Si hay algo típico en Gijón son los merenderos. Decir en nuestra ciudad que «vas de merendero» es como decir en el resto de España que «vas de tapas». Son restaurantes o locales donde gran parte de sus mesas están en un «prao», aunque obviamente tienen su zona cubierta porque funcionan todo el año. La mayoría están ubicados a las afueras de la ciudad, ya os contaba en otro post precisamente que Gijón se caracteriza precisamente por tener unas zonas verdes muy abundantes al lado del núcleo urbano. Llegar a muchos merenderos en coche no te costará más de cinco minutos. Y aunque se les llame merenderos, allí se come, se cena, se va a picar algo o a tomar al aperitivo. Como veis, son más que un sitio para comer.
Muchos de mis recuerdos de infancia están relacionados con algún merendero, tengo fotos en ellos y allí solíamos celebrar los cumpleaños los niños que no teníamos jardín en casa. Porque si algo tienen los merenderos es que son el sitio perfecto para ir a comer o pasar la tarde con niños, los niños pueden jugar y la comida es variada. Aunque no suelen fallar platos típicos asturianos como la fabada, el pastel de cabracho o el cachopo, tampoco faltan la clásica tortilla de patatas o croquetas. Luego ya, depende de cada merendero, tienen unas u otras especialidades, como arroces, platos de caza, parrilla… Si venís a Gijón con niños, no lo dudéis, es donde más a gusto vais a estar con los peques. Aquí van algunos de nuestros favoritos.
El Camín del Agua
Es un merendero relativamente reciente, en agosto cumplirá 4 años, pero que nos encanta. Es pequeño pero acogedor, y quizás, se diferencia de muchos otros merenderos porque ofrece un toque creativo y diferente, y en invierno ofrecen platos de caza (jabalí o venao), huevos rotos de varias formas, u otras versiones de la tradicional fabada como las fabes con marisco, además de parrilla durante los fines de semana. Y por si fuera poco, en su carta ofrecen platos para celiacos, veganos y vegetarianos, con tortos caseros 100% de harina de maíz blanco y amarillo, amasados todos los días. Si quieres encontrarle, están en el Camín de la Vallina, 103, en Santurio.




El Chabolu
Es uno de los merenderos de toda la vida, con más de cien años de historia que hoy gestionan los nietos de los que abrieron el negocio. Como en el caso anterior, y en otros merenderos, no hay servicio para las mesas que están en el exterior, pides la comida en la barra, cuando está lista, pagas y te la llevas junto a los platos, mantel… Además d de platos típicos como las croquetas, los escalopines al Cabrales, el pastel de cabracho o el chorizo a la sidra, la especialidad y lo que más merece la pena es la tortilla, que puede ser de algas asturianas, al Cabrales, con chorizo, con jamón, con bonito o la clásica de patatas, que es la que nos encanta. El entorno es muy bonito y podéis encontrar este merendero en el camino de la Barrea 196, Deva.



El Cruce
Es otro clásico de los de toda la vida. Y su ubicación hace que siempre esté a tope. Además, tiene una zona exterior amplia de prao con algunos columpios y portería, que en mi familia es un plus tener dónde jugar al balón. Y aunque cambiemos los platos que pedimos de vez en cuando, la tortilla no falla, está deliciosa. Tampoco fallan en su carta los platos típicos asturianos y las carnes. La comida te la sirven fuera también así que es muy cómodo. Eso sí, a pesar de tener zona de aparcamiento, es frecuente que se llene, para que lo tengáis en cuenta. El Cruce está la Carretera de Deva, 8. La Pontica, Gijón.
Casa Yoli
Y seguimos con más recomendaciones de toda la vida. Si vais en invierno, sería imperdonable que no pidieseis su especialidad: la fabada (hay que encargarla antes). Aunque también os digo que muchos días de verano estamos a veinte grados y apetece 😉 Tiene zona de restaurante, que es una casa de piedra pequeña de dos plantas con mucho encanto y merendero, donde hay mesas al aire libre y algunas bajo tendejón cubierto. El prao no es muy grande pero el entorno y el sitio son muy agradables. Casa Yoli está en la Carretera de Caldones, 182, Deva.
Las Peñas
Hará ya un par de años que no vamos por allí pero es otros de esos merenderos de siempre en los que alguna vez celebré mi cumpleaños de niña, guardo hasta fotos. La verdad es que justo para cumpleaños infantiles es perfecto porque tienen zona cubierta con carpas así que es fácil encontrarse festejos. Además, de espacio exterior es muy amplio. En verano suelen colocar colchonetas para los niños así que el sitio está muy bien para ellos. Tienen carta para comer en los salones cubiertos y semi cubiertos y aparte otra carta para «picar» algo en la terraza, el bar o el merendero, con los platos también clásicos de merenderos. Las Peñas está en Camín de los Arrieros, 72, Santurio.
Os recomiendo mucho este plan con los niños. Por la comida, por el entorno y por la tranquilidad de poder comer y que ellos puedan moverse y jugar, de manera que todo el mundo está a gusto. Aquí en Gijón es algo habitual que hacemos todas las familias, y no sólo en verano, aunque en esta época del año se disfruta más.





















4. Hay cafeterías y restaurantes pero, sinceramente, el parque tiene vistas tan bonitas que recomiendo comer al aire libre. Además, se puede hacer prácticamente en todo el recinto. Nosotros elegimos un banco debajo de un árbol precioso y estuvimos encantados comiendo bocadillos.


















