Enamorada. Así es como estoy de esta marca de calzado que acabo de descubrir pero que es como si conociese de toda la vida. Porque así es como iba calzada todos los veranos cuando era una niña, con este tipo de zapatilla camping que casi todos tuvimos de críos. Vamos, un icono que ya hacía tiempo que no veía, y no sé porqué teniendo en cuenta que eran lo más. Eso sí, las Walk in Pitas con la peculiaridad, con respecto a mi tierna infancia, de que los colores y estampados son completamente novedosos. Y no exagero, ¡qué cosa tan bonita! Y como una imagen vale más que mil palabras, podéis ver nuestras Walk in Pitas. Me tiene loca la combinación de colores de las zapatillas con la suela.
Las de Alfonso y Rafa son las Washed Child Francia Verde. Las de Gabriel son Washed Royal Rosa y las mías son el modelo Heart.
El proceso completo de fabricación se hace en España, se elaboran exactamente como hace 60 años con un acabado único gracias a un sistema de vulcanización con más de un siglo de antigüedad. Las zapatillas están hechas de algodón fresco y transpirable y la suela es de caucho natural. Además, no se emplea ningún producto nocivo para la salud en ninguno de los procesos de fabricación. El carácter divertido de las zapatillas comienza ya desde la original huevera de cartón reciclado en la que vienen guardadas. Un guiño al proceso artesanal de su fabricación. La venta es online.
Y más allá de cuestiones técnicas, os cuento nuestra experiencia. Es un calzado cómodo, como se puede uno imaginar. Para mí es como salir en zapatillas de casa. Pero aún voy más allá. En las últimas semanas, hemos tenido muchos problemas con el calzado de Gabriel; fue quitar calcetines y leotardos al llegar el verano y el pobre se llenaba de heridas los pies en cuestión de horas con todo lo que le íbamos poniendo. Por lo que se ve, tiene una piel mucho más sensible de lo normal. Pues oye, lleva varios días usando las Walk in Pitas y genial, ni un roce ni ampollas ni nada, así que sólo por esto ya me ha compensado. Y Alfonso y Rafa van encantados con ellas, porque también de vez en cuando se quejan de algún playero de lona o chancla. No es fácil dar con calzado cómodo, bueno y además bonito. ¿Cuántas usabais las famosas zapatillas de niñas?, ¿conocíais éstas?
La falda larga, esa prenda que nunca quise ponerme por temor a parecer una mesa camilla. Que no es cuestión de kilos, es sencillamente que no es fácil. Yo venga a bajar a la cadera, que si subir a la cintura, que si me queda fatal con algo suelto en la parte de arriba, que si hay que ponerla con cuña o tacón. Pero como todo, empiezas a verlas y vas probando por las tiendas hasta que una te sienta bien. Éso fue lo que me pasó hace unos 5 años. Tampoco os creáis que es una prenda que me ponga habitualmente, de hecho, tengo dos faldas largas y es más que suficiente. Bueno, el caso es que, depende de cómo la combines, puedes hacer un look elegante para un evento o un estilismo informal para salir. Y eso fue lo que hice el fin de semana pasado, que mi buen padre dijo que hacía fiesta de pijamas de nietos en su casa y nosotros aprovechamos para salir a cenar y tomar algo.
Falda larga de hace dos temporadas de Mango Outlet (15 euros)Cazadora vaquera para darle el punto informal al conjunto. Es de hace tres años, de Stradivarius (29 euros)Completamente enamorada de este top con la espalda al aire de Stradivarius. Es de esta temporada y lo he visto en rebajas a 10 euros.Y lo mejor es que se puede llevar con sujetador, que no se ve nada!
Y esto es todo, la próxima semana más cosas. ¡Buen fin de semana!
Hace ya años que me compré mi primer vestido hasta los pies. De hecho, aún conservo y sigo usando alguno de cuando ni siquiera estaba casada. Hace una década, era una prenda que ni me planteaba tener para salir a la calle un día cualquiera, asociaba los vestidos largos a bodas y ciertos eventos para ir arreglada. Y como en muchas cosas, hay veces que el tiempo te lleva la contraria. Ahora, me encantan. Primero, porque en Asturias vienen muy bien los días fresquetes que no llueve. Sí, aquí pasamos muchos días de verano a veinte grados así que llevar la pierna muy destapada no apetece mucho. Y segundo, porque estilizan un montón. Te pones en los pies unas alpargatas de cuña alta (yo es que evito los tacones) que apenas se ven con el vestido y es como si de repente te quitaras unos kilos de encima.
Este año me he atrevido con el negro. El vestido es de Primark (18 euros) y la cazadora es de Stradivarius de hace ya varios años.
