Etiqueta: tercer hijo

  • Un año como madre de familia numerosa

    Un año como madre de familia numerosa

    Cuando tienes tu primer hijo, crees que no habrá nada en la vida que iguale esa sensación. Pero la hay, claro que la hay; ocurre cuando tienes el segundo. Y sucede lo mismo cuando tienes en brazos al tercero; da igual las veces que repitas, el nacimiento de cada hijo es único. Hace un año, Gabriel vino al mundo a triplicar mi felicidad… y todo lo demás. Hasta entonces, siempre había oído que el tercero se cría solo. Pero no, no se cría sólo. De hecho, en un post hace meses os contaba que había notado mucho más el cambio de dos a tres hijos que uno a dos. Al final, somos dos adultos «frente» a tres niños, y las matemáticas son las que son 😉

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    Ese día en que te ves con tres en casa es… fuerte

    Desde fuera, uno puede pensar que, cuando se enfrenta al nacimiento de un tercer hijo, ya no se tienen miedos. Temor como tal yo no he tenido ni la primera, ni la segunda, ni la tercera vez porque soy muy tranquila y nunca pienso que algo pueda ir mal. Pero sí, aunque parezca mentira, hay preocupaciones que tienes con un tercero que no tienes con los anteriores. ¿Qué dos cosas temía cuando nació Copito que no me habían inquietado anteriormente?

    1. Que se pusiera enfermo siendo muy bebé: esto es algo en lo que jamás piensas cuando tienes tu primer hijo, salvo casos puntuales. Quizás lo piensas con un segundo si el mayor ha tenido la mala suerte de enfermar pronto, que no fue el caso de Alfonso. Pero cuando tienes un tercero, ya sabes la facilidad con la que los hermanos se contagian cualquier cosa y yo sentía pánico a que el bebé cogiese algo los primeros meses de vida, de ahí mi empeño por intentar nuevamente la lactancia materna, por inmunizar un poco al pequeño.

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    Son tan frágiles durante sus primeros meses de vida…

    Además, Gabriel tenía todas las papeletas para caer enfermo: hermano mayor en Educación Infantil, hermano mediano en su primer año de guardería, nacimiento a las puertas de la Navidad con viaje y estancia en casa ajena durante una semana, entrando y saliendo gente de continuo… Pues contra todo pronóstico, Copito cumple su primer año y no ha pisado el pediatra para nada que no fuesen las revisiones. Hubiera firmado sólo porque librara los cuatro primeros meses, con eso lo digo todo. Cierto es que ninguno de los tres ha necesitado nunca antibiótico y Rafa no cogió nada en su primer año de guardería (creo que eso fue primordial para la salud de Gabriel). Aunque me da que estos son como mis hermanos, duros como piedras.

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    Y al tercero no le quedan más narices que salir duro con semejante trajín 😉

    2. Los celos: Muchas me diréis que es algo que preocupa ya con la llegada del segundo, y es lógico. Pero con el tercero pasa una cosa: hay una diferencia de edad más amplia entre mayor y pequeño, como es obvio, que entre mayor y mediano o mediano y pequeño. Es decir, que el mayor vive la llegada de su segundo hermano de una forma más consciente que cuando nace el que va detrás de él. Así que temía que Alfonso, que no había mostrado nunca celos tras la llegada de Rafa al llevarse dos años justos y ser poco consciente de todo ese proceso, pudiera sentir algún recelo cuando naciese Copito, con el que se llevaría 4 años. Por suerte, es un hermano mayor con mayúsculas; no sólo no tiene pelusa sino que se desvive por él, hasta se pone a gatear para jugar a las carreras con él.
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    Mi primer año como «trimadre» ha sido un no parar pero increíble; no he vivido situaciones que me desbordasen más allá del típico día en verano que los mayores me han puesto la cabeza como un bombo y he dado cuatro gritos. No voy a negar que ha sido muy ajetreado, porque no he parado ni paro, y voy corriendo a muchos sitios, pero con la suerte de que Gabriel es como sus hermanos de bebés: dormilón y casi tan buen «comedor» como ellos. Es un crío tremendamente sonriente, y no es que lo diga yo sino que es un comentario que me hacen a diario conocidos y desconocidos. Criarle ha sido muy fácil y soy consciente de que la «marcha» va a empezar enseguida, en cuanto camine. Pero a día de hoy todo con ha sido relativamente sencillo y estoy orgullosa de cómo ha transcurrido este tiempo con los tres. A mi pequeño, el rubito de la casa, hoy toca desearle feliz primer cumpleaños.

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    Y aunque casi ningún tercero tiene su álbum 😉 , ya se han encargado desde Tubebebox de que Gabriel no se quede sin el suyo. Su primer regalo.

