Esto del tamaño de las barrigas de embarazadas da para mucho. No hay un sólo día, y no exagero nada, en que después de la pregunta típica de «¿de cuánto estás?», me digan «¡pero si casi no tienes barriga!». Luego están esas madres que me cuentan que, embarazadas de 5 meses, ya les decían lo de «ya te queda muy poco, ¿no?. La verdad que yo me miro en el espejo y noto ciertas diferencias entre cuando no estaba preñada y ahora que lo estoy pero asumo que es cierto que mi barriga entra dentro de las que podemos clasificar como pequeñas. En cualquier caso, no me molesta en absoluto el comentario, lo digo porque en Instagram algunas lo decís y os aseguro que soy la primera que soy consciente de esto. Además, todo tiene ventajas y desventajas en la vida.

¿Qué ventajas tenemos las embarazadas con poca tripa? Pues generalmente, aunque como en todo hay excepciones, que estamos muy ágiles hasta el final. Yo a día de hoy no tengo problemas ni para abrocharme los playeros ni para agacharme a por la pelota de los críos debajo de la cama. Otra ventaja, aunque creo que en esto juega un papel clave la genética, es que en principio tienes menos probabilidades de que te salgan estrías; cuanto menos se estire la piel, mejor (tengo un post pendiente sobre estrías y varices para la próxima semana así que no me detengo en este asunto). Y quizás, la ventaja por excelencia de tener poca tripa es que nos resulta más fácil encontrar ropa y que, incluso, hay cosas que nos sirven de nuestras prendas habituales.

Bueno, olvidaba otra ventaja, pero ésa viene después de dar a luz. Lo lógico es que, si tu tripa se ha expandido bien poco durante el embarazo, la recuperación de tu figura sea rápida. No quiere decir que la barriga no te quede blanda pero sí que, lo que es el tamaño, desaparece de forma sorprendente. No me preocupa en exceso esto, no me costó mucho perder los kilos del primer embarazo pero he de reconocer que, después de dar a luz a Rafa, me dio un subidón al ver que salía del hospital como si nada 😉

¿Qué ventajas tenéis las de tripa grande? Pues hombre, la mejor es que podéis lucir embarazo desde bien pronto. Nadie pondrá en duda vuestro estado confundiéndolo con haberte pasado con la fabada los últimos meses. Si tenéis una barriga grande, posiblemente, seáis estrechas de cadera, vamos, de tipo fino. Y señoras, ya quisiera yo tener unas caderas más discretas (y de paso un trasero menos voluminoso 😉 ) Y esto me lo tenéis que confirmar las de barriga grande pero las que tenemos poca coincidimos en que, sentadas, estamos bastante incómodas, no sé si nuestros peques tienen menos espacio para campar a sus anchas. Pero insisto, no tiene base científica alguna 😉
Eso sí, da igual que tengas poca o mucha barriga… como os pongáis a comer como el kiko, como me pasó a mi en mi primer embarazo que engordé 18 kilos, o tengáis la mala suerte de hincharos, la tripa será lo de menos porque la cara, los brazos o las piernas delatarán vuestro estado a kilómetros de distancia.

En cualquier caso, el tamaño de la panza no tiene ninguna relación con el peso con el que nazca el bebé. Y puedo corroborarlo porque Rafa pesó más de 3,800 kilos en la mini barriga que visteis en la foto del jersey de la estrella. Tengáis la tripa que tengáis estando embarazadas, disfrutadla porque es la más bonita que existe. ¿Qué comentarios de la sabiduría popular escuchabais sobre vuestras barrigas?, ¿qué mas ventajas encontráis en barrigas pequeñas y grandes?