Y éste es de hace 8 años, de Zara. Lo tengo ya un poco estropeado por abajo pero me da pena deshacerme de él y luce tanto… Yo y mis fotos glamurosas en el portal de casa 😉
Me gusta llevar vestidos largos con cazadora vaquera o con americana, que le da un punto más elegante. Y ya os digo, de calzado siempre recurro a alpargatas de cuña; yo y los tacones no nos llevamos bien y los dejo para ocasiones un poco especiales. Y de moda poco más os voy a mostrar este verano porque lo interesante es enseñar cosas de esta temporada y con los dos looks que os he puesto este mes, ya no tengo muchas más incorporaciones. Me queda, eso sí, poner un look para salir por la noche, un poco más elegante, pero eso ya cuando salga por ahí de cena con maridín alguna noche, que ahora en verano un par de veces nos toca. ¿Usáis vestidos largos?
Lo de elegir modelito estando embarazada no me quitaba el sueño. Me alegro de que me pillase el final del primer embarazo en verano porque me puse cual bollo preñao, nunca mejor dicho.. Pero con vestidos, todo solucionado. Y en los otros dos embarazos mantuve a raya el peso y mi barriga pasó sin pena ni gloria, con mucha discreción. Bueno, a lo que voy, que me lío. Este post no va sobre qué ponerse o no; he visto a dos embarazadas con un modelo parecido que a una le sentaba como un guante y a otra no tanto. Vamos, que no es cuestión de peso, de ser o no mona, o de tener mega o mini barriga. Yo misma, en la semana 20 del tercer embarazo, con una tripilla de ésas que no sabes si estaba embarazada o me había pasado con la fabada, tuve que cambiar el modelito de una boda a última hora porque me quedaba que no había por donde cogerme. Y no, no estaba gorda, pero me hacía parecer una mesa camilla, no sé porqué. Así que, vamos allá con famosas que han acertado con los estilismos, bien de calle o de alfombra roja.
El corte de este vestido, que a mí tampoco es que me emocione, le sentaba de lujo a Natalie Portman.Me chifla aquí Jessica Alba. Ojo, que el vestido es el típico que una embarazadas les puede quedar de miedo pero a otras no tanto…Que sí, que a Giselle le queda todo bien pero los vestidos largos de verano son un acierto para embarazadas siempre que no lleven nada de volumen y no nos pasemos con los complementos..Y también en versión un poco más elegante puede ser un super acierto¿Ajustada y con americana? Claro que sí!Y muy estilosa Blake Lively con este abrigo.
Venga, y ahora vamos con looks menos afortunados. Y aquí incluyo a alguna de las mujeres que habéis visto arriba, para que veáis que no es cuestión de ser o no monas.
Si hubiera un ranking de estilismos imposible, Kim Kardasian se llevaría la palma.. Y es que ni cuando está embarazada intenta ser más discreta.¿Qué me comentáis de esto?Es guapa a rabiar (vale, su cirujano también ayudó) pero este corte de vestido no favorece nada. Bueno, el vestido tampoco.Para que veáis que, siendo guapa como es, Jessica Alba no está nada agraciada con este mega blusónHelena Bonhan-Carter, un completo, por favor. Ojo, que lo de menos es estar embarazada con este estilismo.Los volúmenes en vestidos «palabra de honor» estando embarazada no sientan bien.Y para que veáis que un mismo tipo de vestido no sienta igual de bien, veáse a Kate frente a Kim. El abrigo y los complementos lo cambian todo!!!
Y hasta aquí, mi post sobre moda para embarazadas. Lo sé, es un tema que hace mil años que no trataba y el post más leído del blog durante estos años tiene que ver precisamente con looks durante la gestación, a ver si indago por las tiendas de a pie para daros alguna idea a las que estáis es estado de buena esperanza. ¿Alguna famosa que os inspire?
Mi atuendo en invierno suele ser bastante aburrido y tiro casi siempre de dos o tres pantalones y vaqueros más jerséis amplios y gordos, es lo que tiene ser friolera. Vamos, rara vez me veréis con un vestido en invierno, salvo en navidad o algún día especial. Me dan pereza las medias, así os lo digo 😉 Sin embargo, en verano, me pasa lo contrario, que lo cómodo es llevar vestidos, lo que pasa que en Asturias hay que contar con unos cuantos días de lluvia o fresco. Y servidora se puso el otro día a probarse pantalones del verano pasado y… ¡me quedan enormes! Bendito running que me ha hecho perder volumen (tengo pendiente un post para contaros los cambios que he notado en un año gracias al deporte). Y los pantalones que me he comprado son los que veis, bien coloridos, poco discretos.
