y tal …… hay que estar muy preparado también para acompañarles emocionalmente en esos momentos. Con tres y más hijos …. no se, no me atrevo ni a pensarlo 🙂

  • Reply
    Olga
    14 marzo, 2018 at 4:04 pm

    Pues no te digo nada si eres primeriza y encima .. mamá de mellizos … esa soy yo !!
    Yo iba, como se suele decir en mi casa ..” a por faena!”. Las tomas eran rápidas, …. primero él (glotón glotón), luego ella (a su ritmo, lentaaaaaaaa). .. descanso de 1 horita .. y ya está el glotón llorando …. y asi, con todo, … los baños, rápidos, nada de estar contemplando como ríen, y lo bien que están ahí en el agua …. que si se me pasa la hora, luego se junta todo ….
    Y ahora, la verdad, echo de menos no haber “perdido” más el tiempo …. 🙂

  • Reply
    EVA
    14 marzo, 2018 at 5:05 pm

    Jajaja Aqui una mama de mellizos y primeriza que se siente identificada en varios aspectos jiji. Lo del bolso no jajaja despues de 9 meses sigo llevando de todo jiji pero salen de casa “como cuadra” menos sucios a rabiar… Suelo vestirlos por la mañana justo antes de salir para intentar que salgan limpios jeje, estos han heredado de todo jiji asi ahorramos en muchas cosas que se usan “dos días”, lo de la sobrestimulacion creo que viene con lo de madre primeriza jiji y aunque son dos son los primeros comen lo mismo y lo descubren al mismo tiempo. Y el baño intente e intento que sea divertido para todos, les encanta el agua asi que siempre intento que esten un buen rato en el baño que solo se hace un poco mas corto si estoy sola que tiene que ser uno detras de otro y para que no se caliente el que queda fuera… Hay que ser un poco mas rapida jijiji me ha encantado tu post.

  • Reply
    Planeando ser padres
    14 marzo, 2018 at 5:28 pm

    Yo con la primera ya era bastante desahogada, así es que con el prematuro ni te cuento. Estos cambios que dices ¡los he notado en este hombre!

  • Reply
    Diasde48horas
    14 marzo, 2018 at 11:16 pm

    Tal cual, tal cual, tal cual… ay, la vitamina D… al mayor se la daba puntualmente todos los días, no se me olvidaba ni de coña. Con el segundo un bote me duró para todo el año 😅😅😅

  • Reply
    Raquel
    15 marzo, 2018 at 9:05 am

    Me ha encantado el post, lo que me he podido reír😅. Yo también he pecado de madre primeriza pero ahora con 4 churumbeles te aseguro que tonterías las justas. Y qué me decís de las maletas cuando sales de viaje?? No sé cómo lo hago pero ahora con 4 llevo casi las mismas maletas que con sólo la primera😂

  • Reply
    Lara
    15 marzo, 2018 at 11:11 am

    Me ha encantado el post Carmen. Cómo siempre. Yo a la tercera ya la bañaba de recién nacida debajo del grifo del fregadero. De la cocina. A la cuarta que va a hacer, ni me imagino cómo será…

  • Reply
    Roseta
    16 marzo, 2018 at 9:20 am

    jajaja Muy divertido todo! Y esto no se para ahora…sigue durante años! Yo soy la pequeña y menuda diferencia toda la vida! Mientras mis amigos tenían hora para volver a casa (y mis hermanas mayores en su día también) yo podía hacer lo que quería y volver con el último de mi pandilla; mientras en la Selectivdad muchas madres acompañaban a sus mayores preocupadísimas, la mía, curada de espanto tras el reciente MIR de mi hermana mayor, me deseó mucha suerte y ala! jejej Y así todo! Los mayores, se llevan a veces la mejor parte, pero otras veces, tienen que ir abriendo puertes ya se llevan la peor, no crees Carmen? Un saludo!

  • Reply
    Patricia
    16 marzo, 2018 at 11:27 pm

    Hay un chiste que circula por internet que dice: “El primer hijo come tierra y los padres llaman al médico. El segundo hijo come tierra y los padres le limpian la boca. El tercer hijo come tierra y los papás se preguntan si cuenta como almuerzo“ … es un poco exagerado… pero me encanta! Jajajajajajajjaja

  • Escribe aquí tu comentario

    Utilizamos cookies de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarte contenido relacionado con tus preferencias mediante el análisis de los hábitos de navegación. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. ACEPTAR

    Aviso de cookies