Cuando uno se hace la pregunta qué es lo mejor debe responder a la pregunta ¿qué es lo mejor en mis circunstancias? Las opiniones de otros pueden ayudar a tomar decisiones si tenemos dudas pero nadie va a conocer la situación propia mejor que uno mismo. ¿Y esto a qué viene? Hace unos meses os conté, desde mi punto de vista, qué ventajas y desventajas tiene tener hijos seguidos y distanciados en edad. Aunque yo soy más partidaria de la primera opción, como se puede deducir teniendo en cuenta que mis hijos varones se llevan 4 años de diferencia entre los tres 😉 , tengo que decir que todo tiene sus inconvenientes aunque a esta elección le vea más ventajas. Y luego no podemos olvidar que la vida viene como viene, no siempre lo que deseábamos es lo que podemos tener.
En mi mente nunca estuvo la idea de que entre un hermano y otro hubiera ¡8 años de diferencia! Yo, que me llevo trece meses con mi hermano mediano y 4 años con mis hermanos pequeños (son mellizos), no tengo recuerdos de mi infancia sin ellos. Y no les recuerdo de bebés, por lo que les traté siempre de tú a tú aunque, como hermana mayor, ayudé lo que pude en casa. Total, que hace tiempo pensaba que llevarse 8 años era muchísimo. Cierto es que, si tienes una prole abundante y llegan de uno en uno, pues lo lógico al final es que entre mayor y pequeño haya cierta diferencia 😉
Cuando los hermanos se llevan muchos años
Con Alfonso y Aurora estoy descubriendo una relación muy especial y cosas nuevas que no había visto hasta ahora entre los tres niños. Y cosas que tampoco viví de pequeña. Para empezar, él tiene la sensación de que debe protegerla porque la ve pequeña y vulnerable. Esto es algo que, en su momento, no le pasó con sus otros hermanos ya que, cuando nacieron, él era también pequeño. De hecho, Gabriel, que es el que menos años se lleva con la peque, no hace en absoluto ningún papel protector y se cree que la pobre criatura puede seguirle el ritmo. Así que diría que la primera cosa que me llama la atención de los hermanos que se llevan tanto años es la sensación de protección que tiene el mayor.

Otra de las cosas que veo en esta relación de hermanos que se llevan muchos años es que no hay peleas ni discusiones. A ver, entiéndase esto bien porque con 11 meses que va a cumplir Aurora, la cría no se pelea, aunque reñir, ya riñe lo suyo a su manera 😉 A lo que voy es a que Alfonso rara vez quiere lo mismo que Aurora, tienen intereses muy distintos de manera que no hay ningún conflicto y ¡dios mío, es una maravilla! Esto no pasa con los hermanos que se llevan poco tiempo, lo normal es que haya más problemas por coger los mismos juguetes, el mismo sitio en la mesa, etc…
Y por último, otra cosa que me llama muchísimo la atención es la implicación de Alfonso en las cosas que tienen que ver con Aurora. Obviamente, es una consecuencia lógica, a mayor edad, mayor consciencia de todo. Es como si se sintiera responsable de lo que le vaya a pasar o vaya a hacer. Eso, os aseguro, que cuando ves a tu hermano de tú a tú, como con Rafa y Gabriel, no sucede. Sí, son sus hermanos y se preocupa si les pasa algo malo o sufren pero, en una situación normal, lo que hagan o decidan los otros dos, ni le va ni le viene, jaja…
En cualquier caso, para mí está siendo todo un descubrimiento ver a este par relacionarse y lo que conlleva su diferencia de edad. Creo que ambos son muy afortunados. Ver veremos al transcurso de los años.