Pantalón Stradivarius 19,15 euros
Camisa vaquera de hace dos temporadas de Stradivarius.Bailarinas Primark 10 euros.
Pues esto es todo para un viernes. Disculpad por no responder a todos los comentarios esta semana, mañana me toca presentar Bloggever y ando con lío, ya os contaré cómo sale todo y los entresijos de este mundo de blogueras. ¡Buen fin de semana!
Hoy os enseño uno de esos proyectos que me ha fascinado, no se pueden hacer cosas más bonitas. Marta Ullod está detrás de My Sweet Julia, una empresa joven y dedicada a la confección de artículos para bebés, con algunos complementos para su primera puesta como baberos, culottes, chupeteros, mantas, toallas, neceseres… así como detalles para decorar la habitación de los peques, como banderolas, guirnaldas, cojines nube… Todos los artículos se confeccionan totalmente a mano con telas 100% algodón, adecuadas a la suave piel del bebé.
Hay un montón de telas preciosas para elegir
Marta comenzó este proyecto a raíz de un hobby que, poco a poco, se ha ido convirtiendo en algo más. Su afición por el patchwork, las labores y el mundo del «handmade» le animaron a crear esta pequeña gran empresa. Y como una imagen vale más que mil palabras, os enseño algunas de las cosas que hace. Decir que son bonitas es quedarse corta, y os digo que lo hace con mucho cariño, no hay más que ver la presentación con la que envía los productos para saber que se hace con delicadeza y con un cuidado especial.
Coronas cumpleaños
Espero que os haya gustado. Con este proyecto tan bonito, os deseo ¡buen fin de semana!
El sábado tuve la tarde libre y decidí ir de compras sola y con tranquilidad, ¡¡sí!! La verdad es que en un par de horas no hay tiempo a mucho así que me escapé a Oviedo y fui solo a Primark, porque sé que encuentro muchos básicos para los peques. Aquí la primavera viene siempre bastante regular y fresca así que no tenemos prisa por hacer cambio de armario, creo que aún nos quedan unas semanas para eso. El caso es que os enseño lo que cogí para los peques y os cuento sobre las tallas, porque vamos, no hay quien se aclare. Lo digo por si vais allí, para que lo tengáis en cuenta.
Las dos primeras imágenes son, como veis, bermudas. Hasta ahí correcto. Pero lo que os va a sorprender es lo de las tallas. Están en la zona de bebés y el tamaño más grande es 36-24 meses, es decir, 2-3 años. Pues esa talla la cogí para Alfonso, que tiene 5 años y medio y mide 1, 20 cm. Los probé en casa y le van perfectos. A Rafa, que tiene 3 años y medio y mide 1 metro, le cogí la talla 24-18 meses y lo mismo, niquelados. Y a Gabriel, que no sé lo que mide ni pesa porque la última revisión fue al año y ahora ya casi tiene año y medio, le cogí la talla 9-12 meses y le van genial, incluso pelín amplios. Vamos, que tenéis bermudas a montones a 6 euros (las de color tostado a 4 euros) y en muchos colores en la zona de bebés que sirven para niños de hasta 5-6 años.
Yo ya sabéis que todos los años cojo los bañadores en mi tienda favorita, The First, pero siempre tengo algunos más de trote. Además, en Asturias hay que cambiar a los niños de bañador muchos días al marchar de la playa porque no se han secado los que llevan puestos, así que a los mayores les cogí estos bañadores, más de sport, con dos camisetas. Aquí las tallas son normales, cogí las de 5 y 3 años. Los bañadores costaron 5 euros y las camisetas 1,5.
Y lo que no esperaba, porque los colores de los polos en Primark suelen ser un poco apagados y rara vez me llevo alguno, era encontrarme estos verdes tan chulos que casualmente les van que ni pintados con estos bañadores que compré en The First y que os había enseñado en un post anterior. Aunque en la foto no se perciba bien, es el mismo tono y la verdad que me encanta cómo queda la combinación.
La verdad que este año creo que puedo recuperar bastantes cosas del verano pasado de los mayores y Gabriel hereda mucho así que ya solo me falta tema calzado y chanclas así que vamos, ya no voy a hacer incursiones en más sitios, que me conozco. ¿Hicisteis ya el cambio de armario?
Lo sé, prometí un cambio de diseño en el blog para ir introduciendo y organizando nuevos temas pero entre empezar el canal de Youtube, las nuevas colaboraciones, los retos con el running y que estoy actualizando casi a diario, pues he dejado este tema un poco de lado. Pero llegará. Una de las cosas que me gusta es la moda; es cierto que no dedico ni tiempo ni esfuerzos ni dinero al tema, pero intento ir medianamente bien vestida, en la medida de lo posible. Y siempre cómoda. Esta época, la de entretiempo, es la que menos me gusta y es en la que tiro de sota, caballo y rey. Es decir, jerseys finitos, pantalón (de color los días de sol) y vaqueros, y generalmente, en esta época, suelo poner a menudo playeros. Hoy os enseño un look para que conozcáis una pequeña tienda de Gijón que visito de vez en cuando y que tiene cosas muy monas: Olivanders.
