Bipolar: Que tiene dos polos. Así de sencilla es la definición que da el diccionario. Pero oye, muy gráfica la explicación, lo que viene siendo pasar de un extremo al otro. Porque a veces me pregunto si es normal sentirse así como progenitora, que paso de la euforia y de la «happy life» al mosqueo y al «no puedo más» en cuestión de minutos. Que lo mismo veo a uno de mis churumbeles dormido plácidamente o les veo jugar a los tres pacíficamente y pienso «qué escena más bonita», que de repente tengo a una criatura poseída y me digo hacia mis adentros si alguien del vecindario lo querrá un ratico. Oye, pero ¿cómo es posible que unos pequeños seres sean capaces de sacar lo mejor y lo peor de mi ser en cuestión de segundos?
Como cuando te tumbas a tomar el sol en la playa y te parece la sensación más maravillosa del mundo y tres horas después necesitas salir pitando de la arena porque está de gente hasta arriba o porque tu temperatura corporal alcanza los 100 grados centígrados. Así, tal cual. Una especie de ni contigo ni sin ti. Que te prometes que ya no te llevas a los niños ni una sola vez al supermercado pero tres días después te dices a ti misma que la última vez no fue para tanto. Y repites. Y vuelves al supermercado con las criaturas y sales de allí nuevamente en estado de nerviosismo. Pero da igual, sabes que repetirás en unos días.
Porque así es la maternidad, pasar de un extremo a otro, es como comerte tres donuts que te saben a gloria para después preguntarte quién demonios te mandaría. Que llega el verano y estás deseando que empiecen el cole pero luego se van a casa de los abuelos a pasar una noche y casi los echas de menos. Lo que viene siendo el yin y el yang, dos fuerzas opuestas y complementarias. Cosas de la maternidad.
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Bueno, buenísimo. Yo también soy madre bipolar. 😉
somos muchas, jajajaja
Madre mía yo soy una mamá bipolar todo el día y toda la noche. Me da un beso o se esconde y me dice mamá ta. Hay me lo comería. Cuando me abre el cajón de la cocina saca la barsura del cubo y la esparce en el suelo… Todo esto en un minuto no se cómo lo hace tan rápido dios mío. Hay ya deseo que alguien me socorra y se lo lleve aunque sea una hora.
Genial! Es así tal cual 😃
tal cual, jaja
Jaja es así! Ayer por la tarde me sentía así. Pasaba de estar completamente enamorada de ellos y al segundo decir, pero no viene su padre ya que los aguante un ratito??
es tremendo, de un extremo al otro nos llevan, jaja
Me encantas!!! No hay mejor manera de explicarlo😍😍😍
gracias!!!!
Exactamente igual. Pensaba que era la única que le pasaba eso 🤣🤣
tranquila, somos muchas 😉 jajaja
No muchas… ¡Somos todas! 😄
Madre mía y yo que pensaba que tenía una especie de trastorno y resulta que somos muchas con esta enfermedad.
Yo los echo tremendamente de menos ahora que estoy estudiando y que por las tardes los llevo con las abuelas. Pero es llegar a casa, empezar a dar voces y pelear y los echo de más 😉
nada, ese trastorno es normal, jajajajaja
Yo a mi hijo lo adoro… pero tiene momentos que 😥😥😥
Yo también soy bipolar 😉😉😉
Q grande eres un besote
Pues así somos un poco todas. Amamos a nuestros hijos y de repente parecemos locas que nos los queremos zampar, jejejeje
¡Jajaja! Mira que bien, no soy la única loca que reina en su casa.
Carmen no creo que sea preocupante! es algo que tenemos todas las madres en los genes! jajajaja
besitos
Creo que todas las madres somos bipolares porque cada minuto que pasamos con ellos es un nuevo reto, una nueva experiencia, un nuevo aprendizaje para nosotras y para ellos. Gracias por tus historias, podemos aprender mucho de ellas.