     

  • ¿Hay que comprar algo para un segundo o tercer hijo?

    ¿Hay que comprar algo para un segundo o tercer hijo?

    Vamos a partir de la base de que siempre hay algo que comprar para un bebé; otra cosa es que, objetivamente, sea o no indispensable. Pero eso pasa con el primero, el segundo, el tercero…. El tema ropa, por ejemplo, lo tengo cubierto; ya os imagináis que, siendo los tres varones y naciendo en otoño, no necesito nada para acicalar a un recién nacido aunque eso no quiere decir que no agradezca los jerséis o cualquier detalle que me hacen las amigas o clientas de mi madre 😉 Si ahora fuera a tener una niña, confieso que tendría que comprar vestimenta, aunque tengo claro que reutilizaría por tercera vez pijamas, bodys, ranitas…

    Lo mismo me pasa con los sacos del capazo y del huevito, que están nuevos, por lo que la «supuesta» niña iría de azul, sí o sí. Aún así, es un niño, así que perfecto, se reutiliza otra vez y santas pascuas. Eso sí, los sacos de la sillita, que aún utiliza Rafa, ya están bastante más pochos, igual a los Reyes Magos hay que pedirles algo. De lo que no cabe duda es que el gasto gordo se hace con el primero (aquí el post que escribí hace meses sobre lo que compramos con el primero y que nos fue útil). Entiendo que, salvo estropicio, nadie vuelve a comprar otra cuna, otro cambiador, minicuna (o similar), trona, capazo y sillita… Vamos, si yo, que soy poco cuidadosa, llego al tercero con todo vivo, es que se puede. Así que el segundo no tiene que costar un dineral en ese sentido y con el tercero vas tirando…

    ¿Qué cosas me estoy planteando comprar ahora? Pues aunque os suene extraño, una silla gemelar. Hablo de la típica plegable para que, por ahora, usen Alfonso y Rafa y, dentro de unos meses, Rafa y el peque. Estoy mirando de segunda mano; acepto sugerencias sobre marcas y modelos, y sobre dónde comprarla. Quizás deberíamos haberla adquirido hace tiempo para sacarle más rendimiento ya que, cuando salimos de paseo con los dos, uno acaba en brazos de su padre y cualquiera de los dos deja la espalda tiesa a maridín. Es más, a veces la cosa acaba como en las fotos que veis a continuación.

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    Uno encima del otro.
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    Dormido en la silla de Rafa

    Otra de las adquisiciones que voy a hacer es un sacaleches eléctrico, y esto es sí o sí, no hay debate. Ya pasé por el manual y aquello es un auténtico tostón, y con otros dos pequeños merodeando la cosa no se puede alargar mucho en el tiempo. Además, esta semana me tocó ir al entrenamiento de Alfonso por primera vez con un frío del demonio y no, lo de ponerme a sacar la pechera con semejantes temperaturas en partidos y entrenamientos como que no. He oído hablar muy bien del de Medela pero seguro que hay otras marcas interesantes; si tenéis experiencia con alguna en concreto, espero vuestros comentarios.

    Y luego están pequeñas cosas, como es el caso de los chupetes, así que tengo que hacer el encargo ya (soy un desastre, aún no he sacado la ropa de bebé ni he preparadao la bolsa para el hospital). Los chupetes me gustan con el nombre y así no hay confusiones en casa, aunque Rafa sólo lo utiliza para dormir. Pero oye, si al final el precio es parecido, al menos los tienes con el nombre del crío, que a mí esto de la personalización me encanta 😉 Me he dado cuenta de que también necesito el típico cepillo de pelo de bebé porque es verdad que esos acaban destrozados aunque tus hijos sean calvetes. Y como capricho, por aquello de que llevo 4 años viendo mi Bugaboo tal cual, es personalizar la capota así que si se os ocurre un sitio bueno, bonito y, sobre todo, barato, pues me lo comunicáis 😉

    Y ya de paso, como es de bien nacidos ser agradecidos, desde aquí doy las gracias a aquellas marcas que me han dado algún detallito para el peque. Sabéis que no vivo del blog y que, si me ofrecen cosas, las sorteo para vosotras, salvo cuando quieren que pruebe algo en concreto. Pero como suelen quedarse muy contentos con los sorteos y el blog lleva ya unos meses superando las 1000 visitas diarias, pues a veces tienen un detalle conmigo. Y yo lo agradezco mucho, que dedico a esta bitácora muchas horas.

    Y vosotras, ¿qué adquisiciones hicisteis cuando llegó el segundo o tercer churumbel?, ¿pudisteis aprovecharlo todo?, ¿alguna cosa que se me pase por alto?

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