Es una tienda pequeñita en una de las calles más concurridas de Gijón, en Corrida. Si tenéis boda u evento, os recomiendo que echéis un ojo, el otro día tenían un mono de fiesta precioso. ¡Buen fin de semana!
Iba a reeditar un post que escribí hace un par de años sobre este tema pero he decidido empezar de cero otra vez. Soy de las que prefiero ir de boda sin niños, obviamente porque es un plan agotador para ellos y porque los mayores estamos más relajados. Es también evidente que hay enlaces a los que tienes que ir con los peques, aunque sólo sea una horas, porque los que se casan son familiares o porque no has conseguido que nadie se quede con los churumbeles. A veces, como nos pasó a nosotros en una ocasión, al ser la boda a casi 1000 kilómetros de Gijón, pues aprovechamos y cogimos las vacaciones en función de ese evento, de manera que el niño (por entonces sólo teníamos a Alfonso) vino con nosotros. Pero no me voy a liar más y voy con ideas para las que tengáis bodorrio esta temporada, tanto de pajes como de invitados:
Trajes regionales
Es una opción que nunca barajé para mi boda pero que encuentro que puede ser original, aunque ya empieza a ser algo más corriente. Conste que la idea me gusta pero, no nos engañemos, unos trajes regionales son más monos que otros. Y el de flamencas tiene más encanto, desde mi punto de vista.
Traje regional asturiano. Foto de Pelayo Lacazette.Pajes en la boda de Alberto de Mónaco.
Menos es más
En general, soy clásica para vestir a los niños. Clásica, que no significa emperifollar a los críos. Y lo que no me gusta normalmente, tampoco me gusta para una boda. Para los niños, tanto de invitados como de pajes, no hay nada como una camisa blanca y un pantalón corto. Es más, si van de pajes y no de invitados, yo solo les añadiría un fajín, del color del pantalón.
Alfonso y Rafa el verano pasado de pajes en la boda de mi cuñado. Conste que no elegí yo el modelito, fue la novia, pero me encantó. Muy sencillo. Es de Neck and Neck con zapatos de Pisamonas.Alfonso también fue de paje en la boda de mi hermano. El traje también fue elección de la novia pero el estilo es muy parecido al de las fotos anteriores. Eso sí, lo que no es muy cómodo para los peques, aunque sí me gusta, es lo de las alpargatas. Los trajes los hicieron a medida en La sastrería de Oviedo.
Cualquiera de las opciones anteriores, quitándoles el fajín, creo que serviría para ir de invitados. Sin embargo, en niñas, yo apostaría por colores neutros si van de damas y no me importaría arriesgar con algo de color si van de invitadas. Eso sí, de damas, la corona o algo con flores en la cabeza parece casi imprescindible.
Estos vestidos de las niñas de Paloma Cuevas parecen precioso. Y las flores en la cabeza me rechiflan.Me gusta que el corte del vestido de las niñas que ya son un poco más mayores sea distinto al de las pequeñas.
Buen precio
Para mí, hay dos tiendas que son infalibles para encontrar conjuntos para llevar a los peques de boda: The First y Neck and Neck, aunque creo que en Gocco también se pueden encontrar cosas. Y ojo, preguntad en sitios también donde los hagan a medida, en muchos el precio está fenomenal.
De invitada. Neck and Neck.De invitada y con color. Neck and Neck.me encanta para ir de dama. Neck and NeckVestido de la derecha para invitada. The First.De dama y con algo de color. The First.
Bebés
Bueno, yo en esto no me he complicado nada. Los tres peques han ido de boda siendo menores de un año, Alfonso fue con un pelele en tono azul y de lunares beige, Rafa con una blusa blanca y ranita blanca y Gabriel con camisa blanca y ranita beige, es decir, todas las opciones posibles. Eso sí, nunca les puse capota al ser en verano pero son un complemento que me gusta mucho.
Este modelo me encanta. Es de Pili Carrera, que todo hay que decirlo, es caro.Normalmente prefiero pelele para bebés, pero el verano pasado elegí camisa y ranita para que fueran iguales.Pelele, sin mayor complicación.
Qué no les pondría
Como todo, para gustos, los colores. Cosas con las que los veo menos favorecidos:
Cuando son pequeños, no les veo favorecidos con este largo de vestido ni pantalón (para eventos). Así iban lo niños en la boda de Ana Aznar.Tampoco los trajes afrancesados imitando otra época
Y tampoco los trajes de chaqueta para niños tan pequeños.
Lo dicho, para gustos están los colores pero a mí me va lo sencillo y aquello que no les haga parecer mayores antes de tiempo. Manías mías 😉 Será que luego tienen toda la vida para poner según qué prendas. Y a vosotras, ¿cómo os gusta vestirles cuando hay que ir a un evento?
Siempre que llega esta época os hablo de The First, mi tienda de ropa de referencia para los peques. Por cierto, que las que ya la conocéis, os habréis dado cuenta que ha cambiado de nombre, ya que antes era The First Outlet. Pero en nada más ha cambiado, la ropa sigue siendo igual de bonita y además cada año se superan. Más de la mitad de las prendas que usan mis hijos son de allí, soy muy fan de todo lo que tienen, pero no sólo de la ropa de bebés y niños, sino también de todo lo que tienen de decoración y de moda de mujer y hombre.
Además, cada año se superan con su colección de primavera-verano y para mí, no falla, cojo siempre alpargatas de esparto de cuña que no me quito en todo el verano porque son super cómodas. Y cada dos o tres veranos, también renuevo mi toalla de playa, de ésas que por un lado son de tela de rizo super suave, y por el otro lado son como pareos con estampados preciosos. De hecho, os enseño mis últimas compras. Lo sé, las alpargatas son lo más 😉
¿Se nota que me gusta el rosa? 😉 Alpargatas, toalla y neceser de estrella
En la foto anterior también podéis ver los bañadores que elegí para los peques; me gusta mucho el color rosa y los estampados para los chicos. En la siguiente imagen podéis ver bien el modelo que escogí, también el de niña. La verdad es que tienen muchísimo donde elegir en moda baño y todo precioso, siempre me cuesta decantarme por uno u otro modelo.
Es una de ésas tiendas en las que entro e hiperventilo 😉 porque me gustaría llevármelo todo. Allí compro también todos los años algún conjunto un poco más elegante o de vestir para los días especiales de verano, bautizos, bodas o cualquier evento. Y eso que no tengo ninguna hija porque lo de los vestidos es para volverse loca.
¿Cómo es esta espalda?¿Y ésta? No me puede gustar más.
Además, acaban de lanzar la sección para adolescentes: The First Teen Collection.
Como veis, tienen de todo: moda y calzado para bebés, niños, mujer, hombre… y decoración. Todo en la misma tienda. Yo voy al local de Gijón, porque soy de las que me recreo viéndolo todo en directo pero tienen web para echar un vistazo y comprar. ¿Os gusta?
A ver, no os creáis que me he convertido en una especie de Jane Fonda de la vida; que si no soy especialmente glamurosa (que sí apañadina) a diario, menos lo voy a ser para dar brincos por ahí. Pero ojo, que cuando uno le va cogiendo el gusto a esto del deporte, también la indumentaria varía un poco, no tanto por la estética sino por cuestiones de calidad y comodidad. Y desde mi escasa experiencia, pero creo que a pesar de ser poca puede servir a otras, he de confesar que ahora me he «profesionalizado» un poco, pero sólo un poco. Es decir, que he pasado de unos leggins viejos de Stradivarius a unas mallas deportivas como Dios manda.
Pero vamos por partes. Si acabáis de empezar a correr o tenéis en mente comenzar a hacerlo, por favor, sólo hay una cosa en la que hay que invertir un poquito de dinero: los playeros o zapatillas. Y oye, que tampoco hay que gastarse un dineral, los que me regaló maridín son de Nike y costaron unos 40 euros en Forum. Y por el momento, estoy encantada. Y ya, como segunda cosa en la que gastar algo, pues un top para sujetar las ubres de forma adecuada. Yo en su momento cogí uno de Oysho. Y eso fue todo allá por abril de 2015. Lo demás, camisetas viejas, un impermeable que conservaba de mi época de azafata de imagen de Havanna (sí, yo dando regalitos por beber una copa cuando a mí sólo me gusta el Martini con limón), unos leggins y una sudadera vieja.
Básicamente, esta era mi indumentaria hasta enero de 2016. La foto es al finalizar la San Silvestre.
Pero claro, han pasado los meses desde que empecé y he corrido dos carreras (la de la Mujer y la San Silvestre) y eso es todo un hito en mi vida. Así que, ante la llegada de los Reyes Magos, lo tuve claro: ropa deportiva de verdad. Y cambié los leggins por unas mallas de Asics y, sin querer ponerme sibarita, ¡vaya diferencia! Es que claro, los primeros van cediendo mientras que las otras se ajustan super bien. Por no hablar de detalles como cremalleras en los tobillos, el tejido, un pequeño bolsillo en la parte superior del «culamen» para llevar las llaves de casa, el diseño… Vamos, no hay comparación que valga. Y oye, como que te motiva psicológicamente.
Look completoDetalle del bolsillo con cremalleraCinta para ajustarCamiseta de una carrera
Además, también me he deshecho del impermeable de Havanna porque los Reyes me trajeron un cortavientos (fijaos qué profesional todo 😉 ) de Adidas, en rosa. Que debe ser que como he tenido tres hermanos varones y tres hijos varones, necesito reivindicar mi espacio femenino. Después, en Primark, me compré una sudadera bien mona, también en rosa. De camisetas, voy tirando con las que dan en carreras y la que mi señora madre me ha cedido para que haga publicidad de su agencia de viajes. Y ya poco más que añadir al look, la verdad. He de decir que, si te lo tomas en serio, compensa dejarse un dinerillo en ir medianamente bien equipado. Las que corréis, ¿habéis invertido algo en indumentaria?
Venga, que no hace falta volverse loca para ir a correr con una pinta decente. Por cierto, todas las fotos las hice después de haber corrido 9 kilómetros, de ahí mi careto y pelos.
Aún recuerdo cuando Alfonso empezó el colegio hace poco más de dos años. Como buena primeriza, y subestimando a mi hijo, le compré unos mocasines muy monos para el uniforme; todo hay que decirlo, también eran baratos y… ¡error! Sabéis que soy de las que piensa que lo bueno y bonito no tienen porqué ser caro pero hay calzado barato que puede salir caro. Y aún habiéndome dado cuenta de esto en la guardería con los playeros, no sé porqué pensé que con los zapatos sería distinto. El caso es que, antes de que acabara el primer trimestre, tuve que comprarle otros.
La afición al fútbol que cogió el crío durante el segundo curso me hizo darme cuenta de que, además de tener que comprarle un calzado bueno, debía controlar otros aspectos. Sí, señores, llegué a preguntaros aquí en el blog por marcas y por vuestras experiencias. Y casi, casi, empecé a hacer un máster en el asunto. Porque, válgame Dios, parece que algunos se comen literalmente los zapatos a mordiscos. Claro que mi hijo mayor tiene más de gusano que de niño, no he visto cosa más aficionada a tirarse al suelo por cualquier excusa (hasta duerme en el suelo muchas noches). Y ya cuando hace de portero, es lo que se llama palomitero. Que una vez coge el balón, aunque haya sido una jugada sencillita, se tira al suelo para darle más emoción y dramatismo, rollo Oliver y Benji, ¡qué cosas!
¿Es esto normal? Y ojo, que ya son zapatos hasta con aspecto de playeros 😉
El caso es que, como este año hemos sido muy prácticos con la lista de los Reyes Magos, pedimos zapatos para el cole. Y la verdad es que nos trajeron unos de una marca que no habíamos probado hasta ahora, se llama Conguitos. Lo más importante, que tiene en la parte delantera reforzada y doy fe de que es a prueba de golpes. Ya sé que no ha pasado un tiempo prudencial para valorarlos pero el hecho de que no tenga ni un rasguño en una semana es un buen comienzo 😉 Y lo que no había visto casi nunca es la posibilidad de que puedan lavarse así que… habrá que hacer la prueba. De precio, lo justo.
A final de curso os contaré cómo terminan; soy tan optimista que espero que en septiembre comience con ellos. Y así vuelvo a hacer el encargo a los Reyes, que seguro que saben mas que yo 😉 ¿Cómo acaban los zapatos de vuestros peques?, ¿qué marcas usáis?
Este verano, en uno de esos posts que tuvo mucho éxito, os enseñaba cómo iban los peques vestidos en la boda de mi cuñado. Era la primera vez que los niños llevaban calzado de Pisamonas, una de esas tiendas que descubrí gracias a un familiar y que me encanta. Además, aquellos mocasines dieron un resultado genial porque se los han puesto estas Navidades varias veces y siguen perfectos. Eso sí, con ellos no juegan al fútbol 😉
Ahora, cuando tengo que comprar zapatos bonitos, para los fines de semana, para cuando tienen que ir a algún sitio un poco más arreglados (bodas, bautizos, comuniones o estos pasados días de Navidad) siempre entro en su web. Y en verano para las chanclas o menorquinas, ni lo dudo. Este año, hasta Papá Noel se encargó de cogerle a Gabriel unos zapatos inglesitos marrones preciosos, que hasta vienen con cordón o lazo para que elijas la opción que más te guste.
Los inglesitos de Gabriel, que ha empezado a usar zapatos hace algo más de un mes porque ya pasa mucho tiempo caminando agarrado a cualquier cosa.
También tienen calzado para mamás.
Lo bueno es que, de todos los modelos que tienen, que son muchísimos, suele haber un montón de colores. Y el precio es muy bueno, de hecho, ahora en rebajas están al 15% y yo aprovecho para coger zapatillas de lona de cara a la primavera. Además, es una de ésas webs prácticas, en la que da gusto comprar porque es super intuitiva, en la que no te pierdes al hacer tu pedido y compra (creedme cuando os digo que esto es importante para mí 😉 ) Y da la casualidad de que los pedidos que he hecho son de los más rápidos he recibido y os aseguro que recibo casi todas las semanas algo, incluida la compra. Es, sin duda, una de mis tiendas online de cabecera, me imagino que muchas ya la conoceréis.
Hace poco que hice un hallazgo de ésos por la red que me tiene encantada. Es una tienda online muy completa en las que encuentras de todo y marcas muy conocidas: Nenuco, Mustela, Molto, Tuc Tuc, Tigex, Martín Aranda y muchas más. Vamos, que ya habréis caído en la cuenta de que tienen desde ropa o juguetes hasta útiles de aseo, por poner un ejemplo. La web se llama El Peque de la Casa y nuestra última adquisición fueron unos jerséis preciosos para los niños. Pero no exagero con eso de que podéis encontrar muchísimas cosas y, desde luego, muy a tener en cuenta lo de encontrarse con la gama completa de colores de Cóndor para el tema calcetines, medias y leotardos.
Fijaos qué bonitos estos jerséis de grecas de Intarsia. Llevaba tiempo buscando algo así.
Y aunque tienen bastantes cosas de ropa para bebés y niños, en realidad, uno de los productos por los que destaca la web es por lascanastillas que preparan con un montón de cosas (baberos, mantas, colonias, neceser, sábanas, toallas, bodys, sonajeros, peluches…) y por las originales tartas de pañales, que ya sabéis que son muy vistosas, por ejemplo, para babyshowers y que pueden incluir, además de pañales, otras tantas cosas más para regalar a los bebés. Pero me resulta muy difícil resumir todo lo que tienen, es como para pasarse un buen rato indagando, porque lo mismo encuentras juguetes para bebés que sillas de paseo o para el coche. Y así, una interminable lista de productos, entre los que se incluyen artículos de películas y dibujos animados.
Me encantan las canastillas que vienen con maletín.
Geniales calcetines sonajero.
Como veis, podéis encontrar casi cualquier cosa. Para mí, fue una casualidad encontrar esos jerséis, llevaba tiempo buscando unos de este estilo y esta temporada lo había dejado por imposible en las tiendas que habitualmente miro. Y ahora me viene de perlas encontrar cosillas de la película de Cars para los regalos de Navidad.
Una de esas cosas con las que fantaseamos cuando vamos a ser madres es con la decoración de la habitación del bebé. En nuestro caso, antes de que naciese Alfonso, no hicimos nada especial aparte de comprar cuna y colocar alguna estantería o lámina en la pared, pero poco más. En parte, porque sabíamos que queríamos familia numerosa, así que esperamos a que naciesen los tres (por aquello de si había más niños o niñas) para hacer algunas trasnformaciones y poner las cosas a nuestro gusto y de una forma más definitiva a largo plazo.
Así que fue precisamente este año cuando hicimos algunos cambios y elegimos cómo sería el espacio ideal para nuestros hijos. Sin embargo, quizás no sea definitivo. De hecho, no lo es porque hemos decidido cambiar la cama individual de Gabriel por una cama nido que pediremos a los Reyes Magos en casa de mis padres. No es que estemos pensando en aumentar la familia, ni muchísimo menos, pero creo que nos vendrá bien en caso de que vengan invitados a casa. Además, lo confieso, soy fan de literas y camas nido. Supongo que porque mis tres hermanos, de pequeños, tenían una combinación de las dos cosas, y a mí me encantaba.
Esta última propuesta ya me parece lo más en cuanto a ahorro de espacio, las camas metidas en esas casetas tan bonitas son geniales. En general, si por algo me gustan las camas nido es porque te permiten tener una debajo de otra, sin «comer» espacio en la habitación. También están las que tienen uno o varios cajones de almacenaje que vienen genial en cualquier casa con niños. Las literas son otra opción que me encanta y que, debido a los que se mueven mis peques durmiendo, ahora mismo no me planteo, pero no lo descarto en un futuro. Además, no me digáis porqué, pero a ellos les encanta, ya os digo que a mis hermanos y a mí nos dieron mucho juego. ¿Tenéis camas nido o literas en casa?, ¿os gustan?
Lo prometido es deuda y paso a narrar muy brevemente (cuando escribo esto son las 12 de la noche de un domingo posterior a un sábado en el que dormí 4 horas) nuestro primer enlace como familia numerosa. Somos ya unos expertos en estos menesteres, oigan; ahora ya llegamos, incluso, antes que el novio. La clave: planificación y control de tiempos. Ya conté en el blog hace casi dos años que llegamos muy justitos a la boda de mi hermano, era la primera vez que íbamos de sarao con niños. Desde entonces, hemos mejorado mucho. Y eso que servidora, si puede, se peina a sí misma.
Dicho esto, tengo que decir que, salvo algún momento puntual en la misa, los niños se portaron muy bien y Alfonso y Rafa cumplieron su labor de pajes, que no siempre es fácil; de hecho, una de mis sobrinas dijo que tararí llegado el momento. Luego tuvimos la suerte de que había niñeras en la boda, porque iban bastantes peques, y eso nos permitió cenar tranquilos. Y si a eso le sumas que mis padres estaban invitados al bodorrio y que no trasnochan, pues más fácil aún porque, después de la cena, se llevaron a los niños al hotel y durmieron con ellos. Así que, digamos, la noche fue joven y bailé La Gozadera como si no hubiera un mañana. Eaaa, paso a las fotos que sé que, para estos temas, lo de contar el rollo es lo de menos.
Cutre-selfie en la habitación del hotel.Turbante de Eva Vidal, no se puede ser más artista. Yo le digo que me apetece turbante, le enseño el vestido y le dejo a ella que haga lo que le plazca. Y como tiene un gustazo exquisito, me aparece con este tocado con un estampado precioso y con pedrería.El vestido de Mango al completo. Un chollo de menos de 40 euros.Alfonso y Rafa con trajes de Neck and Neck y mocasines de Pisamonas.Por detrás se ven mejor los fajines.Mantenerlos peinados es una utopía.
Y hasta aquí las fotos, no hice muchas porque Alfonso está en esa fase en la que no quiere que se las haga y pone morros (esta pre-adolescencia me va a matar) 😉 Y esta semana tengo muchos contenidos, ¡de todo tipo!
Aquí estoy, con la segunda entrega de recomendaciones de mamás artistas. En esta ocasión, son mujeres con unas historias distintas pero que tienen en común, además de ser madres, la pasión por lo que hacen. Así que, sin enrollarme mucho más, os voy a presentar sus creaciones, que estoy segura que os encantarán y creo que voy a crear una necesidad a más de una de vosotras 😉 Vamos allá:
Petit Moon: Vanessa es enfermera de profesión y dedica su tiempo libre a hacer joyas personalizadas de plata con los mejores acabados y con total garantía. Son diseños jóvenes, actuales y dirigidos a un público relacionado con la maternidad, embarazo, niños y familia. Las joyas se hacen a mano bajo pedido y, como son preciosas, están empezando a tener mucha éxito; además, sus precios son asequibles. Como he mencionado, Vanessa ya vive de su trabajo, la enfermería, pero quiere darse a conocer porque tiene mucha creatividad e ideas por ofrecer. Y ahora os voy a enseñar la pulsera tan preciosísima que me hizo con los nombres de mis peques; siempre quise tener una y estoy feliz con el diseño.
Os dejo los enlaces para que veáis lo que hace Vanessa:
Fofuchas personalizadas Analía: No supe lo que eran las fofuchas hasta que recibí un mail de Analía. Me contó parte de la historia de su vida y me dijo que le apasionaba la artesanía; un día pensó en hacer algo para sorprender a su hijo por su cumpleaños y dio con las fofuchas; hizo uno del Barca que resultó ser un éxito entre sus conocidos. Así que, desde entonces, no ha parado de hacer fofuchas para un montón de gente. Sus creaciones son alegres, están hechas a mano y dedica a cada una de las figuras hasta ¡10 horas! Así que, si queréis un muñecote, un mini-yo de vuestros peques o no tan peques, algo exclusivo… esta es la creación perfecta. Cuando abrí el paquete que me envió Analía, me quedé alucinada. Ahí estaban mis tres peques convertidos en muñecos, con la misma ropita, playeros…todos los detalles iguales!!! Y a ellos les encantó aunque he tenido que advertirles que no es algo para jugar sino para ver y recrearse porque alegran cualquier rincón.
Os dejo los enlaces para que veáis lo que hace Analía:
Espero que os hayan gustado los trabajos de estas mamás. La próxima semana me centro ya en el blog y os cuento más cosas. ¡¡Que tengáis buen fin de semana!!
Contacto: nosoyunadramamama@gmail.com
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